Definiciones…

J.A Schum­pe­ter, para expli­car como el pro­ceso capi­ta­lista eleva pro­gre­si­va­mente el nivel de vida de las masas, no por mera casua­li­dad sino en vir­tud de su pro­pio meca­nismo, daba como ejem­plo la pro­duc­ción barata y masiva de los pro­duc­tos agrí­co­las. Fue resul­tado de la extra­or­di­na­ria acu­mu­la­ción y con­cen­tra­ción de riqueza que pro­vocó el sis­tema capi­ta­lista. Per­mi­tió con­tar con ferro­ca­rri­les, trans­por­tes marí­ti­mos, maqui­na­ria agrí­cola y fer­ti­li­zan­tes y así se pudo com­ba­tir el ham­bre de millo­nes de personas.

Son muchos en nues­tro país los que des­pre­cian las ganan­cias de la empresa capi­ta­lista. Prueba de ello son las reite­ra­das crí­ti­cas al afán de lucro de las empre­sas pri­va­das y a la pos­tura de que el Estado debe deci­dir cual es el tope. Nues­tra pre­si­dente dijo, con orgu­llo, que el gobierno se esta haciendo cargo de velar por la acti­vi­dad eco­nó­mica y el tra­bajo de los argen­ti­nos, alabó el rol inter­ven­cio­nista del Estado. Y no solo adje­tiva, sino que ha mos­trado su pre­fe­ren­cia, esta­ti­zando varias empre­sas e inter­fi­riendo cons­tan­te­mente en el mercado.

El pró­ximo 28 de junio  vamos a votar para ele­gir nue­vos legis­la­do­res. Hasta ahora tuvi­mos una cam­paña chata, con polí­ti­cos en su mayo­ría vaci­lan­tes cuando se les pre­gun­taba por ideas y pro­yec­tos pero, pasio­na­les, a la hora de des­ca­li­fi­car a los adversarios.

Con los medios que le da el Estado al marido de la pre­si­dente, Nés­tor Kir­ch­ner,  se ins­tru­men­ta­ron toda cla­ses de estra­te­gias, inclui­das algu­nas de bajo nivel, como la de tra­tar de invo­lu­crar al can­di­dato del Pro, Fran­cisco de Nar­váez, con nar­co­tra­fi­can­tes, justo en plena cam­paña, con el objeto de des­truir el posi­ble empate que daban las encues­tas a ambos contendientes.

Pero, en estos días, ha dado un vuelco la abu­rrida y sucia cam­paña elec­to­ral: Se han deli­neado per­fec­ta­mente dos estra­te­gias de gobierno y suma­mente dife­ren­cia­das una de otra. Por fin Mau­ri­cio Macri, líder del PRO, se ha vuelto a poner los pan­ta­lo­nes lar­gos: cri­ticó, abier­ta­mente, las polí­ti­cas de esta­ti­za­cio­nes. Con ello ha cam­biado el eje del debate.

Si bien con­ti­núan las denos­ta­cio­nes entre los can­di­da­tos, ahora se podrá votar con la segu­ri­dad de que sabre­mos cuál será el rumbo de las dife­ren­tes fuer­zas opo­si­to­ras. Y esto será clave en la elec­ción pre­si­den­cial del 2011.

Macri ase­guró que si lle­gaba a la pre­si­den­cia, pri­va­ti­za­ría Aero­lí­neas, la empresa de agua esta­tal, AYSA, y por supuesto, las jubi­la­cio­nes. Expresó en voz alta “La plata de los jubi­la­dos no se la pode­mos dar a los ami­gos del gobierno nacio­nal” y lo que espe­rá­ba­mos muchos argen­ti­nos: “hay que defi­nir cuál será el rol del estado en la eco­no­mía nacional”.

La socie­dad argen­tina esta divi­dida en este aspecto cru­cial para el futuro eco­nó­mico de la República.

Escu­ché decir por radio al perio­dista Luis Majul — muchos for­ma­do­res de opi­nión pien­san así– que el Estado tenía que inter­ve­nir y con­tro­lar a las empre­sas pri­va­das. Es la pos­tura de la pre­si­dente quien ase­guró, desde la loca­li­dad de Zarate: “Hay quie­nes quie­ren vol­ver al pasado y andan diciendo que quie­ren repri­va­ti­zar Aero­lí­neas Argen­ti­nas y que les vol­ve­rían a dar las jubi­la­cio­nes al sec­tor pri­vado. Sue­ñan con el viejo modelo de los años 90, cuando tenían mucha ren­ta­bi­li­dad y ganan­cias mien­tras los argen­ti­nos se que­da­ban sin posi­bi­li­dad de trabajo.”

La pre­si­dente reniega  de la riqueza creada por empre­sas capi­ta­lis­tas y por otro lado apro­ve­cha mediante impues­tos con­fis­ca­to­rios el esfuerzo de los empre­sa­rios pri­va­dos exi­to­sos. Son los que logra­ron atraer las pre­fe­ren­cias de los con­su­mi­do­res con empre­sas sur­gi­das en la década que des­pre­cia, por ini­cia­tiva pro­pia y sin la tutela del gobierno.

Se ha olvi­dado de los resul­ta­dos que ofre­cie­ron hasta el fin de la década del 80, una eco­no­mía mono­pó­lica, donde la base fue­ron las empre­sas del estado.  Como antes, con su polí­tica, las actua­les empre­sas esta­ti­za­das dis­mi­nui­rán su efi­cien­cia, no res­pe­ta­rán al con­su­mi­dor y por eso dis­mi­nuirá la pro­duc­ción y la pro­duc­ti­vi­dad nece­sa­rias para redu­cir la desocu­pa­ción y la pobreza.

La buro­cra­ti­za­ción, parte inelu­di­ble de las empre­sas del estado, pro­mueve la corrup­ción y el aban­dono de la bús­queda de la efi­cien­cia. Los emplea­dos pier­den el inte­rés por el esfuerzo y el tra­bajo, la buena aten­ción dis­mi­nuye como tam­bién, la cali­dad de los productos.

Por otro lado,  todos los que adhie­ren a una eco­no­mía pla­ni­fi­cada desde el estado,  no dicen que, cuando fra­ca­san, per­ju­di­can sobre todo a la gente de meno­res recur­sos.  Los fun­cio­na­rios no arries­gan como el empre­sa­rio pri­vado su pro­pio patrimonio.

Macri y los que pre­fie­ren la acti­vi­dad pri­vada apues­tan a la com­pe­ten­cia, a la crea­ti­vi­dad y a la inver­sión. Es lo que hace todo empre­sa­rio  cuando decide crear nue­vos bie­nes o ser­vi­cios. Lo único que pide, a cam­bio de asu­mir el riesgo que pro­voca inver­tir antes de lograr el bene­fi­cio, es el res­peto a las nor­mas o sea, un marco ins­ti­tu­cio­nal esta­ble. Sin esta con­di­ción esen­cial, no se logra atraer inversores.

Para mejo­rar la cali­dad de vida de la gente que esta en la indi­gen­cia o sin tra­bajo, como dice tener por obje­tivo la pre­si­dente y tam­bién los lide­res opo­si­to­res, no tie­nen más que crear las con­di­cio­nes para que se desa­rro­llen las empre­sas pri­va­das. Se le debe dar al con­su­mi­dor  la posi­bi­li­dad de com­pa­rar pro­duc­tos y ser­vi­cios, pre­cio y calidad.

Quien lle­gue al Con­greso y a la pre­si­den­cia de la Repú­blica ten­drá que enmen­dar los erro­res kir­ch­ne­ris­tas: pri­va­ti­zar todas las empre­sas que  trans­fi­rie­ron al Estado. El peor peli­gro para nues­tro país, es pre­ten­der que los buró­cra­tas nos sal­ven. Se les da dinero ajeno a gru­pos empre­sa­rios en vez de sim­pli­fi­car y cam­biar las nor­mas que impi­den el nor­mal desem­peño del mercado.

Ya se ha demos­trado que no se  logra pros­pe­ri­dad eco­nó­mica cuando el Estado aban­dona su papel: ayu­dar al sec­tor pri­vado con reglas claras.

El sis­tema capi­ta­lista implica pro­duc­ción masiva, mer­ca­dos en expan­sión y supone inno­va­ción y acu­mu­la­ción ince­sante de capi­ta­les. Pre­cisa de una jus­ti­cia inde­pen­diente que res­pete la auto­no­mía y liber­tad de las personas.

Dos opcio­nes se están defi­niendo en la Argen­tina. Una es la que defiende Cris­tina y Nés­tor Kir­ch­ner: un gobierno que inter­venga en los mer­ca­dos favo­re­ciendo intere­ses per­so­na­les, cor­po­ra­cio­nes y gru­pos de pre­sión, que avance sobre la socie­dad civil afec­tando los dere­chos indi­vi­dua­les, en defi­ni­tiva que aumente la auto­ri­dad del estado.

La segunda opción es la que defi­nió Macri y es acep­tada por otros líde­res de la opo­si­ción que está en con­tra de pos­tu­ras nacio­na­lis­tas, pro­tec­cio­nis­tas en lo eco­nó­mico y cul­tu­ral, esta­tis­tas, en gene­ral. Pro­mue­ven apoyo ins­ti­tu­cio­nal para impul­sar el aumento de la pro­duc­ti­vi­dad y el éxito con el modelo de los paí­ses capi­ta­lis­tas avan­za­dos, única manera de ele­var la cali­dad de vida de los ciudadanos.

*Autora de “El Cré­púsculo Argen­tino”. Lumiere.2006

Autor: Elena Valero Narváez*

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Un comentario en “Definiciones…”  

  1. 1 Julio Vitale

    Tie­nes razon, este gobierno nunca defi­nio una poli­tica de estado, gobierna dia a dia, se adju­dica algun acierto ( muy poco) y busca cul­pa­bles para los erro­res.
    La preo­cu­pa­cion mas grande para mi es la abs­ti­nen­cia, cuando gano la titere 30 del padron ni fue­ron a votar.
    El popu­lismo igual a todos para abajo, el libre mer­cado per­mite que se pueda igua­lar hacia arriba.
    bueno tu articulo, como siem­pre, apuesto a una abs­ten­cion de mas del 30%, y si hace mucho frio, hasta el 35%

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