158ª Aniversario de la muerte
del General Don José de San Martín

San Martin, en el bronce y en la gloria

“Su estilo de vida heroica resalta en la sencillez de sus líneas. Fue lo que debía ser; pero él no supo bien quien era. Ignoró su propia grandeza y su categoría. No es una historia, sino una “Vida”. Su estatua no puede decir lo que fue; el escultor es impotente; un hombre a caballo como otros hombres a caballo. Su signo no podrá materializarse jamás en piedra, mármol ni bronce, porque es invisible e impalpable; es un signo del espíritu; como si hubiera pasado por él un relámpago de Dios”.

(Octavio R. Amadeo. “Doce Argentinos”. 1945)

Ante la inminente recordación de un nuevo aniversario de la muerte del General Don José de San Martín he de tributar reverencia a la efigie del gran capitán, la gloria más pura de nuestra historia. La existencia de este genio moral es indestructible, eternizada, inagotable y equilibrada lección de patriotismo.

San Martín representa para todos los argentinos una eterna e invencible aspiración de libertad. Puso su brazo al servicio de la patria para fortalecerla en la empresa de la independencia, ya conseguida pero no asegurada. Todo fue en él generoso y desinteresado esfuerzo y no se mezcló ni en el más pequeño egoísmo o ambición personal en la pureza de su gloria. En el encuentro con Bolivar dio el ejemplo más conmovedor de renunciamiento. Cuanto más se medita, con el paso de los años, más fuertemente emociona el gesto que le lleva al alejamiento. Hay una grandeza sobrecogedora en esta integridad de su pureza que ya se nos aparece como sobrehumana. Esa misma fortaleza moral es la que le impide mezclarse a las luchas fraticidas de la patria.

No pertenecía el Libertador a grupos, no se sentía caudillo de masa o de partido. Quiso una Argentina y una América libres y nada más que eso, y no aspiró a dominar a los argentinos después de haberlos libertado de sus tiránicos opresores.

Este José de San Martín, lleno de virtudes ciudadanas, nació para la inmortalidad el 17 de agosto de 1850. Su americanismo no era antiespañolismo, sino amor a la sangre que corría por sus venas.

Ejemplo moral

Entre las distintas facetas de la vida omitiré sus acciones militares para ocuparme, en parte, de su perfil humano. Fue sobrio y tuvo actitudes de rechazos y renunciamientos. Donó al Estado parte de sus sueldos, no aceptó ascensos y destinó gratificaciones, condecoraciones y compensaciones a entidades de bien público.

Su estado de salud no era bueno, sin embargo alcanzó un límite de edad –setenta y dos años- considerablemente mayor que el nivel medio de vida de entonces. Salvo algunas breves interrupciones prestó servicio militar durante treinta y dos años. De acuerdo a correspondencias oficiales y privadas surge que solía tener asiduamente vómitos de sangre y dolores reumáticos, úlcera de estómago atribuibles por la tensión constante y su sentido de responsabilidad. Para paliar los dolores reumáticos debió ir con frecuencia a los baños termales de Mendoza, Chile y Europa.

Durante su exilio, desde 1824 hasta su muerte, 17 de agosto de 1850, en Europa buscaba la zona más apropiada para que no lo afecte el invierno. En 1830 enfermó de cólera y diecisiete años después sus ojos sufrieron de cataratas, y ante la perspectiva de quedar ciego se sumergió en un gran desasosiego.

Vivió por espacio de catorce años en una casa de campo en Grand-Bourg y más tarde se trasladó a Boulogne-sur-Mer. En el correr de las horas del día se distraía en el cultivo de su huerta o en su mesa de carpintero.

Los ultimos dias

Deseaba morir en Buenos Aires pero sus dolencias y casi ciego le impidieron regresar a su patria. Ante su impotencia dictó su testamento y en una de las cláusulas había insertado lo siguiente: “Prohíbo el que se me haga ningún género de funeral y desde el lugar en que falleciere se me conducirá directamente hasta el cementerio, sin ningún acompañamiento, pero sí desearía el que mi corazón fuese depositado en el de Buenos Aires”.

En 1849 contrae nuevamente el cólera agravándole su gastritis crónica acarreándole graves complicaciones. Al año siguiente, precisamente el 6 de agosto pidió se lo hiciera pasear por la zona pero al retornar a su casa no pudo descender del coche por sus propios medios siendo llevado en brazos hasta su alcoba depositándolo en la cama.

De allí no se levantó más hasta el día de su fallecimiento. Como avizorando que su vida se estaba apagando llamó a su hija Mercedita –como acostumbraba llamarla- le dijo disponiéndola para el funesto desenlace: “C’est l’orange qui mène au port” (Es la tormenta que lleva al puerto).

Al día siguiente, casi agonizante, se le suministró cuantiosos fármacos para aliviarle los dolores sin producir pérdida de conciencia y, como así, sedantes con el objeto de reducirle la tensión nerviosa e inducirle el sueño; medicamentos que le resultó contraproducente. Al costado de su lecho de enfermo se reunieron familiares y amigos, más el científico que lo asistía. La noche transcurrió tranquila.

El 17 pidió se lo levantara y lo condujeran hasta la habitación de su hija. Allí se sentó para escuchar la lectura de los diarios del día, almorzó y dormitó un poco al lado de su hija. Aproximadamente a las dos de la tarde se le desencadenó gastralgias, úlcera péptica y hemorragia digestiva. A ello se incrementó con un estado tembloroso y frío que envolvió todo su cuerpo. Lo acostaron en la cama de su hija y con voz trabada pronunció estas palabras: “Mercedes, ésta es la fatiga de la muerte”. Concluida esta frase después de una leve agitación temblorosa expiró a causa de un aneurisma que paralizó el corazón.

Las agujas del reloj de pared marcaban las tres de la tarde.

Valioso testimonio

El pensador argentino, político y prestigioso orador y autor de numerosos libros Félix Frías, estando en París resolvió visitar a su amigo José de San Martín en su residencia de Boulogne-sur-Mer quien, entre otras cosas, dejó el siguiente relato: “…En la mañana del 18 tuve la dolorosa satisfacción de contemplar los restos iluminados de este hombre, cuya vida estará escrita en páginas tan brillantes de la historia americana. Su rostro conservaba los rasgos pronunciados de su carácter severo y respetable. Un crucifijo estaba colocado sobre su pecho, otro en una mesa entre dos velas que ardían al lado del lecho de la muerte. Un reloj de cuadro negro, colocado en la pared, marcaba las horas con un sonido lúgubre, como el de las campanas de la agonía, y este reloj se paró aquella noche a las tres, hora en que había expirado el General San Martín. ¡Singular coincidencia! El reloj de bolsillo del mismo General se detuvo también en aquella última hora de su existencia”.

“Al día siguiente, 19, al tiempo de colocar en el féretro los restos mortales del ilustre difunto, la caja de la guardia nacional resonaba casualmente en el frente de la casa mortuoria… El 20, a las seis de la mañana, el carro fúnebre recibió el féretro y fue acompañado en su tránsito silencioso por un modesto cortejo. Cuatro faroles cubiertos de crespón negro adornaban encendidos los ángulos superiores del carro. Seis hombres vestidos con capotes del mismo color, marchaban de ambos lados. Detrás iban el Señor Balcarce, llevando a su derecha al Señor Darthez, antiguo amigo del General, y a la izquierda al Señor Rosales, Encargado de Negocios de Chile. Marchaban en seguida Don José Guerrico, un joven de Buenos Aires hijo de su hermano Don Manuel, el Doctor Gérard y el Señor Seguier, vecinos ambos de Boulogne. El acompañamiento era humilde y propio de la alta modestia, tan digna compañera de las calidades morales y de los títulos gloriosos de aquel hombre eminente. El carro fúnebre se detuvo en la Iglesia de San Nicolás. Allí rezaron algunos sacerdotes las oraciones religiosas a favor del alma del difunto… Después de esta ceremonia el convoy fúnebre continuó hasta la catedral, vasto edificio que se construye en la parte de la ciudad llamada alta. En una de las bóvedas de la capilla, acabada ya, fue depositado el cadáver que acompañábamos. Allí descansará… Fiel siempre a sus hábitos modestos, había él mismo manifestado la voluntad de que su entierro se hiciera sin pompa ni ostentación alguna, y así se ha hecho”.

El General José de San Martín no es sólo el “Padre de la Patria” si no también el “Héroe de la Libertad americana”.

Autor: Andrés Mendieta

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13 Comentarios en “158ª Aniversario de la muerte
del General Don José de San Martín”  

  1. 1 AXEL

    grasias por cudar nuestra tiera fuyiste muy baliente sos mi idolo es una lastima q fayesiste yo y mi familia te queres pero soy el q mas te quiero

    __________grasias_______por___cuidar___nuestra____tiera____axel

  2. 2 marcelikno sierra solá

    ORGULLOSOS ME SIENTO, AL SABER QUE EN AQUELLA CASA HUMILDE
    PERO HISTÓRICA DE YATASTO, CASA DE MIS ANTEPASADOS,LOS GOMEZ
    RINCÓN, PROPIETARIOS DE AQUELLA HERMOSA ESTANCIA YATASTO, DURMIÓ EL GRAN CAPITAN DN. JOSE DE SAN MARTIN, QUE CONJUNTAMEN
    TE CON BELGRANO Y GUEMES DESIDIAN SOBRE LA FUTURA LIBERTAD DE
    NUESTRA QUERIDA Y AMADA PATRIA ARGENTINA, ALLÍ SE ABRAZARON
    CON BELGRANO AL MANDO DEL EJERCITO DE NORTE, DÁNDOLE AL GRAL.
    MARTIN MIGUEL DE GUEMES LA GRAN RESPONSABILIDAD DE CUIDAR LA
    FRONTERA NORTE DE PAIS Y COMBATIR AL ENEMIGO HASTA SU ANIQUI-
    LACIÓN PARA PODER DAR LA LIBERTAD A NUESTRA PATRIA.-

    VIVA POR SIEMPRE EL GRAN CAPITÁN, LIBERTADOR DE AMÉRICA.-

    MARCELINO SIERRA SOLÁ.-

  3. 3 ModestaFernandez de Lastra

    Una vez más Andrés Medieta nos ilustra , de manera impecable,sobre los hombres que forjaron nuestra Patria. En este año, que _gracias _ a ntos. gobernantes
    hemos pasado fiestas como el 25 de Mayo y 9 de Julio, embargados de una profunda tristeza, a causa de ver a nuestro pueblo divido por un lado y v la fantochada oficial por otro, artículos como este donde se muestra todo el valer del Gral. Sn Martín nos dá ánimos . Felicito a la Sra. Susana Sechi por los columnistas invitados. A mi comprovinciano,Andrés Mendieta, lo animo a segruir firme. La unidad hace la fuerza. ¡Viva la Patria! ¡Vivan nuesros próceres, SAN MARTíN, GÜEMES, BELGRANO…!! Recordémoslos en nuestro diario vivir.-

  4. 4 Atilio

    Gracias San Martin por el modelo de vida que nos dejaste. Ojalá pudieramos en estas horas tan doificiles para nuestro país, encontrar hombres como tú, para que nos lleven a buen puerto.
    San Martin, Grande entre los grandes, verdadero Padre de la Patria, Dios te corona junto a su hijo Jesús.

  5. 5 Fernando Lema

    Aprendí a honrar su nombre en mi primera infancia, cuando en las escuelas de la Patria promisoria se enseñaba y se aprendía; cuando las maestras eran valoradas y respetadas, porque eran quienes formaban los futuros hombres y mujeres de esta tierra gaucha. En sintesis, eran los docentes, quienes sembraban las semillas del conocimiento en Nación que era tierra de oportunidades y futuro.
    Hoy, al conmemorar un nuevo aniversario del fallecimineto del Libertador, TODOS los hombres de armas debemos reconocer que aun la tarea por él comenzada no está terminada, y hasta tanto ello se materialice, estaremos en deuda con EL; con la sociedad argentina en general, y con las personas de bien en particular, siendo estas últimas las verdaderas destinatarias de nuestro esfuerzos y desvelos. Sólo así podremos mirar a los demás a los ojos y sentirnos dignos.

    Ojalá algún día podamos ser herederos de su inmaculada grandeza. Viva la Patria!

  6. 6 atilio tesei

    Lo agrego tal como lo recibí.- La fuente es sumamente confiable. Vale la pena verificarlo. Si es cierto, las cosas estan mas graves de lo que creemos.

    NO SE PUDO HOMENAJEAR AL PADRE DE LA PATRIA

    NEUQUÉN (AN).- Les gritaron “asesinos”, les preguntaron por el desaparecido Julio López, los cuestionaron por la dictadura y por la guerra de Malvinas, les mostraron los pechos y arrojaron bolsas de basura: unas 400 mujeres tomaron ayer el centro de la capital para increpar cara a cara a efectivos del Ejército que iban a participar de la conmemoración del 158 aniversario de la muerte del general José de San Martín, que finalmente quedó suspendido porque ellas lo impidieron.

    Ocurrió a pocos minutos de culminar uno de los talleres del encuentro nacional de mujeres, en inmediaciones de la Escuela de Música y a pocos metros del monumento al prócer, donde el municipio y la Asociación Sanmartiniana de Neuquén habían organizado el homenaje.

    Justo cuando el acto oficial iba a iniciarse, el grupo de mujeres avanzó sobre la explanada del monumento.

    Había cerca de un centenar de efectivos del Ejército formados sobre la avenida, dispuestos a desfilar, y ya sonaban los primeros acordes de una banda militar.

    El grupo de mujeres, cantando consignas contra la dictadura, con filmadoras en la mano, megáfonos, y carteles a favor del aborto, se apostó a los saltos en las dos manos de la avenida, a la altura del municipio, mientras otras rodearon al locutor oficial: sus palabras quedaron opacadas por las consignas que exigían la suspensión del acto.

    También reivindicaban la figura del docente asesinado por la policía provincial Carlos Fuentealba, al “compañero López, que no se sabe dónde está”, y había otros cantos netamente direccionadas a los juicios que se siguen contra integrantes de la última dictadura, que a partir del miércoles próximo tendrán su capítulo local cuando se comience a juzgar a militares que operaron en la región: “Cómo a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar”, dijeron.

    En medio del griterío, el Comandante de la VI Brigada de Montaña, Hernán Prieto Alemandi, trató de saludar a la tropa, pero no logró desmotivar a las manifestantes. De hecho habló franqueado por decenas de ellas que gritaban a su lado a favor de la anticoncepción y el derecho a poder elegir legalmente abortar si es lo que quieren.

    A pocos metros, permanecía el resto de los jefes militares, que nunca perdieron la compostura, pero que miraban atónitos la irrupción inesperada de las feministas. También estuvo la diputada nacional Alicia Comelli (MPN) y el designado vocal del TSJ, Guille rmo Labate.

    Roberto Ghiglione, de la Asociación Sanmartiniana de Neuquén tomó el micrófono. Quiso dar su discurso, pero su actitud contemporizadora no dio resultados. Luego dijo que “la figura de San Martín no merecía una reacción así de irrespetuosa”.

    A su vez, el presidente del Concejo Deliberante, Néstor Burgos, calificó de “vergonzosa” la manifestación de las mujeres. “Creo que es una actitud desubicada e incomprensible, de irrespeto al máximo prócer de la Nación : es el libertador de América, no es el gobierno ni el Ejército. Equivocaron el lugar”.

    El acto terminó con el grupo de feministas caminando detrás de los efectivos del Ejército, que tomaron por la avenida Argentina , cuando recibieron la orden de suspender el homenaje.

  7. 7 Eduardo Palacios Molina

    Reanima y fortalece esta semblanza humana del general don José de San Martín. Habla de un espíritu selecto con sensiblidad a las grandes virtudes y que sabe exaltar esos valores como los funsamentales de la personalidad del prócer.Muy acertado el hallar un parrafo en el libro de Octavio Amadeo, que lo tengo titulado como “Vidas Argentinas”, que sabe al igual que Mendieta sacar lo espíritual y lo grande de cada uno de nuestros próceres.
    Austeridad, humildad, obediencia características que iluminan nuestro presente y que son reflejos de una formación interior hecha en el sacrifico, en la pobreza y en la perseverancia. Todo ello una verdadera síntesis de una vida que está contenida en el Maestro que nos formó y dejó todas estas enseñanzas en los Santos Evangelios. La gloria de San Martín es haberle ganado la batalla al mundo y demostrar que era mucho más importante vivir de acuerdo
    a aquellas milenarias enseñanzas. Su vida fue un destello
    divino que nos señala la grandeza que supo hacer el
    Señor. Esa es la Verdadera Libertad.

  8. 8 Patricia

    Hay Patria mía! Si tan sólo algunos (en especial gobernantes) dedicaran unos minutos a leer la historia de este hombre honorable, justo y patriota por sobre todas las cosas, y tomaran el ejemplo de lo que fué su vida, hoy quizá todo sería diferente!

  9. 9 Matilde del Carmen Masats

    Sr. Andres Mendieta: Impecable reseña historica de un grande como el General Don José de San Martín, humilde por convicción y enfermo por su patria. Su vida nos dejo una inmensa cantidad de maximas, que hoy son aplicables en todo momento. Gracias por su trabajo y felicitaciones por esta magnifica pagina.

  10. 10 Elisa Gómez

    Somos docentes argentinas, buscando un perfil de todos los aspectos del verdadero Padre de la Patria, para trabajar con un grupo de alumnos, encontramos esta página que muestra toda la esencia de la magnanimidad de este hombre que luchò por sus ideales y no aspirò sòlo a la libertad de su pueblo sino a la unidad de todos los pueblos americanos porque sòlo asì se garantizarìa una verdadera independencia. Ser Libertador y no conquistador lo ubica en un primer lugar dentro de nuestros pròceres.
    Elisa Gòmez – Esther Leguizamòn

  11. 11 CANDELA

    ESTOY ESTUDIANDO DE VOZ Y TODO LO QUE ICISTE SOS MI IDOLO

  12. 12 Julio de Ituzaingo

    Extraordinaria semblanza moral del hombre, convertido en héroe y Prócer de nuestra Patria y de América toda.
    Gracias Don Andrés Mendieta por ilustrarnos. Ojala sirva de ejemplo a los miserables que hoy gobiernan nuestra sufrida Patria Argentina.

    No quiero terminar mi comentario sin antes poner énfasis en el uso de las palabras de algunos comentaristas de quienes intuyo la buena intención, pero que es necesario aclarar. Nuestro Prócer; El General San Martín, jamás podrá ser un ídolo, palabra que identifica a las figuras de falsa deidad y sí será por siempre un Héroe, Palabra que identifica al Varón ilustre de eminente esfuerzo.

    Atentamente.
    Julio de Ituzaingo

  13. 13 SONIA

    ESTOI HACIENDO UN TRABAJO PARA EL COLE ESPERO QE DESDE ALLA ARRIBA ME ILUMINES BEZOZ

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