El Parto De Los Montes

El país está bajo la férula de ua tira­nía marxista-peronista. Los más altos fun­cio­na­rios roban a cua­tro manos. La delin­cuen­cia ase­sina cinco per­so­nas por día, o más. La droga ha sido lega­li­zada por un fallo de la la Corte Suprema de Jusi­ti­cia de la Nación. El pero­nismo, empresa de lucro ili­cito ins­ta­lada en la polí­tica es acom­pa­ñado por una falsa opo­si­ción que finge que­rer res­ta­ble­cer el nor­mal fun­cio­na­miento de las ins­ti­tu­cio­nes pero admite toda clase de tro­pe­lías y vio­la­cio­nes a la ley sin que se les ocu­rra, por ejem­plo, acu­sar en jui­cio polí­tico a la Pre­si­dente que, ade­más de haber usur­pado su cargo, se ha hecho sos­pe­chosa de por los menos once deli­tos gra­ves cada uno de los cua­les es sufi­ciente para depo­nerla por medio del jui­cio polí­tico pre­visto en el art. 43 de la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal (ver nro. 2873, del 9 de Noviem­bre de la Sec­ción Car­tas de Lec­to­res, del 9/11/2009).

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En ese con­texto se reúne la 98va, Asam­blea Ple­na­ria del Epis­co­pado en la casa de ejer­ci­cios “El Cenáculo-La Mon­to­nera” (nom­bre bien ele­gido para con­mo­me­rar las el mon­to­ne­rismo que nos domina). El país, que es mayo­ri­ta­ria­mente cató­lico, aguar­daba con ansia el pro­nun­cia­miento de tan­tas Exce­len­cias con tan­tos ase­so­res, casi tan exce­len­tes como aque­llas, y piensa que de allí ha de salir una defi­ni­ción, un con­vo­ca­to­ria, una orien­ta­ción, que des­truya por su arci­llosa base todo el tin­glado de la corrup­ción ideo­ló­gica y moral que tiene ate­na­zada la Nación en una cri­sis que no parece tener salida.
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Cru­jie­ron los mon­tes, tem­bló la tie­rra, vomi­ta­ron fuego los vol­ca­nes, se encres­pa­ron los mares rom­piendo sus olas gigan­tes­cas con­tra los acan­ti­la­dos, sopla­ron los hura­ca­nes, se con­vul­sionó el uni­verso y los pue­blos aguar­da­ron expec­tan­tes, con la mirada fija en los pre­la­dos, la gran defi­ni­ción, la lumi­nosa pala­bra que habría de disi­par como una tor­menta de verano aque­llos nuba­rro­nes sinies­tros que se cer­nían en el horizonte.

¡Pero cual no sería la decep­ción cuando de todo aquel estruendo, de aque­llos tre­men­dos anun­cios de un inmenso parto sal­ví­fico, por una modesta hen­dija abierta en el cos­tado de un pequeño monte sur­gió una tímida lau­cha que, igno­rando toda la falsa expec­ta­tiva que se había creado en torno a su naci­miento, salió corriendo por los bor­des del abismo y se escon­dió en el pri­mer res­qui­cio que encon­tró para repo­sar de tanta angus­tia.
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La decla­ra­ción de los Obis­pos del 13 de Noviem­bre, des­pués de tres días de sesu­das deli­be­ra­cio­nes, aun­que no me sor­pren­dió por­que no espe­raba otra cosa de ellos, me hizo acor­dar a esa fábula de Hora­cio que reme­mora el parto de los mon­tes: “Par­tu­rient mon­tes nas­ce­tur ridi­cu­lus mus”.

Todo ese estruendo, toda esa expec­ta­tiva, todo ese drama en el que los Ois­pos mis­mos dicen que hay un 40% de pobres en país y un número inde­fi­nido de niños que mue­ren de ham­bre o que­dan para siem­pre daña­dos por su des­nu­tri­ción cró­nica, sólo pro­dujo esa ridí­cula sarta de bana­li­da­des y de com­pli­ci­da­des con la tira­nía que puede leerse en el lamen­ta­ble texto.
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Dicen así los Pre­la­dos (desde el más “dere­chista Aguer hasta el más izquier­dista, Casarettto):

“Somos her­ma­nos, que­re­mos ser Nación”

1. En el mes de noviem­bre del 2008, en el Docu­mento “Hacia un Bicen­te­na­rio en Jus­ti­cia y Soli­da­ri­dad” (HB), deli­nea­mos la nece­si­dad de reco­rrer un camino basado en el diá­logo y en la bús­queda de con­sen­sos y acuer­dos que con­flu­ye­ran en algu­nas polí­ti­cas públi­cas, base de un ver­da­dero pro­yecto de Nación.

2. Ese Docu­mento es fruto de nues­tra expe­rien­cia pas­to­ral, que nos mues­tra que en el pue­blo exis­ten hon­dos deseos de vivir en paz y en una con­vi­ven­cia basada en el enten­di­miento, la jus­ti­cia y la reconciliación.

3. En este tiempo, sin embargo, per­ci­bi­mos un clima social ale­jado de esas sanas aspi­ra­cio­nes de nues­tro pue­blo. La vio­len­cia ver­bal y física en el trato polí­tico y entre los diver­sos acto­res socia­les, la falta de res­peto a las per­so­nas e ins­ti­tu­cio­nes, el cre­ci­miento de la con­flic­ti­vi­dad social, la des­ca­li­fi­ca­ción de quie­nes pien­san dis­tinto, limi­tando así la liber­tad de expre­sión, son acti­tu­des que debi­li­tan fuer­te­mente la paz y el tejido social.

4. Tam­bién nos preo­cupa la cruel­dad y el des­pre­cio por la vida en la vio­len­cia delic­tiva, fre­cuen­te­mente vin­cu­lada al con­sumo de dro­gas, que no sólo cau­san dolor y muerte en muchas fami­lias sino tam­bién pone a los jóve­nes en el riesgo de per­der el sen­tido de la existencia.

5. La situa­ción de pobreza es dra­má­tica para muchos her­ma­nos nues­tros. Aun­que ya se han defi­nido algu­nos cami­nos de ayuda y asis­ten­cia para las nece­si­da­des más urgen­tes, se hace nece­sa­rio alcan­zar estruc­tu­ras más jus­tas que con­so­li­den un orden social, polí­tico y eco­nó­mico, con equi­dad e inclusión.

6. Muchas veces no se encuen­tran fácil­mente los medios para aten­der y cana­li­zar las nece­si­da­des legí­ti­mas de los dis­tin­tos sec­to­res, pero siem­pre se debe tener en cuenta que la demo­cra­cia no se for­ta­lece en la con­flic­ti­vi­dad de las calles y rutas, sino en la vigen­cia de las Ins­ti­tu­cio­nes republicanas.

7. Nues­tra mirada sería incom­pleta si no seña­lá­ra­mos como raíz del pro­blema la cri­sis cul­tu­ral, moral y reli­giosa en que esta­mos inmersos.

8. La cul­tura rela­ti­vista impe­rante, al tiempo que corroe el sen­tido de la ver­dad, acen­túa tam­bién el indi­vi­dua­lismo que lleva al encie­rro y la indo­len­cia frente al sufri­miento del her­mano y a un pro­gre­sivo acos­tum­bra­miento y resig­na­ción ante la pobreza y exclu­sión de muchos. Por otro lado, el con­su­mismo exa­cer­bado de unos pocos expresa la pre­va­len­cia de acti­tu­des nar­ci­sis­tas y egoís­tas en la sociedad.

9. Es una cri­sis moral por­que se han debi­li­tado valo­res fun­da­men­ta­les de la con­vi­ven­cia fami­liar y social. La volun­tad no se mueve tanto para el ser­vi­cio y la soli­da­ri­dad sino tras lo pla­cen­tero del momento. La deuda social no es sola­mente “un pro­blema eco­nó­mico o esta­dís­tico. Es, pri­ma­ria­mente, un pro­blema moral que nos afecta en nues­tra dig­ni­dad más esen­cial”. (HB5)

10. Es una cri­sis reli­giosa por­que no hemos tenido sufi­cien­te­mente en cuenta a Dios como Crea­dor y Padre, fun­da­mento de ver­da­dera fra­ter­ni­dad y de toda razón y jus­ti­cia. Sin Dios esta­mos como huér­fa­nos y la som­bra del desam­paro se expande sobre los que están a la intem­pe­rie social.

11. Ante la situa­ción des­cripta, nos pre­gun­ta­mos: ¿Por qué no hemos sabido con­cre­tar en la Argen­tina los sanos deseos de nues­tro pue­blo? La vida en demo­cra­cia requiere ser ani­mada por valo­res per­ma­nen­tes, y fun­da­men­tarse en:

• El res­peto a la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal y las Leyes.
• La auto­no­mía de los Pode­res del Estado como prin­ci­pio fun­da­men­tal de la Repú­blica, y la vigen­cia de las Ins­ti­tu­cio­nes.
• El bien per­so­nal y sec­to­rial deben armo­ni­zarse con la bús­queda del bien común, y siem­pre teniendo par­ti­cu­lar­mente en cuenta a los más pobres.

12. Tal como lo afir­ma­mos en noviem­bre del año pasado, reno­va­mos el lla­mado a com­pro­me­ter­nos hacia un Bicen­te­na­rio en Jus­ti­cia y Soli­da­ri­dad (2010–2016), sin pobreza ni exclu­sión, sin enemis­ta­des ni vio­len­cias. Reafir­ma­mos que “nues­tra patria es un don de Dios con­fiado a nues­tra liber­tad, como un regalo que debe­mos cui­dar y per­fec­cio­nar” (HB11). En ella todos somos corres­pon­sa­bles de la cons­truc­ción del bien común y cre­ce­re­mos sana­mente como Nación si afian­za­mos jun­tos nues­tra identidad.

13. El pró­ximo 10 de diciem­bre asu­mi­rán legis­la­do­res y otros repre­sen­tan­tes que han sido elec­tos durante este año. Invi­ta­mos a nues­tros fie­les a que rece­mos en cada parro­quia y capi­lla en las Misas del sábado 5 y domingo 6 de diciem­bre, por ellos y por todos los que tie­nen alguna res­pon­sa­bi­li­dad pública.

14. Reno­vando nues­tra espe­ranza en Jesu­cristo Señor de la His­to­ria, pedi­mos a la Vir­gen de Luján nos ayude a seguir cons­tru­yendo una Patria de her­ma­nos.“
* * *
Ni una pala­bra sobre los 800 pre­sos polí­ti­cos que lan­gui­de­cen en las maz­mo­rras de la tira­nía de los cua­les ya murie­ron en la cár­cel 80; ni una pala­bra sobre la alianza ilí­cita y con­ta­mi­nante con Cuba y Vene­zuela; ni una pala­bra sobre la falta de un Poder Judi­cial inde­pen­diente y con­fia­ble; ni ua pala­bra sobre los robos feno­me­na­les come­ti­dos desde el gobierno mien­tras se des­cui­dan ser­vi­cios públi­cos esen­cia­les como los Hos­pi­ta­les; ni una pala­bra sobre la embes­tida con­tra la moral para impo­ner el aborto y la legi­ti­ma­ción de la homo­se­xua­li­dad; ni una pala­bra sobre la injus­ti­cia que sig­ni­fica que el poder esté mono­po­li­zado por una “diri­gen­cia ” corrupta e inepta; ni una pala­bra de aliento a los bue­nos patrio­tas que quie­ren derro­car a esa diri­gen­cia luchando en infe­rio­ri­dad de con­di­cio­nes con­tra una banda de fora­ji­dos que tie­nen un inmenso poder eco­nó­mico robado; ni una pala­bra sobre la legi­ti­ma­ción del uso de dro­gas efec­tuada por la Corte Suprema en el fallo “Arriola” que aumenta el número de ase­si­na­tos en cada delito; ni una pala­bra sobre la corrup­ción sis­te­má­tica de la juven­tud a tra­vés de los pro­gra­mas de “edu­ca­ción sexual” y de “salud repro­duc­tiva” que no son otra cosa que pros­ti­tu­ción indu­cida desde la ado­les­cen­cia, y otros silen­cios igual­mente culpables.

En cam­bio, un abun­dante bla-bla-bla que en nada molesta a la tira­nía, tales como el de las siguien­tes fra­ses que cito como mues­tras de la oque­dad desola­dora del documento:

I — “Reco­rrer un camino basado en el diá­logo y en la bús­queda de con­sen­sos y acuer­dos que con­flu­ye­ran en algu­nas polí­ti­cas públi­cas, base de un ver­da­dero pro­yecto de Nación.¨

N: ¿Qué puede apor­tar al “pro­yecto de Nación” la tira­nía sino una con­so­li­da­ción de su poder corrupto? ¿Qué enseña la His­to­ria sobre las tira­nías sino esto? El única “pro­yecto de Nación” espe­ran­za­dor es ter­mi­nar con la tira­nía. No lo dicen ni lo insi­núan siquiera los Obispos.

II — En “el pue­blo exis­ten hon­dos deseos de vivir en paz y en una con­vi­ven­cia basada en el enten­di­miento, la jus­ti­cia y la reconciliación.”

N: La paz es la tran­qui­li­dad en el orden. ¿Puede haber orden mien­tras los tira­nos ten­gan la suma del poder público como la tie­nen? ¿Que paz sería esa sino la paz de los sepulcros?

III — “La vio­len­cia ver­bal y física en el trato polí­tico y entre los diver­sos acto­res socia­les, la falta de res­peto a las per­so­nas e ins­ti­tu­cio­nes, el cre­ci­miento de la con­flic­ti­vi­dad social, la des­ca­li­fi­ca­ción de quie­nes pien­san dis­tinto, limi­tando así la liber­tad de expre­sión, son acti­tu­des que debi­li­tan fuer­te­mente la paz y el tejido social.”

N: ¿No hay res­pon­sa­bles de esos des­ma­nes? ¿Es acaso algo que todos come­te­mos? Falso. Los Obis­pos fin­gen igno­rar que la única que tiene poder para silen­ciar las otras voces es la tira­nía y, por lo tanto, hay una sola res­pon­sa­ble de esos deli­tos de lesa repú­blica y es ella misma con­tra la cual es nece­sa­rio com­ba­tir con toda la fuerza de que sea­mos capa­ces. En cam­bio, des­ca­li­fi­car a los que mien­ten y a los que enga­ñan es un deber patrió­tico de todo argen­tino de bien. Con­de­nar toda “des­ca­li­fi­ca­ción” por igual es un rela­ti­vismo mal­sano y ayuda a la tiranía.

IV — “…La vio­len­cia delic­tiva, fre­cuen­te­mente vin­cu­lada al con­sumo de dro­gas…“

N
: ¿No cabía aquí, como un mínimo rasgo de hones­ti­dad, con­de­nar el fallo “Arrriola” de la Corte Suprema que auto­riza el con­sumo de dro­gas? No. Los Obis­pos no quie­ren cho­car con el “régi­men”.

V
. — “La situa­ción de pobreza es dra­má­tica para muchos her­ma­nos nuestros”

N: ¿No saben los Obis­pos que el socia­lismo, que es la ideo­lo­gía de este gobierno, pro­duce pobreza, como en Rusia, Cuba y Vene­zuela? ¿No ven cómo se impi­den las inver­sio­nes des­tru­yendo el Estado de Dere­cho, fomen­tando la revo­lu­ción social y el des­or­den sin­di­cal y con­fis­cando las empresa pri­va­das, como las AFJP, sin recurso posi­ble? ¿Por­que no lla­man a las cosas por su nom­bre en vez de hace acu­sa­cio­nes vagas que pue­den con­ver­tirse en un resen­ti­miento social con­tra quie­nes toda­vía tie­nen algo fomen­tando así la lucha de clases?

VI.- “La demo­cra­cia no se for­ta­lece en la con­flic­ti­vi­dad de las calles y rutas, sino en la vigen­cia de las Ins­ti­tu­cio­nes republicanas.”

N: ¿No saben los Obis­pos que los pique­tes son per­mi­ti­dos y fomen­ta­dos por la tira­nía, por ejem­plo el del puente que va al Uru­guay? ¿No saben que las des­truc­ción de las “ins­ti­tu­cio­nes repu­bli­ca­nas” es obra directa de la tira­nía”? ¿Por qué no la condenan?

VII. — “La raíz del pro­blema la cri­sis cul­tu­ral, moral y reli­giosa en que esta­mos inmersos”.

N: ¿Quie­nes son los maes­tros de la cul­tura, de la moral y de la reli­gión sino ellos mis­mos? ¿Por qué no hacen un “mea culpa” de sus noto­rias fal­si­fi­ca­cio­nes de la doc­trina, de sus silen­cios cul­pa­bles, de sus ter­gi­ver­sa­cio­nes de la moral, de su olvido de las ense­ñan­zas de la fe? Esa es, ver­da­de­ra­mente, la raíz del pro­blema, pero los res­pon­sa­bles son ellos mis­mos aun­que no lo quie­ran reco­no­cer. Y no tiene solu­ción mien­tras ellos no se con­vier­tan ver­da­de­ra­memte y luchen como luchó nues­tro Señor con­tra la Sina­goga para cum­plir su misión sal­ví­fica (ver todo el Evan­ge­lio de San Juan).

VIII
. — ” La vida en demo­cra­cia requiere ser ani­mada por valo­res permanentes..”

N: La vida en demo­cra­cia exige en pri­mer lugar des­ti­tuir a los usur­pa­do­res del poder de la “diri­gen­cia” corrupta e inepta. ¿Qué han hecho ellos para con­se­guirlo? Nada. Por el con­tra­rio, pac­tan con ellos con­ti­nua­mente y los ayu­dan a durar, como lo hicie­ron con “la mesa del diá­logo” en el 2001 y el 2002 man­te­niendo en el poder a este cán­cer nacio­nal que es la clase política.

El resto del docu­mento no parece ser otra cosa que tomar el Santo Nom­bre de Dios en vano para encu­brir con fal­sas fra­ses de pie­dad, el vacío de su amor de Dios. Que Nues­tra Señora de Luján, Patrona de la Argen­tina, nos ayude. Otra solu­ción no nos queda.

Fuente: La Botellla al Mar

Autor: Cosme Beccar Varela

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2 Comentarios en “El Parto De Los Montes”  

  1. 1 JOAQUIN

    Resulta per­ti­nente tam­bién comen­tar la decla­ra­ción del Arzo­bis­pado de Bue­nos Aires sobre el fallo que dio vía libre al gay­mo­nio, decla­ra­ción que, a mí, como cató­lico, me deja la sen­sa­ción de que en vez de arro­jar luz, como debe­ría ser, entur­bia y bas­tar­dea aún más la cues­tión. Dice así: “El hecho de que una jueza en lo con­ten­cioso admi­nis­tra­tivo de la Ciu­dad Autó­noma de Bue­nos Aires haya dic­tado un fallo a tra­vés de un recurso de amparo decla­rando la incons­ti­tu­cio­na­li­dad del Código Civil al impe­dir el matri­mo­nio entre per­so­nas del mismo sexo, igno­rando las con­di­cio­nes para que el matri­mo­nio sea con­si­de­rado como tal, refleja un serio desa­pego a las leyes que nos rigen”.
    ¿Serio desa­pego o vio­la­ción lisa y llana? Ade­más, si la jueza estu­viera bau­ti­zada, ¿no corres­ponde la exco­mu­nión?.
    Sin embargo, la indig­na­ción del cató­lico aumenta al leer esta otra parra­fada: “A esto se agrega que el Jefe de Gobierno, en una deci­sión polí­tica que sor­prende, no haya per­mi­tido la ape­la­ción de dicha sen­ten­cia abso­lu­ta­mente ile­gal para dar un debate más pro­lon­gado y pro­fundo sobre una cues­tión de tamaña tras­cen­den­cia. Esto cons­ti­tuye un signo de grave lige­reza y sienta un serio ante­ce­dente legis­la­tivo para nues­tro país y para toda Lati­noa­mé­rica”.
    ¿Le parece a Ber­go­glio que es pre­ciso dar un debate más pro­lon­gado y pro­fundo cuando es axioma de la ley natu­ral que el único matri­mo­nio posi­ble es entre un hom­bre y una mujer?, cosa evi­dente hasta para un niño de siete u ocho años de edad. Día lle­gará en que el car­de­nal pri­mate nos diga que la exis­ten­cia de Dios es no menos acree­dora de un debate pro­lon­gado y pro­fundo por ser cues­tión de tamaña trascendencia.

  2. 2 Mary

    Esti­mado Joaquín,

    Coin­cido ple­na­mente con su pos­tura, y desde ya con el artículo siem­pre correcto del Dr. Bec­car Varela.

    Es ver­gon­zoso que la Igle­sia sea la única ins­ti­tu­ción que alza la voz con­tra este fallo bochor­noso de una jueza en lo Con­ten­cioso Administrativo

    No soy experta, pero entiendo que este fuero NO PUEDE DES­CO­NO­CER LA LEY, no puede dejar de apli­car la ley escrita por­que le parece “incons­ti­tu­cio­nal” o lo que sea, debe fallar CON­FORME A DERECHO.

    Ade­más, como dije en otro comen­ta­rio, ¿cuál es el peli­gro de daño inmi­nente por el cual se le hizo lugar a un amparo? Al tiempo que fra­ca­sa­ron los ampa­ros pre­sen­ta­dos ante el mano­teo de las AFJP por­que no se com­probó que exis­tiese tal daño…

    El pro­blema es que como la Igle­sia sale al cruce, se toma en los medios como una cues­tión ideo­ló­gica; con tal de des­acre­di­tar a la Igle­sia cual­quier cosa viene bien. Pero sé que tam­bién se opu­sie­ron otras ins­ti­tu­cio­nes como el Cole­gio de Abo­ga­dos, a los cua­les no se les dio nin­gún espa­cio en los medios o no lo han buscado.

    Reitero lo que comenté en el artículo del Sr Milia, este fallo es pro­ducto de una jus­ti­cia SER­VIL a los intere­ses des­truc­ti­vos de la casta gober­nante. Ya no que­dan ins­ti­tu­cio­nes en pie, y lo poco que nos va que­dando son los valo­res. Por lo tanto es impe­rioso para estos mal­he­cho­res exter­mi­nar la fami­lia. Al no lle­gar a con­cre­tar el matri­mo­nio gay por LEY en el Congreso-Escribanía, deja­ron este pequeño obse­quio juris­pru­den­cial para la pró­xima etapa.

    Aten­tos saludos.

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