Tácito reconocimiento
de soberanía al ocupante

Señora Direc­tora:

Tal vez resulte nece­sa­rio des­ta­car algo que resulta obvio para el sen­tido común y que obvia y explí­ci­ta­mente lo expli­can leyes espe­cí­fi­cas vigen­tes que regla­men­tan las repre­sen­ta­cio­nes del terri­to­rio nacio­nal, pues esas repre­sen­ta­cio­nes grá­fi­cas o escri­tas no sólo mues­tran su geo­gra­fía sino tam­bién expre­san la volun­tad del Estado Argen­tino de reco­no­cer­los como pro­pios.

En los dos perío­dos de usur­pa­ción mili­tar de las Mal­vi­nas (1833 a 1982 y 1982 al pre­sente), el Foreing Office bri­tá­nico se ha dedi­cado a colec­cio­nar “erro­res” argen­ti­nos, algu­nos come­ti­dos por igno­ran­cia y otros exprofeso.

Así con­fec­cio­nan enor­mes expe­dien­tes que algún día –si lle­gara el caso-, ser­vi­rán como res­paldo y argu­mento a su nula fun­da­men­ta­ción jurí­dica en una hipo­té­tica dis­cu­sión de la sobe­ra­nía en foros inter­na­cio­na­les. Su único falaz argu­mento sería la ocu­pa­ción de hecho y el paso del tiempo, a lo que podría haber sumado el desin­te­rés demos­trado por el Estado recla­mante según la Teo­ría del Stop­pell. Esa línea argu­men­tal fue demo­lida por los hechos de 1982 al cum­plirse excta­mente 149 años desde la ocu­pa­ción ini­ciada en 1833.

Esta nueva etapa, ini­ciada el 14 de junio de 1982, ya cum­ple 26 años y resulta curioso que justo ahora, cuando los ingle­ses se esfuer­zan por legi­ti­mar su ocu­pa­ción impe­ria­lista espú­rea pro­cu­rando con­senso en la Unión Euro­pea, sur­jan aquí can­ti­da­des de casos de “erro­res” en publi­ca­cio­nes de medios de prensa escrita, en manua­les de edu­ca­ción o en expre­sio­nes de for­ma­do­res de opi­nión y polí­ti­cos reco­no­ci­dos. De todos los erro­res, los más valo­ra­dos en la per­versa collec­ción del Foreing Office son los que come­ten el Estado y gobierno argen­ti­nos, puesto que el tácito reco­no­ci­miento de sobe­ra­nía al ocu­pante ya sea por desidia expre­siva o por la mani­fiesta renun­cia a ejer­cer juris­dic­ción efec­tiva sobre los terri­to­rios en disputa, serán –algún día– esgri­mi­dos como argu­men­tos humi­llan­tes para la Nación y el Pue­blo Argen­tino. ¿Quién no ha escu­chado de algu­nos polí­ti­cos (como Bonasso o Sto­rani y tan­tos otros) hablar de <la “inva­sión” argen­tina del 2 de abril>? ¿Se puede “inva­dir” pro­pio terri­to­rio? ¿No esta­mos har­tos de ver mapi­tas turís­ti­cos donde nues­tro terri­to­rio apa­rece con nomen­cla­tu­ras extra­ñas? Todo eso y más será uti­li­zado algún día por los oku­pas bri­tá­ni­cos en nues­tra con­tra…
Bue­nos Aires, 10 de octu­bre de 2008

Aten­ta­mente

Autor: Pablo Crocchi

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Un comentario en “Tácito reconocimiento
de soberanía al ocupante”  

  1. 1 Matilde del Carmen Masats

    El que puso el pecho a las balas Bri­ta­ni­cas fue el Capi­tan Giac­chino, y los muer­tos que que­da­ron en las Islas Argen­ti­nas y los que per­die­ron la vida en el Cru­cero Gene­ral Bel­grano eran Argen­ti­nos y die­ron la vida por su patria. Son más reco­no­ci­dos en Ingla­te­rra que en su pro­pia Nación. Los vale­ro­sos pilo­tos que a vuelo razante hun­dian bar­cos, fue­ron y serán reco­no­ci­dos por el mundo entero. No se olvi­den que ellos con­ta­ron con apoyo belico de otros pai­ses y ade­más con años de expe­rien­cia, por las gue­rras que sufrie­ron, noso­tros jamás hubie­ra­mos pen­sado lle­gar a una locura como esa. Pero se dió y somos poco agra­de­ci­dos. La gue­rra era en Mal­vi­nas, aquí se fes­te­ja­ban cum­plea­ños, casa­mien­tos, se con­cu­rrian al cine, tea­tro era otro con­ti­nente el de la indiferencia.

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