Gracias, Querido Marcelo

Gra­cias, que­rido Mar­celo, sin­ce­ra­mente nunca pensé que te iba a oír hablar en serio alguna vez. Me has sorprendido.

Comen­ta­bas con bronca en una entre­vista, que los delin­cuen­tes están haciendo estra­gos con la gente común, aque­lla que, como vos, paga sus impues­tos, y a la que la están matando como a moscas.

Estoy total­mente de acuerdo con­tigo, Marce.

Quie­nes vivi­mos en el inte­rior, a Dios gra­cias, no hemos lle­gado, toda­vía, al grado de psi­co­sis que viven en la Capi­tal Fede­ral y el Gran Bue­nos Aires, en donde el dere­cho a la vida se ha con­ver­tido en quimera.

Eso sí, dejaste bien en claro que no esta­bas de acuerdo con la pena de muerte, aun­que coin­ci­días en lo sus­tan­cial con Susana Gimé­nez, por­que a pesar de que com­pi­ten por el rai­ting, la diva merece tu res­peto, sobre todo, por su honradez

¡Ay! Marce, en esto ya no puedo estar de acuerdo con vos. Decís que estás en con­tra de la pena de muerte, pero sin embargo nunca te he oído una pala­bra en con­tra del aborto.

Te cuento que para mí, el aborto tam­bién es el ase­si­nato de una per­sona, y de la per­sona más inde­fensa de todas.

En cuanto a Su, ojalá ya nadie se acuerde –  lo que es muy pro­ba­ble– de los escán­da­los que pro­ta­go­nizó con los autos para dis­ca­pa­ci­ta­dos, o sus andan­zas con los Nº 0–800 y sus deri­va­cio­nes con el tema del Padre Grassi, entre otros.

Tus crí­ti­cas, en gene­ral, siguie­ron con­tra el sis­tema y la falta de cas­tigo de los cul­pa­bles, ya que no se cum­ple con lo que las leyes dicen. Y agre­gaste que ade­más, resulta que en estos tiem­pos que corren, el vic­ti­ma­rio ter­mina con­vir­tién­dose en víctima.

¿Sabés que pasa, según me parece a mí, Marce?, las leyes de antes tenían un sus­tento moral que las de ahora no tie­nen. Aque­llas leyes obli­ga­ban interna y externamente.

Lo que sucede, es que antes se vivía en socie­da­des que bus­ca­ban el bien común y la feli­ci­dad de sus ciu­da­da­nos. Hoy, por el con­tra­rio, bus­can el bien pro­pio, se hace un culto de la con­cu­pis­cen­cia y el hedo­nismo está a la orden del día. Debés saber bien de qué te estoy hablando, ¿verdad?

Te voy a poner un ejem­plo: Hasta hace pocos años era impen­sado, que la pedofi­lia no fuera seve­ra­mente cas­ti­gada. Hoy en Holanda, ya hay un par­tido polí­tico que pre­tende bajar a 12 años, la edad para poder tener sexo con meno­res, sin que sea puni­ble. De pros­pe­rar esta idea, será legal el sexo con meno­res de edad. ¿Te cabe alguna duda de que esas leyes no lle­ga­rán pronto a la Argentina?

Como verás, la moral va más allá de lo per­mi­tido y de lo prohi­bido, que es a lo único a lo que vos te referís.

Te voy a poner otro ejem­plo más, de un ami­gote tuyo, para que entien­das cla­rito lo que te quiero decir: ¿Te acor­dás cuando el Bam­bino Veira fue con­de­nado por intento de vio­la­ción de un menor?, ¿te acor­dás que cum­plió una pena muy infe­rior a la de seis años, que era la que le habían impuesto?, ¿te acor­dás que con el trans­curso del tiempo, la víc­tima se vol­vió, tam­bién, una fugaz estre­lla mediá­tica, “gra­cias” a este tema? Si hasta capaz que par­ti­cipó en alguno de tus programas.

Bueno, como verás en este caso y siguiendo tu razo­na­miento, se cum­plió con lo que man­daba la ley.

El Bam­bino no tiene la culpa de que le hayan redu­cido la pena. Es cues­tión del Poder Judi­cial, me dirás vos con toda la razón.

De acuerdo, te res­pondo yo, pero ¿hay dere­cho –en sen­tido moral, enten­deme, por favor– de que hoy Veira sea expuesto como modelo y gran señor, incluso por vos, que lo invi­tás a tu pro­grama?, ¿hay dere­cho a que se hagan bro­mas, apo­lo­gía se lla­maba antes, en los medios de comu­ni­ca­ción, en torno al sujeto alu­dido y el delito que come­tió? No te parece que todo esto es humi­llante para esa parte sana de la socie­dad, a la que supues­ta­mente representás?

¿Ves de qué te hablo? Habiendo per­dido el rumbo moral como socie­dad argen­tina, impo­si­ble va a resul­tar que las leyes se ende­re­cen por sí solas.

A esta altura del par­tido, dejame que te pre­gunte una cosa: ¿Te sen­tís res­pon­sa­ble de algo de esto de lo que te estoy hablando?, o por el con­tra­rio, no te hacés cargo de nada, y te limi­tás a cri­ti­car a esa ente­le­quia que esta­ría lejos de tuyo, y que lla­más el “sis­tema”. ¿Acaso vos no estás inserto en el sis­tema?, ¿acaso no tenés más res­pon­sa­bi­li­da­des que el resto, por tu lugar pre­pon­de­rante en la sociedad?

Pero vol­va­mos a la entre­vista.  La parte más emo­tiva para mí, fue cuando recor­da­bas con nos­tal­gia las sali­das des­preo­cu­pa­das por tu Bolí­var natal, algo que no podés hacer ahora en la Capi­tal Federal.

Acto seguido, acla­raste, que tam­poco pien­sen que te aga­rró el vie­jazo y que sos un nos­tál­gico irre­cu­pe­ra­ble de los tiem­pos pasados.

No Marce, olvi­date, si cada vez estás más joven. Te cuento más: mien­tras se emi­tían tus refle­xio­nes sobre el tema de la inse­gu­ri­dad, en la TV pasa­ban imá­ge­nes tuyas. No te había visto antes los tatua­jes. Te que­dan bárbaro.

Pero deje­mos de lado estas fri­vo­li­da­des y retor­ne­mos a la entrevista.

Dijiste así, medio al pasar y como quien no quiere la cosa, que te preo­cu­pa­ban los cam­bios cul­tu­ra­les y el fla­gelo de la droga en la Argentina.

¡Ay!, acá de nuevo no te la puedo dejar pasar.

Per­do­name Marce, pero que vos te mues­tres preo­cu­pado por los cam­bios cul­tu­ra­les en la Argen­tina, me parece un abuso de tu parte.

Tan luego vos, que desde hace veinte años te le reís en la cara a la gente común, a ese des­pre­ve­nido que pasa por la calle, vos que per­ma­nen­te­mente estás pro­vo­cando y prohi­jando la estu­pi­dez y la imbe­ci­li­dad en gran parte de los ciu­da­da­nos argen­ti­nos, todo por­que te da plata, mucha plata. ¿tan luego vos, te que­jás de los cam­bios cul­tu­ra­les? ¡Andá!

Vos que, con las “jodi­tas para Video­match”, eras capaz de hacer lle­gar a las per­so­nas a un estado tal de ansie­dad que pare­cía que se iban a morir en cámara. Claro, la bronca de las víc­ti­mas se pasaba pronto, cuando se la trans­for­ma­bas, mági­ca­mente, en pre­mios, rega­los, via­jes, dinero y algu­nos minu­tos más en la tele.

Pero bueno Marce, vos seguís siendo un gana­dor. Te dicen el Midas de los medios. Tenés, al igual que los reyes, tu séquito y tu corte de bufo­nes. Si hasta te decla­rás amigo de la Reina.

Si Gramsci te hubiera cono­cido, ¡cómo te habría envi­diado! ¡Quién como vos! Nadie.

Te he escrito estas líneas, por­que Rial, en el final de la entre­vista dijo tex­tual: “Mar­celo, nada (se ve que es nihi­lista), gra­cias por haber­nos dejado char­lar con­tigo” Y ase­guró que estas decla­ra­cio­nes iban a tener un fuerte impacto, por­que no las decía “cual­quiera”, las decía Mar­celo Tinelli.

Eso fue lo que más me motivó: el hecho de que no seas un cual­quiera. Me doy cuenta de que le estoy escri­biendo a un grande, a un triunfador.

Creeme, Marce, yo lo único que he pro­cu­rado, es tra­tar de refle­xio­nar con vos para ver si te hacés cargo de algo, de todo lo mucho que has criticado.

Tu des­crip­ción de la deca­den­cia argen­tina ha sido clara, no así la bús­queda de sus cau­sas profundas.

Lo que pasa es que en mi con­cepto, vos sos una parte, no digo que la única, pero una parte impor­tante de la deca­den­cia argen­tina de estos últi­mos 20 años. Y a la par de la deca­den­cia moral, viene el auge de la inseguridad.

Segu­ra­mente, como te digo, nunca podre­mos deter­mi­nar qué grado de res­pon­sa­bi­li­dad per­so­nal ten­gas en todo lo que nos está pasando como socie­dad, pero de algo estoy seguro: no podés enve­ne­nar el agua, y des­pués, cuando te la dan de beber, que­jarte de dolor de estómago.

Autor: Diego García Montaño

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8 Comentarios en “Gracias, Querido Marcelo”  

  1. 1 Nunca Sucederá

    Yo ten­dría algu­nos ítems más que recla­marle a “Marce”.
    Te diría, Marce que­rido, que en estos años has ins­ta­lado en la socie­dad que los tra­ves­tis están bien, que siendo casado (¡dos veces casado!), no hay drama en levan­tarle la ropa a una pros­ti­tuta cara, mien­tras todos te lo fes­te­jan, te “envi­dian”, y te dicen “Aahh, bueeeeeee”, y una chica con voz seduc­tora te dice en off: “biennn, Mar­ceeee”, y toda esta cosa del caño, que hasta donde yo sabía se hacía en los pros­tí­bu­los y caba­rets, que vos tuviste la feliz idea de lle­var a las casas, a los gim­na­sios, a las revis­tas, como modelo para la juven­tud de hoy en día.
    Y con tus con­cur­sos de tra­se­ros y bus­tos ope­ra­dos de vedet­tes y mari­co­nes con­fe­sos, haciendo circo de lágri­mas y emo­cio­nes, y per­vir­tiendo los sue­ños autén­ti­cos de gente coti­diana, que ten­drá que bus­car otra pala­bra para no pare­cer un depra­vado moral que por la venta y expo­si­ción de sexo logra un fabu­loso y jugoso con­trato.
    Y tus lágri­mas de emo­ción ante niñi­tos cie­gos que can­ta­ban en tus pro­gra­mas de caza­ta­len­tos, y tus abra­zos sin­ce­rí­si­mos con ellos, mien­tras pro­mo­cio­na­bas gaseo­sas, y no sé cuán­tos otros pro­duc­tos.
    Y así nos acos­tum­braste, “Marce”, a lla­mar bueno y valioso a todo lo que en tu Bolí­var natal estoy seguro que tu abue­lita hubiera lla­mado una inmun­di­cia con todas las letras.
    Porque…¿sabés qué, Marce?. Pros­ti­tu­tas, tra­ves­ti­dos, per­ver­ti­dos de toda laya hubo siem­pre. Pero vos los rein­ven­taste. Por­que a par­tir de vos esa empezó a ser “buena gente”, gente para imi­tar, gente para envi­diar, gente para que­rer ser.
    Y mien­tras hacías tu circo, diste la espalda a la ver­da­dera Argen­tina. Te bur­la­bas del inú­til de De la Rúa, pero hacías “juego cabeza” con Kir­ch­ner a dos días de las elec­cio­nes, en la inau­gu­ra­ción de un gim­na­sio en tu Boli­var natal…
    Curioso, supongo que muchos de Boli­var habrán votado a Cris­tina por esa acti­tud tuya. Pre­gun­ta­les cómo les fue, sabiendo que el tuyo es un pue­blo agrícolo-ganadero…
    En fin, Marce, voy ter­mi­nando, pero por favor, callate la boca y pedile a Dios que te per­done. Por­que lo que es la Patria, si toda­vía está viva, algún día te lo demandará

  2. 2 Tomás

    En todo de acuerdo. Bue­ni­sima la nota y el comen­ta­rio. Yo agrego una frase atri­buida a Demó­cra­tes: “TODO ESTÁ PER­DIDO CUANDO LOS MALOS SIREN DE EJEM­PLO Y LOS BUE­NOS DE MOFA“
    Un cor­dial Saludo: Tomás

  3. 3 nelibe

    MAR­CELO ES “UN TRIUN­FA­DOR” ADMI­RADO POR LA MAYO­RÍA; DONDE SE PRE­SENTA, LO ACLA­MAN Y EL QUE SE ATREVE A JUZ­GARLO ES UN ENVI­DOSO. SU OPI­NIÓN PESA MUCHÍ­SIMO, ¡CHI­CAS, NO ESTU­DIEN, NO SE CAPÀ­CI­TEN, PARA QUË? MUES­TREN EL CULO! CHI­COS, HAGANSE GAY Y SEAN TRANS­GRE­SO­RES, LES PON­DRAN LA ALFOM­BRA ROJA DONDE SE PRE­SEN­TEN. VAN A TRIUN­FAR! ESTE ES EL PAÏS QUE SUPI­MOS CON­SE­GUIR, VIVA LA DEMOCRACIA!!!!

  4. 4 Matilde C. Masats

    No tengo el gusto de verlo eseos pro­gra­mas pero en su nota me entere de cada cosas,que espanto Mar­celo que espanto. Bue­ni­simo el articulo.

  5. 5 marta

    Mar­celo: en mi humilde enten­der creo que debes reveer tu pos­tura poli­tica y social.
    Sos un expo­nente de esta socie­dad, como lo es Susana o Moria. Y hay una masa que mira y se refleja en esos espe­jos.
    No estoy de acuerdo obvia­mente con esos ejem­plos, pero adhiero a la mayo­ria.
    Uste­des deben ser los que mar­quen el camino. Los que abran la bre­cha por­que tie­nen la opcion de un micro­fono al segundo que algo sucede.
    Noso­tros, la gente comun no, solo tene­mos estos espa­cios para mani­fes­tar­nos.
    Asi que … CUI­DADO SR. MAR­CELO con los men­sa­jes por­que hay muchos refe­ren­tes que lo miran y lo admi­ran.
    En lo per­so­nal no me gusta lo que hace en tele­vi­sion pero lo res­peto por­que es un crea­tivo que sabe ven­der.
    Y como lo se inte­li­gente, unase a este grito de toda una socie­dad que pide CAM­BIOS para la segu­ri­dad de todos.

    Salu­dos,
    Mp

  6. 6 nelibe

    CON RES­POECTO A LO QUE DIJO SOBRE LA INSE­GU­RI­DAD, ESTOY PLE­NA­MENTE DE ACUEDO, ALGO POSI­TIVO HAY QUE RES­CA­TARLE A MAR­CELO, SE PUSO A FAVOR DE LA GENTE Y AUN­QUE ÉL ESTA MUY BIEN PRO­TE­GIDO, ES UNA LLA­MADA DE ATEN­CION A LOS QUE NOS GOBIER­NAN ( NO SE LES OCU­RRA METERSE CON­MIGO, LES ADVIR­TIÓ, MIREN QUE TENGO MUCHO PODER!!).. AHH.. PER­DON POR LA PALA­BRA QUE USÉ ANTE­RIOR­MENTE, Y AUN­QUE LA MISMA FIGURA EN EN EL DIC­CIO­NA­RIO, QUISE DECIR “TRA­SERO”. MUY BUENA LA NOTA DE DIEGO MON­TAÑO!!. SALU­DOS CORDIALES.

  7. 7 Matias

    Que­rido Diego : Muy bueno el lla­mado de aten­cion ‚e invi­ta­cion a la refle­xion que surge de la nota . un abrazo

  8. 8 Silvina

    Exce­lente. Feli­ci­ta­cio­nes al autor de estas refle­xio­nes.
    Espero que se difunda amplia­mente este artículo.
    Ojalá de algún modo lle­gue al des­ti­na­ta­rio y a sus segui­do­res.
    Como dijo alguien en rela­ción a este tema, no hay algo más lamen­ta­ble que un bur­gués ate­rro­ri­zado.
    Saludos

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