Cien años de subversión
en Argentina – Parte III

Informe Espe­cial para «LA HIS­TO­RIA PARALELA»

De la “Semana Trá­gica” a la “Pata­go­nia Rebelde”

Como men­cio­ná­ba­mos en la última clase sobre este tema, en nues­tro informe publi­cado el 28 de setiem­bre en LA HIS­TO­RIA PARALELA[1], tanto la Revo­lu­ción Bol­che­vi­que de 1917, como el fin de la Pri­mera Gue­rra Mun­dial en 1918 die­ron lugar en el mundo a la acen­tua­ción de los con­flic­tos socia­les. Las masas de tra­ba­ja­do­res, alen­ta­das por el ejem­plo de la revo­lu­ción rusa y víc­ti­mas de la cri­sis eco­nó­mica pro­pia de la pri­mera pos­gue­rra, se deci­die­ron a luchar con­tra las injus­ti­cias por ellos sufri­das y así, en 1919 ~un día des­pués de la fes­ti­vi­dad de los Reyes Magos~ esta­lló el movi­miento anar­quista cono­cido como “la Semana Trá­gica” en Bue­nos Aires.George Orwell, en su obra “1984” decía: “Quien con­trola el pasado con­trola el futuro, y quien con­trola el pre­sente tam­bién con­trola el pasado”. Nadie lo enten­dió mejor que el perio­dista e inves­ti­ga­dor his­tó­rico Osvaldo Bayer. Osvaldo ~que se define “liber­ta­rio” y acé­rrimo enemigo del pero­nismo~ tra­ba­jaba en Cla­rín cuando, luego de lar­gos años de impe­ca­ble inves­ti­ga­ción, con­cluyó el pri­mer tomo de “Los Ven­ga­do­res de la Pata­go­nia Trá­gica”, donde estu­dió  las huel­gas de los peo­nes pata­gó­ni­cos y la reac­ción del Estado ante el brote de anar­quía en las estan­cias, a par­tir de 1920. Es un tra­bajo bien docu­men­tado ~de cua­tro tomos tan pre­ci­sos como ses­ga­dos ideológicamente[2]~ donde siem­pre es posi­ble recu­rrir en busca de bibliografía.

En el lejano sur chi­leno y argen­tino, el des­con­tento se agravó por la caída del pre­cio de la lana tras el fin de la Pri­mera Gue­rra, que pro­vocó una enorme desocu­pa­ción. Las cen­tra­les obre­ras de la zona, la Fede­ra­ción Obrera Maga­llá­nica de Punta Are­nas y la Fede­ra­ción Obrera Regio­nal de Río Galle­gos estu­vie­ron en estre­cho con­tacto. En julio de 1920 una huelga del sur chi­leno fue aplas­tada, y sus diri­gen­tes bus­ca­ron refu­gio en la fron­tera argen­tina. En agosto del mismo año comen­za­ron a esta­llar huel­gas en la gober­na­ción de Santa Cruz, ini­cián­dose el ciclo que se conoce his­tó­ri­ca­mente como la “Pata­go­nia Trágica”.

Ante la exten­sión de la huelga, el pri­mer gobierno de Hipó­lito Yri­go­yen (1916–1922) ordenó a su amigo per­so­nal, el teniente coro­nel Héc­tor Benigno Varela mar­char con el Regi­miento 10 de caba­lle­ría a la zona, y a las fuer­zas de la marina ocu­par los puer­tos san­ta­cru­ce­ños. Varela nego­ció exi­to­sa­mente con los huel­guis­tas, entre quie­nes se con­ta­ron espa­ño­les y chilenos.

jEl jefe mili­tar argen­tino tomó algu­nas dis­po­si­cio­nes fun­da­men­ta­les tales como la prohi­bi­ción de la cir­cu­la­ción de moneda chi­lena y logró un acuerdo satis­fac­to­rio para los tra­ba­ja­do­res y, en mayo de 1921, Varela dejó Santa Cruz pacificada.

Pero los estan­cie­ros no cum­plie­ron con las con­di­cio­nes pac­ta­das entre Varela y los huel­guis­tas, y comenzó a cre­cer el males­tar ~alen­tado por los diri­gen­tes anar­quis­tas~ y la huelga vol­vió a esta­llar en octu­bre, con mayor inten­si­dad que el año anterior.

Así se pro­dujo el segundo paro del campo, en octu­bre de 1921, en el cual esta vez los insu­rrec­tos ase­si­na­ron a una can­ti­dad de poli­cías de la región, secues­tra­ron a pues­te­ros y roba­ron cau­da­les. Las auto­ri­da­des argen­ti­nas sos­pe­cha­ron desde el prin­ci­pio de la inje­ren­cia chilena.

Con­tri­buyó por cierto a robus­te­cer esta impre­sión la pre­sen­cia en el con­flicto del direc­tor nacio­nal de Cara­bi­ne­ros, el Coro­nel chi­leno Car­los Ibá­ñez del Campo, esta­ble­cido con sus fuer­zas en Puerto Nata­les, a esca­sos kiló­me­tros de la fron­tera, con el obje­tivo de evi­tar que la huelga se exten­diera a Chile. Otro sín­toma sos­pe­choso de la par­ti­ci­pa­ción chi­lena fue la abun­dan­cia de armas de fuego en poder de los insu­rrec­tos, cuya fuente de apro­vi­sio­na­miento sólo podía pro­ve­nir del otro lado de la cordillera.

Osvaldo Bayer y Miguel Angel Scenna citan al res­pecto una frase del falle­cido gene­ral Anaya, que estaba al frente de una columna mili­tar siendo un capi­tán recién ascen­dido cuando se sus­citó el con­flicto. Recor­daba que: “La con­ducta de los cara­bi­ne­ros chi­le­nos y aun mismo la de algún des­ta­ca­mento mili­tar de aquel país, que, com­pro­me­tido a cerrar sus fron­te­ras como ellos saben hacerlo, hizo la vista gorda durante la pre­sen­cia de com­pa­trio­tas delin­cuen­tes, fal­tando así al com­pro­miso con­traído y dando fun­da­mento a que se sos­pe­chara de su com­pli­ci­dad”. [3]

Otros ele­men­tos que abo­na­ron la sos­pe­cha de la inter­ven­ción de pro­fe­sio­na­les chi­le­nos en la huelga de Santa Cruz de 1921 fue­ron el orde­nado des­pla­za­miento de las masas huel­guis­tas, sus méto­dos de atrin­che­ra­miento, y las manio­bras efec­tua­das para elu­dir el combate.[4]

Como en el caso de la pri­mera revuelta, el pre­si­dente Yri­go­yen comi­sionó nue­va­mente el teniente coro­nel Varela para solu­cio­nar el levan­ta­miento. Pero esta vez le ordenó expre­sa­mente “ani­qui­lar a los sub­ver­si­vos de inme­diato y de la manera más dura”.[5]

Lo cierto es que el terri­to­rio argen­tino se pre­servó, y se res­tauró la calma, pero a un duro costo: El levan­ta­miento obrero oca­sionó un saldo de 300 fusi­la­dos. En opi­nión de Scenna, el drás­tico cam­bio en la acti­tud de Varela ~nego­cia­dora la pri­mera vez, repre­siva la segunda~ se debió a que en la pri­mera huelga las auto­ri­da­des argen­ti­nas no estu­vie­ron segu­ras de la inje­ren­cia extran­jera, en tanto en la segunda sí.[6]

Obe­dien­cia debida y punto final

Las ambi­cio­nes ane­xio­nis­tas de Chile pro­vo­ca­ron ~enton­ces~ los con­flic­tos de Santa Cruz entre la pri­mera y la segunda huelga, y este fac­tor expli­ca­ría el giro repre­sivo en la acti­tud del gobierno radi­cal de don Hipó­lito Yri­go­yen, aun­que des­pués dejara aban­do­nado al Teniente Coro­nel Varela con la responsabilidad.

Yri­go­yen ten­dría una estra­te­gia de silen­cios y sobre­en­ten­di­dos con­tra­dic­to­rios en menos de un año frente al mismo problema.

El Gene­ral Delle­piane, durante la “Semana Trá­gica” actuó en forma dife­rente. Pero Río Galle­gos estaba lejos de Bue­nos Aires y esa sería la expli­ca­ción del cam­bio de política.

Pero lo que hoy está fuera de toda duda es que las órde­nes de Varela eran inequí­vo­cas. Las imá­ge­nes tele­vi­si­vas toda­vía no exis­tían y a los “dere­chos huma­nos” ~como ideo­lo­gía del poder~ no les había lle­gado su hora. Ante el reclamo de una expli­ca­ción en el Con­greso, por parte de los blo­ques socia­lista y con­ser­va­dor, Hipó­lito Yri­go­yen usó de la mayo­ría auto­má­tica radi­cal en el Par­la­mento para dife­rir las expli­ca­cio­nes. Como lo hizo antes, cuando se le reclamó un informe sobre los hechos de “la Semana Trá­gica”, el asunto “pasó a comi­sión” y allí se cajo­neó para siempre.

Varela, a todo esto, reci­bía una anda­nada de insul­tos y ame­na­zas de todo tipo por parte de la izquierda en gene­ral, y por parte de los anar­quis­tas ~que jura­ron ven­garse~ en particular.

Luego de pedir varias veces que lo reci­biera el pre­si­dente Yri­go­yen ~sin que éste acce­diera a aten­derlo~ para que se des­linde defi­ni­ti­va­mente la res­pon­sa­bi­li­dad por su actua­ción en el Sur, el 20 de marzo de 1922 le escri­bió desde Campo de Mayo al coman­dante de la 2ª Divi­sión del Ejército.

En la carta al Gene­ral Luis Delle­piane, el Teniente Coro­nel Varela res­pon­dió a todas las dudas y sos­pe­chas de opo­si­to­res y de par­ti­da­rios de la admi­nis­tra­ción radi­cal: “…el Exce­len­tí­simo Señor Pre­si­dente de la Nación me ha mani­fes­tado su con­for­mi­dad con el pro­ce­di­miento empleado por las tro­pas a mi mando en el movi­miento sedi­cioso de la Pata­go­nia, orde­nando que no se efec­tuara inves­ti­ga­ción alguna sobre el pro­ce­der de las tro­pas a mi mando… El Señor Pre­si­dente aprobó la repre­sión de la manera que se eje­cu­ta­ron sus órde­nes espe­cí­fi­cas… Corres­ponde a la Ins­ti­tu­ción Mili­tar el velar por el honor y con­si­de­ra­ción de sus subor­di­na­dos, cuando ellos han dado cum­pli­miento a órde­nes supe­rio­res que ten­dían, como en el pre­sente caso, a sal­va­guar­dar los intere­ses de la Nación”.[7]

La soli­ci­tud fue girada al Minis­tro de Gue­rra, pero el gobierno no se dio por ente­rado y jamás le res­pon­dió ni lo reci­bió. El 25 de enero de 1923 Varela pagó con su vida cuando un ácrata de ori­gen ale­mán ~Kurt Gus­tav Wil­ckens~ le lanzó una bomba de mano en su casa de Hum­boldt y Santa Fe.

Don Hipó­lito Yri­go­yen ordenó al direc­to­rio del Banco Hipo­te­ca­rio, con­tra todas las nor­mas de su carta orgá­nica, que le rega­lara a la viuda de Varela la casa que aca­baba de adqui­rir el matri­mo­nio con un prés­tamo de la ins­ti­tu­ción, cuyas pri­me­ras cuo­tas ape­nas había empe­zado a pagar, con lo que apa­ci­guó su conciencia.[8]

Los “anar­quis­tas expropiadores”

Desde la pri­mera década del siglo ~aún antes de los suce­sos pata­gó­ni­cos y hasta media­dos de los ´30~ coexis­tió otra forma de vio­len­cia: la de los lla­ma­dos “anar­quis­tas expropiadores”[9], que usa­ban y jus­ti­fi­ca­ban el terro­rismo, en tanto y en cuanto se diri­giera con­tra “la bur­gue­sía”. Así, Seve­rino di Gio­vanni pla­neó la vola­dura de la Cate­dral de Bue­nos Aires, en 1928, colo­cando un arte­facto que por mila­gro no esta­lló. De la misma corriente anár­quica era Simón Rado­witzky, que, en el año 1909, con una gra­nada casera había ase­si­nado al Coro­nel Ramón L. Fal­cón (véase el informe del 19 de junio publi­cado en esta página).[10]

En 1919 se pro­dujo el pri­mer atraco armado con pro­pó­si­tos polí­ti­cos del siglo, con el fin de con­se­guir dinero para edi­tar un dia­rio en idioma ruso que expli­ca­ría a los “cama­ra­das” anar­quis­tas qué estaba suce­diendo en Moscú[11]. Desde enton­ces se impuso una nueva moda­li­dad que se iría per­fec­cio­nando con el tiempo. Si bien no inquietó a muchos esta nove­dad, por­que el asalto fra­casó, las cosas empe­za­ron a cam­biar cuando llegó a Bue­nos Aires una banda con fron­do­sos ante­ce­den­tes inter­na­cio­na­les. Estaba cons­ti­tuida por espa­ño­les cuyo cabe­ci­lla era Ramón Cal­caño Caba­llero (a) “Bue­na­ven­tura Durruti”[12], años más tarde un coman­dante repu­bli­cano en la gue­rra civil en la penín­sula ibé­rica. Luego de aten­tar con­tra José Anto­nio Primo de Rivera tuvie­ron que huir de España, via­ja­ron a México y des­va­li­ja­ron un banco. Esca­pa­ron a Cuba y embar­ca­ron a Val­pa­raíso, siem­pre come­tiendo ale­vo­sas felo­nías, alzán­dose con los cau­da­les del Banco de Chile en San­tiago. En su eva­sión cru­za­ron la fron­tera en tren hasta nues­tro gene­roso país, en 1925, donde cum­plie­ron un exi­toso raid delic­tivo, regre­sando a Europa con lo recau­dado, reca­lando en Fran­cia fue­ron pro­te­gi­dos en razón que era la capi­tal del anar­quismo mun­dial, donde las izquier­das los acla­ma­ron y defen­die­ron, como suce­de­ría con los ácra­tas de ori­gen ita­liano Nico­lás Sacco y Bar­to­lomé Van­zetti, luego eje­cu­ta­dos en Esta­dos Uni­dos a pesar de las pro­tes­tas de esos gru­pos radicalizados.[13]

Como sea, luego de aque­lla época inau­gu­ral en nues­tra Patria, los anar­quis­tas demos­tra­ron una nota­ble capa­ci­dad para pla­ni­fi­car robos, tras­la­darse de un país a otro sin ser detec­ta­dos ~obvia­mente con la com­pli­ci­dad de los “cama­ra­das” loca­les~ y para fugarse cuando caían presos[14]. Pero su mejor habi­li­dad era el cri­men y el aten­tado polí­tico con­tra los “enemi­gos” que con­si­de­ra­ban nece­sa­rio eli­mi­nar, espe­cial­mente mili­ta­res. Estas carac­te­rís­ti­cas fue­ron comu­nes a los gru­pos lide­ra­dos por Miguel Arcán­gel Ros­cigna, Juan Anto­nio Morán y Seve­rino di Gio­vanni, sin embargo inca­pa­ces de pla­near una acción clan­des­tina con­forme a una estra­te­gia insu­rrec­cio­nal sin tiempo, como más tarde lo harían los comunistas.

Los pri­me­ros “desaparecidos”

El 14 de abril de 1930, Yri­go­yen —que 14 años antes, antes de su pri­mera elec­ción como pre­si­dente, había pro­me­tido a una dele­ga­ción anar­quista indul­tar a Rado­witzky— cum­plió con demora su pala­bra, y le con­ce­dió el indulto poniendo al ase­sino en libertad.[15]

Tanto el Ejér­cito Argen­tino como la Poli­cía de la Capi­tal esta­ban ins­ti­tu­cio­nal­mente indig­na­dos por­que sus hom­bres habían caído para pre­ser­var a la socie­dad, y el Pre­si­dente de la Nación ~que ya estaba en un avan­zado estado de enfer­me­dad física y psí­quica~ ponía en liber­tad a los cri­mi­na­les del anar­quismo internacional.

Juan Anto­nio Morán tal vez fue el pri­mer “des­a­pa­re­cido”, por­que el joven idea­lista, no bien aban­donó la Alcai­día de Tri­bu­na­les por falta de prue­bas, fue secues­trado y su cuerpo hallado en Gene­ral Pacheco varios días más tarde.

Uru­guay, que tenía en pri­sión a Ros­cigna y a los suyos, los declaró “inde­sea­bles” depor­tán­do­los a Bue­nos Aires, y lle­ga­ron al Depar­ta­mento Cen­tral de la Poli­cía de la Capi­tal, donde tam­poco ~obvia­mente~ había prue­bas feha­cien­tes. Tras la decla­ra­ción inda­ga­to­ria recu­pe­ra­ron la liber­tad por sobre­sei­miento el citado Miguel Ros­cigna, Andrés Váz­quez Pare­des y Fer­nando Mal­vi­cini. Nunca más se supo de ellos. Según los infor­mes de la época, del Depar­ta­mento de Poli­cía habrían sido tras­la­da­dos a La Plata, y de allí a Ave­lla­neda, aun­que otros docu­men­tos dicen que a Rosa­rio o a Tan­dil. Lo cierto es que estos “anar­quis­tas expro­pia­do­res” resul­ta­ron ser el pri­mer caso his­tó­rico de una gavi­lla de delin­cuen­tes polí­ti­cos a la que se hizo “des­a­pa­re­cer” sin que que­da­sen rastros.

Un des­tino simi­lar atra­vesó Kurt Gus­tav Wil­ckens, el ase­sino del Teniente Coro­nel Héc­tor Benigno Varela, a quien un indi­vi­duo ~Jorge Ernesto Pérez Millán Tem­per­ley~ dis­fra­zado de guar­dia­cár­cel lo mató en la peni­ten­cia­ría. Luego de ase­si­nar a WIl­ckens, declaró: “Yo he sido subal­terno y pariente del coman­dante Varela. Acabo de ven­gar su muerte”.[16]

Quien no llegó a ser indul­tado fue el “joven idea­lista” Seve­rino di Gio­vanni, quien ~tras ser hallado cul­pa­ble por la Jus­ti­cia de varios crí­me­nes y secues­tros~ se lo con­denó a muerte en 1931.

Había sido el terro­rista más san­griento de esos años.[17] Ade­más de haber inten­tado volar la Cate­dral de Bue­nos Aires, tam­bién fra­casó en el aten­tado con­tra el Con­su­lado Ita­liano de esta ciu­dad, tam­bién en 1928. Que­ría ase­si­nar al Conde Mar­tino Fran­klin, repre­sen­tante del gobierno de Mus­so­lini, pero la bomba diri­gida con­tra el diplo­má­tico se cobró la vida de nueve inocen­tes dejando un ten­dal de heri­dos. Lo con­creto es que entre 1916 y 1930 los anar­quis­tas goza­ron de total liber­tad para desa­rro­llar sus acti­vi­da­des polí­ti­cas. Como ejem­plo, el dia­rio “La Pro­testa” publi­caba: “¿Son bue­nos los delin­cuen­tes o son malos? ¿Qué puede impor­tar­nos eso a noso­tros, com­pa­ñe­ros? ¡Son víc­ti­mas! El lla­mado «delin­cuente» es más humano que el vigi­lante, éste menos perro que el Comi­sa­rio, éste toda­vía menos bes­tia que su jefe, y, en fin, este último nunca tan cana­lla como el pre­si­dente de la República”.

Aún antes que naciera Euge­nio Raúl Zaf­fa­roni (Bue­nos Aires, 7 de enero de 1940) empe­zaba así la defensa de los “dere­chos huma­nos” de los cri­mi­na­les como para­digma político.

Más jamás nadie ima­ginó que el modelo anar­quista habría de plas­marse com­ple­ta­mente durante el gobierno de Nés­tor Kir­ch­ner, ochenta años después.

*Dr Car­los Mar­celo Shäferstein —

–oooOooo–

[1] Cien-anos-de-subversion-en-argentina-parte-II

[2] Vicente Gon­zalo Mas­sot: “Matar y Morir – La vio­len­cia polí­tica en Argen­tina (1806–1980). EMECÉ

[3] Osvaldo Bayer, “Los ven­ga­do­res de la Pata­go­nia Trá­gica”, Todo es His­to­ria, Nº 14 y 15, junio-julio de 1968, cit. en M. A. Scenna, Argentina-Chile. Una fron­tera caliente, op. cit., p. 150.

[4] Osvaldo Bayer. Ibid.

[5] Vicente Gon­zalo Mas­sot. Ibid.

[6] M. A. Scenna: “Argentina-Chile. Una fron­tera caliente”, op. cit., pp. 151–152. Del mismo autor, “Argentina-Chile: el secu­lar dife­rendo” (ter­cera parte), op. cit., p. 72.

[7] José María Rosa – “His­to­ria Argen­tina” – Edi­to­rial Oriente, Bue­nos Aires, 1964.

[8] Osvaldo Bayer, “La Pata­go­nia Rebelde. Los ban­do­le­ros” – Edi­to­rial Pla­neta, Bue­nos Aires, 1992 (Pági­nas 76, 77, 150 y 157.

[9] “Los anar­quis­tas expro­pia­do­res”, Boo­klet, Bue­nos Aires, 2008; p. 54.

[10]cien-anos-de-subversion-en-argentina

[11] Osvaldo Bayer: “Los anar­quis­tas expro­pia­do­res y otros ensa­yos”. Boo­klet, Bue­nos Aires, 2008; p. 55–56.

[12] Diego Abad de San­ti­llán: “Bue­na­ven­tura Durruti (1896–1936)”. Edi­to­rial Timón. Bar­ce­lona, 1938.

[13] Enzens­ber­ger, Hans Mag­nus. “El corto verano de la anar­quía: vida y muerte de Bue­na­ven­tura Durruti”. Edi­to­rial Gri­jalbo – Bar­ce­lona, 1975. ISBN 84–339-6706–1.

[14] “Anar­quismo expro­pia­dor en Río de la Plata. Publi­cado por “Barri­cada”, de Montevideo

[15] Como se dijo en la 1ª parte de este tra­bajo, falle­ció de viejo en 1956 luego de una vida aven­tu­rera donde vol­vió a matar tanto en Uru­guay, como en España ~durante la gue­rra civil~ pres­tando no menos san­grien­tos ser­vi­cios en la poli­cía secreta de Sta­lin (la NKVD). Cien-anos-de-subversion-en-argentina

[16] “La Serie de ven­gan­zas”, publi­cado en “El Ortiba”, sitio con artícu­los sobre his­to­ria polí­tica argen­tina.
La-venganza-por_la_muerte-de-Varela

[17] Noble, Cris­tina. Seve­rino Di Gio­vanni, Pasión Anar­quista. Bue­nos Aires: Ed. Capi­tal Inte­lec­tual, 2006.

[18] Osvaldo Bayer: “Seve­rino Di Gio­vanni, el idea­lista de la vio­len­cia”. Bue­nos Aires: Galerna, 1970.

Autor: Dr Carlos Marcelo Shäferstein *

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


31 Comentarios en “Cien años de subversión
en Argentina – Parte III”  

  1. 1 Eduardo Palacios Molina

    Un aná­li­sis obje­tivo del avance que tuvo en nues­tro pais la sub­ver­sión y sus raí­ces his­tó­ri­cas muy bien sin­te­ti­za­das y enun­cia­doas en este tra­bajo que hoy nos pre­senta el his­to­ria­dor e inves­ti­ga­dor his­tó­rico, perio­dista y teniente coro­nel del Ejer­cito Argen­tino en situa­ción de retiro Doc­tor Car­los Mar­celo Sha­fer­ts­tein. Vaioso, por traer al recuerdo y al cono­ci­miento de los jóve­nes , la pene­tra­ción del anar­quismo ideo­lo­gía que hoy se ha infil­trado en el mar­xismo y en el libe­ra­lismo y se halla dis­fra­zada y con­de­nada por la Igle­sia Cató­lica en la Teo­lo­gía Mar­xista de la Libe­ra­ción, den­tro aún no solo en la mente de algún clero cató­lico, sino en cier­tos rabi­nos , ima­nes o pas­to­res en sus res­pec­ti­vos cre­dos reli­gio­sos tras la más­cara de la defensa de los “dere­chos huma­nos” de los terro­ris­tas que comul­gan con tales ideo­lo­gías. Anto­nio Gramsci y sus segui­do­res han logrado expan­dir en pro­por­cio­nes asom­bro­sas la sub­ver­sión en este siglo XXI, y están logrando masi­va­mente la mul­ti­pli­ca­ción de sus adep­tos que ya han tomado en dife­ren­tes pai­ses los gobier­nos de las pobla­cio­nes haciendo de la demo­cra­cia uno de los cam­pos más fér­ti­les para esta repro­duc­ción. Pero nada de esto ten­dría expli­ca­ción si se ignora desde la misma fuen­tes de la Fe la exis­ten­cia del Demo­nio. Por­que la sub­ver­sión se fun­da­menta en con­tra­de­cir los Diez Man­da­mien­tos y en la per­ver­sión del alma humana, a tra­vés del sexo con­tra natura , del dinero, del hedo­nismo, del aborto, de la droga, negando abso­lu­ta­mente la exis­ten­cia de Dios o defor­mando su interpretación.

  2. 2 Fortinera

    ¡Feli­ci­ta­cio­nes Dr. Sha­fers­tein! Exce­lente aná­li­sis his­tó­rico. Adhiero a todo lo que ha expre­sado en su comen­ta­rio, el dr. Eduardo Pala­cios Molina.
    Fortinera

  3. 3 Daniel Policella

    Simón Rado­witzky, –el terro­rista y cri­mi­nal que llevó al mar­ti­rio al Coro­nel Ramón Fal­cón– fue cap­tu­rado y con­de­nado a muerte y luego le fue con­mu­tada la pena a pri­sión per­pe­tua, que debe­ría cum­plir en el penal de Ushuaia donde se con­vir­tió en una espe­cie de “már­tir de la anar­quía”, un mís­tico de la resis­ten­cia y del altruismo con los demás pre­sos a quie­nes incul­caba su ideo­lo­gía car­ce­la­ria tal cual hoy lo hace Ser­gio Shocklender.

    Sin embargo el pri­mer ase­sino serial de la his­to­ria de la sub­ver­sión argen­tina sería indul­tado por la pre­sión de la pode­rosa comu­ni­dad judía de la Argen­tina (que enton­ces mayor­mente era pro soviética.

    La comu­ni­dad ita­liana no hizo el más mínimo esfuerzo por pro­te­ger de esa forma ni a Ros­cigna ni menos a Di Gio­vanni. Todo lo con­tra­rio, ya que eran un terro­ris­tas que había matado a muchos de sus pae­sa­nos tanto en la penín­sula como en Argen­tina. Lo mismo las colec­ti­vi­da­des ibé­ri­cas en Argen­ti­nas, que tam­poco se cui­da­ron de no movie­ron un dedo por la liber­tad de Miguel Morán o Andrés Váz­quez Pare­des ni menos hacer ges­tio­nes por el ase­sino Fer­nando Mal­vi­cini, los anar­quis­tas expropiadores.

    Bri­llante el artículo, sobre todo en lo que res­pecta a la ver­dad sobre el coro­nel Héc­tor Benigno Varela, cuya his­to­ria ha sido oscu­re­cida por los intere­ses polí­ti­cos de turno.

  4. 4 Adolfo Leonardo Zanger

    Soy radi­cal de toda la vida, pero el fra­caso de las dos últi­mas pre­si­den­cias de mi par­tido me lleva a refle­xio­nar que no se puede vivir tra­tando de imi­tar a los pro­gre­sis­tas. Leyendo esta parte de la his­to­ria que se refleja en la columna de La His­to­ria Para­lela, se entiende mejor el presente.

    Alfon­sín intentó emu­lar a Yri­go­yen prac­ti­cano la social­de­mo­cra­cia mirando a Felipe Gon­zá­lez, pero se olvidó que la UCR, desde 1935 era un par­tido de clase media y que care­cía de un com­po­nente fun­da­men­tal en el PSOE: el proletariado.

    Pero, a dife­ren­cia del neo radi­ca­lismo de la inter­na­cio­nal socia­lista, que la social­de­mo­cra­cia euro­pea se tomaba muy en serio la eco­no­mía y tenía per­fec­ta­mente con­tro­lada la inflación.

    Como le pasó a Yri­go­yen, con su fra­caso, la UCR se llevó a pique la social­de­mo­cra­cia argentina.

  5. 5 Sandra

    Por un ins­tinto divino, la mente de los hom­bres nor­mal­mente no cree en el peli­gro inmi­nente” Shakespeare

  6. 6 Eli

    Una vez Tho­mas Jef­fer­son (1743–1826), uno de los fir­man­tes de la decla­ra­ción de la inde­pen­den­cia de las 13 colo­nias nor­te­ame­ri­ca­nas, que llegó a ser el ter­cer pre­si­dente de los Esta­dos Uni­dos, defi­nió a la demo­cra­cia como “Dos lobos y un cor­dero dis­cu­tiendo el menú para la cena.”

    Esto tiene que ver con la corrup­ción del sis­tema Repu­bli­cano de nues­tro país, que fue des­vir­tuado tanto a prin­ci­pios del Siglo XX y que empeoró a comien­zos de éste, como es de público y notorio.

    No par­ti­cipo del fana­tismo inex­pe­ri­men­tado, cuando no hipó­crita, que pide liber­ta­des polí­ti­cas a manos lle­nas para pue­blos que sólo saben emplear­las en crear sus pro­pios tira­nos”. Esto último lo dijo Juan Bau­tista Alberdi (1810–1884)

  7. 7 Mª Teresa

    Exce­lente aná­li­sis sobre las raí­ces his­tó­ri­cas de la sub­ver­sión en nues­tra Patria. De lec­tura OBLI­GA­TO­RIA– Gra­cias Dr. por com­par­tir sus estudios!

    Serán com­par­ti­dos

  8. 8 Jorge Ortiz

    Asiste la socie­dad argen­tina a la ins­ta­la­ción de una irri­tante para­doja: uno de los dos gran­des com­ba­tien­tes de los años setenta, la orga­ni­za­ción terro­rista Mon­to­ne­ros, que pare­ció enton­ces derro­tada, ocupa hoy posi­cio­nes en ámbi­tos guber­na­men­ta­les y legis­la­ti­vos, tanto nacio­nal como pro­vin­cia­les y muni­ci­pa­les, y otro de ellos, las Fuer­zas Arma­das, de Segu­ri­dad y Poli­cia­les, que ven­ció en esa gue­rra, apa­rece hoy espi­ri­tual­mente dis­mi­nuido y en franca defensiva.

    A tra­vés de una “estra­te­gia sin tiempo”, es decir de obje­ti­vos no rela­cio­na­dos con el tiempo sino per­ma­nen­tes y que están por encima de cual­quier cir­cuns­tan­cia del con­flicto plan­teado, sec­to­res ideo­ló­gi­cos resi­dua­les de las anti­guas orga­ni­za­cio­nes terro­ris­tas, a los que toda­vía mueve su nos­tal­gia y espí­ritu de revan­cha, apo­ya­dos por intem­pe­ran­tes orga­ni­za­cio­nes pró­xi­mas que se mues­tran como “únicas tute­la­res de los dere­chos huma­nos”, con­ti­núan aque­lla gue­rra por todos los medios posi­bles. Su fin es trans­for­mar su derrota mili­tar en éxito polí­tico, sin renun­ciar a su obje­tivo de otrora –adue­ñarse del poder total del Estado– sólo que cam­biando la estrategia.

    Igual que a par­tir de 1920, comen­za­ron a prin­ci­pios de los años 80 una tenaz e inin­te­rrum­pida cam­paña de des­pres­ti­gio y des­truc­ción de las Fuer­zas Arma­das, de Segu­ri­dad y Poli­cia­les, cau­san­tes de su fra­caso en aque­lla aven­tura, así como de dis­tor­sión y ocul­ta­ción de parte de lo acon­te­cido en esos años, hacién­do­las únicas res­pon­sa­bles de una
    cruenta e indis­cri­mi­nada agre­sión que ellos habían ini­ciado y cuyas accio­nes más viru­len­tas y san­grien­tas fue­ron, con­tra­dic­to­ria­mente, rea­li­za­das en perío­dos de gobier­nos cons­ti­tu­cio­na­les, legal­mente ele­gi­dos por la pobla­ción, como el de Yrigoyen…

    En un pro­ceso pro­gre­sivo y cons­tante, silen­cioso al inicio y estre­pi­toso en los últi­mos años, pero siem­pre impul­sado por el odio, el ren­cor y la ven­ganza, esas orga­ni­za­cio­nes han uti­li­zado con per­ti­naz inten­si­dad medios de prensa afi­nes, par­ti­cu­lar­mente orien­ta­dos hacia las gene­ra­cio­nes más jóve­nes, para lograr que hechos de enorme impor­tan­cia se eclip­sen de la his­to­ria, no de la memo­ria colec­tiva pero sí de la memo­ria pública. El resul­tado ha sido una mal­ver­sa­ción de nues­tra his­to­ria reciente, que no sólo echa un manto de silen­cio y dis­tor­sión sobre parte de una época en la que los terro­ris­tas ins­ta­la­ron una vio­len­cia nunca vista en nues­tro país, sino que ha logrado, hasta ahora, silen­ciar las voces de con­dena sobre sus abe­rran­tes crímenes.

    Que lo con­si­gan final­mente o no depende de los esfuer­zos que la socie­dad sana y res­pon­sa­ble haga para sin­ce­rar la his­to­ria com­pleta trans­cu­rrida desde el pri­mer aten­tado terro­rista, el 12 de marzo de 1960 (pre­si­den­cia del Dr. Arturo Fron­dizi), que ter­minó con la vida de la niña Gui­ller­mina Cabrera, de 3 años, dejando herido a un her­mano de 6, hijos del teniente coro­nel Cabrera. No pode­mos, no debe­mos per­mi­tir que esos sec­to­res se hagan de la pro­pie­dad inte­lec­tual y moral de esa etapa his­tó­rica reciente.

    La his­to­ria de una Nación, la recons­truc­ción de sus hechos, sólo se puede cons­truir sobre la ver­dad total y no sobre una parte de ella. La par­cia­li­za­ción de la reali­dad es siem­pre des­truc­tora e impide ela­bo­rar, en más de un aspecto, el pano­rama de una visión vale­dera y esta­ble de esa his­to­ria. Los pue­blos que olvi­dan su his­to­ria están con­de­na­dos a repe­tir sus tra­ge­dias, decía Cicerón.

  9. 9 María Virginia Olivera Chariaud

    Intere­sante reco­pi­la­ción de hechos his­tó­ri­cos que fun­da­men­tan los ante­ce­den­tes de la sub­ver­sión en la Argen­tina en estos últi­mos 100 años. Un aná­li­sis de los ori­ge­nes de la anar­quía y su desa­rro­llo en ideo­lo­gías que nie­gan el dere­cho natu­ral y abo­gan por el dere­cho posi­tivo negando la Supre­ma­cía de Dios Uno y Trino y recha­zan lo que nues­tra Cons­ti­tu­ción con­sa­gra en su Preám­bulo cuando se afirma que ” Dios la Fuente de toda Razón y Justicia”.Perfecta des­crip­ción de lo que fue Hipó­lito Iri­go­yen y su época. Nota­ble trai­ción a quie­nes pudie­ron ven­cer foco sub­ver­sivo en la Pata­go­nia y la trá­gica muerte a quién cum­plió fiel­mente las órde­nes del “peludo radical”(Asi lo apo­da­ban a don Hipólito).

  10. 10 Atilio Zambrano

    Esta serie de artícu­los: “100 años de la Sub­ver­sión en la Argen­tina” del exce­lente ana­lista polí­tico e his­to­ria­dor Dr. Car­los Mar­celo Schä­fers­tein, publi­ca­dos en “La His­to­ria Para­lela” tuvo amplia reso­nan­cia en Suda­mé­rica y España.

    Desde San­tiago (Chile) un amigo que vive allí me res­ponde con estos ante­ce­den­tes extra­idos por Inter­net desde la página de Susana Sechi para su estu­dio, que vale la pena ser leído por aque­llas per­so­nas que memo­rio­sas o intere­sa­das en cono­cer mas deta­lla­da­mente el pron­tua­rio del anarco-comunismo en Uru­guay, Chile y la Argen­tina y en espe­cial el de uno de sus más cons­pi­cuos cabecillas.

    Feli­ci­ta­cio­nes una vez más, desde Miami.

    AZC

  11. 11 Roberto Díaz

    Nues­tro tiempo, que bien puede ser lla­mado de las comu­ni­ca­cio­nes y de la infor­ma­ción, tam­bién ha dado naci­miento a las “téc­ni­cas de des­in­for­ma­ción”. Muchas veces hemos escu­chado o leído el tér­mino “des­in­for­ma­ción” sin que nos quede una idea con­creta de su sig­ni­fi­cado, pero una defi­ni­ción espe­cí­fica a la que pode­mos recu­rrir sería… un pro­ce­di­miento que con­siste en comu­ni­car un men­saje falso o incom­pleto, con la fina­li­dad de indu­cir a error en la opi­nión pública o en la adop­ción de reso­lu­cio­nes. Los avan­ces pues­tos al ser­vi­cio del
    hom­bre para man­te­nerlo comu­ni­cado e infor­mado han obli­gado a los intere­sa­dos en ocul­tar deter­mi­na­dos hechos a espe­cia­li­zarse en téc­ni­cas des­ti­na­das a con­tra­rres­tar lo que aque­llos ade­lan­tos producen.

    Gene­ral­mente uti­li­za­das por moti­vos polí­ti­cos o ideo­ló­gi­cos, las cam­pa­ñas de des­in­for­ma­ción, cuyo ori­gen tan anti­guo puede ya encon­trarse en El arte de la Gue­rra de Sun Tzu (siglo VI a.C.), con­du­cen a una dis­tor­sión de la reali­dad en cual­quier ámbito en que se las apli­que. La des­in­for­ma­ción emplea un sin­nú­mero de varia­das
    téc­ni­cas de dis­tinta natu­ra­leza, tanto abier­tas como encu­bier­tas, diri­gi­das a diver­sos obje­ti­vos pero todas apun­ta­das a lograr ese mismo fin. Lo hace mediante el mani­pu­leo ideo­ló­gico de la infor­ma­ción a tra­vés de la dise­mi­na­ción de men­ti­ras, rumo­res, fal­sas infor­ma­cio­nes o
    del esca­mo­teo de parte de ellas para cam­biar­les el sentido.

    Lo forja tam­bién con la gene­ra­ción de con­fa­bu­la­cio­nes e intri­gas polí­ti­cas, así como a tra­vés de ope­ra­cio­nes sobre los medios de comu­ni­ca­ción social y sec­to­res de opi­nión pública, inclui­dos en sus pla­nes de acción psicológica.

    Refle­xio­nando Julián Marías sobre la men­tira como herra­mienta de la des­in­for­ma­ción en la gue­rra civil espa­ñola, decía: No se mide el inmenso poder des­truc­tor de la men­tira, sobre la que nada se puede edi­fi­car, mien­tras que la ver­dad es cohe­rente, con­sis­tente, la tie­rra firme sobre la que se puede cami­nar, por dura y lamen­ta­ble que sea. No hay que inten­tar con­ten­tar a los que no se van a con­ten­tar […] Son inca­pa­ces de ente­rarse los que no quie­ren ente­rarse, y así se arras­tran las fal­se­da­des, con la con­se­cuen­cia de que se trans­mi­ten a gene­ra­cio­nes más jóve­nes, que no han vivido los suce­sos, los dichos y los hechos, y están iner­mes frente a la falsificación.

    Los que vivie­ron otros tiem­pos pue­den inten­tar enga­ñar a los demás y hasta a sí mis­mos, pero saben que lo están haciendo. Los que han venido des­pués reci­ben ver­sio­nes frau­du­len­tas del tiempo pasado,
    toda­vía reciente, y que­dan afec­ta­dos por ello.

    Parece escrito para la Argen­tina de hoy.

  12. 12 Fanny

    Hay muchas cosas iné­di­tas o que nunca nos ense­ña­ron. Gra­cias por las cla­ses. Esto es ver­da­dero revi­sio­nismo y no los “Felipe Pigna” del régi­men de turno.

  13. 13 Yacaré decepcionado

    El radi­ca­lismo en mi pro­vin­cia ini­cia su orga­ni­za­ción entre 1896 y 1987 y la con­cretó ins­ti­tu­cio­nal­mente el 30 de agosto de 1909, cuando se reunió en la ciu­dad de Mer­ce­des la Cons­ti­tu­ción Pro­vin­cial de la Unión Cívica Radi­cal en Corrien­tes, apro­bando la Carta Orgá­nica que siguió rigiendo su vida institucional.

    Pero, a pesar de la reciente trai­ción de una Sena­dora del par­tido que cam­bió su voto en el Con­greso y Colombí alián­dose con Kir­ch­ner por la copar­ti­ci­pa­ción, los radi­ca­les siguen empe­ña­dos, con todo cinismo, a hacer creer que son los mas impo­lu­tos y los más capaces.

    Lo que no dicen, pero sí muchos tene­mos viva la his­to­ria del país, son los hechos de corrup­tela, de trai­cion e incap­ci­dad para gober­nar tanto en Corrien­tes como en el resto del país, y aún a nivel nacional.

    Es mas, los gobier­nos de Alfon­sin y De la Rúa se tyvie­ron que ir antes, luego de sus coque­teos con la “inter­na­cio­nal socia­lista”. O se es de cen­tro o se es de izquierda. Pero no se puede estar a dos aguas. Con Dios y con el diablo.

    Y como con­tra­par­tida el de Corrien­tes (“vuelve pero no devuelve, tenia un ejr­cito de chu­pa­san­gres cor­do­bese que ade­mas de hacer el tra­bajo sucio lim­pia­ron las arcas e inun­da­ron de ceca­cor) que de no ser por el gobierno nacio­nal que, luego de tran­sar, enviaba con regu­la­ri­dad y aumento pro­gre­sivo las ren­me­sas de copar­ti­ci­pa­cion, el des­tino seguro del gobierno de turno (2001–2005) era la reti­rada antes de tiempo, como nos tiene acos­tum­bra­dos los teo­ri­cos de la poli­tica: los con­ser­va­do­res radi­ca­les y de su poco clara admi­nis­tra­ción de la cosa publica.

    Basta recor­dar a los pollos podri­dosde Maz­zo­rin, la “aduana para­lela”, el escán­dalo de “la banelco” y otros nego­cia­dos que se die­ron durante el gobierno de alfonsin,

    Cabe seña­lar que Mora­les se mos­tró muy enojado con el gober­na­dor Arturo Colombi a quien lo trató de men­ti­roso por vin­cu­larlo a una supuesta cons­pi­ra­ción en aso­cia­ción con el ex pre­si­dente Nés­tor Kirchner.

    La Unión Cívica Radi­cal fes­tejó sus cien años en la pro­vin­cia de Corrien­tes con un acto que tuvo lugar este domingo al medio­día en el club San Mar­tín. Estu­vie­ron en la opor­tu­ni­dad, los máxi­mos refe­ren­tes de la UCR nacio­nal, Ricardo Alfon­sín y Gerardo Mora­les, quie­nes expre­sa­ron su apoyo a Ricardo Colombi y seña­la­ron que “es el único can­di­dato del radi­ca­lismo” en las elec­cio­nes a gober­na­dor de este 13 de septiembre.

    El hijo del ex pre­si­dente y el titu­lar de la UCR, Ricardo Alfon­sín y el Sena­dor Mora­les par­ti­ci­pa­ron en el fes­tejo por el cen­te­na­rio. Dije­ron que tam­bién vinie­ron con una misión “escla­re­ce­dora” y que ECO es la expre­sión pro­vin­cial del Acuerdo Cívico y Social en el país. Deja­ron fuer­tes cues­tio­na­mien­tos al kir­ch­ne­rista Fabián Ríos y al gober­na­dor Arturo Colombi, a quien lo tra­ta­ron de mentiroso.

    Resulta que ahora se junta con Kir­ch­ner a tomar mate todas las tar­des”, dije­ron con tono sar­cás­tico. Agregó que “nos diga Arturo que tene­mos algo que ver con el kir­ch­ne­rismo es mentira.”

    Fui­mos los pri­me­ros en adver­tir que el pro­yecto de Kir­ch­ner era ter­mi­nar con las liber­ta­des de los argen­ti­nos”. Aclaró que “en Corrien­tes el kir­ch­ne­rismo se expresa en Fabián Ríos” y le reco­mendó al Gober­na­dor que “pri­mero eche a su secre­ta­rio pri­vado”, quien se encuen­tra con pri­sión pre­ven­tiva por pre­sunto enri­que­ci­miento ilícito.

  14. 14 Jorge Fernández Díaz

    Si hubiera que bus­car un hilo que enhe­bre y expli­que el fra­caso de la diri­gen­cia argen­tina, creo que muy bien podría ser la farsa y el autoengaño.

    Cuando Alfon­sín intentó prac­ti­car la social­de­mo­cra­cia mirando a Felipe Gon­zá­lez, olvidó que la UCR era un par­tido de clase media y que care­cía de un com­po­nente fun­da­men­tal en el PSOE: el pro­le­ta­riado. Y tam­bién, que la social­de­mo­cra­cia euro­pea se tomaba muy en serio la eco­no­mía y tenía per­fec­ta­mente con­tro­lada la infla­ción. Con su fra­caso, la UCR se llevó a pique la social­de­mo­cra­cia argentina.

    Luego Menem adoptó la doc­trina neo­li­be­ral, pero sólo en el dis­curso: las pri­va­ti­za­cio­nes no fue­ron abier­tas sino pro­pi­cia­do­ras de mono­po­lios, la moneda no actuó según las fuer­zas del mer­cado sino siguiendo un férreo cam­bio fijo, el défi­cit fis­cal que des­vela a cual­quier libe­ral no se solu­cionó nunca y el endeu­da­miento externo, des­acon­se­jado por la orto­do­xia, se vol­vió astro­nó­mico. Con su fra­caso, los mene­mis­tas se lle­va­ron a pique el libe­ra­lismo argentino.

    Final­mente, des­pués de sal­tear­nos acci­den­tes de la His­to­ria como De la Rúa y Duhalde, reca­la­mos en los Kir­ch­ner, quie­nes inten­ta­ron apli­car el nacio­na­lismo de izquierda. Pero, una vez más, sólo en el dis­curso: cas­ti­ga­ron con infla­ción a los sec­to­res más popu­la­res, abrie­ron la bre­cha entre ricos y pobres, esta­ti­za­ron pero sólo para entre­gar las empre­sas a sus ami­gos, paga­ron al con­tado al FMI mien­tras cre­cían la pobreza y el des­em­pleo (ocul­ta­dos por el Indec); en lugar de impul­sar una reforma tri­bu­ta­ria no regre­siva, la pro­fun­di­za­ron. Y en vez de capi­ta­near una reforma polí­tica para mejo­rar la cali­dad ins­ti­tu­cio­nal, la con­ge­la­ron y se abra­za­ron con las cor­po­ra­cio­nes más añe­jas y recal­ci­tran­tes, como los baro­nes del con­ur­bano, los buró­cra­tas sin­di­ca­les y los jerar­cas del fút­bol. Con su fra­caso, el kir­ch­ne­rismo se lle­vará a pique el nacio­na­lismo de izquierda.

    No tene­mos prue­bas de que, bien apli­ca­dos, a con­cien­cia y sin far­sas, la social­de­mo­cra­cia, el libe­ra­lismo o el nacio­na­lismo de izquierda no hubie­ran fun­cio­nado en el país. Esas filo­so­fías polí­ti­cas die­ron bue­nos resul­ta­dos en otros luga­res del mundo, pero en manos argen­ti­nas siem­pre pare­cen inven­tos ata­dos con alam­bre, sin rigu­ro­si­dad cien­tí­fica, con­ta­mi­na­dos de picar­días crio­llas y men­ti­ras, hechos a la bar­tola, esce­ni­fi­ca­dos con pom­po­si­dad y fatal­mente des­ti­na­dos al fra­caso. Sólo sus­ten­ta­bles, sea­mos jus­tos, gra­cias al auto­en­gaño que los argen­ti­nos prac­ti­ca­mos durante un tiempo, hasta que des­per­ta­mos del sueño y nos abra­za­mos al pró­ximo espejismo.

  15. 15 Roberto Fernández Blanco

    La polí­tica labo­ral del gobierno radi­cal fue suma­mente con­tra­dic­to­ria. Por un lado impulsó la san­ción de leyes labo­ra­les y mandó al Con­greso en 1921 un pro­yecto de Código del Tra­bajo, en un sen­tido coin­ci­dente con los recla­mos que los socia­lis­tas y el movi­miento obrero venían rea­li­zando desde déca­das atrás. Actuó ade­más como media­dor en nume­ro­sos con­flic­tos labo­ra­les, pro­mo­viendo la nego­cia­ción de acuer­dos basa­dos en la jus­ti­cia social.

    Pero, por otro lado, man­tuvo rela­cio­nes muy con­flic­ti­vas con el Par­tido Socia­lista, que tenía una impor­tante repre­sen­ta­ción par­la­men­ta­ria, y con el sec­tor mayo­ri­ta­rio del movi­miento obrero, negán­dole a la FORA su dere­cho a repre­sen­tar a los tra­ba­ja­do­res argen­ti­nos en el acto de cons­ti­tu­ción de la OIT (1919), por lo que el gobierno argen­tino fue seria­mente repren­dido por el orga­nismo internacional.[6] Yri­go­yen deci­dió disol­ver la Fede­ra­ción de Obre­ros Petro­le­ros (FOP) y repri­mió las pro­tes­tas de los tra­ba­ja­do­res en YPF. Durante su gobierno se pro­du­je­ron las más gran­des masa­cres obre­ras de la his­to­ria: la Semana Trá­gica de 1919 y los fusi­la­mien­tos de la Pata­go­nia de 1921/1922…

    La Unión Cívica Radi­cal estaba divi­dida inte­rior­mente, desde prin­ci­pios de siglo, entre los lla­ma­dos “azu­les” o “gale­ri­tas”, de ten­den­cia más con­ser­va­dora y ori­gen social de clase media alta, muy fuer­tes en la Ciu­dad de Bue­nos Aires, y los lla­ma­dos “gri­ses” de ten­den­cia más popu­lar y ori­gen social de clase media baja, fuer­tes en la Pro­vin­cia de Bue­nos Aires.

    Las raí­ces del enfren­ta­miento se remon­tan a la época en que Alem e Yri­go­yen esta­ban enfren­ta­dos. Muchos de los segui­do­res de Alem, como Barroe­ta­veña, Torino, Le Bre­ton, Gou­chon, inte­gra­ron las filas de anti­per­so­na­lismo. Pos­te­rior­mente, en 1909, Leo­poldo Melo agrupó a un sec­tor que se opo­nía al abs­ten­cio­nismo pro­puesto por Yrigoyen.

    Pero es, a par­tir del fin del man­dato de Yri­go­yen en 1922 que el anti­per­so­na­lismo tomó fuerza, en gran medida ampa­rado por Mar­celo T. de Alvear, que los apoyó abier­ta­mente aun­que sin aban­do­nar la Unión Cívica Radi­cal. Muchos de sus minis­tros eran radi­ca­les anti­per­so­na­lis­tas: Gallo, Ortiz, Le Breton.

    Así se divi­die­ron entre radi­ca­les prin­ci­pis­tas de Entre Ríos con Miguel Lau­ren­cena a la cabeza y los radi­ca­les anti­per­so­na­lis­tas. que cri­ti­ca­ban el lide­razgo ver­ti­cal y per­so­na­lista de Yri­go­yen, así como su per­so­na­li­dad cerrada y poco pro­clive al diá­logo. Los anti­per­so­na­lis­tas daban máxima impor­tan­cia a una de las cua­tro ban­de­ras que Lean­dro Alem señaló como bases del radi­ca­lismo: “la imper­so­na­li­dad de la coa­li­ción”. Los radi­ca­les yri­go­ye­nis­tas como Hora­cio Oyha­narte, el Vice­pre­si­dente Elpi­dio Gon­zá­lez, Dél­for del Valle, el gober­na­dor de Bue­nos Aires José Luis Can­tilo, y un grupo de jóve­nes lide­ra­dos por Diego Luis Moli­nari, defen­dían ardo­ro­sa­mente el fuerte lide­razgo de Yri­go­yen. Es enton­ces cuando apa­re­ció el apodo de “el peludo” que los anti­per­so­na­lis­tas le asig­na­ron a Yri­go­yen por su per­so­na­li­dad cerrada.

    En 1929 se pro­dujo la Gran Depre­sión que afectó dra­má­ti­ca­mente al mundo entero. El radi­ca­lismo con Yri­go­yen no supo res­pon­der a la crisis.El his­to­ria­dor radi­cal Félix Luna dice de ese momento: “La quie­bra del ímpetu libe­ra­dor del gobierno radi­cal se debió fun­da­men­tal­mente a la quie­bra del radi­ca­lismo mismo”.

    El gobierno de Yri­go­yen fue muy cri­ti­cado por las inter­ven­cio­nes fede­ra­les que dis­puso y una serie de ase­si­na­tos polí­ti­cos nunca resuel­tos adecuadamente.

    El 6 de setiem­bre de 1930 el gene­ral José Félix Uri­buru (un radi­cal entre­rriano) derrocó al gobierno cons­ti­tu­cio­nal, ini­ciando una serie de gol­pes de estado que se exten­de­rán hasta la década del ’80 inte­rrum­piendo todos los gobier­nos sur­gi­dos del voto popular.

    Al atar­de­cer de ese día Ricardo Rojas, famoso his­to­ria­dor, diri­gente radi­cal y rec­tor de la Uni­ver­si­dad de Bue­nos Aires, le dijo a su esposa:

    Se acabó la Argentina…¡Y quién sabe por cuán­tos años!”

  16. 16 Elsa Hermy

    En noviem­bre de 1920 esta­lló en Santa Cruz la huelga de peo­nes rura­les que paso a la his­to­ria como La “Pata­go­nia Rebelde” o “La Pata­go­nia Trá­gica”. Frente a estos hechos, un amigo íntimo del pre­si­dente Hipó­lito Yri­go­yen, el Teniente Coro­nel Héc­tor Benigno Varela fue desig­nado por su corre­li­gio­na­rio para inten­tar de limar aspe­re­zas entre las partes.

    Des­pués de entre­vis­tarse con los huel­guis­tas llegó a un acuerdo que, al reti­rarse Varela de las tie­rras pata­gó­ni­cas, los estan­cie­ros no cum­plie­ron y la huelga vol­vió a ini­ciarse como si no hubiera habido pacto alguno. Frente a esta vuelta a la huelga nue­va­mente Yri­go­yen mandó a Varela a Santa Cruz. Cuando le dio las órde­nes de repri­mir a san­gre y fuego, Varela se rehusó en un prin­ci­pio, y esto es digno de des­ta­car. Pero luego el peludo lo per­sua­dió que era por el bien de la Patria y en razón de los intere­ses chi­le­nos que esta­ban minando la sobe­ra­nía. Ade­más los anar­quis­tas extran­je­ros habían pro­vo­cado, en 1921, más de 150 muer­tos entre poli­cías, estan­cie­ros y pues­te­ros argentinos.

    El Regi­miento 10° de Caba­lle­ría a cargo de Varela llego a Río Galle­gos el 10 de noviem­bre de 1921. Ape­nas lle­gado, Varela impuso la ley mar­cial dando 24 horas de plazo para depo­ner las armas a los peo­nes y obre­ros en huelga. Aún así, ata­ca­ron a las tro­pas del Teniente Coro­nel Varela y mata­ron a su ayu­dante. El jefe mili­tar per­si­guió a los suble­va­dos por algo más de un mes, fusi­lando a gran parte de ellos. Muchos huye­ron a Chile, desde donde había sido orga­ni­zada la rebelión.

    El hecho que mejor gra­fica los méto­dos crin­mi­na­les uti­li­za­dos por el anar­quismo y las nacio­nes limí­tro­fes para cons­pi­rar con­tra la soberanía.

    Cum­plida su misión, Varela regresó a Bue­nos Aires donde Yri­go­yen lo pre­mió decla­rán­dolo Direc­tor de la Escuela de Caba­lle­ría de Campo de Mayo. Poco tiempo des­pués la Liga Patrió­tica Argen­tina tam­bién lo home­na­jeó con un gran banquete.

    Pero el 27 de enero de 1923, un año des­pués de la fina­li­za­ción de la matanza en Santa Cruz, llegó el final para Varela. Como se cuenta en la cró­nica, cuando salía de su casa, un obrero judío y anar­quista le arrojó una bomba y le disparó.

    Varela ya había pedido la pro­tec­ción de Yri­go­yen, ante las múl­ti­ples ame­na­zas reci­bi­das pero éste nunca se dignó a recibirlo.

  17. 17 Julieta

    En este informe, el autor nos pre­senta con saga­ci­dad un período argen­tino con capí­tu­los que al lec­tor de hoy lo sor­pren­de­rán. La trai­ción de Yri­go­yen a la Repú­blica, y los pode­res eco­nó­mi­cos que esa década repre­sentó. Todo esto puede ori­gi­nar la pre­gunta: ¿pero por qué el se per­mi­tió algo así? ¿Es el pue­blo argen­tino con­for­mista? ¿Por qué fra­casó así nues­tra pro­mi­so­ria Nación, recién comenzada?

  18. 18 carlos murno

    Es His­to­ria lo escrito,es reali­dad de hoy lo escrito, tanta simi­li­tud es–
    panta, algo nos dice que nada ha cam­biado, es mas se ha incre–
    men­tado, qui­zas con otras for­mas, otras meto­do­lo­gías, mas suti­les y
    tan cruen­tas como aque­llas, implica ello la posi­bi­li­dad de tener en nues–
    tro recorrido,la cos­tum­bre de tro­pe­zar con la misma pie­dra, las lec­cio­nes
    del pasado no sir­ven para rever­tir el pre­sente, es como la peri­nola, to–
    dos ponen, menos el que la arroja, le ase­guro que jamás,de seguir
    así,jamás el jue­guito será nues­tro.-
    Car­los Murno

  19. 19 Carlos Hugo Christensen

    Hay un deta­lle que se le escapó al autor.

    Tras la asun­ción pre­si­den­cial del abo­gado de los ferro­ca­rri­les bri­tá­ni­cos Manuel Quin­tana, Hipó­lito Yri­go­yen eli­gió la noche del 3 de Febrero de 1905 para dar inicio a su pro­yec­tada revo­lu­ción. Ya desde tiempo antes, el “Peludo” venía man­te­niendo con­tac­tos con la ofi­cia­li­dad joven del Ejér­cito y orga­ni­zando mili­tar­mente a los diri­gen­tes civi­les de su movimiento.

    Si bien fra­casó el obje­tivo de apo­de­rarse del Arse­nal de Gue­rra de Bue­nos Aires —de fun­da­men­tal impor­tan­cia, por­que allí debían con­cen­trarse las fuer­zas para irra­diarse a todo el país—, los insu­rrec­tos logra­ron tomar algu­nas comi­sa­rías de la Capi­tal Fede­ral e impo­nerse en Cór­doba, Rosa­rio, Bahía Blanca y Mendoza.

    En esta última pro­vin­cia, la con­duc­ción polí­tica estuvo a cargo del “Gau­cho” José Nés­tor Len­ci­nas, quien llegó a tomar el poder como gober­na­dor pro­vi­sio­nal. Al ser derro­tada la revo­lu­ción en el ámbito nacio­nal, Len­ci­nas se fugó a Chile, junto a sus com­pa­ñe­ros, en una loco­mo­tora del Ferro­ca­rril Trasandino.

    De un epi­so­dio —con­ver­tido durante muchos años en leyenda— ocu­rrido durante dicho viaje, da cuenta el pre­sente texto del his­to­ria­dor Dardo Olguín.

    Frag­mento extraído de la nota que publi­cara la revista “Todo es His­to­ria”, que diri­gía Félix Luna, publi­cada en abril de 1969.

  20. 20 JAIME

    PRI­MERO MIS FELI­CI­TA­CIOJ­NES PARA EL DR. SHA­FERS­TEIN, POR LA CLA­RI­DAD QUE DE MANERA SIN­TÉ­TICA HA COMEN­TADO SIN FAL­TAR A LOS HECHOS HIS­TÓ­RI­COS.
    ESTA ES LA HIS­TO­RIA QUE DEBIERA ENSE­ÑARSE EN LOS COLE­GIOS, INCLUSO PARA QUE CON LIBER­TAD, CADA CUAL PIENSE LO QUE QUIERA Y SE PONGA DEL LADO QUE MEJOR LE PAREZCA.
    PERO, SE HACE NECE­SA­RIO TER­MI­NAR CON LAS FAL­SE­DA­DES, Y LAS NOVE­LAS TEJI­DAS, ARRAN­CA­DAS DE UN HECHO CIERTO, QUE ESTOS PRO­GRE­SIS­TAS DE HOY REA­LI­ZAN.
    PARA MUES­TRA SOBRA UN BOTÓN, Y HOY EN UN NOTI­CIERO EN EL CANAL PRI­VADO DEL ESTADO K, MAL LLA­MADO TV PÚBLICA, SE ENCON­TRABA UN SR. DE NOM­BRE MAR­TÍN GAR­CÍA, QUE PARA PODER JUS­TI­FI­CAR LA SAN­CIÓN DE LA LEY DE MEDIOS K, COMEZÓ POR DECIR LA IMPOR­TAN­CIA Y DE ALLÍ PASÓ POR CUANTA NOVELA PUDO Y POR TODOS,LOS PAÍ­SES DEL MUNDO,PERO NUNCA MEN­CIONÓ UN SOLO ARTÍCULO DE LA LEY, NI DE LA CONS­TI­TU­CIÓN. ASÍ SE TEJEN LAS MEN­TI­RAS QUE DES­PUÉS TIPOS COMO PIGNA LAS QUIE­REN HACER VER­DAD.
    ¿CÓMO HACER­LES LLE­GAR ESTO A LA GENTE JOVEN CON TAN­TAS ANSIAS DE JUS­TI­CIA Y DE IGUAL­DAD?? J.S.

  21. 21 Apuntador

    La his­to­ria argen­tina está siendo ideo­lo­gi­zada, ter­gi­ver­sada y adul­te­rada, por­que se nece­sita dis­fra­zar la ver­dad para con­se­guir deter­mi­na­dos fines. Para eso uti­li­zan pseudo his­to­ria­do­res de gran már­ke­ting que fal­sean el pasado descaradamente.

    El Ins­ti­tuto Nacio­nal Brow­niano ana­lizó la his­to­rieta “Bou­chard, el cor­sa­rio de la patria” y cri­ticó en la misma la pre­sen­cia de nume­ro­sos erro­res en nom­bres o fechas, des­crip­cio­nes inco­rrec­tas y un pobre uso del len­guaje; des­alen­tando el uso de dicho texto como biblio­gra­fía esco­lar. ¿Quién había escrito las patra­ñas denun­cia­das? Nada menos que el “inflado” Felipe Pigna.

    Per­so­naje fun­cio­nal al régi­men, Pigna des­cribe su estilo como como uno orien­tado a la divul­ga­ción y la desmitificación.

    Con­si­dera que como his­to­ria­dor debe apor­tar algo nuevo al debate his­tó­rico, y que deben emplearse todos los medios de comu­ni­ca­ción dis­po­ni­bles para tras­mi­tir el cono­ci­miento de la his­to­ria. Lo curioso es que ven­dió más libros que Félix Luna, pero, a dife­ren­cia de aquél, no se doc­toró en nin­guna parte.

    Decía mi amigo, Hora­cio Zara­tie­gui que «el inefa­ble his­to­ria­dor ofi­cial del terro­rismo, del kakismo, el pseu­do­his­to­ria­dor Felipe Pigna, escri­bió “Los fusi­la­mien­tos de Trelew”.

    «La “volanta” del artículo rezaba: “Bajo el gobierno de Lanusse se ensayó así el terro­rismo de estado que se apli­ca­ria cua­tro años después”.

    «Me per­mito asu­mir que esta ase­ve­ra­ción la copió del libro del jefe mon­to­nero Fran­cisco “Paco” Urondo, “Tre­lew: la patria fusi­lada”, el que el terro­rista que pro­lo­gaba: “La masa­cre de Tre­lew fue un ensayo de la prác­tica sis­te­má­tica de crí­me­nes y tor­tu­ras que prac­ti­ca­ron los mili­ta­res a par­tir de marzo de 1976″. Para Pigna, ya denun­ciado por pla­gio en 2001 por una perio­dista cor­do­besa, el “ins­pi­rarse” tex­tual­mente en cosas ya escri­tas por otros auto­res, no es nuevo.»

    Por eso es impor­tante esta columna his­tó­rica, jus­ta­mente en LA HIS­TO­RIA PARA­LELA, por­que de aquí van a sur­gir los hechos obje­ti­vos que no están en venta en la calle ni en las librerías.

    Todo lo que se enseña hoy en día es falso. Y este sitio es un pequeño rin­cón de liber­tad donde puede la gente arri­marse a la verdad.

  22. 22 Graciela Arrillaga

    No está demás comen­tar, dada la fecha, que Yri­go­yen fue el que ins­tauró en nues­tro país el Día de la Raza.

    Nadie que tenga una con­cep­ción mate­ria­lista de la his­to­ria puede com­pren­der la mag­ni­tud y los alcan­ces del espí­ritu de España en Amé­rica. Por eso corres­pon­derá al gran cau­di­llo radi­cal Hipó­lito Yri­go­yen – él mismo una ema­na­ción de ese espí­ritu– el mérito de la ins­tau­ra­ción de la gran fiesta de la Hispanidad.

    Según Felipe Pigna “en un país de hom­bres sin prin­ci­pios fijos, Yri­go­yen se rige por unos cuan­tos prin­ci­pios. Aquí donde todos cam­bia­mos, él no cam­bia jamás. Aquí donde casi todos son mate­ria­lis­tas, él es idea­lista y mís­tico. En medio de millo­nes de indi­fe­ren­tes, él tiene una fe y una pasión. Renun­cia a todos los pla­ce­res de la vida en un pue­blo de goza­do­res de la vida o que aspi­ran a serlo”.

    Yri­go­yen no ha per­ma­ne­cido nunca lejos del pobre. Lo deja acer­cár­sele, habla con él y lo ayuda en todas las for­mas imaginables…”

    Hipó­lito Yri­go­yen tiene el mismo sen­tido de la vida que el gau­cho, seme­jante al del árabe y al del espa­ñol. El hom­bre nece­sita poco para su feli­ci­dad. No nece­sita ni muchos libros, ni rique­zas, ni exce­si­vas como­di­das, ni movi­mien­tos inú­ti­les”. Yri­go­yen, el único hom­bre en su tiempo “.

    El Peludo, el más grande cau­di­llo popu­lar de fines del siglo XIX y las tres pri­me­ras déca­das del XX fun­da­men­tará su decreto ins­ti­tu­yendo el 12 de Octu­bre como Día de la Raza, en estos tér­mi­nos: “La España des­cu­bri­dora y con­quis­ta­dora, volcó sobre el con­ti­nente enig­má­tico y mag­ní­fico el valor de sus gue­rre­ros, el denuedo de sus explo­ra­do­res, la fe de sus sacer­do­tes, el pre­cep­tismo de sus sabios, las labo­res de sus menes­tra­les; y con la alea­ción de todos estos fac­to­res, obró el mila­gro de con­quis­tar para la civi­li­za­ción la inmensa here­dad en que hoy flo­re­cen las nacio­nes a las cua­les ha dado, con la leva­dura de su san­gre y con la armo­nía de su len­gua, una heren­cia inmor­tal que debe­mos afir­mar y man­te­ner con jubi­loso reconocimiento”.

    Esto es lo que opi­naba —y opina, por­que el decreto con­ti­núa vigente— el “padre de los pobres”, el “héroe de la clase trabajadora”

  23. 23 Adriana

    Wells escribe: “El comu­nismo mar­xista ha sido siem­pre una teo­ría de la revo­lu­ción, una teo­ría no sólo carece de ideas crea­ti­vas y cons­truc­ti­vas, pero hos­til a las ideas crea­ti­vas y cons­truc­ti­vas”. (1: p. 60)

    Desde este punto de vista, el mar­xismo no se fijó nin­gún otro obje­tivo que el de la pre­pa­ra­ción de la toma del poder. El sis­tema esta­tal esta­ble­cido como resul­tado se define por lo tanto y en forma por la nece­si­dad de man­te­ner el poder. Y esto es lo que suce­dió cuando los anar­quis­tas baja­ron de los bar­cos en Bue­nos Aires, a prin­ci­pios del Siglo XX y hasta la década del 30. No tuvie­ron otro obje­tivo que tomar el poder y mantenerlo.

    Hoy pare­cen haberlo logrado.

  24. 24 Carson Marsh

    ¡Otra más del “cen­tro­de­re­chista” Macri para la colec­ción del doc­tor Shä­fers­tein: Ahora el gobierno por­teño cele­bra LOS SESENTA AÑOS DEL TRIUNFO DEL COMU­NISMO EN CHINA. Lo hace a tra­vés de afi­ches en la vía pública y tiene, asi­mismo, el des­caro de pro­mo­cio­narlo en su pro­pio sitio web:

    http://​www​.bue​no​sai​res​.gov​.ar/​n​o​t​i​c​i​a​s​/​?​m​o​d​u​l​o​=​v​e​r​&​a​m​p​;​i​t​e​m​_​i​d​=​1​4​8​0​5​&​a​m​p​;​c​o​n​t​e​n​i​d​o​_​i​d​=​4​4​6​8​0​&​a​m​p​;​i​d​i​o​m​a​=es

    Rela­cio­nes Inter­na­cio­na­les y Pro­to­colo
    El Gobierno por­teño asis­tió a la celebración

    La Emba­jada China fes­tejó los 60 años de la Repú­blica Popular

    Con una recep­ción ofi­cial en el Hotel She­ra­ton, la Emba­jada de la Repú­blica Popu­lar China en Argen­tina cele­bró el miér­co­les 30 de sep­tiem­bre los 60 años de su fun­da­ción, a la cual asis­tió el Direc­tor Gene­ral de Rela­cio­nes Inter­na­cio­na­les y Pro­to­colo del Gobierno de la Ciu­dad de Bue­nos Aires, Ful­vio Pompeo.

    La recep­ción ofre­cida en con­me­mo­ra­ción de los 60 años del man­dato del Par­tido Comu­nista contó con la pre­sen­cia de des­ta­ca­das per­so­na­li­da­des del mundo polí­tico y empresarial.

    El evento enca­be­zado por el emba­ja­dor Gang Zeng se suma a los impo­nen­tes fes­te­jos que se rea­li­za­ron en la his­tó­rica plaza de Tia­nan­men en Bei­jing, con la par­ti­ci­pa­ción de cerca de 200.000 per­so­nas y en el que su pre­si­dente, Hu Jin­tao, dio un men­saje a su pue­blo ase­gu­rando que su país será “una nación socia­lista demo­crá­ti­ca­mente modernizada”.

    Dicha cele­bra­ción se da en las vís­pe­ras de la visita ofi­cial que rea­li­zará a la Ciu­dad de Bue­nos Aires a media­dos de octu­bre el Alcalde de Bei­jing, Guo Jin­long, quien sus­cri­birá junto con el jefe de Gobierno por­teño, Mau­ri­cio Macri, un Con­ve­nio Marco de Coope­ra­ción entre la Alcal­día de Bei­jing y el Gobierno de la Ciu­dad de Bue­nos Aires, con el obje­tivo de ahon­dar los víncu­los de amis­tad que unen ambas ciudades.”

    ¿Sabrá “Mauri” lo que pasó en la plaza de Tia­nan­men? ¿O creerá que “el único pro­blema” que queda por solu­cio­nar es reco­ger los pape­les que tiran al piso y las deyec­cio­nes de los perros?

    Car­son Marsh

  25. 25 El Autor

    Esti­mado Señor Car­son Marsh:

    Qui­siera acla­rarle que, al momento de los hechos a los que se refiere el pre­sente capí­tulo, la fami­lia Macri no estaba en Argen­tina toda­vía. Ade­más, par­ti­cu­lar­mente, no colec­ciono anéc­do­tas sobre esa gente.

    Este espa­cio en cues­tión se refiere a hechos de la his­to­ria polí­tica argen­tina del Siglo XX y nada tiene que ver con el actual emba­ja­dor chino, señor, Gang Zeng ni con el alcalde de Bei­jing, Guo Jin­long, ni mucho menos con la plaza tia-Nan-men.

    Supongo que, invo­lun­ta­ria­mente Vd insertó este comen­ta­rio fuera de contexto.

    De todas for­mas, gra­cias por ingre­sar a LA HIS­TO­RIA PARA­LELA, y apro­ve­cho la opor­tu­ni­dad para invi­tarlo a leer este informe.

    Car­los Mar­celo Shäferstein

  26. 26 Matilde del Carmen Masats

    Dr. Schä­fers­tein: Es poco lo que me deja­ron los foris­tas para agra­de­cer el docu­mento his­to­rico que nos ofre­cio Ud. en las pagi­nas de Edic­ción Para­lela. Hoy ver caras extra­ñas que se suma­ron a los gobier­nos de turno y como pan­que­ques decir lo con­tra­rio.” Siento ver­güenza como ciu­da­dana”, con­tar con tamaña poli­ti­que­ria barata. Un cor­dial saludo y siem­pre espe­rando su mate­rial ilus­tra­tivo. Matilde.

  27. 27 Ana Paula

    Segu­ra­mente el autor enten­dió mejor que yo lo que el sr.Carson dijo.
    Pero por las dudas no sea así, le acerco mi apre­cia­ción al res­pecto:
    quiso decir que el sr. Macri se pre­sentó de una manera para ser votado, y luego mos­tró su ver­da­dera cara, de amante de la subversión(llenó de mon­to­ne­ros a su gobierno y de dinero a la aso­cia­cion Madres), inclu­yendo fes­te­jos con regí­me­nes que pri­van a su gente de liber­tad.
    Una aco­ta­ción tan­gen­cial al tema de la sub­ver­sión, que a mi no me pare­ció tan ajena.
    Pero bueno, es su artículo, ud. sabrá lo que le parece pertinente.

  28. 28 El Autor

    Gra­cias por su aporte, Ana Paula. Es una forma intere­sante de ver el pro­blema. De todas for­mas, una vez que se publica una idea, ella es com­par­tida y ya no le per­te­nece al autor sino a todos uste­des, los destinatarios.

    Enton­ces todos los comen­ta­rios son ple­na­mente váli­dos. Tal vez me con­fundí y le pido dis­cul­pas a ambos.

    Car­los

  29. 29 Ana Paula

    Dr.Schaferstein, por favor, no se dis­culpe, sola­mente son dife­ren­tes emo­cio­nes que la lec­tura de su tra­bajo pro­vo­can.
    Todo lo suyo es posi­tivo, hasta sus res­pues­tas, que ayu­dan a acla­rar lo que uno no dijo con claridad.

  30. 30 Carson Marsh

    Dr. Shä­fers­tein:
    Quiero acla­rarle que leo con SUMO INTE­RÉS todos sus artícu­los y que me ocupo de difun­dir­los entre mis cono­ci­dos, inclu­sive éste.
    Como el tema tra­tado aquí es Cien Años de Sub­ver­sión en la Argen­tina (sub­ver­sión que no sólo no ter­minó, sino que con­ti­núa) es que me pare­ció intere­sante acer­carle la infor­ma­ción sobre el gobierno macrista vana­glo­rián­dose de los sesenta años del comu­nismo chino. Máxime sabiendo qué espe­ci­me­nes sir­ven en el gobierno por­teño, sobre los que usted ha infor­mado.
    Hace mucho que leo La His­to­ria Para­lela y mis inter­ven­cio­nes siem­pre están ani­ma­das por un espí­ritu cons­truc­tivo. No hubo, ni habrá, de mi parte nin­guna inten­ción subalterna.

    Para ser­vir a usted,

    Car­son Marsh

  31. 31 JOSE RAMIRO MARTINEZ RODRIGUEZ

    Me es grato el salu­da­ros y a su vez felic­ta­ros debido al enorme esfuerzo,trabajo y dedi­ca­cion al tener en vues­tras manos este tre­nedo arse­nal de infor­ma­ción pues no dejan aparte los hecos que la his­to­ria cosigna constantem,ente y graba con tinta inde­le­ble aque­llos hechos que valien­tes for­ja­do­res de liber­tad y sem­bra­do­res de prin­ci­pios han lle­gado a ofren­dar sus vidas por sus idea­les y por legar a sus con­ge­ne­res una mejor forma y estilo de vida, hoy los hechos de his­tori no los debe­mos olvi­dar pues dan sus­tento y pauta para poder­se­guir de otra manera de donde las plu­mas mas afa­ma­das son ahora los fusi­les y dan gol­pes cer­te­ros de infor­ma­cion abriendo con­cien­cias y entre­gando la his­to­ria a nue­vas gene­ra­cio­nes que no saben que los anar­quis­tas ini­cial­mente eran obreros,escritores y idea­lis­tas en defensa de sus dere­chos y no solo como hoy de aque­llos que salen a las calles a hacer dis­tur­bios.
    El motivo de mi visita es que aqui en Mexico realizo inves­ti­ga­cion sobre unjui­cio cri­tico y jui­cioso que se desa­rro­llo por los años de 1920–21-22 apro­xi­ma­da­mente en Argen­tina entre un Cato­lico que defen­dio sus tesis frente a las de un anar­quista que basado en la cien­cia ante los ojos del mundo sellevo la mejor parte y lo con­sig­nara el gran filo­sofo Argentino-Español Joa­quín Trin­cado Mat­heo radi­cado en Bue­nos Aires por aquel tiempo,os ruego si teneis esa infor­ma­ción valio­si­sima la publi­ca­ran o bien me la hicie­sen llegar,ya que veo en su publi­ca­cion que cuen­tan con un archivo enorme y valioso y en ese año salio publi­cado tal con­tro­ver­sia publica hasta su fin.
    Reitero mi feli­ci­ta­ción a vues­tra publi­ca­cion y si fuese posi­ble mi peti­cion se viese favo­re­cida ya que darian luz a her­ma­nos mexi­ca­nos que des­co­no­cen esa valiosa infor­ma­cion.
    Sin mas por el momento me des­pido de uste­des con un fuerte abrazo fra­ter­nal.
    atte.
    JOSE RAMIRO

Deje un comentario