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Las Hermanas Donda
Aún palpitan testimonios desgarradores de los años setenta. Tal es el caso de las hermanas Victoria y Eva Donda, cuyos padres fueron arrastrados a la ESMA en 1977 y aún figuran en la negra lista de los desaparecidos.
Aparte de ejemplificar como tantos otros la impar tragedia de nuestra guerra interior, el caso Donda testimonia que los años setenta afectaron no sólo a la sociedad en general sino también a familias enteras cuyos miembros quedaron de uno o de otro lado de la frontera del odio que las desgarró. Los Donda tienen militares de carrera entre sus miembros. Uno de ellos, acusado por los crímenes de la ESMA, sobrevive en medio de una larga prisión. También siguen presos otros acusados de haber acogido a hijos de desaparecidos como si fueran sus padres adoptivos. Desde una mirada, que aún prevalece, han sido cómplices de los excesos represivos. Desde otra mirada, están siendo reprimidos por haber emitido un signo de humanidad en favor de huérfanos desprotegidos. Huérfanos de unos e hijos adoptivos de otros, los sobrevivientes de esta tragedia se han dividido entre los que salieron en busca de sus verdaderos padres y acusaron a quienes los habían acogido y los que se negaron a hacerlo por gratitud hacia sus ocasionales protectores.
La denuncia contra estos supuestos protectores fue encarnada por Victoria Donda, hoy diputada nacional por el Frente para la Victoria. Pero la oradora principal en el acto por las víctimas del terrorismo que se celebró anteayer en la Plaza San Martín fue Eva Donda quien, en las antípodas de su hermana, alzó su voz para pedir que, sobre la larga sombra de los años setenta, termine por brillar la luz de la concordia.
Este pronunciamiento en favor del perdón recíproco no es tan aislado como podría suponerse. Luis Labraña, un montonero de los años setenta que sufrió un largo exilio en Holanda, fue invitado hace poco a un asado por los militares detenidos en Campo de Mayo, muchos de los cuales son considerados por el propio Labraña como “presos políticos” porque ninguna condena judicial respalda su encarcelamiento. Labraña aceptó. Entre los comensales se encendió entonces la chispa de la reconciliación. Este episodio, ¿es sólo un caso aislado o anuncia el inicio de un proceso destinado a crecer de ahora en adelante en busca de otros antecedentes de concordia similares como el de Sudáfrica, el de España e inclusive el de Perón y Balbín?
Cuando se asienta el polvo y la sangre de las batallas, los que fueron auténticos combatientes desde una trinchera y desde la contraria empiezan a respetarse retrospectivamente porque reconocen que el otro, el enemigo, también albergaba ideales. Esta iluminación recíproca no alcanza por cierto a aquellos que, no habiendo peleado cuando pudieron hacerlo, ahora fingen que lo hicieron pero ya no llevados por el loco ardor del coraje sino por la fría hipocresía del oportunismo.
Autor: Luis Alberto Lopez
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3 Comentarios en “Las Hermanas Donda”
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Lo mejor que puede hacerse es sepultar los odios, alejarnos del pasado y mirar el futuro.
Pero previo a eso hay que poner muchas cosas en claro, porque el problema no empieza en marzo del 76, con “la represión del estado”, ni con “los 30.000 desaparecidos”, sino mucho antes. Y hay que reconocerlo, para no volver a cometer los mismos errores.
Los malos políticos, la demagogia que infectó hasta la educación, los promotores de ideologias destructoras de nuestros principios constitucionales, todo eso generó un caldo de cultivo para que muchos jóvenes fueran arrastrados y explotados por los terroristas.
Hoy se sigue explotando, desde el poder ‚el odio y la ignorancia de los más retrógrados, de los mal informados, y de los adoctrinados, pues no interesa llegar a la pacificación . Por el contrario se subvenciona a personas que solo saben destilar odios y se generan procesos judiciales solo inspirados en la cobarde venganza.
Desde la oposición, la falta de coraje y de patriotismo junto con las desmesuradas apetencias personales de la mayoría de los políticos permiten que se sigan exacerbando los ánimos y que se siga explotando este triste pasado.
Ojalá que algunos protagonistas de esa guerra civil puedan enseñar a los dirigentes políticos el camino hacia la paz.
ADHIERO A LO EXPRESADO POR LUIS ALBERTO LOPEZ EN TODOS SUS TERMINOS Y PRINCIPALMENTE EN EL ULTIMO PARRAFO DE SU NOTA CUANDO EXPRESA…” Los que fueron autenticos combatientes desde una trinchera y desde la contraria , empiezan a respetarse retrospectivamente,porque reconocen que el otro,el enemigo,tambien albergaba ideales”..BRILLANTE!!
Si creemos que un montonero es un soldado y lo consideramos un igual a un militar argentino que combatió la subversión, partimos de un grave error.Si el montonero no pide perdón por su pasado , sino que se vanagloria de el y de su ideología y con esos parámetros lo invitamos a dialogar, cometemos otro error. Si creemos que la subversión es cosa de la década del 70 y que todo ya pasó cometemos otro craso error.Cuando escribimos estas expresiones de concordia con el enemigo, muchas veces lo hacemos porque creemos que esta guerra terminó, pero lo cierto es que no solo no se terminó, sino que se expandió por todo Iberoamérica en nombre de la “democracia” . Todavía hay olor a pólvora y aun se prevee enfrentamiento entre paises. Chávez, el dictador ” democrático” comunista, ya la tiene bien clara.: “Vamos por todo”. Si creemos que vivimos en democracia cometemos otro error.¿ Quién dijo “soplan vientos de guerra”? ¿ Quién arma a la FARC ? ¿Quién se rearma comprando 300 millones de dólares a Rusia? ¿ Quiénes crean las milicias populares? ¿ Quien desarma a la población civil y rearma a los piquetes? ¿ Quien mantiene el viejo equipamiento militar a nuestras FF.AA obsoletos e inútiles? ? Una golondrina no hace el verano. Lagraña fue indemnizado ¿Y las hermanas Donda lo fueron? Creo que no están dadas esas condiciones para la “concordia” porque no hay justicia, sino parcialidad a favor de la subversión. Tenemos 600 militares y algunos civiles mal juzgados o sin juzgar presos por haber cumplido con su deber y sigue la guerra porque asi lo quieren los Kirchner y sus cómplices. En cualquier momento estamos metidos en otro enfrentamiento . No verlo, es estar ciego. Yo no creo en el Cielo en la Tierra. El Cielo esta en el Cielo y la Tierra está en la Tierra.No hay que confundirse en el medio de la batalla psicológica de una guerra que continúa y continuará contra el mismo enemigo de siempre. El narco comunismo, o quiera llamarse sigue abriendo frentes. Es muy peligroso abrir nuestras filas para que entren ellos dentro de las nuestras.No es el momento. Puede haber casos aislados, pero mucho cuidado con jugadas peligrosas.