El diablo viste a la moda

En un esce­na­rio de reallity show se inició el pro­grama “El abo­gado del dia­blo”, el que no pode­mos decir que tenga el for­mato de debate que se anun­ciaba, sino que más bien se ha ape­gado a un careo tipo “Laura en Amé­rica”, en el que se usa­ron todos los medios de los que puede usar la tele­vi­sión para tra­tar de diri­gir a la opi­nión pública y pes­car en río revuelto.

Con bom­bos y pla­ti­llos se defi­nió el terreno por el que se enca­rri­la­ría el pro­grama, el que tenía como prin­ci­pal obje­tivo intro­du­cir nue­vas encues­tas (tru­chas por supuesto), hechas pre­ci­sa­mente por una empresa des­co­no­cida de nom­bre “Track”, pero que más pre­ci­sa­mente debe­ría lla­marse “crack o rush” por­que fue­ron fabri­ca­das a medida de la inten­ción de rom­per a todas las otras empre­sas encues­ta­do­ras y tra­tar de impo­ner una opi­nión intere­sada de cara al país. Esta ha sido una pul­seta del pre­ten­dido poder de la TV diri­gida, tal como lo anun­cia­ron las mis­mas pre­sen­ta­do­ras que entre ellas decían que tenían datos: “sor­pren­den­tes, algo nunca antes visto, nada simi­lar y con núme­ros que uno ni se ima­gi­na­ría”, las que en el curso del pro­grama tam­bién anun­cia­ban que de “encues­tas viven los can­di­da­tos” pero que en su estilo más bien deja­ron cole­gir que de encues­tas quie­ren vivir los intere­ses creados.

El esce­na­rio recreó el mismo infierno, fue­gos por doquier y las dia­bla­das y dia­blu­ras en pleno ejer­ci­cio dis­que de periodismo.

Luego pre­sen­ta­ron a los “abo­ga­dos del dia­blo”: Patzy se pre­sentó con camisa con moti­vos cru­ce­ños, siguiendo el libreto del equipo de Mora­les pre­pa­rado para enga­tu­sar a los cru­ce­ños en una cam­paña en la que no le acier­tan con nin­guna de sus estrategias.

Las encues­tas anun­cia­das en tono rim­bom­bante ter­mi­na­ron siendo una broma en las mis­mas puer­tas de un infierno cir­cense. Las encues­tas eran un burdo sal­va­vi­das para el can­di­dato Doria Medina, venido muy a menos y en caída libre y tam­bién para abrir un con­gra­cie con Evo Mora­les que se hace el enemigo de Doria Medina pero que en reali­dad han sido alia­dos incon­di­cio­na­les o con­di­cio­na­les en la pasada ges­tión de gobierno. Por supuesto que la ruleta que se juega en esta socie­dad SRL es una ruleta de nego­cios, o una rueda de nego­cios y por supuesto que la polí­tica es sólo el camu­flaje de las nego­cia­cio­nes que están en juego en el vol­teo o gati­lleo de esta ruleta.

La pre­sen­cia reque­rida, inqui­rida y hasta chan­ta­jeada y extor­sio­nada del can­di­dato Man­fred Reyes Villa fue tan sólo el telón de fondo para pre­sen­tar las encues-truchas como alguien les ha lla­mado acer­ta­da­mente, bajo la visión de que si estas eran dichas por dos dia­blas con cuer­pos sinuo­sos de mujer serían creí­bles y enga­tu­sa­bles. Toda­vía la TV cree que las muje­res pue­den ven­der o ladrar al público cual­quier cosa y esto es terro­bli­fico por­que la TV Show sigue usando recur­sos de Laura en Amé­rica ale­gando que estos son parte de un pro­grama serio.

Los abo­ga­dos del dia­blo tam­bién eran parte del deco­rado y por eso algu­nos no se cre­ye­ron el cuento como Susana Seleme, que habló como Susana y se des­marcó del papel cómico este­lar que le habían pre­ten­dido asig­nar. Otros fue­ron menos lis­tos como Jorge Lazarte quien se pren­dió del papel de abo­gado del sép­timo cir­cuito del infierno y comenzó a inter­pe­lar como si fuera un miem­bro más de la Santa Inqui­si­ción. El papel le duró tanto, que al día siguiente apa­re­ció en el maña­nero con el mismo micró­fono que parece que le habían logrado ins­ta­lar en el estó­mago y siguió hablando como abo­gado de las dia­bla­das pero pre­su­miendo de abo­gado encar­gado de cano­ni­zar o hacer pasar las prue­bas de la ver­dad fra­guada a los can­di­da­tos a már­ti­res o a cau­di­llos que están en la lista del programa.

En un momento inusual­mente patético-trági-desastroso. Una de las dia­bli­llas quiso ten­tar los sen­ti­mien­tos ínti­mos del can­di­dato invi­tado y lo puso ante la muerte de sus hijas. ¡Qué des­caro!, como si este fuera un tema polí­tico. Pero para que el tragi-desaforo no sea uni­la­te­ral, espe­ra­mos que a los pró­xi­mos can­di­da­tos les pre­gun­ten sobre su opción sexual, los hijos que nunca han asu­mido y otros entre­me­ses que se saben a viva voz y que dan vuel­tas en el aire y la atmós­fera. Espe­ra­mos que tam­bién pre­gun­ten sobre los pac­tos hechos entre bam­ba­li­nas, las muer­tes que se han pro­du­cido en el país, los millo­nes gana­dos por pre­cios de los pro­duc­tos que se dis­pa­ran y que son posi­ble­mente un pre­mio a la fide­li­dad, etc, etc.

El infier­nito recreado toda­vía nos dará un show inve­ro­sí­mil pero que sigue la lógica de al pue­blo pan y circo. ¡Qué tre­mendo des­pre­cio que se tiene del ver­da­dero aná­li­sis, del ver­da­dero debate!

Nos han ven­dido gato por lie­bre, otra vez la TV vende espe­ji­tos y pre­tende impo­nerse e impo­ner sus pro­pias pre­fe­ren­cias creando esce­na­rios, datos y hasta personajes.

Pro­grama no reco­men­dado para niños, para almas nobles o sensibles.

Autor: Centa Reck

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