Gobierno de Transición

La profundidad de la crisis institucional y política de la Nación  desembocará muy probablemente en un gobierno de transición. La imposibilidad  constitucional y fáctica de un presidente en bambalinas y una representante en el escenario está llegando patéticamente a su fin.

El distrés  de la población  se acentúa por la conducta patológica del dúo  gobernante, a lo que se suma la enfermedad social que algunos médicos y sicólogos comenzaron a definir como “Argentinitis”.

La Argentinitis es el estado mental y espiritual de desasosiego, ocasionado por el impacto de la violencia y la inseguridad, la ansiedad  y el miedo, también patológico.Miedo por la vida propia, por la de los hijos, temor por las tardanzas  y las ausencias no preestablecidas, por el trabajo que puede perderse y por el que se perdió, por el presente y por el futuro. A lo que se agrega la incertidumbre y la imposibilidad de  proyectar.

El presidente de la transición  Julio Cesar Cleto Cobos deberá contar con el apoyo de  las más amplias y diversas bases de la sociedad y deberá disponer del tiempo suficiente para bajar los niveles de crispación social, de imprevisibilidad y generar un mínimo de confianza y organización institucional. Por eso  varias condiciones deben ser cumplidas.

En este tiempo previo el Vicepresidente  deberá mantener su prescindencia  partidaria, en el sentido de no  retomar su afiliación a la Unión Cívica Radical. Esta es una condición que le facilitará la gobernabilidad de una Nación en la que una gran parte de la población guarda la memoria histórica del peronismo. Una vez en las más altas funciones deberá hacer una convocatoria amplia, a todos los sectores a sumar esfuerzos y participación activa en la recuperación de las instituciones, la seguridad y la confianza. Deberán ser convocados  los ciudadanos independientes, radicales, peronistas, socialistas, de todas las ideologías y orígenes partidarios a organizarse según lo dicta la constitución en partidos políticos consistente.

Es imprescindible que una de sus primeras medidas sea la caducidad de las autoridades de todos los partidos políticos existentes y  un plazo para elecciones de reorganización partidaria o para la creación de nuevos partidos, cumpliendo la legislación existente y promoviendo el juicio político a los jueces que fueron manifiestamente cómplices de la actual degradación de representatividad, en la que los dueños de los sellos de goma se hicieron dueños y señores de partidos tanto tradicionales como nuevos.

Por último, el Presidente de la transición deberá contar con el tiempo suficiente para la  misma, deberá abstenerse de llamar a elecciones rápidamente y por el contrario terminar el mandato y garantizar que el post kirchnerismo no sea una nueva regresión con las caras de quienes nos llevaron al abismo del kirchnerismo.

Fuente: La Opinión -Esteban Echeverria

Autor: Oscar Chango Blanco

Norma H. Rodríguez

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2 Comentarios en “Gobierno de Transición”  

  1. 1 Sergio Antonio Graziano

    No debemos permitir que Duhalde o sus protegidos usurpen el poder otra vez.
    Saludos

  2. 2 Matilde C. Masats

    Estimado Sr. Oscar Blanco (Chango): Excelente nota escrita con propiedad y conocimiento. Nos dejaron este paquete con cocarda y ahora estamos en una encerrona, en otros tiempos en Esteban Echeverria se vivia con holgura y dignidad. No se cuenta con la más minima seguridad, desprecio por la vida, una decidia total. Hemos hecho una involución lamentable, el partido que no se lo merece, años antes contabamos con atractivos de crecimiento y como Ud. lo relata las cosas han cambiado. Si Duhalde nos impuso este engendro de camino tortuoso,de los KK pues que él se ocupe de liberarnos como pueblo. No permitiendo que nunca más meta las narices nuevamente en el poder, que ni se le ocurra, ya que nos perjudico como pais y como Nación.

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