Animemosnos y vayan

Un común lati­gui­llo que se escu­cha o se lee en dis­tin­tos medios de comu­ni­ca­ción es que la opo­si­ción no existe. Por lo pronto tal infor­ma­ción resulta falsa ya que aus­cul­tando la calle se advierte un gene­ra­li­zado rechazo a todo lo que tenga que ver con el actual Gobierno. Que ese rechazo no este polí­ti­ca­mente capi­ta­li­zado por una figura aglu­ti­nante, es otra cosa. Lo para­dó­jico es que por lo gene­ral las cri­ti­cas mas ácidas a la falta de opo­si­ción, pro­vie­nen de opo­si­to­res, en una pos­tura cómoda y hasta cuasi hipó­crita como diciendo “que pasa que nadie hace lo que yo debo hacer”.

Según esta visión, pare­ce­ría que hay per­so­nas que nacen con la obli­ga­ción natu­ral de ejer­cer la polí­tica y otras con el dere­cho natu­ral  de obser­var el pano­rama desde una cómoda butaca, cri­ti­cando al Gobierno por sus erro­res y horro­res y a la opo­si­ción por no hacer nada para que los mis­mos se corrijan.

En lo per­so­nal debo reco­no­cer que siento cierto des­pre­cio por el polí­tico de carrera, es decir de aquel que, arran­cando en la escuela secun­da­ria, siguió en la uni­ver­si­dad, paso a la mili­tan­cia pegando sobres o afi­ches, empezó por una con­ce­ja­lía y ter­mino quien sabe donde, sin jamas haber cavado una zanja, pagado una quin­cena o pisado bosta de vaca. Desde ese lugar  pre­tende inter­fe­rir, regu­lar, dis­tor­sio­nar y entro­me­terse en la acti­vi­dad pri­vada, de la cual vive sin saber de que se trata, como quedo cla­ra­mente evi­den­ciado en el con­flicto agro­pe­cua­rio. Con­tra­ria­mente, siento en máximo res­peto y admi­ra­ción por quie­nes viniendo de la acti­vi­dad pri­vada, sacri­fi­can tiempo, salud, logros y demás, en aras de lo publico, arries­gando todo lo que se pone en juego cuando se lanza al barro político.

Este es el ejem­plo a seguir. La tan decla­mada “par­ti­ci­pa­ción” debe con­cre­tarse en la prac­tica, lle­nando los espa­cios que los cómo­dos no cubren, dejando de lado la pol­trona y recor­dando aque­lla cele­bre frase que nos enseña que “para que las fuer­zas del mal se apo­de­ren del mundo es nece­sa­rio que haya sufi­cien­tes per­so­nas de bien que no hagan nada”

Autor: Gustavo Oscar Colla

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3 Comentarios en “Animemosnos y vayan”  

  1. 1 Sergio Antonio Graciano

    Esti­mado Gustavo:

    hay que hecer acción cívica y polí­tica.
    Sin embargo, debe­mos cui­dar­nos de votar can­di­da­tos que son las figu­ras visi­bles de par­ti­dos escla­vis­tas, como ARI.
    ARI ha pre­sen­tado pro­yec­tos de ley cuasi-colectivistas y sus dipu­tados son admi­ra­do­res del Che Gue­vara y de Cas­tro.
    Tam­bién ads­cri­ben al pen­sa­miento mágico y han votado leyes res­tric­ti­vas de nues­tros dere­chos y liber­ta­des, leyes de tre­menda arbi­tra­rie­dad y corup­ción ideo­ló­gica.
    Por lo tanto, debe­mos ser cui­da­do­sos.
    Carrio es mesiá­nica y sin duda lle­vará a la Argen­tina a otro desas­tre, pos su sober­bia.
    Por otra parte, si apo­ya­mos a Duhalde, con tal de derro­tar a los K, vol­ve­re­mos al peron­cho­nismo y el cabeza podrá reagru­par a la Cor­po­ra­ción Polí­tica y redic­cio­nar su accio­nar escla­vista.
    Por lo tanto, no hay apuro.

    Dadle al bece­rro sufi­ciente cuerda… y se ahorcará”

    Dicho Bíblico.

  2. 2 Sergio Antonio Graziano

    Quise escri­bir “redi­rec­cio­nar“
    saludos

  3. 3 JAIMITO

    DON GUS­TAVO OSCAR COLLA, LOS QUE DICEN QUE NO HAY OPO­SI­CIÓN SON GENE­RAL­MENTE PERO­NIS­TAS. ELLOS MIS­MOS HAN INVEN­TADO QUE SIN ELLOS NO SE PUEDE GOBER­NAR Y QUE PARA QUE HAYA GOBER­NA­BI­LI­DAD ELLOS TIE­NEN QUE SER LOS QUE GOBIER­NAN.
    POR ESO AHORA DESDE EL VAMOS, YA NOS ESTÁN PRO­PO­NIENDO LOS COMO­DI­NES: DE LA SOTA, REUTE­MANN, SOLÁ, CAPI­TA­NICH, DAS NEVES, LAVAGNA, DE NAR­VÁEZ. CLARO ENTRE TAN­TOS GENIOS PERO­NIS­TAS, EL POBRE VOTANTE, FALTO DE CRI­TE­RIO PARA DIS­CER­NIR, PRE­CI­SA­MENTE POR OBRA Y GRA­CIA DE UN GOBER­NANTE PERO­NISTA ANTE­RIOR, SIGUE CON LO QUE LE HAN METIDO EN SU POBRE CABEZA Y VOTA A UN PERO­NISTA.
    ESO, UNIDO A LA POCA CAPA­CI­DAD QUE TIE­NEN LOS OPO­SI­TO­RES PARA AUNAR CRI­TE­RIOR EN BASE A UNA DECENA DE BÁSI­COS PUN­TOS COMU­NES, NOS DA EL RESUL­TADO DE SIEM­PRE.
    ADE­MÁS EL ARGEN­TINO MEDIO NO VOTA SINO QUE APUESTA, POR­QUE CON­FUNDE EL VOTO CON EL PRODE. NO VOTA AL QUE LE PARECE QUE PUEDE GOBER­NAR MEJOR, SINO AL QUE LE PARECE QUE VA A GANAR.
    GRA­CIAS AL PERO­NISMO TENE­MOS UNA MILLO­NADA DE BURROS VOTAN­TES. HAY QUE DECIRLO CON TODAS LAS LETRAS, AYU­DA­DOS COMO SIEM­PRE POR EL COM­PLE­MENTO IMPRES­CIN­DI­BLE DEL RADI­CA­LISMO. ESOS SON LOS DOS GRAN­DES PAR­TI­DOS QUE HUM­DIE­RON AL PAÍS.

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