- May 2012
- April 2012
- March 2012
- February 2012
- January 2012
- December 2011
- November 2011
- October 2011
- September 2011
- August 2011
- July 2011
- June 2011
- May 2011
- April 2011
- March 2011
- December 2010
- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
El bodeville de los espías
La verdad es que este articulillo sobre el bodeville de los espías comencé a escribirlo antes de que Macri me quitase el buen humor con el “matrimonio” gay. No es nuevo este tipo de actitudes en personajes “chirles” que, considerados como de “derecha”, se esfuerzan por parecer más “progresistas” que los progresistas. Con el PP, en España, pasa todo el tiempo… y así les va.
Lo que pasa es que vivimos en un mundo absolutamente hipócrita. Nada es lo que parece. Las guerras, por ejemplo, no se declaran; y si no se declaran es muy cómodo mirar hacia el costado y actuar como si jamás se hubiesen producido las masacres espantosas a las que asistimos mientras se exaltan y declaman los “derechos humanos”, hemipléjicos, por supuesto.
Pero rasgarse las vestiduras frente a hechos de espionaje con países que se espían mutuamente, fuerzas armadas y de seguridad de un mismo país que se espían unas a otras, es el colmo de las hipocresías pues es pretender ignorar una realidad que existe desde que en el mundo hay “comunidades organizadas”, reinos, países, repúblicas. ¿Acaso Perón no fue espía en Chile, en sus épocas de oficial, y a él le sucedió en ese puesto Lonardi, sólo para dar un ejemplo relevante y propio? Honra y loor a estos espías rindieron sectores opuestos de nuestra sociedad. A nadie se le ocurrió condenarlos por esta actividad.
Pero, ¿qué se propone el Gobierno K con semejante escándalo por las “escuchas” telefónicas de la aún no nata Policía Metropolitana? ¿Hacernos olvidar las inolvidables series como Los vengadores, El Superagente 86, Ladrón sin destino, Los profesionales, o películas como las de James Bond y tantas otras, sobre todo las estupendas películas inglesas entre las que recordamos, como paradigmática del género, Los 39 escalones? Al más grosero de los Jefes de Gabinete que supimos conseguir, le sugiero que recuerde el zapato telefónico del Superagente 86… a lo mejor alcanza a percibir el ridículo y a recuperar el de las proporciones. ¿Paparruchadas las valijas y los dólares venezolanos para la campaña de Cristina al lado de unas pinchaduras de teléfonos?
Tal vez parezca que minimizo el asunto de las escuchas. Quizás lo que me pasa es que, en lo personal, viví, en casa de mi padre, largas temporadas con el teléfono “intervenido”, como se decía entonces. La total naturalidad con la que se seguía viviendo en casa cuando el “amigo” que trabajaba en el “tema” les avisaba a mi padre y al padre Meinvielle que sus teléfonos habían vuelto a ser intervenidos, me hace tomar el tema como algo que ocurre en todos los países (cuanto más desarrollados con mayor eficiencia), en todos los tiempos y en todos los gobiernos. ¿Quién puede tirar la primera piedra? ¿A quién no espían el M 16 y Scotland Yard, la CIA y el FBI? ¿Podrían hacerlo con “transparencia” (palabreja tan devaluada como “derechos humanos”)? Y ni hablar del espionaje industrial.
Imprecando a mi santo inglés (a quien admiro hasta un poco más que a la literatura y al cine inglés) le pido a Dios, con Tomás Moro, que me dé el sentido del humor que tanta falta nos hace a los argentinos, sobre todo a los nacionalistas. Con humor, pues, recuerdo algunas anécdotas familiares vinculadas con el asunto de las “escuchas telefónicas”. Por ejemplo, recuerdo el “aporte” que con mi entonces novio y actual marido contribuimos al humor general de mi casa en épocas en que las “escuchas” se intensificaban. Si bien es cierto que en la puerta de mi casa asesinaron a mi padre –y eso entraña un hecho dramático que tiñe nuestra vida– antes de eso nos divertíamos mucho en casa con escenas inolvidables que tenían a mi padre como protagonista. Los teléfonos en ese tiempo no eran medidos. Por lo tanto, las conversaciones con mi novio, que vivía lejos de mi casa, rondaban en la hora, hora y media. Mi padre siempre odió hablar por teléfono (no así mi madre), por tanto las largas conversaciones lo sacaban de quicio. Pero si, además, el teléfono estaba intervenido, la cosa era peor. El hecho es que yo, eligiendo las horas en que mi madre dormía, me adueñaba del teléfono. Mi padre se paseaba como león enjaulado alrededor de mí intentando llamarme al silencio y a poner fin a la conversación. “Ustedes, saben, me decía, que el teléfono está intervenido, no entiendo cómo pueden hablar de temas personales y privados sabiendo que los escuchan”.
A todo esto, como no se contaba en aquella época con los medios actuales, el trabajo era pesadísimo para los “escuchas” pues debían oír toda la cinta (eran los grabadores de entonces, a cinta, cuyo recorrido, a veces, lo escuchábamos nosotros por el teléfono mientras hablábamos) de cabo a rabo para extraer alguna información que fuera de utilidad.
Pero las “escuchas” telefónicas no eran el único medio de espionaje. La correspondencia, por ejemplo, era leída. Recuerdo al cartero, siempre el mismo, que nos traía la correspondencia y le avisaba a mi padre: “Profesor, le están leyendo de nuevo las cartas”. O al “jefe de manzana” encargado de vigilar el “movimiento” de la casa, que solía venir a disculparse y a poner sobre aviso: “Perdóneme, tengo que hacer este trabajo porque lo necesito. Vengo a avisarle que me ordenaron intensificar la vigilancia de su casa”.
La verdad, estos detalles no se pueden considerar solamente en sus ribetes humorísticos sino que están llenos de ternura. No sé a cuantas personas se le presentaba el jefe de manzana para pedir disculpas o quien más podía recibir el aviso del cartero. Esto me hace pensar, ahora, lo que en esos momentos no pensaba ¿qué encontraban los humildes en el trato que les deparaba mi padre para intentar protegerlo más allá de toda ideología o lo que fuere? A nadie vi llorar tanto en el velatorio de mi padre como al diarero que, durante años y años, traía a casa, por las tardes, el diario La Razón.
Volviendo al humor y a las escuchas telefónicas, como dije, éstas eran motivo de diversión. “¿No te das cuenta, le argüía yo a mi padre, como le tomamos el pelo a los de inteligencia? Cuando se disponen a escuchar jugosas noticias sobre “fragotes” o nombres de militares, clérigos y civiles comprometidos en, vaya a saber qué conspiraciones, se encuentran con nuestras románticas conversaciones. De paso, los iniciamos en la buena literatura”. Esto último era porque solíamos recitarnos los poetas del Siglo de Oro, o la Generación del 27, o Shakespeare. ¿Se imaginan a los “pesados” de inteligencia, oyendo “No jures por la luna, la inconstante”, o “Perdóname por ir así buscándote”? Era nuestra inocente diversión diaria, gratuita y refrescante.
Con semejante recuerdos me cuesta tomar en serio las escuchas, sobre todo frente a tantos horrores que nos sacuden día a día. Por supuesto, también cae en la hipocresía ridícula Mauricio Macri, el jefe de los “temibles operarios del recontraespionaje” porteño intentando escabullir el bulto.
Autor: María Lilia Genta
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo
7 Comentarios en “El bodeville de los espías”
Porfavor espere...


















¡Pardiez, mi señora doña Lilia! Tanto como os admiro a vos, y en este ultimo escrito me he sentido un poquillo decepcionado.
Veo que nombrais a varios ingleses como el señor Shakespeare y el señor Moro y no mencionais a los grandes artistas de nuestra España, como mi señor padre Don Miguel, a don Lope de Vega, a los santos varones don Fray Luis y san Juan de la Cruz, y al tunante de don Paco Quevedo.
Y si de santos hablais, fijaos que los ingleses solo tienen a don Tomas Moro y al legendario Beda –no me convence mucho don Tomas Beckett que antes fue amiguete del pillastre de Enrique Plantagenet. En cambio los españoles los tenemos a montones y me cansaria de nombrarlos. Solo recordad a mis señores Santo Domingo de Guzman, San Vicente Ferrer, San Isidro Labrador –humilde pero hombre de Dios-, San Ignacio de Loyola y su discipulo San Francisco Xavier, Santa Teresa de Avila, el nombrado poeta y santo Juan de Yepes, San Francisco de Borja, y tantos otros, incluidos los martires de la Guerra Civil entre los cuales hay uno de los vuestros San Hector de Valdivieso.
Sra Genta:
Leer sus artículos es un placer espiritual. Pero si Ud ha conseguido hacer aparecer al Ingenioso Hidalgo ya es el “summum”.
En cuanto a Macri y y el matrimonio “gay”, no se preocupe, somos muchos los que no entendemos estas cosas modernas.
Debe ser una cuestión de edad.
Yo les pregunto a los defensores del “orgullo gay”: ¿entonces los que no somos “gay” no podemos sentirnos orgullosos?. No me saben responder.
Yo siempre supe que el matrimonio era la unión de un hombre con una mujer, no de dos hombres o de dos mujeres.
La homosexualidad siempre existió y está dentro de las libertades del hombre o de la mujer, pero que se pretenda imponer por sobre lo natural me parece delirante.
Y si bebe ser una cuestión de edad.
Atentamente
A Maria Lilia Genta, felicitaciones. El recuerdo a su padre mártir y las posiciones y claridad de Maria Lilia, hablan de la Argentina eterna que sobrevive en medio del basural kirchnerista-montonero.
el matrimonio entre dos personas d eun mismo sexo es a mi criterio una aberracion contra la naturaleza humana
en cuanto a escuhas telefonicas, siempre se han hecho, pero no creo en este caso que sea macri el mentor de estas escuchas que esta investigando el juez oyarbide, me parece mas una cuestion plantada desde el desgobierno nacional para tratar de desacreditar al intendente de la ciudad de buenos aires.
en cuanto a la policia metropolitana que todavia no salio a la calle, siempre voy a pensar que van a tener que tener mucho cuidado, los KK no tienen limites en su accionar malicioso, no seria nada raro que cuando salgan a la calle les tiren un muerto para desprestigio de esa institucion.
liliana alejandra
liliangonz29@yahoo.com.ar
Excelente relato acerca de los “teléfonos pinchados”. Pero espias eran los de antes, dado q
Decia que espias eran los de antes, dado que ahora aquellos enviados a espiar tocan el timbre y se dejan ver. Ha sido una operación tan burda y desprolija que, se asemeja a un guión cinematográfico de mala calidad. En otro orden de cosas, la unión de personas del mismo sexo es algo que siempre ha existido y debemos admitir que pertenece al libre albedrio de cada uno, pero institucionalizarlo como “matrimonio”, y sin pretender hacer un juicio de valor sobre la ética y la moral, como valores que defiende la Iglesia, como asi tampoco lo antijurídico de tal medida, muestra la incoherencia y falta de sentido común de nuestros gobernantes, que nos lleva inevitablemente a la decadencia y fractura de nuestra sociedad.
Estimadsa Sra. Maria Lilia:
Como nacionalista y profundo admirador de su padre, le digo que no se preopcuipae por la payasada de las escuchas actuales, las hace el gobierno y las ordena el inmpresentable de Anibal Fernandez por intermedio de la Policia Federal Argentina, ya que desde la epoca de Peron, alla por el año 1951, se creo en est fuerza una seccion Inteligencia en la Direccion de Control de Estado, hoy conocida como Superintendencia de Interior, para controlar a los adversarios politicos, y hasta crearon su escuela propia tipo CIA norteamericana, en la Policia Federal no son queridos sus integrantes, y se los llama “PLUMAS”<, ya que suelene ser muy volatiles, y hay de todas las profesiones hasta prostitutas, que sacan informacion hasta de los muertos.- Este es un PLUMA, QUE ESTABA INFILTRADO EN LA UNIVERSIDAD DE LA MATANZA Y SE LO “ENCHUFARON” A MACRI, para sacar informacion o para crearle problemas en el area educativa, no creo que lo haya llevado Palacios, porque este es Policia de carrera y Ciro es un plumifero alcahuete, habria que interrogarlo a fondo para saber cual erea su mision final.- Con respecto a los matrimonios Gay,Macri peca por ser politico y no mide en la realidad las consecuencias de tal acto, lo pagara en las elecciones.-