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Indignidades
La Sra. Presidente, quien le ha encontrado el gustito a la cadena nacional de radiodifusión, utilizando una vez mas esa vía, ha expresado la voluntad del Gobierno Nacional de pagar la deuda con el Club de París. El elenco estable de corifeos, una vez mas aplaudió de pie, como queriendo poner el mayor énfasis posible a su acuerdo con la medida. Se aplaude de pie y entusiastamente, otorgándole carácter de excepción a lo que debería ser lo normal y corriente: pagar una deuda.
Eso da una clara pauta del concepto de dignidad que tienen la mayoría de nuestros hombres públicos. Quizás, algunos, pocos o muchos de ellos son los mismos, que aplaudieron de pie y se abrazaron, cuando el ex Presidente Adolfo Rodriguez Saa expreso ante el Congreso de la Nación: “la República Argentina, suspenderá el pago de la deuda externa”. Aplausos y abrazos que sellaban lo que en aquel entonces constituyo un monumento al bochorno y a la vergüenza nacional, actitud esta (la del aplauso) que causo en el sentimiento internacional mas rechazo y repulsa que la propia medida adoptada. Cualquier deudor, puede caer en cesación de pagos. Pero festejarlo en las narices de los acreedores tiene otro nombre.
Así es nuestra clase política. Ayer se ovacionaba el default, hoy se ovaciona la decisión de pagar. Ayer se ovacionaban las privatizaciones, hoy se ovacionan las estatizaciones. Y atención que resulta valido el cambio de opinión, según circunstancias históricas o coyunturales o por replanteo de ideas producto de sanas autocríticas. Pero ello es conveniente hacerlo con el mayor recato y de ser posible con las explicaciones del caso. El péndulo del aplauso, el abrazo y la ovación, cuando solo tienen como fin complacer al poder de turno, solo tiene un rotulo: INDIGNIDAD.
Autor: Gustavo Oscar Colla
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Ridiculo el uso de la Cadena Nacional para decir cualquier tontería. Los chupamedias adulones le han terminado por hacer creer a esta tipa que es genial, que sus discursos son maravillosos, que el auditoria queda alelado ante tanta sabiduria y elocuencia. Y para eso se ponen de pie y aplauden como si estuvieran en el Teatro Colon cuando cantaba Caruso. Y termina creyendoselo porque la inteligencia no es el fuerte de la “Kristina”.
Como bien dice Ud. Sr. Colla, son indignos. Pero ademas son inescrupulosos, en realidad ellos aplauden porque su objetivo es que siga este gobierno donde tienen via libre para sus robos desvergonzados.
Efectivamente,como Ud. bien dice,las deudas hay que pagarlas.
Lo terrible es que este no es más que poner en marcha la rueda
siniestra de la deuda barata,gasto desbocado,canje por deuda mas
cara y cesación de pagos.
Eso sumado a las lamentaciones de los que una vez embolsado el
dinero, se quejan de la usura internacional.