- February 2012
- January 2012
- December 2011
- November 2011
- October 2011
- September 2011
- August 2011
- July 2011
- June 2011
- May 2011
- April 2011
- March 2011
- December 2010
- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
La crisis global de 2008
El fin de la ilusión de la liquidez infinita
El abuso de la capacidad de señoreaje provocó la caída de los sistemas más fuertes.
Pese a que la experiencia nos enseña lo que no se debe hacer, crisis globales como la que estamos viviendo no tiene precedentes en su volumen, pero si en sus causas.
Probablemente no exista persona que pueda relatar verbalmente la crisis de 1929 en Estados Unidos y el dramático efecto en gran parte del mundo en 1930. Sólo podemos leer lo ocurrido entonces en diversos libros y papeles históricos.
La magnitud de lo que ya podemos llamar “Crisis de 2008″ es tal, que aquella, recordada por casi ochenta años, pasará al olvido.
En la álgida época de la inmediatez que nos toca vivir, las comunicaciones instantáneas, el conocimiento total y libre que tienen quienes quieren obtenerlo, la interconexión informática y material de los mercados de productos, servicios y derivados de cualquier parte del mundo, lograron generar una globalización que acerca aún más las crisis financieras de los mercados centrales.
Probablemente se le eche la culpa inmediata a las hipotecas sub prime, otorgadas a quien, fácilmente, no soportaría un alza en las tasas de interés.
Ahondando un poco más, se le puede atribuir esa culpa a las periódicas corridas bancarias provocadas por los ataque terroristas en 2001 a Estados Unidos. Si hacemos un poco más de historia, recordaremos algunas crisis importantes, particularmente la de México, seguida por Brasil, Rusia, los países del Sudeste Asiático y Argentina.
Ante cada una de ellas, y de las anteriores, el mundo económico esperaba la reacción de la Reserva Federal de los Estados Unidos para que a piacere suba o baje las tasas de interés, y entonces, según la conveniencia, se acomodaban algunas variables que mitigaban la situación.
Probablemente resulte difícil imaginarse al dólar estadounidense como “papel pintado” pero eso mismo es en lo que se ha convertido, al realizar emisiones enormes de papel moneda, otorgar créditos a tasas reales negativas y ante el sobregiro de divisas fuera de su jurisdicción con la convicción de que nunca volverían a circular dentro de su país.
El fin del señoreaje
Desde que comenzó a circular el “euro”, muchos de los que atesoran sus ahorros en divisas se pasaron del mítico dólar estadounidense a esta nueva denominación, creyendo que Europa sería más conservadora en el manejo de su moneda.
Con este lanzamiento se perpetuó la carrera de los estados contra el alza de la tasa de interés; se pretendía mantener cautivos a los incautos para que retengan en sus bolsillos la mayor cantidad de papel. Con semejante emisión rápidamente circulando el sistema bancario quedó exigido al máximo, la industria y el comercio resultaron endeudados casi gratuitamente y las compras “de aire” y los apalancamientos pasaron a ser una costumbre corriente entre los inversores.
Ante tal situación, solo faltaba que alguien estornude en Wall Street, para que ante el más mínimo susto comience una pequeña corrida que generaría pánico.
Obviamente los sistemas financieros de Estados Unidos y Europa eran “lo suficientemente fuertes como para soportar una corrida”, pero eso solo era un gingle. Ningún sistema bancario soporta una corrida, cuando esta tiene fundamentos serios; y serio será el resultado.
Llamamos señoreaje a la capacidad de emisión de moneda o valores por parte de un estado soberano; como recuerdo histórico de la acuñación de moneda de oro por parte del “Señor”, quien no nos defraudaría con la aleación utilizada para cada pieza. Resulta que en algún momento el “señor” dejó de demostrar la seriedad que merecía su investidura y la moneda de oro pasó a valer menos que su peso.
En esta oportunidad ocurrió lo mismo; recordemos que desde hace un tiempo comenzamos a ver como aumentaban los precios del petróleo, de los granos, de los edificios de departamento, etc… posteriormente ya no era solo determinada cosa, sino los commodities; luego, las propiedades en general y, finalmente, todo, más allá de lo que estacionalmente o por escasez se haya incrementado más o menos que los otros precios. Lo que ocurrió, en definitiva, es que bajó el valor de las monedas.
Lo lamentable de esta cuestión es que los estados han intervenido de una manera tan desfachatada que arreglaron excesivamente el precio del dinero; este es la tasa de interés.
Bastante nefastos son los subsidios a determinado sector, pero hacerlo con el precio del dinero es deplorable, no para quien recibe el crédito a tasa negativa real, sino para el resto del sistema, que lo sufrirá de algún modo.
Ahora se ven los resultados de esta práctica estatista ejercida por quienes oportunamente fueron bastiones de la economía sana; una debacle de proporciones indescriptibles.
Al fin, la solución encontrada por los estados generadores de papel fue: más emisión de papel.
Sobre esta modalidad, en Argentina podemos dar cátedra acerca de los resultados en el mediano plazo.
Asumiendo pérdias en Frankfurt.
La crisis para el G7
Al momento de escribir estas líneas, el petróleo cotizaba cerca de 80 dólares, la depreciación del sector bancario europeo era de 200 mil millones de euros, cuyos gobiernos prometen inyectar en promedio aproximadamente 40 mil millones de euros cada uno a sus sistemas bancarios, para evitar la cesación de pagos de sus entidades.
El presidente George Bush (hijo) salió a calmar al mercado financiero, advirtiendo que “el sistema es muy robusto y puede paliar esta difícil situación”, también advirtió que “sancionará a quien no transmita la verdad de lo que ocurre en materia económica”, todo esto en el marco de una forzada emisión de salvataje de 700 mil millones de dólares que se está discutiendo en el Capitolio de su país.
Sin ánimo de ser irreverente ante la tragedia, pareciera que las frases del discurso de hoy se hayan escapado de un libro de García Márquez y que se trata del alcalde de algún villorio centroamericano. Pero no, se trata del presidente más limitado que ha tenido el gran país del norte.
No es un aliciente el hecho de que el mes que viene haya elecciones, ya que el candidato Obama indicó que “hay que olvidarse de las ideologías”, dejando ver que hará cualquier cosa y bajo cualquier razón. El candidato Mc Cain fue más allá y dijo: “voy a poner control a los precios de los combustibles y de los alimentos”… “voy a acabar con estos abusos”, al mejor estilo Guillermo Moreno… ¡Inconcebible!
El resto del mundo
Resulta evidente que la recesión que se experimentaba hasta ahora en Estados Unidos y algunos países de Europa, se ha convertido en depresión, inicialmente habrá una drástica reducción de la producción, aumentarán el desempleo y la pobreza; habrá penurias en los países centrales, los capitales que sobrevivan quedarán congelados en pánico hasta que comience a revertirse psicológicamente la situación, lo que dará inicio al fin de la depresión y con ello un nuevo crecimiento.
Este es el circuito clásico de lo que ocurre luego de una crisis y no necesariamente tiene que fallar ahora.
Por añadidura, quienes les exportaban lo harán en menor medida y sufrirán las mismas consecuencias, el caso de China será tremendo, ya que es el principal exportador a Estados Unidos y los excesivos volúmenes de intercambio se reducirán aplastantemente. Más cerca, Brasil y Chile observarán la misma reducción en sus exportaciones, y si bien, Chile depende principalmente de sus exportaciones a Estados Unidos, han encaminado durante largo tiempo una conducta ortodoxa que aliviará el efecto inmediato.
Lo que nos espera
El grosero adagio “mal de muchos, consuelo de tontos” se aplica perfectamente a nuestra situación, no por cobijarnos en la hecatombe como uno más, sino porque sufriremos un poco más tarde el efecto de esta crisis como nunca ocurrió antes.
Paradójicamente, el ostracismo respecto del mundo, al que nos ha acostumbrado la pareja gobernante, nos ha aislado directamente de quienes hoy sufren en primer plano. Con Estados Unidos perdimos la mayoría de los mercados de exportación, por lo cual, no se notará la falta de ventas porque no las hay. Algo parecido ocurre con las exportaciones tradicionales, como las de carne a Europa: casi no existen.
El mercado de capitales local ha fugado anticipadamente la liquidez de la que gozaba hace una década, a otros, ahora desdichados.
No obstante la falta de vínculos directos con esta gran crisis, el panorama es desalentador, porque, pese al empeño en contrario, seguimos formando parte del mundo y seguiremos en default mientras no paguemos, sin interesar si el resto lo hace.
La retracción de los precios de nuestro principal ingreso de exportaciones, la soja, seguirá su curso y el efecto retardado será cuando nuestros compradores, como China, se vean obligados a cuidar sus balanzas comerciales.
Respecto de las inversiones, a los precios actuales del petróleo, no se justificarán nuevas exploraciones y si sigue bajando, tampoco habrá explotación rentable, hasta que se recupere el precio.
Por último habrá un efecto de ósmosis regional si los vecinos experimentan una recesión sostenida o la tan temida depresión.
Optimismo
Si bien el panorama es extremadamente lamentable, históricamente, el período de los ciclos entre crisis han sido cada vez más cortos y los plazos de recuperación también; por ello, cabe la posibilidad de que, como es todo el mundo en conjunto el que sufre, la recuperación será también simultánea, y si se cumple la regla de los menores plazos, el sufrimiento será por menos tiempo que en las crisis anteriores.
Asimismo, al haberse convertido en una crisis global, es previsible que no haya pícaros indemnes que se aprovechen de otros.
Incógnita
Es lógico que una emisión desmedida debilite una moneda, más aún si esa emisión es forzada por una situación de crisis. Bajo estos principios, resulta extraño que el precio del dólar esté aumentando en pesos.
Fuente: La Hoja Federal
Autor: Gustavo Forgione
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo
3 Comentarios en “La crisis global de 2008”
Porfavor espere...


















Pues si, sr Gustavo Forgione, existen y están muy vivas, todavía algunas personas que pueden relatar lo del 29…Según hemos oído y leído, los autores de aquella tragedia, son los mismos que hoy …Lehmann Brother´s, Mandelbaum, Rinsky & Son, etc. Casi todos, conectados a Roschield… Los mismísimos autores de esta catástrofe, avisada…Aquella vez fueron las inversiones inmobiliarias( los gigantescos edificios de la época) hoy es la misma historia…Me llama a sospechas, que sean siempre los mismos nombres, se van a quiebra y que luego reaparecen como si nada…El dinero perdido asi queda.….….PERDIDO…
A SEIS ( 6 ) MESES RECORDAMOS ESTOS HECHOS Wed, 11 Jun 2008 09:34:31 –0300
ES LA HORA 07,14 DE ESTE DIA 06/06 DEL 2008 Y QUIERO HACER ESTE ULTIMO LLAMADO SIN ADJETIVOS CONMOVEDORES, PERO SI, BIEN SINCERO, PORQUE VEO UN ABISMO EN EL QUE NO DEBEMOS CAER. Y DIGO: REUNION DE PAZ EN UNA MESA DE RECAPACITACION. LA SEÑORA PRESIDENTA DE LA NACION, EL SEÑOR ALFREDO DE ANGELI, EL SEÑOR GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DEL CHACO Y EL SEÑOR GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE SANTA FE. ESA ES LA MESA QUE SUGIERO, PARA QUE TRATE EN EL DEBATE, EL PUNTO QUE OROGINO EL CONFLICTO, Y LUEGO DE CONCERTADO EL MISMO, AGRANDAR LA MESA PARA SEGUIR CON LOS TEMAS PENDIENTES. LES PIDO POR FAVOR, A QUIEN QUIERA APORTAR PARA MODIFICAR , QUE SE SUME, EL PAIS SE INCENDIA, POR FAVOR, COLABOREMOS, POR FAVOR. Y ADEMAS PROPONGO QUE EL DIA DETERMINADO PARA EL DEBATE, DONDE CADA UNO RESPETE SU COMPROMISO, SE DESPEJEN TODAS LAS RUTAS DEL PAIS CREO QUE SERIA UN ACTO DE GRANDEZA. AQUI LO DEJO, SEA CUAL FUERE EL RESULTADO DE ESTA IDEA. COMO DICE EL TANGO, ESTA ES, MI ULTIMA PARTIDA. Gracias
Quisiera tener informaciòn sobre este tema, sobre las causas, el origen, consecuencias. se lo agradecere. Muchas Gracias