En el bicentenario debemos

Levan­tar Las Ban­de­ras De La Revolución

Vivi­mos en una era pre-Alberdiana. Los prin­ci­pios de la Revo­lu­ción de Mayo de 1810 que Alberdi plasmo 43 años mas tarde en la Decla­ra­ción de Dere­chos de la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal sig­ni­fi­caba una ver­da­dera revo­lu­ción donde aban­do­ná­ba­mos “el Dere­cho y la pro­pie­dad de los anti­guos” para sumar­nos “al Dere­cho y la pro­pie­dad de los modernos”.

Sig­ni­fi­caba un nuevo orden que se basa­ría en los prin­ci­pios de igual­dad de la Revo­lu­ción Americana.A par­tir de esta revo­lu­ción todos los hom­bres serian igua­les y todos los hom­bres serian igua­les en la medida que cada hom­bre fuera libre y cada hom­bre es libre en la medida que es dueño del fruto de su trabajo.

En efecto la revo­lu­ción ame­ri­cana es la revo­lu­ción del hom­bre que emerge des­pués de un largo pro­ceso evo­lu­tivo como una indi­vi­dua­li­dad. Las socie­da­des se van frag­men­tando, el impro­duc­tivo poder cen­tral medie­val se divi­día en gobier­nos fede­ra­les y los gobier­nos pro­vin­cia­les en muni­ci­pios logrando el mayor nivel de indi­vi­dua­li­dad posi­ble. El indi­vi­dua­lismo se con­vierte en la norma moral de la moder­ni­dad, que logra socie­da­des de alta pro­duc­ción y tec­no­lo­gía y con­si­gue el desa­rro­llo de la civi­li­za­ción –es decir, segu­ri­dad sobre la vida y sobre los fru­tos del tra­bajo del hom­bre –los bie­nes–, logrando paz y pro­greso para todos.

Ese nuevo orden tuvo rápi­da­mente su con­tra­rre­vo­lu­ción y la misma se opero en el campo de la legis­la­ción mediante la san­ción del Código Civil Argen­tino en 1869 que recu­pero el carác­ter uni­ta­rio, jerár­quico y anti­de­mo­crá­tico de los antiguos.

El Código Civil ter­mino con la Ley de Enfi­teu­sis de la Revo­lu­ción de Mayo para rees­ta­ble­cer el lati­fun­dio medie­val sin tener en cuenta aque­llo que “el lati­fun­dio hará pere­cer a Roma”, y genero un per­verso sis­tema de impues­tos que graba el tra­bajo, la inver­sión y el con­sumo; tres crí­me­nes de lesa Amé­rica. El tra­ba­ja­dor argen­tino vol­vió a ser un esclavo.

Alberdi en un vio­lento tra­bajo ataca al Código Civil y dice: “El Código Civil de Vélez ter­mi­nará con el Fede­ra­lismo y con la Repu­blica…. como puede ser que este­mos san­cio­nando una Cons­ti­tu­ción Civil “Uni­ta­ria” cuando la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal es Federal”.

San­cio­nar este Código y veréis todos los días cam­biar la base de la pro­pie­dad, el sis­tema de los con­tra­tos…. y las atri­bu­cio­nes de los gobernantes”,

elCó­digo Civil de Vélez degra­dará el tra­bajo hasta hacerlo digno del esclavo y real­zará el robo y el latro­ci­nio como fuen­tes genui­nas de lapropiedad”.

El Código Civil de Vélez en la super­fi­cie res­peta la pro­pie­dad pri­vada pero en el fondo es comu­nista”… “el Código Civil de Vélez es impe­rial, jerár­quico y antidemocrático”.

ElCó­digo Civil de Vélez será más pode­roso que todos los ejér­ci­tos del Bra­sil para ane­xio­nar la socie­dad Argen­tina a la del Bra­sil”… “es extraño que el Código Civil de Vélez con­sulta todas las leyes del mundo extran­jero menos la ley fun­da­men­tal de la Repú­blica Argentina”.

Como vamos a san­cio­nar un Código que declara dere­chos rela­ti­vos enfren­ta­dos a los dere­chos fun­da­men­ta­les decla­ra­dos en la Constitución”.

Las ideas de Vélez fue­ron difun­di­das en las Uni­ver­si­da­des argen­ti­nas por el rio­jano Joa­quín V. Gon­zá­lez en la gene­ra­ción de1880 y así la trampa quedo echada; las pre­dic­cio­nes de Alberdi se cum­plie­ron cabal­mente. El dere­cho fue lle­vado a una situa­ción inmo­ral y absurda. Bus­ca­ban una cul­tura de Patri­cios, con­si­guie­ron una socie­dad de pro­le­ta­rios de donde brota la nece­si­dad de una revo­lu­ción. La socie­dad argen­tina busca el cam­bio y entre mil incer­ti­dum­bres la única revo­lu­ción que se les ofrece es la del Socia­lismo del Siglo XXI, sin com­pren­der que debe­mos reto­mar el idea­rio Revo­lu­cio­na­rio de Mayo de 1810 que fue hábil­mente entram­pado por la codificación.

La injus­ti­cia y la desigual­dad lograda por el Dere­cho de los antiguos-reverdecidos por el Código Civil– nos con­duce a la vio­len­cia polí­tica que ame­naza a la diso­lu­ción como socie­dad. Mediante la codi­fi­ca­ción adhe­ri­mos a los mis­mos reme­dios que lle­va­ron a Roma a su caída, el resul­tado no podía ser otro que la caída de Argentina.

La gente esta creída que la orga­ni­za­ción de la eco­no­mía está en el minis­te­rio de eco­no­mía y “NO”, la orga­ni­za­ción eco­nó­mica esta en el Dere­cho fun­dado en la Decla­ra­ción de Dere­chos de la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal de 1853 y orga­ni­zada por “cada pro­vin­cia” según las leyes que regla­men­ten su ejer­ci­cio con el obje­tivo de poten­ciar las par­ti­cu­la­res carac­te­rís­ti­cas de cada región.

A dos­cien­tos años de aque­lla gran Revo­lu­ción, debe­mos reto­mar y hon­rar el idea­rio Revo­lu­cio­na­rio de Amé­rica y con­cluir con la tarea comen­zada por aque­llos hom­bres. A Amé­rica Latina le falta el Abraham Lin­coln que con­crete en los hechos los prin­ci­pios de la Revo­lu­ción Americana.

La tarea es sen­ci­lla disol­ver los Códi­gos Nacio­na­les y res­ta­ble­cer la Decla­ra­ción de Dere­chos de 1853; en forma espon­tá­nea rena­cerá el Fede­ra­lismo, el pro­greso, la paz y la con­cor­dia para todos los argen­ti­nos. Se con­so­li­dara la Repú­blica y cada pro­vin­cia flo­re­cerá y será el motor del rena­ci­miento de la Argen­tina vir­tuosa soñada, por nues­tros padres fundadores.

Fuente: elrelativismojuridico.blogspot.com

Autor: Guillermo Andreau

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Un comentario en “En el bicentenario debemos”  

  1. 1 Sergio Antonio Graziano

    Lee­mos en el Supremo Sitio Liber­ta­rio: “La His­to­ria Para­lela” esta suprema nota liber­ta­ria de Don Gui­llermo Andreau y la admi­ra­mos mucho, pidiéndo auto­ri­za­ción al autor para citarlo en nues­tras pro­pias modes­tas notas.
    Por fin alguien cita a Alberdi con auto­ri­dad.
    Me gustó la frase de Andreau cuando escribe:

    …un per­verso sis­tema de impues­tos que graba el tra­bajo, la inver­sión y el con­sumo; tres crí­me­nes de lesa Amé­rica. El tra­ba­ja­dor argen­tino vol­vió a ser un esclavo.”

    Visi­ta­re­mos su BLOG.
    Salu­dos y gracias!

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