La debilidad de Cristina

Nancy - PazosSer­gio Massa era el arquero en los par­ti­dos saba­ti­nos de Oli­vos. Para algu­nos, la “debi­li­dad” de Cris­tina. Pero en reali­dad su nom­bra­miento es el sím­bolo de la debi­li­dad pero polí­tica y no emo­cio­nal, del gobierno.

Los esta­dos de ánimo de la socie­dad argen­tina son tan varia­bles que sin encues­tas en la mano cual­quiera podría afir­mar que esta­mos viviendo un vera­nito polí­tico en pleno julio. Es más algu­nos ana­lis­tas eco­nó­mi­cos uti­li­za­ron el mismo cali­fi­ca­tivo durante el fin de semana para defi­nir la situa­ción de los mer­ca­dos des­pués del ¿fin? de la cri­sis gobierno-campo.

De alguna manera es enten­di­ble el nuevo estado de ánimo. Hoy vemos una Pre­si­denta que se pro­duce para anun­ciar aumen­tos jubi­la­to­rios, un fla­mante Jefe de Gabi­nete que se reúne con los prin­ci­pa­les líde­res de la opo­si­ción, un Nés­tor Kir­ch­ner que sale a pro­mo­cio­nar que quiere res­ca­tar muchas figu­ras del PJ aun­que hayan votado en con­tra de la 125… Dema­sia­das seña­les de cam­bio para que que­de­mos afe­rra­dos a la foto­gra­fía anterior.

Sin embargo, creer que la ida de Alberto Fer­nán­dez y la lle­gada de Ser­gio Massa es el sím­bolo de la oxi­ge­na­ción del gobierno de CFK es vol­ver a barrer los pro­ble­mas debajo de la alfom­bra. O caer en el prin­ci­pio de nega­ción psi­coa­na­lí­tica para pasarla bien por un ratito más.

Pasa­ron cua­tro días desde la asun­ción en el gobierno nacio­nal del Inten­dente de Tigre en uso de licen­cia, se gas­ta­ron ríos de tinta expli­cando los por­qués pero nadie dijo aún que el cam­bio fue un gesto de debi­li­dad polí­tica de Cris­tina, que en los hechos por expe­rien­cia, cer­ca­nía con el matri­mo­nio pre­si­den­cial y horas de vuelo en los veri­cue­tos del poder, Julio De Vido es hoy por hoy el real minis­tro ple­ni­po­ten­cia­rio y que por más que Massa tenga viveza per­so­nal y omni­po­ten­cia juve­nil, la reali­dad le demos­trará que su esfuerzo mediá­tico por mos­trar cam­bios es un intento volun­ta­rista que ter­mi­nará sepul­tado por la fuerza de la reali­dad. Nadie va en con­tra de su natu­ra­leza. Y la natu­ra­leza K está en las antí­po­das de la ampli­tud de cri­te­rio y sobre­ac­tua­ción en la ges­tión que se res­pira en estas horas.

Las seña­les de con­ti­nui­dad son tan­tas que lle­va­ría todo un día enu­me­rar­las. La más sim­bó­lica tiene que ver con cómo el dueto K le marcó el terreno al fla­mante jefe de gabi­nete: mien­tras Massa ima­gi­naba su pri­mer foto de ges­tión ofi­cial con Mau­ri­cio Macri, mar­cando un hito de cam­bio en el gobierno, a la hora de asu­mir Nés­tor y Cris­tina lo sen­ta­ron para las cáma­ras con Julio De Vido y Ricardo Jaime (dos de los fun­cio­na­rios más cues­tio­na­dos) para anun­ciar el paquete de rees­ta­ti­za­ción de Aerolíneas.

Mien­tras el tigrense osó reco­no­cer que nadie cree en las esta­dís­ti­cas del Indec y hasta comentó por lo bajo que los días de Gui­llermo Moreno esta­ban con­ta­dos, la con­ti­nui­dad del fun­cio­na­rio fue rati­fi­cada por el vocero pre­si­den­cial Hora­cio Ver­bitzky el domingo en Página 12 (nota intere­sante si las hay por­que hasta revela que Cris­tina sos­pe­chó que el des­ti­tuido Fer­nán­dez había inten­tado hasta sepa­rarla afec­ti­va­mente de su marido ¿sic?).

La mayor for­ta­leza que tiene hoy Massa es jus­ta­mente la que reveló su otrora famoso sue­gro, Fer­nando Gal­ma­rini. En varios repor­ta­jes públi­cos que eri­za­ron al matri­mo­nio pre­si­den­cial, el diri­gente que se reivin­dica duhal­dista insis­tió en que su yerno le dirá en la cara siem­pre a Cris­tina lo que piensa y que si ve algo que no le gusta “pegará el portazo”.

Y ahí está el prin­ci­pal secreto de la debi­li­dad polí­tica de este cam­bio de gabi­nete. Pri­mero por­que no fue la Pre­si­denta quien echó a Fer­nán­dez, sino Alberto quien se dio el lujo de escri­bir su renun­cia inde­cli­na­ble y decir a los cua­tro vien­tos encima que se iba por­que ya había cosas que se le tor­na­ban indefendibles…

Segundo por­que la figura del Jefe de Gabi­nete fue creada por la reforma cons­ti­tu­cio­nal del 94 como meca­nismo pre­visto jus­ta­mente ante las cri­sis, para que ante una situa­ción deter­mi­nada hubiera un fusi­ble de sufi­ciente enti­dad para que no se resin­tiera la figura presidencial.

Cris­tina per­dió la opor­tu­ni­dad de dar un giro real a su gobierno. De mos­trar que había escu­chado el men­saje de la socie­dad en medio de la deba­cle. Pero lejos de esa posi­bi­li­dad Cris­tina nom­bró fun­cio­na­rio no sólo a alguien de su abso­luto rinón, sino al que menos tenía para per­der. Massa, un diri­gente de las nue­vas gene­ra­cio­nes polí­ti­cas pero que conoce al dedi­llo los veri­cue­tos del poder, pasó de tener menos de un 40% de cono­ci­miento en el con­ur­bano a ser reco­no­cido por más del 60% de la socie­dad. Eso para un polí­tico que pre­tende pro­yec­ción es oro en polvo. Sin tanta carga posi­tiva como Cobos, su irrup­ción en el uni­verso mediá­tico se puede paran­go­nar con la del vicepresidente.

Y si vol­ve­mos a la natu­ra­leza de las cosas Massa no ten­drá con­tem­pla­cio­nes a la hora de uti­li­zar la opi­nión pública. Es tan obse­sivo de las encues­tas como Duhalde o Kir­ch­ner, sus dos últi­mos jefes polí­ti­cos. Y mucho más moderno en la uti­li­za­ción de los medios de comu­ni­ca­ción. Heredó de Car­los Ruckauf, un ade­lan­tado en sus tiem­pos, casi todo su apa­rato comunicacional.

Mien­tras otros titu­la­res de la ANSES pasa­ron inad­ver­ti­dos como el actual, él dedicó horas de su vida a con­tes­tarle pre­gun­tas a los jubi­la­dos en dis­tin­tos ciclos radiales.

Si bien es cierto que la muerte del mítico cau­di­llo de Tigre, le allanó el camino a la Inten­den­cia, y que la ola kir­ch­ne­rista hizo el resto, tam­bién es cierto que su armado y tejido polí­tico local deja­ron su impronta de voca­ción de poder.

Ahora lo tiene en sus manos. Y está jugando en las gran­des ligas. Pero ade­más tiene mucho tiempo por delante. El sufi­ciente para per­mi­tirse cual­quier yerro polí­tico. Los K están con­ven­ci­dos que Massa es su hijo político.

Por edad y por tem­pe­ra­mento, bien se puede haber ganado ese mote. Sin embargo hay algo que los K no ten­drían que per­der de vista. ¿Qué pasa si des­pués de publi­ci­tar tanto los cam­bios que quiere impo­ner en la ges­tión un día Massa se frus­tra y tal como pre­dice su sue­gro se va dando un portazo?

El vera­nito polí­tico se con­ver­tirá nue­va­mente en un invierno devas­ta­dor. Dema­siado poder para dejarlo en manos de quien, recor­de­mos, no tenía nada que per­der al acep­tar el cargo.

Fuente: MDZ online

Autor: Nancy Pazos

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6 Comentarios en “La debilidad de Cristina”  

  1. 1 pipino

    Supongo que la Cris­tina se “enamoro” (desde el punto de vista poli­tico, se entiende) del Dr. (¿?) Massa al verlo ata­jar en los par­ti­dos de fut­bol, las pelo­tas des­via­das que le man­daba el Dr. Kir­ch­ner.
    Seria intere­sante la opi­nion de la Sra. Tota al respecto.

  2. 2 LA TOTA

    SEÑOR PIPINO:
    SI QUIERE MI OPI­NIÓN YA LA EXPUSE EN MI CARTA DE ANTE­AYER.
    OTRA:
    EL SR. MASSA NO ES NADA DOTOR NO ES.
    OTRA:
    USTÉ NO PUEDE NI DEBE DECIR QUE EL DR. KIR­CH­NER TIENE LAS PELO­TAS DES­VIADA. USTÉ CON­FUNDE CON LA VISTA CON­FUNDE.
    Y TÓMESE TODO ESTO MÁS EN SERIE TÓMESE. SE LO PIDO CON EL MAYOR RES­PECTO SE LO PIDO.

  3. 3 LA TOTA

    FE DE ERRA­TAS:
    LÉASE MÁS EN SERIO.

  4. 4 pipino

    ¡Pero Sra. Tota, lo tomo con la serie­dad que cabe a tan ilus­tres personajes!

    Como la Sra. Nancy escri­bio muy bien que el Dr. (o no Dr.) Massa era la “debi­li­dad” de su augusta amiga la Tina, quiso supo­ner que era por su actua­ción en la por­te­ría como dicen en España. O sea sus zam­bu­lli­das, sus sali­das, la forma de aga­rrar las pelo­tas con segu­ri­dad, como sacaba, es decir, esas cosas que pro­du­cen la admi­ra­cion femenina.

    Res­pecto del Dr. Kir­ch­ner los que lo han visto y no son obse­cuen­tes, dicen que no es un gran espec­taculo verlo jugar al fut­bol. Las pelo­tas le pasan por la nariz, y es capaz de pegarle una patada al com­pa­ñero que tiene mas cerca. Una vez , jugando en la quinta, se encon­tro solo frente al arco y le llego la pelota ser­vida de un pase y la mandó al Río de la Plata.

  5. 5 Mariano

    Dis­cul­pen esta jugosa dis­cu­sion, pero lle­gado el caso los mili­ta­res que nos gober­na­ron no solo en la última decada, sino los ante­rio­res tam­bien, no tenian carre­ras ter­cia­rias, solo den­tro del circulo mili­tar, y mucho menos carre­ras “poli­ti­cas“
    Atte. Mariano

  6. 6 estanislao Szepiurka

    ¿Y quien esta hablando de los mili­ta­res, los ante­rio­res o los pos­te­rio­res? Ya hace 25 años que se fue­ron y el pais no mejoro con los aca­de­mi­cos que ocu­pa­ron los gobier­nos luego.
    ¿Cua­les son las carre­ras aca­de­mi­cas de Kir­ch­ner y Fer­nan­dez? ¿Cua­les son sus ante­ce­den­tes pro­fe­sio­na­les? Abo­ga­dos de usu­re­ros.
    ¿Cuando tra­bajo la Sra. Fer­nan­dez? ¿De que tra­bajo? ¿Donde se reci­bio de abo­gada, que no apa­rece su titulo?

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