Campo, droga y Marsans: cocktail explosivo

De los dos­cien­tos sesenta y cua­tro días del comienzo del segundo kir­ch­ne­rato, nin­guno de ellos ha dado tran­qui­li­dad a la dele­gada pre­si­den­cial quien, cuando abre los pla­cards deja­dos por su marido, encuen­tra muer­tos de todo tipo, espe­cial­mente los muer­tos vivos que rodean al régi­men y que –uno a uno con Alberto “Ras­pu­tín” Fer­nán­dez aban­do­na­rán el barco de la impunidad.

La con­vo­ca­to­ria de la Mesa de Enlace del campo en una mar­cha fede­ral para el 9 de sep­tiem­bre hacia el Con­greso Nacio­nal rati­fica la uni­dad, pese a los pro­pó­si­tos de régi­men de crear desunio­nes de todo tipo, ya nos marca un hito: ese 9 de sep­tiem­bre cuando entre­guen sus pro­pues­tas legis­la­ti­vas a sus repre­sen­tan­tes, vol­ve­re­mos a acom­pa­ñar­los en su justa lucha que, por el voto “no posi­tivo de San Cleto” que impi­dió un enfren­ta­miento en las calles de un pue­blo ya divi­dido entre kir­ch­ne­ris­tas y anti­kir­ch­ne­ris­tas, per­die­ron todas las pro­me­sas ofi­cia­lis­tas incor­po­ra­das en la media san­ción que pro­vino de Dipu­tados. Ese “cas­tigo ofi­cial” retro­trajo los hechos al 11 de marzo y causó un daño irre­pa­ra­ble a la eco­no­mía argen­tina en su conjunto.

Este cock­tail implo­sivo se com­pone ade­más con los ajus­tes de cuen­tas de los nar­cos mexi­ca­nos que refle­jan que la Argen­tina desde prin­ci­pios de los noventa se ha con­ver­tido en un país pro­duc­tor de dro­gas ilí­ci­tas. Y el com­po­nente ofi­cial del cock­tail radica en la vin­cu­la­ción de los nar­cos y sus apor­tes dine­ra­rios a la cam­paña de Cris­tina Kirchner.

Cuando exista jus­ti­cia com­pleta el Super­in­ten­dente de Ser­vi­cios de Salud, Héc­tor Capac­cioli deberá jus­ti­fi­car su des­vin­cu­la­ción con las dro­gue­rías cues­tio­na­das. Como todo régi­men sober­bio hasta el último día que le toque ejer­cer el poder no des­ac­ti­vará al fun­cio­na­rio cues­tio­nado –al menos por su incom­pe­ten­cia– sino que tra­tará de ocul­tar el sol con sus manos sucias, de dinero sucio.

Y ya que habla­mos de dinero sucio no pode­mos olvi­dar las audien­cias que esta semana cele­bra­rán los tri­bu­na­les de Miami sobre las vali­jas vola­do­ras de Anto­nini Wil­son y que con­fir­mará lo que ya todos saben: que ese dinero lavado en sus vali­jas tam­bién era para la cam­paña de la mujer de Kirchner.

Frente a la exce­siva popu­la­ri­dad del régi­men –no deci­mos gobierno por­que no hay gobierno– se dan el lujo de insis­tir con las fala­cias del I.N.D.E.K. hasta el paro­xismo de hablar de defla­ción de pre­cios de la canasta básica ali­men­ta­ría res­pecto del mes ante­rior. Por eso apol­tro­nan a Gui­llermo “pis­tola” Moreno, como otra demos­tra­ción de la deca­den­cia impa­ra­ble del kir­ch­ne­rato. Las con­gra­tu­la­cio­nes del Secre­ta­rio de Agri­cul­tura hacia su sabi­du­ría sólo logran con­fir­mar la con­fu­sión gene­ral, y en espe­cial de los pro­duc­to­res agropecuarios.

Mien­tras el pibe “Mas­sita” no com­prende el por qué del pedido de los indus­tria­les sobre la impe­riosa arma­dura de un plan anti­in­fla­cio­na­rio a la vez que reco­noce la nece­si­dad de trans­pa­ren­tar el I.N.D.E.K., nues­tros veci­nos bra­si­le­ños avan­zan en la cons­truc­ción del impe­rio de Amé­rica del Sur en el siglo XXI. Los 900.000 milllo­nes de dóla­res com­pro­me­ti­dos por el B.I.D. para petro­quí­mica, mine­ría, polí­tica agro­pe­cua­ria –U$S 28.000-, indus­tria auto­mo­triz, cal­zado y tex­til sólo se com­pa­de­cen con la reali­dad de aque­llos paí­ses abier­tos a la glo­ba­li­za­ción y otros, como kir­ch­ner­lan­dia, sólo pue­den recu­rrir a los mer­ca­dos de cré­di­tos inter­na­cio­na­les en la per­sona del dic­ta­dor petro­lero Hugo Chá­vez que nos cobra intere­ses usu­ra­rios (15%) en home­naje al abrazo San Mar­tín y Bolívar.

Cinismo y degra­da­ción en estado puro.

Pero el pre­sente no les otorga des­can­sos dema­gó­gi­cos al régi­men. Cuando Julio Alak, direc­tor ofi­cial en la con­cur­sada Aero­lí­neas (da lás­tima decir Argen­ti­nas) no supo res­pon­derle al sena­dor radi­cal Gerardo Mora­les sobre el “fondo de con­tin­gen­cias” de 231 millo­nes de euros en poder de la S.E.P.I. y su nece­sa­ria uti­li­za­ción para dis­mi­nuir los gas­tos de man­te­ni­miento ( $ 576 millo­nes) de la empresa que todos paga­mos en su ago­nía, demos­tró la con­fi­gu­ra­ción del vacia­miento que el pró­ximo miér­co­les el ofi­cia­lismo en el Senado de la Nación con­va­li­dará al apli­car su mayo­ría auto­má­tica. Sin modi­fi­car ni una coma por­que su revi­sión en Dipu­tados blan­quea­ría el delic­tuoso accio­nar de Ricardo Jaime y sus jefes supremos.

Sólo resta espe­rar a que dejen de ser fun­cio­na­rios y pier­dan su impu­ni­dad: ahí les caerá la justicia.

Si habla­mos de polí­tica quí­mi­ca­mente pura tanto el radi­ca­lismo como el pero­nismo quie­ren y requie­ren reno­varse en la alter­nan­cia del post-kirchnerismo.

Por un lado las pre­sen­cias de Gerardo Mora­les, Ernesto Sanz y demás legis­la­do­res des­ta­ca­dos con­so­lida y pro­mete una reno­va­ción. Pro­me­dian los cin­cuenta años y sólo les espera afian­za­miento, madu­ra­ción y con­cre­ción de polí­ti­cas de alter­nan­cia al sal­va­jismo con la gran­deza de cobi­jar vie­jos radi­ca­les de cuna con Carrió y López Murphy que saben que solos no tie­nen des­tino. Y Alfon­sín en su reposo de gue­rrero en lucha con­tra la enfer­me­dad los con­voca y les pide un deseo pós­tumo: vol­ver a casa de sus padres.

Por el lado del pero­nismo la cosa siem­pre es más com­pleja. Eduardo Duhalde, viejo gol­pista del 2001, hace de su ven­ganza per­so­nal con­tra la trai­ción de Kir­ch­ner un apo­tegma polí­tico: trata de unir lo que venga pero parte de una pre­misa nega­tiva y por ende equi­vo­cada: une por el espanto, no por el amor a sus ideas.

Toda reno­va­ción de lo malo es siem­pre bien­ve­nida, salvo que la hagan los malos…

Y Duhalde en nada cam­bia el caci­quis­mos pero­nista. Sueña con una fór­mula Macri-Solá para 2011 y en aglu­ti­nar en una gran frente “ambu­lan­cia” a los heri­dos por Kir­ch­ner para el 2009. No son pocos los gatos para lle­nar la bolsa.

Mien­tras tanto la socie­dad argen­tina sigue con bronca. Va al super­mer­cado, paga una cochera, envía a un cole­gio pri­vado a sus hijos y pro­tege su salud ante hos­pi­ta­les públi­cos derruidos.

Por­que la clase media, cada vez más empo­bre­cida, cul­tu­ral­mente pen­sante, con­ti­núa siendo el pilar social de nues­tra espe­ranza de vol­ver a recu­pe­rar la Repú­blica que nos deja­mos qui­tar, por acción o inacción.

Que las fuer­zas no decai­gan en la deca­den­cia del régimen.

Nadie nos rega­lará nada.

Todo depende de nosotros.

Autor: Humberto Bonanata

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