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Bartolomé Mitre y sus vergonzosos
conceptos sobre la autodefensa Parte 3
“Permitir que ciudadanos sin antecedentes criminales y sin historiales de violencia o de enfermedad mental significativos porten armas, combate el crimen violento y reduce sus índices”
Dres. John Lott y David Mustard, de la Universidad de Chicago, del “Journal of Legal Studies“ (1977–1992)
En esta Parte 3 y final de esta serie de notas, concluiremos el comentario del Editorial de Bartolomé Mitre titulado “Autodefensa, un recurso peligroso”, en el cual insiste en una concepción equivocada del papel del estado en el combate al crimen y en el que niega o relativiza el derecho a la autodefensa.
En efecto, esta equivocado porque proclama el “monopolio del estado en el combate al crimen” y esto equivale a abolir o conculcar el derecho a la autodefensa, como lo veremos al analizar los párrafos de Mitre.
No hay tal monopolio.
Cada ciudadano tiene responsabilidad por su seguridad y la de su familia, vecino y propiedad cuando el Estado está ausente o fracasa y porque esa es la ley de la vida.
El Estado solo carga sobre sus hombros el “monopolio de la responsabilidad por la seguridad pública” y los malos resultados harían caer el Gobierno en una democracia parlamentaria pero no aquí, donde a los políticos, para usar un dicho vulgar, no les entran las balas.
Mitre comenta el caso del Juez Baños, quien con su arma y junto con sus custodios, se tiroteó con delincuentes en su casa.
Vemos que el Juez tenía custodios y portación de armas, privilegio que la ciudadanía no tiene.
Luego, Mitre comenta que “en las armerías, aumenta la concurrencia de interesados en comprar armas de fuego”
Esto, lejos de ser un motivo de alarma, debería ser un motivo de alivio para Mitre.
Como concluye John Lott en su Libro “More Guns, Less Crime” (Más Armas, Menos Crimen)
Intelligencesquaredus.org
, cuántos más ciudadanos posean armas y estén preparados para usarlas, menores serán los índices de crimen por muertes de criminales, arrestos civiles y disuasión del delito por acción psicológica sobre los cacos, que retroceden y cambian a delitos no violentos ante comunidades armadas, como lo demuestran los casos del estado de Vermont y el de la comuna de Kenesseau en USA, y muchas otras, lo cual ha determinado que la mayoría de los estados americanos hayan promulgado leyes de portación de armas ocultas.
Prosigue Mitre y parece reconocer el derecho a la autodefensa al hacer una disquisición en la que reconoce que para ciertas corrientes filosófico-jurídicas “el derecho a la vida es el más absoluto de todos los derechos y ante él no prevalece ningún otro”
Pero Mitre es ambiguo y se refiere al derecho a la vida y no al derecho a la autodefensa, que parece aborrecer, como veremos más adelante.
Para relativizar el derecho a la autodefensa apela a argumentos emocionales y en referencia al concepto del derecho a la vida se pregunta:
¿Cuál será el precio de ese principio que fundamentaría la figura de la Legítima Defensa?
Y dice, con derrotismo y apelación a sentimientos autodestructivos y de culpa:
“La víctima se convertirá en victimario y en su conciencia de persona honrada quedará para siempre el pesar por el daño causado”
¿Daño causado?
¡Vamos…Doctor Mitre!
¿Acaso Usted nos toma por estúpidos?
¿Y el servicio a la patria?
¿Y el ahorro de recursos?
¿Y la justicia realizada?
¿Y el crimen evitado sumado a todos los crímenes que nunca cometerá el caco?
¿Y todo el sufrimiento ahorrado a futuras víctimas?
¿Acaso eso no es suficiente recompensa moral para cualquier ciudadano?
¡Pensar que los abogados aconsejan a los ciudadanos fingir Síndrome Post Traumático luego de ejercer la autodefensa….y esto para ablandar a los jueces!
La Nación es ahora una Tribuna de Doctrina Timorata, endeble y cobarde, y su Director, con un cocktail en una mano, debe empuñar con la otra el avergonzado sable del Prócer en las festicholas de la farándula para cortar crema de merengue.
Siguiendo con el Editorial, Mitre, condescendientemente, reconoce “recursos de autodefensa legítimos”, como las organizaciones preventivas barriales.
Yo pregunto:
¿Legítimos para quien?
¿Legítimos para la élite esclavista?
Si bien yo reconozco, desde ya, que estos recursos mencionados son legítimos, no debemos perder de vista el mensaje hábilmente implicado por Mitre, como buen zorro viejo en el manejo del lenguaje, y este es que otros recursos serían ilegítimos, es decir, la autodefensa sería ilegítima.
Insiste luego en el monopolio del Estado en la lucha contra el crimen y reconoce, refiriéndose a las acciones de autodefensa ciudadana como “reacciones explicables” pero inmediatamente, confirmando su postura doctrinaria esclavista, decreta: “aunque en modo alguno admisibles”
De tal manera que Bartolomé Mitre, el hombre protegido por guardaespaldas, seguridad privada y estatal, bunkers inexpugnables y una influencia pública portentosa, considera inadmisible que un ciudadano común se defienda o defienda a los suyos usando la violencia.
Y finaliza diciendo que estas reacciones mencionadas “son el paso previo hacia la disolución del vínculo social, la anarquía y el caos”
En efecto, Bartolomé Mitre teme a lo único que podría destruír su mundo inaccesible de hombre de familia patricia y aristocrática.
No teme a la “inseguridad”.
Teme a que el pueblo haga tronar el escarmiento, porque entonces sus guardaespaldas no podrían evitar que la turba tomara la Bastilla, como en 1789.
Debemos hacer la Reforma Política.
Debemos combatir tanto al populismo como al elitismo.
Debemos educar a los jóvenes y habremos de difundir la verdad, que este gobierno K pretendió destruír.
Debemos hacer el gran Juicio a los guerrilleros.
Debemos advertirle a Macri, a De Narváez y a Carrio que estamos hartos de Duhalde, Sola, Macaluse y del marxismo y la confiscación.
Debemos adquirir armas y entrenarnos en el uso de ellas, porque el Siglo XXI será un siglo de luchas.
Porque seremos invadidos y porque el crimen violento llegará a 300% de aumento, como el Gran Bretaña y Australia, luego de los planes de desarme civil.
¡Hasta la derrota total de las huestes comunistas y esclavistas!
Amen.
Autor: Sergio Graziano
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6 Comentarios en “Bartolomé Mitre y sus vergonzosos
conceptos sobre la autodefensa Parte 3”
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Recién me doy cuenta de que el Bartolomé Mitre del que habla el autor no es el ex presidente de los argentinos (1862–1868) y cuya vida se extendió entre 1821 y 1906, sino el actual director del diario La Nación.
De todas formas, para los provincianos, el ex presidente es mala palabra. Fue el político que se negó a aceptar la Constitución de 1853 hasta que no se le reconocieran a Buenos Aires una serie de prebendas y privilegios en detrimento de las provincias hermanas.
Aquel Mitre mató el federalismo y fomentó la guerra civil entre compatriotas hasta que, tras el triunfo en la batalla de Pavón, pudo concretar su ambición de conseguir para la provincia de Buenos Aires todos los privilegios que recortó a las demás provincias. Mitre es el emblema del antifederalismo y de la hegemonía porteña en el país, que tanto daño nos ha causado.
Cualquier provinciano bien nacido debería estudiar todos los males que Bartolomé Mitre aportó al conjunto de la Nación, además de la salvaje guerra de la Triple Alianza que devastó a Paraguay, un capricho atroz de Mitre.
En el interior, no debería haber ninguna calle ni monumento a este personaje contrario a la vida federal.
No me extraña que sus sucesores continúen el legado de arrogancia y egoísmo impuesto desde el puerto al interior indefenso.
La verdadera histora FEDERAL del país comienza con la presidencia que sigue a Mitre: la del sanjuanino Domingo F. Sarmiento y termina con la presidencia de Marcelo Torcuato de Alvear en 1928. Desde entonces el país espera a Godot.
LA AUTODEFENSA ES UN DERECHO IMPORTANTISIMO DEL HOMBRE,
MAS EN SITUACIONES COMO LAS QUE VIVE NUESTRO PAIS Y EL MUNDO, DONDE CONVIVIMOS ENTRE DEGENERADOS, LADRONES, ASESINOS„
TRAFICANTES Y TODA SUERTE DE MALHECHORES.
LA GENTE DECENTE Y CON BUENOS ANTECEDENTES PERSONALES Y FAMILIARES TIENE TODO EL DERECHO DEL MUNDO A TENER ARMAS,
NEGAR ESTO ES UN FANATISMO Y UN ERROR GARRAFAL.
Marcelo Uriburu
Estimados Raquel y Horacio: Nos olvidamos de la verdadera Historía amo a Sarmiento, un luchador noble, con todas las Instituciones y Colegios que contamos creados por él. Una aclaración perfecta del pasado y nuestros ancestros olvidados. Gracias por reconocer a hombres de honor y gratitud.
Estimado Sergio:
Le pido permiso para copiar y citar sus textos adjuntando fuente y autor a efectos de difundir mas estas ideas y las de “las armas de la libertad” que considero son importantísimas.
Desde ya muchas gracias.
Lo más curioso es que ascendente (el ex-presidente B. Mitre), estaba a favor de la tenencia de armas por parte de civiles…
La verdad que hoy –julio 2010– enseñar quien fue Don Bartolome Mitre, gran general y mejor patriota, no me causa ninguna gracias: Mitre y Sarmiento eran intimos amigos, y estaban de acuerdo en casi todo, digamos que en un 90 %. Justamente no fue el ala dura Mitre, sino Sarmiento, quien le recomendaba no ahorrar sangre de gauchos… En la misma Buenos Ayres eran los alsinistas, por caso, el ala dura en relacion al interior. Mitre y Urquiza posibilitaron la construccion del pais, moderno y pujante. Y en relacion a la Triple Alianza fue una locura del megalomano de FSolano Lopez quien invadio a sangre y fuego a Corrientes. Bueno, muchas aclaraciones para este breve espacio, sepan disculpar. Abrazo a todos, y amo a Mitre el padre que no tuve..