El odio y la venganza
garantizan un futuro de horror

Expre­sio­nes ver­ti­das en diciem­bre del 2007, por la viuda del 2do Jefe del Regi­miento de Infan­te­ría 3 “GENE­RAL BEL­GRANO”, el Tcnl (Post Mor­tem) HORA­CIO FER­NÁN­DEZ CUTIE­LLOS, ase­si­nado en su puesto de com­bate el 23 de enero de 1990 por los terro­ris­tas que hoy están en el poder. Es un docu­mento que, hoy más que nunca, tiene cada vez mayor vigen­cia testimonial.

Al pue­blo argentino:

DE VER­DAD LES DIGO “SIENTO VER­GÜENZA DE MIS COM­PA­TRIO­TAS, DE QUIE­NES COMAN­DAN LAS FUER­ZAS ARMA­DAS, DE SU COMAN­DANTE EN JEFE Y DE TODOS LOS ARGEN­TI­NOS EN GENE­RAL”. VER­GÜENZA DE SU FALTA DE ETICA, SU FALTA DE MORAL CRIS­TIANA Y DE SUS DESEOS DE VENGANZA.

CUANDO ME AVI­SA­RON QUE MI MARIDO MURIÓ A MANOS DE LA SUB­VER­SION SOLO PENSÉ EMU­LANDO A JESÚS: “SEÑOR, PER­DÓ­NA­LOS POR­QUE NO SABEN LO QUE HACEN”.

sus ver­du­gos ERAN pobres moni­go­tes MANE­JA­DOS COMO TÍTE­RES PARA EJE­CU­TAR ACCIO­NES QUE QUIE­NES LOS COMAN­DA­BAn NO SE ANI­MA­BAN A EJE­CU­TAR per­so­nal­mente por falta de coraje..

HOY ESTOY MAS QUE CON­VEN­CIDA DE QUE ESO ERA CIERTO. Esos cobar­des SON quie­nes NOS gOBIER­NAN enca­ra­ma­dos tras el escudo de una supuesta demo­cra­cia. ESOS QUE ORDE­NA­BAN enca­ra­ma­dos en LAS SOM­BRAS PARA NO CORRER RIES­GOS son los QUE AHORA BUS­CAN VENGANZA.

PUEDO ENTEN­DER A QUIE­NES LES MATA­RON A SUS HIJOS. POR­QUE ES LO PEOR QUE LE PUEDE PASAR A UN SER HUMANO. A mí me mata­ron a mi marido: un sol­dado de la patria, y mis hijos que­da­ron huér­fa­nos, pero des­co­nozco A QUIE­NEs DICEN SER “madres” o “abue­las” Y QUE man­TIE­NEN a esa caterva de malean­tes VIVIENDO EN EL EXTRANJERO.

PUEDO lle­gar a com­pren­der rela­ti­va­mente el DOLOR, pero, ajena al sen­ti­miento de odio per­so­nal, POR­QUE jamás lo he tenido, NO PUEDO ENTEN­DER los DESEOS DE VEN­GANZA ETERNA de quie­nes se vic­ti­mi­zan en nom­bre de una juven­tud idealista.

EL PUE­BLO ARGEN­TINO ESTÁ PER­DIDO, OLVI­DA­RON ESOS AÑOS O TIENE EL CORA­ZON DE PIE­DRA YA NO SE TRATA DE SEGUIR LAS ENSE­ÑAN­ZAS DE JESÚS Y PER­DO­NAR A QUIE­NES NOS LAS­TI­MAN, HOY TRA­TAN DE HACER EL MAYOR DAÑO POSIBLE.

LO HACEN CON LOS NIÑOS EN LAS ESCUE­LAS TRA­TANDO DE QUE CREAN QUE LA VER­DAD DE LA HIS­TO­RIA ES LA QUE ELLOS CUEN­TAN, LO HACEN CON LOS ANCIA­NOS QUE SE DEGAS­TAN, ENFER­MAN Y MUE­REN EL LAS CÁR­CE­LES SIN JUI­CIO ALGUNO POR­QUE NO HAY MANERA DE COM­PRO­BAR QUE LO QUE EL GOBIERNO ACUSA SEA VER­DAD O POR­QUE LA MAYO­RÍA DE LAS CAU­SAS SON INVEN­TA­DAS …Y TODO POR VENGANZA.

SEÑO­RES DEL PUE­BLO ARGEN­TINO, SEÑO­RES JUE­CES, SEÑO­RES COMAN­DAN­TES DE LAS FUERZA ARMA­DAS, SEÑORA PRESIDENTA:

HAY COM­PA­ÑE­ROS DE MI MARIDO QUE ESTÁN PRE­SOS POR LUCHAR CON­TRA LA GUE­RRI­LLA MAR­XISTA Y NO ME CABE DUDAS DE QUE SI ÉL NO ESTU­VIERA MUERTO, ASE­SI­NADO POR LOS QUE ÉL MISMO COM­BA­TIÓ SERÍA UN PRESO POLÍ­TICO MÁS.

YO ME OFREZCO A ESTAR DETE­NIDA por ALGUNO QUE ESTÉ ENFERMO.

ESTOY SANA DE CUERPO Y DE ALMA Y SU VEN­GANZA SI ME TIE­NEN A MÍ PUEDE DURAR MUCHO TIEMPO, SI LOS TIE­NEN A ELLOS NO MUCHO POR SU MISMO ESTADO DE SALUD.

OFREZCO MI LIBER­TAD Y MI PRO­PIA VIDA A CAM­BIO de la liber­tad de ALGUNO DE ELLOS… DE ESA MANERA VOY A PODER DEVOL­VERLE A MI PATRIA UN POCO DE la dig­ni­dad QUE ~QUIE­NES NOS GOBIER­NAN~ LE QUITARON.

¡UN PAÍS SALE A FLOTE POR LA ESPE­RANZA DE SU PUE­BLO Y SI NO LA TIENE SE DESVANECE!

SEÑO­RES:

HAGA­MOS DE LA ARGEN­TINA, por una vez en la vida, UN PAIS GRANDE Y CON ESPE­RANZA PARA NUIES­TRO HIJOS

Autor: liliana Inés Raffo de Fernández Cutiellos

DNI: 11.194.280

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5 Comentarios en “El odio y la venganza
garantizan un futuro de horror”  

  1. 1 Tito en el Caribe

    Sra Liliana. Muy respetuosa-mente.: No creo que haya­mos per­dido la espe­ranza, ocu­rre res­pe­ta­ble señora que hemos per­dido la sobe­ra­nía, “ellos”, los que hoy gobier­nan, han entre­gado eso la digna SOBE­RA­NIA a manos de tira­nos alie­na­dos del exte­rior. Esos que com­pran bolun­ta­des y enca­de­nan la eco­no­mia del país. Quie­nes que han ase­si­nado a su esposo, jamas tuvie­ron un ápice de ideo­lo­gía, solo el interes de saquear todo lo que se pueda saquear, esp, los recur­sos del país. Todos ellos los “socia­lis­tas” del siglo XXI, o “J-Idealista”( dicen ellos), se escon­den detrás de estos rótu­los y no serán jamas, otra cosa que ase­si­nos y ladro­nes. Lo real­mente lamen­ta­ble, es que con­ti­núen fun­cio­nando las escue­las mili­ta­res, para for­jar trai­do­res a la patria, esa es la cose­cha actual, sin cria­di­llas ni con­cien­cia; Menos.: Subor­di­na­cion y valor”, “Para defen­der a la Patria”…
    Per­mi­tiendo alqui­lar nues­tro pais, para que cual­quier Tira­ni­llo, lo use como pla­ta­forma para sus alie­nan­tes aren­gas.
    Mis res­pe­tuo­sos salu­dos, hono­ra­ble Señora…( N.F.O.G.)…

  2. 2 JOSE LUIS (VIEDMA)

    Esti­ma­dos Ami­gos de LA HIS­TO­RIA PARA­LELA: Les dejo mi humilde y total adhe­sión a la expre­sio­nes ver­ti­das, por la viu­dad del 2do. Jefe del Regi­miento de Infan­te­ría 3 “Gene­ral Bel­grano”, y Héroe de la Patria, el Tcnl. (Post­Mor­tem) HORA­CIO FER­NAN­DEZ CUTIE­LLOS y com­parto el título que enca­beza la nota. Feli­cito por la exce­lente nota y man­te­niendo siem­pre la memo­ria com­pleta, y la ver­da­dera his­to­ria, que recuer­dan a nues­tros már­ti­res. Muchas gracias.-

  3. 3 rafael enriquez

    Sra. Pro­fun­das y ver­da­de­ras pala­bras, sepa que a la dis­tan­cia y en el ano­ni­mato no está sola, de ello estoy seguro. Pero con todo res­peto le digo: un “poco de odio” no ven­dría mal, en espe­cial para con esa “gente o jóve­nes idea­lis­tas”. Con todo respeto.

    Rafael-San Luis

  4. 4 Martin

    He vivido la mal­dita, des­gra­ciada y mise­ra­ble gue­rri­lla mar­xista en carne pro­pia en mi infan­cia, tengo aun recuer­dos de ello, por lo que entiendo PER­FEC­TA­MENTE cada pala­bra de la carta de la Sra. Dicha viven­cia me ha dejado en claro que es lo que hay que hacer con ellos, no tengo dudas al respecto.

  5. 5 Alberto Kölliker Frers

    Muy que­rida Liliana Raffo,

    Ayer –23 de enero de 2009– colo­qué la ban­dera argen­tina en el frente de nues­tra casa para hon­rar a su marido y a todos los mili­ta­res y miem­bros de las fuer­zas de segu­ri­dad (en este caso miem­bros de la poli­cía de la pro­vin­cia de Bue­nos Aires) que caye­ron heroi­ca­mente ó que fue­ron heri­dos defen­diendo heroi­ca­mente el Regi­miento de Infan­te­ría Nro. 3 de La Tablada (como es el caso de su marido) ó inten­tando recu­pe­rarlo luego de que los gue­rri­lle­ros ingre­sa­sen por la fuerza en el mismo aque­lla mañana del domingo 23 de enero de 1989 alre­de­dor de las 06.30 horas matando a quie­nes estu­vie­sen delante de ellos. Me llena de orgu­llo saber que su marido defen­dió heroi­ca­mente al cuar­tel mili­tar desde el lugar donde tenía su ofi­cina y su cuarto pri­vado y me llena de orgu­llo saber que él intentó unirse con miem­bros de su tropa que se encon­tra­ban en otro lugar para desde allí poder coman­dar­los en su carác­ter de 2do Jefe del Regi­miento. Sé tam­bién que su marido se comu­nicó con otro regi­miento rela­ti­va­mente cer­cano donde con­versó con quien se encon­traba en esos momen­tos a cargo del mismo y le expresó que deja­ría su vida defen­diendo su cuar­tel y que ellos se ocu­pa­sen de recu­pe­rarlo. Sé tam­bién sobre la bellí­sima carta incon­clusa que les estaba escri­biendo a sus hijos antes de pro­du­cirse el cobarde ata­que al cuar­tel y que Ud. con­serva como un ver­da­dero tesoro no sólo para sus hijos y seres que­ri­dos sino para toda la socie­dad argen­tina para expre­sar­les de qué madera estaba hecho su marido. Acabo de escu­char una medi­ta­ción de José Pepe Alonso (mexi­cano que tiene un pro­grama lla­mado Nues­tra fe en vivo en el canal cató­lico EWTN y que por lo visto se recu­peró muy bien de un masivo ata­que al cora­zón que tuvo el pasado 25 de diciem­bre) donde habla sobre la mul­ti­pli­ca­ción de los cinco panes y los dos peces.
    En reali­dad hace dos medi­ta­cio­nes sobre el mismo tema, una de un sacer­dote limeño y otra de un car­de­nal viet­na­mita que estuvo 13 años en pri­sión en Sai­gón, de los cua­les 9 años en pleno ais­la­miento, y que fue quien dirigó los ejer­ci­cios espi­ri­tua­les de Su San­ti­dad Juan Pablo II y de la curia romana en el 2000, y que publicó muchas medi­ta­cio­nes, entre ellas una lla­mada Cinco panes y dos peces. Yo qui­siera en este día darle mi pro­pia ver­sión sobre el mila­gro de los cinco panes y dos peces que gene­ro­sa­mente entregó un joven­cito y que sir­vió para ali­men­tar a más de 5000 per­so­nas sin con­tar las muje­res y los niños, y que si mal no recuerdo se reco­gie­ron las sobras útiles para ser comi­das en otra oca­sión en doce canas­tos lle­nos. Pues bien, ese joven­cito quien segu­ra­mente se diri­gía a su casa para lle­var los cinco panes y dos peces se detuvo a escu­char a Jesús y les entregó a los após­to­les toda la riqueza que él tenía en esos momen­tos y que segu­ra­mente era muy nece­sa­ria en su casa donde segu­ra­mente lo aguar­daba su pro­pia fami­lia. Muy que­rida Liliana, per­mí­tame decirle que usted sería pre­ci­sa­mente ese joven­cito que lle­vaba sus cinco panes y dos peces al entre­gar noble­mente a su marido en las manos de Dios cuando se enteró de las cir­cuns­tan­cias heroi­cas de su muerte y al orar sobre sus ase­si­nos con aque­lla bellí­sima frase de Jesús en la San­tí­sima Cruz: “Padre, per­dó­na­los por­que no saben lo que hacen”. ¿Cuá­les serían pues sus cinco panes y dos peces? El pri­mer pan es el ya expre­sado por Ud. mismo del per­dón de sus ase­si­nos que han matado a san­gre y fuego en la socie­dad argen­tina siguiendo idea­les que para las per­so­nas de bien son com­ple­ta­mente equi­vo­ca­dos (lo expresó su cuñado en el pro­grama de Andrés Klip­han del canal C5N al decirle al perio­dista que un amigo suyo al hablar sobre los gue­rri­lle­ros que toma­ron el regi­miento de La Tablada le expresó que eran muy bue­nos sol­da­dos aun­que de una causa equi­vo­cada, ya que ellos tam­bién pelea­ron muy bra­va­mente y arries­ga­ron sus pro­pias vidas). El segundo pan –para­fra­seando al ex-cardenal viet­na­mita que lo coloca en sus medi­ta­cio­nes como pri­mero– sería inten­tar vivir el momento pre­sente ya que ni el pasado ni el futuro exis­ten, aun­que natu­ral­mente del pasado se deben extraer sabias ense­ñan­zas y res­ca­tar siem­pre el amor que indu­da­ble­mente siem­pre los unirá a Ud. y a sus hijos y seres que­ri­dos con quien fuese marido suyo y que dejó heroi­ca­mente su vida en defensa de Dios y de la Patria de acuerdo con las pro­me­sas que en su momento hiciera al egre­sar como sub­te­niente del Cole­gio Mili­tar de la Nación y al reno­var dicha pro­mesa frente a nues­tra que­rida ban­dera celeste y blanca en el día suyo cada año (20 de junio de cada año, crea­ción de la ban­dera nacio­nal). Res­pecto del futuro nadie sabe si lle­gará y cómo será, por lo cual como decía Jesús a cada día le basta su afán. Natu­ral­mente vivir el tiempo pre­sente es todo un desa­fío y creo que Ud. y sus hijos deben por siem­pre sen­tirse muy orgu­llo­sos al saber que su marido y padre de sus hijos dió noble y heroi­ca­mente su vida en defensa de su cuar­tel y de su pro­pia tropa y como dijo Jesús no hay mayor amor que dar la vida por sus ami­gos.
    El segundo pan suyo sería lo que dejó escrito su pro­pio marido en aque­lla bellí­sima carta diri­gida a sus hijos: amar a Dios por sobre todas las cosas y al pró­jimo como a uno mismo. En esto se resume la sabi­du­ría de la Pala­bra de Dios expre­sada no sólo en la Sagrada Biblia sino en los libros san­tos de la gran mayo­ría de las reli­gio­nes (el islam, el judaísmo, el hinu­dísmo, etc.) así como en la gran mayo­ría de las espi­ri­tua­li­da­des que son una forma de vida (como el budismo en sus muy diver­sas ver­tien­tes como el budismo zen y el budismo tibe­tano y el budismo en los paí­ses del Sud­Este asiá­tico, por no nom­brar la sabi­du­ría china del Tao y simi­la­res). El ter­cer pan suyo serían sus pro­pios hijos y sus seres que­ri­dos sobre los cua­les uste­des siem­pre debe­rían apo­yarse entre sí para jun­tos inten­tar encon­trarle sen­tido a lo que prima facie para­ce­ría no tenerlo (dejar la vida en la toma de un cuar­tel en plena demo­cra­cia muy avan­zada en el tiempo desde la asun­ción del enton­ces pre­si­dente Dr. Raúl Ricardo Alfon­sín aquel día his­tó­rico del 10 de diciem­bre de 1983, es decir cuando nadie supon­dría que algo así podría suce­der en la Argen­tina). El cuarto pan suyo podría ser su ora­ción fecunda y la lec­tura medi­tada de la pala­bra de Dios, junto con los ejer­ci­cios espi­ri­tua­les que uste­des pudie­sen rea­li­zar de tanto en tanto, siem­pre apo­ya­dos en el amor de la San­tí­sima Vir­gen María en la advo­ca­ción que uste­des hayan ele­gido libre­mente. El quinto pan suyo podría ser no aflo­jar en su noble lucha cons­tante por los dere­chos cons­ti­tu­cio­na­les y huma­nos de todas las fami­lias víc­ti­mas de la sub­ver­sión en la Argen­tina y de todos aque­llos mili­ta­res que se encuen­tren sen­ten­cia­dos ó en pri­sión por cau­sas injus­tas (como sería el caso de los ami­gos y com­pa­ñe­ros de pro­mo­ción de su marido que noble­mente defen­die­ron la Repú­blica con­tra la agre­sión de la sub­ver­sión comu­nista, la cual en última ins­tan­cia que­ría des­truir la misma, des­truir sus ins­ti­tu­cio­nes y tomar lisa y lla­na­mente el poder por medio de la vio­len­cia). El pri­mer pez suyo podría ser Jesús quien es el Alfa y el Omega, el prin­ci­pio y el fin de los tiem­pos, y recuerde que los cris­tia­nos se reco­no­cían pre­ci­sa­mente por el pez que sim­bó­li­ca­mente expre­saba a Jesús como pes­ca­dor de nues­tras almas, sin olvi­dar­nos que Jesús es una de las tres per­so­nas de la San­tí­sima Tri­ni­dad, y que al hablar de Jesús tam­bién se habla del Padre como crea­dor del Uni­verso y de todo cuanto existe y del Espí­ritu Santo que ale­tea en nues­tras almas y reali­da­des y que nos pro­tege hasta el fin de los tiem­pos. El segundo pez suyo sería su bellí­simo cora­zón que alberga sus bellí­si­mos y nobles sen­ti­mien­tos, y del cual segu­ra­mente yo podría enamo­rarme per­di­da­mente si alguna vez pudié­se­mos cono­cer­nos per­so­nal­mente. Suyo, Alberto, que la piensa y la sueña desde las sal­va­jes barran­cas del Río de la Plata, Santa María de los Bue­nos Ayres, Argentina.

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