- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
La misión “humanitaria” de Quintana
Juan Ramón Quintana, quien estuvo desaparecido después de comandar las acciones de Porvenir, que terminaron en la subsecuente militarización del departamento de Pando, ha reaparecido ante la opinión pública tratando de armar una cortina de humo acerca de la cruenta intervención que digitó y dirigió en Pando, un operativo que se dice fue realizado con apoyo de la inteligencia venezolano-Cubano, con la finalidad de derrotar al prefecto Leopoldo Fernandez, a fin de debilitar al movimiento opositor e implantar sin demoras el proyecto de constitución masita.
El ministro de la presidencia Juan Ramón Quintana está haciendo todo lo posible para que los bolivianos padezcan de amnesia instantánea, para que se borren de la cabeza el último y sangriento suceso en el que ha intervenido de manera directa, del que testigos presenciales dicen haberlo visto repartir armas en la estancia del alcalde de porvenir ‘Chiquitín’ Becerra. Suceso por el que el ministro Quintana se ha ganado el título de ‘carnicero de Porvenir’, debido a su abierta intervención en el penoso hecho que le ha tocado padecer a Bolivia.
Quintana, dejó las tareas de su ministerio para ocuparse de las operaciones represivas perpetradas en Pando y que terminaron en más de una veintena de muertos entre los que se cuentan seis venezolanos que operaban en las filas de las movilizaciones presuntamente de campesinos, pero entre los que también habían estudiantes de una normal del gobierno, que habían sido reclutados y obligados a participar según versiones de sus propios compañeros.
Después de haber tomado el departamento de Pando, y de haber permanecido por dos semanas sólo con personas cercanas y simpatizantes del régimen de Morales, como su amigo el Defensor del Pueblo y los delegados de una comisión de DD.HH de la controvertida y genuflexa a Chávez UNASUR, Quintana pretende lavarse las manos teñidas de sangre, para deslizar la versión de que estuvo en ‘misión humanitaria’ dentro del departamento agredido y en el que se provocó un derramamiento de sangre que pretende endilgarse al prefecto Leopoldo Fernández a fin de justificar su destitución. Como no pudieron derrocar a Leopoldo en las urnas con el fraudulento referendum revocatorio, Quintana se ocupó de la operación en la que a fin de destituirlo tenía que provocar una masacre que él mismo comandó.
Por supuesto que aprovechando el poder del que goza, el citado ministro ha volcado toda su artillería contra el prefecto y cívicos de el departamento militarizado, e incluso se atrevió a presentar un trabajo en Power Point, lleno de efectos técnicos pero basado en puras suposiciones, ya que en ninguna parte de su discurso proveyó pruebas y se limitó a contar la versión gubernamental, ergo, la del lobo disfrazado de ovejita con las patas pintadas de cal.
Parece muy desmesurada y harto teatral la idea de pretender propagar la opinion de que encabezó una ‘misión humanitaria’ en Pando, al tiempo que se esfuerza por establecer cientos de acusaciones sobre el prefecto que ‘cazó’ en la amazonía. Las revelaciones son sospechosamente hechas por el mismo ministro Juan Ramón Quintana, al momento de denunciar que existió en Pando un sistema de gobierno basado en el robo, manejos turbios, corrupción y persecución a las personas. En ninguna de sus declaraciones se ha ocupado de mostrar que su misión humanitaria consistió en cortar la cabeza del prefecto, al que el gobierno mantiene rehén y encarcelado en la cárcel de San Pedro de la ciudad de La Paz, desoyendo las demandas legales de dar curso a un proceso justo. El gobierno ha pasado por encima de las leyes y la constitución; basta recordar que ante un fallo de la Corte Suprema de Justicia que exigió el traslado del prefecto a la ciudad de Sucre y el respectivo acatamiento dictado por el mismo juez que lo encarceló, el gobierno respondió que no cumpliría el mandato del poder judicial porque había decidido mantener al prefecto en el penal en calidad de confinado.
Ahora el gobierno, pretende hacer creer que este ministro fue en ‘misión humanitaria’ a Pando, cuando en realidad fue a realizar una misión represiva que terminó en la muerte de personas y la aplicación de un estado de sitio, posesionando a un prefecto militar que deja a esa departamento que tenía autoridades democráticas en manos de los militares.
Si eso se llama misión humanitaria, también y más apropiadamente podría llamarse cacería o carnicería, Ministro Quintana.
Autor: Centa Reck
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo
Un comentario en “La misión “humanitaria” de Quintana”
Porfavor espere...




















El rol del poder ejecutivo boliviano en los luctuosos hechos de Pando fue a todas luces, vil e indigno. No hubiese habido ningún muerto ni herido, no hubiesen habido siquiera enfrentamientos si es que el Señor Ramón Quintana ministro de la presidencia, es decir el más cercano al Evo Morales, no contratara y organizara, presumiblemente con dinero venezolano, a cientos de campesinos en la localidad de Riberalta cuyos líderes fueron armados y preparados para enfrentarse militarmente, mientras el grueso era cínicamente utilizado como carne de cañón.
El señor Quintana ha sido filmado en un video ampliamente difundido anunciando prácticamente en detalle sus intenciones y amenazando al prefecto Leopoldo Fernández, recientemente ratificado en las urnas por el voto popular. Es un acto de desvergüenza y cinismo descarado que a pesar de estos antecedentes se siga insistiendo en el linchamiento de Fernández. Y que se pretenda que un proceso sobre los hechos pueda prescindir del protagonista principal, el señor Quintana. El video en cuestión seria evidencia suficiente en cualquier parte del mundo `para someterlo a proceso e incluso a una diagnostico siquiátrico.
El Hecho de que el prefecto pandino, un hombre con decenas de elecciones ganadas con el apoyo de su pueblo, haya sido secuestrado y tomado de rehén por parte del gobierno constituye una violación a los derechos humanos de Leopoldo Fernández y de los principios más básicos de legalidad. Pretender que luego de haber permanecido ilegalmente secuestrado en la Paz, sometido al incesante desfile de grupos irregulares contratados para amedrentarlo, Leopoldo Fernández no pueda ser ahora conducido a Sucre de acuerdo a un fallo judicial, solo revela el alma de linchadores de quienes, empezando por el presidente Evo Morales y el Vicepresidente García Linera. sustentan semejante despropósito. Ello no es de extrañarse puesto que Morales ha señalado en reiteradas oportunidades que se ríe en la ley y Linera a estado en la cárcel por actos terroristas en los que murió gente. En cuanto a la acusación que los jueces recibieron dinero para el fallo obviamente Morales no aportará jamás nada que se parezca a un prueba de semejante difamación.