Carta de un Sargento

Como Sub­ofi­cial Reti­rado del Ejér­cito Argen­tino y como Vete­rano de Gue­rra, quiero expre­sar mi bronca ante tanto agra­vio por parte de una mino­ría de sol­da­dos ex com­ba­tien­tes de Mal­vi­nas (CECIM), y quiero decir­les a estos llo­ro­nes cobar­des, que al momento de pro­du­cirse la gue­rra se encon­tra­ban cum­pliendo con una ley de la Nación , apro­bada por el Con­greso de la Nación , es decir civi­les, no mili­ta­res, y desde hace 26 años que bus­can cul­pa­bles por haber par­ti­ci­pado en la defensa de nues­tro terri­to­rio, no fue­ron volun­ta­rios, no tie­nen las aga­llas sufi­cien­tes como para eso, pero hoy se creen y quie­ren hacer creer a la socie­dad que son los únicos que com­ba­tie­ron, que los ofi­cia­les y sub­ofi­cia­les somos unos “cobar­des, tor­tu­ra­do­res y repre­so­res”.. Me cansé de estos nenes de mamá.

Quiero decir­les a estos cobar­des que, con 23 años, tuve el honor de con­du­cir en el frente de bata­lla a ver­da­de­ros sol­da­dos, que no arru­ga­ron ni en los momen­tos más difí­ci­les; es más, en una opor­tu­ni­dad, les dije “lo único que pode­mos hacer es apo­yar a pri­mera línea y vamos a com­ba­tir hasta el final, no creo que nos tomen pri­sio­ne­ros” y fui­mos, como ver­da­de­ros sol­da­dos, a dar la vida por ese pedazo de suelo argen­tino sin quejarnos.

No nos tocó, no tuvi­mos suerte, pero hoy lle­van con orgu­llo la con­di­ción de vete­ra­nos de gue­rra, sin llo­ri­queos; por esto y mucho más, no puedo seguir per­mi­tiendo que un grupo minúsculo de pusi­lá­ni­mes piso­tee la memo­ria de seño­res ofi­cia­les como el teniente Roberto Esté­vez y de los seño­res sub­ofi­cia­les como el sar­gento Anto­nio “Perro” Cis­ne­ros, Ismael Gar­cía, Sbirt y tan­tos otros que die­ron su vida en el frente de combate.

Tam­bién quiero decir­les, seño­res llo­ro­nes, que tuve el honor de com­ba­tir a la par de seño­res sub­ofi­cia­les, como el sar­gento Juan López, el cabo 1º Daniel Fer­nán­dez y los cabos (todos de 19 años) Ale­jan­dro Luján, Ramón Najar, Sixto Esco­bar, Agui­rre Orlando, todos per­te­ne­cien­tes al glo­rioso Bata­llón de Comu­ni­ca­cio­nes 181 y que todos, de una manera u otra, arries­ga­ron sus vidas y no andan llo­rando por los rincones.

Quiero decir­les a estos man­te­qui­tas que no vi nunca a fami­lia­res de los sub­ofi­cia­les y ofi­cia­les caí­dos en com­bate llo­rando y dando lás­tima por todos los medios por lo que les pasó; al con­tra­rio, se sien­ten orgu­llo­sos de que su hijo, her­mano o padre hayan dado su vida por este ben­dito país; que los antes nom­bra­dos y muchos como ellos no se mere­cen ser invo­lu­cra­dos y lla­ma­dos cobar­des, que estos valien­tes gue­rre­ros no se detu­vie­ron a per­der el tiempo para esta­quear sol­da­dos; sola­mente se dedi­ca­ron a cum­plir con su obje­tivo, defen­der nues­tra sobe­ra­nía nacio­nal, aun a costa de sus vidas, y así lo hicieron.

Estos hom­bres deben ser hon­ra­dos y no difa­ma­dos por estos cobar­des llo­ro­nes que se encuen­tran apa­dri­na­dos por parte de algu­nos sec­to­res polí­ti­cos y la señora de Bona­fini; ya todos sabe­mos quién es: todo lo que no va con sus idea­les son trai­do­res y ase­si­nos, caso Rucci, y que dejen de poner tra­bas para que se amplíe la ley 12.006, Pen­sión Hono­rí­fica Islas Mal­vi­nas, de la Pro­vin­cia de Bue­nos Aires, que nos corres­ponde, por­que así lo dice la Cons­ti­tu­ción en su Art. 16 “prin­ci­pio de igual­dad ante la ley”, por­que el enemigo no hacía dife­ren­cia entre ofi­cia­les, sub­ofi­cia­les o sol­da­dos, todos somos vete­ra­nos de gue­rra, y si hubo algún ofi­cial o sub­ofi­cial que hayan hecho abuso de auto­ri­dad durante el con­flicto, que se los denun­cie y que la ley los juz­gue como corres­ponde, pero que no nos metan a todos en la misma bolsa.

Caso con­tra­rio, esta­mos bas­tar­deando y piso­teando la memo­ria de los 10 ofi­cia­les y 230 sub­ofi­cia­les muer­tos per­te­ne­cien­tes a la Armada Argen­tina, los 14 ofi­cia­les y 36 sub­ofi­cia­les muer­tos del Ejér­cito, los 36 valien­tes pilo­tos y los 14 sub­ofi­cia­les de la Fuerza Aérea, los 2 ofi­cia­les y los 5 sub­ofi­cia­les de Gen­dar­me­ría Nacio­nal y los 2 sub­ofi­cia­les de Pre­fec­tura Naval; en total, 349 muer­tos entre ofi­cia­les y sub­ofi­cia­les que hoy son cus­to­dios de nues­tras islas Malvinas.

Segu­ra­mente, para los pusi­lá­ni­mes del CECIM, estos héroes son “cobar­des, tor­tu­ra­do­res y repre­so­res”. ¿Qué les deci­mos a los fami­lia­res? ¿Que se mere­cían morir por ser miem­bros de las Fuer­zas Arma­das? ¿Que la ley es sola­mente para algu­nos y no para todos? O, mejor dicho, la ley ampara a los cobar­des que fue­ron obli­ga­dos y no a los que fue­ron por pro­pia voluntad?

Pero, claro, esta­mos en el mundo del revés.
Seño­res cobar­des y llo­ro­nes: Uste­des sí son cobar­des, por­que se escon­den detrás del poder polí­tico y yo soy sub­ofi­cial reti­rado del Ejér­cito argen­tino y me siento orgu­lloso de serlo y les puedo ase­gu­rar que no soy cobarde, tor­tu­ra­dor ni represor.

Carta de Un Sar­gento Bahía Blanca

*Oscar Reinaldo Cara­ba­jal, sar­gento ayu­dante ® Ejér­cito Argentino

Fuente: Gentileza-Nelson David Cremades

Autor: Oscar Reinaldo Carabajal*

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6 Comentarios en “Carta de un Sargento”  

  1. 1 Lagarto

    Esti­mado Don Oscar,

    Me recon­forta saber que toda­vçia exis­ten SOL­DA­DOS, así, con mayús­cu­las, que pien­san como tales.

    Ocu­rre, Don Oscar, que lucir un uni­forme hoy en día, es como luicr un arito en la oreja: no son lo que apa­ren­tan, no son SOL­DA­DOS!!! Tan solo uni­for­ma­dos. Todas las maña­nas, en mi tem­prano paseo de viejo reu­má­tico a lo largo de la Ave­nida Cabildo, navego de vuelta encon­trada con ofi­cia­les y sub­ofi­cia­les de mis que­ri­dos Marina de Gue­rra y Ejér­cito Argen­tino. Oca­sio­nal­mente, cruzo a algún cama­rada de la FAA. Ahora bien, en gene­ral, todos andan con las bol­sas de Coto en la mano, así es que supongo ocu­pan su valioso tiempo — por el que los hom­bres de bien paga­mos — en ir a com­prar fac­tu­ras para tomar mate y pasar bien la mañana. Noso­tros tam­bién lo hici­mos, pero en lar­gas horas en la mesa de tiro, o atrás de aque­llos relo­jes Rockord que per­mi­tían la adqui­si­ción de blan­cos con cierta exactitud.…O a tiro lim­pio frente al enemigo, fuera monto, erpio, o inglés.

    Creo que cum­pli­mos, con Dios y con la Patria. Com­ba­ti­mos cuando fue nece­sa­rio, pusi­mos el cuero — por no decir las bolas — ante enemigo que era eso: enemigo. Y esa pala­bra lo dice todo. Lo que hacen los mucha­chos que ahora dis­fru­tan la manija, es algo así como ponerse en vein­tiuna para jugar a aquel juego que comenzba “vos te agachás…”

    Don Oscar, le envío un afec­tuoso saludo. Siem­pre recuerdo a los seño­res ins­truc­to­res que tuve en lo que hoy tiene feo nombe, pero era enton­ces la Escuela de Ins­truc­ción Andina: los Sar­gen­tos Ayu­dan­tes Inos­troza — Chin­golo!!!- y Barrien­tos. Como ellos, somos sol­da­dos de enton­ces; como ellos, hon­ra­mos nues­tro uni­forme que es, nada menos, que la ima­gen vívida de la Paria.

    Un saludo, camarada.

  2. 2 Juan Pacifico

    He tenido opor­tu­ni­dad de tra­ba­jar en una agen­cia de seguir­dad, por­que con mi espe­cia­li­dad no con­sigo nin­gùn tra­bajo decente, en un lugar emble­mà­tico del Ejèr­cito, como es la Escuela Supe­rior Tèc­nica.
    De lo que fue en su his­to­ria, una escuela para pro­fe­sio­na­les del Ejèr­cito, trans­for­mada en una Uni­ver­si­dad abierta, para muchos hijos de Ofi­cia­les, algu­nos Sub­ofi­cia­les y civi­les.
    El per­so­nal de Sub­ofi­cia­les, si me per­do­nan la expre­siòn, unos “forros” que creen que inven­ta­ron el Ejèr­cito y que antes de ellos no habia nada.
    Durè poco tiempo por­que quise tra­tar al per­so­nal que allì hacìa guar­dias como cama­ra­das, pero eran tan hipò­cri­tas y asque­ro­sos que ni se podian con­si­de­rar cama­ra­das, ni que­rian con­si­de­rarme su cama­rada y mira­ban por sobre el hom­bro como cre­yèn­dose supe­rio­res.
    Esta men­ta­li­dad es la que tiene el Ejèr­cito de hoy, sumi­sos, engreì­dos e inù­ti­les, sin nociòn de la vida mili­tar.
    Este es el tra­bajo de zapa rea­li­zado desde el Estado por quie­nes fue­ron derro­ta­dos en el campo de bata­lla pero que nos ven­cie­ron en el campo polì­tico, con ayuda tam­bièn de Jefes que no supie­ron hacer su tra­bajo cuando tenìan el poder en sus manos.
    Estas son las FFAA de hoy. Bue­nas para nada y a medida de una Minis­tra de Defensa Mon­to­nera y un gobierno mez­cla de Mon­to­ne­ros y ERP.
    Se puede pedir que ayu­den al pue­blo a salir de esta escla­vi­tud?
    Se les puede pedir sen­tido comùn y patrio­tismo?
    Se les puede pedir que ante orde­nes arbi­tra­rias no las cum­plan, como esta­blece el Còdigo de Jus­ti­cia Mili­tar?
    Se les puede pedir que sean machos? Aun­que tam­bièn hay muje­res, para gas­tar mas dinero en lo mismo que hacìan los hom­bres?
    Este es el fin de lo que se engen­drò en 1810
    Juan Pacìfico

  3. 3 VGM

    Don Oscar: bravo!!!!! coin­cido total­mente con tus dichos.
    Juan Pací­fico: han doble­gado a las FF.AA., desde el Gral “Ban­quito” al Alte. “Kodoy”, y lavado el cere­bro de las nue­vas gene­ra­cio­nes de jóve­nes sub­ofi­cia­les y ofi­cia­les. Es una lás­tima.… nos ter­mi­na­ron venciendo ?????

  4. 4 marcos zabaldo

    Los ver­da­de­ros cri­me­nes de gue­rra en Mal­vi­nas (igno­ra­dos por Edgardo Este­ban, Ernesto Alonso y los llo­ro­nes men­ti­ro­sos de CECIM y tris­te­mente ahora CES­CEM), que fue esta­ble­cido por la autora Julia Sola­nas Pacheco, nos revela que seis cons­crip­tos del Regi­miento 7(Quintana, Gra­misci, Ferreyra, Mos­coni, Petru­ce­lli y Mai­dana) heri­dos o hechos pri­sio­ne­ros, fue­ron fusi­la­dos o bayo­ne­tea­dos por ofi­cia­les, sub­ofi­cia­les y sol­da­dos bri­ta­ni­cos en monte Longdon.

  5. 5 Alberto Bustos

    dos sema­nas antes de ir a mal­vi­nas me die­ron de baja del regi­miento 7 de infan­te­ria, cuando esta­llo el con­flicto belico de mal­vi­nas fui a pre­sen­tarme al regi­miento para ir pero me dije­ron que ya habian par­tido pedi para ver si me podian man­dar me dije­ron que no. Quede muy mal ya que habia par­tido el grupo de 9 hom­bres que supe entre­nar en ins­truc­cion mili­tar y era yo su jefe de grupo, cuando regre­sa­ron me pre­sente al regi­miento por­que que­ria ver a mis com­pa­ñe­ros y tuve la triste noti­cia d que uno de mis sol­dado habia que­dado hayi vos­ko­vich se lla­maba me acuerdo.
    pieso a veces si me hubie­sen dejado ir a lo mejor el regre­saba con­migo o no regre­sa­ba­mos nin­guno.
    pero me sen­tia muy seguro de poder con­du­cir a mi grupo ya que estube en el com­flicto belico con chile en el 78 y estube muy capa­ci­tado alli con mis 18 años para afron­tar dicha situa­cion.
    pero bueno siem­pre recor­dare a mis ofi­cia­les, sub­ofi­cia­les y sol­da­dos que hayi com­ba­tie­ron y deja­ron sus vidas por noso­tros. gracias

    Alberto Bus­tos
    Ex cabo de infanteria

  6. 6 Juan Suárez

    De un total de apro­xi­ma­da­mente 8,500 tro­pas que defen­dían Puerto Argen­tino, ope­raba una célula del Par­tido Comu­nista de La Plata, que en ese momento ya se esta­ban for­mando como CECIM (Cen­tro de Ex Com­ba­tien­tes Islas Mal­vi­nas de La Plata), según el perio­dista Nico­las Kasan­zew. El CECIM La Plata, que desde prin­ci­pio se defi­nió como “Anti-Héroes”, había nacido por ini­cia­tiva del recien­te­mente falle­cido Jorge O. Váz­quez (ex sol­dado cons­cripto de la Infan­te­ría de Marina que par­ti­cipó el 2 de abril en el ope­ra­tivo de recu­pe­ra­ción de las Islas Malvinas.

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