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Rabia en los ferrocarriles y sospecha.
Sra. Directora :
Así rezaban algunos anuncios televisivos del día de ayer. Desviando como les corresponden la atención.
Algunos se animaron tímidamente a anunciar la re-estatización, otros gritando a vos en cuello que el pasaje valía un peso veinte, como si esto fuese una barbaridad. Demostrando una ves más que no se esta bien informado, por error u ominosa omisión.
Todo comienza en que no puede costar treinta centavos de dólar un recorrido de treinta kilómetros. Todo comienza cuando para mantener un valor “social” del pasaje el estado debe subsidiar el transporte. Allí comienzan las mentiras. Viajar en el techo del tren, por decir una, no tiene nada de social.
Es evidente que el estado no esta pagando regularmente el subsidio, y eso lo demuestra que no hace caer la concesión ni le pone multas como corresponde según el contrato.
La institución del subsidio es la base de nuestra desgracia.
La solución es una sola. El boleto de los transportes debe costar lo que debe costar. Y los sueldos de la gente deben estar al nivel de poder pagar dignamente un transporte digno.
Eso es lisa y llanamente sincerar la economía.
Pero eso no lo veremos porque los subsidios son fuente de poder y corrupción, y la mentira de la justicia social compra votos.
¿Cual es la solución?
Educar al soberano. Y en una sociedad que no lee los medios tienen esa responsabilidad y poder pero, en su gran mayoría, están viviendo de los “Subsidios”. Entonces, los otros, esos que no viven de los subsidios deben hacer “escuelita”. No se me ocurre otra, deben impulsar la democracia divulgando la esencia de los problemas.
Respetuosamente
Autor: Giuliano Iezzi
DNI: 5.865.496
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