Cinco mil cuatrocientos setenta y seis días

¿Qué es la AMIA?. Si este fuera un País en serio no sería otra cosa que una aso­cia­ción mutual que reúne a argen­ti­nos de ascen­den­cia judía. Sería, ni más ni menos, lo mismo que cual­quier aso­cia­ción mutual ita­liana o espa­ñola o de cual­quier grupo de argen­ti­nos uni­dos por par­ti­cu­la­res lazos ances­tra­les. Pero, hace quince años y un día la AMIA es el sím­bolo cruel del último aten­tado que sufri­mos los argen­ti­nos y lo que es aún peor y clama al cielo es que es una mues­tra de la inope­ran­cia, la poca ver­güenza y la capa­ci­dad de ocul­ta­miento de hechos y prue­bas que la jus­ti­cia argen­tina tiene para tapar cau­sas incó­mo­das y con­ver­tir­las en pin­gües nego­cios, es una mues­tra más de la des­ver­güenza de un gobierno que manda a un minis­tro a decir: “Uno siente que el tufo a com­pli­ci­dad siem­pre ha estado pre­sente y uno tiene mucha bronca” cuando ese gobierno argen­tino, digá­moslo con todas las letras aun­que la cara se nos caiga de ver­güenza, ha hecho de la com­pli­ci­dad con el gerente de la Jihad iraní en Lati­noa­mé­rica una polí­tica de estado.

Hace cinco mil cua­tro­cien­tos setenta y seis días que la causa se desen­vuelve en una cerrada nebu­losa, en todo este tiempo la titu­la­ri­dad del aten­tado viajó por todo el oriente medio. Según nues­tros genios judi­cia­les podían hallarse un día  hue­llas en Baal­bek o en un bazar de Damasco para que, al poco tiempo se encon­tra­ran prue­bas ente­rra­das en el adobe barato de una choza yeme­nita o en un pros­ti­bu­la­rio barrio chipriota.

Final­mente, nues­tros genios de frasco se han puesto de acuerdo que del cere­bro de un aya­to­llah loco, o sim­ple­mente hijo de puta, salió la orden de masa­cre. Mien­tras la “bus­queda” de res­pon­sa­bles erraba desde la bonae­rense hasta “gru­pos de tareas resi­dua­les” los acto­res pri­vi­le­gia­dos del ase­si­nato de ochenta y cinco argen­ti­nos habían puesto mar y desierto por medio y como­da­mente arro­pa­dos por las bar­bas de los aya­to­llah goza­ban a la dis­tan­cia de las lágri­mas de la matanza.

AMIA es y léanlo bien, por ahora, el último aten­tado sopor­tado por la Repú­blica Argen­tina. Que a lo largo de estos años la sede de las agre­sio­nes haya cam­biado de La Habana a Tehe­rán o Cara­cas podría ser hasta mera­mente anec­dó­tico. Que la Repú­blica ponga todo su esfuerzo en lograr un repu­dio inter­na­cio­nal con­tra el gobierno de un País que, hoy por hoy es uná­ni­me­mente abo­mi­nado mien­tras flir­tea con el gerente de los Aya­to­llah que está en Cara­cas, es un des­pro­pó­sito por no decir que es una nimie­dad. Que crea­mos que Irán entre­gará a los ase­si­nos es una estu­pi­dez, es “ful­bito pa’ la tri­buna”. Que sepa­mos nom­bres y ape­lli­dos de los orga­ni­za­do­res de la des­truc­ción de la AMIA pero ni una pala­bra de que o quie­nes fue­ron la cone­xión local es la prueba pal­ma­ria lo poco que le interesa al gobierno y a la jus­ti­cia la reso­lu­ción de este homi­ci­dio masivo.

Hace cinco mil cua­tro­cien­tos setenta y seis días que ochenta y cinco argen­ti­nos espe­ran jus­ti­cia. ¿La tendrán?

Autor: Jose Luis Milia

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


Un comentario en “Cinco mil cuatrocientos setenta y seis días”  

  1. 1 caidadelguindo

    El 11 de Marzo de 2004 hubo un aten­tado en los tre­nes de cer­ca­nía de Madrid que pro­dujo 198 muer­tos y mas de dos mil heri­dos. A día de hoy no se sabe con exac­ti­tud quien dio la orden.¿ETA?¿Marruecos?¿los res­tos del GAL?¿Bin Laden? Todos es incierto, sólo sabe­mos que a los pocos días del aten­tado el juez mandó des­gua­zar los tre­nes y des­a­pa­re­cie­ron las prue­bas del aten­tado, unas sema­nas des­pués un grupo de musul­ma­nes la mayo­ría con­fi­den­tes poli­cia­les sal­ta­ron por el aire como con­se­cuen­cia de una ¿autoinmolación?en un piso de Lega­nes, según se nos dijo allí esta­ban los terro­ris­tas. Unos años más tarde se cele­bró el Jui­cio que duró varios meses. En la pecera la mayo­ría de los acu­sa­dos se par­tían de risa durante las sesiones.¿Por qué se reía la mayo­ría de ellos? ¿ Adi­vi­na­ban la sen­ten­cia? Quién sabe. Lo cierto es que la mayo­ría de ellos resul­ta­ron absuel­tos. Sólo hay tres cum­pliendo penas muy gran­des y no está del todo acla­rada su res­pon­sa­bi­li­dad en los hechos.Lo de AMIA y lo de ATO­CHA no res­pon­den al típico aten­tado isla­mista por­que no apa­rece nin­gún res­pon­sa­ble que dando vivas a ALA se declare autor y por tanto héroe.

Deje un comentario