Que nos queda de estos viajes

Chá­vez reco­rre el mundo, anun­cia pro­yec­tos, inter­cam­bios y alian­zas y ¿en con­creto qué? . Las rela­cio­nes comer­cia­les de Vene­zuela no pue­den ser más des­equi­li­bra­das de lo que son hoy salvo, aun­que le pese, con los EEUU.

Los que lo apo­ya­ban hasta hace nada le sacan el cuerpo. Chá­vez está dejando de ser un activo para con­ver­tirse en un pro­blema. Como no entiende de suti­le­zas ni de for­mas, las meti­das de pata, son cada día más espec­ta­cu­la­res. El libro blanco del pen­tá­gono, los libros uru­gua­yos, el sobre­vuelo fallido de Zelaya-Maduro sobre Hon­du­ras, la des­tem­plada decla­ra­ción en Siria en con­tra de Israel y pro­cla­mar que él es un sol­dado de Fidel Cas­tro, el creer que los árabes y los afri­ca­nos son una uni­dad mono­lí­tica, la excen­tri­ci­dad de ser el pri­mer lati­noa­me­ri­cano que visita Tur­que­me­nis­tán, la res­puesta de Lula com­prando más arma­men­tos de lo que el puede com­prar, y por cierto, no ruso. En fin, vivi­mos de balan­dro­na­das e ilu­sio­nes mien­tras que los pro­ble­mas en el país se agra­van a dia­rio. Para colmo de burla a los vene­zo­la­nos está su cami­nata por la alfom­bra roja de Vene­cia en la que Oli­ver Stone es a Chá­vez, lo que Camilo José Cela fue a Pérez Jiménez.

Chá­vez pierde fue­lle inter­na­cio­nal y su carisma se está res­que­bra­jando como muñeco de nieve a comien­zos de pri­ma­vera. Ahora el que ladra es Dios­dado y las ame­na­zas ya no asus­tan por­que cada día más gente se da cuenta de que perro que ladra no muerde.

Mien­tras tanto la opo­si­ción, disi­den­cia, indi­fe­ren­tes y muchos más comien­zan a creer que no es tan fiero el león como lo pin­tan y que, a fin de cuen­tas la demo­cra­cia no está muerta, todo lo con­tra­rio, ahora es cuando empieza a mos­trar su fuerza sin armas pero con con­vic­ción , dedi­ca­ción y con­fianza en un futuro en el que sin vio­len­cia, sin gol­pes de Estado, por la vía demo­crá­tica, se logrará res­ta­ble­cer el orden cons­ti­tu­cio­nal en Vene­zuela. Es la hora de seguir ade­lante, de for­ta­le­cer las con­vic­cio­nes demo­crá­ti­cas y ela­bo­rar esque­mas de gober­na­bi­li­dad e inclu­sión que per­mi­tan que la paz social se imponga en nues­tro país. Los exal­ta­dos, los extre­mis­tas des­equi­li­bra­dos, y todos aque­llos que pien­san que la demo­cra­cia no es un traje a la medida de los vene­zo­la­nos, pronto se darán cuenta que ellos no son la expre­sión del país sino un acci­dente en la corta vida de la Repú­blica demo­crá­tica de Venezuela.

Fuente: Análitica.com

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4 Comentarios en “Que nos queda de estos viajes”  

  1. 1 Tito en el Caribe

    Ja Ja Ja Ja Ja ja.. Cha­vez ya es motivo de risas. Le encanta hacer el ridículo…

  2. 2 espectante

    Algu­nos se dis­fra­zan de políticos,rojos,pero la verdad,es que son ladro­nes cobardes,para ocul­tar sus acciones,y la tra­ba­jan de subterraneo,?habrán tenido madre¿porque no le hacen nin­gún honor a la cata­dura moral de las mismas.VALE.

  3. 3 Gildo

    Hom­bre, yo creo que Cha­vez sabe bien lo que hace.
    Un saludo

  4. 4 claudio elizalde

    Mas veo a Cha­vez, mas me con­venzo de que el hom­bre des­ciende del
    mono.
    Clau­dio Elizalde

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