No existe legitimidad con trampa y sangre

No se sabe cuando, por­que o de que lado viene, pero siem­pre llega

En el mundo del poder nin­gún favor es gra­tis. ¿Por qué el pro­yecto de ley que limita y regla­menta el ingreso de efe­drina duerme hace meses en la cámara de dipu­tados o la reac­ción de Fer­nán­dez ante un pro­yecto san­cio­nado por una­ni­mi­dad por el senado?.

Qui­zás pueda expli­car los millo­nes que cir­cu­lan por cir­cui­tos para­le­los, las ver­gon­zo­sas pos­tu­ras de muchos dipu­tados mer­ce­na­rios, que hacen mala­ba­res para reves­tir de crema y dulce de leche los impre­sen­ta­bles pro­yec­tos del eje­cu­tivo o man­te­ner bien ente­rra­dos los que no reci­ben el “placet”

El gobierno pro­clama su legi­ti­mi­dad basada en votos con­se­gui­dos con trampa y san­gre. Es una cons­tante de estas demo­cra­cias per­ver­sas que hasta nece­si­tan una ley que las defienda, para ase­gu­rarse la per­ma­nen­cia, por­que nadie que este en sus caba­les las quiere. Una prueba más que hay que dejar­los solos que hablen y hagan, se manean con su pro­pia baba vene­nosa, el tra­bajo sucio es pro­pio de carroñeros.

No viene al caso argu­men­tar ni fun­da­men­tar, la afir­ma­ción del título, está en el tué­tano del sis­tema: “el quid pro quo, hoy por ti mañana por mi, toma y daca, una mano lava la otra y entre ambas lavan la cara”. Como usted pre­fiera. Es el fun­da­mento del con­senso, la quin­tae­sen­cia de la reli­gión demo­crá­tica “cedo, pero.…”

Los hechos acae­ci­dos al mar­gen de su carác­ter grave, dejan entre­ver una luz en el fondo del negro túnel.

Una malo­liente bolsa de empre­sas pes­que­ras, de aero­na­ve­ga­ción, empren­di­mien­tos inmo­bi­lia­rios y hasta medi­ca­men­tos que matan. Solo los “espa­ño­les” se sien­ten como en su casa.

De nada val­drán los deses­pe­ra­dos esfuer­zos de los Kir­ch­ner, Aníbal Fer­nán­dez, la minis­tro de Salud, Ocaña y muchos otros para encu­brir con denun­cias a pere­ji­les, ten­der cor­ti­nas de humo y tapar el sol con las manos. Hasta la pata de la sota del Dr. La Muerte, Gines Gon­zá­lez Gar­cía, no obs­tante los esfuer­zos de Ocaña, por ocul­tarlo, comienza a aparecer.

Los eje­cu­ta­dos, des­a­pa­re­ci­dos, escon­di­dos, acci­den­ta­dos y sui­ci­da­dos no ter­mi­na­ron, hay muchos en espera, ven­drá algún intras­cen­dente que se lle­vará por delante a todos los vivos que están detrás.
Los suce­si­vos y dia­rios men­sa­jes no son para los muer­tos, sino para los que no pue­den dejar de ver y escuchar.

Cuando están en juego la vida, la fami­lia, el patri­mo­nio y el esta­tus social, las fide­li­da­des y la pru­den­cia se desmoronan.

A título de recor­da­to­rio algu­nos de los que finan­cia­ron la legi­ti­mi­dad para ase­gu­rarse impu­ni­dad y lo paga­ron con la vida.

Raúl Espi­nosa, de la mafia pes­quera, nar­co­tra­fi­cante a España, Conar­pesa, choco con un plomo, durante la ges­tión de la dupla Kirchner-A. Fer­nán­dez, apor­tante a su cam­paña.
Sebas­tian Sforza, Daniel Ferron, Leo­poldo Bina y Ariel Vilan, “apren­di­ces” de la fami­lia mafiosa de los medi­ca­men­tos y dro­gas, ges­tión Kir­ch­ner, minis­te­rio Aníbal Fer­nán­dez, tres eje­cu­ta­dos y un sui­ci­dado en una semana.

Todos finan­cis­tas de la cam­paña de la Kir­ch­ner. Otros toda­vía andan vivi­tos y coleando hablando estu­pi­de­ces, unos con un avión en su futuro, otros con yuyos, aero­puer­tos, casi­nos, dia­rios, radios, cáma­ras y micró­fo­nos o empre­sas exi­to­sas orna­men­tando las lápi­das que los espe­ran. Ellos lo saben mejor que nadie, no hace falta poner­les nom­bre, sober­bios e impu­nes igno­ran­tes que no saben que el gua­da­ñazo viene siem­pre del lado y en el momento impen­sado.
Si conoce alguno reen­víe­selo, un segundo antes hay esperanzas.

Autor: Leopoldo Silva Ortiz

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