Ahora vinieron por ellos, …después
vendrán por vos

El Colum­nista Invi­tado de Hoy: Centa Reck

Pri­mero vinie­ron a bus­car a los comu­nis­tas y no dije nada por­que yo no era comu­nista.

Luego vinie­ron por los judíos y no dije nada por­que yo no era judío.

Luego vinie­ron por los sin­di­ca­lis­tas y no dije nada por­que yo no era sin­di­ca­lista.

Luego vinie­ron por los cató­li­cos y no dije nada por­que yo era protestante.

Luego vinie­ron por mí pero, para enton­ces, ya no que­daba nadie que dijera nada’.

Vol­ve­mos a traer a cuenta esta refle­xión que sir­vió para des­cri­bir como se fue infil­trando el nazismo y como fue corro­yendo y des­tru­yendo todos los esta­men­tos de la socie­dad, con­tando con el silen­cio cóm­plice de todos los que creían que podrían sal­varse, que la per­se­cu­ción no le lle­ga­ría a ellos, que era un pro­blema de los otros, que ellos no esta­ban entre los dam­ni­fi­ca­dos, que teniendo suerte o haciendo uno u otro arre­glo no serían toca­dos por la vio­len­cia y repre­sión del régimen.

Des­gra­cia­da­mente la his­to­ria vuelve a repe­tirse una y otra vez, se reedita en cada dic­ta­dura en cada régi­men tota­li­ta­rio, en el que los demo­nios andan suel­tos y los jus­tos son muy pocos, tan pocos que no hacen verano en socie­da­des deca­den­tes que han estado acos­tum­bra­das a ser insen­si­bles, indo­len­tes, inme­dia­tis­tas y han per­dido la soli­da­ri­dad y los principios.

Este tipo de accio­nes en los que pri­mero se lle­van a unos, luego arra­san con otros, y uno a uno van cayendo los acto­res y los sec­to­res de la socie­dad de acuerdo a un rol pre­con­ce­bido en el que sólo se res­peta por un tiempo, por un cuarto inter­me­dio a aque­llos acto­res que se están por usar como media­do­res o como anes­te­sis­tas o como trai­do­res de sus socie­da­des, para des­pués venir por ellos inevi­ta­ble­mente, por­que con segu­ri­dad ven­drán tam­bién a ajus­ti­ciar­los y qui­zás de manera más incle­mente por­que no dude­mos que en algún momento los tra­ta­ran como ratas que han ensu­ciado a su pro­pia gente, a sus her­ma­nos, a su tierra.

Ahora vinie­ron por las uni­ver­si­da­des pri­va­das, por­que ellas hasta ahora no habían pro­tes­tado, no habían pre­visto que en algún momento les toca­ría el turno, se han con­du­cido como si estu­vie­ran amor­da­za­das. No se ha tra­ba­jado con los jóve­nes lo sufi­ciente para hacer­los cons­cien­tes de la reali­dad en la que vivimos.

Ahora el gobierno les ha dado el pri­mer susto, les ha qui­tado a las uni­ver­si­da­des la cate­go­ría de ple­nas y este es sólo un preaviso, por­que no será el momento defi­ni­tivo, las van a tener por un tiempo en el jue­guito del gato y el ratón, de devol­verle algu­nos dere­chos a cuenta de que se silen­cien, de que se trans­for­men en alcahue­tas de la opre­sión que se está ges­tando, en cóm­pli­ces de la pér­dida de liber­ta­des. Este es sólo el pri­mer ajus­te­cito de tuer­cas, sólo eso, una ven­deta para mos­trar el alcance de sus poderes.

Lo mismo pasa con los empre­sa­rios, con la orga­ni­za­cio­nes que los nuclean, llá­mense lo que se lla­men, Cainco, Cao, Fega­sa­cruz, Cadex, Colé­gios pro­fe­sio­na­les, fra­ter­ni­da­des, las fede­ra­cio­nes inter­com­par­sas, etc.

Pero no duden que les lle­gará el turno, que las van a venir a bus­car una a una y una detrás de la otra. Ahora todos se pasan la bola, piden tre­guas, pita, diá­logo, reaco­mo­dos, no arrui­nar sus ganan­cias, no inter­fe­rir sus pla­nes.
La pro­duc­ción, la uti­li­dad, la como­di­dad, todo está pri­mero, los intere­ses antes que los prin­ci­pios, que la Feria Expo­si­ción, des­pués se esgrime que no se puede inter­fe­rir el car­na­val, que la Navi­dad, que el Año Nuevo, y nunca va a ser el momento ade­cuado o indi­cado para luchar, para tomarse en serio lo que nos está pasando.

Los pue­blos se entre­gan, los pue­blos son ven­ci­dos por­que se con­du­cen de tal modo que ya están derro­ta­dos, por­que pre­va­le­cen las men­ta­li­da­des en las que no hay la firme deci­sión de luchar, en los que no se pri­vi­le­gia la liber­tad por­que existe una larga tra­yec­to­ria de escla­vi­tu­des, de haberse escla­vi­zado de las pro­pias pasio­nes, del dinero, del mer­cado, de los pla­ce­res. Los escla­vos se aco­mo­dan a los pla­tos de len­teja, les gusta tener las cosas ahí, no tie­nen espí­ritu de lucha, se matan y se trai­cio­nan unos a otros sólo por los peque­ños pri­vi­le­gios. No nos enga­ñe­mos, hay escla­vos que renun­cian a la liber­tad, la con­fun­den con tener cosas, han per­dido los prin­ci­pios y el hori­zonte de luchar por prin­ci­pios, pues sólo luchan por su renta, hacen nego­cios o nego­cia­dos, ven­den a su madre por cosas mate­ria­les y esa es la peor forma de esclavitud.

Nues­tra socie­dad está en cri­sis, por eso nos vamos empan­ta­nando, nos vamos anes­te­siando, vamos silen­ciando a los que quie­ren abrir los ojos y mos­trar que el rey está enga­ñado cre­yendo que está ves­tido, por­que está des­nudo y tanto él como el rebaño repi­ten a coro lo que le han orde­nado que digan, que está ves­tido. Se bus­can excu­sas y pre­tex­tos en vez de actuar con efi­cien­cia, deci­sión y cele­ri­dad. Se ve poca deci­sión para luchar por el sen­tido pro­fundo y la raíz de nues­tra con­di­ción de seres libres. Para ser libres hay que haber supe­rado la escla­vi­tud de los bie­nes mate­ria­les; dejé­mo­nos de nego­ciar­nos unos a otros. Ten­gan por seguro que ven­drán por todos y cada uno, y que tam­bién nues­tro pue­blo nos cobrará lo que no hici­mos en el momento decisivo.

Autor: Centa Reck

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2 Comentarios en “Ahora vinieron por ellos, …después
vendrán por vos”  

  1. 1 Blanca Briceño

    Centa,
    muy acer­tada tu apre­cia­ción, muy impor­tante tu denun­cia.
    desde Vene­zuela vemos a boli­via empe­ñada en man­tene su auto­no­mía y defen­der la demo­cra­cia.
    Cierto, “gue­rra avi­sada no mata sol­dado y si lo mata es ppor des­cui­dado”. Ten­dráa que bas­tar el ejem­plo de los demó­cra­tas vene­zo­la­nos para enten­der por dónde viene la cosa y los erro­res que no hay que repe­tir, y por lo tanto, come­ter.
    En vene­zuela se fra­guó un fraude per­pe­tuo . Ahora mismo hay 5 mil máqui­nas nue­vas de vota­ción.
    Quién sabe cómo, uno de los due­ños de esas maqui­ni­tas murió en un inci­dente aéreo.
    Camino a un nar­co­sub­con­ti­nente? Esto da mucho que pen­sar.
    Gra­cias por tu bri­llan­tez y ones­ti­dad
    Blanca Briceño

  2. 2 Mario Tomasow

    GRANDE BER­TOLD BRE­CHT! No obs­tante, y con res­peto a esa clase social, falta:- “vinie­ron por los homo­se­xua­les, pero.…..”?- Como quien espera se cum­pla con los jubi­la­dos, parece que se “sal­va­ron” pero no así, quie­nes apor­ta­mos toda una vida!!!

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