Cicerón, Año 55 antes de Cristo

Señora Direc­tora:

Envío para com­par­tir con los lec­to­res este intere­sante frag­mento, como ejem­plo para estos dias que corren. Nues­tros polí­ti­cos debe­rían leerlo y lle­var a cabo estos escri­tos de la anti­gua Roma y su Demo­cra­cia, un cor­dial y afec­tuoso saludo.

Eduardo Tarabay._
SanLuisunPais._

Se deno­mina “clá­si­cos” a los artis­tas y pen­sa­do­res que no sólo fue­ron expo­nen­tes de sus res­pec­ti­vas épocas sino tam­bién dig­nos de ser imi­ta­dos por su vigen­cia a tra­vés de la His­to­ria. Marco Tulio Cice­rón, por ejem­plo, pasó a la his­to­ria por sus “Cati­li­na­rias”, como se llamó las car­tas públi­cas diri­gi­das a Cati­lina y sus segui­do­res que cons­pi­ra­ban para ins­tau­rar una dic­ta­dura tras haber sido derro­ta­dos en elec­cio­nes. El plan incluía una cons­pi­ra­ción para ase­si­nar a los cón­su­les y saquear la ciu­dad, y Cice­rón lo denun­ció defen­diendo al Senado como ins­ti­tu­ción y a la volun­tad popu­lar como fuente de su legitimidad.

Doce años antes de morir se dedicó a escri­bir reco­men­da­cio­nes para los gober­nan­tes de Roma, que solían per­der el rumbo bas­tante seguido. “El pre­su­puesto debe ser equi­li­brado, el Tesoro debe ser reapro­vi­sio­nado, la deuda pública debe ser dis­mi­nuida, la arro­gan­cia de los fun­cio­na­rios públi­cos debe ser mode­rada y con­tro­lada, y la asis­ten­cia a los paí­ses forá­neos debe ser cer­ce­nada para que nues­tro país no vaya a la ban­ca­rrota. La gente debe apren­der nue­va­mente a tra­ba­jar, en lugar de vivir a costa de la asis­ten­cia del Estado”, dijo en una de esas car­tas que tran­qui­la­mente es apli­ca­ble a nues­tra época. Es que los roma­nos se expan­dían sen­tando pro­tec­to­ra­dos o sellando alian­zas con otros esta­dos a los que some­tían mili­tar­mente o com­pro­me­tían con las dádi­vas que otor­ga­ban a sus reye­zue­los. Esa prác­tica ago­taba las arcas del Estado, que debía ape­lar a impues­tos dra­co­nia­nos sobre el patri­mo­nio de los ciu­da­da­nos. De ahí las reco­men­da­cio­nes de Cice­rón a sus gober­nan­tes. Por otra parte, el tra­bajo había dejado de ser el medio de vida hono­ra­ble de muchos roma­nos que pre­fe­rían vivir de la dádiva. Como intuyó Cice­rón, esa fue una de las razo­nes de la deca­den­cia y caída del impe­rio años más tarde.”

Fuente: Gentileza- Eduardo Tarabay

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


15 Comentarios en “Cicerón, Año 55 antes de Cristo”  

  1. 1 monica

    Qué acer­tado y actual resulta Cicerón .

  2. 2 julio

    La his­to­ria siem­pre se repite

  3. 3 José Ramón

    Muy intere­sante, con tu per­miso y el de Cice­ron lo incluire en mi blog y lo comentare.

    Un saludo,

  4. 4 elrohir

    y sus con­se­jos han tar­dado 2000 años en lle­gar a oirse en la his­pa­nia. ¿tar­da­rán otros 100 en apli­carse? xD

  5. 5 Pit

    Como podian los roma­nos, a la vez:
    -“Esa prác­tica ago­taba las arcas del Estado, que debía ape­lar a impues­tos dra­co­nia­nos sobre el patri­mo­nio de los ciu­da­da­nos“
    – “el tra­bajo había dejado de ser el medio de vida hono­ra­ble de muchos roma­nos que pre­fe­rían vivir de la dádiva”

    No se, pero eso no cua­dra. ¿Los cosian a impues­tos y forra­ban con suvbenciones?

  6. 6 FarmenSûl

    Nihil novum sub sole… :P

  7. 7 paco

    Racis­tas. ( es que está de moda acu­sar de racismo cuando se dicen verdades )

  8. 8 Sergio

    Hola

    Un par de apun­tes (Espero no come­ter nin­gún error his­tó­rico, de ser así espero dis­cul­pen mi ignorancia):

    - En Roma, hasta donde yo sé, nunca hubo demo­cra­cia tal y como la enten­de­mos hoy día, y, hasta donde sigo sabiendo, no hubo nunca demo­cra­cia. La demo­cra­cia hubiese sido una demo­cra­cia a la griega, es decir, el gobierno del pue­blo, pero la cues­tión es, ¿quién es ciu­da­dano con dere­cho a par­ti­ci­par en el gobierno de la ciu­dad?. Ahí los grie­gos lo tenían bas­tante claro que para ser ciu­da­dano, aparte de haber nacido en la ciu­dad, uno debía cum­plir una serie de requi­si­tos (ser­vi­cio mili­tar, etc…) antes de poder ser con­si­de­rado ciudadano.

    - El Senado romano estaba for­mado por com­po­nen­tes de las fami­lias patri­cias roma­nas y no eran ele­gi­das por vota­ción popu­lar (sin­ce­ra­mente, no sé cuál era el método exacto para acce­der a sena­dor). Es decir, era una repú­blica, sí, pero más que demo­cra­cia, era una aris­to­cra­cia, el gobierno de los mejo­res (aris­tos = el mejor), aun­que este tér­mino ya por aque­lla época había dege­ne­rado, ya que no se entiende “Los mejo­res” de una manera pla­tó­nica, ya que Pla­tón (que por cierto, ya debe­rían tam­bién leerse el Estado de Pla­tón los polí­ti­cos de hoy) decía que los que deben gober­nar deben ser aque­llos mejor dis­pues­tos y mejor pre­pa­ra­dos, edu­ca­dos por el pro­pio Estado y obli­ga­dos a gober­nar, sino por meras élites eco­nó­mi­cas o de otra índole.

    Bueno, me repito como al prin­ci­pio, espero no haber come­tido nin­guna barra­ba­sada his­tó­rica. Y de cual­quier manera, sí, los polí­ti­cos de hoy día tie­nen mucho que apren­der de gente como Cice­rón y compañía.

    Un saludo.

  9. 9 ¿Cita falsa?

    ¿Podrias con­cre­tar la pro­ce­den­cia de esa cita? Dices que es una carta de Cice­rón. ¿De cuál? ¿En qué colec­ción está?

    Lo digo por­que creo que he leido toda su obra y no recuerdo seme­jante cita. Ade­más, algu­nos aspec­tos no me enca­jan con la época. Por ejem­plo, las ayu­das a pai­ses extran­je­ros y el hecho de que alguien pueda vivir a costa de la asis­ten­cia social no me enca­jan (mucho menos al final de la República).

    Mi impre­sión es que es una cita inven­tada por algún desa­pren­sivo y que –dado la falta de cri­te­rio de la gente, que todo lo que encuen­tra por inter­net lo da por bueno– se ha gene­ra­li­zado como cierta. Por ello, si pue­des con­cre­tar el ori­gen de esta cita sería muy clarificador.

    Muchas gra­cias

  10. 10 María Virgili V

    Hasta hace poco, el esfuerzo, el tra­bajo, el com­pro­miso, la serie­dad, eran un valor a la baja.
    Nues­tros jóve­nes decían: Papá eres tonto, tanto tra­bajo. ., mira a los Mario Conde y sus maria­chis”.
    Qui­zás esta cri­sis tan fuerte sirva para reco­brar unos valo­res.
    En vez de tan penoso poli­ti­queo, auna­mos fuer­zas para salir de esta bar­ba­rie, con un com­pro­miso serio de todas las capas socia­les y dar ilu­sión.
    La his­to­ria se repite y mien­tras una parte muy grande de la socie­dad padece, aves carro­ñe­ras de todos los nive­les se enri­quece. Asfi­xian al tra­ba­ja­dor hon­rado, que toda la vida ha pagado y encima la impo­ten­cia de sen­tirse aco­rra­lado por los de arriba y por lo de abajo.
    ¿ Qué socie­dad que­re­mos para nues­tros hijos?- Menos par­lare y más tra­ba­llare.
    Una vez oí a un hom­bre todo serio que me decía: María, si todos roban, ¿ por qué no puedo hacerlo yo.
    Sin comen­ta­rios.
    Un saludo

  11. 11 A. Turnes

    ES FALSA.

    En una carta a The Chicago Tri­bune (20 de abril de 1971), John H. Collins, pro­fe­sor de His­to­ria en la Uni­ver­si­dad Nort­hern Illi­nois, informó que tras la atri­bu­ción a Cice­rón,
    Cita:
    El pre­su­puesto debe ser equi­li­brado, el Tesoro debe ser relle­nado, la deuda pública debe redu­cirse, la arro­gan­cia de los fun­cio­na­rios públi­cos debe ser mode­rada y con­tro­lada, la asis­ten­cia a paí­ses extran­je­ros para que no debe­rían redu­cirse Roma se declara en ban­ca­rrota. Las tur­bas se ven obli­ga­dos a tra­ba­jar y no depen­der de gobierno para poder sub­sis­tir.
    en reali­dad se ori­ginó en una columna de hie­rro (1965), de fic­ción en cuenta Tay­lor Cald­well de la vida del sena­dor. (De hecho, Collins señaló que estaba en la página 483 de la edi­ción que tenía en la mano.)

    Collins declaró que la cita supuesta “es total­mente sin docu­men­ta­ción,” y que “la mayor parte de los] otros Cald­well [son fal­sas”. Señaló, asi­mismo, que “[a] nove­lista his­tó­rico tiene per­fecto dere­cho a poner con­ver­sa­cio­nes inven­ta­das y anéc­do­tas en una novela, pero no deben repre­sen­tar estos inven­tos como la his­to­ria auténtica”.

  12. 12 Miguel Angel

    Estoy com­ple­ta­mente de acuerdo con el comen­ta­rio de Ser­gio y lo mas pare­cido que tene­mos hoy como imi­ta­ción de demo­cra­cia, a la pseudo demo­cra­cia romana es la de Vene­zuela de hoy.
    Y espe­ra­mos que no haya en el mundo tales demo­cra­cias, que son mas bien fan­to­cha­das cirsenses.

  13. 13 Arturo

    La cita de Cice­rón es de la obra “La columna de Hie­rro”, de Tay­lor Cad­well, pági­nas 378–379, y es una crea­ción lite­ra­ria para dar cuerpo a un diá­logo entre Cice­rón y Gayo Anto­nio Hybrida hacia el año 64 a 63 antes de Cristo, justo des­pués de ser ambos ele­gi­dos Cónsules.

    La trans­cribo. En todo caso, “se non e vero, e ben trovato”:


    Cice­rón se quedó mirando al cam­pe­chano y bello ros­tro de su colega, con sus vivos ojos, y movió la cabeza des­alen­tado. Edu­cado en las vir­tu­des repu­bli­ca­nas, Cice­rón se sen­tía a menudo con­fun­dido ante Anto­nio. Este se mos­traba de acuerdo con él en que el pre­su­puesto debía ser equi­li­brado, el Tesoro vuelto a ser lle­nado y en que se redu­jera la deuda pública. Que la arro­gan­cia de los gene­ra­les debe­ría ser tem­pe­rada y con­tro­lada y que la ayuda a los paí­ses extran­je­ros se redu­jera, a menos que Roma fuera a la ban­ca­rrota; que se debía obli­gar a la plebe a tra­ba­jar y a no depen­der del gobierno para su sub­sis­ten­cia y que la pru­den­cia y la fru­ga­li­dad se pusiera en prác­tica lo antes posi­ble. Pero cuando Cice­rón empe­zaba a hacer núme­ros y a tra­zar pla­nes que per­mi­ti­rían cum­plir todas estas cosas, gra­cias a la aus­te­ri­dad, la dis­ci­plina y el sen­tido común, Anto­nio se sen­tía inquieto.

    — Pero si hace­mos esto o aque­llo cau­sa­re­mos difi­cul­ta­des a tal o cual clase —decía Anto­nio—. El pue­blo está acos­tum­brado al des­pil­fa­rro en las exhi­bi­cio­nes en cir­cos y tea­tros, a las lote­rías y a los repar­tos gra­tui­tos de carne y grano cuando siente nece­si­dad y a alber­gue cuando se encuen­tra sin casa, por­que una parte de la ciu­dad se esté recons­tru­yendo. ¿Acaso el bie­nes­tar de nues­tro pue­blo no es nues­tro supremo objetivo?

    —Pues poco bie­nes­tar va a tener nues­tro pue­blo si vamos a la
    bancarrota—repuso Cice­rón, ceñudo—. Sólo podre­mos ser de nuevo sol­ven­tes y fuer­tes, si acep­ta­mos pri­va­cio­nes y gas­ta­mos lo menos posi­ble hasta que la deuda esté pagada y el Tesoro vuelto a llenarse.

    …”

  1. 1 meneame.net
  2. 2 www.historiador.net


Deje un comentario