Preparándonos para enfrentar al comunismo

“Comunismo no es amor

Comunismo es el martillo que usamos para aplastar a nuestros enemigos”

Mao Tse Tung

“La pasividad es fatal para nosotros.

Nuestra meta es hacer pasivo a nuestro enemigo”

Mao Tse Tung

Ya en tiempos del innombrable de Anillaco yo advertía en la mesa de mis pitucos amigos de la Sociedad Rural del Neuquén que terminaríamos en manos de los comunistas.

Siempre he sido bohemio y tal vez demasiado observador de la naturaleza humana, pero cuando yo veía a mis amigos montar sus caballos y enfilar hacia el campo de polo y luego vestirse para los bailes donde los más granado de la sociedad argentina incluyendo descendientes de familias patricias y algunas muestras de la sociedad europea y americana se relinchaban con desparpajo, yo pensaba en la ceguera de esta noble clase social engañada por el “turco”, una de cuyas primeras medidas de gobierno fue el indulto a los guerrilleros.

Cuando yo hablaba, me miraban con curiosidad y asombro, mis amigos ruralistas.

Alguno pensó y dijo que yo estaba loco.

En algunos círculos “me hicieron a un laó como chiripá pa´mear”

En Buenos Aires y en muchas provincias se comía pizza y champan, al son de la música que tocaban el turco amoral y Ricky Maravilla, mientras en el país profundo desaparecía la empresa y el trabajo.

Esa misma amoralidad llevó a la paulatina dejadez y descuido de la más elemental inteligencia de seguridad interna en el país, así como la fiesta consumía las conciencias y las neuronas y endeudaba a la sociedad.

La droga se instalaba en el país.

Las villas crecían y se transformaban en criaderos de criminales.

Los esclavistas se preparaban, relamiéndose.

El desastre moral crearía las condiciones y circunstancias apropiadas.

Su momento llegaría.

Siempre supe que el peronchonismo hundiría el país.

Siempre supe que los dirigentes peronistas no tienen honor ni palabra ni los votantes peronistas conciencia o responsabilidad, porque si las tuvieran, no seguirían idolatrando el fascismo y demagogia de Peron.

Siempre supe que esos dirigentes peronchonistas pueden cambiar diametralmente de ideología y de doctrina, acompañando al viento predominante.

Todos ellos.

Mientras la fiesta estaba en su apogeo, las semillas o células dormidas sembradas por la guerrilla marxista antes del exilio despertaban en Santa Cruz.

Y ocurrió lo inevitable.

“Si algo puede salir mal saldrá mal”, reza la Primera Ley de Murphy.

La cabeza más ignorante e irresponsable de todas las que han sido colocadas sobre los hombros de los hombres, le regaló el aparato peronchonista al hombre elegido por el destino y la voluntad criminal de los cerebros del mal, un hombre dotado por la herencia genética y espiritual para subvertir todos los valores, transgredir todas las normas, anidar todos los odios y rencores, cometer todas las traiciones, romper todas las reglas, realizar todas las tropelías y aplicar todas las ideas y políticas excretadas en las mazmorras del pensamiento esclavista por los Gramsci, los Mao, los Stalin, los Che Guevara y los Goebbels y Himlers de este mundo.

Hasta aquí todo es comprensible y hasta predecible, tal como yo lo había pronosticado a mis amigos y conocidos.

Pero lo increíble, lo absolutamente extraordinario es la ceguera de muchos políticos y funcionarios, incluso pertenecientes a otros partidos, que han apoyado este “modelo” de destrucción de la verdad, la justicia, la equidad, las reglas, la moral, las buenas costumbres, la paz, tranquilidad y felicidad del pueblo.

¿Acaso piensan que podrán escapar a la rendición de cuentas por el desastre moral, institucional y social causado?

¿Acaso creen que podrán evitar el Gran Juicio?

La banda en el poder ha sido solamente un instrumento del destino para crear las condiciones para destruír para siempre a la Corporación político-judicial-empresaria esclavista en la Argentina y debemos asegurarnos de que ése sea el resultado.

Las mentes febriles de la banda en el poder, en un frenesí de aparentes logros políticos y efímeros éxitos económicos, han sido influídas por una increíble cadena de hechos fortuitos y condiciones mundiales que han brindado el marco fatídico para que, confundidos y extraviados emprendieran el camino sin retorno, el camino hacia su propia destrucción, que será lo que traerá finalmente la Reforma Política en el país, la reforma que no hemos logrado por las buenas.

El intento de saqueo de los fondos de las AFJP constituye el supremo insulto y desprecio por la voluntad y derechos de los ciudadanos, el golpe final dado a la credibilidad y seguridad jurídica del país, y es el hecho que determinará la caída de este Gobierno.

Pero no será una caída suave y pacífica.

Las mentes enfermas de los K y las mentes frías y experimentadas que mueven los hilos por detrás no se irán pacíficamente.

Deben crear un conflicto de dimensiones acordes a la dimensión de la tragedia y de la mentira que han creado.

Ellos han convocado a los demonios, han llamado a la efluvia a través de los decretos verbales de odio y rencor multiplicados exponencialmente por la fuerza de la suprema magia negra.

Esta “magia negra” no es otra cosa que el poder del mal expandido por el poder de la acción política mal aplicada por el uso de decretos destructivos, los pensamientos de venganza, la prédica del odio y la práctica de la mentira en las declaraciones públicas del presidente, funcionarios y el aparato propagandístico goebbeliano.

Así, magos negros, como lo fue Hitler y lo fue Stalin, pudieron arrastrar y causar mal a millones de personas, para satisfacer su odio a la humanidad.

Hitler, en sus últimos momentos, deseó que los soviéticos mataran a la mayor cantidad de civiles alemanes que pudieran.

En su mente y espíritu enfermos, no deseaba irse sin causar todo el mal que pudiera y deseó por sobre todas las cosas que los débiles murieran y sufrieran su misma suerte.

Aquellos ilusos que habían creído en sus planes por creerlos justos y habían apoyado su locura criminal habían muerto en los frentes de batalla o marchaban a pie a Siberia, prisioneros, para no volver jamás.

Aquellos ciudadanos oveja que lo habían apoyado y también aquellos valientes que lo habían odiado y enfrentado, todos ellos debían morir, por igual.

Así será en la Argentina, cuando los malvados se vean perdidos.

La banda en el poder creará un conflicto de tal dimensión que las crónicas no puedan aclarar qué lo causó, que lo inició.

¿El inicio será un magnicidio, tal vez?

¿Lanzar contra el pueblo las patéticas tropas de Delía y otras yerbas guerrilleras infiltradas en el país?

¿Acaso piensan que con esa chusma podrá vencer al ciudadano armado argentino?

Cada ciudadano libre de esta nación sanmartiniana vale por diez mercenarios esclavos del odio.

Los periodistas seguirán debatiendo y filosofando.

Los economistas seguirán haciendo sus declaraciones, interpretaciones, análisis, estimaciones y diagnósticos más o menos inteligibles.

Los patéticos políticos de la oposición que no hicieron nada para detener a esta banda durante los primeros años seguirán haciendo admoniciones, pronósticos y profecías a las radios, TV y periódicos del país.

Los fiscales y jueces que podrían haber evitado este desastre y el sufrimiento que sobrevendrá a la ciudadanía argentina seguirán escondidos y revolcados en el charco de sudor pestilente de su vergüenza, porque no puede haber nadie tan vil que no sienta vergüenza por su cobardía y por traicionar el sagrado deber patriótico de ser leal a la bandera, a la constitución, al derecho y a sus concuidadanos, que confiaron en ellos para hacer cumplir la ley y para castigar a los delincuentes, tanto los de la calle como los del gobierno.

Hay gente buena que simplemente no puede soportar o resistir el nivel de violencia verbal y acción subversiva de las leyes y valores morales de la banda K.

Se desmoralizan, se aterrorizan y se esconden, enfermándose.

Los comunistas, siguiendo el precepto de Mao que cito en el epígrafe de esta nota, han logrado hasta ahora que los ciudadanos libres nos paralizáramos y entráramos en una cobarde letanía y pasividad.

Hasta ahora.

Nosotros, los ruralistas y los ciudadanos libres de este país, templamos muestro espíritu, fortalecemos nuestra resolución y nos preparamos para el momento cuando la chusma esclavista lance el ataque contra el bastión de la libertad en esta nación.

Tal vez allí los comunistas encuentren su respuesta, la que han buscado durante tantos años con perseverancia fatal.

Ellos y nosotros…resolveremos el gran misterio.

¡No descansaremos hasta la derrota total de las fuerzas de la esclavitud y su comparescencia ante los jueces de la nueva Argentina que quiere nacer libre, justa y limpia de un karma negativo!

Es la tarea patriótica y bendita de la ciudadanía libre de este país eliminar ese karma, para que nuestros hijos puedan vivir en paz y para ello, debemos prepararnos espiritual y mentalmente para enfrentar a los comunistas, ya que nada aplacará su odio y rencor, nada los detendrá, salvo la fuerza y el coraje de un corazón noble y un brazo armado.

Amen.

Autor: Sergio Antonio GrazianoS

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4 Comentarios en “Preparándonos para enfrentar al comunismo”  

  1. 1 Tito en el Caribe

    MAS CLARO, NI CON AGUA BENDITA….GRACIAS AMIGO GRAzIANO. Pero sigo preguntando ¿ Y ahora?…

  2. 2 el ingenioso hidalgo

    Pues yo Señor Don Graziano, ya estoy velando mis armas y estoy pronto a poner a vuestras ordenes para defender mi querida Argentina.
    Creo que este toletole solo se puede solucionar con las armas.

  3. 3 Mar43

    Excelente pero me pregunto lo mismo que Tito en el Caribe ¿y ahora?…

  4. 4 Norma Anghilante

    No!, por Dios!, tendremos que llegar a las armas otra vez?
    Necesitamos mentes que piensen,
    que sepan explicar con claridad a todos los que podemos oir,
    tenemos que razonar,
    en su momento el campo supo imponerse desde el llano, sólo con la verdad, todos (mejor dicho: muchos) supimos entender sus razones,
    desde la realidad de cada grupo productivo, educativo, científico, debe salir alguien simple, que pueda hablarnos con las palabras de todos los días,
    somos gente simple y pacífica, como “nobles brutos”, y por “las buenas” podemos entender…….
    Armas otra vez No, por favor…..
    TENGAMOS EN CUENTA QUE NUNCA MUEREN LOS CAUSANTES Y/O LOS CULPABLES,
    SIEMPRE LOS INOCENTES, y esos son de los nuestros.
    Gracias Sergio, empecemos a oir y razonar.

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