¿Preces polémicas?

Una Misa se jus­ti­fica por sí misma. En ella se renueva el sacri­fi­cio de la Cruz. Del Cru­ci­fi­cado que le dijo al Padre: “Per­dó­na­los, Señor, no saben lo que hacen.”

Qui­zás haya sido una osa­día de la fami­lia de Jor­dán B. Genta inten­tar pro­cla­mar, treinta y cinco años des­pués de su muerte, la imi­ta­ción de la Cruz, en forma pública. ¡Costó tanto al prin­ci­pio! Sólo la gra­cia de haber con­tado con exce­len­tes sacer­do­tes y psi­quia­tras nos sacó del marasmo de sen­ti­mien­tos encontrados.

Este 27 de octu­bre, al ter­mi­nar la Misa en la Parro­quia de las Vic­to­rias, cuando se apa­ga­ban los acor­des del Cristo Jesús, recibí un abrazo que me com­pen­sa­ría de todos los “azo­tes” reci­bi­dos por esta osa­día de rezar por los muer­tos de ambos lados caí­dos durante treinta años de gue­rra sub­ver­siva: el abrazo de Daniela Eva Donda. Las pala­bras que me dijo que­da­rán como algo pri­vado entre ambas. Ella repre­senta el drama de muchas fami­lias argen­ti­nas de los años 70 y des­pués. A ella le com­pren­den las dos últi­mas pre­ces que se reza­ron en la misa. “Para que las fami­lias de aque­llos que durante la Gue­rra Revo­lu­cio­na­ria per­die­ron, vio­len­ta­mente, a sus seres que­ri­dos, de ambos lados, sepan edi­fi­car la ver­da­dera con­cor­dia en tu Paz”. “Por los que sufren, en espe­cial los más de seis­cien­tos pre­sos polí­ti­cos y sus fami­lias para que enten­da­mos que “ya no pode­mos estar en otra parte y no pode­mos ya estar dis­traí­dos”, para que el Señor los con­forte y los auxi­lie y a noso­tros nos nie­gue el des­canso hasta que logre­mos su liber­tad”. En la pri­mera de estas dos pre­ces se rezó por sus padres; en la segunda, por su tío, el que la crió y a quien ella con­si­dera el abuelo de sus hijos.

Es la mano de ella la que quise tomar, no las de Righi. Kun­kel, Bonasso, Vert­binsky, Duhalde, vie­jos mon­to­ne­ros deve­ni­dos fun­cio­na­rios, ni menos las del matri­mo­nio Kir­ch­ner, mon­to­ne­ros adve­ne­di­zos y de paco­ti­lla. La acti­tud ante estos enemi­gos de la Patria, a la que están desollando, ahora, la expli­qué cla­ra­mente en un pro­grama de tele­vi­sión y en varios escri­tos públi­cos. Me parece que corres­ponde hacerlo allí, en esos ámbi­tos. Ade­más, a esta altura de mi vida, creo que nadie tiene dere­cho a tomarme exa­men de orto­do­xia y de fide­li­dad a mi mili­tan­cia nacio­na­lista. Por otra parte, el sen­tido exacto de esa ora­ción por todos, lo explicó con abso­luta cla­ri­dad y pre­ci­sión el sacer­dote en su homi­lía. No creo que nadie que se pro­clame cató­lico pueda dis­cu­tir u obje­tar la auto­ri­dad de esa palabra.

Jor­dán Bruno Genta fundó una fami­lia que lo ama, lo admira y lo venera. Tiene un bis­nieto que lleva su nom­bre. Pero tengo muy en claro que, como fami­lia, no somos los due­ños de su memo­ria. Que cada cual lo recuerde como quiera. A todos res­peto y a nadie obligo a tener la ima­gen que yo tengo de mi padre ni nadie tam­poco puede tener los recuer­dos que yo guardo de él.

Sólo qui­siera poder expre­sarme mejor para com­par­tir con los vie­jos y nue­vos ami­gos algo de la mag­ní­fica huma­ni­dad de mi padre, de esa inmensa cari­dad con que enseñó la ver­dad. Él hizo vida el lema Cari­tas in Veri­tate, la Cari­dad en la Verdad.

Puede leerse en el blog de Jor­dán B. Genta: jor​danb​genta​.blogs​pot​.com

Autor: María Lilia Genta

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5 Comentarios en “¿Preces polémicas?”  

  1. 1 ricardo eduardo guardia

    Un abrazo que­rida Lis, desde tucu­mán estu­vi­mos uni­dos en la ora­cion aque­lla fecha glo­riosa, como asis­tente a las char­las de tu padre, debo decirte que a el le debo en los años mozos, haberme des­per­tado de mi sueño libe­ral. Salu­dos a tu marido y espero ver­los pronto por la tie­rra del azucar.

  2. 2 Oscar Ricino

    Esti­mada Lis:
    Te recuerdo siem­pre junto a tu padre, allá por el año 1964, cuando asis­tía a sus char­las.
    Han pasado algu­nos años… Siem­pre lo tengo en mi recuerdo, y te con­fieso algo, tengo una lista de cama­ra­das en la que se encuen­tra Don Bruno y todos los días en mi Altar, “de los que se encuen­tran en otros pla­nos”, pido al Señor que estén con El, como Seres de Luz.
    Nadie se ha ido del todo… es una sim­ple faz vital
    Salu­dos a tu esposo
    Oscar Ricino

  3. 3 Ana Viscovich

    Que Dios Ben­diga a los Genta, a los Larra­bure, a los Viola, y a milla­res de fami­lia­res y alle­ga­dos de los már­ti­res del terro­rismo mon­to­nero y erpiano en la Argen­tina de los ’70.. Que Dios ben­diga a los pre­sos polí­ti­cos del régi­men actual, a sus fami­lia­res y ami­gos, ame­na­za­dos de morir de enfer­me­da­des físi­cas y de angus­tias y pobreza. Para sus ver­du­gos, el des­pre­cio como respuesta.

  4. 4 Ricardo Díaz

    Esti­mada Sra Lis: Gra­cias a su padre yo me inicié en el nacio­na­lismo cató­lico en mi juven­tud por el año 1969. Recuerdo per­fec­ta­mente su voz de trueno y su altura física, ade­más de la espi­ri­tual, y sus con­fe­ren­cias extra­or­di­na­rias, que me impac­ta­ban mucho por­que yo jamás había oido hablar a un hom­bre así. Luego me con­mo­vió hasta las lágri­mas la noti­cia de su ase­si­nato que sólo asi­milé cuando vi que pasaba a ser un mar­tir. Argen­tina tiene sus mar­ti­res con J.B. Genta, Sacheri, A.del Valle Larra­bure y otros, que la Igle­sía deberá reco­no­cer en algún momento. Señora Lis, tam­bién conocí a su madre y sus vigo­ro­sas poe­sías. Dios los ben­diga a todos. Con mucho afecto: Ricardo Díaz (de La Plata).-

  5. 5 el ingenioso hidalgo

    Señor Don Ricardo, señor Don Oscar. Haceis muy bien en recor­dar a vues­tro maes­tro mi señor Don Jor­dan Bruno de feliz memoria.

    Pero si reci­bis­teis sus ense­ñan­zas sabreis que en estos tiem­pos infa­mes, debeis hacer algo mas que recor­darlo aqui.

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