Qué suerte que la crisis internacional no llega a la Argentina

Salvo excep­cio­nes, para esta pam­pas húme­das y otras ubi­ca­das más al norte, que debido a la seca hoy se encuen­tran en franco camino al incen­dio, el aná­li­sis del debate del vier­nes a la noche entre los dos can­di­da­tos pre­si­den­cia­les esta­dou­ni­den­ses pasó desa­per­ci­bido. Sabían de qué habla­ban aun­que en algu­nos pun­tos se haya notado cierta livian­dad pro­pia del saber impe­rial Al maduro mode­ra­dor se lo vio con­ciente de que esa noche no era la indi­cada para con­ver­tirse en la prin­ci­pal estre­lla del estu­dio tele­vi­sivo y sus inter­ven­cio­nes fue­ron míni­mas, casi inexis­ten­tes. Y los pane­lis­tas, como caba­lle­ros, res­pe­ta­ron el límite del tiempo que les fue asig­nado para sus res­pues­tas, no se enci­ma­ron expo­niendo sus con­cep­tos, ges­ti­cu­la­ron de manera des­agra­da­ble o levan­ta­ron el tono de voz como con segu­ri­dad suce­de­ría aquí si se lle­vase a la prác­tica un debate de esas características.

Pero a no deses­pe­rar por­que eso nunca suce­derá. Moti­vos hay de sobra. Es pri­mer lugar es inexis­tente un estu­dio de tele­vi­sión lo sufi­cien­te­mente grande para que alber­gue a tan­tos can­di­da­tos a la vez que sue­len pre­sen­tarse cada cua­tro años. No obs­tante, el pro­blema más deli­cado es la falta de pro­pues­tas y de pla­nes de gobierno que los polí­ti­cos inten­tan ocul­tar enviando comu­ni­cado tras comu­ni­cado de prensa al perio­dismo por tales o cua­les supues­tos pro­ble­mas, y las denun­cias tras denun­cias que pro­fie­ren con­tra el Gobierno de turno cuando en reali­dad el ver­da­dero pre­texto de su paso por este mundo es ocu­par la mayor parte de su tiempo en el armado de lis­tas para la elec­ción del año en curso o venidero.

Mien­tras, allá arriba, en el lugar en que se colo­can en la gran olla los con­di­men­tos, se enciende el fuego, se extiende el man­tel, se coloca la vaji­lla y los comen­sa­les se sien­tan a la mesa, hay pro­ble­mas. Como en el mundo entero. Pero por suerte aquí no. Por­que la eco­no­mía argen­tina es sólida y no es una bur­buja que pueda “derrum­barse” en cual­quier momento. Así fue que la Pre­si­dente dio cáte­dra al Pri­mer Mundo de cómo deben hacerse las cosas si se quiere arri­bar con éxito a la pró­xima elección.

Allí habló, habló, habló y habló. En ver­dad hizo lo mismo que aquí y fue tele­vi­sada a toda hora por la cadena ofi­cial pri­vada de Radio­di­fu­sión, por lo que no se notó su ausen­cia. Fue tan así que pasa­je­ros de otra línea ferro­via­ria enfu­re­ci­dos por la tar­danza en el ser­vi­cio incen­dia­ron otro vagón, pero esta vez los minis­tros de la Inse­gu­ri­dad nacio­nal y bonae­rense evi­ta­ron seña­lar a los acti­vis­tas del Par­tido Obrero, Que­bra­cho y Pino Sola­nas como los auto­res mate­ria­les o ins­ti­ga­do­res inte­lec­tua­les de ese delito. Es posi­ble, por razo­nes obvias, que en las pró­xi­mas horas se libre una orden de cap­tura inter­na­cio­nal con­tra Bin Laden y se rom­pan rela­cio­nes diplo­má­ti­cas con Afganistán.

Con la pro­tec­ción de eco­no­mis­tas garra­pa­tas de la voraz espe­cie sinés­tor pren­di­dos a sus espal­das y ajeno a los acon­te­ci­mien­tos que están tomando una velo­ci­dad más que intere­sante, el dúo pre­si­den­cial tran­sita indi­fe­rente por el cos­mos con la segu­ri­dad de que su ver­sión del capi­ta­lismo es exi­tosa. Y pue­den mos­trar prue­bas de ello por­que com­prar hace dos años tie­rras fis­ca­les a 2,50 dóla­res el metro y luego ven­der­las a 250, ¿no es acaso una prác­tica que supera hol­ga­da­mente cual­quier lucu­bra­ción men­tal que hayan tenido Smith, Hayek o von Mises? Pese a todo, la dico­to­mía que envuelve al matri­mo­nio es pal­pa­ble. Por­que parece que mane­jan dos cla­ses de capi­ta­lism el pro­pio, en el que acu­mu­lan ganan­cias fabu­lo­sas; y el de los otros, en el que toman prés­ta­mos al 15% anual, pudiendo hacerlo a un ter­cio de ese valor o menos. Si eso no puede ser con­si­de­rado mala admi­nis­tra­ción, y hasta qui­zás, frau­du­lenta, habría lle­gado el momento de archi­var el Código Civil y figu­ras lega­les que hablan de mal desem­peño o incum­pli­miento de los debe­res de los fun­cio­na­rios públicos.

Otra cues­tión que los eco­no­mis­tas han “olvi­dado”, exul­tan­tes como están por el pago al con­tado de la deuda que man­te­nía y man­tiene Argen­tina con orga­nis­mos inter­na­cio­na­les, es que uno de los tan­tos abc de la eco­no­mía es pro­rro­gar en el tiempo el pago de los com­pro­mi­sos. Eso hubiese sido posi­ble si se hubiera acep­tado la super­vi­sión de la eco­no­mía por el FMI que habría per­mi­tido que el pago de esos des­em­bol­sos pudie­sen rea­li­zarse en cómo­das cuo­tas, man­te­niendo intac­tas las reser­vas y sin recu­rrir a nue­vos endeu­da­mien­tos (esta vez inter­nos) que nunca serán paga­dos. Lo dice la his­to­ria. Pero si ni el Poder Legis­la­tivo o el Judi­cial pue­den inves­ti­gar qué se hace con el dinero del pre­su­puesto nacio­nal, qué que­dará para quie­nes desean cono­cer la ruta de los fon­dos de Santa Cruz desde su par­tida hacia Nin­gún Lado hasta su espe­rado, demo­rado y posi­ble retorno a la Tie­rra del Nunca Jamás.

La cri­sis no alcan­zará a Argen­tina en el día de hoy en que la Bolsa bajó por un tobo­gán, por­que ya había ate­rri­zado con ante­rio­ri­dad. Pre­via­mente, la “pos­mo­der­ni­dad” cons­truc­tora de los tre­nes rápido Bue­nos Aires-Rosario-Córdoba y el de Bue­nos Aires-Mendoza, como el sote­rra­miento del ferro­ca­rril Sar­miento habían sido sus­pen­di­dos al no con­se­guirse finan­cia­ción. Qué dolor, por­que todo andaba sobre rie­les. El círculo esta­ría com­pleto si dichas can­ce­la­cio­nes hubie­sen mos­trado aplau­diendo a rabiar esas anulaciones,a la misma cla­que que tiene abono a todo anun­cio pre­si­den­cial alfom­brado. El “yuyo” tam­bién bajó a 400 dóla­res la tone­lada. Y pen­sar que las lum­bre­ras ofi­cia­les habían pro­nos­ti­cado que iba a pasar los 600. Uno de los artícu­los de la famosa cir­cu­lar 125 que rechazó el Con­greso expre­saba que si bajaba de los 450 el Gobierno com­pen­sa­ría a los pro­duc­to­res. Dios sigue pro­ve­yendo al Gobierno.

Lunes. 9 menos 20 de la noche. CORREO DE BUE­NOS AIRES fatiga otra vez Bue­nos Aires. Esta vez por Car­los Pelle­grini al 200. A pasos del Obe­lisco, monu­mento nacio­nal tan­tas veces ultra­jado y sím­bolo de fálico de la argen­ti­ni­dad. Toda la man­zana le per­te­nece al gobierno de la Ciu­dad. Nos rec­ti­fi­ca­mos: a sus con­tri­bu­yen­tes. En la vereda, al res­guardo de la llo­vizna, sobre varios col­cho­nes des­qui­cia­dos de goma­pluma, están sen­ta­dos media docena de ado­les­cen­tes con eda­des que osci­lan apro­xi­ma­da­mente entre los doce y los die­ci­siete años. Nada saben de la cri­sis inter­na­cio­nal que como argen­ti­nos no les alcanza; ni los por­me­no­res de la imple­men­ta­ción de los carri­les exclu­si­vos para colec­ti­vos y taxis; de los veri­cue­tos del jui­cio al padre Grassi, Cro­ma­ñón o Rucci. Están en otra. Con su bol­sita llena de pega­mento. Aspirándolas.

Fuente: Correo de Buenos Aires.com.ar

Autor: Juan Salinas Bohil

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3 Comentarios en “Qué suerte que la crisis internacional no llega a la Argentina”  

  1. 1 JAIMITO

    LO DE LOS DEBA­TES AQUÍ LO TENE­MOS SOLU­CIO­NADO. SEN­CI­LLA­MENTE NO SE HACEN Y LISTO.
    LOS BURROS VOTAN LO MISMO.

  2. 2 Matilde del Carmen Masats

    JAMÁS A LLE­GARA, POR­QUE MEN­TI­RAN COMO CON LA INFLA­CIÓN , EL INDEC, PAMI, ANSES, SEQUIAS, RESO­LU­SIÓN 125, ONCA, LA INDI­FE­REN­CIA MATA AL HOM­BRE. EL DES­PRE­CIO AL VICE­PRE­SI­DENTE, A LAS 4 ENTI­DA­DES, NUNCA NOS ENTE­RA­RE­MOS DE LA VER­DAD. Y VIVI­MOS EN UN PAIS VIR­TUAL. SE DES­ARRE­GLA DE DÍA Y SE COM­PONE DE NOCHE.

  3. 3 Marta

    Quie­ren reirse un rato? La Pre­si­dentE para mi con E como corres­ponde a nues­tra len­gua cas­te­llana, NO FIRMO EL DECRETO QUE CUBRE LOS GAS­TOS del Vice Cobos en Miami.
    Parece un chiste de muy mal gusto pero es la reali­dad.
    Los gas­tos de nues­tro Vice los cubrio el Herald. Que ver­guenza!!!
    Cuando se aca­bará todo esto?

    Salu­dos,
    Mp

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