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“Juan Gelman lo sabe”
En el Colegio San Cirano, mi Profesor de Literatura Castellana Angel Mazzei no me incluía, creo yo, entre los poetas del aula, pero sí me reconocía como uno de los que podíamos soñar, contar o alegar en un escrito.
Hace años que no escribo una poesía, pero la ocasión me impulsa a hacerlo.
No esperen rimas ni elegantes metrajes.
Mi corazón está muy duro para eso y no soy poeta; no uno bueno, al menos…
Quiero aclarar que si bien me han dicho y he leído en INTERNET que Juan Gelman, el poeta y PREMIO CERVANTES, participó en “acciones de guerra” y secuestros, eso no me consta, por lo que los eventos que forman la trama de mi poesía pueden ser considerados como ficticios en lo que respecta a Gelman… hasta nuevo aviso….o hasta el Gran Juicio.
*Sergio Antonio Graziano
“Juan Gelman lo sabe”
(Un homenaje a los policías asesinados por los “jóvenes idealistas”)
Son las doce y el viento caliente
te sofoca.
¿Es el viento?
Vas a cumplir tu negra misión,
con otros dos lobos…y una mujer.
En cuclillas, apenas te sostienes
en la carrocería de la Ford destartalada,
mientras vuela sobre cunetas desparejas,
las vías del Tranvía sempiterno,
y el empedrado entrañable de Emilio Mitre,
en Caballito….
Sabes que no serás el mismo,
después de hoy;
y lo sabes….con la certeza de quien ya lo ha vivido.
Es extraño….
¿No será un sueño?
Repasas la rutina,
el odiado uniforme azul en la ochava, la señal….
el salto,
el rictus de odio,
el crimen que para siempre te apartará de lo humano.
¡Todo parece tan irreal y tan inevitable!
¿Qué pensará ese muchacho policía?
Seguramente en su progreso,
en el aparente milagro de haber podido salir
de sus quebrachales….
para vestir ese uniforme azul de la Patria en esa esquina.
¿Pensará en su mujercita,
que lo espera en una barriada humilde y feliz,
posiblemente Ciudad Evita?
¿Pensará en el bebe que presumiblemente ella espera?
Frena ahora sobre los adoquines,
el vehículo que trae la muerte….
y esos hombres….y tú….y la mujer,
saltan.
Los ojos del sorprendido muchacho
se niegan a creer lo que su corazón ya ha comprendido.
El primer disparo lo muerde en el hombro
y ahora su PAM cuelga, inútil…
Intenta detener lo inevitable y llama a su madre
mientras su mano izquierda quiere empuñar el arma
que cuelga tan lejana…
Sabe ya que no conocerá a su hijo….
Quiere gritar “¡Viva la patria!, pero ya la mujer está sobre él….
Los ojos de ella son dos pozos de oscuridad y ruge o ladra sus insultos…
Diez moscardones de plomo destrozan el grito
en el pecho valiente del muchacho.
Gira y quiere abrazar la ochava de mármol mientras un rayo de sol se cuela entre las hojas de los plátanos,
y se mete en su ojo muerto,
que sólo hace un instante estaba lleno de amor.…y sueños.
Miras, resignado, Juan Gelman.
La Revolución requiere de estos actos.
El estruendo del disparo en la nuca del muchacho
te arranca de tu ensoñación.
Los lobos mascullan un insulto, levantan la PAM ensangrentada
y te la arrojan….
Se pegotea tu mano en el acero….
“Es la sangre de mi hermano” (piensas)…..
Lo miras por última vez.
En tu mirada….
se reflejará esa muerte mientras vivas.
Numerosos y pequeños ríos rojos
corren ahora por el cuadriculado de las baldosas,
hacia el cordón de granito gris…..y la alcantarilla.
Misión Cumplida.
¡Viva la Revolución!
Pero, tú, Juan Gelman,
sabes…o intuyes…
que en otra vida, en otra conjunción del tiempo y las estrellas….
en otro día como éste…
tu serás quien vista ese uniforme azul, en esa esquina de Buenos Aires.
Autor: Sergio Antonio Graziano*
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2 Comentarios en ““Juan Gelman lo sabe””
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El premio Cervantes
Homicida consciente de rara hipocresia,
que pergeñas en prosa indolentes mentiras
y te sigues mintiendo, retorciendo tu mente
contumáz,maldicente, impostando poesia.
reclamando memoria, avezado tunante,
olvidas tu parte que tan bien cumpliste
de todas las muertes que vil, cometiste
tambien ten presente las que alentaste
sin dejar en menos las que aplaudiste
con las mismas manos con que recibiste
El premio Cervantes
Para ser poeta ‚ha tiempo tenia
quien lo pretendiera si varon nacíese
hacer culto heroico a la valentía
en todo aquello que por si escribiese
Como tal, entonces de vivir debía
para que su mano, solamente fuese
cámula y vehículo de lo que sentía
y en su alma recia, viril percibiese
Pero al ser el caso por la cobardía
en la muerte aleve que se acometiese
dejaria de ser esteta y viviria
En elegía magra y trashumante
por la tristeza de los dias de su vida
no obstante lo cual recibiría
El premio Cervantes
La misma Muerte que otorgase
exigiría al peregrino que le enseñe,
destino de Muerte a su progenie
Y lo asuma, cuando reciba, en ese instante
El premio Cervantes
¡señor Don Graziano! ¡señor Don Urquiza! Grande emocion me habeis dado con vuestros poemas. Habeis puesto en su lugar a ese cochino de Gelman.
Escupo en los traidores que le han dado a ese bribon el premio que lleva el nombre de mi padre inmortal.
Pues mierda hay ahora en España como la hay en Argentina.
Pero si vosotros teneis hombres como vos, Sr. Don Graziano, os digo que podeis aun levantaros.