Las mazmorras del autócrata

Especial para “LA HISTORIA PARALELA”

“Non nobis, Domine, non nobis, Domine, non nobis, sed nomine tuo da gloriam”. (No es nuestra, Señor. No es nuestra si no tuya toda la gloria). Consigna de combate de los caballeros templarios.

Antecedentes históricos explicativos

San Bernardo Marie de Clairvaux santificó el sacrificio de los Cruzados de la Orden de los Templarios, monjes soldados que partieron hacia Tierra Santa, recuperaron los Sagrados Lugares para la Iglesia Católica, defendieron las travesías de los peregrinos y fueron por casi dos siglos ejemplo de las virtudes aristotélicas y la devoción a la Santísima Trinidad, no sometiéndose jamás a los arbitrios de un soberano terrenal, sólo a Dios, bajo la tutela de su obediencia excluyente a la autoridad del Santo Padre.

La Edad Media realizó una curiosa combinación entre la diversidad y la unidad. Esta diversidad fue el nacimiento de las incipientes naciones, mientras que la unidad procedía sólo del Cristianismo místico, que se impuso en todas partes. La Santa Religión reconocía la distinción entre clérigos y laicos, de manera que señaló el nacimiento de una sociedad laica. Por todo esto se puede decir que la Edad Media significó el período en que apareció ~y se edificó~ la  Europa tradicional y la Civilización occidental. Un adelanto de lo que sería la “globalización”, pero exclusivamente religiosa. Los ducados, marquesados, condados y otros feudos estaban defendidos por castillos cuyos Soldados eran también religiosos, y normalmente estaban asignados por Roma. Y todavía hoy, desde España hasta Polonia, desde Inglaterra hasta Rodas, están esparcidos en el continente los impertérritos y bien erigidos castillos de los cruzados, a cuyo cuidado estaba asignada la defensa regional centralizada por el Cristianismo, frente a las amenazas de las invasiones sarracenas.[

Pero desaparecida la dignidad de la devoción como forma de gobierno, se consolidaron los limes. Nacieron los reinos absolutistas simplemente hereditarios, donde aquel señorío feudal devenía, ahora ya no de la gloria del combate, sino del poder de la acumulación de riquezas.

Consecuentemente, el descrédito de la Edad Media fue especie de constante durante la Edad Moderna, en la que «el Humanismo», «el Renacimiento», «el Racionalismo», y «la Ilustración» se afirmaron como reacciones contra ella, o más bien contra lo que entendían que significaba, o contra los rasgos de su propio presente que intentan descalificar como pervivencias medievales. Era, en cierto modo, el nacimiento del materialismo dialéctico y de las tiranías dinásticas.

Si el Obispo-Soldado Hugo de Payns había partido a Oriente desde la Europa beata, dos siglos más tarde el último Comandante de la Orden de los Templarios, Jacques de Molay, regresó a una Europa diferente, el continente de las monarquías absolutistas. Durante las campañas en la guerra por Jerusalén, los frailes de la Militia Christi habían sido una necesidad. Pero doscientos años más tarde, perdido el interés por el teocentrismo, los militares de estas características eran una amenaza para los enemigos de la Fe.

Por ejemplo, en una bula dirigida a Felipe, el rey de Francia, (“Ausculta Fili”), suscripta el 6 de diciembre de 1302), el Papa Bonifacio VIII hizo un recuento de los agravios inferidos por Francia a la sede romana y de los ataques a la inmunidad eclesiástica. Pero iba todavía más allá: denunciaba abusos de Felipe IV en el gobierno de Francia: la escandalosa pobreza, la opresión de los súbditos, la miseria y alteraciones en la moneda, excomulgándolo finalmente por echar a los Obispos designados por El Vaticano para su territorio.

Para mantener su soberanía personal Felipe IV, llamado “el Hermoso” encabezó la conjura en su Reino para aniquilar al ejército Católico y sustituirlo por piqueteros a sueldo. Felipe era un inescrupuloso personaje, obnubilado por el poder y las riquezas materiales, que incluso hizo envenenar a su propio hermano Luis, para ser coronado, y expolió al pueblo francés mediante sus sociedades bajo patronatos no católicos, así como nobles ambiciosos de nuevas tierras y opulencia. Así nacieron las organizaciones secretas de “albañiles” ~maestres de grado e iniciados~ llamados franco-masones (francmasons o francmasonería).

No es el propósito de este trabajo desarrollar el meticuloso ardid de Felipe para terminar con el poderoso ejército Cristiano ~tan reverenciado por sus virtudes inmanentes y aquel pasado de gloria indiscutida~ que era la única y temida barrera para consumar su inmoralidad. Pero lo cierto es que el Rey de Francia, intrigó para obtener el nombramiento de Sumo Pontífice a favor de un subordinado suyo, Bertrand de Got, que al ser ungido Papa se autodenominó Clemente V; y trasladó la Sede Pontificia de Roma a Avignon, donde se inició el famoso cisma eclesiástico porque Felipe IVº pretendió dominar ~de este modo~ a la hasta entonces poderosa Iglesia Católica que se obstaculizaba sus ambiciones.

Lo cierto es que a partir de 1304 ~y hasta 1314~ hizo capturar, encarcelar y torturar a todos los viejos y condecorados veteranos del Ejército templario, acusándolos de crímenes absurdos y sacrilegios irracionales. Quienes no terminaron en las mazmorras, fallecieron durante los tormentos para confesar sus crímenes contra el “humanismo”, y los se “relapsaron” (vale decir rectificaron sus confesiones obtenidas en el potro de la tortura), fueron entregados a la Inquisición del fantoche de Avignon, y despachados de inmediato a la “justicia secular”, que rápidamente dispuso sean todos quemados en la hoguera por supuestas “herejías”.

Tan sólo unos pocos traidores conservaron su vida a cambio del perjurio, y fueron distribuidos, definitivamente desarmados, entre otras órdenes eclesiásticas afuera del país. Pero, inexplicablemente, unos pocos, pérfidos e impíos, quedaron al servicio del monarca a efectos de señalar a sus propios Cófrades, Priores, Abades y Prelados.

Los laicos ~que conservaron la denominación de “Templarios”~ (Caballeros del Templo de Jerusalén”) se asociaron a sus enemigos y devinieron en una orden masónica homónima, que desvirtuó para la historia la gloria de sus batallas, los votos de pobreza, castidad y servicio que habían caracterizados a los monjes militares caídos en desgracia. Y, como es sabido, Felipe tuvo que acudir a un ejército de mercenarios extranjeros, ~así como de villanos armados de picas~ para salvaguardar los bienes de los cuales se incautó, así como su propia vida… Pero no por mucho tiempo, según se verá.

El anciano Prelado Jacques de Molay, desgastado por tras más de diez años de prisión y tormentos, era un saco de huesos en carne viva cuando subió al patíbulo para recibir el suplicio del fuego. Asegurado de espaldas al poste de la pira, sólo pidió se le ate a la inversa para morir rezando, lo que también le negó un magistrado hebreo: el juez de ejecución de sentencia que supervisaba la inmolación. El viejo Cruzado, ~mientras las llamas lo envolvían~ expresó, según Geoffroy de París, cronista de la época: “Dios está al corriente de quién se equivoca y quién ha pecado; y la desgracia se abatirá pronto sobre aquellos que nos han condenado sin razón. Dios vengará nuestra muerte. Señor, sabed que, en verdad, todos aquellos que ahora ~desagradecidos~ nos calumnian y nos humillan, por la barbaridad cometida contra nosotros ~sus Soldados más fieles~ van a sufrir nuestro martirio por toda la eternidad.”

Cuentan las crónicas que la profecía se cumplió y, en definitiva, ninguno de los conjurados ~a pesar de creerse indestructibles para disfrutar de las riquezas decomisadas o “la grandeza” del poder~ sobrevivió más de un año a tamaña injusticia.

El pueblo de Francia se hundió en más de cuatrocientos años de persecuciones internas, guerras y zozobra, que luego desembocaron en la “revolución francesa” de 1789, cuando el despotismo de los reyes absolutistas fue suplantada por la tiranía de los autócratas del sectarismo, ahora denominados “democráticos”. Éstos ~en nombre de la igualdad, libertad y fraternidad~ abjuraron definitivamente de Dios y eternizaron las tropelías del “comité de salud pública”, que redimía a los opositores por la venalidad del soborno, los subsidios o la guillotina.


La perversión democrática argentina

El eje del programa de gobierno de la dinastía Kirchner ha sido también, ~a semejanza del relato de las bajezas de Felipe IVº de Francia~ la captura, el confinamiento, el martirio y la condena patibularia de todos los milites dei: nuestros viejos veteranos ~guerreros de las Fuerzas Armadas~ en el inextricable convencimiento que los Ejércitos de la Patria son una amenaza contra su régimen, basado en el absolutismo más desenfadado, bajo la cubierta del consabido gobierno por “mandato popular” o “democrático”.

De modo análogo, Néstor Kirchner comenzó su reinado expulsando obispos y obteniendo, por etapas sucesivas, la complacencia tanto de jerarquías eclesiásticas como de “militares arrepentidos”, para luego encarcelar tanto a sacerdotes, como a juristas católicos, y ~por supuesto~ a Soldados que antaño se atrevieron a doblegar en batalla a las fuerzas del anticristo.

Los Jueces de la Nación rápidamente fueron suplantados, desde la perpetuidad de su digno magisterio, y los actuales ya no son exponentes de la moral ni representan a los principios cristianos, por lo que tampoco aplican el Derecho Natural. Y en la perversa inteligencia sistemática de desconocer la Ley, no hay ninguna barrera entre sus antojadizas sentencias y la hoguera para nuestros Soldados de Dios.

Personalmente dificulto que Cristina Fernández de Kirchner ~sucesora alterna del autócrata paranoide que usurpa el poder~ se haya interesado alguna vez por la saga de “Felipe el Hermoso”, aquel engendro diabólico, que ~paradójicamente~ era nieto del Rey Luis IXº, el San Luis de los altares.

Honradamente tampoco creo que haya leído más que frivolidades en su vida mojigata, en la que dificultosamente sólo hubiera llegado a ser ~en su delirio monárquico~ reina de la trucha o de la merluza patagónica.

En efecto, casada con un despiadado y amorfo personaje, un émulo del Ricardo IIIº shakespiriano que soberanamente usurpa el poder ~a pesar de la alternatividad matrimonial asegurada por falta de oposición~ la presidenta es parte de una cultura farandulesca. Prioriza la vida fácil por encima del compromiso, y no le queda demasiado tiempo para la piedad para con los pobres, desgraciados y afligidos, para ayudarlos o consolarlos, en lugar de reclutarlos. Ni ~obviamente~ tampoco de dar gracias a Dios por todos sus beneficios, para hacerse digna de recibir otros mayores. Ni de obrar con toda rectitud y justicia para asegurar la paz en el país donde nació. Prefiere seguir declamando incoherencias vergonzosas en su papel de dispendiosa monarca “trucha”, rodeada de lujos, sirvientes y lacayos que solventan su inmoderación.

“De cara al bicentenario” como gusta proclamar la presidenta en cada acto protocolar que encabeza, la Argentina muestra a las claras cómo a su clase dirigente le sigue inspirando temor el que piensa distinto, el que se opone, el que se manifiesta por lo que considera justo, aunque difícilmente “lo justo” coincida con “lo legal”, invariablemente aprobado prepotentemente por la mayorías automática supérstite hasta 10 de diciembre del 2009.

Y como en todo reino, los bufones, los pajes y los monjes negros se disputan la moneda de oro que rueda dadivosa por la alfombra y no se avergüenzan de representar escenas denigrantes. Por ejemplo, Carlos Kunkel ~con su espantosa repulsividad~ insultando en la Cámara de Diputados a un copartidario con proyecto propio; o José María Díaz Bancalari ~de carcajada fácil~ festejando cualquier pavada de la estólida tilinga o del disforme consorte ~con su risa forzada y aplauso de foca hipnotizada.

Nos distanciaron de los avanzados sistemas políticos de las potencias europeas que ~habiendo superado hace cuarenta años la crisis de los años ´70~ cuentan con los mejores estándares de vida… Y la Argentina actual atraviesa el período más crítico y retrógrado desde el punto de vista institucional. La causa anida más cerca del miedo de los monarcas a perder su cetro, que en la supuesta rebeldía de los súbditos.

Este es el país de los fondos reservados y regalías, los fideicomisos públicos en las Islas Caimán, la obra pública para canalizar la corrupción y la coparticipación dosificada según cuán condescendiente sean los gobernadores para con las arbitrariedades del trono. El país de la borocotización, del ostracismo y silenciamiento, de la confiscación de los pequeños productores ~por métodos sofisticados~ a fin de llevarlos a los cordones de pobreza e incautarse de sus tierras para establecer feudos comerciales monopólicos donde los monarcas serán socios.

Con los caminos cerrados, tanto a vecinos como a peregrinos, por los salteadores impunes ~usualmente drogados~ a quienes amparan las leyes argentinas (¡¡¡!!!), ésta es la comarca de las licitaciones opacas; de las subvenciones a los bellacos, premios y castigos para legisladores ~propios, venales o sobornados~ de acuerdo a cuán bien o mal ejecuten su rústico y excelso instrumento democrático: el voto complaciente.

Doscientos años después del fragoroso debate de 1810 donde se discutía por la forma de gobierno a adoptar ~y de cara a la conmemoración del bicentenario de la Patria~ estamos situados en un escenario incierto, poblado de nuevas figuras que encarnan viejos personajes: los que aceptan el desafío de romper vínculos con la corona y los que, asustados por la diversidad de ideas, se inclinan hacia el amparo del dictador ~que no perdió ni un ápice su capacidad de daño, a pesar de su derrota plebiscitaria. Si el crítico u opositor es civil se lo acorrala, se lo ridiculiza y se lo humilla, como hacen Néstor y Cristina con la prensa o con quienes no pueden atemorizar ni comprar.

Pero la gente se olvida que ~como en la época de “Felipe el Hermoso”~ aquí hay hogueras a todo lo largo y ancho del país. Existen aquí el cepo y las celdas de castigo. También grilletes y destierro para los supuestos enemigos de su “humanismo”: el chivo expiatorio militar, cual es su miedo principal.

Seiscientos cautivos y sesenta muertos ya se acumulan en la estadística del capricho ~perverso y escandaloso~ de esta realeza apócrifa. Su principal plataforma política son “los derechos humanos”. Y se ufana de ese humanismo hipócrita en cada discurso futbolero a la tribuna embotada por los narcóticos ~que han liberado al consumo masivo~ satisfecha del régimen que la oprime y la confisca, gracias a la televisación gratuita de los espectáculos de circo.

Un supuesto poder que debe necesariamente neutralizar insuflándoles terror a los ejércitos residuales, cuyos secretarios generales ~más que traidores~ son palafreneros complacientes. En definitiva: renegados y delatores de sus Superiores de la Orden, a quienes entregan a los profanos jueces “rozansky” para que, supervisen su combustión en el patíbulo del escarmiento.

Autor: Dr Carlos Marcelo Shäferstein

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21 Comentarios en “Las mazmorras del autócrata”  

  1. 1 Juan Manuel Recio

    Excelente paralelo entre Felipe “El Hermoso” y Néstor “El bisojo monstruoso”.

    Otro hallazgo del Dr. Shäferstein es la similitud de nuestro adefesio patagónico con Ricardo III, con quien comparte no solo una presencia repulsiva sino también una total falta de escrúpulos morales.

    Realmente, los dos pájaros de cuentas que nos agobian, tienen mucho de los vicios de los villanos shakerspearianos, ella da una Lady Macbeth perfecta. La corte que los rodea con un engendro como Rudy Igor Ulloa, un bufón de sonrisa babeante como Díaz Bancalari y una harpía prepotente como la Conti, completan el cuadro. El desmelenado “juez” Rozanski tiene “le physique du rol” exacto para verdugo, solo habría que ponerle un antifaz. Otro personaje emblemático es el de traidor o espía de sus camaradas, hay muchos candidatos para este papel, todos parados sobre un taburete esperan ser recompensados como alguno con una Embajada.

    Las tenebrosas mazmorras donde languidecen hasta su muerte por las privaciones y la dejadez los enemigos de los déspotas también están. Se llaman Bouwer, Marcos Paz y tantos indignos lugares. Ya llevan consumadas casi sesenta ejecuciones.

    Insensiblemente hemos pasado de los dramas del Cisne de Avon al doloroso y lacerante drama argentino, que hoy mas que nuca reviste carácter de tragedia: miseria, maldad, venganza, corrupción, persecución, tortura y muerte. Esperamos que como en la literatura alguien le ponga urgentemente la palabra “Fin”.

    Mis mas sinceras felicitaciones por esta nota, Dr. Shäferstein.

  2. 2 María Virginia Olivera Chariaud

    El experto en temas militares Rosendo Fraga señala que “la traumática retirada del poder de las FF.AA, tras la derrota en Malvinas, la entrega incondicionada del poder, los juicios por las violaciones a los derechos humanos, los motines carapintadas, y la reducción presupuestaria conformaron un contexto conflictivo para las relaciones cívico militares”.

    Y absolutamente tiene toda la razón.

    Desde 1983 la política de la UCR y, luego del PJ fue la de crear una serie de normas jurídicas para crear condiciones para neutralizar a las FFAA.

    La Conadep (1983), el juicio a las juntas (1984), la instrucción a los fiscales (1986), señalaron el comienzo del camino. Lo primero que hizo quien lo sucedió, Carlos Menem fue deshacerse de la amenaza de otro golpe institucional. Así pactó con Saineldín para obtener el voto militar para después traicionarlo y erradicar a los “carapintadas” o a los elementos más recalcitrantemente nacionalistas de las filas del Ejército,

    En 1994 firmó con el Alfonsín el pacto de Olivos y obtuvo la reforma constitucional para que la gente no pueda votar más por medio de sus representantes y establecer la “democracia directa”, cambiando la composición del Congreso.

    A mediados de los 90 sobrevino la autocrítica del Grl Martín Antonio Balza, que pidió perdón por las “atrocidades” cometidas por sus hombres, haciéndose cargo de que en la guerra contra el terrorismo se habría actuado cometiendo atopellos a la Ley.

    Esto dio cabida, poco después, las reparaciones económicas a los terroristas supérstites, a los familiares de los “desaparecidos” y hasta los exiliados políticos. Así, durante los gobiernos de De la Rúa y de Duhalde comenzaron los juicios de la verdad y las detenciones de los primeros militares emblemáticos, por la supuesta apropiación de los hijos de desaparecidos por el famoso “plan sistemático” de torturas, desapariciones y secuestro de bebés…

    Kirchner logró un avance significativo en el terreno del aniquilamiento de las FFAA, extendiendo el concepto de genocidas y criminales de lesa humanidad prácticamente a toda la escala jerárquica de los que participaron en la guerra contra la subversión.

    La anulación de las leyes de obediencia debida y punto final fueron continuidad de esta política y tenían el fin de profundizar el desbaratamiento de las FF.AA y la anulación de su capacidad de resistencia. Quedaron, entonces, ante la sociedad, como “instituciones represivas”, depósito de su odio y símbolo permanente del terror.

    La anulación de las leyes por el Congreso -cuestionando los indultos a los militares que había promulgado Menem- golpeó sobre un sector de oficiales retirados y de algunos pocos cuadros en actividad de peso simbólico, como a alguno de los más condecorados de Malvinas. Hoy por hoy estos Oficiales no tienen peso ni poder real dentro de las Fuerzas Armadas.

    El rol fundamental de la ministra Garré es el de fortalecer a la nueva conducción militar comprometida en reorientar a las FF.AA de la “democracia” detrás de los nuevos fines impuestos por el poder político, mediante la eliminación sistemática de elementos potencialmente peligrosos, como pueden serlo los hijos, militares, de los Oficiales presos, que quedaron fuera del escalafón.

    La autocrítica del Almirante Godoy es una clara confesión de estos objetivos: “…la sociedad argentina no merece que se le dificulte avanzar, en justicia, hacia las necesarias metas de reconciliación y unión nacional (sic)”. Así cedió la ESMA para la creación del “Museo de la Memoria” como parte de la política de desprendimiento material de las Instituciones.

    En el ejército se desplazó en el año 2003 al General Brinzoni, promoviendo a un oscuro General de Brigada a Jefe del Estado Mayor: Roberto Fernando Bendini, que había sido simpatizante de los montoneros, según reconoció en una publicación, y refugiaba en su casa de Caballito a los “compañeros” militantes que debían ser evacuados al exterior, por ser la suya una “casa segura”. (el Almirante Godoy también reconoció que tenía una hermana subversiva, y que colaboró con ella).

    Ahora fue catapultado Horacio Domingo Bruera (que no estaba en condiciones, en su momento de ascender ni a Coronel), y que llegó a General de Brigada (Promoción 105ª del Colegio Militar de la Nación), en base a la imposición de Nilda Garré al Teniente General Bozzi, un vendedor de computadoras que ahora es Jefe del Estado Mayor del Ejército (¡sin ser Oficial de Estado Mayor!)

    Devenido en Genera, Horacio Bruera, hermano de una abogada, feroz militante de los derechos humanos que introdujo al país la docrtrina de Claus Roxin para encarcelar a todos los uniformados que la combatieron en la década del 70, es ahora Secretario General del Ejército, y sucederá en poco tiempo al propio General Bozzi.

    Todo es una maniobra orquestada y cuidadosamente planificada desde 1983 a la fecha.

  3. 3 Padre Jorge

    Muy buen enfoque. Así como Néstor Kirchner dice ser “peronista”, Felipe IV era nieto de San Luis IX de Francia, y llevaba el glorioso apellido Capeto.

    En lo humano, el reinado de San Luis se tiene como uno de los más ejemplares y completos de la historia. Su obra favorita eran las Cruzadas, como una muestra de su ideal de caballero cristiano, llevado hasta las últimas consecuencias del sacrificio y de la abnegación.

    Por otra parte, tanto en la política interior como en la exterior San Luis ajustó su conducta a las normas más estrictas de la moral cristiana.

    Tenía la noción de que el gobierno es más un deber que un derecho; de aquí que todas sus actividades obedecieran solamente a esta idea: el hacer el bien buscando en todo la felicidad de sus súbditos.

    Gobernante de sabiduría y misericorde, más que rey fue padre de su pueblo y sembrador de paz y de justicia. Exquisito en su trato, éste lo extiende, sobre todo, en sus relaciones con el Papa y con la Iglesia. Personalmente da un gran ejemplo de piedad y devoción ante su pueblo.

    A todo ello añadía nuestro Santo una vida admirable de penitencia y de sacrificios. Tenía una predilección especial para los pobres y desamparados, a quienes sentaba muchas veces a su mesa, les daba él mismo la comida y les lavaba con frecuencia los pies, a semejanza del Maestro. Por su cuenta recorre los hospitales y reparte limosnas, se viste de cilicio y castiga su cuerpo con duros cilicios y disciplinas. Se pasa grandes ratos en la oración, y en este espíritu, va educando también a sus hijos, cumpliendo de modo admirable sus deberes de padre, de rey y de cristiano.

    Parece mentira cómo Felipe, el hermoso, su propio nieto, destrozara con sus actitudes diabólicas toda la obra de aquel Santo.

    En ese sentido está muy bien hecho el parangón entre los primeros años del movimiento nacional justicialista y el engendro de Kirchner y su dinastía malsana, que realmente está usurpando el trono en la Argentina mediante la destrucción de las instituciones, la corrupción de las costumbres y el desmadre de la educación.

    Muy buen informe del Dr. Shäferstein, como nos tiene acostumbrados.

    Muchísimas gracias por ilustrarnos constantemente.

  4. 4 Noelia Lombardo

    ¡Impresionante! Es como para preguntarse quién los puso allí, …o a quién envenenaron para ocupar ese lugar, que no merecen. El artículo deja ganas de seguir leyendo más y dá pena que sea tan breve. Porque la historia del pasado, bien contada, es como que hipnoptiza y hace entender mejor el presente.

    Yo me pregunto: ¿Cómo llega una sociedad a tener un líder y una lideresa que optan por la estrategia contraria, que buscan imponerse y hacerse odiar, someternos, avasallarnos con una realidad inventada que se hunde más rápidamente que Venecia, y no precisamente en aguas minerales?

    Cristina se hace detestar. Tendrá algún partidario sincero, algún confundido, pero no debe tener admiradores, ni seguidores. El de los K es un mundo sin admiradores, es un espacio de súbditos. Y cómplices, o súbditos que dejan de serlo por un rato, se elevan y después vuelven a caer en la posición de entrega y renuncia. El mecanismo victimizador que usan políticamente es el mismo que debe operar como clave en sus situaciones personales.

    Es un mundo tenso, sin disfrute, sin amor, y no conviene imaginar mucho los detalles de una vida en ese estilo. Se imponen, logran meterse en la cosa, pero no impulsan su viaje con ningún combustible afectuoso ni positivo: destilan agresividad, ofensa, intolerancia. Vienen de un mundo viejo y se van quedando sin sustento, cada vez más lejos del piso, elevándose a una altura de inmolación e iluminaciones dementes.

    Llama especialmente la atención, en estos días posteriores a las elecciones, la actitud de la Presidenta, su inalterable convicción garquista, su pasión por exasperar a todos, su intento de imponerse malamente, a como dé lugar, justificada por… por… ¿por qué? ¿Qué ideología o marco de sentido le permite a tal mujer seguir impertérrita cuando la realidad muta, negar el movimiento, suplantarlo por sus emperradas imaginaciones? ¿Qué la lleva a suplantarnos, a los reales, por sus imaginarios?

    Es una presidenta sin amor, sin ganas de ayudar, sin humildad, que no cree que tenga ya nada que aprender, encerrada en su mundo de modas y cremas, de delineadores y maquillajes, más dispuesta al enojo que a cualquier otra cosa, que siente siempre que la quieren joder y termina jodiendo ella. Mujer pretenciosa que quiere ser la más inteligente sin tener con qué, sin emotividad que la guíe en la construcción de una visión del mundo, mujer chata de mundo chato, acorralada por su espíritu empobrecido y empobrecedor. Apasionada por la negación y la negatividad, desesperada por quedar bien ante una exigencia desmedida, tan grande que no le permite autenticidad alguna, ni verdadero crecimiento.

    Señora de nadie, para nadie, señora sola, que no inspira la piedad que podría, a fuerza de desplantes y caritas necias. Repetidora del Néstor, presidenta de todas las falsedades, mujer de hachas tomar. Sorda a todo llamado, muda de sentimientos y cercanías, ciega a toda verdad. Universitaria de esterilidades, con universidad atragantada, doctora de una cátedra irrespirable de resentimiento, y obsesionada por una competencia sin competitividad, dueña de una arrogancia sin frutos, de pensamientos sin asideros, de displicentes mohines sin gracia, autoritaria crecida en el mundo del Proceso, al que reproduce, aunque intente y diga que lo combate, porque lo lleva adentro, porque lo mamó de joven, porque milita en su sensibilidad por más que diga oponérsele. ¿Será por eso que los K hablan tanto de ese tiempo ido, porque ellos viven todavía imaginariamente en ese contexto, que los traumatizó al punto de impedirles todo desarrollo de una visión
    superadora?

    Mina jodida que prefiere la hecatombe a dar el brazo a torcer, que prefiere hundirse y hundir a todos antes de tratar de salvar algo. Imposible llevar una pareja con esa actitud arrogante, menos un país. ¿Cómo… no está casada? No, está sola de toda soledad, asociada a otro atragantado que escupe desprecio y no tiene donde ir a rascarse. Gente sin amigos, de intimidad sospechosa y amenazante, peligrosos, temidos pero no queridos, incapaces de matices y de inteligencias. Mienten, mienten y mienten. ¿En defensa de una verdad fanática, o como ocultamiento de negocios indebidos?… Probablemente ambas cosas a la vez.

    Sonrisas que no ríen, sonrisas que gastan, que nos gastan a nosotros, que ya no las queremos ver más, que aspiramos a otros tratos, que nos hemos convencido de que merecemos otra consideración, otro respeto, otra realidad. Pelo sobre la cara, cejas y ojos subrayados, vendiendo mujer donde hay desierto, sequedad, páramo. Mujer sin calidez ni comprensión, mujer fanática, mujer todo que termina siendo mujer nada. Mujer yo yo yo yo que tiene que pasar por mucho él él él él, y aun más por muchos vos vos vos vos, Néstor, pero incapaz de un nosotros abarcativo, incapaz de ir más allá de un ambiente de venganzas y cuentas a cobrar.

    Mujer de relinchos y de mañas, inestable, furiosa apenas contenida, mal disimulada, agazapada y dispuesta al salto. Mujer de frases que embrollan y no saben para donde ir, porque en ellas se mezcla la bronca con la mentira, con el miedo, con el vacío, la chicana política con el desinterés absoluto por los otros, discursos de soledades, patagónicos, agónicos, cancheros, sobradores, palabras esquivas, altisonantes, sin densidad ni consistencia.

    ¿Cómo guardarle el respeto que ella no nos tiene? ¿Tendríamos nosotros que ejercerlo aún? ¿Hasta cuando?… Es duro decirlo, pero suponerle humanidad es un gesto de grandeza que no merecen, una conjetura riesgosa. Además, vale más la pena tener claras estas cosas, porque en el intento de los K de llevarse puesto al país, y con él a nosotros, mejor sería que tuviéramos la astucia de impedirlo.

    Espero que en este país, si se llega a celebrar algún tipo de “pacto de la Moncloa” entre los deficientes políticos que constituyen la oposición, también incluya a las pobres fuerzas armadas, que han sido el pato de la boda en este fraude: el régimen de los Kirchner.

    Noelia

  5. 5 Norma

    Del testamento espiritual de Luis IX de Francia a su hijo:

    Hijo amadísimo, lo primero que quiero enseñarte es que ames al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas; sin ello no hay salvación posible.

    Hijo, debes guardarte de todo aquello que sabes que desagrada a Dios, esto es, de todo pecado mortal, de tal manera que has de estar dispuesto a sufrir toda clase de martirios antes que cometer un pecado mortal.

    Además, si el Señor permite que te aflija alguna tribulación, debes soportarla generosamente y con acción de gracias, pensando que es para tu bien y que es posible que la hayas merecido. Y, si el Señor te concede prosperidad, debes darle gracias con humildad y vigilar que no sea en detrimento tuyo, por vanagloria o por cualquier otro motivo, porque los dones de Dios no han de ser causa de que le ofendas.

    Asiste, de buena gana y con devoción, al culto divino, mientras estés en el templo, guarda recogida la mirada y no hables sin necesidad, sino ruega devotamente al Señor con oración vocal o mental.

    Ten piedad para con los pobres, desgraciados y afligidos, y ayúdalos y consuélalos según tus posibilidades. Da gracias a Dios por todos sus beneficios, y así te harás digno de recibir otros mayores. Obra con toda rectitud y justicia, sin desviarte a la derecha ni a la izquierda; ponte siempre más del lado del pobre que del rico, hasta que averigües de qué lado está razón. Pon la mayor diligencia en que todos tus súbditos vivan en paz y con justicia, sobre todo las personas eclesiásticas y religiosas.

    Sé devoto y obediente a nuestra madre, la Iglesia romana, y al sumo pontífice, nuestro padre espiritual. Esfuérzate en alejar de tu territorio toda clase de pecado, principalmente la blasfemia y la herejía.

    Hijo amadísimo, llegado al final, te doy toda la bendición que un padre amante puede dar a su hijo; que la Santísima Trinidad y todos los santos te guarden de todo mal. Y que el Señor te dé la gracia de cumplir su voluntad, de tal manera que reciba de ti servicio y honor, y así, después de esta vida, los dos lleguemos a verlo, amarlo y alabarlo sin fin. Amén. (Acta Sanctorum Augusti 5 [1868]1, 546)

  6. 6 Pancho

    Agradezco al autor este profundo análisis histórico, tan acertado, verídico e incomparable. Comparto plenamente su pensamiento haciéndome la pregunta de cuanto mas tendremos que aguantar. Es un trabajo que vale la pena ser leído, y demuestra un conocimiento profundo del pasado y una especial habilidad para desentrañar las intrigas del presente.

    Felicitaciones

  7. 7 Militar azorado

    Señora Directora:

    Quisiera que usted sepa que, por primera vez en la historia, el Edificio Libertador fue engalanado con la presencia de una integrante activa de la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo, la señora Buscarita Roa, quien se dirigió a un auditorio integrado por alrededor de 50 oficiales en los grados de Mayores, Teniente Coroneles y Coroneles, a quienes se les ordenó asistir, expresando la invitada su historia de vida, la labor incansable y los logros de la organización “Abuelas de Plaza de Mayo”.

    Con un lenguaje sencillo, objetivo, conciliador y sin rencores se expresó durante algo más de una hora motivando el cerrado aplauso final de todos los presentes, con que invitó a despedir a la disertante el organizador de la reunión, el Secretario General del Ejército, General de Brigada Bruera, que inicialmente había convocado (sin éxito) a la Señora Estela Barnes de Carlotto.

    Nunca antes las Abuelas se habían dirigido a un auditorio integrado por personal militar en actividad del Ejército, y constituye un paso más en el camino de la humillación de las Fuerzas Armadas, tal cual lo ordenó la Presidenta de la Nación.

    Finalmente la señora Roa hizo entrega de material bibliográfico de “Abuelas de Plaza de Mayo” y de videos que pasaron a engrosar el patrimonio cultural de la Biblioteca Central del Ejército, lugar donde recibió un presente institucional de manos del Secretario General de la Fuerza, el ya citado General Hugo Domingo Bruera, que es primo hermano del Intendente de La Plata, Pablo Bruera (amigo personal de Carlos Kunkel) y hermano de la militante de los derechos humanos y abogada del CELS, la Dra. Matilde Bruera.

    En fin… un ex Templario arrepentido, que, como dice la historia, se sumó a las filas de los verdugos de sus hermanos.

  8. 8 Darío

    Balza, Bendini y Bruera. Pareciera que la B es el símbolo de la traición al Ejército Argentino. Estos generales que de seguro hacen revolver en su tumba a históricos valientes soldados que dieron sus vidas por la libertad de nuestro país, se codean como si tal cosa con quienes asesinaron a sus camaradas.
    El aplauso envilecido, la sonrisa servil al enemigo y la oprobiosa obsecuencia de estos mal llamados soldados, los hace acreedores de llamárselos “infames traidores a la Patria”. Cuando uno piensa en esos militares que dejaron su sangre en tantos campos de batalla por la independencia, en los montes y ciudades contra el terrorismo, en Malvinas tratando de recuperar esa parte que nos falta y nos duele, y ve la despreciable actitud de la Triple B, siente que el estómago se retuerce y las ganas de vomitar no se pueden contener. En las fotos con sus falsas sonrisas, en los discursos con las palabras del enemigo en sus bocas y utilizando sus manos para aplaudir al terrorismo son la clara muestra de la cobardía del traidor.
    Son modernos Judas que venden sus almas deben bajar la vista ante la foto de Larrabure y de tantos otros que ofrendaron sus vidas antes de rendirse al enemigo.

  9. 9 ingenioso hidalgo

    Don Carlos Marcelo. Mucho me holgaria que en una futura entrada vuestra comentarais sobre nuestro ilustre camarada el Señor Don Mohamed Ali, que ya milita en los ejercitos Celestiales.

  10. 10 Roque Fernández

    Si en algo -y eran muchas sus virtudes- marcaba las diferencias
    el Coronel D Mohamed Alí Seineldín con el denominador común
    de las personas con actuación pública, fue precisamente su sentido
    del honor, la rectitud de conducta y entrega por entero a su Patria.

    Esos dones necesariamente, le granjearían el respeto de sus
    pares, sus superiores dignos y quienes fuimos sus subordinados por
    obligación reglamentaria o decisión personal extrarreglamentaria
    -cuando el decoro lo hizo necesario y las circunstancias degradantes
    a que fuera llevada nuestra Argentina cerraban todo camino para
    volverla a su quicio-.

    Tales cualidades, por sí solas, son razón bastante para que cotidianamente fuera construyendo el prestigio de acero en su querido Ejército que hoy lo despide sin honores militares pero con todo el honor de los caballeros cristianos; pero a ellas también se suman su bonhomía, la cordialidad en el trato y el cultivo sin límites de
    la auténtica camaradería.

    En un mundo descastado por el vicio, el hedonismo, las bajezas
    degradantes con carta de ciudadanía entre la sociedad perpleja y en
    donde las peores impudicias han llegado a contaminar hasta el lugar
    santo, estamos seguros que al marchar hacia la Patria Celestial nos
    ha dejado con su vida arquetípica el camino jalonado por el que hemos
    de transitar para no defraudarlo a él y seguir siendo fieles a Él.

    Nos dejó un mensaje póstumo:

    “No hay esperanza donde la corrupcion se instala. No habra paz, donde haya un pueblo sometido y humillado. Y no hay porvenir, donde no este asegurado el futuro de la Patria. Los politicos que no hacen honor al compromiso asumido ante el Pueblo, son como aves de carroña, prestos a servirse de los cadaveres de quienes confiaron en ellos. No se concibe la paz al precio de la indignidad y la miseria. Frente a la injusticia, la lucha y la resistencia, es toda una razon de existir”.

    + Mohamed Ali Saineldín

  11. 11 rosita

    Noelia: Muy…muy…muy bueno lo tuyo.

  12. 12 Juan Manuel Recio

    La muerte de un soldado como Seineldin, que sufriera prisión y vejaciones, se le privó de su rango militar y se lo linchó mediáticamente, pone mas en claro la conducta traidora y execrable de los Balza, los Bendini y los Bruera, y de muchos otros que hoy critican a estos pelagatos pero que abonaron su ascenso a la conducción del Ejército.

    Si el movimiento del Cnl. Seineldin hubiera triunfado, el eje B del mal hubiera sido echado a patadas y hubieran recalado en el CEMIDA, el CELS o en cualquier ONG regenteada por la Embajada y el Gobierno Británico.

    Ese movimiento fue el último tranvía que tuvieron las FF.AA.

    Todos los que de una forma y otra impidieron que el Cnl Sieneldín resultara vencedor tienen que hacer una mea culpa público.

  13. 13 -antonio jose

    felicitaciones Dr Marcelo: por su exposicion en la nota referente a cuestiones de nuestra Iglesia Catolica…yo como ferviente Catolico, no soy muy conocedor en cuestiones del Cristianismo Ancestral.. yo ya estoy muy consustanciado con el DR COSME: me parecio muy horroroso lo que esta viviendo nuestro querido PAIS
    con estos INFAMES que que estan destruyendo a nuestro querido Pueblo.. llamese FFAA, Trabajadores, jubilados etc. etc. Estos verdugos del pueblo, lacras inmundas llenas de venganzas contra los verdaderos PATRIOTAS, que fueron nuestros queridos soldados, muertos por la antipatria de MONTONEROS como los genocidas setentistas.que ahora se quieren vestir de “HEROES” disfrazando las mentes de nuestra Juventud, y algunos “ARTISTAS de la “FORRANDULA, como dice “PORTAL”… Vaya desde aqui mi sincero homenaje a los soldados caidos por las bombas y balas asesinas de estos satrapas delincuentes, llamese, KUNKEL, TAIANA, BONASSO,GARRE, y a estos militares TRAIDORES de la PATRIA,
    que recibieron a Las DIABOLICAS “MADRES”horroroso no¡¡¡ tambien envio mis condolencias a la FLIA del Coronel SEINELDIN…brillante soldado de LA PATRIA…
    Felicitaciones Dr Marcelo…

  14. 14 Jorge J.S. Bulleraich

    No conocí al coronel Seineldin y estoy seguro de que, de haberlo tratado, habría tenido ciertas discrepancias con las convicciones que él sostuvo siempre sin tapujos y con valentía envidiable. La prohibición de las honras militares en su sepelio me parece un gesto ruin y miserable de quienes algún día deberán rendir cuenta de sus tropelías. Este hecho deleznable me trae el recuerdo del ocurrido con ocasión de la muerte del emperador Napoleon cautivo en Santa Elena. Su carcelero y gobernador de la isla Hudson Lowe negó sistemáticamente a los servidores y compañeros de cautiverio del gran hombre el grabado de alguna leyenda acorde con su gloriosa trayectoria en la lápida de la modesta tumba que lo acogió hasta su traslado a los Inválidos a punto tal que ella quedó despojada de cualquier inscripción identificatoria. Salvo los estudiosos de estos sucesos nadie recuerda hoy a Hudson Lowe pero todos sabemos del emperador Napoleon.
    Que el coronel Seineldin descanse en paz junto al Dios Misericordioso que seguramente le ha dado albergue en su morada celestial.

  15. 15 JAIMITO

    LA DESCRIPCIÓN DE LA CONDUCTA PSICÓTICA DE LA EROTÓMANA AFROTOLOSEÑA Y DEL TUERTO KORNUDO ES MAGISTRAL POR PARTE DE NOELIA.
    LA SÍNTESIS DOS PSICÓTICOS.

  16. 16 LeopoldoSilva Ortiz

    Señor Shäferstein, mis felicitaciones y absoluta coincidencia con todos los términos, como está visto que todo vuelve volveremos a escuchar el
    ¡¡¡DEUS VULT!!!

  17. 17 Tito en el Caribe

    Sabia y estoy informado de los problemas de mi país, gracias a los ” INTELIGENTES QUE LO GOBERNARON y hoy gobiernan”. Durante estos últimos 35 años.. Pero jamas me hubiera imaginado el grado de Confusion, Paranoia y Desinformacion que mora en la mente de mis compatriotas.. Macheteandose, con cualquier cosa que ” Diga o este escrita” no se van a solucionar problemas. Elucubrando tampoco. Este articulo, sin animos de ofender muestra la clase de Paranoia de que sufren mis paisanos, cualquier cosa es valida. como ejemplo…..La Aberración de “TEMPLARIOS CATOLICOS”, ¡¡ Vamos amigos, menos ignorancia !!
    Sanamente, le recomiendo al Sr Shäfertein que controle sus resentimientos y frustraciones. Se le están saltando los tapones.

    Me gustaría que los participantes pudieran leer este comentario ya que no va cargado de agresividad, solo el recomendarles mas lectura sobre el tema, se salieron del caudal histórico totalmente. Especulando mal..

    Solo falta un lincha miento, para redondear la historia.

  18. 18 Enrique

    Excelente Carlos. Muy claro y preciso informe. Felicitaciones, maestro.

    Enrique

  19. 19 Juan María GUASCH

    Me parece que “El ingenioso hidalgo” no leyó bien todo el artículo. Aquí no se habla de actuales templarios católicos. El Dr. Schäferstein lo explica perfectamente, cuando dice que se usurpó su nombre para establecer órdenes masónicas.

    Pero si el lector no entendió, se lo explico con otras palabras.

    Recomiendo la lectura del libro de Andreas Beck, que se centra en los años finales de la Orden de los Templarios, especialmente entre 1305 y 1314. La Orden del Temple, fundada en 1118 o 1120 por Hugo de Payens en Jerusalén, era una de las órdenes militares que como los Hospitalarios, la Orden Teutónica, los Caballeros Portaespadas y otras se distinguieron en las Cruzadas: tanto en las realizadas en Tierra Santa como en otros lugares. La Orden del Temple, los Templarios, se llamaron así por haber nacido junto a las ruinas del Templo de Jerusalén. Su ideal, como se ha dicho alguna vez, era el ser mitad monjes, mitad soldados. La recuperación para la Cristiandad de las tierras en que vivió Nuestro Señor Jesucristo fue su meta principal.

    Sin embargo, a fines del siglo XIII se quedaron sin tarea por el fin de las Cruzadas. Las Cruzadas cubren un período de tiempo que abarca dos siglos (1095-1291). Con la rendición de San Juan de Acre (1291) se acabó la presencia cristiana en Tierra Santa, se acabaron aquellos Estados creados por los cruzados latinos en el Próximo Oriente. Algunas Órdenes Militares siguieron luchando contra el Islam en la península ibérica o contra los pueblos paganos del Báltico. Pero al Temple le quedó sólo un espíritu de cruzada, hermosas iglesias -fortaleza y bienes adquiridos por las donaciones recibidas, por las exenciones tributarias y por su actividad financiera: depósito de
    impuestos y donaciones, transferencia de esta sumas a Tierra Santa, recaudación del diezmo cruzado y de otros impuestos, préstamos a nobles que planeaban una cruzada. Este poder económico y militar, que se basaba en la confianza que inspiraban los Templarios, no dejó de producir envidias y resentimientos. Era , además, un bocado muy apetitoso para los gobernantes siempre ansiosos de dinero para sus guerras feudales.

    Y así ocurrió. El rey de Francia, Felipe IV el Hermoso, implicado en una guerra feudal con los monarcas de Inglaterra, necesitaba dinero, así como Kirchner necesitan caudales para asegurar su huída del país que han saqueado.

    Cuando Esquiú de Floryan, lamentable personaje que había coincidido en la cárcel con un antiguo templario expulsado de la orden, se acercó a
    Guillermo de Nogaret, consejero del rey, para contarle una serie de calumnias escuchadas de su compañero de prisión, encontró un ambiente propicio.

    Guillermo de Nogaret, nieto de un cátaro (esto es un apóstata como Balza, Bendini, Pozzi, o el mismo General Hugo Domingo Bruera) quemado por hereje cuando la cruzada contra los albigenses, tenía por razones familiares y por razones políticas sobrados motivos para arremeter contra los templarios. Pocos años antes Guillermo de Nogaret había afrentado al papa Bonifacio VIII en Anagni.

    Nogaret, que se movía en el ambiente de los legistas (serían los tribunales populares kirchneristas) que defendían la primacía del poder temporal sobre el papado, encontró en las calumnias que le habían contado sobre los Templarios un motivo para hacerse con sus bienes.

    Estas acusaciones carecían de fundamento pero eran muy útiles para comenzar un proceso. Lo mismo que sucede con los militares argentinos hoy en día.

    El proceso comenzó el año 1307. Felipe IV tuvo la suerte de que el papa era entonces Clemente V, Beltrán de Got, francés y hombre débil de carácter. Clemente V, que además era empleado del rey, no fue capaz de enfrentarse decididamente con éste a pesar de ser religioso.

    Los templarios fueron detenidos, torturados, obligados a reconocer unos
    delitos que no habían cometido y cuando se negaban a traicionar su conciencia eran quemados vivos.

    El cobarde Clemente (puede parangonarse a Bergoglio, ante la indiferencia por los atropellos a Monseñor Basseotto o al Padre Christian von Wernich) no supo oponerse a que antes del juicio eclesiástico fueran detenidos por los funcionarios reales y sometidos a todo tipo de vejaciones.

    Finalmente, el Concilio Ecuménico de Vienne, celebrado en esta ciudad de Francia (1311-1312), no encontró ningún fundamento en las acusaciones contra los Templarios.

    Pero ante las presiones de Felipe IV, que se hizo presente en Vienne, la mayoría de los padres conciliares aceptaron que el papa, en virtud de su autoridad apostólica, disolviera la orden. Al no ser una institución de la Iglesia el rey tenía las manos libres para acabar con los caballeros del Temple y quedarse con sus cuantiosos bienes. Jaime de Molay, último Gran Maestre de la Orden del Temple, y Godofredo de Charney fueron quemados vivos cerca de la catedral de Notre Dame el 18 de marzo de 1314. Estos caballeros, que inicialmente se habían declarado culpables, posteriormente prefirieron morir en la hoguera y ser fieles a su conciencia: es decir, prefirieron no acusarse de unos delitos que no habían cometido. Jacques de Molay, por su devoción a la Virgen, pidió morir de cara a la catedral de Notre Dame dedicada a la Virgen. Pocos meses después, también en 1314, murieron Clemente V y Felipe el Hermoso. Sus contemporáneos vieron en estas muertes el castigo de Dios por una iniquidad.

    Para comprender el momento histórico en que se producen estos hechos hay que tener en cuenta la situación de Francia a comienzos del siglo XIV. El reino francés empieza a perfilarse como lo que se llamará más adelante un Estado-nación. Como un Estado con una monarquía fuerte que quiere imponer todo su poder sobre los señores feudales y sobre la Iglesia. Los legistas, al servicio de esa monarquía que podemos empezar a llamar monarquía nacional, sostendrán esa primacía del poder temporal sobre la Iglesia. Una consecuencia de esa nueva realidad será la ubicación de la residencia papal en Francia, en Avignon. Los papas franceses del siglo XIV estarán bajo la influencia de la corona hasta que vuelvan a Roma en el último tercio del siglo XIV.

    A ver si entendió ahora el “ingenioso hidalgo”, que no demuestra ser tan tan ingenioso como se presenta.

    No se amilane, Doctor Schäferstein y siga relatándonos la historia de su modo particular. Sus lectores disfrutamos mucho de sus trabajos e informes.

    Juan

  20. 20 Alberto Caman Jalil

    BENEDICTO XVI REIVINDICÓ Y SANTIFICÓ A LOS TEMPLARIOS

    La Edad Media se caracterizó por el poder de los Señores Feudales en el plano político y por el inmenso prestigio de la Iglesia católica que unificó a los distintos reinos bajo su fe. La cristiandad reconoció en la Iglesia esta autoridad enorme, que trascendía el ámbito religioso.

    El ambiente medieval era de guerra y de tensiones, mezclado con sentimientos religiosos, que originaron la concurrencia de los fieles a peregrinaciones, sobre todo a Jerusalén y a Santiago de Compostela.

    Cuando Jerusalén cayó en poder de los turcos, el Papa Urbano II, expresó en el Concilio de Clermont celebrado en noviembre del año1095, la necesidad de rescatar Jerusalén. Ese fue el origen de la Primera Cruzada, impulsada por un sentimiento religioso, pero también por ansias de riquezas. Esta Primera Cruzada tuvo el éxito esperado, y el Reino de Jerusalén se reconquistó para la cristiandad, coronando como Rey, a Balduino I.

    Es en este contexto histórico que se creó la Orden que nos ocupa. Su principal fundador fue Hugo de Payens, junto a otros nueve caballeros franceses. Tuvo su nacimiento en Jerusalén, bajo el nombre de Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, en el año 1118, en plena Edad Media. Fijaron su sede en el Templo de Salomón, por lo que también se los conoció como Caballeros del templo de Salomón o Caballeros Templarios, aludiendo al templo. Su finalidad era proteger Jerusalén y los caminos que llevaran hasta ella, a los devotos cristianos, asolados por ladrones. La aprobación pontificia de la Orden, fue otorgada por el papa Honorio II, en el año 1128.

    Apoyados por las cortes europeas, y por el abad San Bernardo de Claraval, perteneciente a la severa orden de Císter, se convocó en Francia, el Concilio de Troyes, que estableció la reglamentación de la acción y vestimenta de los Templarios. Esta se componía de un hábito blanco al que luego, en 1147, se le adicionó la cruz griega de ocho puntas y color rojo, autorizada por el Papa Eugenio III.

    Las reglas eran: combatir contra los herejes aún en inferioridad de condiciones, por ejemplo, tres contra uno. El ataque contra los no herejes, solo debía efectuarse luego de la tercera agresión. Imponía la triple flagelación cuando se cometiera una falta. Tres veces por año, se debía comulgar.

    Los Caballeros Templarios recibieron grandes privilegios, dependiendo solo de la autoridad papal, y no de los Obispos. La Orden contaba con capellanes y sacerdotes propios. Tenían derechos sobre los territorios conquistados en Tierra Santa, a los que accedían, ya que eran monjes guerreros que combatían de a pares, y podían construir sus propias iglesias y fortalezas. Podían recaudar bienes como limosnas (óbolos) y no estaban sujetos a la jurisdicción civil ni a la eclesiástica. Eran muy respetuosos de los musulmanes, y sus creencias, aunque peleaban ferozmente contra ellos en los campos de batalla, con una férrea disciplina y organización.

    Pronto crecieron en número y poder, y hacia mediados del siglo XII habían extendido su accionar por España y Portugal, donde colaboraron en la Reconquista, recibiendo tierras en compensación. También actuaron en Alemania, Francia y el Reino Unido. En Polonia su actividad se desarrolló a partir del siglo XIII.

    En el año 1244 la prosperidad de la Orden sufrió un gran traspié. Jerusalén volvió a caer en manos de los árabes, y debieron mudarse a San Juan de Acre.

    La Séptima Cruzada significó una nueva gran derrota cristiana. Luis IX de Francia la dirigió hacia Egipto, y cayó prisionero. El rescate por su liberación, fue abonado por los Templarios.

    Cuando en el año 1291, su nuevo lugar de residencia (San Juan de Acre) también pasó a manos musulmanas, debieron fijar su nueva sede en la isla de Chipre, que adquirieron en propiedad. Desde allí intentaron reanudar el sistema de Cruzadas pero no consiguieron apoyo de los reyes europeos.

    Felipe IV de Francia (1268-1314) apodado “el Hermoso”, se preocupó por sanear las finanzas francesas, y uno de sus deudores más importantes eran precisamente los Templarios, que como ya dijimos, habían abonado el rescate que permitió la liberación de su abuelo Luis IX , cuando fue hecho prisionero luego de la VII Cruzada. Además, tenía la pretensión de limitar el inmenso poder religioso en general, y de los Templarios en particular, que obstaculizaban su propósito de crear un estado poderoso.

    Ayudado por el canciller Guillermo de Nogaret, y con las acusaciones de un espía llamado Esquieu de Floyran, convencieron al Papa Clemente V, logrando formar un proceso contra los Templarios acusándolos de herejes, de sodomía, de escupir la Cruz de Cristo, y de sacrilegio, entre otros pecados. El juicio estuvo en manos de los monjes dominicos.

    El 13 de octubre de 1307 sería un fatídico día para la Orden. El Gran Maestre de ese entonces, Jacques de Molay, y 140 templarios fueron privados de su libertad y obligados a confesar las imputaciones que se les adjudicaban bajo amenaza de torturas o aplicándoselas si se negaban a confesar, todo esto sin el permiso del Papa que repudió el procedimiento. El proceso se reabrió un año más tarde, dirigido por el Papa. Por la bula Vox Clamantis del 22 de marzo de 1312, se ordenó la disolución de la Orden, pero no su condena, por la falta de pruebas fehacientes de los hechos denunciados.

    El Papa exigió al Gran maestre, que residía en Francia, un arrepentimiento público en la catedral de Nôtre-Dame. Sin embargo el acusado desconoció los cargos por los que había confesado y proclamó la inocencia de la Orden en forma pública.

    Esta manifestación le valió la dura condena de ser quemado por hereje, junto a otros miembros de la Orden, el 18 de marzo de 1314, donde el mártir elevó una plegaria a Dios pidiéndole la justicia divina, que no tardó en caer sobre sus verdugos, ya que todos ellos perecieron trágicamente, poco tiempo después. La leyenda sobre los tesoros de la Orden, que nunca se encontraron, inspiraron, relatos y películas.

    En el resto de Europa si bien no fueron juzgados con tanta severidad, la Orden fue disuelta, y sus bienes fueron adquiridos por los estados a los que pertenecían, y por la Orden de los Hospitalarios. En Portugal se los protegió cambiándoles el nombre, con consentimiento real, pasaron a llamarse Caballeros de Cristo. El España, se incorporaron a otras órdenes, y en Alemania, pasaron a integrar la Orden de los Caballeros Teutónicos.

    El Pergamino de Chinon, de agosto de 1308, donde consta la absolución por parte del Papa Clemente V a los templarios, junto con otros documentos sobre el tema, forma parte del libro “Processus contra Templarios”, publicado por el Vaticano recientemente con el “imprimatur” de Benedicto XVI.

    Qué bueno es ver reflejadas estas viejas historias, que nunca pierden actualidad, en La Historia Paralela. ¡Cuánto que tienen que ver con la dura realidad que vivimos los argentinos!

  21. 21 Norma César

    A mí me parece que “El ingenioso hidalgo” se quedó pegado a la película “El Código Da Vinci”.

    Lea bien antes de escribir su opinión.

    Saludos

    Norma

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