Enargas — Estafa y Defraudación…

Ente Nacio­nal Regu­la­dor Del Gas (ENAR­GAS), orga­nismo autár­quico en el ámbito de la Secre­ta­ria De Energia

Minis­te­rio de Pla­ni­fi­ca­ción Fede­ral, Inver­sión Pública y Servicios.

Pre­sunta Comi­sión De Los Deli­tos De Estafa Y Defrau­da­ción, Aten­tado Con­tra La Segu­ri­dad Pública, Encu­bri­miento, Enri­que­ci­miento Ilí­cito Y Aso­cia­ción Ilícita.

Señor Inter­ven­tor del Ente Nacio­nal Regu­la­dor del Gas

Ing. Anto­nio Luís Pronsato

C.C. Pre­si­den­cia de la Nación

C.C. Señor Juez Fede­ral, Causa Nº 13.694, cara­tu­lada “MAR­TÍN Andrés S/Denuncia”

Ref.: Estafa Y Defrau­da­ción, Aten­tado Con­tra La Segu­ri­dad Pública, Encu­bri­miento, Enri­que­ci­miento Ilí­cito Y Aso­cia­ción Ilícita.

ANDRÉS ROBERTO MAR­TÍN, D.N.I. 10.370.798, por pro­pio dere­cho, y en mi carác­ter de ase­sor en la indus­tria del GNC, cons­ti­tu­yendo domi­ci­lio legal en Ave­nida Luro 3810, Ofi­cina “A” de la ciu­dad de Mar del Plata, ante el señor Inter­ven­tor del ENAR­GAS, res­pe­tuo­sa­mente me pre­sento y digo:

Objeto

En aten­ción a las obli­ga­cio­nes esta­ble­ci­das en los Arts. 4 y 5 del Decreto Nº 571 del 21 de mayo de 2007, por el cual el señor Pre­si­dente de la Nación orde­nara la “INTER­VEN­CIÓN” del ENAR­GAS, encon­trán­dose den­tro de las com­pe­ten­cias asig­na­das al ENAR­GAS por la Ley Nº 24.076, la de con­tro­lar la acti­vi­dad gene­rada por el uso del GNC, velar por el cum­pli­miento de la nor­ma­tiva vigente y la tutela de la SEGU­RI­DAD PÚBLICA, es que vengo por el pre­sente a poner en su cono­ci­miento sobre la irre­gu­lar situa­ción en que se encuen­tra alre­de­dor del cua­renta por ciento (40%) del Par­que Nacio­nal Auto­mo­tor pro­pul­sado a GNC, con­forme se explica a continuación.-

Ante­ce­den­tes

Con motivo de un estu­dio de campo rea­li­zado del Par­que Auto­mo­tor Nacio­nal pro­pul­sado a GNC y de las cons­tan­cias obran­tes en los Expe­dien­tes ENAR­GAS Nº 7016/7017, Nº 8933, Nº 8934, y Nº 8970 entre otros, se ha veri­fi­cado la exis­ten­cia de miles de auto­mo­to­res que son habi­li­ta­dos con equi­pos para GNC fuera de norma y com­pues­tos con regu­la­do­res de pre­sión caren­tes de homo­lo­ga­ción, y cilin­dros con­te­ne­do­res de GNC de dudosa pro­ce­den­cia, que resul­tan un grave peli­gro para el usua­rio y la SEGU­RI­DAD PÚBLICA, cuya fun­ción de tutela com­pete al ENARGAS.

El par­que auto­mo­tor con­ver­tido a GNC en Argen­tina, es de alre­de­dor de 1.800.000 vehícu­los, de los cua­les habría un 20% que cir­cu­lan equi­pos de dudosa pro­ce­den­cia y con obleas habi­li­tan­tes apó­cri­fas. El ENAR­GAS regis­tra 1.440.000 auto­mo­to­res habi­li­ta­dos con oblea OFI­CIAL ENAR­GAS, de los cua­les alre­de­dor de 500.000 tie­nen ins­ta­la­dos equi­pos para GNC com­pues­tos con ele­men­tos cons­ti­tu­ti­vos fuera de norma, o sea con “ins­ta­la­cio­nes defec­tuo­sas o cilin­dros con­te­ne­do­res de GNC de dudoso mar­cado”, como lo denun­ciara el 10 de agosto de 2007 ante las auto­ri­da­des del ENAR­GAS, la Cámara Argen­tina de Pro­duc­to­res de Equi­pos Com­ple­tos de Gas y Afi­nes, evi­den­ciando un grave y latente riesgo para las per­so­nas trans­por­ta­das y la pobla­ción en general.

A par­tir del 1º de enero de 1994 en que se pro­duce la pri­va­ti­za­ción de Gas del Estado S.E., la Ley 24.076 crea el ENTE NACIO­NAL REGU­LA­DOR DEL GAS (ENAR­GAS), orga­nismo des­cen­tra­li­zado de la Admi­nis­tra­ción Pública como Auto­ri­dad Regu­la­to­ria de la acti­vi­dad del gas natu­ral, asig­nando entre otras com­pe­ten­cias, la de con­tro­lar desde el punto de vista de segu­ri­dad, cali­dad y odo­ri­za­ción, al GNC, y de inves­ti­gar cual­quier ame­naza poten­cial a la segu­ri­dad y con­ve­nien­cia pública.-

Desde el 1º de enero de 1994, el ENAR­GAS asu­mió el ejer­ci­cio de su com­pe­ten­cia en mate­ria de segu­ri­dad, cali­dad y odo­ri­za­ción del GNC, y por ser su res­pon­sa­bi­li­dad, dis­puso el esta­ble­ci­miento de un marco nor­ma­tivo para garan­ti­zar la cali­dad y segu­ri­dad del ser­vi­cio de GNC que se sumi­nis­tra al con­su­mi­dor final, por cuanto la pro­tec­ción ade­cuada de los dere­chos de los con­su­mi­do­res cons­ti­tuye un bien tute­lado y con­fiado al ENAR­GAS a tra­vés del art. 2, inc. A de la Ley 24.076.

El ENAR­GAS es la Auto­ri­dad de Apli­ca­ción y Con­trol de todas las acti­vi­da­des rela­cio­na­das con la uti­li­za­ción de Gas Natu­ral Com­pri­mido (GNC), estando entre sus fun­cio­nes, la de velar por la pro­tec­ción de la pro­pie­dad, el medio ambiente y la segu­ri­dad pública, y la de regu­lar todo lo rela­tivo a la fabri­ca­ción, impor­ta­ción, comer­cia­li­za­ción e ins­ta­la­ción de “equi­pos com­ple­tos para uso de GNC en automotores”.

El riesgo intrín­seco real del GNC radica en la nece­si­dad de con­trol per­ma­nente de los equi­pos para GNC, a fin de evi­tar que sean some­ti­dos a con­di­cio­nes de tra­bajo para las que no fue­ron dise­ña­dos (vgr.; alta pre­sión, falta de revi­sión perió­dica, cali­dad del gas, corro­sión, meca­nis­mos de segu­ri­dad, etc.), lo que podría oca­sio­nar daños de irre­pa­ra­bles consecuencias.

La nor­ma­tiva vigente exige seve­ros con­tro­les que son nece­sa­rios para dis­mi­nuir el peli­gro que importa el uso del GNC en infrac­ción de la misma, y evi­tar que los Suje­tos res­pon­sa­bles por su cum­pli­miento, que­den incur­sos en la comi­sión de deter­mi­na­dos actos ilí­ci­tos (art. 189 bis, t.o. Ley 20.642 y art. 189; t.o. Ley 23.077) que aten­tan seria­mente con­tra la Segu­ri­dad Pública de la población.

CON­TRO­LES EXIGIDOS

La nor­ma­tiva ema­nada del ENAR­GAS le impone a los PEC, el deber de cer­ti­fi­car que los pro­duc­tos que se libe­ran al mer­cado se encuen­tren apro­ba­dos por algún Orga­nismo de Cer­ti­fi­ca­ción reco­no­cido por el ENAR­GAS, y que la des­crip­ción acu­ñada en el pro­ducto coin­cida con la des­crip­ción obrante en el res­pec­tivo código asig­nado, que surge del lis­tado de “Códi­gos de Regu­la­do­res para GNC” que perió­di­ca­mente emite el ENARGAS.

A los Orga­nis­mos de Cer­ti­fi­ca­ción, se les impone el deber de some­ter a prue­bas téc­ni­cas y de apti­tud a los ele­men­tos que se pre­ten­dan libe­rar al mer­cado, y con­tro­lar que las par­ti­das de ele­men­tos se corres­pon­dan con los pro­to­ti­pos opor­tu­na­mente apro­ba­dos. En defi­ni­tiva, es obli­ga­ción de los Suje­tos del Sis­tema de GNC, veri­fi­car que única­mente se habi­li­ten ope­ra­cio­nes de equi­pos para GNC ins­ta­la­dos en vehícu­los, cuyos com­po­nen­tes se encuen­tren debi­da­mente homo­lo­ga­dos, para no incu­rrir en actos ilí­ci­tos que lesio­nan la SEGU­RI­DAD PÚBLICA y de los USUARIOS.

El regu­la­dor de pre­sión que com­pone el equipo com­pleto para GNC es el ele­mento recep­tor del fluido gaseoso que pro­viene del cilin­dro con­te­ne­dor a una pre­sión de 200 bar, la que debe ser redu­cida a una pre­sión apro­xi­mada de 1,7 bar, al momento de ingre­sar al motor para su combustión.

La Norma NAG 417, Parte I, en su Punto 1.8.1. inciso c), deter­mina que: “Cada com­po­nente deberá ser iden­ti­fi­cado y ade­cua­da­mente empleado, mediante las ins­truc­cio­nes y mar­cas. A cada tipo se lo mar­cará como mínimo con las leyen­das que se indi­can: c) Regu­la­dor de pre­sión: I– Nom­bre del fabri­cante, marca o sím­bolo, II– Modelo, III– Pre­sión máxima de entrada, IV– Direc­ción del flujo, V– Para GNC y VI– Matrí­cula de aprobación”.

La Reso­lu­ción ENAR­GAS Nº 138/95, Anexo I, en su Punto 5, esta­ble­ció que: “Cada pro­ducto cer­ti­fi­cado se iden­ti­fi­cará, ade­más del mar­cado indi­cado en las nor­mas o espe­ci­fi­ca­cio­nes corres­pon­dien­tes con un logo­tipo único e inde­le­ble que se colo­cará en lugar visi­ble, acu­ñado o por otro método a satis­fac­ción del ENAR­GAS, que garan­tice su inal­te­ra­bi­li­dad, cuyo modelo res­pon­derá a las indi­ca­cio­nes del Anexo IV de la pre­sente Resolución.

Los Orga­nis­mos de Cer­ti­fi­ca­ción debe­rán arbi­trar los medios nece­sa­rios para evi­tar el uso inde­bido, fraude y/o fal­si­fi­ca­ción de los pro­duc­tos ingre­sa­dos al mer­cado”. Como último medio de con­tra­lor, el ENAR­GAS pro­cede a emi­tir perió­di­ca­mente un “Lis­tado de Códi­gos de Regu­la­do­res para GNC”, en los que des­cribe el mar­cado de marca y modelo que corres­ponde a cada uno de los regu­la­do­res de pre­sión debi­da­mente apro­ba­dos por algún Orga­nismo de Certificación.

En defi­ni­tiva, sola­mente pue­den ser habi­li­ta­dos vehícu­los que posean equi­pos para GNC, cuyos regu­la­do­res de pre­sión que se corres­pon­dan en un ciento por ciento con el pro­to­tipo opor­tu­na­mente apro­bado por un Orga­nismo de Cer­ti­fi­ca­ción reco­no­cido por el ENAR­GAS que cum­plan con el mar­cado esta­ble­cido en la Norma NAG 417, Parte I, Punto 1.8.1. c), que posean el logo­tipo iden­ti­fi­ca­to­rio esta­ble­cido por la Reso­lu­ción ENAR­GAS Nº 138/95, Anexo I, Punto 5, y, final­mente, que su des­crip­ción se encuen­tre incluida den­tro del “Lis­tado de Códi­gos de Regu­la­do­res para GNC” que perió­di­ca­mente emite el ENARGAS.

Pero la reali­dad indica que exis­ten alre­de­dor de 300.000 regu­la­do­res de pre­sión ins­ta­la­dos en vehícu­los que coti­dia­na­mente cir­cu­lan por las calles del país, que no se corres­pon­den con el pro­to­tipo opor­tu­na­mente apro­bado por Orga­nismo de Cer­ti­fi­ca­ción reco­no­cido por ENAR­GAS, y/o incum­plen con la Norma NAG 417, Parte I, Punto 1.8.1. c), y/o incum­plen con la Reso­lu­ción ENAR­GAS Nº 138/95, Anexo I, en su Punto 5, y/o no se encuen­tran inclui­dos den­tro del “Lis­tado de Códi­gos de Regu­la­do­res para GNC” que perió­di­ca­mente emite el ENARGAS.

Del tra­bajo de campo men­cio­nado, se ha podido detec­tar que los regu­la­do­res de pre­sión fuera de norma poseen alguno de los siguien­tes mar­ca­dos: 1) AGIP Argen­tina A-100 2) Atexa 3) Bigas Sesto Fio­ren­tino Fidenze Italy — Dgm 55095 Gm 4) Bigas Dgm 55095 Gm 5) Bon­fini Kpe 6) Bugatti B 100 7) Bugatti B 110 8) Bugatti B 140 9) Bugatti B 150 10) Bugatti 986–3/2 11) Bugatti 988–3/2 12) Bugatti Elec­tro­nic Con­trol 13) Bugatti In 2000 Bu01 14) Bugatti Metano 75 15) Bugatti Modelo Apro­bado Bva/Gn/1385–00 16) Bugatti Carente De Modelo, Con Iso­logo Bva 17) Caresa Gnc Aprob N 993–1 18) Dina­mo­tor Sin Modelo Mat Gde Nº 1468–3 Con Un Sole­noide 19) Dina­mo­tor Sin Modelo Mat Gde Nº 1468–3 Con Doble Sole­noide 20) Equipo Eco­ló­gico 21) Fae­ton Sin Otro Mar­cado 22) Kar­pik K 23) Landi L.M. 24) Lovato Auto­gas Vicenza Italy M91 25) Lovato Cng 101 Super 26) Metano R 27) Motor­gas Kpe Elec­tró­nico 28) Renzo Landi T.N.1. 29) Renzo Landi Tn1/C 30) O.M.V.L. R89/E1 31) Pres­con Enar­gas Mat N° 1286 Elec­tró­nico 32) Pres­con Kpe Elec­tró­nico 33) Salus­tri Gs.2 34) Tar­ta­rini 90-Rp/76 Ar Stan­dard 35) Tar­ta­rini 90-Rp/76 Ar Super 36) Tar­ta­rini 92-Rp/76 Ar Super 37) Tar­ta­rini Nuevo Modelo 1988 38) Tar­ta­rini Rp99 E 0995–3/4 Super 39) Toma­setto Lovato Italy Tls 40) Toma­setto Lovato Italy Ta 41) Toma­setto Lovato Tl02 Ita­lia 974–3/1 42) Toma­setto Lovato Made In Italy 43) Toma­setto Cng 2 44) Toma­setto Cng 2S 45) Toma­setto A. Nanto Italy Dgm 41285 Gm 46) Toma­setto A. Nanto Italy Dgm 45490 Gm 47) Toma­setto Achi­lle Nanto (Vi) Ridut­tore Cng 1 48) Volpe Kpe Elec­tró­nico 49) Volpe Ce/1 Y Otros.

Asi­mismo, en el Expte. ENAR­GAS Nº 8970, se encuen­tra un catá­logo des­crip­tivo con foto­gra­fías de los regu­la­do­res de pre­sión fuera de norma veri­fi­ca­dos en el estu­dio de campo men­cio­nado, con el deta­lle de cada defi­cien­cia en par­ti­cu­lar, en un total de 42 fojas.

Tutela De La Segu­ri­dad Pública

El Artículo XXIV de la Decla­ra­ción Ame­ri­cana de los Dere­chos y Debe­res del Hom­bre, garan­tiza que: “Toda per­sona tiene dere­cho de pre­sen­tar peti­cio­nes res­pe­tuo­sas a cual­quier auto­ri­dad com­pe­tente, ya sea por motivo de inte­rés gene­ral, ya de inte­rés par­ti­cu­lar, y el de obte­ner una pronta resolución”.

El Art. 42º de la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal garan­tiza que: “Los con­su­mi­do­res y usua­rios de bie­nes y ser­vi­cios tie­nen dere­cho, en la rela­ción de con­sumo, a la pro­tec­ción de la salud, segu­ri­dad e intere­ses eco­nó­mi­cos; a una infor­ma­ción ade­cuada y veraz; a la liber­tad de elec­ción, y a con­di­cio­nes de trato equi­ta­tivo y digno.-

Las auto­ri­da­des pro­vee­rán a la pro­tec­ción de esos dere­chos, a la edu­ca­ción para el con­sumo, a la defensa de la com­pe­ten­cia con­tra toda forma de dis­tor­sión de los mer­ca­dos, al con­trol de los mono­po­lios natu­ra­les y lega­les, al de la cali­dad y efi­cien­cia de los ser­vi­cios públi­cos, y a la cons­ti­tu­ción de aso­cia­cio­nes de con­su­mi­do­res y usuarios.-

La legis­la­ción esta­ble­cerá pro­ce­di­mien­tos efi­ca­ces para la pre­ven­ción y solu­ción de con­flic­tos, y los mar­cos regu­la­to­rios de los ser­vi­cios públi­cos de com­pe­ten­cia nacio­nal, pre­viendo la nece­sa­ria par­ti­ci­pa­ción de las aso­cia­cio­nes de con­su­mi­do­res y usua­rio! s y de las pro­vin­cias intere­sa­das, en los orga­nis­mos de control”.

La polí­tica de segu­ri­dad ciu­da­dana debe com­pren­der y enten­der la pre­ven­ción pri­ma­ria, con accio­nes en todos los ámbi­tos del bie­nes­tar social, y pro­cu­rar que los bene­fi­cios de la segu­ri­dad con­se­guida lle­guen a todos los sec­to­res de la pobla­ción, con­si­de­rando que a la pro­ble­má­tica social la acom­pa­ñan los fenó­me­nos de la corrup­ción y pér­dida de valo­res éticos y morales.

La Segu­ri­dad Común debe ser inte­grada a las polí­ti­cas de estado y estas deben ser abar­ca­ti­vas para enfren­tar el pro­blema desde un punto de vista mul­ti­dis­ci­pli­na­rio, erra­di­cando a los fun­cio­na­rios inidó­neos, las prác­ti­cas de corrup­ción y la pasi­vi­dad abso­luta de quie­nes tie­nen la obli­ga­ción de hacer cum­plir la nor­ma­tiva vigente y tute­lar la Segu­ri­dad Pública.

La exis­ten­cia de tan impor­tante can­ti­dad de equi­pos para GNC com­pues­tos con regu­la­do­res de pre­sión fuera de norma, deter­mina una evi­dente “pér­dida del con­trol” de la situa­ción, por lo que resulta impres­cin­di­ble la adop­ción en forma inme­diata, de media­das gene­ra­les de emer­gen­cia que per­mi­tan la rápida neu­tra­li­za­ción de accio­nes ilí­ci­tas y luego, apli­car medi­das a mediano y largo plazo que ase­gu­ren el man­te­ni­miento de la situa­ción rela­ti­va­mente favo­ra­ble alcan­zada, con el obje­tivo ulte­rior de que la ciu­da­da­nía regrese al sen­ti­miento gene­ral de encon­trarse en un ambiente libre de todo riesgo real y/o potencial.

Esta GRAVE SITUA­CIÓN de INSE­GU­RI­DAD PÚBLICA, ha sido gene­rada por la pro­pia falta de con­trol por parte de las auto­ri­da­des del ENAR­GAS quie­nes deno­tan con pal­ma­ria evi­den­cia la falta de ido­nei­dad, desidia, indi­fe­ren­cia e irresponsabilidad.

La Segu­ri­dad Pública con­siste en el con­junto de con­di­cio­nes garan­ti­za­das por el Dere­cho, con miras a la pro­tec­ción de los bie­nes jurí­di­cos; y desde una faz sub­je­tiva es el estado de un grupo social pro­te­gido por el orden jurí­dico. De allí que los deli­tos con­tra la segu­ri­dad pública son aque­llos que gene­ran una situa­ción de peli­gro res­pecto de otros bie­nes jurí­di­cos res­pecto de cuya inte­gri­dad debe velar el Estado.

El Código Penal, en el capí­tulo de los Deli­tos con­tra la Segu­ri­dad Pública, incluye la ile­gal fabri­ca­ción, adqui­si­ción, sus­trac­ción o tenen­cia de explo­si­vos y otros mate­ria­les. Tal figura, con­tem­plada en el pri­mer párrafo del artículo 189 bis del Código Penal prevé que: “El que, con el fin de con­tri­buir a la comi­sión de deli­tos con­tra la segu­ri­dad común o cau­sar daños en las máqui­nas o en la ela­bo­ra­ción de pro­duc­tos, adqui­riere, fabri­care, sumi­nis­trare, sus­tra­jere o tuviere en su poder bom­bas, mate­rias o apa­ra­tos capa­ces de libe­rar ener­gía nuclear, mate­ria­les radio­ac­ti­vos o sus­tan­cias nuclea­res, o sus desechos, isó­to­pos radiac­ti­vos, mate­ria­les explo­si­vos, infla­ma­bles, asfi­xian­tes, tóxi­cas o bio­ló­gi­ca­mente peli­gro­sos, o sus­tan­cias o mate­ria­les des­ti­na­dos a su pre­pa­ra­ción, será repri­mido con reclu­sión o pri­sión de cinco (5) a quince (15) años”.-

Se trata éste de un delito de carác­ter for­mal y de sim­ple peli­gro abs­tracto o pre­sunto, que se con­suma al fabri­car, sumi­nis­trar, adqui­rir, sus­traer, o estar en poder de bom­bas o las mate­rias o apa­ra­tos a que se refiere, enten­dién­dose que con la mera pose­sión del arte­facto prohi­bido, se coloca a la socie­dad ante el riesgo que menos­caba la segu­ri­dad común.

De allí que no resulte menes­ter la efec­tiva uti­li­za­ción del objeto ni la pro­duc­ción de daños para tener por con­fi­gu­rada ple­na­mente la con­ducta anti­ju­rí­dica. En cuanto a los ele­men­tos, obje­tos o sus­tan­cias a que se refiere la norma, corres­ponde seña­lar en pri­mer tér­mino que el artículo 1° del Decreto N° 302/83 Regla­men­ta­rio de la Ley Nacio­nal de Armas y Explo­si­vos N° 20.429, define los explo­si­vos como: “…Aque­llas sus­tan­cias o mez­clas de sus­tan­cias que en deter­mi­na­das con­di­cio­nes son sus­cep­ti­bles de una súbita libe­ra­ción de ener­gía mediante trans­for­ma­cio­nes químicas.

Esta defi­ni­ción incluye la de aque­llos arti­fi­cios que con­ten­gan explo­si­vos o estén des­ti­na­dos a pro­du­cir o trans­mi­tir fuego”. Como ya expli­cá­ra­mos, el regu­la­dor de pre­sión es el ele­mento esen­cial den­tro del equipo para GNC, que tiene la misión de redu­cir la pre­sión del fluido que pro­viene a 200 bar desde el cilin­dro con­te­ne­dor, hasta una mínima pre­sión de apro­xi­ma­da­mente 1,7 bar al ingre­sar al motor.

De allí que enten­da­mos que un regu­la­dor de pre­sión de equi­pos para GNC fuera de norma, caren­tes de apro­ba­ción, tipi­fi­can cla­ra­mente la figura que reprime la norma penal ante­rior­mente des­cripta. Asi­mismo, con la ins­ta­la­ción en auto­mo­to­res de equi­pos para GNC com­pues­tos con regu­la­do­res de pre­sión fuera de norma, no sola­mente se esta­ría per­ju­di­cado a los usua­rios en cuanto a la cali­dad de los regu­la­do­res de pre­sión ins­ta­la­dos (Art. 172 del Código Penal), sino que tam­bién se habría incu­rrido en una fal­si­fi­ca­ción mar­ca­ria (Art. 289, inc. 1º del Código Penal) por parte de quien los haya intro­du­cido al mer­cado, como así tam­bién se habrían fal­seando los docu­men­tos públi­cos con los que se iden­ti­fi­can los regu­la­do­res de pre­sión fuera de norma que no son aptos para el uso (Art. 292 del Código Penal). Y ello pro­voca un evi­dente aten­tado con­tra la SEGU­RI­DAD PÚBLICA por la gra­ve­dad de los daños que podrían oca­sio­narse (Art. 189 bis del Código Penal).

Asi­mismo, se genera una com­pe­ten­cia des­leal entre los acto­res del Sis­tema de GNC, puesto que las empre­sas que dia­ria­mente auto­ri­zan ope­ra­cio­nes y car­gas de fluido en vehícu­los pro­pul­sa­dos a GNC con regu­la­do­res de pre­sión fuera de norma, están mali­cio­sa­mente cap­tando des­pre­ve­ni­dos usua­rios que des­co­no­cen el peli­groso poten­cial de los ele­men­tos que están utilizando.

Nota Capec

En Nota CAPEC Nº 56 que fuera pre­sen­tada ante las auto­ri­da­des del ENAR­GAS, por la Cámara Argen­tina de Pro­duc­to­res de Equi­pos Com­ple­tos de Gas y Afi­nes (CAPEC), con fecha 10 de agosto de 2007, se denun­cia en apar­tado titu­lado INS­TA­LA­CIO­NES DEFEC­TUO­SAS: “Exis­ten en el sis­tema nume­ro­sos vehícu­los que son recha­za­dos por tener ins­ta­la­cio­nes defec­tuo­sas, no ajus­tán­dose a la nor­ma­tiva. Por lo gene­ral el usua­rio deam­bula por dis­tin­tos talle­res hasta que logra que algún sujeto del sis­tema lo habi­lite.” Evi­den­ciando un grave y latente riesgo para las per­so­nas trans­por­ta­das y la pobla­ción en general.

Obli­ga­cio­nes A Cargo Del Enarga

Sorme lo esta­ble­cido por la Ley Nº 24.076 crea­dora del ENAR­GAS, y el pre­sente Decreto Nº 571/07, es que resulta obli­ga­ción inelu­di­ble del ENAR­GAS y de los fun­cio­na­rios públi­cos que desem­pe­ñan en el mismo, adop­tar a la bre­ve­dad las medi­das correc­ti­vas y san­cio­na­to­rias nece­sa­rias para neu­tra­li­zar la conducta

Conf en que incu­rren Talle­res de Mon­taje (TdM), Pro­duc­to­res de Equipo Com­ple­tos (PEC), Esta­cio­nes para Carga de GNC (EC) y sus res­pec­ti­vos Repre­sen­tan­tes Téc­ni­cos (RT), que dia­ria­mente per­mi­ten la irre­gu­lar cir­cu­la­ción y acceso a la carga de GNC, de miles de vehícu­los pro­pul­sa­dos a GNC, com­pues­tos con regu­la­do­res de pre­sión fuera de norma caren­tes de homologación.

El Art. 248 del Código Penal esta­blece que: “Será repri­mido con pri­sión de un (1) mes a dos (2) años e inha­bi­li­ta­ción espe­cial por doble tiempo, el fun­cio­na­rio público que dic­tare reso­lu­cio­nes u órde­nes con­tra­rias a las cons­ti­tu­cio­nes o leyes nacio­na­les o pro­vin­cia­les o eje­cu­tare las órde­nes o reso­lu­cio­nes de esta clase exis­tente o no eje­cu­tare las leyes cuyo cum­pli­miento le incumbiere”.-

El delito no requiere la pro­duc­ción de daño mate­rial alguno, basta la lesión infe­rida al orden admi­nis­tra­tivo por la pro­duc­ción de actos mali­cio­sa­mente ile­ga­les.- Asi­mismo, el Art. 249 del Código Penal impone que: “Será repri­mido con multa de $ 750 a $ 12.500 e inha­bi­li­ta­ción espe­cial de un (l) mes a un (1) año, el fun­cio­na­rio público que ile­gal­mente omi­tiere, rehu­sare o retar­dare algún acto de su ofi­cio”.- En defi­ni­tiva, el Código Penal con­tem­pla accio­nes y omi­sio­nes, por lo que tanto abusa de auto­ri­dad el fun­cio­na­rio que se excede como el que omite cum­plir con su deber.-

En los hechos ocu­rrió que desde hace bas­tante tiempo, los fun­cio­na­rios públi­cos que se desem­pe­ña­ran en el ENAR­GAS han tomado debido cono­ci­miento sobre la irre­gu­lar situa­ción evi­den­ciada en el Sis­tema Argen­tino de GNC y la pro­li­fe­ra­ción de auto­mo­to­res que poseen regu­la­do­res de pre­sión fuera de norma, y for­mal­mente se les ha peti­cio­nado la adop­ción de medi­das correc­ti­vas y san­cio­na­to­rias per­ti­nen­tes, en aras de dar cum­pli­miento con las obli­ga­cio­nes a cargo del Orga­nismo de Con­trol legal­mente res­pon­sa­ble de con­tro­lar la acti­vi­dad gene­rada por el uso del GNC y de tute­lar la SEGU­RI­DAD PÚBLICA.-

La auto­ri­dad de con­trol del GNC, per­mite las irre­gu­la­ri­da­des denun­cia­das y omite dar res­pues­tas a las pre­sen­ta­cio­nes opor­tu­na­mente que ha venido efec­tuando esta parte, en la que se exige a los fun­cio­na­rios públi­cos del ENAR­GAS la eje­cu­ción de las leyes a su cargo y la adop­ción de accio­nes correc­ti­vas y san­cio­na­to­rias per­ti­nen­tes, a efec­tos de neu­tra­li­zar la pro­li­fe­ra­ción de equi­pos para GNC com­pues­tos con regu­la­do­res de pre­sión fuera de norma, sin homologación.

Con­si­de­ra­cio­nes

De acuerdo a la gra­ve­dad de los hechos debi­da­mente com­pro­ba­dos, el Inge­niero Anto­nio Luís Pron­sato, en su fun­ción de Inter­ven­tor del ENAR­GAS ha incum­plido e inob­ser­vado las obli­ga­cio­nes y los debe­res que a su cargo le impo­nen y no ha res­guar­dado debi­da­mente la segu­ri­dad pública, cuyo deber y man­dato le impo­nen sus fun­cio­nes por impe­ra­tivo de la Ley 24.076.-

Prueba

1.- Se ten­gan pre­sen­tes las actua­cio­nes Exptes. ENAR­GAS Nº 7016/7017, Nº 8933, Nº 8934, y Nº 8970 entre otros.

2.- Nota CAPEC Nº 56 y que se adjunta.

3.- Se ten­gan pre­sen­tes actua­cio­nes ENAR­GAS gene­ra­das por denun­cias rea­li­za­das por el sus­cripto y demás suje­tos del sis­tema de GNC.

PETI­TO­RIO:

Por lo expuesto solicito:

1.- Se inves­ti­guen los hechos denunciados.-

2.- Se adop­ten accio­nes correc­ti­vas y san­cio­na­to­rias per­ti­nen­tes, a efec­tos de neu­tra­li­zar la pro­li­fe­ra­ción de auto­mo­to­res que poseen equi­pos para GNC fuera de norma.

3.- Opor­tu­na­mente, se cas­ti­gue a los res­pon­sa­bles con el máximo rigor de ley.-

Pro­veer de conformidad

SERÁ JUS­TI­CIA.-

*Andrés Roberto Martín

Ase­sor Indus­tria GNC

Mar del Plata, 16 de marzo de 2009

Autor: Andrés Roberto Martín*

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Un comentario en “Enargas — Estafa y Defraudación…”  

  1. 1 hector gayol

    muy bueno. no me extraña. hemos rea­li­zado varias denun­cias desde nues­tra camara de talle­res de la plata al ente y nada ha suce­sido. estan muy ocu­pa­dos tran­tando de recau­dar, poniendo mul­tas en vez de solu­cio­nar las fallas de fondo

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