70.000 tetas

A las tetas no hay con que darle. Coin­ci­dirá con­migo, Com­pa­ñero Nés­tor, en que son una de las cosas más gra­ti­fi­can­tes de la vida, y hacen las deli­cias de gran­des y chi­cos. Pero tam­bién, acep­te­mos que hay tetas de todos los per­fi­les ideo­ló­gi­cos, polí­ti­cos y socia­les, y que debe­mos apren­der a con­vi­vir en el disenso mama­rio. No es lo mismo una teta pero­nista que una teta radi­cal. Ni una teta pro­gre­sista, que una teta con­ser­va­dora. Pero todas mere­cen, sino una cari­cia, por lo menos nues­tro res­peto.

Dicho esto, sobre lo cual ya vol­veré, quiero decirle Jefe, que lo noto un poco chivo y abriendo dema­sia­dos fren­tes a la vez. Como com­pa­ñero de la pri­mera hora, le recuerdo que el que se enoja, pierde. Y como ex arquero, se lo digo por expe­rien­cia, a veces uno arma la barrera con los ami­go­tes, y mien­tras ellos creen que lo ayu­dan, en reali­dad lo están tapando y le impi­den ver venir el pelo­tazo, hasta que se escu­cha un zum­bido seco y se infla la red.

Atenti que la his­to­ria se repite. Le doy un ejem­plo: al prin­ci­pio, los radi­ca­les y sus alia­dos son poqui­tos y los pero­nis­tas somos muchos. Pero des­pués somos tan­tos, que nos empe­za­mos a creer que somos todos. Al final, ya sabe­mos como ter­mina ese par­tido: ellos que eran poqui­tos, nos la cla­van en el ángulo y fes­te­jan revo­leando las cami­se­tas, y noso­tros nos que­da­mos puteando al téc­nico que, en este caso, no creo que haga falta que le expli­que, de quien se tra­ta­ría. No sería la pri­mera vez. En el 83, pasó en el minuto 90 y ya no había nada que hacer. En el 99, nos metie­ron 2 goles de entrada y no pudi­mos levan­tarlo más. Ojo al piojo, que ahí ya tene­mos un frente complicadito.

Des­pués está el otro peli­gro, y es que a los pero­nis­tas rebue­nos como noso­tros, nos pasen por arriba, los pero­nis­tas rema­los como el Lole o Felipe. En Cata­marca, Ud. declaró que pero­nis­tas somos todos, pero yo pienso que hay que tener cui­dado con quien nos jun­ta­mos. Todos sabe­mos que Barrio­nuevo y Saadi son divi­nos y en el fondo son muy bue­nos mucha­chos. El pro­blema es que son bue­nos mucha­chos, pero muy muy muy en el fondo. Por eso, eli­ja­mos bien a los mari­ne­ros, si no que­re­mos tra­gar­nos el iceberg.

Otro frente es el ex com­pa­ñero Cobos. Ahí Ud. me tiene que reco­no­cer que fue un poco cham­bo­nardo. Le está dando mucha prensa. Piense que, cuanto más lo mea en la cabeza, más crece la plan­tita, con per­dón de la metá­fora. Ade­más de todo lo que le hicie­ron desde que asu­mió, tam­bién le saca­ron los gra­na­de­ros y ahora lo enlo­que­cen con los avio­nes. El tipo via­jaba a Men­doza en un avión ofi­cial de la Fuerza Aérea y se lo cam­bia­ron por un tur­bohé­lice para 6 pasa­je­ros, ¡sin baño! El vuelo duró dos horas y media. ¡Lo que habrá sufrido ese mucha­cho! Así, lo están trans­for­mando en el már­tir de la Patria. Piense que, cuando uste­des lo tra­je­ron de Men­doza, no lo cono­cía ni la Reina de la Ven­di­mia y ahora camina como si fuera Sir Wins­ton Chur­chill. Yo no sé hasta donde hubiera lle­gado este buen señor, en su carrera polí­tica, si Ud. y la Jefa no se le hubie­sen cru­zado en el camino. Lo que si sé, es que si lo siguen cru­zando de esta forma, lo van a inflar tanto que va ter­mi­nar siendo el suce­sor de Obama. Y mucho antes que eso, el de Cristina.

Como si no alcan­zara, tam­bién cho­ca­mos con­tra la Corte Suprema. En su momento, le advertí que sacar a los jue­ces mene­mis­tas y reem­pla­zar­los por jue­ces en serio, iba a ser un pro­blema. Ahora se lo digo sin pelos en la len­gua: Menem, en esto, era más piola que Ud. Aque­lla Corte, sí que daba segu­ri­dad jurí­dica (para él, por supuesto). En cam­bio ésta, con Loren­zetti, Argi­bay y Cía., no nos garan­tiza nada. Cuando lle­gue el momento, con esta gente, no vamos a poder arre­glar. Guarda Jefe, a ver si al final, ter­mi­na­mos todos adentro.

Para rema­tarla, apa­re­ció el com­pa­ñero D’Elía, siem­pre tan dulce, quien afirmó que en la pró­xima elec­ción, los argen­ti­nos vamos a tener que ele­gir entre Ud. y el Grupo Cla­rín. Caramba, en que lío me metió. No sé como decirle esto Jefe, pero si la mano es tan así, me parece que yo debe­ría sus­pen­der mi leal­tad a Ud. en mayo y, en todo caso, la reto­ma­mos en julio. ¿Qué le parece? Por­que yo a Ud. lo quiero mucho, pero con ellos nos cono­ce­mos desde que yo era un pibe y per­se­guía mini­tas por los pasi­llos de Canal 13.

Por eso, estoy de acuerdo en cam­biar la estra­te­gia. La idea de ade­lan­tar las elec­cio­nes es buena, pero no fue bien pen­sada. Por el temita ese de la ley elec­to­ral, no se caliente, des­pués vemos, pero la elec­ción del día fue un error. ¿Ni Ud. ni Mauri sabían que el domingo 28 es la última fecha del Clau­sura y se con­sa­gra un cam­peón? A usted lo puedo enten­der por­que es de Racing, pero el otro cham­bón es de Boca. ¿Cómo no se avivó? Yo tengo una idea mejor: pase­mos las elec­cio­nes al 5 de julio, des­pués de la vuelta olím­pica, pero hagá­mosla com­pleta, con las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les inclui­das.. Si gana­mos, que se vayan a can­tarle a Gar­del, y si per­de­mos, es pre­fe­ri­ble que nos den toda la paliza junta de una buena vez, les tira­mos el gobierno por la cabeza, arran­can las vaca­cio­nes de invierno, nos vamos con todo el gabi­nete a Can­cún y ya nos que­da­mos a vivir ahí.

Y si pre­fiere que­darse y dar pelea, yo lo banco Jefe. Dien­tes apre­ta­dos con­tra los enemi­gos de siem­pre. Que tra­guen el amargo polvo de la derrota y que truene el escar­miento. Y si hace falta metá­mosle una buena reso­lu­ción que los ponga a raya. Yo tengo el número: 125. Total, nos quedó vacante. Está fla­mante, ni lo usamos.

Como ve, hay muchos fren­tes de tor­menta. Por supuesto, nada com­pa­ra­ble con el bolon­qui que tene­mos con Román. Pero creo que llegó el momento de hacer bien las cuen­tas. Se la explico fácil:

Según informó el dia­rio esta semana, en la Argen­tina , 100 muje­res por día se hacen las tetas. Cal­cu­lando 2 tetas por cabeza, son 200 tetas por día, salvo alguna excén­trica que se ponga una sola o, peor aún, que se ponga 3. Cal­cu­lando 350 días por año (los ciru­ja­nos tam­bién des­can­san) tene­mos 70.000 tetas. ¿Usted se ima­gina lo que es eso? ¡Con­te­ne­do­res de tetas! A 25 tetas por metro cua­drado son casi 3.000 M2 de tetas. Y a 3 lucas ver­des pro­me­dio por ope­ra­ción, son 100 palos ver­des que los argen­ti­nos gas­ta­mos por año. en agran­dar­nos las tetas!! Y si cada ope­ra­ción cuesta eso, y en un metro cua­drado entran 25 tetas, quiere decir que en Bue­nos Aires, se cotiza a 36.000 dóla­res el metro cua­drado de teta. Eso es lo que yo llamo, lite­ral­mente, una ver­da­dera bur­buja inmobiliaria.

Yo sé que en mate­ria de tetas, Ud. y yo coin­ci­di­mos en que pre­fe­ri­mos las de ver­dad, las ori­gi­na­les, las que vie­nen de fábrica. Sin embargo, asu­ma­mos que hay 70.000 ven­de­pa­trias, cipa­yos y gori­las que les gus­tan las sili­co­nas. Con­tando todas las muje­res que se las ponen, y todos los mari­dos que se las gar­pan, son un mon­tón de gente que piensa, goza y chupa dis­tinto que Ud. y que yo. Y no queda más reme­dio que ban­cár­selo. Por eso Jefe, Ud. que es adicto a las encues­tas, nunca se olvide que en Cata­marca per­di­mos por 15.000 votos. O si lo pre­fiere, por 30.000 tetas. ¿Se entiende?

Yo se que Obama está estu­diando a Perón, pero de ahí a que nos ven­gan a votar todos los pero­nis­tas de Illi­nois, la veo difí­cil. Por eso, de aquí en más, hay que pen­sar muy bien lo que se dice y lo que se hace, no sólo por­que de gri­tos y peleas ya esta­mos hasta las tetas, sino por­que si segui­mos así, en junio, Cobos, Felipe, Mauri o quien sea, nos van a lle­nar la urna de votos. O de tetas. Con todo res­peto, por supuesto.

Fuente: Clarin.com

Autor: Alejandro Borenstein

Arquitecto y productor de TV

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2 Comentarios en “70.000 tetas”  

  1. 1 Julio Martín Méndez Peralta Ramos

    ¡Grande Ale­jan­dro! Digno hijo del Gran Tato, seguí así que te banco aun­que seas peroncho.

  2. 2 Sergio Antonio Graziano

    Un tipo con este inge­nio, uso del len­guaje y de la iro­nía no puede ser un peron­cho a menos que sea un per­fecto oxí­mo­ron.
    Saludos.

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