El bodeville de los espías

La ver­dad es que este arti­cu­li­llo sobre el bode­vi­lle de los espías comencé a escri­birlo antes de que Macri me qui­tase el buen humor con el “matri­mo­nio” gay. No es nuevo este tipo de acti­tu­des en per­so­na­jes “chir­les” que, con­si­de­ra­dos como de “dere­cha”, se esfuer­zan por pare­cer más “pro­gre­sis­tas” que los pro­gre­sis­tas. Con el PP, en España, pasa todo el tiempo… y así les va.

Lo que pasa es que vivi­mos en un mundo abso­lu­ta­mente hipó­crita. Nada es lo que parece. Las gue­rras, por ejem­plo, no se decla­ran; y si no se decla­ran es muy cómodo mirar hacia el cos­tado y actuar como si jamás se hubie­sen pro­du­cido las masa­cres espan­to­sas a las que asis­ti­mos mien­tras se exal­tan y decla­man los “dere­chos huma­nos”, hemi­plé­ji­cos, por supuesto.

Pero ras­garse las ves­ti­du­ras frente a hechos de espio­naje con paí­ses que se espían mutua­mente, fuer­zas arma­das y de segu­ri­dad de un mismo país que se espían unas a otras, es el colmo de las hipo­cre­sías pues es pre­ten­der igno­rar una reali­dad que existe desde que en el mundo hay “comu­ni­da­des orga­ni­za­das”, reinos, paí­ses, repú­bli­cas. ¿Acaso Perón no fue espía en Chile, en sus épocas de ofi­cial, y a él le suce­dió en ese puesto Lonardi, sólo para dar un ejem­plo rele­vante y pro­pio? Honra y loor a estos espías rin­die­ron sec­to­res opues­tos de nues­tra socie­dad. A nadie se le ocu­rrió con­de­nar­los por esta actividad.

Pero, ¿qué se pro­pone el Gobierno K con seme­jante escán­dalo por las “escu­chas” tele­fó­ni­cas de la aún no nata Poli­cía Metro­po­li­tana? ¿Hacer­nos olvi­dar las inol­vi­da­bles series como Los ven­ga­do­res, El Super­agente 86, Ladrón sin des­tino, Los pro­fe­sio­na­les, o pelí­cu­las como las de James Bond y tan­tas otras, sobre todo las estu­pen­das pelí­cu­las ingle­sas entre las que recor­da­mos, como para­dig­má­tica del género, Los 39 esca­lo­nes? Al más gro­sero de los Jefes de Gabi­nete que supi­mos con­se­guir, le sugiero que recuerde el zapato tele­fó­nico del Super­agente 86… a lo mejor alcanza a per­ci­bir el ridículo y a recu­pe­rar el de las pro­por­cio­nes. ¿Papa­rru­cha­das las vali­jas y los dóla­res vene­zo­la­nos para la cam­paña de Cris­tina al lado de unas pin­cha­du­ras de teléfonos?

Tal vez parezca que mini­mizo el asunto de las escu­chas. Qui­zás lo que me pasa es que, en lo per­so­nal, viví, en casa de mi padre, lar­gas tem­po­ra­das con el telé­fono “inter­ve­nido”, como se decía enton­ces. La total natu­ra­li­dad con la que se seguía viviendo en casa cuando el “amigo” que tra­ba­jaba en el “tema” les avi­saba a mi padre y al padre Mein­vie­lle que sus telé­fo­nos habían vuelto a ser inter­ve­ni­dos, me hace tomar el tema como algo que ocu­rre en todos los paí­ses (cuanto más desa­rro­lla­dos con mayor efi­cien­cia), en todos los tiem­pos y en todos los gobier­nos. ¿Quién puede tirar la pri­mera pie­dra? ¿A quién no espían el M 16 y Scotland Yard, la CIA y el FBI? ¿Podrían hacerlo con “trans­pa­ren­cia” (pala­breja tan deva­luada como “dere­chos huma­nos”)? Y ni hablar del espio­naje industrial.

Impre­cando a mi santo inglés (a quien admiro hasta un poco más que a la lite­ra­tura y al cine inglés) le pido a Dios, con Tomás Moro, que me dé el sen­tido del humor que tanta falta nos hace a los argen­ti­nos, sobre todo a los nacio­na­lis­tas. Con humor, pues, recuerdo algu­nas anéc­do­tas fami­lia­res vin­cu­la­das con el asunto de las “escu­chas tele­fó­ni­cas”. Por ejem­plo, recuerdo el “aporte” que con mi enton­ces novio y actual marido con­tri­bui­mos al humor gene­ral de mi casa en épocas en que las “escu­chas” se inten­si­fi­ca­ban. Si bien es cierto que en la puerta de mi casa ase­si­na­ron a mi padre –y eso entraña un hecho dra­má­tico que tiñe nues­tra vida– antes de eso nos diver­tía­mos mucho en casa con esce­nas inol­vi­da­bles que tenían a mi padre como pro­ta­go­nista. Los telé­fo­nos en ese tiempo no eran medi­dos. Por lo tanto, las con­ver­sa­cio­nes con mi novio, que vivía lejos de mi casa, ron­da­ban en la hora, hora y media. Mi padre siem­pre odió hablar por telé­fono (no así mi madre), por tanto las lar­gas con­ver­sa­cio­nes lo saca­ban de qui­cio. Pero si, ade­más, el telé­fono estaba inter­ve­nido, la cosa era peor. El hecho es que yo, eli­giendo las horas en que mi madre dor­mía, me adue­ñaba del telé­fono. Mi padre se paseaba como león enjau­lado alre­de­dor de mí inten­tando lla­marme al silen­cio y a poner fin a la con­ver­sa­ción. “Uste­des, saben, me decía, que el telé­fono está inter­ve­nido, no entiendo cómo pue­den hablar de temas per­so­na­les y pri­va­dos sabiendo que los escuchan”.

A todo esto, como no se con­taba en aque­lla época con los medios actua­les, el tra­bajo era pesa­dí­simo para los “escu­chas” pues debían oír toda la cinta (eran los gra­ba­do­res de enton­ces, a cinta, cuyo reco­rrido, a veces, lo escu­chá­ba­mos noso­tros por el telé­fono mien­tras hablá­ba­mos) de cabo a rabo para extraer alguna infor­ma­ción que fuera de utilidad.

Pero las “escu­chas” tele­fó­ni­cas no eran el único medio de espio­naje. La corres­pon­den­cia, por ejem­plo, era leída. Recuerdo al car­tero, siem­pre el mismo, que nos traía la corres­pon­den­cia y le avi­saba a mi padre: “Pro­fe­sor, le están leyendo de nuevo las car­tas”. O al “jefe de man­zana” encar­gado de vigi­lar el “movi­miento” de la casa, que solía venir a dis­cul­parse y a poner sobre aviso: “Per­dó­neme, tengo que hacer este tra­bajo por­que lo nece­sito. Vengo a avi­sarle que me orde­na­ron inten­si­fi­car la vigi­lan­cia de su casa”.

La ver­dad, estos deta­lles no se pue­den con­si­de­rar sola­mente en sus ribe­tes humo­rís­ti­cos sino que están lle­nos de ter­nura. No sé a cuan­tas per­so­nas se le pre­sen­taba el jefe de man­zana para pedir dis­cul­pas o quien más podía reci­bir el aviso del car­tero. Esto me hace pen­sar, ahora, lo que en esos momen­tos no pen­saba ¿qué encon­tra­ban los humil­des en el trato que les depa­raba mi padre para inten­tar pro­te­gerlo más allá de toda ideo­lo­gía o lo que fuere? A nadie vi llo­rar tanto en el vela­to­rio de mi padre como al dia­rero que, durante años y años, traía a casa, por las tar­des, el dia­rio La Razón.

Vol­viendo al humor y a las escu­chas tele­fó­ni­cas, como dije, éstas eran motivo de diver­sión. “¿No te das cuenta, le argüía yo a mi padre, como le toma­mos el pelo a los de inte­li­gen­cia? Cuando se dis­po­nen a escu­char jugo­sas noti­cias sobre “fra­go­tes” o nom­bres de mili­ta­res, clé­ri­gos y civi­les com­pro­me­ti­dos en, vaya a saber qué cons­pi­ra­cio­nes, se encuen­tran con nues­tras román­ti­cas con­ver­sa­cio­nes. De paso, los ini­cia­mos en la buena lite­ra­tura”. Esto último era por­que solía­mos reci­tar­nos los poe­tas del Siglo de Oro, o la Gene­ra­ción del 27, o Sha­kes­peare. ¿Se ima­gi­nan a los “pesa­dos” de inte­li­gen­cia, oyendo “No jures por la luna, la incons­tante”, o “Per­dó­name por ir así bus­cán­dote”? Era nues­tra inocente diver­sión dia­ria, gra­tuita y refrescante.

Con seme­jante recuer­dos me cuesta tomar en serio las escu­chas, sobre todo frente a tan­tos horro­res que nos sacu­den día a día. Por supuesto, tam­bién cae en la hipo­cre­sía ridí­cula Mau­ri­cio Macri, el jefe de los “temi­bles ope­ra­rios del recon­tra­es­pio­naje” por­teño inten­tando esca­bu­llir el bulto.

Autor: María Lilia Genta

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7 Comentarios en “El bodeville de los espías”  

  1. 1 el ingenioso hidalgo

    ¡Par­diez, mi señora doña Lilia! Tanto como os admiro a vos, y en este ultimo escrito me he sen­tido un poqui­llo decepcionado.

    Veo que nom­brais a varios ingle­ses como el señor Sha­kes­peare y el señor Moro y no men­cio­nais a los gran­des artis­tas de nues­tra España, como mi señor padre Don Miguel, a don Lope de Vega, a los san­tos varo­nes don Fray Luis y san Juan de la Cruz, y al tunante de don Paco Quevedo.

    Y si de san­tos hablais, fijaos que los ingle­ses solo tie­nen a don Tomas Moro y al legen­da­rio Beda –no me con­vence mucho don Tomas Beckett que antes fue ami­guete del pillas­tre de Enri­que Plan­ta­ge­net. En cam­bio los espa­ño­les los tene­mos a mon­to­nes y me can­sa­ria de nom­brar­los. Solo recor­dad a mis seño­res Santo Domingo de Guz­man, San Vicente Ferrer, San Isi­dro Labra­dor –humilde pero hom­bre de Dios-, San Igna­cio de Loyola y su dis­ci­pulo San Fran­cisco Xavier, Santa Teresa de Avila, el nom­brado poeta y santo Juan de Yepes, San Fran­cisco de Borja, y tan­tos otros, inclui­dos los mar­ti­res de la Gue­rra Civil entre los cua­les hay uno de los vues­tros San Hec­tor de Valdivieso.

  2. 2 Jorge Fernández

    Sra Genta:
    Leer sus artícu­los es un pla­cer espi­ri­tual. Pero si Ud ha con­se­guido hacer apa­re­cer al Inge­nioso Hidalgo ya es el “sum­mum”.
    En cuanto a Macri y y el matri­mo­nio “gay”, no se preo­cupe, somos muchos los que no enten­de­mos estas cosas moder­nas.
    Debe ser una cues­tión de edad.
    Yo les pre­gunto a los defen­so­res del “orgu­llo gay”: ¿enton­ces los que no somos “gay” no pode­mos sen­tir­nos orgu­llo­sos?. No me saben res­pon­der.
    Yo siem­pre supe que el matri­mo­nio era la unión de un hom­bre con una mujer, no de dos hom­bres o de dos mujeres.

    La homo­se­xua­li­dad siem­pre exis­tió y está den­tro de las liber­ta­des del hom­bre o de la mujer, pero que se pre­tenda impo­ner por sobre lo natu­ral me parece delirante.

    Y si bebe ser una cues­tión de edad.

    Aten­ta­mente

  3. 3 FRANCISCO VILLA

    A Maria Lilia Genta, feli­ci­ta­cio­nes. El recuerdo a su padre már­tir y las posi­cio­nes y cla­ri­dad de Maria Lilia, hablan de la Argen­tina eterna que sobre­vive en medio del basu­ral kirchnerista-montonero.

  4. 4 liliana gonzalez

    el matri­mo­nio entre dos per­so­nas d eun mismo sexo es a mi cri­te­rio una abe­rra­cion con­tra la natu­ra­leza humana
    en cuanto a escuhas tele­fo­ni­cas, siem­pre se han hecho, pero no creo en este caso que sea macri el men­tor de estas escu­chas que esta inves­ti­gando el juez oyar­bide, me parece mas una cues­tion plan­tada desde el des­go­bierno nacio­nal para tra­tar de des­acre­di­tar al inten­dente de la ciu­dad de bue­nos aires.
    en cuanto a la poli­cia metro­po­li­tana que toda­via no salio a la calle, siem­pre voy a pen­sar que van a tener que tener mucho cui­dado, los KK no tie­nen limi­tes en su accio­nar mali­cioso, no seria nada raro que cuando sal­gan a la calle les tiren un muerto para des­pres­ti­gio de esa ins­ti­tu­cion.
    liliana ale­jan­dra
    liliangonz29@yahoo.com.ar

  5. 5 Nacho

    Exce­lente relato acerca de los “telé­fo­nos pin­cha­dos”. Pero espias eran los de antes, dado q

  6. 6 Nacho

    Decia que espias eran los de antes, dado que ahora aque­llos envia­dos a espiar tocan el tim­bre y se dejan ver. Ha sido una ope­ra­ción tan burda y des­pro­lija que, se ase­meja a un guión cine­ma­to­grá­fico de mala cali­dad. En otro orden de cosas, la unión de per­so­nas del mismo sexo es algo que siem­pre ha exis­tido y debe­mos admi­tir que per­te­nece al libre albe­drio de cada uno, pero ins­ti­tu­cio­na­li­zarlo como “matri­mo­nio”, y sin pre­ten­der hacer un jui­cio de valor sobre la ética y la moral, como valo­res que defiende la Igle­sia, como asi tam­poco lo anti­ju­rí­dico de tal medida, mues­tra la incohe­ren­cia y falta de sen­tido común de nues­tros gober­nan­tes, que nos lleva inevi­ta­ble­mente a la deca­den­cia y frac­tura de nues­tra sociedad.

  7. 7 FELIX EL OSO

    Esti­madsa Sra. Maria Lilia:

    Como nacio­na­lista y pro­fundo admi­ra­dor de su padre, le digo que no se preop­cui­pae por la paya­sada de las escu­chas actua­les, las hace el gobierno y las ordena el inm­pre­sen­ta­ble de Anibal Fer­nan­dez por inter­me­dio de la Poli­cia Fede­ral Argen­tina, ya que desde la epoca de Peron, alla por el año 1951, se creo en est fuerza una sec­cion Inte­li­gen­cia en la Direc­cion de Con­trol de Estado, hoy cono­cida como Super­in­ten­den­cia de Inte­rior, para con­tro­lar a los adver­sa­rios poli­ti­cos, y hasta crea­ron su escuela pro­pia tipo CIA nor­te­ame­ri­cana, en la Poli­cia Fede­ral no son que­ri­dos sus inte­gran­tes, y se los llama “PLU­MAS”<, ya que sue­lene ser muy vola­ti­les, y hay de todas las pro­fe­sio­nes hasta pros­ti­tu­tas, que sacan infor­ma­cion hasta de los muer­tos.- Este es un PLUMA, QUE ESTABA INFIL­TRADO EN LA UNI­VER­SI­DAD DE LA MATANZA Y SE LO “ENCHU­FA­RON” A MACRI, para sacar infor­ma­cion o para crearle pro­ble­mas en el area edu­ca­tiva, no creo que lo haya lle­vado Pala­cios, por­que este es Poli­cia de carrera y Ciro es un plu­mi­fero alcahuete, habria que inte­rro­garlo a fondo para saber cual erea su mision final.- Con res­pecto a los matri­mo­nios Gay,Macri peca por ser poli­tico y no mide en la reali­dad las con­se­cuen­cias de tal acto, lo pagara en las elecciones.-

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