Rucci y Larrabure, víctimas
del terrorismo de Estado camporista

Al peti­cio­nar, hace poco más de un año, que el cri­men de mi padre fuera decla­rado de lesa huma­ni­dad, abrí un fecundo debate al que, día a día, van  sumán­dose nue­vas voces, que se pre­gun­tan junto a mí: “¿Qué nece­si­ta­mos para que exista ver­da­de­ra­mente un “Nunca Más”? ¿Memo­ria o historia?”.

En su afán por crear un pasado ima­gi­na­rio, la “memo­ria” niega que los crí­me­nes de José Igna­cio Rucci, Hum­berto y María Cris­tina Viola, Argen­tino del Valle Larra­bure y Nés­tor Hora­cio López sean de lesa huma­ni­dad; desde sus pági­nas afi­nes, afirma que ellos fue­ron “ajus­ti­cia­dos”, no ase­si­na­dos, y que se trata de deli­tos comu­nes pres­crip­tos por no haber mediado par­ti­ci­pa­ción estatal.

Es tal el grado de impu­ni­dad que, mofán­dose del dolor de sus deu­dos, titula el cri­men de Rucci como “Ope­ra­ción Traviata”.

La his­to­ria ha comen­zado a des­per­tar las con­cien­cias ador­me­ci­das y pre­sio­na­das de jue­ces y fis­ca­les, exi­gién­do­les inves­ti­gar por qué, en pleno gobierno cons­ti­tu­cio­nal de la fór­mula Perón-Perón, ocu­rrie­ron tales horren­dos crímenes.

¿Cuál era el revés de la trama? ¿Cuál el plan cri­mi­nal tra­zado para desa­fiar a un gobierno electo por el 62% de los votos?

La his­to­ria nos con­voca a des­cu­brir el plan cri­mi­nal leyendo los escri­tos del ideó­logo de la gue­rri­lla: John William Cooke, quien sos­tuvo que la revo­lu­ción debía rea­li­zarse infil­trando las masas pero­nis­tas y gene­rando una suce­sión de hechos revo­lu­cio­na­rios que for­za­ran a Perón a con­sen­tir la ins­ta­la­ción de un régi­men marxista.

Las pie­zas del rom­pe­ca­be­zas fue­ron pau­la­ti­na­mente colo­cán­dose a par­tir de la cam­paña elec­to­ral de l973, donde los cua­dros de super­fi­cie de Mon­to­ne­ros tuvie­ron activa participación.

¿No fue, acaso, Miguel Bonasso el secre­ta­rio de Prensa del Frente Jus­ti­cia­lista de Libe­ra­ción y Hora­cio Ver­bitsky, uno de los redac­to­res del dis­curso pro­nun­ciado por Cám­pora ante la Asam­blea Legislativa?

¿No preanun­cia­ban las Pau­tas Pro­gra­má­ti­cas del Frente la amnis­tía de los terroristas?

¿Hemos olvi­dado el dis­curso de Rodolfo Galim­berti del 18/5/73 pro­pi­ciando la crea­ción de mili­cias popu­la­res para tomar el poder?

¿No recor­da­mos a Cám­pora pro­cla­mando, al asu­mir, que “en los momen­tos deci­si­vos, una juven­tud mara­vi­llosa supo res­pon­der a la vio­len­cia con la violencia?”.

Ya en el poder, el terro­rismo de Estado cam­po­rista se vol­vió evi­dente, en la actua­ción de los pode­res Legis­la­tivo y Eje­cu­tivo, que faci­li­ta­ron e incen­ti­va­ron la acción terro­rista, amnis­tiando a los gue­rri­lle­ros sin des­ar­mar­los y supri­miendo la legis­la­ción anti­te­rro­rista y los tri­bu­na­les que efi­cien­te­mente los juzgaran.

El actual pro­cu­ra­dor gene­ral de la nación, Este­ban Righi, fue quien ela­boró y nego­ció los pro­yec­tos de indulto y amnis­tía, orde­nando, poco des­pués, la supre­sión de la direc­ción de Inves­ti­ga­cio­nes Polí­ti­cas Anti­de­mo­crá­ti­cas de la super­in­ten­den­cia de Segu­ri­dad de la Poli­cía Fede­ral, donde se alma­ce­na­ban las fichas de miles de argen­ti­nos sos­pe­cha­dos de accio­nes terroristas.

Mien­tras tanto, la Argen­tina sufría suce­si­vas ocu­pa­cio­nes de barrios, uni­ver­si­da­des, hos­pi­ta­les, radio­emi­so­ras y minis­te­rios, con los que la gue­rri­lla inten­taba ganar posi­cio­nes, ante la pasi­vi­dad de Righi que, como minis­tro del Inte­rior, las jus­ti­ficó, inter­pre­tán­do­las como hechos natu­ra­les y com­pren­si­bles. “¡Cómo vamos a orde­nar repri­mir al pue­blo si suyo es este gobierno y en su nom­bre y por su volun­tad actua­mos!”, supo decir entonces.

Alen­ta­dos por la pasi­vi­dad ofi­cial, el 8 de junio de 1973, ERP y Mon­to­ne­ros, en sen­das con­fe­ren­cias de prensa, elo­gia­ron las medi­das anti­rre­pre­si­vas de Cám­pora y Righi, sin dejar de adver­tir que segui­rían arma­dos y alertas.

¡Vaya si lo esta­ban!: Doce días des­pués, sobre­vino la masa­cre de Ezeiza, cuya causa (según Julián Licas­tro, tes­tigo pri­vi­le­giado de los hechos) fue la ausen­cia de un orden público garan­ti­zado por la fuerza del Estado, el que había sido sus­ti­tuido por el orden mon­to­nero, habiendo reco­no­cido Fir­me­nich que había cinco mil guerrilleros0 arma­dos con armas cor­tas. Se iba a pelear con Perón arriba del palco y la posi­bi­li­dad de que saliera herido era muy grande.

¿Quién era el res­pon­sa­ble de la poli­cía?, se pre­gun­ta­rán los jóve­nes: Este­ban Righi, a quien Perón recri­minó en durí­si­mos tér­mi­nos su inep­ti­tud; el mismo que hoy, como pro­cu­ra­dor gene­ral de la nación, ha prohi­bido a los fis­ca­les con­si­de­rar de lesa huma­ni­dad los crí­me­nes de la gue­rri­lla. Pudiendo even­tual­mente ser inte­rro­gado por la pre­sunta res­pon­sa­bi­li­dad que, como fun­cio­na­rio cam­po­rista, pudo haberle corres­pon­dido, lo prohíbe.

No habrá de lograr sus fines, por­que la his­to­ria está haciendo reso­nar las pala­bras que Perón pro­nun­ciara, un día des­pués de Ezeiza, advir­tiendo que cono­cía per­fec­ta­mente lo que estaba ocu­rriendo en el país, donde se vivían las con­se­cuen­cias de una pos­gue­rra civil que, aun­que desa­rro­llada embo­za­da­mente, no había dejado de existir.

Los que inge­nua­mente pien­san que pue­den copar nues­tro movi­miento o tomar el poder que el pue­blo ha recon­quis­tado se equi­vo­can. (…) Por eso deseo adver­tir a los que tra­tan de infil­trarse en los esta­men­tos popu­la­res o esta­ta­les que por ese camino van mal. (…). La inope­ran­cia, en los momen­tos que tene­mos que vivir, es un cri­men de lesa patria. (…) A los enemi­gos embo­za­dos y encu­bier­tos o disi­mu­la­dos, les acon­sejo que cesen en sus inten­tos, por­que cuando los pue­blos ago­tan su pacien­cia, sue­len hacer tro­nar el escar­miento”, fue­ron las seve­ras y pre­ci­sas pala­bras del anciano líder.

La gra­ve­dad de los hechos pre­ci­pitó la renun­cia de Cám­pora, siendo, en sep­tiem­bre de 1973, Perón electo como pre­si­dente. Pero el plan cri­mi­nal no se detuvo: Dos días des­pués, los mon­to­ne­ros tira­ron un cadá­ver sobre la mesa de nego­cia­cio­nes: el de José Igna­cio Rucci. No que­rían la paz; tra­ba­ja­ban para el golpe de Estado, diciendo: “Cuanto peor, mejor”.

Hoy, están en el poder, mien­tras la his­to­ria carga sobre las espal­das de jue­ces y fis­ca­les la res­pon­sa­bi­li­dad moral de optar entre el coraje o la cobar­día, la con­ve­nien­cia o los valo­res, la jus­ti­cia o la política.

En la causa de mi padre, hemos lle­gado ya muy lejos, con los valien­tes pro­nun­cia­mien­tos de los jue­ces Bai­la­que y Sut­ter Sch­nei­der y el dic­ta­men del fis­cal gene­ral Pala­cín. Estoy seguro de que con­ti­nua­rán resis­tiendo las pre­sio­nes y hon­rando a la justicia.

Nos con­forta que se sumen a esta ardua lucha la fami­lia de José Igna­cio Rucci y sus com­pa­ñe­ros del sindicalismo.

No se ha equi­vo­cado Hugo Moyano al sos­te­ner que “los que ase­si­na­ron a Rucci mata­ron al gene­ral Perón”, ni al pedir que se cuente com­pleta la his­to­ria, juz­gando a todos los que come­tie­ron crí­me­nes de lesa huma­ni­dad.

El camino de la recon­ci­lia­ción pasa, hoy, por la jus­ti­cia. Dios nos ayude a res­ca­tar el sagrado valor de la vida y a vivir sin odios.

El autor es hijo del coro­nel Argen­tino del Valle Larra­bure, muerto, tras atroz­cau­ti­ve­rio, por el ERP

Fuente: La Nueva Provincia

Autor: Arturo Larrabure

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7 Comentarios en “Rucci y Larrabure, víctimas
del terrorismo de Estado camporista”  

  1. 1 Matilde del Carmen Masats

    Licen­ciado Arturo Larra­bure: No ha cam­biado en nada el tiempo que paso, hoy se siguen fusi­lando a mal­salva a miles de Argen­ti­nos. Por lo tanto el Libro ” NUNCA MÁS” es hora que se retire de cir­cu­la­ción ya que en el mismo figura como muerta, una Jueza de la Nación Argui­bay Molina, con un resar­ci­miento de 280.000 dola­res. La jus­ti­cia alguna esta com­prada y otra ame­na­zada. Cor­dial­mente Matilde

  2. 2 ROLANDO

    Coin­cido con Larra­bure cuando afirma que la “MEMO­RIA” niega que los crí­me­nes come­ti­dos a su padre y a Rucci, como a muchí­si­mos más sean con­si­de­ra­dos hoy de “lesa humanidad”.

    No hay que olvi­dar que quie­nes son los crea­do­res “de la Memo­ria” son fami­lia­res o quie­nes en su momento durante un gobierno cons­ti­tu­cio­nal, el del Gral. Juan Domingo Perón, come­tie­ron todo tipo depre­da­ción creando el caldo de cul­tivo para que mediante el terror pudie­ran for­mar un ambiente pro­pi­cio para apo­de­rarse por medio de las armas del gobierno.

    No queda duda alguna que tanto el ERP como Mon­to­ne­ros eran orga­ni­za­cio­nes terro­ris­tas y ade­más que con­ta­ban con el apoyo logís­tico y de entre­na­miento de la Tira­nía de Fidel Castro.

    Esta pre­ce­dente mani­fes­ta­ción está corro­bo­rada por los pro­pios dichos de los terro­ris­tas que lo han plas­mado en fron­dosa literatura.

    Las orga­ni­za­cio­nes de dere­chos huma­nos, no son repre­sen­ta­ti­vos real­mente de los mis­mos, debe­mos comen­zar por sen­tar que tales dere­chos son ines­cin­di­bles y le corres­pon­den a todo ser humano, situa­ción que no se da. Solo basta tener en cuenta quien es el Secre­ta­rio de Dere­chos Huma­nos, el (Dr.Eduardo Luis Duhalde, ex mon­to­nero que fuera abo­gado de San­tu­cho, fun­da­dor del ERP, en la causa 305 de secues­tro, tor­tura y ase­si­nato de Sallus­tro). Por lo que ha sido un terro­rista activo, este hecho vale mucho más que la memo­ria ses­gada y hemi­plé­jica, que se pre­tende ense­ñar a la juven­tud de hoy que no vivió los hechos de la época setentista.

    A la juven­tud y a quie­nes no son tan jóve­nes los invito res­pe­tuo­sa­mente a que para com­pren­der los hechos de nues­tra his­to­ria hojeen en una heme­ro­teca los dia­rios de la época donde verán hoja tras hoja, los crí­me­nes y actos de terro­rismo que los “jóve­nes idea­lista”, como le sue­len lla­mar, come­tie­ron durante un período de la his­to­ria en un gobierno ele­gido por el pue­blo. Enton­ces adver­ti­rán el fraude que se comete cuando se habla de la “memo­ria” ya que lo que van a cons­ta­tar es muy dis­tinto a lo que este gobierno y algu­nas orga­ni­za­cio­nes sos­tie­nen parcialmente.

    Las acti­vi­da­des terro­ris­tas tam­bién la pode­mos des­cu­brir corriendo el velo de par­cia­li­dad con que se maneja este tema, sólo deben recu­rrir a la Biblio­teca del Con­greso y leer el dia­rio de sesio­nes de la época en que se ase­sino a Rucci y leer lo que dijo el Dipu­tado Tro­coli (UCR) Julio Bar­baro, Stecco (FRE­JULI) por nom­brar a algu­nos, cuando se afir­maba “esto forma parte de una gue­rra sorda,de una gue­rra sub­te­rra­nea” “El com­pa­ñero Rucci ha muerto a manos de aque­llos que pre­ten­den con­ver­tir el escán­dalo en algo coti­diano y que tiene un solo objetivo:la gue­rra civil”, “Esta Cámara de Diputados…,debe dar amplios pode­res a nues­tras fuer­zas arma­das para per­se­guir hasta sus gua­ri­das y matar­los como ratas…”. Sobre el par­ti­cu­lar y los actos terro­ris­tas van a poder encon­trar muchas opi­nio­nes de legis­la­do­res, que pala­bras mas o menos son coin­ci­den­tes cuando se toco el tema en el Congreso.

    Por ultimo, a nadie se le puede esca­par que los gru­pos terro­ris­tas esta­ban orga­ni­za­dos y con­ta­ban con fuer­zas regu­la­res a tal grado que la civi­li­dad pedía que inter­vi­nie­ran las FFAA y hoy es reco­no­cido por ellos.

    Por último debo decir que, más allá de la opi­nión intere­sada de los terro­ris­tas, que están ins­ta­la­dos en el gobierno, nadie puede sos­te­ner que los deli­tos que come­tie­ron los gue­rri­lle­ros esca­pan de ser con­si­de­ra­dos de “lesa huma­ni­dad”.
    La reali­dad exac­ta­mente es la siguiente, desde un punto de vista estric­ta­mente jurí­dico, el único dere­cho de apli­ca­ción es el inter­na­cio­nal reco­no­cido por nues­tra Cons­ti­tu­ción Nacio­nal. Es del caso pun­tua­li­zar que la Reso­lu­ción 246 del 16 de febrero de 1996 de la UN los define como “los actos cri­mi­na­les con fines polí­ti­cos come­ti­dos o pla­nea­dos para pro­vo­car un estado de terror en la pobla­ción en gene­ral, en un grupo de per­so­nas o en per­so­nas deter­mi­na­das”, den­tro de los cua­les, a no dudar que­dan com­pren­di­dos los terro­rista del ERP, MON­TO­NE­ROS, FAR como otros gru­pos de igual calaña moral. Asi­mismo, me per­mito expre­sar que el art.1 de la ley 25390 dice: Aprué­base el Esta­tuto de Roma de la Corte Penal Inter­na­cio­nal, adop­tado en Roma –Repú­blica Ita­liana el 17 de julio de 1998, que consta de ciento vein­tio­cho (128) artícu­los, con las correc­cio­nes al texto autén­tico en cas­te­llano que se ane­xan al mismo, cuya foto­co­pia auten­ti­cada forma parte de la pre­sente ley. En tanto que el art.7 pre­cisa: “Crí­me­nes de lesa huma­ni­dad”. Com­pren­diendo al ase­si­nato, exter­mi­nio, tor­tura, desa­pa­ri­ción for­zada de per­so­nas y por “desa­pa­ri­ción for­zada de per­so­nas se enten­derá la aprehen­sión, la deten­ción o el secues­tro de per­so­nas por un Estado o una orga­ni­za­ción polí­tica, o con su auto­ri­za­ción, apoyo o aquies­cen­cia, seguido de la nega­tiva a infor­mar sobre la pri­va­ción de liber­tad o dar infor­ma­ción sobre la suerte o el para­dero de esas per­so­nas, con la inten­ción de dejar­las fuera del amparo de la ley por un período pro­lon­gado”. (Este Esta­tuto fue apro­bado por el Con­greso Nacio­nal) Por lo dicho tam­bién le cabe la impres­crip­ti­bi­li­dad que esta con­tem­plada por la “Con­ven­ción sobre impres­crip­ti­bi­li­dad de los Crí­me­nes de Gue­rra y de los Crí­me­nes de lesa huma­ni­dad.” Lo dicho indica que tanto los Mon­to­ne­ros, ERP, etc.etc, como aque­llos mili­ta­res que se exce­die­ron en la defensa del man­te­ni­miento del gobierno cons­ti­tu­cio­nal y que incu­rrie­ron en deli­tos de lesa huma­ni­dad deben ser juz­ga­dos. Lo lamen­ta­ble es que los terro­ris­tas no sean juz­ga­dos y que ade­más sean ampa­ra­dos por el gobierno y ocu­pen car­gos ofi­cia­les.
    Hoy día la opi­nión en el Tri­bu­nal Penal inter­na­cio­nal es que los actos lle­va­dos a cabo por los terro­ris­tas son “deli­tos de lesa huma­ni­dad”.
    Rolando Politi
    Abo­gado LE.5597948
    E-Mail polrolan@yahoo.com.ar

  3. 3 Juan Valdez

    Sigo per­ma­nen­te­mente los escri­tos del hijo del Coro­nel Larra­bure, pro­fun­dos, cla­ros, que deno­tan una pro­funda inves­ti­ga­ción, nin­guno de ellos mues­tra ren­cor ni odio. Quiero feli­ci­tarlo a tra­vés de la direc­tora de este dia­rio digi­tal tan leído en el mundo entero.
    Sepa Lic. Arturo Larra­bure que somos muchos los que que­re­mos jus­ti­cia y que anhe­la­mos que se les cuente la ver­dad a nues­tros jóve­nes, eter­na­mente agra­de­cido por su férreo y cons­tante tra­bajo. Que Dios lo siga guiando

  4. 4 Ernesto Roccia Rossi

    Dr. Politi: Coin­cido total­mente con su didác­tico comen­ta­rio, todo ajus­tado a la vedad his­tó­rica y a la memo­ria colec­tiva que unos pocos –cada vez menos– se obs­ti­nan en igno­rar. Res­pe­tuo­sa­mente, ERNESTO H. ROC­CIA ROSSI

  5. 5 Sergio Antonio Graziano

    Mag­ní­fica y escla­re­ce­dora nota de Larra­bure y exce­lente y escla­re­ce­dor comen­ta­rio de Rolando.
    Saludos.¡Viva la Patria!

  6. 6 Tomás

    Lic. Arturo: va mi aporte acerca de lo que hace años es la Jus­ti­cia, de la voz del hijo de Mar­tín Fie­rro, y la pluma de José Her­nán­dez sur­gen estos ver­sos:
    670
    “A la jus­ti­cia ordi­na­ria
    voy a man­dar a los tres.“
    Tenia razón aquel Juez,
    y cuan­tos ansí ame­na­cen;
    ordi­na­ria… Es como la hacen:
    lo he cono­cido después

    931
    Dende aque­llas ele­cio­nes
    se siguió el bati­bu­rri­llo;
    aquél se vol­vió un ovi­llo
    del que no había ni noti­cia,
    ¡es señora la jus­ti­cia…
    Y anda en ancas del mas pillo!

    A mí me parece una de la mejo­res metá­fo­ras este último párrafo: ¡Es señora la Jus­ti­cia… y anda en ancas del más pillo“
    Y no digo nada más…
    Salu­dos: Tomás Gar­cía Mon­taño — Villa María — Cba

  7. 7 Rene Abate

    Su tena­ci­dad es inva­lo­ra­ble y la ausen­cia de
    ren­cor en sus pala­bras mere­cen mi admi­ra­cion .
    Afec­tuo­sa­mente
    Rene Abate

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