El agua, los diques, la forestación

El robo de las AFJP, la lista sábana, las malas polí­ti­cas públi­cas y el futuro del país están rela­cio­na­dos  Parte 3

En las par­tes 1 y 2 de esta serie de notas hemos hablado de las AFJP y su irres­pon­sa­bi­li­dad al inver­tir los dine­ros de los apor­tan­tes en bonos basura del estado nacio­nal con garan­tía del tesoro que resultó una “garan­tía de default y quita com­pul­siva de capital”.

Es decir, una gran estafa.

Hemos hablado de la nega­tiva o renuen­cia de los direc­ti­vos de las AFJP a inver­tir en el activo fores­tal, inver­sión que hubiera creado tra­bajo y riqueza en las zonas fores­ta­les del país, como Pata­go­nia y Meso­po­ta­mia y hubiera cons­ti­tuido una exce­lente inver­sión en el port­fo­lio de las ase­gu­ra­do­ras, por la “segu­ri­dad de la inver­sión”, pro­te­gida por segu­ros y a salvo de con­fis­ca­cio­nes y la rapiña del estado.

En Argen­tina, los legis­la­do­res fue­ron capa­ces tam­bién de pro­mul­gar una ley de esta­bi­li­dad fis­cal por treinta y tres años para la fores­ta­ción y luego dero­garla o anu­lar sus efectos.

En Tie­rra del Fuego empre­sas petro­le­ras invir­tie­ron en explo­ra­ción y explo­ta­ción apo­ya­das por una ley de exen­cio­nes impo­si­ti­vas para que luego el estado dero­gara esa ley o eli­mi­nara las exen­cio­nes con efecto retro­ac­tivo por tres años, con lo cual las empre­sas ya no sólo no podrían gozar en el futuro de esos bene­fi­cios que les habían sido otor­ga­dos sino que debían pagar deu­das crea­das por esta nueva regu­la­ción a tra­vés del efecto retro­ac­tivo de su apli­ca­ción, lo cual es una abe­rra­ción jurí­dica y una cabro­nada his­tó­rica, por así llamarla.

Si hay jus­ti­cia en este mundo, los auto­res de estas abe­rra­cio­nes debe­rán pagar por arrui­nar la repu­tación del país y cau­sar tanto sufri­miento a la pobla­ción con su locura cri­mi­nal e irresponsabilidad.

Hemos hablado tam­bién de la absor­ción de car­bono por parte de los bos­ques implan­ta­dos y natu­ra­les y la posi­bi­li­dad de que esta capa­ci­dad de los bos­ques se tra­duzca en un nuevo nego­cio o acti­vi­dad eco­nó­mica al gene­rar “bonos ver­des” de absor­ción de car­bono, los cua­les coti­za­rán en un mer­cado euro­peo o mundial.

Las empre­sas, así, podrán com­prar la “intan­gi­bi­li­dad” de bos­ques pri­va­dos y esta­ta­les pagando una suma anual, con lo cual podrán cum­plir con sus obli­ga­cio­nes de acuerdo a las nue­vas direc­ti­vas de los acuer­dos inter­na­cio­na­les para con­trol de emi­sio­nes, absor­ción de car­bono y lucha con­tra el efecto inver­na­dero y calen­ta­miento global.

Hemos leído las noti­cias de las prue­bas rea­li­za­das en el atlán­tico sur, las cua­les inten­tan cap­tar car­bono de la atmós­fera, lan­zando tone­la­das de hie­rro al mar con el fin de incen­ti­var pro­ce­sos bio­ló­gi­cos que pro­du­cen ese efecto.

Tam­bién lee­mos de la Decla­ra­ción de Monaco, que advierte acerca de la aci­di­fi­ca­ción de los océa­nos, con un cam­bio en el PH a un ritmo de hasta cien veces más rápido que el ritmo natural.

Advierte que este pro­ceso puede des­truir la vida en los océa­nos y exhorta a dis­mi­nuir las emi­sio­nes de dió­xido de car­bono a la atmós­fera, causa prin­ci­pal de este problema.

Vemos que los argen­ti­nos podría­mos con­tri­buir al con­trol y reduc­ción del calen­ta­miento glo­bal, en la medida en que podría­mos fores­tar gran­des por­cio­nes de nues­tro terri­to­rio, creando a la vez empleos y aumen­tando el pro­ducto bruto de las regio­nes a forestar.

Si hubiera lide­razgo polí­tico y moral, se podría lle­var ade­lante un plan maes­tro para cons­truir las auto­pis­tas del Inge­niero Laura (Plan Laura), el cor­dón fores­tal de Folco Doro en Pata­go­nia, com­bi­na­dos con una red de irri­ga­ción tomando agua de los prin­ci­pa­les ríos y lagos del país, que podría trans­for­mar varios millo­nes de hec­tá­reas y sumar­las a la pro­duc­ción de ali­men­tos y madera, con­tri­buir a dete­ner el agua en el terri­to­rio, evi­tando que corra hacia el mar sin bene­fi­ciar al suelo y con­tri­buir a aumen­tar la cober­tura vege­tal haciendo retro­ce­der al desierto y ele­vando las napas de agua subterráneas.

Asi­mismo, se podrían cons­truir dos o más ciu­da­des eco­ló­gi­cas de hasta un cuarto de millón de habi­tan­tes en zonas con agua y mine­ra­les, adonde se podrían tras­la­dar gran­des masas pobla­cio­na­les mar­gi­na­les que rodean las gran­des ciudades.

Los pre­sos podrían tra­ba­jar en algu­nas de estas obras, ganando un sueldo y ganán­dose así la vida mien­tras durara su condena.

Sin embargo, todo esto requiere de lide­razgo moral y una nueva gene­ra­ción de políticos.

Debe­mos ense­ñar estos temas en las escue­las y debe­mos for­mar la nueva gene­ra­ción de ciu­da­da­nos dis­pues­tos a la acción cívica y polí­tica, moral, pro­duc­tiva y ambiental.

Me han con­tac­tado maes­tras de escuela dicién­dome que mi BLOG:

Pata­go­nia Medio Ambiente es mate­ria de con­sulta y dis­cu­sión en las aulas y tam­bién se ha pre­sen­tado mi tra­bajo en con­gre­sos y talle­res de dis­cu­sión ambien­tal como uno orga­ni­zado por la Fun­da­ción FUN­DA­GUA: Fun­da­gua

Yo digo y afirmo que nada bueno sal­drá de la actual gene­ra­ción de polí­ti­cos y pode­mos ver que los mis­mos inca­pa­ces e inmo­ra­les de siem­pre ya se pre­pa­ran para volver.

El rura­lismo debe par­ti­ci­par en polí­tica e inte­grar los par­ti­dos políticos.

La gran fami­lia mili­tar argen­tina tam­bién debe hacerlo y esto será objeto de otra nota.

Los argen­ti­nos hemos sido ben­de­ci­dos con la abun­dan­cia en una tie­rra rica y mag­ní­fica pero hemos sido mal­de­ci­dos con el veneno comu­nista, el cual ha infil­trado todos los par­ti­dos polí­ti­cos con nocio­nes peri­mi­das pero vigen­tes en la Cor­po­ra­ción Polí­tica, la cual por supuesto, no se priva de robar y esta­far a la ciu­da­da­nía, apli­cando el popu­lismo y clien­te­lismo, des­truc­ción del sis­tema repu­bli­cano y fraude electoral.

Hemos de reac­cio­nar e inter­ve­nir TODOS en polí­tica, con­tro­lando a los gober­nan­tes y exi­giendo a los jue­ces que actúen.

Debe­mos tra­ba­jar todos para el futuro por­que el pre­senta inme­diato está perdido.

Sólo así la Argen­tina sobre­vi­virá con su nom­bre actual y su terri­to­rio ínte­gro la segunda década del Siglo XXI.

Autor: Sergio Graziano

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2 Comentarios en “El agua, los diques, la forestación”  

  1. 1 Delia

    Sr Gra­ziano, las AFJP debian inver­tir en titu­los basura por ley. Ley del Con­greso.
    Menem y De la Duda se encar­ga­ron de robar­nos todo.

  2. 2 ADELQUI NAZARENO RAMOS

    Como y donde ddebo acce­der para ver el esque­mas de los pla­nes FOLCO DORO Y LAURA.
    SALU­DOS
    ADEL­QUI N.RAMOS

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