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Cristina al gobierno, Peter Pan al poder
Si la Argentina no estuviera desde hace meses bordeando la tragedia, podríamos suponer como divertimento que James Matthew Barrie ubicaría geográficamente al País del Nunca Jamás en estas latitudes. Porque la realidad es que la República se mueve con los mismos tiempos que un niño malcriado y camorrista impone a sus compañeros de una sala de un jardín de infantes.
Meses atrás la equivocación de un párvulo al que habían premiado con un ministerio vaya a saber por que, sumió al País en un estado de hostilidad tan artificial como improductiva. Disputa que, si la señora que presume de presidente hubiera sabido que quien ocupa ese cargo debe tener en su alma un mínimo de grandeza – artículo que lamentablemente no se adquiere en Vuitton o Ferragamo – esta hubiera terminado exactamente en el momento que ella hubiera sabido ponerse en su papel de presidente de TODOS los argentinos. Hoy estaríamos viviendo sin crispaciones y el recuerdo del diferendo con el campo sería nada más que un sueño mal soñado.
Pero lamentablemente ella es solo una cara del Jano que nos gobierna. O, mejor dicho es nada más que la cara porque el poder está en manos de un niño mal educado y rencoroso al que una corte de obsecuentes y serviles le ha exagerado sin límites la arrogancia propia de los que han hecho de la pequeñez su estilo.
Para nuestra intranquilidad, tenemos que asumir que el País está en manos de un Peter Pan que desde los años 70 no ha crecido – al menos mentalmente – y que cree que la República es una comarca de arreadero con más borregos que ciudadanos. En su infantilismo sin pausa ha decidido – junto a su barrita de “niños perdidos”- que todas las plazas le pertenecen y nadie puede jugar en ellas si no es con su permiso. Y lleva en su cerebro, como convicción profunda, que los que pensamos diferentes somos clones del Capitán Garfio a los que hay que arrojar dentro de un estanque repleto de cocodrilos relojeros. Porque, inconciente de que es lo que se juega en el País – inflación, déficit energético, aumento de la pobreza, falta de inversión productiva, incremente de la inseguridad – ha resumido todo el problema a un “fulbito” de barrio.
Entonces, como las cosas no salen como el quiere, este Peter Pan de entrecasa, consentido y grosero, ha optado por llevarse la pelota al ver que pierde el partido. Como le resulta insoportable no haber puesto de rodillas al campo, le exige a Wendy que de alguna manera haga algo para herirlo. No importa si lo que la pobre es obligada a hacer bordea el ridículo o la estupidez. Debe, como buena mujer respetuosa del matrimonio, obedecer.
Ni los Granaderos, ni Gendarmería Nacional ni la Escuadra Azul son soldaditos de plomo que se pueden descabezar a consecuencia de infantiles caprichos pero un mínimo de ubicación les podría hacer ver al matrimonio presidencial que no se juega con el nombre y la dignidad de Instituciones republicanas usándolas para satisfacer sus berrinches aunque puedan obligar a sus amiguitos – sabedores de cual es el nivel de obsecuencia que gastan – a cerrar los stands de algunas provincias y reparticiones cuyos “jefes” le deben favores.
Mientras tanto, los artesanos que tradicionalmente venían a trabajar en ellas para mostrar desde la Rural sus habilidades vagan sin rumbo y, dicen, sin comida y abrigo por Buenos Aires.
Autor: José Luis Milia
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3 Comentarios en “Cristina al gobierno, Peter Pan al poder”
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BUENÍSIMO SU ARTÍCULO DON JOSÉ LUIS.
Sr. José Luis,
Excelente su artículo. Quisiera humildemente agregar que ya lo dijo Doña Cristina en el congreso de Filosofía cuando se declaró hegeliana… base doctrinaria del fascismo entre otros. Aqui el Estado es el dueño de la razón y el pueblo, ganado al que hay que arriar. Es decir que no sólo tienen los K limitadísima capacidad para hacer nada, sino que a su locura y soberbia se suman estas doctrinas oscurantistas que les vienen de perillas para justificar sus arrebatos.
Son infantiles, sí, pero eso sumado a su soberbia, tendencias facciosas, imbecilidad, etc etc etc constituye un cóctel explosivo y lamentablemente triste y de mal augurio para nuestro país.
No sólo viven en el pasado porque son peter pan, sino porque les conviene revivir esa “revolución” que no pudieron concretar en su momento y que ahora quieren imponer, ni más ni menos que el comunismo. Y de paso tapan el resto de los problemas del país, total para qué ocuparse de la inflación por ejemplo, si les sirve para aceitar su máquina de hacer pobres que son el caldo de cultivo para el comunismo.
Y el niño economista “creador” de las retenciones móviles… dudo que haya hecho algo sin el guiño K. Sino hubiesen dado marcha atrás con la resolución al instante en que el pseudo ministro renunciase.
Saludos!
Carta abierta a los Argentinos de la Ciudad y del Campo que bregan por edificar y a los que no saben cómo construir una Nación justa por solidaria con la Verdad.
El día 2 de Agosto de los corrientes, siendo las 0200 a. m. pudimos saber que fue masacrada una familia completa. La sociedad entera, seguramente tomada a una de tantas muletillas inspiradas desde los medios de comunicación (“Con los chicos no”), motivada por esa forma de evasión a que le arrojan, cayó en otra fantasía. Por creer en lo fantástico se vuelve a la desazón. Una desazón más que es consecuencia de piedras que aparecen en el camino y se patean para adelante. Patear piedras hacia delante fue construyendo esta realidad sin Ley, sin un orden de la razón (anomia).
El gobierno del desorden se ha apoderado del Estado para destruir el necesario elemental Orden que la convivencia demanda.
Aunque resulte contradictoria verborrea debe decirse que “desde hace tiempo la anarquía ha tomado nuestras ciudades”. Ciudades ciertamente afligidas por un sinnúmero de cuestiones que hacen al derecho natural de llegar a convivir en ellas. Permanecer con vida es ya una posibilidad que da la suerte. Las calles son el azar de sobrevivir en ambiente extraño, no reconocido familiarmente. Nos han desemparentado, nos han quitado el derecho a mirarnos como semejantes. Se ha subvertido el sentido de la vida porque están matando aquello que enseña el sentido común que alguna vez nos rigiera: “el hombre es social cuando es solidario”. En contrario, ingresaron una dialéctica que ha hecho asumir “culpas que no son”. He aquí lo pestilente de nuestra realidad.
Los derechos humanos no son obra y gracia de una legislación. La letra es posterior a lo humano.
La letra esta sujeta al sujeto que la escribió y, a la vez, sujeta a la interpretación del sujeto que debe pronunciarse. La interpretación, al imprimirse el acto, siempre estará expuesta al concepto de universalidad del bien o no, en el presupuesto responsable (humano): el que ejecuta.
Los DEBERES también SON HUMANOS y quienes los cumplan lo harán porque los llevan impresos en el alma. Si no lo cumplieran e hicieran cumplir será por debilidad moral.
Cuando el alma de una Nación está severamente afligida deben,- quienes ocupen el Poder Público-, necesariamente retrotraerse al motivo de la crisis y a la inspiración del problema. De no hacerlo habrán aportado “responsablemente” a la confrontación. La animación de la cosa espiritual pasará a la contundencia de lo físico que ya, una de las facciones, viene manifestando organizadamente desde lo ideológico y, desordenadamente, desde esta apariencia disasociada de los hechos criminales (llamados comunes) vistos aquí y allá. Todo esto desconcierta a justas y pacíficas personas y les arroja a la opción de defenderse o morir. Por lo tanto, la sistemática destrucción de las Institutciones, matándolas a la razón de existir que tienen (como la Policial, en este caso), contribuyó inteligentemente con “esta tendenciosa política de inseguridad” para que incautos caigan en la trampa ideológica que el enemigo sin DIOS y sin Patria quiere: esclavizarnos al pecado de omisión.
Se ha eliminado una familia. El acto asesino fue consumado, entre otros, por una persona con antecedentes criminales, en libertad, que aún tenía muchos años pendientes por delante para purgar sus culpas. ¿ Quienes actuaron legalizando la libertad de ese criminal ?. ¿ Qué penas se les dará ?. La “muerte política” que se aplica a las autoridades que como estas no han cumplido con su deber, existe ya desde el mismo momento en que son nombrados. Asumen gobernados por intereses de grupos ideológicamente comprometidos en la destrucción del Pueblo Argentino.
Solo a DIOS temer.
Eduardo Jorge Rodrigo