Pese a la “injuria” presidencial
Yapeyú tuvo sus Granaderos

La muche­dum­bre que se dio cita en Yapeyú modi­ficó por com­pleto la fiso­no­mía del pequeño poblado ubi­cado a 409 kiló­me­tros de esta capi­tal. Hubo efu­si­vi­dad en el saludo a los fun­cio­na­rios que lle­ga­ron en la comi­tiva ofi­cial y el más bus­cado fue Julio César Cleto Cobos. La guar­dia de Caza­do­res Corren­ti­nos, de la Poli­cía de la Pro­vin­cia, hizo la venia ante el monu­mento al Gene­ral San Mar­tín y una ban­dera de 300 metros abrazó el palco lle­vada por niños del lugar.

La orden pre­si­den­cial de reti­rar al cuerpo de Gra­na­de­ros a Caba­llo de Yapeyú en una fecha como la de ayer, sin dudas fue una equi­vo­ca­ción. El pue­blo todo se lo recordó a la pre­si­denta Cris­tina Fer­nán­dez de Kir­ch­ner. Tam­bién los miles de visi­tan­tes que lle­ga­ron hasta el solar his­tó­rico y las auto­ri­da­des que pre­si­die­ron el acto cen­tral por el 231 aniver­sa­rio del nata­li­cio del gene­ral José de San Martín.

El grito corren­tino sonó fuerte en el pequeño poblado recos­tado sobre el río Uru­guay. Pero no fue un sapu­cay ale­gre. Fue un ala­rido de indig­na­ción que se hizo carne en la gente. El color de la ban­dera fue el color de Yapeyú, y la voz, una repe­ti­ción de vivos repro­ches a una deci­sión ofi­cial que intentó des­nu­dar la gala del cum­plea­ños del Padre de la Patria.

El inten­dente local, Adán Gaya, el gober­na­dor Arturo Colombi y el vice­pre­si­dente Julio Cobos, en ese orden, rin­die­ron home­naje San Mar­tín y capi­ta­li­za­ron lo que tal vez fue el acto cívico más impor­tante de los últi­mos tiempos.

Miles de per­so­nas pro­ce­den­tes de dis­tin­tos pun­tos del inte­rior corren­tino, de la capi­tal pro­vin­cial y de pro­vin­cias veci­nas agi­ta­ron ban­de­ras argen­ti­nas a la vez que repu­dia­ron la deci­sión pre­si­den­cial de pri­var al tem­plete que guarda los res­tos de la casa natal del pró­cer mayor de la his­to­ria argen­tina, de la guar­dia de honor con­for­mada por el regi­miento de Gra­na­de­ros a Caba­llo. Estu­vie­ron de todos modos. En la repre­sen­ta­ción de los chi­cos y en la cola­bo­ra­ción de gra­na­de­ros jubi­la­dos que qui­sie­ron invo­lu­crarse. Des­em­pol­va­ron sus vie­jos uni­for­mes y vol­vie­ron al tra­bajo por unos minu­tos. Yapeyú tuvo gra­na­de­ros y ese fue otro golpe genuino en señal de ata­que por la “inju­ria” presidencial.

Por lo demás, la gente hizo su parte. Aplau­dió y vivó los men­sa­jes: uno muy sen­tido del inten­dente, otro justo y filoso del gober­na­dor, y un ter­cero más bien ami­ga­ble en tono his­tó­rico del vice­pre­si­dente, hecho que res­guardó la ins­ti­tu­cio­na­li­dad del acto que, por caso, contó con la pre­sen­cia de un nutrido grupo de fun­cio­na­rios, inten­den­tes y legis­la­do­res. Fal­ta­ron algu­nos, pero el bri­llo de la fiesta estuvo garantizado.

Civismo

No hubo ban­de­ras par­ti­da­rias pero sí pro­cla­mas anti­kir­ch­ne­ris­tas; y sec­to­res iden­ti­fi­ca­dos, como los del campo, que luego reci­bie­ron el apoyo público del gober­na­dor Colombi; más tarde el de Cobos y hasta del inten­dente local.

Jus­ta­mente fue Adán Gaya quien abrió la lista de ora­do­res con la pre­gunta de si “era nece­sa­rio, des­pués de la san­gre que die­ron los corren­ti­nos en la lucha por la inde­pen­den­cia nacio­nal, lle­gar al extremo de este agra­vio a nues­tro héroe más impor­tante, nacido aquí, en nues­tra tie­rra de Yapeyú”.
En lo que se inter­pretó como un grueso error polí­tico del Gobierno Nacio­nal, los asis­ten­tes al acto mani­fes­ta­ron sus coin­ci­den­cias con el men­saje de Gaya, exhi­biendo car­te­les de reprobación.

El gober­na­dor corres­pon­dió luego a las mues­tras de afecto de la gente. Espe­ra­ban una pala­bra que des­agra­vie el ata­que y se las dio. Se pre­sentó como “el gober­na­dor de la pro­vin­cia de Corrien­tes”, pero al mismo tiempo como un sim­ple ciu­da­dano: “Vengo a ren­dir mi humilde home­naje como uno más”, dijo.
Acto seguido, dis­paró con muni­ción gruesa para con­de­nar la nega­tiva pre­si­den­cial de enviar la tra­di­cio­nal guar­dia de Gra­na­de­ros a Yapeyú, al admi­tir que el pue­blo de Corrien­tes “nece­sita el ejem­plo y la guía del Liber­ta­dor por­que esta­mos heri­dos de peque­ñez y de mez­quin­dad, de des­pre­cio por los sen­ti­mien­tos nacio­na­les y de olvido de los altos valo­res de nues­tra comunidad”.

Des­tacó que “hemos visto a la guar­dia de gra­na­de­ros, su guar­dia his­tó­rica, reti­rarse de Yapeyú con lágri­mas en los ojos sin com­pren­der tanto ren­cor y tanta tor­peza”, pero al mismo tiempo resaltó que “en momen­tos como estos siem­pre se reunen los mejo­res sen­ti­mien­tos y los mejo­res valo­res, y aquí está la gente de tra­bajo, la gente sen­ci­lla, la gente del campo que pro­duce, la gente leal que genera la riqueza de los ali­men­tos para todo nues­tro gran país”.

En medio de aplau­sos, el gober­na­dor Arturo Colombi reci­bió la feli­ci­ta­ción del vice­pre­si­dente, quien cerró los dis­cur­sos con un men­saje en el que conectó la his­to­ria de Corrien­tes y de Men­doza, de donde es oriundo: “Cuando el hom­bre nacido en esta tie­rra inició su cam­paña hacia el Perú para ase­gu­rar la inde­pen­den­cia de Amé­rica, contó con la ayuda del pue­blo cuyano e indias men­do­ci­nas tiñe­ron uni­for­mes, frai­les fun­die­ron meta­les y muchos más hicie­ron su aporte”.

La cere­mo­nia trans­cu­rrió en un marco de fer­vor patrió­tico sin­gu­lar por la noto­ria ausen­cia del regi­miento his­tó­rico, reem­pla­zado por los Caza­do­res Corren­ti­nos que en cierta forma fue­ron la simiente del regi­miento creado por San Mar­tín en 1812, y estos a su vez flan­quea­dos por un grupo de niños gra­na­de­ros muy fes­te­ja­dos por la concurrencia.

Tam­bién hubo ex gra­na­de­ros que res­ca­ta­ron de sus guar­da­rro­pas el uni­forme, el cas­quete y los ata­víos típi­cos para for­mar fila en el tem­plete donde al final del acto ofi­cial y antes del des­file (esta vez sola­mente cívico, sin fuerza mili­tar o fede­ral alguna) las auto­ri­da­des sus­cri­bie­ron el acta donde se dejó cons­tan­cia de sus visi­tas al monu­mento que pre­side la plaza de armas yapeyuana.

La fiesta fina­lizó con el des­file de niños, alum­nos, ins­ti­tu­cio­nes civi­les y gau­chos, ade­más de ex com­ba­tien­tes y ex gra­na­de­ros que bus­ca­ron res­ca­tar el marco de solem­ni­dad supri­mido por la deter­mi­na­ción nacio­nal de reti­rar a los granaderos.

Una deci­sión que, sin embargo, motivó al final cierto intento por recom­po­ner las for­mas por parte de las auto­ri­da­des cas­tren­ses del Estado Mayor Conjunto.

Es que el vice­pre­si­dente no llegó, como se pre­vía, en el avión ofi­cial de Corrien­tes, sino que esta vez, cuando nadie lo creía posi­ble, desde el Minis­te­rio de Defensa se auto­rizó el vuelo de una aero­nave de la Fuerza Aérea Argen­tina para tras­la­dar a Cobos hasta Paso de los Libres.

Julio Cobos llegó ayer a la pro­vin­cia de Corrien­tes en un avión de la Fuerza Aérea y no en una aero­nave de la Pre­si­den­cia de la Nación como tras­cen­dió en un principio.

Fue un gesto que muchos leye­ron como el intento de una enmienda ante seme­jante des­pro­pó­sito, el de reti­rar los granaderos.

Lo cierto es que el hecho per­mi­tió que Cobos lle­gue a Yapeyú. Y Corrien­tes, de ese modo, vol­vió a reci­bir a una auto­ri­dad nacio­nal en el marco de los hono­res que se le rin­den al Padre de la Patria, luego de seis años de ausen­cia de repre­sen­tan­tes de tal enver­ga­dura, puesto que la última lle­gada ofi­cial desde la Nación había sido la de Eduardo Duhalde, en 2003.

El vice­pre­si­dente lo explicó sen­ci­lla­mente. “Pedí el avión para cum­plir con las for­mas, pero sabiendo que podían negár­melo pese a las obli­ga­cio­nes ins­ti­tu­cio­na­les. Sin embargo esta vez auto­ri­za­ron el vuelo”.

¿Tuvo miedo?, pre­guntó El Litoral.

El “no” risueño de la res­puesta no tuvo el mismo vigor que el “no” a las retenciones.

Fuente: Territoriodigital.com

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3 Comentarios en “Pese a la “injuria” presidencial
Yapeyú tuvo sus Granaderos”  

  1. 1 José Luis (Río Negro)

    Muy emo­cio­nante la nota de Terri​to​rio​di​gi​tal​.com, y com­par­tiendo todos sus con­cep­tos, y adhi­riendo como todos los años, el 25 de febrero, al con­me­mo­rarse, un nuevo aniver­sa­rio del nata­li­cio, del Gene­ral José de San Martín.-

  2. 2 Matilde C. Masats

    Estoy orgu­llosa, que unos peque­ños Gra­na­de­ri­tos con­ta­ran con his­to­ria, pasa­ron por todas las tapas de los dia­rios del mundo y saben que ellos cum­plie­ron con su deber de ciu­da­da­nos un aporte a la Patria que­rida y la inocen­cia de ellos fué para engran­de­cer los valo­res que otros des­pre­cian. Bravo heroes del mañana.

  3. 3 María Ofelia Rodríguez

    Real­mente una nota muy emo­tiva y veráz.
    Es un orgu­llo saber que un puñado de gra­na­de­ros jubi­la­dos estu­vie­ran pre­sen­tes junto a los chi­cos, una acción para no olvi­dar, en el día del Padre de la Patria.

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