- February 2012
- January 2012
- December 2011
- November 2011
- October 2011
- September 2011
- August 2011
- July 2011
- June 2011
- May 2011
- April 2011
- March 2011
- December 2010
- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
Rucci y Larrabure, víctimas
del terrorismo de Estado camporista
Al peticionar, hace poco más de un año, que el crimen de mi padre fuera declarado de lesa humanidad, abrí un fecundo debate al que, día a día, van sumándose nuevas voces, que se preguntan junto a mí: “¿Qué necesitamos para que exista verdaderamente un “Nunca Más”? ¿Memoria o historia?”.
En su afán por crear un pasado imaginario, la “memoria” niega que los crímenes de José Ignacio Rucci, Humberto y María Cristina Viola, Argentino del Valle Larrabure y Néstor Horacio López sean de lesa humanidad; desde sus páginas afines, afirma que ellos fueron “ajusticiados”, no asesinados, y que se trata de delitos comunes prescriptos por no haber mediado participación estatal.
Es tal el grado de impunidad que, mofándose del dolor de sus deudos, titula el crimen de Rucci como “Operación Traviata”.
La historia ha comenzado a despertar las conciencias adormecidas y presionadas de jueces y fiscales, exigiéndoles investigar por qué, en pleno gobierno constitucional de la fórmula Perón-Perón, ocurrieron tales horrendos crímenes.
¿Cuál era el revés de la trama? ¿Cuál el plan criminal trazado para desafiar a un gobierno electo por el 62% de los votos?
La historia nos convoca a descubrir el plan criminal leyendo los escritos del ideólogo de la guerrilla: John William Cooke, quien sostuvo que la revolución debía realizarse infiltrando las masas peronistas y generando una sucesión de hechos revolucionarios que forzaran a Perón a consentir la instalación de un régimen marxista.
Las piezas del rompecabezas fueron paulatinamente colocándose a partir de la campaña electoral de l973, donde los cuadros de superficie de Montoneros tuvieron activa participación.
¿No fue, acaso, Miguel Bonasso el secretario de Prensa del Frente Justicialista de Liberación y Horacio Verbitsky, uno de los redactores del discurso pronunciado por Cámpora ante la Asamblea Legislativa?
¿No preanunciaban las Pautas Programáticas del Frente la amnistía de los terroristas?
¿Hemos olvidado el discurso de Rodolfo Galimberti del 18/5/73 propiciando la creación de milicias populares para tomar el poder?
¿No recordamos a Cámpora proclamando, al asumir, que “en los momentos decisivos, una juventud maravillosa supo responder a la violencia con la violencia?”.
Ya en el poder, el terrorismo de Estado camporista se volvió evidente, en la actuación de los poderes Legislativo y Ejecutivo, que facilitaron e incentivaron la acción terrorista, amnistiando a los guerrilleros sin desarmarlos y suprimiendo la legislación antiterrorista y los tribunales que eficientemente los juzgaran.
El actual procurador general de la nación, Esteban Righi, fue quien elaboró y negoció los proyectos de indulto y amnistía, ordenando, poco después, la supresión de la dirección de Investigaciones Políticas Antidemocráticas de la superintendencia de Seguridad de la Policía Federal, donde se almacenaban las fichas de miles de argentinos sospechados de acciones terroristas.
Mientras tanto, la Argentina sufría sucesivas ocupaciones de barrios, universidades, hospitales, radioemisoras y ministerios, con los que la guerrilla intentaba ganar posiciones, ante la pasividad de Righi que, como ministro del Interior, las justificó, interpretándolas como hechos naturales y comprensibles. “¡Cómo vamos a ordenar reprimir al pueblo si suyo es este gobierno y en su nombre y por su voluntad actuamos!”, supo decir entonces.
Alentados por la pasividad oficial, el 8 de junio de 1973, ERP y Montoneros, en sendas conferencias de prensa, elogiaron las medidas antirrepresivas de Cámpora y Righi, sin dejar de advertir que seguirían armados y alertas.
¡Vaya si lo estaban!: Doce días después, sobrevino la masacre de Ezeiza, cuya causa (según Julián Licastro, testigo privilegiado de los hechos) fue la ausencia de un orden público garantizado por la fuerza del Estado, el que había sido sustituido por el orden montonero, habiendo reconocido Firmenich que había cinco mil guerrilleros0 armados con armas cortas. Se iba a pelear con Perón arriba del palco y la posibilidad de que saliera herido era muy grande.
¿Quién era el responsable de la policía?, se preguntarán los jóvenes: Esteban Righi, a quien Perón recriminó en durísimos términos su ineptitud; el mismo que hoy, como procurador general de la nación, ha prohibido a los fiscales considerar de lesa humanidad los crímenes de la guerrilla. Pudiendo eventualmente ser interrogado por la presunta responsabilidad que, como funcionario camporista, pudo haberle correspondido, lo prohíbe.
No habrá de lograr sus fines, porque la historia está haciendo resonar las palabras que Perón pronunciara, un día después de Ezeiza, advirtiendo que conocía perfectamente lo que estaba ocurriendo en el país, donde se vivían las consecuencias de una posguerra civil que, aunque desarrollada embozadamente, no había dejado de existir.
“Los que ingenuamente piensan que pueden copar nuestro movimiento o tomar el poder que el pueblo ha reconquistado se equivocan. (…) Por eso deseo advertir a los que tratan de infiltrarse en los estamentos populares o estatales que por ese camino van mal. (…). La inoperancia, en los momentos que tenemos que vivir, es un crimen de lesa patria. (…) A los enemigos embozados y encubiertos o disimulados, les aconsejo que cesen en sus intentos, porque cuando los pueblos agotan su paciencia, suelen hacer tronar el escarmiento”, fueron las severas y precisas palabras del anciano líder.
La gravedad de los hechos precipitó la renuncia de Cámpora, siendo, en septiembre de 1973, Perón electo como presidente. Pero el plan criminal no se detuvo: Dos días después, los montoneros tiraron un cadáver sobre la mesa de negociaciones: el de José Ignacio Rucci. No querían la paz; trabajaban para el golpe de Estado, diciendo: “Cuanto peor, mejor”.
Hoy, están en el poder, mientras la historia carga sobre las espaldas de jueces y fiscales la responsabilidad moral de optar entre el coraje o la cobardía, la conveniencia o los valores, la justicia o la política.
En la causa de mi padre, hemos llegado ya muy lejos, con los valientes pronunciamientos de los jueces Bailaque y Sutter Schneider y el dictamen del fiscal general Palacín. Estoy seguro de que continuarán resistiendo las presiones y honrando a la justicia.
Nos conforta que se sumen a esta ardua lucha la familia de José Ignacio Rucci y sus compañeros del sindicalismo.
No se ha equivocado Hugo Moyano al sostener que “los que asesinaron a Rucci mataron al general Perón”, ni al pedir que se cuente completa la historia, juzgando a todos los que cometieron crímenes de lesa humanidad.
El camino de la reconciliación pasa, hoy, por la justicia. Dios nos ayude a rescatar el sagrado valor de la vida y a vivir sin odios.
—
El autor es hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure, muerto, tras atrozcautiverio, por el ERP
Fuente: La Nueva Provincia
Autor: Arturo Larrabure
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo
7 Comentarios en “Rucci y Larrabure, víctimas
del terrorismo de Estado camporista”
Porfavor espere...


















Licenciado Arturo Larrabure: No ha cambiado en nada el tiempo que paso, hoy se siguen fusilando a malsalva a miles de Argentinos. Por lo tanto el Libro ” NUNCA MÁS” es hora que se retire de circulación ya que en el mismo figura como muerta, una Jueza de la Nación Arguibay Molina, con un resarcimiento de 280.000 dolares. La justicia alguna esta comprada y otra amenazada. Cordialmente Matilde
Coincido con Larrabure cuando afirma que la “MEMORIA” niega que los crímenes cometidos a su padre y a Rucci, como a muchísimos más sean considerados hoy de “lesa humanidad”.
No hay que olvidar que quienes son los creadores “de la Memoria” son familiares o quienes en su momento durante un gobierno constitucional, el del Gral. Juan Domingo Perón, cometieron todo tipo depredación creando el caldo de cultivo para que mediante el terror pudieran formar un ambiente propicio para apoderarse por medio de las armas del gobierno.
No queda duda alguna que tanto el ERP como Montoneros eran organizaciones terroristas y además que contaban con el apoyo logístico y de entrenamiento de la Tiranía de Fidel Castro.
Esta precedente manifestación está corroborada por los propios dichos de los terroristas que lo han plasmado en frondosa literatura.
Las organizaciones de derechos humanos, no son representativos realmente de los mismos, debemos comenzar por sentar que tales derechos son inescindibles y le corresponden a todo ser humano, situación que no se da. Solo basta tener en cuenta quien es el Secretario de Derechos Humanos, el (Dr.Eduardo Luis Duhalde, ex montonero que fuera abogado de Santucho, fundador del ERP, en la causa 305 de secuestro, tortura y asesinato de Sallustro). Por lo que ha sido un terrorista activo, este hecho vale mucho más que la memoria sesgada y hemipléjica, que se pretende enseñar a la juventud de hoy que no vivió los hechos de la época setentista.
A la juventud y a quienes no son tan jóvenes los invito respetuosamente a que para comprender los hechos de nuestra historia hojeen en una hemeroteca los diarios de la época donde verán hoja tras hoja, los crímenes y actos de terrorismo que los “jóvenes idealista”, como le suelen llamar, cometieron durante un período de la historia en un gobierno elegido por el pueblo. Entonces advertirán el fraude que se comete cuando se habla de la “memoria” ya que lo que van a constatar es muy distinto a lo que este gobierno y algunas organizaciones sostienen parcialmente.
Las actividades terroristas también la podemos descubrir corriendo el velo de parcialidad con que se maneja este tema, sólo deben recurrir a la Biblioteca del Congreso y leer el diario de sesiones de la época en que se asesino a Rucci y leer lo que dijo el Diputado Trocoli (UCR) Julio Barbaro, Stecco (FREJULI) por nombrar a algunos, cuando se afirmaba “esto forma parte de una guerra sorda,de una guerra subterranea” “El compañero Rucci ha muerto a manos de aquellos que pretenden convertir el escándalo en algo cotidiano y que tiene un solo objetivo:la guerra civil”, “Esta Cámara de Diputados…,debe dar amplios poderes a nuestras fuerzas armadas para perseguir hasta sus guaridas y matarlos como ratas…”. Sobre el particular y los actos terroristas van a poder encontrar muchas opiniones de legisladores, que palabras mas o menos son coincidentes cuando se toco el tema en el Congreso.
Por ultimo, a nadie se le puede escapar que los grupos terroristas estaban organizados y contaban con fuerzas regulares a tal grado que la civilidad pedía que intervinieran las FFAA y hoy es reconocido por ellos.
Por último debo decir que, más allá de la opinión interesada de los terroristas, que están instalados en el gobierno, nadie puede sostener que los delitos que cometieron los guerrilleros escapan de ser considerados de “lesa humanidad”.
La realidad exactamente es la siguiente, desde un punto de vista estrictamente jurídico, el único derecho de aplicación es el internacional reconocido por nuestra Constitución Nacional. Es del caso puntualizar que la Resolución 246 del 16 de febrero de 1996 de la UN los define como “los actos criminales con fines políticos cometidos o planeados para provocar un estado de terror en la población en general, en un grupo de personas o en personas determinadas”, dentro de los cuales, a no dudar quedan comprendidos los terrorista del ERP, MONTONEROS, FAR como otros grupos de igual calaña moral. Asimismo, me permito expresar que el art.1 de la ley 25390 dice: Apruébase el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, adoptado en Roma –República Italiana el 17 de julio de 1998, que consta de ciento veintiocho (128) artículos, con las correcciones al texto auténtico en castellano que se anexan al mismo, cuya fotocopia autenticada forma parte de la presente ley. En tanto que el art.7 precisa: “Crímenes de lesa humanidad”. Comprendiendo al asesinato, exterminio, tortura, desaparición forzada de personas y por “desaparición forzada de personas se entenderá la aprehensión, la detención o el secuestro de personas por un Estado o una organización política, o con su autorización, apoyo o aquiescencia, seguido de la negativa a informar sobre la privación de libertad o dar información sobre la suerte o el paradero de esas personas, con la intención de dejarlas fuera del amparo de la ley por un período prolongado”. (Este Estatuto fue aprobado por el Congreso Nacional) Por lo dicho también le cabe la imprescriptibilidad que esta contemplada por la “Convención sobre imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de lesa humanidad.” Lo dicho indica que tanto los Montoneros, ERP, etc.etc, como aquellos militares que se excedieron en la defensa del mantenimiento del gobierno constitucional y que incurrieron en delitos de lesa humanidad deben ser juzgados. Lo lamentable es que los terroristas no sean juzgados y que además sean amparados por el gobierno y ocupen cargos oficiales.
Hoy día la opinión en el Tribunal Penal internacional es que los actos llevados a cabo por los terroristas son “delitos de lesa humanidad”.
Rolando Politi
Abogado LE.5597948
E-Mail polrolan@yahoo.com.ar
Sigo permanentemente los escritos del hijo del Coronel Larrabure, profundos, claros, que denotan una profunda investigación, ninguno de ellos muestra rencor ni odio. Quiero felicitarlo a través de la directora de este diario digital tan leído en el mundo entero.
Sepa Lic. Arturo Larrabure que somos muchos los que queremos justicia y que anhelamos que se les cuente la verdad a nuestros jóvenes, eternamente agradecido por su férreo y constante trabajo. Que Dios lo siga guiando
Dr. Politi: Coincido totalmente con su didáctico comentario, todo ajustado a la vedad histórica y a la memoria colectiva que unos pocos –cada vez menos– se obstinan en ignorar. Respetuosamente, ERNESTO H. ROCCIA ROSSI
Magnífica y esclarecedora nota de Larrabure y excelente y esclarecedor comentario de Rolando.
Saludos.¡Viva la Patria!
Lic. Arturo: va mi aporte acerca de lo que hace años es la Justicia, de la voz del hijo de Martín Fierro, y la pluma de José Hernández surgen estos versos:
670
“A la justicia ordinaria
voy a mandar a los tres.“
Tenia razón aquel Juez,
y cuantos ansí amenacen;
ordinaria… Es como la hacen:
lo he conocido después
931
Dende aquellas eleciones
se siguió el batiburrillo;
aquél se volvió un ovillo
del que no había ni noticia,
¡es señora la justicia…
Y anda en ancas del mas pillo!
A mí me parece una de la mejores metáforas este último párrafo: ¡Es señora la Justicia… y anda en ancas del más pillo“
Y no digo nada más…
Saludos: Tomás García Montaño — Villa María — Cba
Su tenacidad es invalorable y la ausencia de
rencor en sus palabras merecen mi admiracion .
Afectuosamente
Rene Abate