Solzhenitsyn Pensamiento, vida y obra

Pen­sa­miento, vida y obra

Segunda entrega de la bio­gra­fía, publi­cada en la edi­ción anterior.

La gue­rra 1940–1945 *-La cár­cel y el exi­lio inte­rior 1945–1956 *-Escri­tor y ciu­da­dano 1956–1974 *

Índice

Intro­duc­ción

Seis vidas en una

Infan­cia y juven­tud 1918–1940

La gue­rra 1940–1945 *

La cár­cel y el exi­lio inte­rior 1945–1956 *

Escri­tor y ciu­da­dano 1956–1974 *

Un exi­lio crea­tivo y com­ba­tivo 1974–1994

De vuelta en Rusia 1994–2008

Epí­logo

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La gue­rra y el arresto 1940–1945

Edad 22 a 27

El 22 de junio de 1941 Hitler declara la gue­rra y avanza en un extenso frente sobre Rusia. Solz­he­nitsyn se pre­senta como volun­ta­rio pero no lo acep­tan. Lo nom­bran maes­tro de escuela en Moro­zovsk, donde con­vive con un inge­niero que habiendo sufrido arres­tos por los bol­che­vi­ques, cola­bo­rará con los ale­ma­nes al ocu­par estos su pue­blo. En octu­bre Solz­he­nitsyn es lla­mado a filas. Es sol­dado raso por medio año, luego pasa a una escuela de ofi­cia­les y en octu­bre de 1942 es desig­nado como teniente. En 1943 es movi­li­zado. Par­ti­cipa en la bata­lla de Koursk. En su lucha en el frente se interesa par­ti­cu­lar­mente por la razón que hacía que los rusos fue­ran capa­ces de cola­bo­rar con el enemigo y de luchar con fero­ci­dad y deses­pe­ra­ción en con­tra de sus pro­pios com­pa­trio­tas. Recibe una con­de­co­ra­ción por su par­ti­ci­pa­ción en bata­lla de Orel. En 1944 será ascen­dido a capitán.

Solz­he­nitsyn pasa durante la gue­rra por el terri­to­rio donde su padre había com­ba­tido durante la pri­mera gue­rra, que había estu­diado ya pro­fun­da­mente y que le ins­pira Agosto 1914 y Noches pru­sia­nas. En este último poema narra­tivo des­cribe la orgía des­con­tro­lada del avance sovié­tico, que dejará en el escri­tor un sen­ti­miento de culpa. En efecto, en enero de 1945 se lanza el ata­que final con­tra Ale­ma­nia. Pese a la pro­mesa de Sta­lin del “vale todo” a la sol­da­desca, que sig­ni­fi­caba el per­miso para vio­la­cio­nes, saqueos y robos a man­salva, Solz­he­nitsyn incita a sus hom­bres a la mode­ra­ción, pero la reali­dad de que fue tes­tigo fue otra: pri­mi­tiva, bru­tal e inhumana.

Los meses de bata­llas en pri­mera línea, las nue­vas expe­rien­cias, el ale­ja­miento de su casa y una visión más madura de la vida enfrían en este período las rela­cio­nes con su mujer Natalya, siendo cada vez más cons­ciente Solz­he­nitsyn de la dife­ren­cia de obje­ti­vos en la vida de ambos. En esta época toma con­cien­cia de la falta de metas ele­va­das de su com­pa­ñera. En efecto, Solz­he­nitsyn des­cu­bre una nueva jerar­quía de valo­res en la que para el, a dife­ren­cia de Natalya, los bie­nes mate­ria­les cons­ti­tuían un fin ins­tru­men­tal y no eran el prin­ci­pal objeto de sus des­ve­los. Este des­cu­bri­miento los separa en cuanto a lo que cada uno que­ría hacer con su vida en adelante.

En esta etapa de la gue­rra que cul­mina con su arresto, Solz­he­nitsyn inte­gra a su visión del mundo la expe­rien­cia de la gran capa­ci­dad del hom­bre en ejer­cer la fero­ci­dad con sus seme­jan­tes. Tam­bién incor­pora la de ser un tes­tigo callado y silen­cio­sa­mente cóm­plice de la bru­ta­li­dad ajena y se queda con el con­si­guiente sen­tido de culpa. Sin embargo, narrará en El pri­mer círculo la evo­lu­ción de sus con­clu­sio­nes: “… extra­ña­mente, cuando más me hun­día en ese mundo inhu­ma­na­mente des­pia­dado, más escu­chaba a aque­llos pocos que, incluso enton­ces, habla­ban a mi conciencia”.

La muerte de su madre en la abso­luta pobreza en 1944, de la que se entera meses des­pués, lo afecta profundamente.

Res­pecto de su bús­queda inte­rior, es a par­tir del 9 de febrero de 1945, cuando que es arres­tado, que se pro­duce el segundo gran quie­bre en su exis­ten­cia, y comienza a “com­pren­der la reali­dad sovié­tica y el tota­li­ta­rismo de un modo global”.

Supera así la visión par­cial del mundo que tenía antes de esta expe­rien­cia. Le fue­ron útiles para la cons­truc­ción de sus ideas en este periodo de su vida el jui­cio y la con­dena arbi­tra­rios y sin ape­la­ción, y su nive­la­ción social con el resto de los dete­ni­dos, lo que le puso de mani­fiesto rápi­da­mente la defor­ma­dora noci­vi­dad que tenían en su vida pre­ce­dente el orgu­llo y el sen­ti­miento de supe­rio­ri­dad que se había fabricado.

Ade­más es des­po­jado por la fuerza del orgu­llo que le pro­vo­ca­ron en su vida hasta enton­ces el éxito en los estu­dios, y su corta vida de mili­tar con pro­mo­ción y con­de­co­ra­ción incluida. A estas fuen­tes de sen­ti­mien­tos de supe­rio­ri­dad, las afecta la brusca e ines­pe­rada humi­lla­ción que expe­ri­mentó por el con­trol abso­luto de su exis­ten­cia física en manos del régi­men marxista.

La cár­cel y el exi­lio inte­rior 1945–1956

Edad 27 a 38

El 9 de febrero de 1945 es arres­tado y sen­ten­ciado a 8 años de inter­na­ción en el Gulag. Rea­liza tra­ba­jos for­za­dos pero sus ante­ce­den­tes lo lle­van a ser tras­la­dado a rea­li­zar tra­ba­jos cien­tí­fi­cos a un tipo de campo más benigno (“sharashka”).

En el mundo de los cam­pos de con­cen­tra­ción sovié­ti­cos, se pro­duce la aper­tura de Solz­he­nitsyn “ al otro”, encon­trando ese sen­tido espe­cial en que somos igua­les los hom­bres cuando esta­mos nive­la­dos por la coer­ción y el opro­bio sufrido en común y sin razo­nes valederas.

Conoce la expe­rien­cia de con­vi­vir con los pre­sos comu­nes, dete­ni­dos por crí­me­nes y de trato más que difí­cil. Encuen­tra lugar, tiempo y dis­po­si­ción anímica como para des­cu­brir dife­ren­tes apro­xi­ma­cio­nes a la reali­dad fun­da­men­ta­das como las suyas, y para man­te­ner pro­fun­dos deba­tes ideo­ló­gi­cos y reli­gio­sos con sus com­pa­ñe­ros de pri­sión como sus ami­gos Panin y Kope­lev y con Silin, un filó­sofo y teó­logo que le enseña el sen­tido del sufri­miento y del dolor.

Así, pau­la­ti­na­mente, se va pro­du­ciendo en él un cre­ci­miento inte­rior sus­ten­tado en el pau­la­tino des­cu­bri­miento de la ver­da­dera riqueza espi­ri­tual. En ese cre­ci­miento empieza a tener en cuenta el sen­tido del sufri­miento y del dolor, y a “dios”, como con­cepto pri­mero, y al final como Per­sona Divina. El camino inte­lec­tual de Solz­he­nitsyn es siem­pre un camino de ascen­sión (siem­pre sale de los pro­ble­mas “por arriba”) y de bús­queda de las rique­zas espirituales.

El cán­cer que le diag­nos­ti­can en enero de 1952 cons­ti­tuye el ter­cer momento defi­ni­to­rio de la vida de Solz­he­nitsyn, que tiene que ver con su con­ver­sión, por­que ésta se pro­duce luego de su ope­ra­ción en un hos­pi­tal. En reali­dad ya había comen­zado a evo­lu­cio­nar en sus ideas en 1950, cuando cam­bia en su inte­rior como pro­ducto de sus viven­cias y refle­xio­nes en el Gulag. Empieza a tener en cuenta a Dios. Pero es en 1952 cuando un com­pa­ñero de hos­pi­tal, Korn­feld, le relata su pro­pia con­ver­sión del judaísmo al cris­tia­nismo. Este relato es tomado por Solz­he­nitsyn como un legado espe­cial­mente des­ti­nado a el, por ser ase­si­nado Korn­feld en una madru­gada, inme­dia­ta­mente des­pués de haberle hecho el relato de su con­ver­sión al cris­tia­nismo en una larga con­ver­sa­ción nocturna.

Su con­ver­sión, se corres­ponde con un pro­ceso simi­lar al que des­cribe en El archi­pié­lago Gulag, haciendo el para­lelo de la bús­queda de una “salida” posi­ble para cada pri­sio­nero frente al infor­tu­nio, con una gama de reac­cio­nes y con­duc­tas de dife­rente ins­pi­ra­ción y con­te­nido moral, desde las más abyec­tas hasta las mas subli­mes, frente a una reali­dad que era simi­lar para todos. En defi­ni­tiva cuando a Solz­he­nitsyn le toque dejar la pri­sión, lo hará con una reno­vada y supe­rada base inte­lec­tual, cul­tu­ral y espiritual.

En 1953 de nuevo siente dolo­res y le diag­nos­ti­can otra vez el cán­cer: “a fines de 1953 estuve cerca de la muerte. No podía comer ni dor­mir.” En enero de 1954 lo inter­nan en Tash­kent donde le hacen radio­te­ra­pia. En su inter­na­ción se ins­pira para escri­bir Pabe­llón de Cáncer.

Con refe­ren­cia a su matri­mo­nio civil, en esta etapa de su vida se pro­duce –siem­pre desde la cár­cel– el ale­ja­miento de su mujer Natalya y el con­se­cuente divor­cio (48/49). En 1950 mejora la rela­ción. En 1952 Natalya se va a vivir con otro hombre.

En pri­sión nues­tro escri­tor escribe y luego memo­riza lar­gos tex­tos. Los sufri­mien­tos de los pena­dos le ins­pi­ran Un día en la vida de Ivan Deni­so­vitch. Escribe El Camino (Noches pru­sia­nas, Un fes­tín de con­quis­ta­do­res, Pri­sio­ne­ros) y en 1955 tra­baja en El pri­mer círculo

El 13 de febrero de 1953 a pocos días de la muerte de Sta­lin, es libe­rado de la pri­sión y con­de­nado al exi­lio interno a per­pe­tui­dad, siendo des­ti­nado a un villo­rrio lla­mado Kok Terek, en el sur de Kazakhs­tan. Allí tra­ba­jará en la escuela del lugar como pro­fe­sor de mate­má­ti­cas y física. Desde el exi­lio inte­rior, se vuelve a poner en con­tacto con sus ami­gos Panin y Kopelev.

El 6 de marzo de 1953 muere final­mente Sta­lin, y lo suce­den Beria, Malen­kov y final­mente Krus­chev. En 1956 se rea­liza el XX Con­greso del Par­tido y la reha­bi­li­ta­ción de miles de pri­sio­ne­ros polí­ti­cos. El 6 de febrero de 1956 se pro­duce su reha­bi­li­ta­ción y Solz­he­nitsyn esta en con­di­cio­nes de vol­ver a Moscú y a hacer su entrada al mundo literario.

Escri­tor y ciu­da­dano 1956–1974

Edad 38 a 56

En este período de su vida, Solz­he­nitsyn apro­ve­cha la ven­tana de opor­tu­ni­dad que le abre el antis­ta­li­nismo y expone sus ideas, pri­mero a tra­vés de la lite­ra­tura. Así se dará a cono­cer y alcan­zará rápida fama uti­li­zando en su con­tra en forma pro­gre­siva y mien­tras pudo al pro­pio apa­rato del sis­tema sovié­tico, a tra­vés de Novy Mir, donde publi­ca­ron pri­mero Un día en la vida de Ivan Deni­so­vitch, un ale­gato por ele­va­ción al sis­tema sovié­tico a tra­vés del relato de un solo día en la vida de un “sim­ple” pri­sio­nero de un campo de con­cen­tra­ción, y al mismo tiempo una mues­tra del triunfo de la fe sobre la adversidad.

Pos­te­rior­mente le publi­can La casa de Matriona, obra en la que retrata una modesta señora rusa que repre­sen­taba “el alma de su país”,“una de esas per­so­nas hon­ra­das sin las que, como dice el dicho, nin­guna ciu­dad puede sobre­vi­vir, ni tam­poco el mundo”. Afirma Pearce que para “el his­to­ria­dor disi­dente Pome­rants, el cris­tia­nismo comenzó para millo­nes de rusos con la lec­tura de La casa de Matriona”. Luego, en Por el bien de la causa, Solz­he­nitsyn ataca “la corrup­ción y la injus­ti­cia endé­mi­cas del régi­men comunista”.

Una vez reha­bi­li­tado judi­cial­mente, en junio de 1956 toma un tren desde su des­tie­rro inte­rior y viaja a Moscú donde es reci­bido por sus ami­gos Panin y Kopelev.

En esta etapa se define la vida sen­ti­men­tal de Solz­he­nitsyn. En abril de 1956 había escrito a Natalya Alek­seevna Res­he­tovs­kaya. Se encuen­tran en junio, y en diciem­bre se vuel­ven a casar por el regis­tro civil.6

En 1957, luego de su reha­bi­li­ta­ción se ins­taló como pro­fe­sor en Ria­zan. Debido a su cán­cer, Solz­he­nitsyn piensa que tiene poco tiempo de vida por delante. En 1958 tiene una recaída y le efec­túan un nuevo tratamiento.

En el verano de 1959 visita en Ros­tov a su amigo de cole­gio Niko­lai Vir­ke­vich que había sido con­de­nado con Solz­he­nitsyn y que había que­dado indi­fe­rente, agnós­tico y apático.

En Agosto de 1968 Solz­he­nitsyn cono­cerá a Natalya Dmi­trievna Svetlova (que copia a máquina El Pri­mer Círculo) y se enamora esta vez clara y defi­ni­ti­va­mente, man­te­niendo a par­tir de allí con ella y hasta su muerte, una uni­dad de pro­yec­tos, de idea­les y de vidas. A fines de 1973, cuando varios de sus ami­gos le qui­tan su apoyo, Alya es su com­pa­ñía incon­di­cio­nal, su “roca” y lo será por el resto de su existencia.7 Luego de haber hecho cono­cer su obra y su per­sona, de ganar un lugar en la vida de su país, y de haber difun­dido un men­saje a tra­vés de sus libros, Solz­he­nitsyn sen­tirá mas ade­lante otra vez con fuerza la opre­sión del sis­tema sovié­tico y la per­se­cu­ción. En algún momento lle­gará a dis­per­sar sus pape­les –que escon­día en casa de ami­gos– hasta lle­gar a caer en la deses­pe­ra­ción y a pen­sar en el suicidio.

Pero mien­tras tanto, en el exi­lio Solz­he­nitsyn ha podido al fin tra­ba­jar en su obra lite­ra­ria. En 1961, tras el XXI Con­greso del Par­tido le entrega a Alek­sandr Tvar­dovsky, direc­tor del dia­rio lite­ra­rio Novy Mir una copia de Un día en la vida de Ivan Deni­so­vitch, que lo hace cir­cu­lar, y le hace un con­trato a Solz­he­nitsyn. Para publi­car el libro, es nece­sa­ria la inter­ven­ción del pro­pio Krus­chev quién aprueba su impre­sión en octu­bre de 1962. Con este tra­bajo, Solz­he­nitsyn debuta lite­ra­ria­mente y obtiene un éxito inme­diato. 8

A fines de 1962 publica La casa de Matriona y en julio de 1963 Por el bien de la causa

En mayo de 1964 invita a Tvar­doksky a leer El pri­mer círculo, y aun­que este le hace un con­trato para la publi­ca­ción de la obra, recibe la orden del secre­ta­rio pri­vado de Krus­chev de “ente­rrarla”… Cuando ve las difi­cul­ta­des que se pre­sen­tan para la publi­ca­ción de sus libros, Solz­he­nitsyn manda algu­nos al samiz­dat (cir­cuito clan­des­tino) y comienza a tra­ba­jar fuera de su casa por segu­ri­dad. Tam­bién se afeita la barba para evi­tar ser reco­no­cido. En una oca­sión, lle­gan a alla­nar la casa de un amigo y secues­tran El pri­mer círculo

En este período, enton­ces, habrá escrito y ter­mi­nado el Pri­mer círculo, Un día en la vida de Ivan Deni­so­vitch (que había con­ce­bido en el campo de Eki­bas­tuz en 1952), novela que escribe en cua­renta días y a la que Joseph Pierce le da la impor­tan­cia de un Ivan el Terri­ble lite­ra­rio en la vida de Rusia por el impacto que pro­vo­cará en el otoño de 1960; escribe La casa de Matriona y Llama al viento en 1963; ter­mina El pri­mer círculo en 1966; tra­baja en Pabe­llón de Cán­cer; y hasta Febrero de 1967 tra­baja tam­bién en el El archi­pié­lago Gulag en abso­lu­tos her­me­tismo y cau­tela. En 1965 se publica en Occi­dente Pabe­llón de cán­cer y en 1968 El pri­mer círculo. Durante 1969 su obra alcanza difu­sión en el mundo occi­den­tal; en 1971 se publica en Occi­dente Agosto de 1914. Para 1972 Solz­he­nitsyn ya ha sido tra­du­cido a 35 idio­mas. En diciem­bre de 1973 se publica el Archi­pié­lago Gulag en París y a fines de 1973 tra­baja en “Desde debajo de los escombros”.

Pero para­le­la­mente a su tra­bajo de escri­tor, Solz­he­nitsyn va desa­rro­llando una vida pública con la misma ener­gía que con la lite­ra­tura apro­ve­chando su noto­rie­dad, que uti­liza para ejer­cer influen­cia en la vida polí­tica de la Unión sovié­tica, que aun sin la pre­sen­cia de Sta­lin estaba lejos de haberse con­ver­tido en un oasis de paz y libertad.

Fruto de las ideas que iba difun­diendo, así como generó millo­nes de adhe­sio­nes, tam­bién con­so­lidó un frente de enemi­gos que per­ci­bían el “daño” que pro­vo­caba al comu­nismo la lite­ra­tura de Solz­he­nitsyn, y que no esta­ban dis­pues­tos a ceder el terreno sin dar bata­lla por todos los medios disponibles.

En octu­bre de 1964 cae Krus­chev y en sep­tiem­bre de 1965 sube Breznev.

En 1966 asiste por pri­mera vez en muchos años a una pro­ce­sión que lo hace recor­dar su juventud.

En este período de su vida, tiene par­ti­cu­lar sig­ni­fi­ca­ción una entre­vista que brinda en noviem­bre de 1966 a un corres­pon­sal japo­nés con el que habla del Pri­mer círculo y de los impe­di­men­tos para su publi­ca­ción en Rusia. Define allí su con­cep­ción acerca de los debe­res del escri­tor como la lucha por la paz, el com­bate “por la jus­ti­cia social y el for­ta­le­ci­miento de los valo­res espi­ri­tua­les de sus contemporáneos”.

El mismo mes mues­tra su coraje al ata­car públi­ca­mente al KGB. Habla en el Ins­ti­tuto Laza­rev y sus pala­bras son con­si­de­ra­das como sui­ci­das por los asis­ten­tes. Sal­tea a par­tir de ese momento las barre­ras de la segu­ri­dad, de la “correc­ción polí­tica” y de la dis­cre­ción, y pasa a con­ver­tirse en un icono y un sím­bolo en la lucha por la liber­tad en la Unión Soviética.

En diciem­bre de 1966 se debate en el Club Cen­tral de Escri­to­res sobre El Pabe­llón de cán­cer. En noviem­bre de 1967 escribe una carta a los miem­bros del secre­ta­riado de la Unión de escri­to­res, man­te­niendo una reunión con el secre­ta­riado y 30 secre­ta­rios (narrada en The oak and the calf). En octu­bre recibe los ata­ques del edi­tor de Pravda.

En mayo de 1967 escribe otra carta abierta al IV Con­greso de escri­to­res sovié­ti­cos (con copia a perió­di­cos y revis­tas lite­ra­rias) en la que mani­fiesta sus aira­das obje­cio­nes a la cen­sura infun­dada. A los pocos días recibe la adhe­sión pública de ochenta miem­bros de la Unión de escri­to­res soviéticos.

En sep­tiem­bre de 1967, en una céle­bre reunión en el Secre­ta­riado de la Unión de escri­to­res sovié­ti­cos, Solz­he­nitsyn define la “tarea del escri­tor, que “con­siste en selec­cio­nar (…) asun­tos  uni­ver­sa­les y eter­nos, los secre­tos del cora­zón y de la con­cien­cia de los seres huma­nos, el enfren­ta­miento entre la vida y la muerte, el triunfo sobre el dolor espi­ri­tual, las leyes en la his­to­ria de la huma­ni­dad que nacie­ron en la pro­fun­di­dad de los tiem­pos inme­mo­ria­les y que sólo deja­rán de exis­tir cuando el sol deje de brillar”.

En sep­tiem­bre de 1969 se hacen públi­cas las dife­ren­cias de Solz­he­nitsyn con Novy Mir y se pro­duce su ale­ja­miento de los “mar­xis­tas libe­ra­les”. En noviem­bre se lo expulsa de la Unión de escri­to­res de la URSS publi­cán­dose en diciem­bre su expul­sión. Solz­he­nitsyn res­ponde con una carta de pro­testa y en Occi­dente se eleva un coro de recla­mos en su favor.

En esta etapa de su vida, la visión de la reali­dad que encie­rran sus obras, ofrece a los lec­to­res una nueva manera de ana­li­zar la reali­dad, dife­rente a la impuesta durante cua­renta años, que había tenido como “guía ofi­cial” la doc­trina del par­tido comu­nista de la Unión sovié­tica. Su visión del mundo pro­vocó rápi­da­mente una línea divi­so­ria de aguas y pronto el sis­tema generó sus anti­cuer­pos, por lo que Solz­he­nitsyn pasa a uti­li­zar cua­tro for­mas dife­ren­tes de difun­dir sus men­sa­jes y a pro­mo­ver la refle­xión y el cam­bio a tra­vés de las ideas: el samiz­dat en Rusia (red lite­ra­ria clan­des­tina), el envío encu­bierto de su obra al extran­jero y su publi­ca­ción en el Occi­dente, la uti­li­za­ción de la prensa inter­na­cio­nal y los estra­dos a los que era reque­rido para hablar en oca­sio­nes en la pro­pia Rusia.

Con el pau­la­tino cie­rre del sis­tema sobre si mismo y la expul­sión de Solz­he­nitsyn de la Unión de escri­to­res, el cen­tro de gra­ve­dad de la difu­sión de sus escri­tos pasa a Occi­dente, donde sus obras son publi­ca­das y el 8 de octu­bre de 1970 se le otorga el Pre­mio Nobel de Lite­ra­tura, enviando para la oca­sión un dis­curso sobre la natu­ra­leza y los fines del arte, y la tarea del artista, pero sin asis­tir a la entrega para que no se le cie­rre la fron­tera al regresar.

Para ese enton­ces, Solz­he­nitsyn había desa­rro­llado un con­cepto sus­ten­tado en la esen­cia espi­ri­tual de la cul­tura indi­vi­dual de cada pue­blo, que llamó el “alma de las nacio­nes”, y que cons­ti­tuyó la pie­dra angu­lar de su visión del mundo. Así, afirma que “las nacio­nes son la riqueza de la huma­ni­dad, sus rique­zas gene­ra­li­za­das”, y “hasta la más humilde entre ellas tiene sus colo­res par­ti­cu­la­res y alberga en su inte­rior un aspecto espe­cial de los desig­nios de Dios”. Esta con­cep­ción de la pro­vi­den­cia divina es des­ta­cada por Pearce, a quién Solz­he­nitsyn “rati­fi­cará” en 1998 que “Dios está pre­sente tanto en la vida de cada per­sona como en la vida de nacio­nes enteras”.

En 1970 Tvar­dovsky es des­ti­tuido y muere en diciem­bre de 1971. En agosto de 1971 un amigo de Solz­he­nitsyn es gol­peado mien­tras estaba en su casa en su ausen­cia. Solz­he­nitsyn envía car­tas a las auto­ri­da­des de su país pidiendo una inves­ti­ga­ción.  A la publi­ca­ción del Archi­pié­lago Gulag en París, Pravda publica un artículo titu­lado “la senda de la trai­ción”. Cua­tro días des­pués Solz­he­nitsyn hace pública una decla­ra­ción en su defensa y recibe en apoyo una carta de los disi­den­tes fir­mada por Andrei Saja­rov y cua­tro disi­den­tes más.

En 1972 escribe una Carta de Cua­resma al patriarca de Rusia, en la que ade­más de mos­trar abier­ta­mente su cris­tia­nismo (“reve­lando inevi­ta­ble­mente más y más de mi mismo”), soli­cita a las jerar­quías mayor com­pro­miso prác­tico en la lucha con­tra la per­se­cu­ción reli­giosa en la Unión Sovié­tica, lla­mando a mayor espí­ritu de sacri­fi­cio, recor­dando que en triunfo del cris­tia­nismo (empe­zando por los pri­me­ros tiem­pos) había tran­si­tado como aspecto por “el camino del sacri­fi­cio” como un aspecto esen­cial­mente cons­ti­tu­tivo. La carta le pro­voca un cisma entre lec­to­res y cola­bo­ra­do­res. En esta época, Solz­he­nitsyn ya ha optado por sacri­fi­car osten­si­ble­mente un pre­sente de com­pro­miso con las auto­ri­da­des sovié­ti­cas y de “diplomacia”con el mundo, a cam­bio de un camino de sacri­fi­cios ins­pi­rado en una visión tras­cen­dente y orien­tada al porvenir.

Su pro­nun­cia­miento adquiere gran difu­sión en Occi­dente y en Rusia, ade­más de gene­rarle nue­vos ata­ques por su “revi­sio­nismo reac­cio­na­rio y “repre­sión reli­giosa”. Pierde lec­to­res, y tam­bién “el apoyo de los más cer­ca­nos” para quie­nes el cris­tia­nismo era un límite que no esta­ban dis­pues­tos a tole­rar, ni aún en un amigo…

En agosto de 1973 se entre­vista con Aso­cia­ted Press y con Le Monde denun­ciando ame­na­zas de muerte reci­bi­das. Una amiga que es arres­tada, con­fiesa la ubi­ca­ción de una copia del Archi­pié­lago Gulag y luego se sui­cida. Solz­he­nitsyn anun­cia a los corres­pon­sa­les la exis­ten­cia del libro y su inten­ción de publicarlo.

Autor: Pablo López Herrera

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