La vida humana
tiene una dignidad inalienable

A quien interese

Pro­po­ne­mos hacer cir­cu­lar en home­naje a tan­tos que ya fue­ron ase­si­na­dos, muer­tos y des­trui­dos a tra­vés de mayor fili­ci­dio, geno­ci­dio y holo­causto de todos los tiem­pos por los que irres­pe­ta­ron el Dere­cho a la Vida…el aborto es siem­pre un mal.

La vida humana tiene una dig­ni­dad inalie­na­ble desde la con­cep­ción hasta la muerte natural.

Nin­guna ley puede con­si­de­rarse justa, si des­co­noce el valor abso­luto admi­tiendo como legal prác­ti­cas como el aborto”.

¡¡¡ Menos mal que estos per­so­na­jes pro­mo­to­res de la cul­tura de la MUERTE, y de la inter­na­cio­nal de la indus­tria del aborto al mejor estilo de los nazis y los soviets o de cual­quier sis­tema tota­li­ta­rio con sus habi­tua­les car­ni­ce­rías, infan­ti­ci­dios y crí­me­nes en los cam­pos de con­cen­tra­ción, no esta­ban pre­sen­tes para deci­dir si nacía­mos o no, por­que hubié­ra­mos corrido el riesgo que nos ase­si­na­ran con tal pena de muerte, antes de haber nacido¡…”

Gra­cias

Enri­que Cheli

Edu­ca­dor

Un cató­lico nunca puede legi­ti­mar el cri­men exe­cra­ble del aborto

Cádiz (España), 5 Nov. 09 (AICA)

Mons. Anto­nio Ceba­llos Atien­zael obispo de Cádiz y Ceuta
Los cató­li­cos “nunca” pue­den legi­ti­mar el “cri­men exe­cra­ble” del aborto, por­que “la des­truc­ción de la vida humana nunca puede ser jus­ti­fi­cada en pro de la defensa del dere­cho de la mujer de deci­dir sobre su mater­ni­dad”, afirmó el obispo de Cádiz y Ceuta, mon­se­ñor Anto­nio Ceba­llos Atienza.

Mon­se­ñor Ceba­llos aña­dió que “el Estado que otorga la cali­fi­ca­ción de dere­cho a algo que, en reali­dad, es un aten­tado con­tra el dere­cho fun­da­men­tal a la vida, per­vierte el ele­men­tal orden de racio­na­li­dad que se encuen­tra en la base de su pro­pia legitimidad”.

A jui­cio del obispo de Cádiz y Ceuta, “ante las situa­cio­nes difí­ci­les y dolo­ro­sas por las que la mujer pasa en un emba­razo no deseado, la solu­ción no puede ser la eli­mi­na­ción de la víc­tima inocente, el hijo con­ce­bido, al que se le priva de modo cruel e inhu­mano del dere­cho natu­ral de nacer y vivir”.

Por ello, para mon­se­ñor Ceba­llos Atienza, los pode­res públi­cos, par­ti­dos polí­ti­cos e ins­ti­tu­cio­nes socia­les, que han de tra­ba­jar con voca­ción de ser­vi­cio en orden al bien común, deben ofre­cer medios de pro­tec­ción a la mater­ni­dad, espe­cial­mente ante las situa­cio­nes de desam­paro de la mujer. A jui­cio del pre­lado, es “un deber de con­cien­cia” de los cris­tia­nos, que con­si­de­ran la vida como un don de Dios, y las “per­so­nas de buena volun­tad” el opo­nerse al aborto.

Para el obispo gadi­tano, los polí­ti­cos que ver­da­de­ra­mente se con­si­de­ren cris­tia­nos y vivan su fe en comu­nión con la Igle­sia tie­nen un com­pro­miso y res­pon­sa­bi­li­dad moral mayor, no debiendo per­ma­ne­cer indi­fe­ren­tes ni cola­bo­rar acti­va­mente con su voto para que dicha Ley sea apro­bada en el Par­la­mento. Así, aña­dió que las con­vic­cio­nes mora­les y la con­cien­cia per­so­nal, han de impe­rar ante la dis­ci­plina de partido.

Igual­mente, mon­se­ñor Ceba­llos señaló que los pro­fe­sio­na­les de la salud, si la pro­yec­tada Ley fuera apro­bada, debe­rán pos­tu­larse acti­va­mente ante el aborto con la obje­ción de conciencia.

Final­mente, mani­festó que “un país en el que sus diri­gen­tes gobier­nan y legis­lan sin res­pe­tar los valo­res mora­les de la inmensa mayo­ría de la pobla­ción sino legi­ti­mando reivin­di­ca­cio­nes de gru­pos mino­ri­ta­rios, está en la fron­tera del tota­li­ta­rismo” y recordó que “el dere­cho a la vida no es una con­ce­sión del Estado, es un dere­cho ante­rior al Estado mismo”.+

Fuente: Aica

Autor: Mons. Antonio Ceballos Atienzael

Enrique Cheli

Educador

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


No hay comentarios en “La vida humana
tiene una dignidad inalienable”  

Deje un comentario