Nuevo pedido de una madre desesperada

BUE­NOS AIRES, 9 de Junio del 2009

Una madre sigue implorando.

Carta abierta a los Seño­res Jueces:

Soy Hor­ten­sia J. Velasco, me dirijo con todo res­peto a Uds., per­so­nas inves­ti­das de auto­ri­dad, para pedir­les una vez mas que me ayu­den; que este nuevo pedido que les dirijo, de esta madre que desde hace cua­tro años vive en la deses­pe­ra­ción de ver el sufri­miento de sus hijos, pueda con­mo­ver­los definitiva-mente.

Tengo un hijo con Dios, al que le ruego todas las noches, mi otro hijo Pablo Eduardo Gar­cía Velasco hace cua­tro años está dete­nido por error de per­sona por con­fun­dirlo con su her­mano mellizo Miguel Angel Gar­cía Velasco, sin que al momento se halla resuelto esta situa­ción. Mi ter­cer hijo Miguel Angel Gar­cía Velasco fue dete­nido hace mas de un año.

Actual­mente tanto Pablo como Miguel se hallan inter­na­dos en el Hos­pi­tal Naval, el pri­mero cum­pliendo una pro­lon­gada huelga de ham­bre y el segundo en Uni­dad Coro­na­ria con serios pro­ble­mas de salud por dis­tin­tas dolencia.

La deci­sión de Pablo de lle­var ade­lante la huelga de ham­bre es como reclamo por jus­ti­cia, por no haberse tenido en cuenta las prue­bas y tes­ti­mo­nios pre­sen­ta­dos que demues­tran a las cla­ras su no vin­cu­la­ción a los hechos inves­ti­ga­dos al haber sido con­fun­dido con su her­mano mellizo.

A mi ante­rior pedido diri­gido direc­ta­mente a Uds. solo recibí como con­tes­ta­ción un nuevo cas­tigo, ya que cam­bia­ron de lugar de deten­ción a Pablo, agra­vando su situa­ción, por lo que pos­te­rior­mente fue tras­la­dado nue­va­mente al Hos­pi­tal Naval, donde recibe los cui­da­dos que por su situa­ción nutri­cio­nal merece.

Siento que el ánimo de lucha se me ter­mina y las fuer­zas van men­guando. No creo seño­res jue­ces que no pue­dan con­tem­plar la situa­ción que estoy viviendo y no puedo com­pren­der que no los con­mueva siendo tan clara, ya que en una opor­tu­ni­dad se me dijo que cono­cían per­fec­ta­mente la situa­ción de ambos.

Mis 90 años no dan para mucho mas……. pero seguiré mien­tras Dios y las fuer­zas me acom­pa­ñen, en la espe­ranza que al menos por pie­dad resuel­van la situa­ción de Pablo, por ser él mi único sos­tén moral y mate­rial, ya que hasta ahora nada hicie­ron por acla­rar las cosas como debe­rían haberlo hecho.

Fuente: Ramos Generales

Autor: Hortensia J. Velasco de García

DNI: LC 3. 400. 808

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Un comentario en “Nuevo pedido de una madre desesperada”  

  1. 1 leonardo rodriguez

    Estos son nues­tros fallos

    Salio el fallo de Cape­ru­cita y el Lobo

    Ver­sión de la Jus­ti­cia Argen­tina en rela­ción a Cape­ru­cita y el Lobo
    con las ’ mejo­ras’ del pro­yecto de reforma del Código Penal.
    Visto y considerando:

    1) Que Cape­ru­cita no des­co­no­cía que podía encon­trarse con el Lobo.

    2) Que tam­poco era ajena al ham­bre del Lobo, ni a los peli­gros del bosque.

    3) Que si le hubiera ofre­cido la cesta de la merienda para que el Lobo calme su ham­bre, no habrían ocu­rrido los suce­sos refe­ri­dos más arriba.

    4) Que el Lobo no ataca a Cape­ru­cita de inme­diato, y que hay evi­den­cias que pri­mero con­versa con ella.

    5) Que es Cape­ru­cita quien le da pis­tas al Lobo y le señala el camino de la casa de la abuelita.……

    6) Que la anciana es inimpu­table ya que con­funde a su nieta con el Lobo.

    7) Que cuando Cape­ru­cita llega y el Lobo está en la cama con la ropa de la abuela, Cape­ru­cita no se alarma.

    8) Que el hecho de que Cape­ru­cita con­funda al Lobo con la abue­lita demues­tra lo poco que iba a visi­tarla, hecho que tipi­fi­ca­ría un aban­dono de per­sona por parte de la joven Caperucita.

    9) Que el Lobo, con pre­gun­tas sim­ples y direc­tas, quiere deses­pe­ra­da­mente aler­tar a Cape­ru­cita sobre su posi­ble conducta.

    10) Que cuando el Lobo, que ya no sabe qué más hacer para aler­tarla, se come a Cape­ru­cita, es por­que ya no le que­daba otra solución.

    11) Que es alta­mente posi­ble que antes Cape­ru­cita hiciera el amor con el Lobo y lo disfrutara.

    12) Que la ver­sión de que Cape­ru­cita, cuando oye la pre­gunta del Lobo: «¿Adónde vas?» res­ponde: «A bañarme des­nuda en el río..», según tes­ti­mo­nio de la ardi­lla que dice que le con­feso el sapo antes de falle­cer, cobra cada día más fuerza–

    13) Que se des­prende del punto ante­rior que es Cape­ru­cita la que pro­voca los más bajos ins­tin­tos, bru­ta­les y depre­da­do­res, en la pobre fiera.

    14) Que el Lobo ataca, pero tal hecho corres­ponde a su pro­pia natu­ra­leza y a su ins­tinto natu­ral y ani­mal, exa­cer­ba­dos por la con­ducta de la suso­di­cha Caperucita

    15) Que párrafo aparte para la madre de Cape­ru­cita, quien exhibe cul­pa­bi­li­dad por no acom­pa­ñar a su hija.

    Por todo lo antes dicho, se revoca el fallo de Cámara, absol­vién­dose al Señor Lobo y se dis­pone además:

    a) Aper­ci­bir a la fami­lia de Cape­ru­cita, impo­niendo a la abuela pre­sen­tarse en hos­pi­tal a desig­nar, para su obser­va­ción gerontológica,

    b) A la madre con­de­narla al pago de las cos­tas y hono­ra­rios corres­pon­dien­tes deri­va­dos del pre­sente juicio

    c) A la fami­lia de Cape­ru­cita a pagar la suma de $ 100.000 en con­cepto de indem­ni­za­ción al señor Lobo

    Acla­rase asi­mismo en el pre­sente fallo que este pro­ceso no afecta el buen nom­bre y honor del Señor Lobo y que este juz­gado agra­dece el apoyo de las madres y abue­las de Plaza de Mayo en favor del señor lobo.

    Publí­quese, archí­vese, y tén­gase por firme el pre­sente fallo.…

    E.Raúl Zaffaroni

    SUPREMA CORTE DE JUSTICIA

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