El sol del 25

A ciento noventa y nueve años los argen­ti­nos segui­mos que­riendo saber de qué se trata. Y la ver­dad es que ésta no es la mejor época para hallar una respuesta.

País ambi­va­lente, con una revo­lu­ción que no lo fue tanto y una decla­ra­ción de inde­pen­den­cia seis años des­pués, que los de afuera sue­len con­fun­dir con la pri­mera y los de aden­tro mas o menos, dis­cu­rri­mos entre fechas y aniver­sa­rios, entre muer­tos y heri­dos, sin haber podido encon­trar­nos a noso­tros mis­mos.

Repe­ti­mos una y otra vez situa­cio­nes com­ple­jas con las mis­mas antí­te­sis: el puerto y el inte­rior; uni­ta­rios y fede­ra­les; el campo y la ciu­dad. A tra­vés del tiempo los hemos pin­tado de colo­res como con­ser­va­do­rismo, popu­lismo, radi­ca­lismo, pero­nismo, socia­lismo y cuanto “ismo” hubiera.

Aque­llas “catorce tol­de­rías”, al decir de Felix Luna, tuvie­ron algún ele­mento aglu­ti­nante que les per­mi­tió arran­car y luego de más san­gre que la nece­sa­ria, sen­ta­ron las bases para edi­fi­car un futuro.

El país cre­ció, lle­nán­dose de espe­ranza aden­tro y afuera, sedujo a muchos que lo hicie­ron suyo hasta darle su san­gre, su con­fianza. Lo hicie­ron su nueva tie­rra y por ende patria de sus hijos. Con ellos le die­ron vida y grandeza.

Quie­nes esta­ban lejos lo mira­ban con asom­bro, quie­nes esta­ban cerca con envi­dia. Fue el sueño de muchos, hoy nadie entiende cómo se hizo pesadilla.

Aquel país que había nacido con una llama inte­rior que alum­braba su arte y su indus­tria, sus fru­tos y sus gen­tes, se vol­vió un país oscuro que ya no lanza desa­fíos al futuro como acos­tum­bró en otra época.

Hoy lo gobier­nan quie­nes lo qui­sie­ron des­truir y lo diri­gen quie­nes lucran con la vida ajena. Se lo han divi­dido entre el terro­rismo que sin dejar de serlo se vol­vió capi­ta­lista y el narco trá­fico que todo corrompe.

El camino a la recon­ci­lia­ción, el único que tiene una salida, fue cegado hace seis años y de allí en más las cose­chas de odio han sido pro­lí­fi­cas. Todo está en fun­ción del enfren­ta­miento por el gran temor en afron­tar la ver­dad. Y la ver­dad  se calla por­que ella es la que hace libre a los hom­bres. Donde gobierna la men­tira la liber­tad no existe.

No ya ante un cabildo abierto sino ante un estado cerrado, carente de espí­ritu, espe­rando el segundo siglo los argen­ti­nos segui­mos que­riendo saber de qué se trata.

Fuente: Diario Castellanos

Autor: Jorge Milia

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2 Comentarios en “El sol del 25”  

  1. 1 Matilde C. Masats

    El 25 de Mayo hoy se pre­gunta, los actos Patrios se trans­la­dan al lugar donde les pega el sol. Siem­pre se rea­li­za­ron en Oli­vos cho­co­late con vai­ni­llas y luego toda la comi­tiva al Tedeum en la Cate­dral. Modi­fi­can el calen­da­rio por si las mos­cas, Gober­na­do­res com­pla­cien­tes por pesos y peso, con cus­to­dias nunca vista. Cor­tes de calles a 12 cua­dras a la redonda para pro­te­jer las men­ti­ras. No se puede con­tar con dis­cur­sos que ni ellos mis­mos se lo creen, triste pero real.

  2. 2 gimena cordoba

    hola mi nom­bre es gimena cor­doba y me encanta esta carta por sus pala­bras que te lle­gan al cora­zon por sus vrda­des que pare­cen men­ti­ras y sus men­ti­ras que pre­cen ver­da­des fue­ron bue­nos esos momen­tos de inde­pen­den­cia en el que era­mos libres de robos de todo impo­si­ble es olvidasrse

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