Horacio y ese espacio vacio

Cuando un amigo se va queda un espa­cio vacio, que no lo puede lle­nar la lle­gada de otro amigo

Alberto Cor­tez

A veces, como en este caso, el dolor no per­mite la luci­dez men­tal para expre­sar, los sen­ti­mien­tos. Ese nudo en la gar­ganta y un ale­teo en nues­tro estó­mago, hace difí­cil la con­cen­tra­ción. Cuando un amigo nos deja, ver­sos como los escri­tos por Alberto Cor­tez, reem­pla­zan eso que que­re­mos decir y real­mente no podemos..Horacio Zara­tie­gui, quiso y supo cul­ti­var la amis­tad, todos sus ami­gos sabían y sen­tían que podían con­tar con, Él, para lo que guste mandar.

Cálido y vivaz para con los ami­gos, pero agudo, con su pluma para dela­tar la trai­ción. Hora­cio había hecho de su vida una heroico desa­fío. Este Hom­bre con Mayús­cu­las, sin capa, ni espada, trato de derro­tar al enemigo y cui­dar ese rebaño herido com­puesto de mal­tra­ta­dos pre­sos polí­ti­cos y otros al borde de la pri­sión. Su cla­ri­dad en la denun­cia y en la lucha, com­pro­me­tida con la Patria que amaba tanto, segu­ra­mente hizo que muchos se invo­lu­cra­ran y lo acom­pa­ña­ran, en esa bata­lla cotidiana.por des­nu­dar la verdad.

Com­pro­me­tido con la ver­da­dera his­to­ria argen­tina y defen­sor de los DDHH, durante sus últi­mos 8 años, estuvo abo­cado a sanar esa Patria que tanto ido­la­traba y que a pesar de ser dura­mente com­ba­tido, nunca clau­dicó en su intento.

Hoy, qui­zás ven­cido por otra,lucha, esa lucha interna, que no se ve, tomo el camino de la paz, una paz inte­rior por cierto mere­cida. Pero que lo arrancó de los bra­zos de esos ami­gos, que no pue­den com­pren­der tan inva­lo­ra­ble per­dida y se encuen­tran que­bra­dos por el dolor. Él segu­ra­mente con su eterna, son­risa pedirá, que no aban­do­nen ese sen­dero que con honor supo transitar..

Un hom­bre de con­vic­cio­nes, honesto y leal, que vivió inten­sa­mente, plas­mando en esos bole­ti­nes, ese humor inte­li­gente, con que ocul­taba muchas veces la cru­deza de los hechos rela­ta­dos ó esa denun­cia que siem­pre tenía bajo la manga. Era un amigo invi­si­ble para muchos de los que pulu­lan por la red, pero así detrás de la computadora.había cose­chado su club de admiradores.

Los huma­nos gene­ral­mente, toma­mos deci­sio­nes, que pue­den afec­tar a los demás y este esti­ma­dí­simo amigo, ahora lejos de sus penu­rias, nos estará mirando pidiendo com­pren­sión. Los que lo que­ría­mos sin­ce­ra­mente, no cues­tio­na­mos. solo nos con­mo­ve­mos, ante esta inex­pli­ca­ble deci­sión. Con toda segu­ri­dad Dios, pro­te­jerá su alma y se encar­gará de juz­gar, los hechos, que arras­tra­ron a ese cora­zón bon­da­doso a tan, deses­pe­rada determinación.

Com­pro­me­tido con la ver­da­dera his­to­ria argen­tina y defen­sor de los DDHH,durante sus últi­mos 8 años, estuvo abo­cado a sanar esa Patria que tanto amaba y que a pesar de ser dura­mente com­ba­tido, nunca clau­dicó en su intento.

Con un gra­cias al amigo, por todo el esfuerzo realizado.Ahora está en noso­tros, hon­rar su memo­ria con­ti­nuando su gran lucha por la ver­dad y la jus­ti­cia, hasta que Dios decida el momento, en que se reen­cuen­tren nues­tras almas.

Que la paz sea eterna y ampare su alma la mise­ri­cor­dia de Dios

Autor: Susana Sechi
Directora de La Historia Paralela

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28 Comentarios en “Horacio y ese espacio vacio”  

  1. 1 Horacio F. Domínguez

    Hora­cio Zara­tie­gui: un gran argen­tino que siem­pre llamó a las cosas por su nom­bre. Un ejem­plo a imitar.

  2. 2 Luz García Hamilton

    Exce­lente tu edi­to­rial que­rida Susú, llena de afecto hacia Horacio.

    Me sumo a tu pena y ya está publi­cada en Perio­dismo de Verdad.

    Un beso grande, Luz

  3. 3 Tito en el Caribe

    ¿Que comen­ta­rios se pue­den hacer sobre un gran ciu­da­dano?, leal a sus prin­ci­pios. Los mejo­res que un ser pueda exponer…Solo queda desear que “allá”, en el O:. E:., donde lle­gan los bue­nos, tenga su espa­cio merecido…

  4. 4 agiuliano

    Lamento pro­fun­da­mente entre­rarme de esta manera.
    Mas alla de que creo nece­sa­rio la mise­ri­cor­dia del Señor y la pido con toda el alma para él, entiendo que noso­tros no pode­mos enten­der por­que alguien como él se va de esta manera. Pero qui­zás sea lo mejor para el. Repito no lo sabe­mos.
    Espero que alguien tome la difi­cil posta que con coraje y orgu­llo lle­vaba ade­lante.
    Tomaré mi mejor vino a su salud, junto con aque­llos que sabran com­pren­derlo.
    Salud Horacio!!

  5. 5 ALBERTO BAS

    HORA­CIO.

    CON GRAN DESOLA­CIÓN TE DIGO MUCHAS GRA­CIAS POR TODO CUANTO HICISTE POR TAN­TOS QUE NO TENE­MOS VOZ.

    NOS HARÁS MUCHA FALTA.

    HASTA SIEM­PRE.

    ALBERTO BAS

  6. 6 jorge giovaneli

    Un pro­fundo dolor. Una pena intensa. Un sabor amargo en el cora­zón. Su desa­pa­ri­ción deja estas hue­llas y muchas mas en cada uno de aque­llos, que como yo, sin haber sido ami­gos, res­pe­ta­mos y hon­ra­mos los valo­res eter­nos e inclau­di­ca­bles que Hora­cio Zara­tie­gui, no solo hizo suyos sino que con una gran valen­tia pro­cla­móo, difun­dió, y defen­dió hasta con su vida.
    Que vue­len los ange­les, y lo pro­te­jan en este viaje sin retorno.Seguramente ha encon­trado la paz que este, su lugar, no supo darle.
    Hasta siem­pre, y como te hubie­ran dicho tus com­pa­ñe­ros de la ENM : cadete Hora­cio Zaratiegui…PRESENTE!

  7. 7 I. Dezeng

    Muy esti­mada Susana: El peso de una dolo­ro­sí­sima pena angus­tia a los fami­lia­res de Hora­cio, a sus ami­gos cer­ca­nos y a los muchí­si­mos que “pulu­lan en la red”, entre quie­nes me encuen­tro.
    Empero,pese a todo lo que leo,aceptando en mi cora­zón que Hora­cio sumara a todas sus luchas “esa lucha interna que no se ve”, en mi espí­ritu se afirma, minuto a minuto, la ima­gen de él cayendo en com­bate. Su última “catar­sis”, lo mues­tra ani­moso y deci­dido como siem­pre. El pone en evi­den­cia que seguía dis­puesto en ese afán y que que­daba a la espera de una res­puesta de uno que se decía mas infor­mado y verí­dico. Esa espec­ta­tiva hace que me afe­rre a sos­te­ner que Hora­cio murió en combate.Que Dios lo Guarde.

  8. 8 Carlos

    Saludo a mi AMIGO de la red.…No lle­gué a cono­cerlo per­so­nal­mente,
    que­ría con­cor­celo, no se dió.…pero un amigo se me fué.

  9. 9 stillwilde

    Que Dios sepa per­do­nar la deci­sión del Sr. Hora­cio Zara­tie­gui, que tanto esfuerzo des­tinó al bien de la patria.
    Carlos

  10. 10 FELIX EL OSO

    SRA. DIREC­TORA:

    HA HECHO UN RESU­MEN DEL DOLOR QUE SEN­TI­MOS TODOS AQUE­LLOS QUE CONO­CI­MOS A HORA­CIO, QUE LO ADMI­RA­BA­MOS POR SUS HER­MO­SAS CAR­TAS Y DENUN­CIAS SIN PARAN­GON SOBRE LOS DELIN­CUEN­TES QUE HOY MANE­JAN A NUES­TRA FUER­ZAS ARMA­DAS Y POLI­CIA­LES, SE NOS FUE HORA­CIO QUE ERA EL REY DE LA VER­DAD ESCRITA, HOY LLO­RA­MOS SU PER­DIDA, PERO EN NUES­TRA MEMO­RIA QUE­DARA SIEM­PRE EL RECUERDO DE UN PATRIOTA QUE TUVO VALOR Y ESPI­RITU DE CUERPO PARA ENFREN­TAR AL ENEMIGO.- OJALA QUE LOS VIEN­TOS DE SU NAVE­GA­CION LE SEAN PRO­PI­CIOS PARA LLE­GAR A SU MORADA JUNTO AL SEÑOR.-

  11. 11 Mario Suarez

    Los mejo­res se van pri­mero. Hora­cio fue un gran ejem­plo a imi­tar en una Argen­tina adonde la trai­cion y la corrup­cion son moneda corriente. Ojala muchos imi­ta­ran su ejem­plo de lla­mar a las cosas por su nom­bre, aun­que el enemigo “todo pode­roso’ ame­naze. Eso es ser Hom­bre, eso es que­rer a su patria, eso es SER LIBRE. Su liber­tad con­ti­nua en el lugar al que todos que­re­mos ir y muy pocos han de acce­der. Solo puedo decir, Hora­cio, muchas gra­cias por tu valen­tia y por mos­trar el camino, vos enten­diste lo que es ser LIBRE, ojala el ejem­plo cunda.

  12. 12 Pedro

    Hora­cio: Aùn espero tu catar­sis 414. Dejate de embro­mar, y avisà que esto no es cierto. Volvè a putear y escri­bir “sorry Lady‘s”. No seas jodido, que los actos no seràn los mis­mos sin tu pre­sen­cia.
    Dale, andà, busca tu mochila y .……
    Te vamos a extra­ñar “Pin­cha”. Mucho.

  13. 13 Eduardo Palacios Molina

    Conocí más al padre que al hijo. La noti­cia de su par­tida fue casi inme­diata y fue real­mente des­ga­rrante y desola​dora​.No era espe­rada y por eso fue sor­pre­siva y muy dolorosa.Horacio Zara­tie­gui ava­lado por la ima­gen de su padre, for­mado a su ima­gen y seme­janza, actuaba como si tuviese una misión irre­nun­cia­ble. Con su pluma des­en­mas­caró con valen­tía la trama de un regi­men que generó trai­cio­nes, per­se­cu­cio­nes, odio entre argentinos,enfrentamientos, dela­cio­nes. Fue pre­ciso, mag­ná­nimo, justo, apa­sio­nado por la ver­dad, enemigo de
    la men­tira y con gran desa­pego a todo lo mate­rial que pudiera impe­dirle expre­sarse con liber­tad. Había here­dado
    el don de la hidal­guía, de quién en difí­ci­les momen­tos , no cedió en su lucha por la recons­truc­ción ins­ti­tu­cio­nal de la Repú­blica. Su padre le había ense­ñado con el ejem­plo de su pro­pia vida, una acti­tud que Hora­cio jamás pudo ocul­tar y
    fue por amor a su padre que se inmoló en una lucha por la que muchos hoy han muerto o están presos.El buen com­bate pro­si­gue y Dios pre­mia a quie­nes han caído en esta justa causa sin pedir nada a cam­bio. Han muerto por la Patria. Hora­cio sigue estando con noso­tros como lo están todos aque­llos que caye­ron de la misma manera, como lo sigue estando su padre el almi­rante Hora­cio Zara­tie­gui. Ese ape­llido ya es un título de nobleza bien ganado en la his­to­ria de la lucha por la liber­tad en la Repú­blica. Es sim­bolo de una riqueza espi­ri­tual, car­ga­das de vir­tu­des, que
    lle­nará de res­pon­sa­bi­li­dad a quie­nes asi se lla­men, es decir a todos sus des­cen­dien­tes.¡ Hora­cio, hasta muy pronto…!

  14. 14 Matilde del Carmen Masats

    Que­rida Susana : A Hora­cio lo conocí cuando con­taba con ape­nas 12 años, el copete de tu Edi­to­rial hoy se llena de tris­teza ya que mi P.C. cuenta con un espa­cio vacio. Siem­pre soli­cito para todo y muy ale­gre con sus bro­mas acor­des a los tiem­pos que nos toca vivir. Hora­cio seguro que San Pedro te espe­raba con las lla­ves en la mano, para brin­darte el lugar que en la tie­rra, que no de supi­mos dar. La paz este con­tigo y con tu espi­ritu. Un beso a su Sra Madre y mis más sen­ti­das con­do­len­cias de Matilde y Enri­que Paillard.

  15. 15 Choya

    Deso ren­dir un home­naje al que fué pala­dín de los muchos que pien­san como él. Mi adiós sen­tido para un hom­bre de prin­ci­pios ypun­zante valentía.

  16. 16 Anahí García

    Des­can­ces en paz, Hora­cio. Estás en nues­tros cora­zo­nes.
    Y que Dios te sos­tenga en la palma de su mano.

  17. 17 Hada Sayago

    No espe­raba un impacto tan tre­mendo al reci­bir hoy la infausta noti­cia de la par­tida hacia el Reino del Señor a este infa­ti­ga­ble lucha­dor, quien con sus escri­tos amplios como el último que me llegó hace ape­nas dos días,iba expe­ri­men­tar con dolor​.Se fue un SEÑOR.NO LO CONOCI PERSONALMENTE.MI ADIOS A UN ARGEN­TINO VALIOSO.

  18. 18 carlos murno

    DECIR ADIOS DUELE,DECIR HASTA LUEGO,RECONFORTA.-

    Alguién dijo hasta aquí, y ese alguién es el Supremo
    Qui­zás celoso de su talento,metaforicamente hablán–
    do, deci­dió lle­vár­selo por­que lo nece­sita como es–
    criba celes­tial.-
    Los hom­bres somo eso, una sim­ple mate­ria pensante(algunos), somos sol­da­dos de nues­tro des­tino, nunca dueños,aunque eso parezca, somo suje­tos que debe­mos adap­tar­nos al deve­nir de la vida, cami­nos buenos,caminos regu­la­res o malos cami­nos, somos
    los que reco­rre­mos, algu­nos de ellos por nues­tra
    elec­ción, otros por cir­cuns­tan­cias que nos son aje­nas.
    Sea cual fuere el camino, su reco­rrido mucho depende de la mano Divina y de nues­tra pro­pia con­vic­ción.-
    Cuando un escri­tor deja la vida, detrás de él queda esa estela de sabi­du­ria y sapienza que nos
    obliga a res­pe­tarlo en sus dere­chos, en sus
    desicio­nes, acer­ta­das o equi­vo­ca­das.-
    El legado que deja es tan impor­tante, tan transpa
    rente, que no que­dan dudas de su hom­bría de bien.-
    Mi ora­ción es por el des­canso que salió a bus­car, Dios a de que­rer que lo tenga, lás­tima que per­di­mos un sol­dado, suerte que lo haya­mos tenido.-
    Hasta la pró­xima.-
    Car­los Murno

  19. 19 Roberto Eduardo Guitián

    Susú,
    Muchas gra­cias por tu nota sobre Hora­cito. Yo tam­bién, como Pala­cios <molina, conocí a padre e hijos. Sin embargo, siendo más pró­ximo en edad al padre, soy — soy, soy, soy!!!, no “fui” — amigo del hijo mayor. Tal vez nos sepa­ran con refe­ren­cia al padre y a los hijos meno­res, eda­des y anti­güe­da­des. Con Hora­cito tene­mos amis­tad, siento una tre­menda admi­ra­ción por su dar siem­pre sin pedir nada a cam­bio; por su sen­tido de jus­ti­cia; por su pureza de sen­ti­mien­tos, su espí­ritu gene­roso, su valor sin lími­tes. Él nos ha impul­sado con su volun­tad y ejem­plo, y cada mar­tes veo más vie­jos sol­da­dos acom­pa­ñando a Ceci­lia y sus admi­ra­bles com­pa­ñe­ras en esa su lucha que es la nues­tra, pidiendo jus­ti­cia para nues­tros muer­tos.
    Para sus melli­zas, para su señóra madre, para sus tres her­ma­nos, queda el ejem­plo de su labor, que es nues­tra guía.
    Hasta el mar­tes, que­rido amigo!!!
    Roberto Eduardo Guitian

  20. 20 Argentina

    Com­parto el dolor de todos los que lo cono­cie­ron per­so­nal­mente o por esta vía. Una gran persona.

  21. 21 Ruben A.lfredo Cosso

    Nos cono­ci­mos por la red pero eso no impi­dio tra­tar­nos por este medio ya coin­ci­dia­mos a tra­ves de su pluma siem­pre nutrida de infor­ma­cion correcta y tra­tando de pen­sar en la jus­ti­cia de cama­ra­das some­ti­dos por las men­ti­ras de los fue­ran una ves ven­cido. Des­cansa en paz buen amigo de la red . racosso

  22. 22 CARLOS GARCIA

    Coin­cido en todo con Ud. Sra. Susana, con Hora­cio era­mos ami­gos vir­tua­les y cuando me comu­ni­ca­ron la noti­cia no lo podía creer, pensé en un mal sueño, pero la triste reali­dad es esta, no conozco los pro­ble­mas, pero res­peto las deci­sio­nes, lo que resta decir es que lo siento mucho y rezar por su alma y que Dios lo tenga a su lado.
    Solo resta enviar mis con­do­len­cias a sus melli­zas, a su Sra. madre y a sus her­ma­nos.
    Car­los Alberto García

  23. 23 Sergio Antonio Graziano

    Ha caído uno de los nues­tros.
    Ha caído un sol­dado de la patria.
    Redo­ble­mos enton­ces nues­tro esfuerzo, gal­va­ni­ze­mos el cora­zón, for­ta­lez­ca­mos nues­tro brazo, afi­le­mos la espada.
    Se acerca el momento de le recu­pe­ra­ción de la patria y el momento del gran jui­cio.
    Sol­da­dos, pre­pa­ráos para la bata­lla.
    Amen.
    SER­GIO ANTO­NIO GRAZIANO

  24. 24 Julio Martín Méndez Peralta Ramos

    Acabo de ente­rarme de esta noti­cia tan triste y me adhiero a todos los men­sa­jes de con­do­len­cias publi­ca­dos. No lo conocí per­so­nal­mente a Hora­cio Zara­tie­gui sino que por sus escri­tos tan bri­llan­tes y cer­te­ros. Sen­tiré pro­fun­da­mente su ausen­cia y que Dios lo tenga en su santa gloria.

  25. 25 Angela Teresa GRigera

    Cuando recibí la noti­cia me quedé petri­fi­cada, solo dos días antes habia reci­bido su última catar­sis. No puedo dejar de pen­sar y sen­tir tre­menda pér­dida, no puedo dejar de pre­gun­tarme quien tomará ahora la antor­cha y la man­ten­drá encen­dida?.
    Per­so­nas como Hora­cio, inte­gras, res­pe­ta­bles, lea­les, con el coraje suf­ciente para decir lo que el sabía era la ver­dad y docu­men­tarla, no se hallan a cada paso que damos. por eso me pre­gunto quien nos man­ten­drá con los ojos abier­tos, quien nos movi­li­zará, a la vez que me digo que habia dema­siado peso sobre sus hom­bros y qui­zás no supi­mos ayu­darlo a levan­tar tanto peso.
    Los pro­ble­mas per­so­na­les suma­dos a esta lucha que a veces parece inú­til creo que han sido los dis­pa­ra­do­res de tre­menda desición.
    No juzgo por­que nadie sabe quien dis­para el gati­llo o tira de la cuerda en estos casos, y solo quien esta allí sabe los moti­vos, solo pido al Sr lo reciba en su seno, merece des­canso eterno. Dios así ha de con­ce­der­selo.
    Mis más sen­tido pésame a su esti­mada fami­lia y ami­gos– Mi dolor es tan grande como el de ellos, extra­ñaré sus catar­sis. Un espa­cio que­dará vacío por­que es impo­si­ble que alguien pueda ocu­par tamaño lugar

  26. 26 Francisco Viotti

    Que­rida Susú, quié­nes hemos tenido a Hora­cio por AMIGO detrás de la pan­ta­lla de la PC, no encon­tra­mos pala­bras para jus­ti­fi­car tanto dolor. Creo que en ésta nota está todo dicho y real­mente con­mue­ven vues­tros con­cep­tos para con el AMIGO que nos dejó un vacío tan grande. Muchas gra­cias por la exce­lente nota y que DIOS N.S. tenga a Hora­cio, en su Paz Celestial.

    Fran­cisco

  27. 27 LA JOYITA

    Que­rida Susú, ayer leí esta noti­cia ‚pero no visua­lizo a Hora­cio Zara­tie­gui, pero por la noche orde­nando unos dia­rios de La Nación que trato de guar­dar lo que más me interesa, por mis con­vic­cio­nes polí­ti­cas y tam­bién por mi docen­cia, para mos­trar de dónde saqué, el tema. OH!!!! casua­li­dad, había guar­dado un dia­rio en Car­tas de Lec­to­res jus­ta­mente por­que escri­bía “ese ser que dejaba plas­mado en el papel”, su hom­bría de bien, su punto de vista que coor­di­naba con el mío, y… cuando leí su nom­bre y ape­llido, roda­ron lágri­mas de dolor por dicha ausen­cia. Las ausen­cias como la de Hora­cio dejan su hue­lla mar­cada por donde pasa­ron y nadie podrá borrar ese escrito, esa hue­lla clara que demos­traba su saber his­tó­rico. Soy muy cre­yente, creo feha­cien­te­mente que él nos está viendo y espero nos indi­que el camino para con­ti­nuar su esfuerzo, su sin­ce­ri­dad y com­pren­sión, de quie­nes vamos a recor­darlo con ese Espí­ritu de jugarse por noso­tros, de decir la ver­dad, de que­rer el bien para noso­tros. Me duele que ya no pueda encon­trar en La Nación su opi­nión, tal vez se pueda recom­pi­lar todo aque­llo que escri­bió y ten­ga­mos un libro en su HONOR.Que Dios ya le haya dado la bien­ve­nida en el cielo y se encuen­tre rodeado de ángeles.¡Que encuen­tre la Paz de la mano de DIOS!

  28. 28 La Veinticuatro

    Hora­zio Dixit: CUANDO DEJE­MOS DE SER COBAR­DES, LOS KIR­CH­NER Y SUS SECUA­CES DEJA­RAN DE HACERSE LOS VALIENTES.

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