Bolivia — Elogio de la ceguera

Centa ReckEn la pasada reunión del Conalde, el Comité Inter­is­ti­tu­cio­nal de Sucre no con­si­guió fre­nar el ile­gal refe­rén­dum Revo­ca­to­rio. Lamen­ta­ble­mente las acti­tu­des prin­ci­pis­tas no pros­pe­ran en estos momen­tos y son con­ge­la­das de inme­diato por la equi­vo­cada deci­sión de quie­nes están obs­ti­na­dos en entrar a la arena polí­tica, así sea a costa de lo que algu­nos exper­tos cali­fi­can como una rup­tura de la demo­cra­cia que viola los dere­chos y es con­tra­ria a la CPE.

En la opi­nión de juris­tas, entre quie­nes se cuen­tan ex magis­tra­dos del Tri­bu­nal Cons­ti­tu­cio­nal, exis­ten “armas” en manos de los pre­fec­tos que inex­pli­ca­ble­mente estos se han negado a usar, apun­tando con esto a que exis­ten vías lega­les y polí­ti­cas que pue­den y deben sus­pen­der el pro­ceso revo­ca­to­rio, debido a que el refe­rén­dum es incons­ti­tu­cio­nal y vul­nera dere­chos; amén de las denun­cias de mani­pu­la­ción del padrón elec­to­ral que hacen pre­ver un fraude, que se cons­ti­tuye en una doble razón para fre­nar la con­sulta aten­ta­to­ria a los dere­chos y a la norma constitucional.

Las auto­ri­da­des que se han deci­dido por la con­sulta entran en una dua­li­dad por­que a la par que acep­tan ir a las urnas y nos con­vo­can a par­ti­ci­par, afir­man que esta es una acción ile­gal, incons­ti­tu­cio­nal, aten­ta­to­ria de dere­chos e “impuesta”.

A par­tir de esta dua­li­dad nacen nues­tras dudas, por­que si esta es una con­sulta “impuesta”, por­que no se ha rea­li­zado la debida defensa, ni se han ago­tado las luchas que se debie­ron enta­blar ante la con­vic­ción de que se esta frente a un pro­ceso ile­gal y vio­la­to­rio de derechos.

Lo extraño es que se haya acep­tado ir a las urnas a sabien­das de que se está aca­tando la ile­ga­li­dad y vul­ne­rando el prin­ci­pio rec­tor de la demo­cra­cia cual es el dere­cho a la igual­dad ante la apli­ca­ción de la ley. Es tam­bién inex­pli­ca­ble que se acepte aca­tar una norma que deva­lúe el voto de unos y se otor­gue un valor doble al voto de otros, según el caso, y que todo eso desem­bo­que en darle un voto de con­fianza al Pre­si­dente para que pueda lle­var a cabo su lla­mado “pro­ceso de cam­bio”, tal como dice la pre­gunta mal inten­cio­nado de la con­sulta, lo que en última ins­tan­cia implica abrirle y alla­narle al gobierno el camino a la apli­ca­ción de su constitución.

El Revo­ca­to­rio pasará a ser recor­dado e ins­crito en la his­to­ria de nues­tro país como el refe­rén­dum que pri­vi­le­gió las ambi­cio­nes polí­ti­cas y que anti­cipa el entie­rro de la demo­cra­cia, dando lugar a una apuesta en la que se han puesto en pri­mer tér­mino los lide­raz­gos con pre­ten­sio­nes de vol­verse figu­ras “nacio­na­les” a expen­sas de la ile­ga­li­dad y de dejar­nos iner­mes en un país que se puede tor­nar invia­ble, empla­zado a con­cre­tar un pro­yecto que traerá per­se­cu­cio­nes, san­gre y luto a nues­tros pueblos.

Pero para ser jus­tos, debe­mos decir que el pre­sente des­ba­ra­juste no es res­pon­sa­bi­li­dad exclu­siva de los impli­ca­dos en las deci­sio­nes, aun­que en menor medida, tam­bién son cul­pa­bles de omi­sión otros estra­tos de lide­razgo, con­for­ma­dos por todos aque­llos que callan, otor­gan y se que­dan con las manos cru­za­das pri­ván­dose de emi­tir una opi­nión rec­tora en este momento deci­sivo. Lo hacen para no eno­jar ni con­tra­riar a los que están tra­tando de con­so­li­dar pode­res a expen­sas de la ame­naza que se cierne sobre nues­tras cabe­zas. Muy pocos son los que se atre­ven a levan­tar cla­ra­mente sus voces de rechazo con­tra este acto del todo inau­dito. La mayo­ría otorga callando, por cobar­día, por no moles­tarse, por no hacer olas, y por todos esos moti­vos que son los que lle­van a los pue­blos no sólo a la iner­cia, sino tam­bién a hun­dirse en la des­gra­cia y el horror.
Muchas per­so­nas y algu­nas per­so­na­li­da­des no se atre­ven a disen­tir por­que saben que opo­nerse sig­ni­fica expo­nerse a todo tipo de reac­cio­nes, como las que ya esta­mos sufriendo quie­nes nos atre­ve­mos a decir lo que vemos y sen­ti­mos, antes que a cui­dar nues­tras espal­das o bus­car un lugar­cito seguro a fin de dis­fru­tar alguna migaja prebendal.

El cas­tigo por disen­tir suele ser la difa­ma­ción, la calum­nia e incluso el hos­ti­ga­miento, a expen­sas de lle­gar a ser seña­la­dos como enemi­gos del pue­blo y de la causa auto­no­mista que iró­ni­ca­mente algu­nas per­so­nas esta­mos defen­diendo a brazo par­tido, con des­pren­di­miento y con res­pon­sa­bi­li­dad.
De todas mane­ras, con los prin­ci­pios no se transa, por lo que no nos adhe­ri­re­mos a la deci­sión de con­ti­nuar en el camino de la per­mi­si­vi­dad. Que pequen de tole­ran­cia los que han ele­gido ese camino, por­que quie­nes esta­mos fir­mes en la defensa de los prin­ci­pios demo­crá­ti­cos y auto­nó­mi­cos, sin tener la más mínima inten­ción de figu­rar en las pági­nas de la his­to­ria, nos resis­ti­mos a seguir acep­tando entrar en el terreno de las ile­ga­li­da­des, y esta­mos deci­di­dos a enfren­tar los ata­ques e incluso las calum­nias, sabiendo que es el pre­cio por hablar con la ver­dad en defensa de nues­tra tie­rra que tanto ama­mos y a la que esta­mos dis­pues­tos a defen­der hasta las últi­mas consecuencias.

Hablo en plu­ral por­que aun­que toda­vía no somos miles, basta con que algu­nos no nos deje­mos arras­trar, para que sos­ten­ga­mos la espe­ranza de que en lo pos­te­rior con­si­ga­mos trans­for­mar­nos en millo­nes de defen­so­res de la lega­li­dad y la democracia.

Autor: Centa Reck

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2 Comentarios en “Bolivia — Elogio de la ceguera”  

  1. 1 Luis Azurduy

    Centa, usted argu­men­ta­ria que no hay que ir a votar el 10 de Agosto ya que el refe­ren­dum es ile­gal? Ira usted a votar?

    Ade­mas, donde esta la ley en Boli­via? No estuvo en la apro­ba­cion del texto cons­ti­tu­cio­nal. Si nos some­te­mos estric­ta­mente a las nor­mas juri­di­cas, los refe­ren­dums auto­no­mi­cos tam­bien fue­ron ile­ga­les. Enton­ces, si actua­mos uni­ca­mente en el marco de la lega­li­dad, habria que des­preo­cu­parse de los even­tos que ocu­rrie­ron en los ulti­mos seis meses ya que fue­ron ilegales.

    La cosa es que hoy en dia la lucha en Boli­via se libra con situa­cio­nes de facto. La pul­seta se mide con los cau­da­les de apoyo que tenga cada fuerza. Que­ra­mos o no, las auto­no­mias depar­ta­men­ta­les se nego­cia­ran tarde o tem­prano por el poder de hecho que demos­tra­ron los depar­ta­men­tos de la media luna. De la misma manera, el pre­fecto que pierda sera revo­cado sea esta una medida legal o no.

    Por­que ahora la legi­ti­mi­dad se mide en las calles y al que logra sufi­ciente apoyo popu­lar se le otorga su demanda. El refe­ren­dum revo­ca­to­rio, nos guste o no, es una reali­dad. Tene­mos que pelearla para evi­tar una vic­to­ria del gobierno, por­que a la hora de la hora, nadie se pon­dra a pen­sar si los resul­ta­dos del pro­ceso deben ser igno­ra­dos por falta de legalidad.

  2. 2 Horacio Villegas

    ¿Omi­tirse o pelear? ¿Omi­tirse como la opo­si­ción vene­zo­lana o entrar sumi­sa­mente en la ruleta pro­gra­mada e ile­gí­tima del refe­rén­dum revo­ca­to­rio mon­tado por los narco-MAScadores de coca? Yo estoy dis­puesto a apos­tar y hasta “pelearla” según la feliz expre­sión del comen­ta­rista de está página, Sr. Azur­duy. Como apos­ta­dor inge­nuo que soy, creo cán­di­da­mente que el pre­si­dente ori­gi­na­rio de…Bolivia y sus acó­li­tos difí­cil­mente van ha repe­tir el golpe de suerte del año 2006, cuando ganó las elec­cio­nes con más del 54% de los votos. Los tiem­pos han cam­biado y la impo­pu­la­ri­dad del DES­go­bierno ori­gi­na­rio es supe­rior al 54 por ciento. Omi­tirse del refe­rén­dum revo­ca­to­rio y no par­ti­ci­par, como sus­tenta la autora Centa Reck, seria repe­tir la his­to­ria de la opo­si­ción vene­zo­lana, que fue un com­pleto fiasco. Pelearla, como dicen los boli­via­nos, sim­ple­mente para obte­ner cam­bios, tam­poco pro­duce resul­ta­dos posi­ti­vos. Cam­biar por el sim­ple afán de cam­biar no con­duce a nada cons­truc­tivo. Los boli­via­nos son locos por el cam­bio; pade­cen del sín­drome del cam­bio; cam­bian lo que ya fue cam­biado y no dio resul­tado. Los boli­via­nos son cam­peo­nes en repe­tir la his­to­ria por­que nunca la estu­dian, o no apren­den las lec­cio­nes que enseña o sim­ple­mente no tie­nen memo­ria o son igno­ran­tes. ¿En estas con­di­cio­nes me pre­gunto, el voto de los boli­via­nos es con­ciente? ¿Será con­ciente su voto en este refe­rén­dum? Aun­que parece que los boli­via­nos no sabe votar, aun estoy a fin de apos­tar en la ruleta cari­beña mon­tada por los narco-comunastros; el resul­tado puede ser mas que gra­ti­fi­cante para el pue­blo de Boli­via.
    Hora­cio Ville­gas, Cam­pi­nas, SP, Brasil

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