Cuando alguien no conoce, ni distingue la dignidad

En cir­cuns­tan­cias muy difí­ci­les que atra­viesa este país, como si ven­ga­rán en los uni­for­ma­dos sus ren­co­res del pasado.

En gene­ral, muchas veces uno cae en el error de pen­sar que muchas de las vir­tu­des, acti­tu­des, ges­tos de bien y la ética son casi un valor inhe­rente al ser humano, sin impor­tar su condición.

Sin embargo muchos de los males que aque­jan pro­vie­nen de la falta de edu­ca­ción y de ejem­plos para aque­llos que en reali­dad no cono­cen de estas vir­tu­des Mode­los con­cre­tos que sean vidriera de esos valo­res, para que al menos pue­dan tener una noción del bene­fi­cio del obrar con dig­ni­dad, res­peto, valor, con­vic­ción etc..

Ahora bien, esta dis­qui­si­ción pre­via viene a que en estos días una per­sona capa­ci­tada, obró como los que no cono­cen de luchar por con­ser­var la hom­bría de bien. Un mor­tal que ha sido humi­llado en un par de opor­tu­ni­da­des, en forma pública y des­hon­rosa Ya que siem­pre aga­chó la cabeza a su ver­dugo Como si de ello depen­diera el des­tino de la Nación, o como si fuera a entre­gar su hono­ra­bi­li­dad en pos de un obje­tivo inape­la­ble (como podría ser sal­var la vida de otros)

Nada de esto, apa­ren­te­mente, se apro­ximó a las inten­cio­nes del depuesto teniente gene­ral, ofi­cial de Estado Mayor del Ejército.

La ima­gen de este hom­bre de las Fuer­zas Arma­das subido a la esca­le­rita des­col­gando los cua­dros de dos, militares,ex pre­si­den­tes: reco­rrió el mundo Fue obli­gado a asu­mir esta paté­tica e indigna tarea Un gesto ver­gon­zoso y de some­ti­miento indigno,frente a la población.

No obs­tante con­ti­nuó en su cargo, ya que supo­nía ser aliado del gobierno nacio­nal de su país, Sin embargo, casi fue igno­rado y some­tido al poder polí­tico Hasta ser nue­va­mente cues­tio­nado, por una con­dena sobre una actua­ción suya del pasado Recién des­pués de algu­nos años, parece que se han deci­dido a des­ta­car este supuesto ilí­cito Siendo pro­ce­sado por pecu­lado por el pre­sunto des­vío de fon­dos ofi­cia­les. Por lo que se le pidió su pase a retiro, sin más alter­na­tiva que la de acep­tar man­sa­mente el requerimiento.

¿De que le habrá ser­vido humi­llarse tanto y subor­di­narse a las des­hon­ras? ¿Para qué el resul­tado de su indigno pro­ce­der, haya sido pre­miado con más ignominia?

Por lo que cabe pre­gun­tarse si: ¿acaso pensó que iba a ser recom­pen­sado por quie­nes demos­tra­ron en varias oca­sio­nes repu­dio hacia su per­sona, some­tién­dolo ha este mal­trato moral? ¿No valía mas hacer res­pe­tar su honor a pesar de las consecuencias?

Aún mas ver­gon­zoso, será el que­dar como el para­digma del des­pre­cio público nacio­nal, que se mani­fiesta desde las auto­ri­da­des hasta la sociedad.

Qui­zás este pobre hom­bre al que todos supu­sie­ron capa­ci­tado y pre­pa­rado, car­gado de un sen­ti­miento natu­ral y espon­tá­neo en la  defensa de la dig­ni­dad, en reali­dad no haya com­pren­dido nunca el valor de pre­ser­varla con valor.

Este teniente gene­ral, segu­ra­mente nunca supo sobre la HONRA y es por eso que a pesar de su des­va­lo­rada leal­tad ha sido supe­rada por el resen­ti­miento impe­rante, de su gobierno, hacia las FAA .

Por lo que final­mente, reci­bió una vez mas como com­pen­sa­ción por su falta de valor su retiro. Ya que será juz­gado por la Jus­ti­cia, Por lo que logrará  una nueva insig­nia : “el que­dar ins­cripto, en su Nación, como el pro­to­tipo de la des­honra de los últi­mos tiempos ”

Segu­ra­mente todos los suyos y a todos a quie­nes repre­senta de su Fuerza sepan absol­verlo, por haber sido un infor­tu­nado timo­rato que nunca apren­dió  a luchar con valor para pre­ser­var la dig­ni­dad y la defensa de su con­di­ción, hasta las últi­mas consecuencias “

Al menos así,suponían algu­nos uni­for­ma­dos que debía pro­ce­der un hom­bre de su posi­ción, como lo hicie­ron otros y algu­nos pró­ce­res de la his­to­ria de su patria.

Mien­tras, para todos aque­llos que son aje­nos a estos enfren­ta­mien­tos y ren­co­res (entre auto­ri­da­des y FAA ), igual­mente ha que­dado ins­cripta en su memo­ria, tanto la ani­mo­si­dad de las auto­ri­da­des por insis­tir inne­ce­sa­ria­mente en pro­mo­ver acti­tu­des indig­nas, como la de este sol­dado vic­tima de su falta de valor e hidalguía.

Autor: Juana Marcó

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3 Comentarios en “Cuando alguien no conoce, ni distingue la dignidad”  

  1. 1 Federico

    Las pala­bras de la dis­tin­guida dama que des­cribe una moderna ver­sion de la trai­ción de Judas, no puede ser mas valiente y deta­llada, en los momen­tos ini­cia­les del anun­ciado des­bande de los ideo­lo­gos ante el fra­caso de sus bas­tar­das uto­pias. Que tam­bien el archivo cons­ciente de la memo­ria de los argen­ti­nos de bien, sin ren­co­res pero si con el dis­cer–
    nimiento inte­lec­tual nece­sa­rio, sea para seña­lar a su gene­ra­cion a los que inten­ta­rán mime­ti­zarse entre noso­tros, para inten­tar sobre­vi­vir a los mere­ci­dos cali­fi­ca­ti­vos que sus acti­tu­des gana­ron y, asi, des­hon­rar a sus ape­lli­dos.
    El mejor cas­tigo sera la indi­fe­ren­cia y el des­pre­cio por el resto de sus vidas

  2. 2 pipino

    Nota­ble el des­tino del ex-general Ben­dini. Se some­tio a una mons­truosa humi­lla­cion publico y no solo se humi­llo a si mismo sino a una ins­ti­tu­cion legen­da­ria y sagrada como es la Milicia.

    Ahora ha reci­bido la humi­lla­ción final. Un rapido y ver­gon­zoso pun­ta­pie en los gluteos.

    Y la triste reali­dad. Fuera de la Ins­ti­tu­cion a la que entrara casi niño, que lo formo y donde juró sacri­fi­car la vida por los altos idea­les. Des­pre­ciado por todos sus ex-camaradas, sin nada bueno que recor­dar, solo le resta pedir al Señor el per­don por su acto innoble.

  3. 3 Karlos

    Com­parto ple­na­mente lo expre­sado por la autora, no se encuen­tra facil­mente una figura tan des­gar­vada, tan humi­llante para la Repú­blica Argentina,como la éste indi­vi­duo, que para colmo de males, repre­sen­taba como Jefe de Estado Mayor de Ejer­cito, a una de las ins­ti­tu­cio­nes pro­pias de un Estado soberano

    No será facil superar este tras­pie, no es el único caso por el cual tener ver­guenza ajena, pero, de seguro, la socie­dad con la ayuda de la ins­ti­tu­ción, encon­trará los hom­bres que pres­ti­gien a la misma, y a la Nación

    En cuanto a los repre­sen­taes cons­ti­tu­cio­na­les que nos gobier­nan, nada más claro que su inha­bi­li­dad para tales fun­cio­nes, pro­ducto de una mio­pía idoe­lo­gica, sus­ten­tada en una ven­ganza por la inca­pa­ci­dad demos­trada en lo militar

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