Juan Carr, el abolicionista penal
y desarmista ha …

… usur­pado la pro­testa en San Isi­dro con­tra el delito

“Es de gran impor­tan­cia dis­fra­zar las pro­pias incli­na­cio­nes y desem­pe­ñar bien el papel de hipócrita”

Nico­las Maquia­velo (1469–1527)

¿Acaso ha cam­biado su dis­curso Juan Carr?

Carr ha pre­sen­tado un tiempo atrás ante medios escri­tos, radia­les y tele­vi­si­vos las con­clu­sio­nes de un tra­bajo suyo, luego de “una paciente reco­lec­ción de datos en orga­nis­mos ofi­cia­les como el RENAR o el INDEC” :

-“El 90 % de las muer­tes con armas de fuego se pro­du­cen en sui­ci­dios, peleas o acci­den­tes, mien­tras que sólo el 10% durante asaltos”

“La mitad de las armas esta­rían car­ga­das y lis­tas para usar. “Esta­mos viviendo en un pol­vo­rín y muchos no se dan cuenta”

-“Al defen­derse en un asalto con un revol­ver aumenta en un 300 por ciento la posi­bi­li­dad de morir en ese hecho”

-“Se debe apli­car un plan de desarme, como el impul­sado por el Gobierno Nacio­nal, que fue apro­bado en diciem­bre por el Con­greso, que prevé pagar entre 100 y 450 pesos por cada arma entre­gada. El deno­mi­nado “Plan Nacio­nal de Desarme” busca sacar las armas de los hoga­res y rees­ta­ble­cer el domi­nio de las mis­mas a las fuer­zas de seguridad.”

-“Mayo­res penas no redu­cen el delito”

-“Mayor can­ti­dad de delin­cuen­tes pre­sos no dis­mi­nuye el delito”

Uno se pre­gunta qué datos ha reco­lec­tado Carr.

¿Los que le ser­vían para su pro­yecto des­ar­mista escla­vista dise­ñado por su mesiá­nica personalidad?

¿O los que le die­ron los fun­cio­na­rios des­ar­mis­tas del Gobierno Comu­nista K para “diri­gir” sus conclusiones?

Yo ya he expuesto y comen­tado las men­ti­ras y man­tras de los des­ar­mis­tas en mis BLOGS y en mis series de notas en La His­to­ria Para­lela en los meses de sep­tiem­bre y octu­bre, pero aún debo insis­tir en la evi­dente men­da­ci­dad de las afir­ma­cio­nes de Carr así como su irres­pon­sa­bi­li­dad al impul­sar el Plan de Canje de Armas que yo he denun­ciado ya en 2006 como un cri­mi­nal plan esta­tal para des­truír evi­den­cia y prueba, faci­li­tando con su des­truc­ción de las armas can­jea­das la impu­ni­dad de los cri­mi­na­les, al des­truír el ele­mento que cons­ti­tuye el Link esen­cial entre cri­men y criminal.

Esto es un tema téc­nico y está expli­cado en mis notas en la His­to­ria Para­lela  titu­la­das “Ley Nazi de Armas de la Sena­dora Escudero.Heil Hitler!” Par­tes 1 a 7 y “El Cri­men Vio­lento se puede redu­cir 50% en un año y 90% en dos años con par­ti­ci­pa­ción Ciu­da­dana” Par­tes 1 a 6.

Este, y otros temas rela­cio­na­dos con los dere­chos civi­les, la liber­tad y las armas tam­bién están desa­rro­lla­dos, desde ya, en mi “Ciu­da­dano Armado, Socie­dad Libre y Segura” Volu­men 1 par­tes 1 a 28 y Ciu­da­dano Armado…” Volu­men 2 y 3 Par­tes 1 a 28 y Par­tes 1 y 2, res­pec­ti­va­mente y en mi “Las Armas de la Liber­tad” Par­tes 1 a 3, un com­pen­dio de notas liber­ta­rias que me fue­ron ins­pi­ra­das por mi corres­pon­den­cia con Charl­ton Hes­ton, cuando el era Pre­si­dente de la Nacio­nal Rifle Association.

El me instó a jamás clau­di­car en la defensa del dere­cho a poseer armas y a la auto­de­fensa, ya que me dijo: “Tene­mos mucho que per­der si clau­di­ca­mos. Nues­tra libertad”

Pero vol­viendo a Carr, en su dis­curso en la pro­testa de San Isi­dro manifestó:

-“Nos reuni­mos con un dolor muy grande por­que nos qui­ta­ron otro vecino más y ya esta­mos can­sa­dos de que nos maten, nos roben, nos vio­len y nos maltraten.

Recla­ma­mos lo que nos corres­ponde como ciu­da­da­nos y la vuelta a los valo­res bási­cos, como el res­peto a la vida.

Aque­llos que deben hacer algo que lo hagan en tiempo y forma, por­que la sen­sa­ción de inse­gu­ri­dad hace años que es una reali­dad que vive el país”

Muy lin­das pala­bras, pero si bien le creo cuando expresa dolor, no dejo de adver­tir que su dis­curso es muy ambiguo.

¿Quié­nes son aque­llos que deben hacer algo?

¿No es acaso Kirchner?

¿No es acaso la Suprema Corte, cuyos inte­gran­tes han ins­tau­rado el reino del Abo­li­cio­nismo Penal?

Esta claro que Carr, quien tiene acceso a la Casa Rosada y obtiene fon­dos del Gobierno, no daría nom­bres, ya que se enfren­ta­ría a la inme­diata repre­sa­lia de la “Her­man­dad de la Costa”.

Nadie es tan estú­pido, a menos que sea incorruptible.

En mi opi­nión, esta apa­ri­ción pública de Carr no es más que una estra­te­gia para crearse

ahora la ima­gen de defen­sor de la ciu­da­da­nía, cuando se la ha pasado defen­diendo delin­cuen­tes, siem­pre con los argu­men­tos de que ”son víctimas”.

Creo que mis recien­tes notas en La His­to­ria Para­lela, donde expongo las men­ti­ras que los des­ar­mis­tas difun­den, usando los man­tras usa­dos falli­da­mente por HCI (Hand­gun Con­trol Incor­po­ra­ted), orga­ni­za­ción progresista-desarmista de USA, y donde comento y expongo cada man­tra y falsa esta­dís­tica y donde apa­rece el nom­bre de Carr, lo han hecho reac­cio­nar a él y a sus pro­tec­to­res y men­to­res, La Nación.

Tie­nen medios, recur­sos e influencias.

De hecho, el jue­ves 30 de octu­bre pasado el gran Bar­to­lomé Mitre, “defen­sor de todos nues­tro dere­chos menos uno”, en su edi­to­rial de La Nación titu­lado “Cla­mor por la Segu­ri­dad” dedica un parrafo a reins­ta­lar el nom­bre de Carr en su carrera hacia el Pre­mio Nobel de la Paz y ubi­carlo como lucha­dor por la “segu­ri­dad y la vida”

Yo les digo, mis ami­gos, no se lo haga­mos fácil con nues­tra inge­nui­dad y estupidez.

Si va a ser Pre­mio Nobel, debe reco­no­cer sus erro­res y debe dejar de usar la men­tira, la ofus­ca­ción del len­guaje, la des­in­for­ma­ción y la histeria.

¡Basta de enga­ñar a la población!

¿Acaso Juan Carr es un aca­dé­mico cri­mi­nó­logo profesional?

¿Es un esta­dís­tico profesional?

¿Es capaz de inter­pre­tar data y obte­ner con­clu­sio­nes que le per­mi­tan acon­se­jar polí­ti­cas públicas?

¿Cómo ha hecho para obte­ner esta­dís­ti­cas que están veda­das para el público por­que el gobierno no cum­ple con la Ley de Infor­ma­ción Pública?

¿Pode­mos ver las esta­dís­ti­cas que usa?

¿Por­qué repite como loro man­tras que en USA ya fue­ron des­en­mas­ca­ra­dos como bur­das men­ti­ras pro­pa­gan­dís­ti­cas para des­ar­mar a la población?

¿Acaso ignora Carr, un hom­bre público, los monu­men­ta­les estu­dios esta­dís­ti­cos de John Lott, Gary Kleck, Don B. Kates, el FBI, la Biblio­teca del Con­greso y tan­tos otros think tanks de USA?

¿Acaso ignora Carr el desas­tre huma­ni­ta­rio y social cau­sado por los Desar­mes Ciu­da­da­nos de Aus­tra­lia y Gran Bre­taña con aumen­tos del cri­men vio­lento de hasta el 300% y que los polí­ti­cos no saben qué excusa dar por su irres­pon­sa­bi­li­dad criminal?

Esta evi­den­cia ha lle­vado a cam­biar la legis­la­ción de armas en USA, y la mayo­ría de los esta­dos han pro­mul­gado leyes de por­ta­ción de armas para la ciudadanía.

Según me dice John Lott, en aque­llos luga­res donde exis­ten estas leyes la decli­na­ción del cri­men vio­lento es esta­ble y se incre­menta año a año, acu­mu­lán­dose las esta­dís­ti­cas favo­ra­bles al ciu­da­dano armado con extra­or­di­na­ria con­sis­ten­cia, según más y más ciu­da­da­nos por­tan armas legal­mente y así, el EFECTO DISUA­SOR en la mente cri­mi­nal actúa, des­mo­ra­li­zando a los cacos y for­zán­do­los a come­ter otros deli­tos sin armas o cam­biar de profesión.

No obs­tante esta evi­den­cia tre­menda y real, el Direc­tor de La Nación, el gran Bar­to­lomé Mitre, mi men­tor y maes­tro de moral y de expre­sión escrita (a quién no conozco per­so­nal­mente, pero mal que le pese, él y Jeff Cooper, y Seneca, entre otros, han influen­ciado mi vida)…mi maes­tro, decía yo, ha colo­cado en el último párrafo del edi­to­rial men­cio­nado, la refe­ren­cia a su eli­tismo, a su des­con­fianza del ciu­da­dano armado.

Escribe el gran Mitre:

“Si los sen­ti­mien­tos de irri­ta­ción, has­tío y miedo se poten­cian entre sí, la socie­dad, enfren­tada con la inac­ción del estado puede lle­gar a ten­tarse con la auto­de­fensa, lo cual equi­val­dría a una situa­ción fran­ca­mente anár­quica y de la cual sería difi­ci­lí­simo, si no impo­si­ble salir”

Pues yo le res­pondo al gran Mitre:  La auto­de­fensa no es una ten­ta­ción prohi­bida, Doc­tor, es un dere­cho natu­ral del ser humano y una nece­si­dad, como lo puede com­pro­bar Usted si toma del brazo a su bella esposa y la lleva a cami­nar por la noche de Bue­nos Aires, diga­mos, en San Isi­dro y vea que soy razo­na­ble y no le digo que vaya a Valen­tín Alsina o Wilde.

Tal vez Usted debe­ría, Doc­tor, salir un poco de la Torre de Mar­fil en que vive, para cono­cer como vive el vulgo.

¿Cuánto hace que no toma Usted un colec­tivo de noche en el sur de la ciu­dad o en el con­ur­bano, si es que lo tomó alguna vez?

¿Por­qué no camina cerca de una villa?

Yo le ase­guro, Doc­tor, y espero que el día de mañana mis ami­gos me citen por esta frase, que si la socie­dad “se ten­tara con la auto­de­fensa”, la situa­ción no sería anár­quica, ya que luego de un período con un con­cierto de tiro­teos, sobre­ven­dría la calma y la tran­qui­li­dad, ya que no habría más delin­cuen­tes, y tam­poco sería de “impre­vi­si­bles con­se­cuen­cias”, como ha escrito Usted en otro edi­to­rial, ya que las con­se­cuen­cias serían muy pre­vi­si­bles y se las voy a enumerar:

1-Se aca­ba­rían los criminales

2-Muchos polí­ti­cos ten­drían que pedir asilo en Cuba o Vene­zuela y los demás ten­drían que bus­carse un tra­bajo, vivir de los afa­nado o ir a sem­brar papas.

3-Haríamos final­mente la Reforma Polí­tica y eli­mi­na­ría­mos la Lista Sábana

Como ve Usted, todos beneficios.

****************

Que dicen los res­pon­sa­bles de luchar con­tra el crimen

Hemos escu­chado por Radio Nacio­nal al Juez de Meno­res de La Matanza, en una derro­tista e irres­pon­sa­ble e inmo­ral decla­ra­ción con­tra la pro­puesta de bajar la edad de impu­tabi­li­dad de los criminales.

Entre otras bar­ba­ri­da­des dijo que:

-“Cos­tará gene­ra­cio­nes de vidas huma­nas cam­biar el pro­blema de la vio­len­cia y el cri­men, ya que los delin­cuen­tes meno­res han sido cria­dos en la vio­len­cia y hay que hacerse a la idea de que seguirá muriendo gente por muchos años”

El tipo urge a tra­ba­jar con los muy chi­cos para cam­biar las cosas…….y se sigue de sus pala­bras que tam­bién urge a seguir muriendo mien­tras tanto, ya que no quiere encar­ce­lar menores.

¡BULLS­HIT!

Luego escu­cha­mos a la Argi­bay, quien dijo:

-“No sirve bajar la edad de imputabilidad.

Pronto esta­re­mos encar­ce­lando a bebes”

Tam­bién un Juez de la Plata prohi­bió dete­ner pre­ven­ti­va­mente a meno­res que no hayan come­tido crí­me­nes, ni siquiera para ave­ri­gua­ción de ante­ce­den­tes y pal­par­los de armas, lo cual derrumba lo que cons­ti­tuye la esen­cia de la Doc­trina de la Tole­ran­cia Cero, que ave­ri­gua ante­ce­den­tes y palpa de armas a cual­quiera en la calle, des­ar­ti­cu­lando el delito.

En esto con­siste la ver­da­dera PREVENCION.

Aníbal Fer­nán­dez, el Minis­tro de “Segu­ri­dad” con su habi­tual pro­fun­di­dad y elo­cuen­cia ha dicho:

-“Bajar la edad de impu­tabi­li­dad solo ser­virá para que haya más pibes detenidos”

¡Pues de eso se trata, Ministro!

De que todos los pibes delin­cuen­tes sean dete­ni­dos para que no sigan matando gente y lle­va­dos a Ins­ti­tu­tos de Re-educación y adoc­tri­na­miento en doc­tri­nas de paz y trabajo.

Juan Carr, de Red Soli­da­ria podría coor­di­nar y coman­dar esta ope­ra­ción y así se gana­ría su Pre­mio Nobel.

CON­CLU­SION:

Vemos que con esta gente en los tres pode­res no podre­mos solu­cio­nar el terri­ble pro­blema del cri­men vio­lento con­tra ciu­da­da­nos pacíficos….ni nin­guna otra cosa.

Tal parece que hay que hacer una revolución….¿No?

Yo pre­fe­ri­ría que fuera una revo­lu­ción liber­ta­ria antes que comunista….¿Ustedes no?

Autor: Sergio Graziano

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5 Comentarios en “Juan Carr, el abolicionista penal
y desarmista ha …”  

  1. 1 Memo

    Muy bueno,

    impo­si­ble cam­biar con los cere­bros que comandan

  2. 2 R.D.Cesar

    Pen­sar es una tarea pro­pia de seres inde­pen­dien­tes. Lo con­tra­rio es usar lo expuesto por otro, foto­co­piarlo y difun­dirlo: Argen­tina es tie­rra fer­til en foto­co­pia­do­ras. Gra­cias Graciano

  3. 3 Mariano

    Ahora que leo esto me doy cuenta lo vul­ne­ra­ble que soy sin un arma.
    Si todos tuvie­ra­mos una, baja­rían los índi­ces de cri­mi­na­li­dad en un abrir y cerrar de ojos. Matar al que mató, ojo por ojo, diente por diente.
    ¿Asi que Carr recibe fon­dos del gobier­nos?.. Me gus­ta­ría ver la fuente de donde obtu­viste esa infor­ma­ción.
    Hasta Luego

  4. 4 Martín Ramírez Calderón

    Exce­lente.

  5. 5 martin ramirez calderon

    Feli­ci­da­des a todos los que han hecho algún comen­ta­rio me ha sido muy útil cono­cer los dife­ren­tes pun­tos de vista: o sea mi visión es que si ver­tié­ra­mos nues­tros pun­tos de vista; dejando en último lugar la vio­len­cia y las armas de fuego este nues­tro mundo sería más diá­fano y sabría­mos cuándo y por qué motivo alzar la mirada, la voz, o la mano, con amor o con ener­gía para defen­der la pro­pia exis­ten­cia y la de nues­tra des­cen­den­cia ase­gu­rando la futura exis­ten­cia de la humanidad.

    Recor­dad; que somos el arma más letal del uni­verso, los ace­ros fusio­na­dos con bio­lo­gía y elec­tró­nica; son míni­mos en poten­cial de des­truc­ción latente; com­pa­ra­dos con noso­tros los seres huma­nos, misma que se activa una vez per­dida la inocen­cia al ser ésta pér­dida un fenó­meno irre­ver­si­ble. Enton­ces solo enton­ces aten­gá­mo­nos a las con­se­cuen­cias de nues­tra irres­pon­sa­bi­li­dad antropológica…

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