- May 2012
- April 2012
- March 2012
- February 2012
- January 2012
- December 2011
- November 2011
- October 2011
- September 2011
- August 2011
- July 2011
- June 2011
- May 2011
- April 2011
- March 2011
- December 2010
- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
Carta de un Sargento
Como Suboficial Retirado del Ejército Argentino y como Veterano de Guerra, quiero expresar mi bronca ante tanto agravio por parte de una minoría de soldados ex combatientes de Malvinas (CECIM), y quiero decirles a estos llorones cobardes, que al momento de producirse la guerra se encontraban cumpliendo con una ley de la Nación , aprobada por el Congreso de la Nación , es decir civiles, no militares, y desde hace 26 años que buscan culpables por haber participado en la defensa de nuestro territorio, no fueron voluntarios, no tienen las agallas suficientes como para eso, pero hoy se creen y quieren hacer creer a la sociedad que son los únicos que combatieron, que los oficiales y suboficiales somos unos “cobardes, torturadores y represores”.. Me cansé de estos nenes de mamá.
Quiero decirles a estos cobardes que, con 23 años, tuve el honor de conducir en el frente de batalla a verdaderos soldados, que no arrugaron ni en los momentos más difíciles; es más, en una oportunidad, les dije “lo único que podemos hacer es apoyar a primera línea y vamos a combatir hasta el final, no creo que nos tomen prisioneros” y fuimos, como verdaderos soldados, a dar la vida por ese pedazo de suelo argentino sin quejarnos.
No nos tocó, no tuvimos suerte, pero hoy llevan con orgullo la condición de veteranos de guerra, sin lloriqueos; por esto y mucho más, no puedo seguir permitiendo que un grupo minúsculo de pusilánimes pisotee la memoria de señores oficiales como el teniente Roberto Estévez y de los señores suboficiales como el sargento Antonio “Perro” Cisneros, Ismael García, Sbirt y tantos otros que dieron su vida en el frente de combate.
También quiero decirles, señores llorones, que tuve el honor de combatir a la par de señores suboficiales, como el sargento Juan López, el cabo 1º Daniel Fernández y los cabos (todos de 19 años) Alejandro Luján, Ramón Najar, Sixto Escobar, Aguirre Orlando, todos pertenecientes al glorioso Batallón de Comunicaciones 181 y que todos, de una manera u otra, arriesgaron sus vidas y no andan llorando por los rincones.
Quiero decirles a estos mantequitas que no vi nunca a familiares de los suboficiales y oficiales caídos en combate llorando y dando lástima por todos los medios por lo que les pasó; al contrario, se sienten orgullosos de que su hijo, hermano o padre hayan dado su vida por este bendito país; que los antes nombrados y muchos como ellos no se merecen ser involucrados y llamados cobardes, que estos valientes guerreros no se detuvieron a perder el tiempo para estaquear soldados; solamente se dedicaron a cumplir con su objetivo, defender nuestra soberanía nacional, aun a costa de sus vidas, y así lo hicieron.
Estos hombres deben ser honrados y no difamados por estos cobardes llorones que se encuentran apadrinados por parte de algunos sectores políticos y la señora de Bonafini; ya todos sabemos quién es: todo lo que no va con sus ideales son traidores y asesinos, caso Rucci, y que dejen de poner trabas para que se amplíe la ley 12.006, Pensión Honorífica Islas Malvinas, de la Provincia de Buenos Aires, que nos corresponde, porque así lo dice la Constitución en su Art. 16 “principio de igualdad ante la ley”, porque el enemigo no hacía diferencia entre oficiales, suboficiales o soldados, todos somos veteranos de guerra, y si hubo algún oficial o suboficial que hayan hecho abuso de autoridad durante el conflicto, que se los denuncie y que la ley los juzgue como corresponde, pero que no nos metan a todos en la misma bolsa.
Caso contrario, estamos bastardeando y pisoteando la memoria de los 10 oficiales y 230 suboficiales muertos pertenecientes a la Armada Argentina, los 14 oficiales y 36 suboficiales muertos del Ejército, los 36 valientes pilotos y los 14 suboficiales de la Fuerza Aérea, los 2 oficiales y los 5 suboficiales de Gendarmería Nacional y los 2 suboficiales de Prefectura Naval; en total, 349 muertos entre oficiales y suboficiales que hoy son custodios de nuestras islas Malvinas.
Seguramente, para los pusilánimes del CECIM, estos héroes son “cobardes, torturadores y represores”. ¿Qué les decimos a los familiares? ¿Que se merecían morir por ser miembros de las Fuerzas Armadas? ¿Que la ley es solamente para algunos y no para todos? O, mejor dicho, la ley ampara a los cobardes que fueron obligados y no a los que fueron por propia voluntad?
Pero, claro, estamos en el mundo del revés.
Señores cobardes y llorones: Ustedes sí son cobardes, porque se esconden detrás del poder político y yo soy suboficial retirado del Ejército argentino y me siento orgulloso de serlo y les puedo asegurar que no soy cobarde, torturador ni represor.
Carta de Un Sargento Bahía Blanca
*Oscar Reinaldo Carabajal, sargento ayudante ® Ejército Argentino
Fuente: Gentileza-Nelson David Cremades
Autor: Oscar Reinaldo Carabajal*
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo
6 Comentarios en “Carta de un Sargento”
Porfavor espere...


















Estimado Don Oscar,
Me reconforta saber que todavçia existen SOLDADOS, así, con mayúsculas, que piensan como tales.
Ocurre, Don Oscar, que lucir un uniforme hoy en día, es como luicr un arito en la oreja: no son lo que aparentan, no son SOLDADOS!!! Tan solo uniformados. Todas las mañanas, en mi temprano paseo de viejo reumático a lo largo de la Avenida Cabildo, navego de vuelta encontrada con oficiales y suboficiales de mis queridos Marina de Guerra y Ejército Argentino. Ocasionalmente, cruzo a algún camarada de la FAA. Ahora bien, en general, todos andan con las bolsas de Coto en la mano, así es que supongo ocupan su valioso tiempo — por el que los hombres de bien pagamos — en ir a comprar facturas para tomar mate y pasar bien la mañana. Nosotros también lo hicimos, pero en largas horas en la mesa de tiro, o atrás de aquellos relojes Rockord que permitían la adquisición de blancos con cierta exactitud.…O a tiro limpio frente al enemigo, fuera monto, erpio, o inglés.
Creo que cumplimos, con Dios y con la Patria. Combatimos cuando fue necesario, pusimos el cuero — por no decir las bolas — ante enemigo que era eso: enemigo. Y esa palabra lo dice todo. Lo que hacen los muchachos que ahora disfrutan la manija, es algo así como ponerse en veintiuna para jugar a aquel juego que comenzba “vos te agachás…”
Don Oscar, le envío un afectuoso saludo. Siempre recuerdo a los señores instructores que tuve en lo que hoy tiene feo nombe, pero era entonces la Escuela de Instrucción Andina: los Sargentos Ayudantes Inostroza — Chingolo!!!- y Barrientos. Como ellos, somos soldados de entonces; como ellos, honramos nuestro uniforme que es, nada menos, que la imagen vívida de la Paria.
Un saludo, camarada.
He tenido oportunidad de trabajar en una agencia de seguirdad, porque con mi especialidad no consigo ningùn trabajo decente, en un lugar emblemàtico del Ejèrcito, como es la Escuela Superior Tècnica.
De lo que fue en su historia, una escuela para profesionales del Ejèrcito, transformada en una Universidad abierta, para muchos hijos de Oficiales, algunos Suboficiales y civiles.
El personal de Suboficiales, si me perdonan la expresiòn, unos “forros” que creen que inventaron el Ejèrcito y que antes de ellos no habia nada.
Durè poco tiempo porque quise tratar al personal que allì hacìa guardias como camaradas, pero eran tan hipòcritas y asquerosos que ni se podian considerar camaradas, ni querian considerarme su camarada y miraban por sobre el hombro como creyèndose superiores.
Esta mentalidad es la que tiene el Ejèrcito de hoy, sumisos, engreìdos e inùtiles, sin nociòn de la vida militar.
Este es el trabajo de zapa realizado desde el Estado por quienes fueron derrotados en el campo de batalla pero que nos vencieron en el campo polìtico, con ayuda tambièn de Jefes que no supieron hacer su trabajo cuando tenìan el poder en sus manos.
Estas son las FFAA de hoy. Buenas para nada y a medida de una Ministra de Defensa Montonera y un gobierno mezcla de Montoneros y ERP.
Se puede pedir que ayuden al pueblo a salir de esta esclavitud?
Se les puede pedir sentido comùn y patriotismo?
Se les puede pedir que ante ordenes arbitrarias no las cumplan, como establece el Còdigo de Justicia Militar?
Se les puede pedir que sean machos? Aunque tambièn hay mujeres, para gastar mas dinero en lo mismo que hacìan los hombres?
Este es el fin de lo que se engendrò en 1810
Juan Pacìfico
Don Oscar: bravo!!!!! coincido totalmente con tus dichos.
Juan Pacífico: han doblegado a las FF.AA., desde el Gral “Banquito” al Alte. “Kodoy”, y lavado el cerebro de las nuevas generaciones de jóvenes suboficiales y oficiales. Es una lástima.… nos terminaron venciendo ?????
Los verdaderos crimenes de guerra en Malvinas (ignorados por Edgardo Esteban, Ernesto Alonso y los llorones mentirosos de CECIM y tristemente ahora CESCEM), que fue establecido por la autora Julia Solanas Pacheco, nos revela que seis conscriptos del Regimiento 7(Quintana, Gramisci, Ferreyra, Mosconi, Petrucelli y Maidana) heridos o hechos prisioneros, fueron fusilados o bayoneteados por oficiales, suboficiales y soldados britanicos en monte Longdon.
dos semanas antes de ir a malvinas me dieron de baja del regimiento 7 de infanteria, cuando estallo el conflicto belico de malvinas fui a presentarme al regimiento para ir pero me dijeron que ya habian partido pedi para ver si me podian mandar me dijeron que no. Quede muy mal ya que habia partido el grupo de 9 hombres que supe entrenar en instruccion militar y era yo su jefe de grupo, cuando regresaron me presente al regimiento porque queria ver a mis compañeros y tuve la triste noticia d que uno de mis soldado habia quedado hayi voskovich se llamaba me acuerdo.
pieso a veces si me hubiesen dejado ir a lo mejor el regresaba conmigo o no regresabamos ninguno.
pero me sentia muy seguro de poder conducir a mi grupo ya que estube en el comflicto belico con chile en el 78 y estube muy capacitado alli con mis 18 años para afrontar dicha situacion.
pero bueno siempre recordare a mis oficiales, suboficiales y soldados que hayi combatieron y dejaron sus vidas por nosotros. gracias
Alberto Bustos
Ex cabo de infanteria
De un total de aproximadamente 8,500 tropas que defendían Puerto Argentino, operaba una célula del Partido Comunista de La Plata, que en ese momento ya se estaban formando como CECIM (Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata), según el periodista Nicolas Kasanzew. El CECIM La Plata, que desde principio se definió como “Anti-Héroes”, había nacido por iniciativa del recientemente fallecido Jorge O. Vázquez (ex soldado conscripto de la Infantería de Marina que participó el 2 de abril en el operativo de recuperación de las Islas Malvinas.