Debemos traer a John Lott a disertar
en el Congreso y Universidades

Para ayu­dar a dete­ner el cri­mi­nal Pro­yecto de Ley de Desarme Civil

El Con­greso de la Nación tra­tará un Pro­yecto de Ley escla­vista de Desarme Civil Com­pul­sivo impul­sado por legis­la­do­res com­pra­dos y ONG´s loca­les escla­vis­tas como la Red Soli­da­ria de Juan Carr y la Fun­da­ción Blum­berg, a sueldo de ONG´s mul­ti­na­cio­na­les que tra­ba­jan con fon­dos de las Nacio­nes Uni­das, la Emba­jada de Ingla­te­rra y la de Aus­tra­lia y las Fun­da­cio­nes Rocke­fe­ller y Ford, entre otros.

El obje­tivo estra­té­gico es des­ar­mar com­ple­ta­mente a los ciu­da­da­nos de las nacio­nes con un fin de debi­li­ta­miento de la moral y de las capa­ci­da­des de defensa de esas socie­da­des, lo cual faci­li­tará even­tual­mente su asi­mi­la­ción a una socie­dad mun­dial sin nacio­na­li­da­des ni cons­ti­tu­cio­nes propias.

Así, se dis­pon­drá de los recur­sos mate­ria­les y natu­ra­les de esos paí­ses y se podrá rea­li­zar la inge­nie­ría social y admi­nis­tra­ción de las pobla­cio­nes y su dis­tri­bu­ción geo­grá­fica, moviendo comu­ni­da­des com­pul­si­va­mente hacia regio­nes des­po­bla­das o que pue­dan sus­ten­tar a los indi­vi­duos paupérrimos.

Eso es lo que se ha hecho en la Argen­tina con las comu­ni­da­des boli­via­nas, perua­nas, para­gua­yas y chi­le­nas tras­plan­ta­das a nues­tro país, donde se las ha relo­ca­li­zado en villas mise­ria cerca de barrios de alto poder adqui­si­tivo para que vivan de la rapiña y el sub­si­dio clien­te­lista, mien­tras en sus paí­ses se cons­truye el nuevo comu­nismo, que entre­gará los paí­ses al Gobierno Mundial.

Chá­vez y Evo no son más que per­so­ne­ros del Gobierno Mun­dial, al igual que los K y el cura para­guayo, y en vez de ser domi­na­dos, son mani­pu­la­dos mediante la exal­ta­ción y la exa­cer­ba­ción de sus pro­pios pre­jui­cios, vicios y ras­gos pato­ló­gi­cos, mien­tras se les per­mite el des­falco y el saqueo de sus paí­ses y la des­truc­ción de sus indus­trias y pro­duc­ción agropecuaria.

Los escla­vis­tas inter­na­cio­na­les logran de esta manera man­te­ner a estos paí­ses en el nivel de pobreza nece­sa­rio para el sos­te­ni­miento de un nivel cul­tu­ral pau­pé­rrimo, favo­ra­ble al populismo.

Así, estos paí­ses ricos en recur­sos natu­ra­les y rela­ti­va­mente incon­ta­mi­na­dos son man­te­ni­dos como reser­vas de recur­sos para el viejo mundo.

Muchos ciu­da­da­nos paci­fis­tas, como rebaño de ove­jas, y tam­bién algu­nos mesiá­ni­cos refor­ma­do­res socia­les titu­la­res de ONG´s favo­re­ci­das con esos fon­dos y sub­si­dios de la UN y guber­na­men­ta­les, se han creído el cuento de esta pan­ta­lla dise­ñada hábil­mente por los estra­te­gos del Gobierno Mun­dial y creen que en reali­dad con­tri­bui­rán a la dis­mi­nu­ción del cri­men vio­lento des­ar­mando a los ciu­da­da­nos.

¡Terri­ble error!

En Aus­tra­lia y Gran Bre­taña, las recien­tes leyes de desarme civil pro­du­je­ron y están pro­du­ciendo un desas­tre social y huma­ni­ta­rio sin pre­ce­den­tes, con aumen­tos del cri­men vio­lento de hasta 300% y en aumento.

Asi­mismo, la evi­den­cia esta­dís­tica reco­pi­lada por John Lott, http://​johnr​lott​.blogs​pot​.com , Gary Kleck, Don B. Kates y otros, las con­clu­sio­nes de sus monu­men­ta­les estu­dios cri­mi­na­lís­ti­cos y esta­dís­ti­cos, así como la con­sis­ten­cia de la evi­den­cia que se sigue acu­mu­lando desde la pre­sen­ta­ción de estos tra­ba­jos en cien­tos de Uni­ver­si­da­des de USA y el resto del mundo para su “peer review”, indica y esta­blece al ciu­da­dano armado con per­mi­sos de por­ta­ción de armas como el mayor fac­tor disua­sor del delito y el cri­men violento.

Si nues­tros legis­la­do­res no tie­nen en cuenta estos hallaz­gos y tra­ba­jos apli­ca­bles a todas las socie­da­des de simi­la­res carac­te­rís­ti­cas, esta­rán trai­cio­nando a sus repre­sen­ta­dos y debe­rán ser acu­sa­dos de alta trai­ción e incum­pli­miento de los debe­res de fun­cio­na­rio público.

Y ahora des­en­mas­ca­re­mos la suprema falacia.

En efecto, decir que “el estado tiene el mono­po­lio de la segu­ri­dad” es una falacia.

Lo que tiene el estado es la “com­pleta res­pon­sa­bi­li­dad sobre la segu­ri­dad pública” pero no “el mono­po­lio” a menos que los legis­la­do­res escla­vis­tas pre­ten­dan refor­mar la Ley de Dios y la Natu­ra­leza, que esta­blece el dere­cho natu­ral a la auto­de­fensa y a la pose­sión de los medios para la auto­de­fensa, de fami­lia, vecino y propiedad.

Con­voco a los ruralistas.

Con­voco al empresariado.

Con­voco a los par­ti­dos polí­ti­cos opositores.

Con­voco a los ciu­da­da­nos libres que dis­pon­gan de algún dinero para cola­bo­rar o por lo menos que se sumen a la campaña.

Los con­voco a orga­ni­zar­nos para la resis­ten­cia y para con­tra­tar para una diser­ta­ción en el Con­greso y en Uni­ver­si­da­des a John R. Lott, autor del más revo­lu­cio­na­rio y monu­men­tal Estu­dio Esta­dís­tico que esta­blece al Ciu­da­dano Armado legal­mente como el prin­ci­pal fac­tor disua­sor del delito y el cri­men violento.

Asi­mismo, John Lott hablará del desas­tre huma­ni­ta­rio y social por el cre­ci­miento del cri­men hasta el 300% en Gran Bre­taña y Aus­tra­lia luego de la pro­mul­ga­ción de cri­mi­na­les leyes de desarme civil.

ALU­TARA puede coor­di­nar la acción.

Debe­mos actuar rápido y reac­cio­nar o sere­mos esclavos.

Pero no escla­vos segu­ros y protegidos.

Escla­vos con riesgo de muerte a dia­rio en las calles y en nues­tras casas.

He con­tac­tado a John Lott para ver cual es su Pro­fes­sio­nal Fee para venir a Argen­tina a dar con­fe­ren­cias y hablar en pro­gra­mas de TV, así como edu­car a nues­tros legisladores.

La Uni­ver­si­dad Di Tella ya ha dis­puesto de los Fon­dos para con­fe­ren­cias para el año 2009, pero orga­ni­za­ría una charla con John Lott en ámbi­tos de la uni­ver­si­dad si viniera.

Yo inten­taré orga­ni­zar a las fuer­zas rura­lis­tas (tanto estan­cie­ros como crian­ce­ros) y urba­nas en Neu­quén para dar un men­saje claro a las autoridades.

Hay que hacer lo mismo en cada provincia.

Hay que con­tac­tar a los gober­na­do­res y can­di­da­tos opo­si­to­res para que no trai­cio­nen a la ciu­da­da­nía en el Congreso.

Ciu­da­da­nos: hay que reac­cio­nar o la Cor­po­ra­ción Polí­tica nos robará el país para siem­pre y sere­mos esclavos.

¡Ahora es cuando!

Autor: Sergio Graziano

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3 Comentarios en “Debemos traer a John Lott a disertar
en el Congreso y Universidades”  

  1. 1 SALVADOR

    LAS LEYES DE LA VIDA. LOS ANHE­LOS ESEN­CIA­LES DEL HOM­BRE MODERNO
    “La vida ha de ser una pasión y no una cos­tum­bre“
    1. LAS LEYES DE LA VIDA.
    En nues­tros estu­dios espe­cí­fi­cos siem­pre nos han ocu¬pado y preo­cu­pado los PRIN­CI­PIOS DE LA GUE­RRA. Ellos pre¬siden en la paz las pre­vi­sio­nes impues­tas por la segu­ri­dad aspi­rando a que en la gue­rra —siem­pre posi­ble— se alcan¬ce la vic­to­ria, que es el fin indu­bi­ta­ble que deter­mina la Estra­te­gia Gene­ral para la Nación y la Estra­te­gia Mili­tar para sus Fuer­zas Arma­das. Es sabido que la Polí­tica Na¬cional deter­mina para el País un esfuerzo sin pausa y sin prisa para su Desa­rro­llo, así como un esfuerzo sin pausa y sin prisa para su Segu­ri­dad. Estos esfuer­zos vita­les es¬tán enca­mi­na­dos a lograr LA GRAN­DEZA DE LA NACION Y LA FELI­CI­DAD A QUE TIE­NEN DERE­CHO SUS HABI­TAN­TES. Como quiera que todo esfuerzo debe tener sus OBJE­TI­VOS Y Su PLA¬NEAMIENTO Sub­si­guiente —adonde ir y cómo ir—, esos ob¬jetivos lla­ma­dos NACIO­NA­LES han de impul­sar la diná­mica del queha­cer inte­gral para lograr aque­lla gran­deza y bien¬estar y aque­lla segu­ri­dad. Con la Polí­tica de Desa­rro­llo ha de lograrse su pre­ser­va­ción con­tra toda acción externa o interna que quiera malo­grar­los o mer­mar­los. Pero el fin último es la expre­sada gran­deza poten­cial e inte­gral y la feli­ci­dad indi­vi­dual y colec­tiva. Ese fin ha de alcan­zarse en paz y armo­nía interna y externa. La his­to­ria de la hu¬manidad, fuente insu­pe­ra­ble de expe­rien­cias y ense­ñan­zas, nos demues­tra que muchas nacio­nes se vie­ron obli­ga­das a recu­rrir a la gue­rra por impo­si­ción de des­va­ríos inter­nos o ape­ten­cias exter­nas de poten­cias que no pudiendo alcan¬zar sus obje­ti­vos con sus medios y esfuer­zos han bus­cado en la agre­sión el camino para satis­fa­cer su mera subsisten¬cia o sus ambi­cio­nes. El pre­texto es fácil encon­trarlo; la his­to­ria lo ates­ti­gua. No hubo ni hay una moral interna¬cional. Expresa Mal­t­hus que el cre­ci­miento demo­grá­fico se duplica en un cuarto de siglo y la pro­duc­ción de mate¬rias pri­mas no logra esa pro­por­ción lo que nos lleva a in¬ferir que no. es utó­pica la pre­dic­ción de que en el futuro las gran­des poten­cias se incau­ta­rán de los bie­nes de con¬sumo de los paí­ses débi­les dando vigen­cia a la ley de la selva que sen­ten­cia “Qui­lla leo sum domi­nare te” (Por­que soy leóh te quiero domi­nar)… Es evi­dente que nues­tra tra­di­ción y nues­tros obje­ti­vos son lograr pací­fi­ca­mente el desig­nio nacio­nal. Los ejér­ci­tos nacio­na­les fue­ron liberta¬dores y no con­quis­ta­do­res. No sólo hemos res­pe­tado el de¬recho de los pue­blos a lograr su liber­tad e inde­pen­den­cia sino que los hemos ayu­dado en su legí­tima demanda. Al¬canzar la plena vigen­cia de los prin­ci­pios de la vida y la rea­li­za­ción de los anhe­los, nobles y jus­tos, del hom­bre ar¬gentino y, por ende de nues­tros her­ma­nos de Indo Amé­rica, ha sido nues­tra voca­ción y es nues­tro des­tino. De tal modo resulta indu­bi­ta­ble que dichos prin­ci­pios y anhe­los se ante¬ponen y pre­va­le­cen sobre los prin­ci­pios de la gue­rra. La paz es el medio y el ambiente insu­pe­ra­ble para que ten­gan lugar las leyes natu­ra­les y, aún la gue­rra, se ha dicho con ver­dad y con fala­cia, ha sido para res­ta­ble­cer en otros pue¬blos los prin­ci­pios vita­les. De tal suerte que aún en una con­tienda de tipo mun­dial, en cuyas ciu­da­des y cam­pos de bata­lla se pro­yecte la som­bra de Caín, de Marte o de Mi¬nerva, no obsta para que sigan vigen­tes o laten­tes las leyes de la vida. Mien­tras se desa­rro­lle el drama la reali­dad se com­pensa con la espe­ranza. El hom­bre siem­pre idea­liza su pro­pia des­ven­tura.
    Es vano, como se ha hecho hasta el pre­sente —dice Ale­xis Carrel1—, tra­tar de dedu­cir las leyes de la vida de prin­ci­pios filo­só­fi­cos o de ideo­lo­gías polí­ti­cas y socia­les. Por inge­nio­sas que pue­dan ser seme­jan­tes cons­truc­cio­nes del espí­ritu no dejan de ser con­cep­cio­nes frag­men­ta­rias de la acti­vi­dad humana, páli­dos fan­tas­mas de la reali­dad. La filo­so­fía —con­ti­núa— trata siem­pre de reunir el con­junto de cono­ci­mien­tos en armo­niosa sín­te­sis, de espe­cu­lar sobre el ori­gen y la natu­ra­leza de las cosas, y de edi­fi­car doctri¬nas capa­ces de satis­fa­cer las aspi­ra­cio­nes de nues­tra alma. Pero esas doc­tri­nas no son fir­mes ni inmu­ta­bles. Es ver¬dad que nin­gún sis­tema de ideas ha con­tado nunca con la adhe­sión de todos. Los prin­ci­pios con­si­de­ra­dos como eter¬nos por unos no lo son para los demás. Las leyes de la vida dedu­ci­das de tales prin­ci­pios son supo­si­cio­nes. Jamás ten¬drán auto­ri­dad uni­ver­sal. Nin­gún sis­tema es bas­tante se¬guro para ser­vir de base indis­cu­ti­ble a nues­tra con­ducta. Debe­mos indu­cir las leyes de la vida —fina­liza— de la obser­va­ción de la vida misma, lo mismo que hemos indu¬cido las leyes de la quí­mica o la física de la obser­va­ción del mundo inani­mado. Ha lle­gado el momento de sus­ti­tuir los prin­ci­pios filo­só­fi­cos por los con­cep­tos cien­tí­fi­cos. Las ideas deri­va­das de la obser­va­ción o de la expe­rien­cia son de una soli­dez a toda prueba. La vali­dez de un dato cien¬tífico está some­tida a una fis­ca­li­za­ción mucho más severa que la vali­dez de un prin­ci­pio filo­só­fico. La obser­va­ción del com­por­ta­miento de los hom­bres en todas las épocas y en todos los luga­res ha mos­trado que el ser humano no dege¬nerado busca a la vez la liber­tad y la dis­ci­plina, la activi¬dad y el reposo, la aven­tura y la segu­ri­dad. Este es un carác­ter inhe­rente a su natu­ra­leza: una ley. Sola­mente ob¬servando la vida se pue­den indu­cir con segu­ri­dad las leyes. Estas leyes no son otra cosa que los MODOS DE SER ELEMEN¬TALES, las ten­den­cias esen­cia­les, las nece­si­da­des primor¬diales de los huma­nos en todas las épocas y en todos los paí­ses. Modos de ser, ten­den­cias y nece­si­da­des que apare¬cen no sola­mente en el indi­vi­duo sino tam­bién en la so¬ciedad y en la raza.
    Con­se­cuen­te­mente, Carrel afirma que todo indi­vi­duo sano desea VIVIR. Que los seres huma­nos se ven irresisti¬blemente impul­sa­dos a REPRO­DU­CIRSE. Que se pro­duce es¬pontáneamente en cada indi­vi­duo, a lo largo de su vida, un desa­rro­llo pro­gre­sivo de la CON­CIEN­CIA. De estos tres órde¬nes de fenó­me­nos induce natu­ral­mente tres leyes, que son inse­pa­ra­bles, aun­que distintas:

    —LA LEY DE LA CON­SER­VA­CIÓN DE LA VIDA, — LA LEY DE LA PRO­PA­GA­CIÓN DE LA ESPE­CIE y — LA LEY DE LA ASCEN­CIÓN DEL ESPI­RITU.
    Interesa fun­da­men­tal­mente para nues­tro estu­dio la LEY DE LA ASCEN­CIÓN ESPI­RI­TUAL. Indu­cida de LA CONCIEN¬CIA tiene su apoyo en LA JUS­TI­CIA que es el fun­da­mento de la civi­li­za­ción uni­ver­sal.
    2. LOS ANHE­LOS ESEN­CIA­LES DEL HOM­BRE.
    En 1960 se reunie­ron en la Uni­ver­si­dad de Chicago más de medio cen­te­nar de hom­bres emi­nen­tes, entre ellos seis “Pre­mio Nóbel”, con el fin de estu­diar la reduc­ción de algu­nas ten­sio­nes mun­dia­les exis­ten­tes o inmi­nen­tes. Los patro­ci­na­do­res fue­ron la citada Uni­ver­si­dad y la Fra¬ternidad Mun­dial, que se conoce ahora como Con­sejo Sobre Ten­sio­nes Mun­dia­les. No es del caso citar otros pormeno¬res ni siquiera con­si­de­rar su éxito o fra­caso en su noble afán de dis­mi­nuir las ace­chan­zas pro­mo­vi­das por la “gue¬rra fría”. Si, en cam­bio, que el tema básico era deter­mi­nar cómo dis­mi­nuir las ten­sio­nes exis­ten­tes y acon­se­jar una con­ducta emer­gente a los gobier­nos de Oriente y Occi­dente. Nos interesa bási­ca­mente expre­sar que se estu­dió cómo reper­cu­tían en cada indi­vi­duo dichas ten­sio­nes y cuá­les eran sus anhe­los menos­ca­ba­dos por la cons­tante ame­naza de nue¬vos con­flic­tos cuyas con­se­cuen­cias, inexo­ra­ble­mente, afec¬tarían a la comu­ni­dad mun­dial, per­tur­bando en forma físi¬ca y moral al hom­bre ais­lado y a la socie­dad en gene­ral.
    De tales estu­dios pudo dedu­cirse que los prin­ci­pa­les anhe­los del hom­bre son:
    I9) Pug­nar por el bie­nes­tar y la segu­ri­dad, “lo sufi¬ciente” para su vida mate­rial y poder así ele­varse espi­ri­tual­mente.
    2°) Expe­ri­men­tar la sen­sa­ción de equi­dad y jus­ti­cia con­fe­ri­das huma­na­mente, sin rigi­dez.
    3°) Tener la cer­teza de que cada indi­vi­duo va tras una meta defi­nida y adver­tir que se le brin­dan opor¬tunidades para realizarse.

    4°) Bus­car un sen­tido de par­ti­ci­pa­ción y pro­pó­sito. Ese sen­ti­miento íntimo de que ejerce cierto do¬minio sobre su pro­pio des­tino y que puede influir de alguna manera en las deci­sio­nes bási­cas que lo afec­ten, tales como el manejo de los asun­tos eco­nó­mi­cos, la segu­ri­dad per­so­nal y fami­liar, la liber­tad de pen­sa­miento, la esta­bi­li­dad de su ho¬gar y la asis­ten­cia social (mate­rial, sani­ta­ria, edu­ca­cio­nal, etc.).
    Tales anhe­los caben en la ley exis­ten­cial de LA ASCEN¬CIÓN MEN­TAL Y ESPI­RI­TUAL Y por lo tanto deben ser con¬templados en la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal. El hom­bre anhela dar tes­ti­mo­nio de su pro­pia exis­ten­cia dejando como tal un men­saje de orden polí­tico, cien­tí­fico o esté­tico.
    Estas nece­si­da­des bási­cas se tor­nan apre­mian­tes en un mundo en el que no se sabe adonde se va pero sí que se va veloz­mente. La urgen­cia en alcan­zar cada meta demues¬tra que EL CAM­BIO ES El signo de la hora que vivi­mos. El deseo pre­mioso de par­ti­ci­par en las deci­sio­nes que afec­tan el pro­pio des­tino emana de la con­vic­ción de que pro­se­guirá la evo­lu­ción ver­ti­gi­nosa y que, por lo tanto, los suce­sos deben ser enca­mi­na­dos hacia el rumbo que más se avenga a nues­tro cri­te­rio. La auto­ri­dad de los magis­tra­dos, edi­les o empre­sa­rios, sea por su inep­cia, por la buro­cra­cia o su actuar vaci­lante o bien por la indi­fe­ren­cia que manifes¬taron hacia los gober­na­dos, mueve a éstos a salir al encuen¬tro de las deci­sio­nes para con­cre­tar­las. El egoísmo, la falta de soli­da­ri­dad humana y sen­si­bi­li­dad social, ha hecho que LA AUTO­RI­DAD haya per­dido pres­ti­gio, fir­meza y efi­ca­cia por no haber sabido ser tal. No olvi­de­mos tam­poco que la doc­trina que pugna por impo­nerse en el mundo señala como tác­tica acre­cer las opo­si­cio­nes y menos­ca­bar la auto­ri­dad del gobierno, el foro, la escuela o el taller. Esto es fácil cuando los que la ejer­cen no se carac­te­ri­zan por poseer el pres­ti­gio que brinda el más saber y el cons­tante y efi­ciente pen­sar, crear y obrar. Sólo en el ámbito mili­tar la auto¬ridad man­tiene su ascen­diente y prís­tino pres­ti­gio, por­que se ha basado y se basa en la JUS­TI­CIA, pre­su­puesto inexcu¬sable para que ten­gan lugar la dis­ci­plina reque­rida para el ejer­ci­cio del mando y la obediencia.

    Ale­xia Carrol: “La con­ducta en la vida”.

  2. 2 SALVADOR

    Cien con­se­jos de Segu­ri­dad que todos pode­mos seguir

    La segu­ri­dad de que pode­mos gozar depende en mucho de las pre­cau­cio­nes que adop­te­mos en la vida coti­diana. La ‘Guía de Segu­ri­dad’ ela­bo­rada por un autor que se hace lla­mar el ‘Buen Sama­ri­tano’, con­tiene cien con­se­jos sen­sa­tos y prácticos.

    ¿Verde del susto?

    Por eso, decidí crear esta lista de LOS +100 CON­SE­JOS que todos debe­mos saber para evi­tar pasar por la des­agra­da­ble expe­rien­cia de un acci­dente o asalto. Léela con tus fami­lia­res y amigos.

    No des opor­tu­ni­dad a que te asal­ten. Infór­mate y toma medi­das que reduz­can tu riesgo de sufrir un cri­men o accidente.

    1.-Criterios del asaltante:

    El asal­tante es cobarde y se aleja de las situa­cio­nes difíciles.

    El asal­tante se arriesga más entre mayor sea el valor de su objetivo.

    El asal­tante puede estar dro­gado, ebrio, ner­vioso o ser muy novato lo que es muy peli­groso pues puede tener reac­cio­nes vio­len­tas e impre­de­ci­bles. El asal­tante tiende a bus­car desahogo de sus frus­tra­cio­nes en sus victimas.

    El asal­tante busca bie­nes “pare­ci­dos al efec­tivo” es decir, fácil­mente reven­di­bles, lige­ros y valiosos.

    El asal­tante no está solo; puede tra­ba­jar acom­pa­ñado por otros que se limi­tan a obser­var y que están lis­tos para actuar si es necesario.

    El asal­tante sabe de su ofi­cio y es difí­cil de sorprender.

    El asal­tante busca luga­res, víc­ti­mas y tiem­pos en que tiene ventaja.

    El que no es asal­tante o ladrón puede serlo si la opor­tu­ni­dad es buena.

    El asal­tante tiene la ven­taja de la sorpresa.

    El asal­tante busca luga­res de rápida huida.

    2.- De Com­pras, Comer­cios, Tar­je­tas de Cré­dito y Bancos

    No lle­ves tu tar­jeta de cré­dito al menos que pla­nees uti­li­zarla. En caso de “secues­tro express” esto solo alar­ga­ría el tiempo del mismo hasta por varios días. Los ado­les­cen­tes pre­fie­ren car­gar sus tar­je­tas de cré­dito por “sta­tus”, evita que lo hagan.

    De ser posi­ble cuando hagas una com­pra de algo de valor trata de que tu pro­vee­dor lo entre­gue en tu casa. Así no solo te evi­tas un riesgo sino que ade­más tu com­pra viaja bajo res­pon­sa­bi­li­dad de tu pro­vee­dor o de su ase­gu­ra­dora. No dejes obje­tos valio­sos a la vista. Guarda tus com­pras en la cajuela de tu coche.

    De ser posi­ble, evita hacer com­pras en luga­res donde la gente acos­tum­bra SIEM­PRE car­gar EFEC­TIVO, por ejem­plo: mer­ca­dos, comer­cios del cen­tro, cen­tra­les de auto­bu­ses, aero­puer­tos, casas de cam­bio, cen­tra­les de abasto, ban­cos en día de quin­cena, zonas turís­ti­cas, etc. Estos luga­res son cono­ci­dos por los ladro­nes como luga­res de bue­nas presas.

    En los aero­puer­tos NO acep­tes lle­var paque­tes ni cui­dar encar­gos de nadie, no importa la apa­rien­cia de esas per­so­nas di “No, ya me voy” y aléjate.

    Las zonas turís­ti­cas son de las favo­ri­tas de los asal­tan­tes pues la gente esta dis­traída y rela­jada en un lugar extraño y car­gando bul­tos lo cual los hace pre­sas fáciles.

    Uti­liza una sucur­sal ban­ca­ria que esté DEN­TRO de un cen­tro comer­cial. Para un ladrón es mucho más difí­cil ope­rar en este tipo de sucur­sa­les. Si vas al banco o empleas los ser­vi­cios de un cajero auto­má­tico, ve acom­pa­ñado. Cuida que no haya gente extraña mero­deando por el lugar.

    Admi­nís­trate bien, de ser posi­ble no corras a cobrar tu che­que cada quin­cena, mejor espera a que sea opor­tuno y seguro.

    En tu nego­cio, cie­rra el esta­ble­ci­miento durante el trans­curso de mani­fes­ta­cio­nes o mar­chas cercanas.

    Adquiere un seguro con­tra robos y acci­den­tes en tu esta­ble­ci­miento. Veri­fica sobre la cober­tura de “Robo con vio­len­cia” y de si el seguro requiere tener alarma para efec­tuar el pago de un siniestro.

    Ins­tala una alarma, las com­pa­ñías ase­gu­ra­do­ras saben quien es el pro­vee­dor de ser­vi­cios de alarma que opera bien y a buen pre­cio. Otras opcio­nes son caras y mediocres.

    3.- En la Calle y el Automóvil

    Lleva con­tigo infor­ma­ción sobre tu tipo san­guí­neo y un número de a quien lla­mar en caso de accidente.

    Evita lle­var iden­ti­fi­ca­cio­nes que indi­quen tu domi­ci­lio o el de tus fami­lia­res. Evita ven­gan­zas y secues­tros.
    No lle­ves joyas, cha­ma­rras o tenis lla­ma­ti­vos, mochi­las, bol­sas de com­pras, bol­sas lujo­sas y en gene­ral artícu­los que el común de la gente ve como valio­sos, fácil­mente, reven­di­bles y ligeros.

    En ciu­da­des como la de México no hay tal cosa como un atajo. Busca rutas tran­si­ta­das e ilu­mi­na­das aun­que sean más lar­gas y camina acom­pa­ñado. Si no vas acom­pa­ñado pue­des cami­nar detrás de alguien como si fue­ran jun­tos. Si vas en coche busca un coche que seguir para que parezca que van juntos.

    No cami­nes dis­traído o con apa­rien­cia de estar per­dido. Apa­renta segu­ri­dad y no te deten­gas aun si no sabes a donde ir. Vol­tea hacia atrás de ti regu­lar­mente. Si dudas toma la direc­ción donde este más ilu­mi­nado o haya más gente.

    Por las noches evita dete­nerte y dis­traerte en los semá­fo­ros, si la luz esta roja avanza len­ta­mente antes de lle­gar al cruce. No te pases nin­gún alto.

    Pon tu car­tera en la bolsa de ade­lante de los pan­ta­lo­nes para evi­tar tentaciones.

    No uses audí­fo­nos o Walk­man, ni per­mi­tas que tu hijo ado­les­cente los use al con­du­cir. Esto evita poder escu­char un cla­xon o alguna otra señal de peligro.

    Nunca te deten­gas a con­tes­tar pre­gun­tas de otros tran­seún­tes ni des limos­nas. Sigue cami­nando sin ser gro­sero ni dar pie a plá­ti­cas, pues por lo gene­ral pue­den ser solo dis­trac­to­res que lla­man tu aten­ción mien­tras alguien mas te ataca por otro lado.

    Si un auto­mó­vil se te cie­rra en el camino o gol­pea la defensa tra­sera de tu auto­mó­vil, no res­pon­das la agre­sión puede ser un asalto. Espera a que se aleje. Si te sigue, dirí­gete al módulo de poli­cía o patru­lla más cer­ca­nos o a un lugar público y pide auxilio.

    No prac­ti­ques deporte sin com­pa­ñía en áreas soli­ta­rias ni cuando esté oscuro.

    Nunca pidas ni des “aven­tón” a desconocidos.

    Muchos acci­den­tes auto­mo­vi­lís­ti­cos y riñas que aca­ban en lesio­nes u homi­ci­dios son pro­vo­ca­dos por el alcohol. No per­mi­tas que el amigo que ha tomado maneje. Si bebes, hazlo con mode­ra­ción y no manejes.

    La ira auto­mo­vi­lís­tica es un pro­blema ruti­na­rio en las ciu­da­des pobla­das e inva­ria­ble­mente los par­ti­ci­pan­tes aca­ban arre­pin­tién­dose de actuar estú­pi­da­mente al envol­verse en una com­pe­ten­cia de carre­ras arrin­co­nes o cerrones.

    Haz que la salida y la lle­gada a casa en coche o a pie sea rápida y prác­tica. Si tar­das mucho en la salida o lle­gada a tu casa pue­des ser presa fácil. Ten tus lla­ves en orden y a la mano.

    Que tu auto­mó­vil no lleve estam­pas de tu club, colo­nias, uni­ver­si­dad, tra­bajo, empresa, y en gene­ral iden­ti­fi­ca­cio­nes que pue­dan mos­trar como ras­trearte y encon­trarte a ti o a tu fami­lia. No con­ser­ves en el inte­rior del vehículo datos que iden­ti­fi­quen tu domicilio.

    Si tu auto­mó­vil es de trans­mi­sión manual man­tén siem­pre la palanca en pri­mera para que en caso de que nece­si­tes arran­car no te demo­res más de lo necesario.

    Si lle­vas por­ta­fo­lios o bolsa de mano, ase­gú­rate de colo­car­los bajo el asiento. No pro­vo­ques ten­ta­cio­nes. Pro­cura no esta­cio­nar tu auto­mó­vil en luga­res ale­ja­dos al sitio en el que esta­rás. Pre­fiere los esta­cio­na­mien­tos y las pen­sio­nes, aun­que ten­gas que pagar.

    Veri­fica que no hayan mani­fes­ta­cio­nes en tu camino, para evi­tar daños a tu auto­mó­vil. Exis­ten ser­vi­cios como *711 de Tel­cel o pro­gra­mas de radio como For­mato 21 que infor­man sobre la vialidad.

    Man­tén los telé­fo­nos de algún ser­vi­cio de taxi de sitio en tu car­tera. Por si fuera necesario.

    Si via­jas en Metro uti­liza los vago­nes cen­tra­les que paran cerca de las sali­das de las esta­cio­nes y que tie­nen más gente. Si via­jas en combi o en camión, evita, en lo posi­ble, las para­das soli­ta­rias. Al abor­dar un taxi veri­fica que esté colo­cada la iden­ti­fi­ca­ción del con­duc­tor. No subas a un taxi si el cho­fer va acom­pa­ñado. Cuando algún fami­liar aborde un taxi apunta el número de pla­cas del taxi en que abordó. Lleva con­tigo el número tele­fó­nico de algún sitio de taxis en el que ten­gas confianza.

    Observa siem­pre si alguien te sigue, de ser así no entres en pánico, no corras al menos que sea nece­sa­rio, piensa en el lugar más público que pue­das encon­trar cerca y entra allí. Si lle­vas celu­lar, lla­mar o hacer como que lla­mas a alguien puede ahu­yen­tar al asaltante.

    Al ser víc­tima de un asalto, no opon­gas resis­ten­cia, el asal­tante puede no estar solo. Observa dis­cre­ta­mente al agre­sor y si son varios cuén­ta­los y trata de recor­dar sus nom­bres cuando se hablen entre ellos. Si el asalto es colec­tivo trata de no lla­mar la aten­ción del asal­tante hacia ti.

    Evita que­darte dor­mido en los trans­por­tes o luga­res públicos.

    Si eres víc­tima de un delito, no enfren­tes al delin­cuente ni tra­tes de hacer jus­ti­cia por pro­pia mano. La ira no resuelve pro­ble­mas. Acude a la auto­ri­dad corres­pon­diente. Napo­león decía: siem­pre es reco­men­da­ble espe­rar 24 horas antes de con­tes­tar una ofensa. Y él era Napo­león. Los ciu­da­da­nos comu­nes tene­mos que acu­dir a las auto­ri­da­des y bus­car apoyo legal.

    Cie­rra las ven­ta­ni­llas y seguros.

    Al esta­cio­narse, espe­cial­mente si lo haces por mucho tiempo, des­co­necta la bate­ría de tu auto.
    4.- Fies­tas y Discotecas

    Cuando hagas reunio­nes o fies­tas, no dejes dinero u obje­tos valio­sos a la vista. En el bulli­cio cual­quiera puede aprovecharse.

    En las fies­tas con alcohol evita bote­llas de vidrio, cuchi­llos de metal y en gene­ral obje­tos punzo cor­tan­tes. La gente en estado de ebrie­dad suele bus­car peleas.

    Sirve bebi­das de mode­ra­ción como la cer­veza. Las bebi­das como ron y tequila pre­pá­ra­las en jarras o incluso en garra­fón para que tu con­tro­les el con­te­nido de alcohol, pon el garra­fón en uno de esos porta garra­fo­nes para que esté de cabeza y nadie agre­gue más alcohol.

    Pro­cura que la gente coma y no solo beba, así el efecto del alcohol es menor.

    Si pue­des separa los baños de hom­bres y mujeres.

    Si alguien está ebrio es mejor invi­tarle a que se quede a dor­mir o lle­varlo a su casa a que maneje en estado de ebrie­dad. Maneja la situa­ción con diplo­ma­cia y tacto dán­dole al borra­cho una salida airosa para que NO MANEJE. Ten a la mano el número de algún sitio de taxis. Ofré­cele que cui­da­ras su coche hasta la mañana siguiente que lo venga a recoger.

    No acep­tes paque­tes ni obje­tos de nadie más antes de entrar a una dis­co­teca o den­tro de ella. Evita los luga­res de mala muerte.

    Si pue­des no lle­ves bolsa ni cha­ma­rras ni sacos. No lle­ves tus CDS.

    Cuando sal­gas de noche o vayas a una fiesta, pro­cura andar siem­pre en grupo. Avisa a tus fami­lia­res o cono­ci­dos a dónde irás y a qué hora regre­sa­rás. Cuando estés a punto de salir llama a tu casa para que ellos cal­cu­len el tiempo que tar­da­rás en lle­gar, de ese modo tus fami­lia estará mas tran­quila y podrá reac­cio­nar a tiempo si te suce­diera algo camino a casa.

    Los valet par­king tie­nen ven­ta­jas y des­ven­ta­jas. Una ven­taja es que no tie­nes que cami­nar para lle­gar al lugar al que vas ni cuando entras ni cuando sales evi­tando así expo­nerte. La des­ven­taja es que expo­nes tu auto­mó­vil y las per­te­nen­cias que lle­ves en él. Por eso al esta­cio­narse, antes de entre­gar las lla­ves del auto­mó­vil a una per­sona, veri­fica que ésta sea, en efecto, un aco­mo­da­dor autorizado.

    Cie­rra con llave tu auto­mó­vil al bajar.

    Uti­liza bas­to­nes, de pre­fe­ren­cia los que van del volante al pedal del freno, cade­nas o alar­mas. No uti­li­ces el bas­tón si tie­nes un enfermo o emba­ra­zada en casa o si obs­ta­cu­liza la lle­gada o salida de tu casa, pues se puede ato­rar y entorpecerte.

    5 . Casa

    No reci­bas obje­tos que no estés espe­rando. Sé cau­te­loso con los ven­de­do­res a domicilio.

    Siem­pre man­tén cerrada la puerta. Invierte en una buena cerra­dura e ins­tala mirillas.

    Si sales de vaca­cio­nes, pide a un vecino o amigo que recoja tus perió­di­cos para que tu casa no parezca abandonada

    Al lle­gar a casa, lleva las lla­ves en la mano y entra sin demora.

    No dejes la llave “escon­dida” fuera de tu casa. Si lle­ga­ras a per­derla, cam­bia la com­bi­na­ción de la cerra­dura. Ade­más de que las com­pa­ñías ase­gu­ra­do­ras NO PAGAN SI EL ROBO NO ES CON VIOLENCIA.

    Cuando lle­gues a tu casa pon las lla­ves en el mismo lugar, es frus­trante tener una emer­gen­cia y no encon­trar las llaves.

    Si al lle­gar a tu domi­ci­lio advier­tes alguna pre­sen­cia extraña, no entres, toma pre­cau­cio­nes, pro­cede a loca­li­zar a los miem­bros de tu fami­lia y soli­cita el apoyo de tus veci­nos o de la policía.

    Por la noche, de ser posi­ble, man­tén ilu­mi­nada la entrada de tu domi­ci­lio. Es mejor VER y no ser visto. Si tu casa esta ilu­mi­nada por fuera y las luces apa­ga­das por den­tro, el ladrón puede ser visto y él no podrá ver hacia aden­tro de la casa.

    6. Telé­fono

    No des infor­ma­ción tele­fó­nica a nin­gún des­co­no­cido acerca de los hora­rios y ruti­nas de la fami­lia. Aun cuando diga cono­cer a algún miem­bro de la fami­lia. No des infor­ma­ción a “Tele­mar­ke­ting de Tar­je­tas de Cré­dito”, “Tele­mar­ke­ting de Com­pa­ñía de Larga Dis­tan­cia” etc. etc. No importa si la oferta es 1 año de larga dis­tan­cia gra­tis a Esta­dos Uni­dos y Canadá mas la rifa de un sor­teo de un BMW 330i convertible.

    Si algún miem­bro de la fami­lia recibe lla­ma­das tele­fó­ni­cas de un mudo con­trata iden­ti­fi­ca­dor de lla­ma­das con tu com­pa­ñía tele­fó­nica y anota los núme­ros de los que se gene­ran esas lla­ma­das. Si se trata de algún indi­vi­duo que dice obs­ce­ni­da­des el truco es sim­ple: DES­CUEL­GUE, SI ES EL CUEL­GUE. No cuel­gue con enojo o haciendo algún gemido, no diga pala­bra alguna, no res­ponda a ame­na­zas, no mues­tre miedo, no res­ponda nada al que llama. Cuel­gue y YA.

    Si tiene con­tes­ta­dora tele­fó­nica pro­cure que el men­saje lo diga un hom­bre y no una mujer. No des infor­ma­ción en el men­saje como “Estás hablando a casa de los LOPEZ, esta­mos de vaca­cio­nes, cuando regre­se­mos te lla­ma­mos …–lo sen­ti­mos el buzón esta lleno–” Mejor pon un men­saje como ” Por el momento no pode­mos con­tes­tarte por favor deja un mensaje.”

    7. Niños, Fami­lia, Len­guaje y Manejo de Personal

    Man­tenga en la fami­lia las líneas de comu­ni­ca­ción abier­tas. A veces por rega­ñar exa­ge­ra­da­mente o por pro­ble­mas den­tro de la fami­lia los niños y padres escon­den los pro­ble­mas de los otros miem­bros de su familia.

    No des­gaste las aler­tas de emer­gen­cia entre sus fami­lia­res. Aprenda la dife­ren­cia entre lo urgente y lo impor­tante. No use la pala­bra “urgente” o “emer­gen­cia” en falso, nunca, NUNCA.

    Enseñe a sus niños a decir su nom­bre y a mar­car por telé­fono a casa usando la tar­jeta LADA­TEL y a usar un celu­lar, los niños de hoy son muy “pro-tecnologia” y apren­den rapidísimo.

    Enseñe a pedir ayuda a la gente correcta que son quie­nes tra­ba­jan en ins­ti­tu­cio­nes o gran­des empre­sas. Por ejem­plo si se pierde dígale que se meta al res­tau­rant, banco o comer­cio esta­ble­cido mas cer­cano y que se quede allí y pida ayuda. Pedir ayuda al tran­seúnte, “poli”, o “viene-viene”, taxista, etc. es mala idea. Si el lugar en el que está es seguro, como un super­mer­cado o cen­tro comer­cial, ensé­ñele a NO IMPA­CIEN­TARSE Y NO MOVERSE DE DONDE ESTA QUE TARDE O TEM­PRANO USTED SEGUIRA SUS PASOS. ENSE­ÑELE A GRI­TAR FUERTE Y CLARO ¡¡¡AUXI­LIO!!! YO NO LO CONOZCO!!! SUEL­TEME!!! DONDE ESTAN MIS PAPAS!!!” . ENSE­ÑELE A DESCONFIAR.

    No te retar­des en aler­tar a tu fami­lia por temor a un castigo.

    No escon­das un pro­blema, es mejor aler­tar a tus padres a tiempo antes de que el pro­blema se haga más grande.

    Enseñe a su per­so­nal en casa a no abrir la puerta a extra­ños. Haga simu­la­cros, pídale a un amigo que trate de con­ven­cer a su per­so­nal de casa de que le abra la puerta para ver si su empleado reac­ciona como usted le ordenó. Explí­quele a su per­so­nal que el jefe es usted que quien le paga es usted y no la gente de la calle, no su sue­gra, mamá, abue­lita, cuñado, NADIE. EL JEFE ES USTED Y SI USTED DIJO “NO LE ABRAS A NADIE” en “NADIE ES NADIE. PUNTO.

    No regañe inne­ce­sa­ria­mente a su per­so­nal por­que enton­ces pre­fe­ri­rán men­tirle. Man­tenga una comu­ni­ca­ción abierta con ellos pues en los momen­tos de emer­gen­cia la gente puede pre­fe­rir no decirle la ver­dad y escon­der de usted infor­ma­ción que de otra forma le per­mi­ti­ría resol­ver la emergencia.

    Al con­tra­tar per­so­nal domés­tico, soli­cita sus ante­ce­den­tes y con­serva sus datos gene­ra­les junto con una foto­gra­fía. Pla­ti­que con ellos para saber de sus parien­tes y lugar de ori­gen. Un empleado que sabe que usted lo puede encon­trar en su casa o en la de sus parien­tes dudará antes de hacerle algún daño.

    COM­PI­LA­DOR: Sal­va­dor Rametta

  3. 3 SALVADOR

    Ley 20.429 — Armas y Explosivos

    Ley Nacio­nal que junto a la Ley 24.492, Ley 24.703, Ley 25.086, Decreto Regla­men­ta­rio 395/75, Decreto 821/96 y sus dis­tin­tas modi­fi­ca­cio­nes, regu­lan, con­tro­lan y fis­ca­li­zan el uso, com­pra, venta, tenen­cia, por­ta­ción y uti­li­za­ción de armas de fuego.

    Nomen­cla­dor oficial

    Es nece­sa­rio esta­ble­cer defi­ni­cio­nes que per­mi­tan el manejo ade­cuado y correcto de los tér­mi­nos a uti­li­zar en mate­ria de armas de fuego.

    1. Arma de fuego: es la que uti­liza la ener­gía de los gases pro­du­ci­dos por la defla­gra­ción de las pól­vo­ras, para lan­zar un pro­yec­til a distancia.

    2. Arma por­tá­til: es el arma de fuego o de lan­za­miento, que puede ser nor­mal­mente trans­por­tada y empleada por un hom­bre sin ayuda ani­mal, mecá­nica o de otra persona.

    3. Arma no por­tá­til: es el arma de fuego o de lan­za­miento, que no puede ser nor­mal­mente trans­por­tada y empleada por un hom­bre sin ayuda ani­mal, mecá­nica o de otra persona.

    4. Arma de puño o corta: es el arma de fuego por­tá­til, dise­ñada para ser empleada nor­mal­mente uti­li­zando una sola mano, sin ser apo­yada en otra parte del cuerpo.

    5. Arma de hom­bro o larga: es el arma de fuego por­tá­til, que para su empleo nor­mal requiere estar apo­yada en el hom­bro del tira­dor y el uso de ambas manos.

    6. Pis­tola: es el arma de puño de uno o dos caño­nes de ánima rayada, con su reca­mara ali­neada per­ma­nen­te­mente con el cañón. La pis­tola puede ser de carga tiro a tiro, de repe­ti­ción o semiautomática.

    7. Revól­ver: es el arma de puño que posee una serie de reca­ma­ras en un cilin­dro o tam­bor gira­to­rio mon­tado coaxial­mente con el cañón. Un meca­nismo hace girar el tam­bor de modo tal que las reca­ma­ras son suce­si­va­mente ali­nea­das con el ánima del cañón. Según el sis­tema del accio­na­miento del dis­pa­ra­dor, el revól­ver puede ser de acción sim­ple o de acción doble.
    .….….….….
    Usua­rio, tenen­cia y portación

    – Legí­timo usua­rio: dicha con­di­ción se acre­dita mediante la cre­den­cial ofi­cial y única otor­gada por el Regis­tro nacio­nal de Armas. Uso Civil y Uso Civil Condicional.

    – Tenen­cia de armas: acción de poseer un arma en legal forma.

    – Por­ta­ción de armas: acción de poseer un arma de fuego en con­di­cio­nes de uso inmediato.

    – Trans­porte de armas: es la acción de tras­la­dar una o mas armas descargadas.

    Legí­tima defensa

    Del aná­li­sis de la situa­ción actual refe­rente a la inse­gu­ri­dad, se des­prende que nues­tro acon­te­cer coti­diano se ve enmar­cado en la Pre­ven­ción y Disua­sión, debiendo tra­tar de evi­tar por todos los medios gene­rar o pro­vo­car un enfrentamiento.

    La legí­tima defensa tiene lugar cuando un indi­vi­duo se ve obli­gado por una cir­cuns­tan­cia ajena a su volun­tad como es la ame­naza a su pro­pia inte­gri­dad física o la de un tercero.

    Requi­si­tos para que exista legí­tima defensa:

    1. Que la agre­sión sea ilegítima

    2. Que exista una nece­si­dad racio­nal del medio empleado para impe­dirla o repelerla

    3. Que no haya pro­vo­ca­ción sufi­ciente por parte de quien se defiende.

    Armas de uso prohibido

     Todas las esco­pe­tas cual­quiera sea su sis­tema de dis­paro, cuyos caño­nes sean infe­rio­res a 380 mm.

     Todo pis­to­lón de cali­bre supe­rior al 28

     Agre­si­vos quí­mi­cos letales

     Armas elec­tró­ni­cas de efec­tos letales

     Armas disimuladas

     Viso­res noc­tur­nos reti­cu­la­dos adap­ta­bles a un arma para efec­tuar puntería

     Viso­res infra­rro­jos de cual­quier tipo reti­cu­la­dos adap­ta­bles a un arma para efec­tuar puntería

     Silen­cia­do­res

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    Segu­ri­dad en el manejo de armas

    o Tenga cui­dado con las armas. Con­si­dere que estas se encuen­tran siem­pre cargadas

    o Dirija la boca de las mis­mas hacia una direc­ción segura.

    o Veri­fi­que que el arma esté des­car­gada. Nunca crea lo contrario.

    o Nunca se debe per­mi­tir uti­li­zar un arma a quien no pasee los cono­ci­mien­tos básicos.

    o Luego de cada dis­paro (o serie) veri­fi­que que el cañón no esté obstruido.

    o Uti­lice muni­ción apro­piada. De buena cali­dad. Nunca uti­lice muni­ción de cali­bres dife­ren­tes a los de su arma, aun­que le parezca que la dife­ren­cia es pequeña.

    o Man­tenga el arma lubri­cada cuando esté almacenada.

    o No lubri­que en exceso, y seque bien los luga­res que esta­rán en con­tacto con la munición.

    o Nunca apunte a luga­res o cosas no permitidas.

    o No beba alcohol antes o durante el tiro

    .….….….….……
    Pre­ven­ción de accidentes

    La forma mas efec­tiva de pre­ve­nir acci­den­tes con­siste en la correcta uti­li­za­ción de un arma de fuego.

    Con­si­de­ra­mos que una correcta uti­li­za­ción con­siste en dos pasos fundamentales:

    1. el usua­rio debe poseer los cono­ci­mien­tos téc­ni­cos bási­cos, tanto teó­ri­cos como prác­ti­cos, en el uso y mani­pu­la­ción de un arma

    2. el usua­rio debe obe­de­cer a un com­pro­miso moral que le per­mita actuar siem­pre con responsabilidad

    EL DIA­BLO NO CARGA LAS ARMAS.……

    LOS ACCI­DEN­TES SON PRO­DUCTO DEL ACCIO­NAR DE UN INEPTO, UN NEGLI­GENTE, O DE UN IRRESPONSABLE

    .….….….….….…..
    Regla­men­ta­ción en polígonos

    Arma­mento

    El ingreso al polí­gono se debe hacer con las armas des­car­ga­das y guar­da­das en su estu­che, debiendo per­ma­ne­cer así hasta entrar a las gale­rías de tiro correspondientes.

    No está per­mi­tida la exhi­bi­ción de armas de fuera de estos recintos.

    Ins­truc­tor de tiro

    Es la máxima auto­ri­dad den­tro de las gale­rías de tiro.

    Podrá prohi­bir la per­ma­nen­cia en las gale­rías de tiro de las per­so­nas que hagan uso inde­bido, impru­dente o peli­groso de un arma.

    Podrá ins­pec­cio­nar todas las armas y muni­cio­nes y lle­gar a prohi­bir las que a su jui­cio sean inse­gu­ras o no estén en buen estado de funcionamiento.

    Uso de las instalaciones

    Se debe dis­pa­rar sola­mente al blanco que corres­ponde a su línea de tiro.

    Se deben colo­car como máximo cinco car­tu­chos en el cargador.

    No se podrá dis­pa­rar en ráfa­gas, sola­mente tiro a tiro.

    No se podrá dis­pa­rar en forma cru­zada, a los sopor­tes de los blan­cos, a las pare­des, pisos, cie­lo­rraso, o cual­quier otro ele­mento como latas , bote­llas en forma deliberada.

    Pro­ce­di­miento de tiro

    Tomar posi­ción en la línea de tiro asignada

    A la voz de “fuego libre” colo­car las armas en la mesa corres­pon­dien­tes apun­ta­das siem­pre en direc­ción a la zona de blancos.

    Car­gar y des­car­gar las armas sola­mente en el puesto de tiro y a la voz de “fuego libre”

    No cam­biar de línea de tiro o stand con un arma car­gada, ni entre­gar un arma car­gada a otro tirador.

    Alta el fuego: cuando escu­che esta ins­truc­ción cese de dis­pa­rar de inme­diato, deje el arma des­car­gada y abierta sobre la mesa, con el cañón apun­tando en direc­ción a los blan­cos, y no la toque hasta reci­bir nueva instrucción.

    Pro­tec­ción visual y auditiva

    Es obli­ga­to­rio el uso de pro­tec­to­res para todas las per­so­nas que ingre­sen a la gale­ría de tiro.

    El arma en el domicilio

     Guarde al arma des­car­gada y lejos del alcance de ter­ce­ros (niños, emplea­das domes­ti­cas, etc)

     Si es posi­ble en un armero, caja de segu­ri­dad o estu­che con llave y com­bi­na­ción. Otra posi­bi­li­dad es la parte supe­rior den­tro de un armario.

     Nadie debe tener cono­ci­miento a cerca de sus armas y municiones

     No exhiba un arma en reunio­nes fami­lia­res o de amigos

     No realice el man­te­ni­miento y lim­pieza a la vista de los niños, de ser posi­ble hágalo en el polígono

     No per­mita que nadie toque y mani­pule su arma

     No guarde el arma de un ter­cero (amigo o cono­cido), con la sim­ple excusa de que Ud. posee una caja de seguridad.

    RECUERDE QUE UD. ES EL ÚNICO RES­PON­SA­BLE DEL USO, MAN­TE­NI­MIENTO, Y GUARDA DE SUS ARMAS.
    —————

    Nor­mas para las prác­ti­cas en polígono

    1. Será expul­sado de las ins­ta­la­cio­nes quien actúe con irresponsabilidad.

    2. Los tira­do­res antes de eje­cu­tar una acción, debe­rán espe­rar a reci­bir ins­truc­cio­nes precisas.

    3. Se prohíbe el tras­paso de la línea de tiro y el acer­ca­miento a los blan­cos sin la auto­ri­za­ción de los instructores.

    4. Recuerde que ante la voz de “Alto el fuego”, deberá cesar de inme­diato la serie y colo­car el arma des­car­gada sobre la mesa con el cañón apun­tando hacia los blancos.

    5. No se podrán reto­mar las prác­ti­cas hasta la voz de “Fuego libre”

    6. Los polí­go­nos son ins­ta­la­cio­nes segu­ras, siem­pre que se tra­baje con serie­dad y sen­tido común.

    7. Se prohíbe fumar y beber bebi­das alcohó­li­cas durante las prácticas.

    8. Se prohíbe el tras­lado y movi­miento de las armas a tra­vés de la línea de tiro y del polí­gono en general.

    Recuerde que esto no es una com­pe­ten­cia,
    es una capa­ci­ta­ción, así que:

    Res­pete a sus com­pa­ñe­ros, relá­jese, con­cén­trese y dis­frute de esta apa­sio­nante actividad.

    Sal­va­dor Rametta
    NI: 236885

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