Cualquier cosa, menos FALTAR A LA VERDAD

El lunes último a mi hija le diag­nos­ti­ca­ron “pre­sunta” Gripe “A” tal como infor­mara en la nota titu­lada “Con­se­guir Tami­flú, una odi­sea”. Ese día real­mente debí pere­gri­nar con Luciana, con 39° de fie­bre hasta con­se­guir el Tami­flú de manos del Direc­tor del Hos­pi­tal Carri­llo en Yerba Buena. El hecho de haber hecho pública una situa­ción ver­gon­zosa no tuvo otra inten­ción que la de recla­mar por toda la gente inde­fensa, que espe­raba haciendo lar­gas colas y a quie­nes nadie se preo­cupa por ayu­dar y aler­tar a las auto­ri­da­des del Muni­ci­pio en el que vivo que la pro­vi­sión del medi­ca­mento para fre­nar el virus no estaba siendo dis­tri­buido de manera efi­ciente.  Ese día volví des­tro­zada de ver tanta injus­ti­cia hacia ellos, que son jus­ta­mente los más nece­si­ta­dos y que ni siquiera pue­den pro­tes­tar. De nin­gún modo acepto la carta publi­cada ayer por el Direc­tor del Carri­llo que es una mues­tra más de sober­bia al no reco­no­cer que algo no fun­cionó. Tengo la con­cien­cia tran­quila, se que al menos en ese esta­ble­ci­miento, tras mi queja se nor­ma­lizó la pro­vi­sión del Tamiflú.

A veces la sober­bia y otras el miedo a sufrir una repri­menda severa hacen que fun­cio­na­rios actúen de tal forma, que sólo pare­ce­ría que bus­can sal­var su pro­pio pellejo. Como en la ley de la selva “sál­vese quien pueda”.

Si la res­puesta dada por el Direc­tor del Carri­llo fue por sober­bia, enton­ces me pare­ce­ría repu­dia­ble, si fue por miedo, lo dis­culpo y le digo públi­ca­mente, que yo en nin­gún momento di su nom­bre jus­ta­mente por­que no quise per­ju­di­carlo a él ni a nin­gún otro médico o empleado del Cen­tro Carri­llo por­que se que tra­ba­jan como pue­den y con esfuerzo. Mi crí­tica apuntó al sis­tema por­que con­si­dero que hoy la Salud es cues­tión de Estado y que cuando se está en emer­gen­cia nada menos que por una PAN­DE­MIA es res­pon­sa­bi­li­dad del Gobierno refor­zar guar­dias médi­cas y bus­car solu­cio­nes urgen­tes y efi­cien­tes para dete­ner el virus que se cuela en cada casa.

En www​.perio​dis​mo​de​ver​dad​.com​.ar publi­qué una nota en la que relato tal cual suce­die­ron los hechos. En “La Gaceta”, el matu­tino local, publico una escueta carta al Direc­tor que a con­ti­nua­ción transcribo:

TAMI­FLú

El lunes último, a mi hija le diag­nos­ti­ca­ron en un con­sul­to­rio pri­vado de Yerba Buena, un cua­dro de gripe severa. Le rece­ta­ron Tami­flú, ais­larse durante siete días y usar bar­bijo. Al medi­ca­mento no lo ven­den en far­ma­cias; lo reparte el Siprosa. En el hos­pi­tal Carri­llo me infor­ma­ron que no lo tenían. En el Siprosa me acon­se­ja­ron con­cu­rrir a alguno de los hos­pi­ta­les, y soli­ci­tar un for­mu­la­rio pre­vio para vol­ver a revi­sar a mi hija. Eso implica tras­la­darse al cen­tro, hacer una cola eterna y expo­ner al enfermo a agra­varse y a los que no han con­traído el virus a con­ta­giarse rápi­da­mente. Por la tarde, me aten­dió el direc­tor del Carri­llo quien aten­ta­mente me explicó los pasos a seguir y la nece­si­dad de lle­nar la ficha corres­pon­diente, ase­gu­rán­dome que con ese trá­mite cum­plido, podrían darme el medi­ca­mento. En Yerba Buena, no hay alcohol en gel ni mucho menos bar­bi­jos, es decir que no está debi­da­mente pre­pa­rada para com­ba­tir la pan­de­mia. Los médi­cos  y enfer­me­ras que tra­ba­jan en los CAPS ponen todo su esfuerzo pero son insu­fi­cien­tes para una situa­ción de emer­gen­cia sani­ta­ria. La gripe avanza; no es posi­ble que no se cuen­ten con recur­sos para hacerle frente rápi­da­mente. Es urgente que las auto­ri­da­des de la pro­vin­cia tomen con­cien­cia de eso y habi­li­ten a inten­den­tes muni­ci­pa­les para equi­par sus CAPS e incluso las far­ma­cias de la zona. Con la salud de los ciu­da­da­nos no se juega; están toda­vía a tiempo de reme­diar ese déficit.

Luz Gar­cía Hamil­ton de Paz
luzgh@arnet.com.ar

La Gaceta, 8 de julio

Ayer, 10 de julio, me desa­yuno con una des­agra­da­ble carta al Direc­tor, fir­mada por el Direc­tor del Cen­tro Carri­llo en la que a mi jui­cio pre­tente hacerme que­dar como una “Men­ti­rosa”. Puedo per­mi­tir que cual­quier per­sona piense dife­rente y disienta  con­migo, pero de nin­gún modo acep­taré que digan que he fal­tado a la ver­dad por­que jus­ta­mente MI TRA­BAJO se basa en la con­fianza y en infor­mar con la ver­dad. Si bien el Dr. Rojas no dice que he men­tido, es lo que se inter­preta luego de leer esta carta:

TAMI­FLú

Res­pecto de la carta del 8 de julio fir­mada por la lec­tora Luz Gar­cía Hamil­ton, deseo seña­lar que en el CAPS “Ramón Carri­llo”, hay stock del medi­ca­mento Tami­flú desde el 3 de julio, entre­gado por el área ope­ra­tiva. Este se dis­tri­buye luego de cons­ta­tar que el paciente que tiene los sín­to­mas de la enfer­me­dad y luego de com­ple­tar la corres­pon­diente ficha epi­de­mio­ló­gica. Res­pecto de la situa­ción de la señora en par­ti­cu­lar, por la dolen­cia de su hija, quiero des­ta­car que yo, per­so­nal­mente, como lo hago habi­tual­mente con cual­quier paciente, las atendí en la direc­ción del noso­co­mio, cons­ta­tando que la joven se encon­traba encua­drada den­tro de las 48 horas de la sin­to­ma­to­lo­gía, por lo que le entre­gué la medi­ca­ción en sus pro­pias manos. Com­prendí la preo­cu­pa­ción lógica de la señora y por ello, ade­más de expli­carle cada paso de la sin­to­ma­to­lo­gía de esta enfer­me­dad, intenté tran­qui­li­zarla. Quiero des­ta­car que nues­tro cen­tro asis­ten­cial fun­ciona de manera efi­ciente gra­cias al pro­fe­sio­na­lismo de todo el per­so­nal, que redo­bla día a día los esfuer­zos para una mejor aten­ción de la población.

Alberto Rojas
Direc­tor del
CAPS “Dr. Ramón Carri­llo”
Yerba Buena-Tucumán

La Gaceta, 10 de  Julio

Por eso, y sin nin­gún ánimo de pole­mi­zar ni de per­ju­di­car a nadie pero con la obli­ga­ción de acla­rar tan des­agra­da­ble situa­ción, hoy he publi­cado en La Gaceta una acla­ra­ción con la que doy por fina­li­zada la polé­mica. Ayer hablé con las auto­ri­da­des del Muni­ci­pio – a quie­nes llamé yo, no se intere­sa­ron ellos– y les expli­qué la situa­ción encon­trando, nobleza obliga, buena dis­po­si­ción en ellos para acla­rar todo esto con lo que me he sen­tido inju­riada. Agra­dezco a La Gaceta la posi­bi­li­dad de acla­rar y feli­cito al médico que valien­te­mente publica otra carta refe­rida al Tami­flú aún a costa de ser san­cio­nado POR DECIR LA VER­DAD. Si todos actua­ran con esa hones­ti­dad, nues­tro Tucu­mán no esta­ría hoy espe­rando el brote máximo de Gripe “A”.

A con­ti­nua­ción las car­tas de hoy:

TAMI­FLú (I)

En su carta del 10/9, el direc­tor del Cen­tro Ramón Carri­llo afirma que per­so­nal­mente me entregó Tami­flú cuando el lunes con­cu­rrí con receta de una médica pri­vada y mi hija con tem­pe­ra­tura de 39° a reti­rar el medi­ca­mento. Es cierto. Pero dejo cons­tan­cia que lle­gué al Carri­llo a las 14 y que me infor­ma­ron que no tenían ni nunca habían tenido ese medi­ca­mento, lo cual con­signé por escrito en el libro de que­jas e informé en el Siprosa, donde me insis­tie­ron que el medi­ca­mento sí estaba en ese esta­ble­ci­miento. ¡Una ver­güenza! A las 17, me llamó el doc­tor Alberto Rojas, preo­cu­pado por mi queja; y a las 19, luego de una larga espera en la que había mucha gente en mi misma situa­ción, pedí hablar con el direc­tor por­que la guar­dia estaba des­bor­dada. Fue allí cuando el doc­tor Rojas, en su con­sul­to­rio, sacó de un cajón el medi­ca­mento luego de lle­nar la ficha corres­pon­diente. El Tami­flú que antes me había sido negado, no estaba evi­den­te­mente al alcance de todos, al menos hasta ese momento. Me ale­gra saber que mi queja haya ser­vido para nor­ma­li­zar su dis­tri­bu­ción ya que es obli­ga­ción del Estado garan­ti­zar su entrega inme­diata a todos aque­llos pacien­tes con sín­to­mas de gripe A. Sería bueno que las auto­ri­da­des de Yerba Buena deja­ran de hacer gas­tos inú­ti­les y nom­bra­ran más médi­cos en sus CAPS.

Luz Gar­cía Hamil­ton de Paz
luzgh@arnet.com.ar

La Gaceta, 11 de Julio

TAMI­FLú (II)

Lo mani­fes­tado por la lec­tora Luz Gar­cía Hamil­ton de Paz el 8/7, res­pecto a la situa­ción vivida con su hija y la odi­sea para con­se­guir el Tami­flú en los ser­vi­cios públi­cos de salud (CAPS, Siprosa) pone de mani­fiesto la total falta de coor­di­na­ción y cohe­ren­cia de las auto­ri­da­des de salud del Gobierno pro­vin­cial, al igual que los muni­ci­pios. Me desem­peño como médico en un CAC, de San Miguel de Tucu­mán y quiero denun­ciar que desde hace más de 20 días soli­cito la pro­vi­sión de jabón para manos y alcohol en gel o líquido para asep­sia cada vez que exa­mino un enfermo, ya que las nor­mas de pre­ven­ción así lo esta­ble­cen y hasta la fecha no tuve la más mínima res­puesta. A ello se suma que si bien reci­bi­mos de manera escrita las nor­mas de pro­ce­di­miento para los casos sos­pe­cho­sos o pro­ba­bles enfer­mos de gripe; el sumi­nis­tro del medi­ca­mento Osel­ta­mi­vir (Tami­flú) tam­poco llegó a los CACs muni­ci­pa­les, según lo mani­fes­tado por mis cole­gas. Lo grave de esta situa­ción es que a nivel nacio­nal, según las infor­ma­cio­nes perio­dís­ti­cas, el Minis­te­rio de Salud informó que el medi­ca­mento se sumi­nis­trará única­mente a un deter­mi­nado grupo eta­rio, lo que aumenta el des­con­cierto tanto de los enfer­mos como de los médi­cos. Desde que asu­mió el minis­tro Man­zur, por los medios anun­cia que se coor­di­nará la aten­ción y el tra­ta­miento de los enfer­mos de gripe a nivel nacio­nal; no obs­tante, los días pasan, la pan­de­mia se agrava y hasta acá nada cohe­rente se hizo.

Eduardo Gómez Ponce
Santa Fe 3.896
S.M. de Tucu­mán


La Gaceta, 11 de Julio

Para ter­mi­nar, sólo reite­rar que no espero que se cas­ti­gue a nadie ni tengo el menor ren­cor. Sólo espe­rar que estas cosas sir­van, no para la polé­mica que a nadie importa ni para casos como el mío que no tie­nen la menor rele­van­cia, sino para poder mejo­rar y opti­mi­zar todos los cen­tros asis­ten­cia­les de Salud Pública  y MUY ESPE­CIAL­MENTE pen­sar en todas aque­llas per­so­nas que no tie­nen otros recur­sos, que no pue­den que­jarse por­que no los escu­chan y que bien podrían ser nues­tros hijos o nues­tros padres.

Por todos ellos luche­mos por un Tucu­mán mejor con gene­ro­si­dad y entrega. Los argen­ti­nos y por ende los tucu­ma­nos, esta­mos can­sa­dos de peleas esté­ri­les y de dis­cu­sio­nes ton­tas. Pon­gá­mo­nos todos las pilas, cada uno desde donde nos toca, para tra­ba­jar en con­junto en aras de tener una pro­vin­cia mucho mejor con SALUD garan­ti­zada para todos bre­gando espe­cial­mente por nues­tros her­ma­nos más necesitados.

Fuente: Peridismo de Verdad

Autor: Luz García Hamilton

Periodista

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Un comentario en “Cualquier cosa, menos FALTAR A LA VERDAD”  

  1. 1 pipino

    Sra. Luz

    No cabe duda que si hay una pro­vin­cia argen­tina que esta nece­si­tando una buena “desin­fec­cion” esa es Tucu­man. El alpe­ro­vi­chismo es una espe­cie de “erp light”. Incluso el picaro de Man­zur, como si la pro­vin­cia le que­dara chica ahora va a men­tir a toda la nacion.

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