¿…Y Si Matamos
Todas Las Alternativas?

Tran­qui­los es sen­tido figu­rado, nor­mal­mente me levanto de exce­lente humor y con el pie dere­cho, a con­di­ción que no me hablen ni me atro­pe­llen con pre­gun­tas, tengo mis tiem­pos. Con el pasar de las horas se me comienza a virar el sen­ti­miento, fal­sas bue­nas noti­cias me enlo­que­cen, los desas­tres me tranquilizan.

Conozco muchas bue­nas per­so­nas que pien­san que des­nu­dar las mise­rias de la opo­si­ción y sus refe­ren­tes es fun­cio­nal a la tira­nía. Siem­pre lo con­si­dere un razo­na­miento cómodo y muy ligero. Nin­gún opo­si­tor lo es por sus cali­da­des per­so­na­les e ideas rele­van­tes, su con­te­nido ideo­ló­gico es gemelo del ofi­cial, solo varía la edu­ca­ción, más o menos ordi­na­rios; todos en mayor o menor medida han sido cons­trui­dos e ins­ta­la­dos por la dic­ta­dura, que con­trola la pro­pia tropa y la supues­ta­mente enemiga. Estra­te­gia de lujo para ase­gu­rar el éxito.

Nece­si­tan un enemigo como el oxí­geno; si no lo hay lo fabri­can a medida, Macri, Carrió, Cobos, Mora­les, Alfon­sin, Bin­ner, Das Neves, Buzzi, Biol­catti, la ex-mesa de enlace, Alde­rete, De Genaro, Nar­váez, Solá, UIA, IDEA, Cla­rín, La Nación.

Los Kir­ch­ner sin opo­si­ción en tres minu­tos boquean y mue­ren de asfi­xia o se manean con su pro­pia baba vene­nosa.
Para salir de cada cri­sis que pro­vo­ca­ron, nece­si­ta­ron poner la cabeza de un malo en la picota, Los mili­ta­res, el rio­jano, los libe­ra­les popu­lis­tas, el FMI, el campo, las AFJP, la cri­sis glo­bal capi­ta­lista, la izquierda des­es­ta­bi­li­za­dora enfren­tada a los sin­di­ca­lis­tas democráticos.

Lamen­ta­ble­mente la pre­gunta del título no parece una opción posi­ble, hay dema­siado miedo, hipo­cre­sía y poca fe que obliga a inven­tarse ídolos y bus­car sal­va­do­res en el chi­quero.
Hasta me suena a gra­tuita agre­sión a todos, dar por sen­tado que entre casi cin­cuenta millo­nes de argen­ti­nos no hay sufi­cien­tes hom­bres pro­bos y capa­ces para reem­pla­zar a un puñado de cacha­fa­ces.
Eso si, no se pre­tenda que la gente seria y res­pon­sa­ble se meta en el cajón de las man­za­nas podri­das para echar a los gusa­nos, pri­mero hay que que­mar todo lo apes­tado.
Habrá que asu­mirlo, en la falta esta el castigo.

El final que ya comenzó, será duro y pro­lon­gado más que por la resis­ten­cia de los inca­pa­ces que gobier­nan, por la con­tu­ma­cia de los que se creen sal­va­do­res en hacerse a un lado.
La epi­de­mia de sui­ci­dios me man­tiene la espe­ranza, qui­zás nos libe­ren del tra­bajo sucio de matar­los eli­mi­nán­dose solos.

Hay que res­pe­tar lo tiem­pos “no por mucho madru­gar ama­nece más tem­prano” Es muy difí­cil pero lo que cuesta vale.

Fuente: Los puntos sobre las íes

Autor: Leopoldo Silva Ortiz

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


No hay comentarios en “¿…Y Si Matamos
Todas Las Alternativas?”  

Deje un comentario