Cristinomics

En su pri­mera con­fe­ren­cia de prensa como pre­si­dente, Cris­tina Fer­nán­dez de Kir­cher pre­sentó sus curio­sas ideas acerca de la economía.

La pre­si­dente pro­dujo la pri­mera con­fe­ren­cia de prensa de su ges­tión, la única hasta ahora que en reali­dad cubre todo el período que va desde que su esposo llegó al gobierno.

Cuando se le pre­guntó qué cosas haría igual y de cua­les está arre­pen­tida, la pre­si­dente dijo que si vol­viera a empe­zar haría todo exac­ta­mente igual.

Cuando quiso dar los fun­da­men­tos de tan sor­pren­dente res­puesta, el asom­bro por lo que había dicho hasta allí, per­dió todo esplen­dor. Su expli­ca­ción superó lo imaginable.

La pre­si­dente limitó todo el recuento de su ges­tión a los pro­ble­mas sus­ci­ta­dos a par­tir de la reso­lu­ción 125. Si bien esa apre­cia­ción puede resul­tar correcta, por­que efec­ti­va­mente aquel estro­pi­cio para­lizó al país por un tiempo igual a la mitad de su ges­tión, lo que dijo en torno a ella no resiste el menor análisis.

Pri­mero dijo que vol­ve­ría a dic­tar dicha reso­lu­ción (aun­que téc­ni­ca­mente quien la emi­tió fue Mar­tín Los­teau) por­que ella sir­vió para que actua­ran las ins­ti­tu­cio­nes del país: el poder eje­cu­tivo, el legis­la­tivo (al que sigue lla­mando empe­ci­na­da­mente “Par­la­mento”, cuando en reali­dad nues­tro país lo que tiene es “Con­greso”) y el judicial.

Nunca supe que las deci­sio­nes de un gobierno se tomen para que las ins­ti­tu­cio­nes fun­cio­nen, es decir, que su razón de ser sea crear una situa­ción con­flic­tiva arti­fi­cial para hacer que “las ins­ti­tu­cio­nes actúen”. Por lo demás, dicho “fun­cio­na­miento” no fue todo lo natu­ral que se desea­ría. La cues­tión fue enviada al Con­greso solo luego de tres meses de con­flicto a cielo abierto con el sec­tor pro­duc­tivo más impor­tante del país y de que el enton­ces Jefe de Gabi­nete, Alberto Fer­nán­dez, decla­rara que el gobierno “había dado por ter­mi­nado el epi­so­dio y había dado vuelta la página”.

En cuanto a la actua­ción del Poder Judi­cial no hay que olvi­dar que al juez con juris­dic­ción en Mar del Plata que ful­minó de incons­ti­tu­cio­na­li­dad aque­lla reso­lu­ción se le ini­cia­ron accio­nes de remo­ción ante el Con­sejo de la Magis­tra­tura por ini­cia­tiva de Julio Piu­mato, el sin­di­ca­lista de los judi­cia­les, y de Diana Conti la dipu­tada hiper­kir­ch­ne­rista que detenta la vice­pre­si­den­cia del Consejo.

No hace falta decir qué reac­ción tuvo el gobierno con el vice­pre­si­dente Julio Cobos cuando éste des­em­pató en con­tra de los intere­ses de los K. Desde trai­dor hasta expul­sarle los fun­cio­na­rios de su corriente de los pues­tos que tenían en el gobierno, el aba­nico de repre­sa­lias no ha podido ser más completo.

Solo una ligera digre­sión res­pecto de ésta cues­tión “vice­pre­si­den­cial” para luego vol­ver rápi­da­mente al hilo prin­ci­pal de nues­tro comen­ta­rio. En una res­puesta ante­rior la pre­si­dente refi­rió, como es correcto, que el eje­cu­tivo, en un sis­tema cons­ti­tu­cio­nal como el nues­tro, es “uni­per­so­nal”; solo ocu­pado y pro­ta­go­ni­zado por el ciu­da­dano ele­gido como pre­si­dente de la nación. Muy bien. Sería intere­sante que con su acos­tum­brado tono alec­cio­na­dor se lo enseñe a sus subor­di­na­dos (empe­zando por su ex jefe de gabi­nete Alberto Fer­nán­dez) que en repe­ti­das burra­das han decla­rado que Cobos debió votar a favor “por­que forma parte del poder eje­cu­tivo nacional”.

Vol­viendo enton­ces al aná­li­sis prin­ci­pal, no hace falta decir que el ben­dito “fun­cio­na­miento” de las ins­ti­tu­cio­nes no le ha caído nada sim­pá­tico al gobierno que supues­ta­mente firmó la reso­lu­ción 125 con el obje­tivo prin­ci­pal de que las ins­ti­tu­cio­nes fun­cio­na­ran. Se tra­ta­ría como mínimo de una forma alam­bi­cada de maso­quismo y como máximo una irres­pon­sa­bi­li­dad mani­fiesta en el ejer­ci­cio del poder: armar un escán­dalo nacio­nal, gra­tuito e inne­ce­sa­rio solo ten­diente a veri­fi­car si los resor­tes ins­ti­tu­cio­na­les fun­cio­nan bien.

Como se ve la pri­mera jus­ti­fi­ca­ción para vol­ver a hacer todo igual es fran­ca­mente desopilante.

La pre­si­dente pasó luego a pre­ten­der jus­ti­fi­car el fondo de la reso­lu­ción 125 al tiempo que, de paso, anti­ci­paba que vol­verá a inten­tar algo pare­cido en un futuro próximo.

Allí, Cris­tina Fer­nán­dez dijo que frente a una “ren­ta­bi­li­dad” extra­or­di­na­ria de un sec­tor, lo que se había inten­tado “qui­zás por pri­mera vez en la his­to­ria argen­tina” (¡¡¿¿??!!) era redis­tri­buir ese ingreso entre los que menos tienen.

Vea­mos. En prin­ci­pio resulta extraño que un momento tan limi­nar de la his­to­ria nacio­nal haya inten­tado ser inmor­ta­li­zado con las oscu­ras for­mas de una reso­lu­ción minis­te­rial que ni siquiera lle­vaba la firma de quien ocu­paba la pre­si­den­cia en ese ins­tante bisa­gra de la aurora argentina.

En segundo lugar, en nin­gún con­si­de­rando de dicha reso­lu­ción se hacía refe­ren­cia al altruismo dis­tri­bu­cio­nista. Mar­tín Los­teau, ya fuera del gobierno, con­fesó abier­ta­mente que “la dis­tri­bu­ción del ingreso” no figu­raba para nada en sus planes.

La pri­mera excusa pública que se dio para jus­ti­fi­car las reten­cio­nes móvi­les fue la de evi­tar la soji­za­ción, es decir, la ten­den­cia al mono­cul­tivo de soja. Un obje­tivo muy dife­rente de la “ubi­cua” redistribución.

Luego llegó el turno de decir que se creaba aquel tri­buto para usar los fon­dos para dedi­car­los a mejo­rar la infra­es­truc­tura usada por el pro­pio sec­tor (rutas, cami­nos rura­les, puer­tos, etcé­tera). Solo cuando el con­flicto subió dra­má­ti­ca­mente los deci­bles se echó mano de la dema­go­gia con­sa­bida de la “redis­tri­bu­ción del ingreso”. El con­flicto ini­ciado el 11 de marzo habrá escu­chado por pri­mera vez aque­llas pala­bras recién a fines de abril. Es más no fue esta la última excusa. En plena dis­cu­sión de Dipu­tados el ex pre­si­dente Kir­ch­ner a los gri­tos pela­dos desde su acos­tum­brado atril se pre­guntó cómo íbamos a pagar nues­tras obli­ga­cio­nes exter­nas sin las retenciones.

De modo que la ver­sa­ti­li­dad de obje­ti­vos y fines cubier­tos con los nue­vos ingre­sos fis­ca­les han sido cuando menos bas­tante “móvi­les” para hacer juego con las carac­te­rís­ti­cas del pre­ten­dido impuesto y como para dár­se­las de un inma­cu­lado Robin Hood en busca de la feli­ci­dad de los que menos tienen.

Tam­bién, en su apa­ren­te­mente sesuda res­puesta, la pre­si­dente se refi­rió a la apli­ca­ción de las reten­cio­nes sobre “ren­tas” extra­or­di­na­rias. Obvia­mente la pala­bra “renta” refiere a la uti­li­dad eco­nó­mica neta des­pués de cos­tos e impues­tos. Y en reali­dad, a lo sumo, lo que esta pasando en el mundo hoy es un periodo de “pre­cios” extra­or­di­na­rios para los com­mo­di­ties ali­men­ti­cios, acom­pa­ñado en la Argen­tina por un bru­tal ajuste de cos­tos de los insu­mos nece­sa­rios para pro­du­cir los bie­nes que dis­fru­tan de aque­llos precios.

Por lo tanto una reten­ción apli­cada sobre el pre­cio, sin con­si­de­ra­ción a los cos­tos pone en peli­gro media pro­duc­ción agro­pe­cua­ria argentina.

La pre­si­denta vol­vió a caer luego por enésima vez en la estram­bó­tica teo­ría de los “pre­cios argen­ti­nos”, expre­sión que otras veces adoptó el más dema­gó­gico giro de “la mesa de los argen­ti­nos”. Esta idea es, lisa y lla­na­mente, una burrada, un insulto a la inte­li­gen­cia y un ver­da­dero peli­gro en men­tes que tie­nen la res­pon­sa­bi­li­dad de gobernar.

Por “pre­cios argen­ti­nos” el gobierno ha dado varias veces a enten­der que se refiere a un sis­tema por el cual está dis­puesto a intro­du­cir cuanto retor­ci­miento eco­nó­mico sea nece­sa­rio para evi­tar que los pre­cios inter­na­cio­na­les infec­ten los pro­duc­tos de con­sumo local. Por dicho motivo ha prohi­bido expor­ta­cio­nes, cerrado mer­ca­dos, subido alí­cuo­tas de reten­cio­nes, creado mil tra­bas para el nor­mal desen­vol­vi­miento de la acti­vi­dad expor­ta­dora y, final­mente, esta­ble­cido reten­cio­nes móvi­les. La pre­si­denta en su con­fe­ren­cia enmarcó esta parte de su res­puesta con una serie de refe­ren­cias a una supuesta reali­dad eco­nó­mica mun­dial para darle un aire de esta­dista a su mensaje.

Pero cen­trán­do­nos en el cora­zón de la idea, debe­mos decir que con el mismo ambiente inter­na­cio­nal y las mis­mas varia­bles eco­nó­mi­cas, Uru­guay nos ha supe­rado, –sin des­aten­der para nada su mer­cado interno, en cuanto a pro­vi­sión y pre­cios– en el mer­cado mun­dial de expor­ta­ción de car­nes. Bra­sil ha pasado a ser el pri­mer expor­ta­dor mun­dial, cuando hace treinta años era un juga­dor inexis­tente y al que mirá­ba­mos por sobre el hom­bre al pro­bar su durí­sima carne de cebú. El país de Lula tam­bién nos ha aven­ta­jado en los luga­res de pri­vi­le­gio de la expor­ta­ción mun­dial de gra­nos y se ha posi­cio­nado como la sexta poten­cia petro­lí­fera mundial.

¿A qué se ha debido tan extra­or­di­na­rio fenó­meno? Res­puesta: a que, lejos de pelearse con los pre­cios inter­na­cio­na­les, esos paí­ses los han apro­ve­chado. Otros paí­ses menos afor­tu­na­dos darían lo que no tie­nen por que el mundo les regale bue­nos pre­cios para los pro­duc­tos que pro­du­cen. Apro­ve­chando esa veta podrían acu­mu­lar riqueza y salir de su postración.

Pero la Argen­tina no. La Argen­tina siem­pre debe dar la nota y hacer todo al revés. La Argen­tina se da el lujo, por los ben­di­tos “pre­cios argen­ti­nos” de intro­du­cir un retor­cido esquema de impues­tos, prohi­bi­cio­nes y tari­fas para que ese regalo mun­dial no alcance sus ori­llas. Cuanto más lejos mejor.

Gra­cias a esta locura el país esta liqui­dando su stock gana­dero por­que ya nadie quiere dedi­carse a criar ganado. Al haber cor­tado la expor­ta­ción, demo­rado la entrega de cer­ti­fi­ca­dos, cerrado la venta a innu­me­ra­bles mer­ca­dos, los pro­duc­to­res han cor­tado el giro mínimo de inver­sión para que la acti­vi­dad se repro­duzca en el futuro. La matanza de vien­tres en edad de pari­ción ha comen­zado hace largo tiempo en el país.

Al cerrarle el camino al goce de los pre­cios inter­na­cio­na­les por la vía de la suba de las reten­cio­nes pero dejar­los suje­tos a la suba interna de cos­tos, los pro­duc­to­res de cier­tos gra­nos han dejado de sem­brar o se han con­cen­trado en el de mayor pre­cio: la soja. Hoy en día la siem­bra de maíz ha des­a­pa­re­cido prác­ti­ca­mente de la Argen­tina y la del trigo se man­tiene ape­nas. El pri­mer obje­tivo de las reten­cio­nes ha resul­tado exac­ta­mente al revés.

Ni qué hablar del petró­leo y demás fuen­tes de ener­gía. Aun­que la Argen­tina no es un pro­duc­tor impor­tante con sus pozos actua­les, aque­llos que esta­rían en con­di­cio­nes de explo­rar ni quie­ren oír hablar del país con reten­cio­nes de hasta el 70% al crudo. El Bra­sil, con las mis­mas con­di­cio­nes inter­na­cio­na­les, des­cu­brió en seis meses tres enor­mes yaci­mien­tos en el mar que mul­ti­pli­ca­ron por cinco sus reser­vas exis­ten­tes. En cuanto al gas, la Argen­tina le paga al pro­duc­tor local diez veces menos de lo que Evo exige cobrar por el gas boli­viano. El mega­va­tio de ener­gía eléc­trica se paga aquí tres veces menos que el pro­me­dio de la región.

Lo mismo sucede con la leche. Los tam­bos serán pronto una curio­si­dad turís­tica en la Argentina.

Resul­tado para­dó­jico el de un país que se rebela con­tra las leyes de la física para, teó­ri­ca­mente, defen­der “la mesa de los argen­ti­nos” y va camino, con la apli­ca­ción de sus méto­dos, de con­ver­tirse en un impor­ta­dor neto de ali­men­tos y ener­gía teniendo que pagar por esos insu­mos los más des­car­na­dos pre­cios inter­na­cio­na­les que tanto que­ría evitar.

Si la pre­si­dente –y el gobierno en gene­ral– se baja­ran de su pedes­tal de engrei­miento (recien­te­mente Jorge Lanata dijo que el prin­ci­pal pro­blema de Cris­tina es que se cree que sabe) y acep­ta­ran el fun­cio­na­miento de unas sim­ples varia­bles eco­nó­mi­cas la Argen­tina ten­dría una opor­tu­ni­dad única de enri­que­ci­miento y progreso.

La pri­mera de esas sim­ples varia­bles es la acep­ta­ción del sis­tema de pre­cios, más aun cuando, en este caso, su fun­cio­na­miento libre debe­ría ser reci­bido con aplau­sos y algarabía.

Si sin resen­ti­mien­tos se dejara que los sec­to­res eco­nó­mi­cos bene­fi­cia­dos por el auge mun­dial de cier­tos pre­cios (que mági­ca­mente vie­nen a coin­ci­dir con los que se apli­can a lo que noso­tros pro­du­ci­mos) pudie­ran dis­fru­tar­los y apro­ve­char­los, esos sec­to­res gene­ra­rían una ola de inver­sio­nes sin pre­ce­den­tes en el país (es lo que hicie­ron Bra­sil y Uru­guay, atra­yendo, entre otros, a inver­so­res argen­ti­nos, “expul­sa­dos” de la Argen­tina, con exce­lente know how agríciolo-ganadero). Esas inver­sio­nes mul­ti­pli­ca­rían por cien­tos de millo­nes las tone­la­das de pro­duc­ción, del área sem­brada, de los vien­tres cria­dos y ello pro­du­ci­ría una feno­me­nal caída de los pre­cios, con lo que los argen­ti­nos ten­drían bue­nos pre­cios “de veras” y no artificialidades.

Es posi­ble que en ese momento, algu­nos de esos pro­duc­to­res, deri­ven parte de sus uti­li­da­des al inicio de otras aven­tu­ras de inver­sión (ya que el pre­cio de las pri­me­ras, por acción de su pro­pia pro­duc­ción, bajó) gene­rando más tra­bajo y más círculo virtuoso.

Pero no. La pre­si­dente ha ele­gido otro camino. Pidiendo, en otra parte de sus res­pues­tas, jus­ta­mente que los temas se ana­li­cen sin ideo­lo­gías, lo único que hace su gobierno es pasar por el tamiz ideo­ló­gico del ren­cor y del pre­jui­cio hacia las per­so­nas según sea el sec­tor social al que per­te­nez­can, todo aná­li­sis y toda deci­sión. Y lo peor es que ha con­fe­sado que no está arre­pen­tida, sino todo lo con­tra­rio. ¡¡Pen­sar que alguna vez la ensal­zada pri­mera cua­li­dad de Cris­tina Fer­nán­dez fue su inteligencia!!

Por ese camino la Argen­tina será un país cada vez más pobre, comién­dose su capi­tal a jiro­nes y escu­chando lec­cio­nes equi­vo­ca­das, dichas con el tono de los sabios.

Fuente: Economía para todos

Autor: Carlos Mira

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4 Comentarios en “Cristinomics”  

  1. 1 claudio elizalde

    Impe­ca­ble Car­los
    Una de los sig­nos que defi­nen la infa­mia de este “regi­men”, es que
    per­so­nas de tu altura inte­lec­tual, capa­ci­dad para expre­sar ideas
    com­ple­jas de forma sen­ci­lla , tu valen­tía y tu sen­tido del humor,no
    ten­gan lugar en los medios de comu­ni­ca­ción, por lo menos no en la
    medida que todos los que te segui­mos qui­sie­ra­mos que estuvieses.

    Un Saludo, de alguien que se siente casi ” un fami­liar ” tuyo.

    Dr. Clau­dio Augusto Elizalde

  2. 2 Matilde del Carmen Masats

    Esti­mado Car­los Miras: Sus titu­los en los artícu­los con­tie­nen un cau­dal perio­dís­tico dis­tinto, muy habil para el relato y sus­pi­cas con el con­te­nido. El Argen­tino no goza de per­so­na­li­dad y siem­pre impro­visa, como dice el tango das el golpe te lo digo de ver­dad. Cris­tina esta en pose per­ma­nente solo no lo ha hecho en su viaje al Chaco. Se notaba dete­rio­rada por una noche difi­cil mi vecino, el Vice­pre­si­dente Cobos, la des­co­loco a tal punto que en su ros­tro refle­jaba el llanto, que solo con hela­fres, rolito, o paños frios se pudie­ron tra­tar de ocul­tar. Ape­nas una son­risa y reti­rarse rapi­da­mente, como si fuera el fin de una noche de estu­diante. Como segui­dora y oyente de radio lo recuerdo con su imi­ta­ción pin­güi­nesca for­mi­da­ble. Sus ami­gos de Inde­pen­diente y admi­ra­do­res como perio­dista le envia­mos un cor­dial saludo Matilde y Enri­que Paillard.

  3. 3 JAIMITO

    SI ESTA ES LA NUEVA KRIS­TINA CÓMO SERÍA LA VIEJA.

  4. 4 Alberto D. Gómez Grenón

    De entre todas las cosas sor­pren­den­te­mente nefas­tas e increí­bles que nos están suce­diendo, hay dos en par­ti­cu­lar que me preo­cu­pan: 1) Lo que se ha anun­ciado hoy sobre la inten­ción de De Vido de fir­mar un con­trato con la empresa que maneja los bar­cos que nos traen gas natu­ral a Bahía Blanca exten­diendo por cua­tro años más el ser­vi­cio. Esto sería acep­ta­ble si en el interín se hicie­ran los tra­ba­jos per­ti­nen­tes para aumen­tar la can­ti­dad de pozos de Loma de la Lata, con­si­de­ra­dos como los ter­ce­ros en abun­dan­cia en Suda­mé­rica, pero que lamen­ta­ble­mente han sido des­cui­da­dos mien­tras se paga varias veces más el gas que pro­viene de otros paí­ses. 2) La inten­ción de reac­ti­var la extrac­ción de car­bón en Río Tur­bio, con los tra­ba­jos per­ti­nen­tes de exten­sión del ferro­ca­rril hasta Punta Loyola. Si alguien tiene curio­si­dad, le reco­miendo con­sul­tar la biblio­teca de la UNS donde le será infor­mado todo acerca de la baja cali­dad de este com­bus­ti­ble y de la can­ti­dad no muy grande que se podría extraer, por lo que sería acon­se­ja­ble cons­truir en el mismo Río Tur­bio sola­mente una usina que no ten­dría las carac­te­rís­ti­cas de “mega” y que no se sabe por cuanto tiempo esta­ría en ser­vi­cio por aca­barse el carbón.

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