- May 2012
- April 2012
- March 2012
- February 2012
- January 2012
- December 2011
- November 2011
- October 2011
- September 2011
- August 2011
- July 2011
- June 2011
- May 2011
- April 2011
- March 2011
- December 2010
- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
Alegato completo de Vigo Leguizamón
en la causa Viola, frente
a la Cámara Federal
de Apelaciones en Tucumán.
Alegato completo de Vigo Leguizamón en la causa Viola, frente a la Cámara Federal de Apelaciones en Tucumán.
El martes 1° de diciembre, en coincidencia con el 35 aniversario del brutal asesinato del Capitán Viola y su hijita María Cristina, los abogados de la familia Viola, el Dr. Javier Vigo Leguizamón (conocido por haber logrado que el asesinato de Larrabure sea declarado de lesa humanidad) y el Doctor Carlos Picón ( h ), sobrino de Maby, se presentaron ante la Cámara Federal de Tucumán para apelar la decisión del Juez Bejar de impedir que se abra nuevamente la investigación sobre aquel brutal atentado. Pese a los rumores no concurrieron representantes de organismos de DDHH y la audiencia se desarrolló en un marco de absoluto respeto donde la emoción dominó sobre lo técnico. Alegato completo del Dr. Vigo Leguizamón.
La audiencia, oral y pública, se desarrolló en el 4° piso del Tribunal Federal en San Miguel de Tucumán, en la sala de audiencia de la Cámara Federal de Apelaciones, un lugar con pocas comodidades para el público que de todas maneras fue escaso.
A las 11 de la mañana llegaron puntualmente Vigo Leguizamón y Picón y saludaron a los pocos presentes que había en la sala. Si bien días anteriores se había hecho correr el rumor de que organismos de Derechos Humanos coparían la Sala, no hubo ningún representante presente y la audiencia se desarrolló en absoluta calma.
La reunión fue presidida por el Doctor Ernesto Wayar y por los camaristas Marina Cossio y Graciela Fernández Vecino, habiéndose excusado los otros dos miembros de la Cámara, Doctores Ricardo San Juan y Raúl Ménder, actuando como Fiscal el Fiscal Federal Antonio Gustavo Gómez.
Cuando ingresaron los Camaristas saludaron escuetamente a los abogados, incluso llamó la atención que las Camaristas saludaran al Fiscal Gómez con la mano cuando en otras ocasiones lo hacen más efusivamente.
En su carácter de apoderado de la familia habló el Dr. Vigo Leguizamón y lo hizo con una serenidad y convicción admirables, si bien se advertía claramente que la emoción lo desbordaba. En el más absoluto de los silencios y sin que nadie interrumpiera, Javier Vigo Leguizamón habló y explicó sin dudar, los motivos por los que consideraba que la causa Viola debía ser reabierta y permitir la investigación del asesinato, que a su juicio debería ser considerado de lesa humanidad y por lo tanto imprescriptible
Wayar escuchó siempre mirando con atención al abogado de los Viola, sin embargo, y pese a haber observado con atención “el lenguaje gestual” para mi importantísimo, no pude determinar que sentía ante el alegato. Las Doctoras Fernández Vecino y Cossio tomaron apuntes reiteradamente, si bien Marina Cossio asentía con la cabeza y parecía estremecerse mientras Fernández Vecino cada tanto se miraba las manos ó las uñas y parecía ininmutable. Vale aclarar acá que es un gesto típico de ella en diferentes ocasiones y que quizás no encerraba ninguna otra intención. El Fiscal Gómez en tanto, si bien anotó un par de cosas, tuvo siempre la cabeza gacha y entre sus manos mientras los pocos presentes nos preguntábamos cuál sería su intervención, cosa que posiblemente este fiscal que suele ser corajudo, también estaría evaluando. Los cuatro fueron correctos y respetaron la solemnidad que suele caracterizar estos actos.
Vigo Leguizamón sorprende por su templanza, por no levantar la voz nunca, por llamar a la reflexión y al diálogo, por destilar mucho más amor que odio. Cuando terminó su alegato y tuvo la palabra Gómez, pidió explicaciones por dos cosas: la primera, por que cuando preguntó si los otros miembros de la Cámara se habían excusado, le informaron que no…Wayar aclaró que finalmente si lo habían hecho. El 2° tema, quiso saber porque, cuando esa mañana Vigo Leguizamón y Picón se acercaron a pedir el expediente, no sólo no les permitieron ver sino que les avisaron que era posible que otro fiscal suplantara a Gómez. La Secretaria habló de inmediato, dijo que el expediente si estaba, aunque nos consta que fue esa la respuesta que recibieron los abogados en la mañana temprano.
Como periodista me resta decir, que fue un lujo escuchar a Vigo Leguizamón, que tuvo palabras mucho más emotivas que técnicas, pero que habló con crudeza y por sobre todo, con absoluta honestidad.
Los tucumanos que hemos sido testigos directos del horror, sabemos que el atentado a la familia Viola fue atroz y que ametrallar a dos chiquitas de 5 y 3 años junto a su padre, frente a su madre embarazada de 5 meses, es de una crueldad sin nombre. Si eso no constituye un crimen de lesa humanidad, entonces que Dios nos perdone. Pero que les de a los familiares del Capitán asesinado junto a su hijita María Cristina la posibilidad de solicitar que se investigue nuevamente porque ellos merecen justicia y porque necesitan paz.
Duele ver a Maby, la viuda de Viola, sumida en una tristeza absoluta que carga hace 35 años, maravilla ver a esta misma dignísima señora junto a su hija sobreviviente del atentado, María Fernanda y la hermana de ella, Luciana que nació sin papá clamando justicia pero diciendo que ellas no quieren guerra sino paz y que anhelan la reconciliación de todos los Argentinos.
Claro que sí señores, porque ver una Argentina unida y reconciliada es el sueño de todas las personas de bien, más allá de su ideología ni de su religión. Porque llevamos más de tres décadas arrastrando odios y resentimientos que no conducen a nada, porque es hora de poder perdonar.
Pero Juan Pablo II, ese inolvidable Papa dijo en reiteradas oportunidades que “Sólo con Justicia se logra la paz”….señores Jueces, tienen ustedes la enorme responsabilidad de ayudarnos a encontrarla.
Como dijo el Doctor Vigo Leguizamón, QUE DIOS ILUMINE A ESTA CÁMARA FEDERAL, recuerden que Dios y la Patria se lo demandan.
Luz García Hamilton.
A continuación el alegato completo in voce de la causa Viola que si bien es extensa, merece ser leído atentamente:
INFORME IN VOCE CAUSA “VIOLA”
I.- LA CUESTIÓN CENTRAL EN DEBATE: Los peores enemigos de la libertad, en la política moderna, – nos advierte Jean François Revel– son aquellos que en modo sutil e indirecto tratan de derrumbar la verdad en nombre de la verdad. El peor enemigo de la democracia, que tiene como condición la información, no es sólo la censura, sino también y, sobre todo, la ideología en aras de la cual no se defiende la verdad, sino la propia causa. La mentira es la primera de las fuerzas que dirigen el mundo.
Comienzo mi informe in voce con esta cita, pues más allá de las cuestiones técnicas que vamos a analizar en esta audiencia, más allá del rol de querellante del particular y los alcances de la doctrina y jurisprudencia internacional relativas a crímenes de lesa humanidad, la cuestión de fondo a analizarse es la actitud de los argentinos ante la verdad.
En un país que lleva seis o siete décadas de incesante decadencia cabe analizar si nuestra recurrente actitud de quedarnos en la superficie del mal, en el primer nivel de la conciencia, buscando siempre explicaciones facilistas y limitadas de lo sucedido, no constituye una de las principales raíces de nuestro doloroso fracaso colectivo.
La sociedad – supo decirme Mario Eduardo Firmenich años atrás– tiene un problema enfermizo, pues discute el pasado pero se niega a abordarlo en su integridad. El peligro de reiteración existe; una sociedad que no clarifica el problema puede tropezar dos veces con la misma piedra. Es totalmente distinto analizar el pasado pensando que dos bandas de alucinados salieron un buen día a enfrentarse entre sí, a si se analiza el rol de la sociedad en ese conflicto. Por eso voy a aceptar su propuesta para participar en un diálogo de reconciliación. La verdad– concluyó-, es como un corcho en el agua. Ud lo puede tener sumergido bajo presión un tiempo pero ni bien afloja la misma el corcho tiende a flotar. Inexorablemente emerge en términos históricos y en términos divinos ni que hablar.
Pues bien: la resolución del 1. 10. 09 debe revocarse por cuanto el juez y el fiscal han tenido la verdad bajo presión brindando a la familia Viola una apariencia, un simulacro de justicia, calificativo que la doctrina reserva a aquellas sentencias que tienen un fundamento aparente escondiendo los verdaderos motivos que la han inspirado.
La sentencia es nula porque, en primer lugar. omitió pronunciarse sobre el planteo de nulidad de la Resolución Nº 158 de la Procuración General de la Nación por la cual el Dr. Esteban Righi – que puede eventualmente ser investigado por su actuación como ministro del interior de Cámpora– le prohibió a los fiscales considerar crímenes de lesa humanidad los actos de la guerrilla.
Analizar la legalidad de tal resolución es absolutamente necesario pues constituye una mordaza que restringe el accionar de los fiscales, siendo público los desplazamientos de fiscales que actúan en causas de derechos humanos.
Por otra parte la sentencia es fruto de un procedimiento irregular donde se resolvió por un mero decreto el planteo de inconstitucionalidad del art 180 CPPN, cuando debió dictarse una resolución, con el agravante de que luego se utilizó esa irregularidad como fundamento para denegar la apelación, argumentando que los decretos son inapelables.
De tal modo se impidió que el Fiscal General, en ejercicio del principio de jerarquía, fiscalizara el accionar del fiscal Britos, quien ha violado de manera grave el principio de objetividad que obliga a los miembros del Ministerio Público a actuar objetivamente, libres de presiones. Aquí la ideología se ha colocado por encima de la verdad como lo demuestra que haya solicitado se desestime la denuncia sin investigación alguna. Britos nos exige para abrir la investigación la certeza.
II.- VIOLACIÓN DE LOS PRINCIPIOS QUE RIGEN EL MINISTERIO PÚBLICO:
Un abismo separa su conducta de la tenida por el Fiscal General Palacín en la causa “Larrabure”, quien sostuvo al dictaminar que “no es acertado ni legal desechar una denuncia sin producir ninguna medida de investigación; De ningún modo ese proceder resulta digno de un fiscal, quien no debe transformarse en una muralla contra la que choquen los clamores de Justicia y Verdad. Es un error querer tener la conclusión de un asunto en los albores de la investigación. Primero se debe investigar a fondo, hasta las últimas consecuencias, produciendo todas las pruebas pertinentes y útiles, y la citación de los presuntos imputados a prestar declaración indagatoria; obrando así y agotada la pesquisa, es posible que se llegue a conclusiones fundadas sobre lo acontecido. Nunca a la inversa.”
El Dr Britos ha violado además las líneas de política criminal fijadas por la Procuración General de la Nación en las resoluciones 3/86, 25/88, 96/93, 20/96, 82/96, 42/02, 71/03 y 76/05, 138/05 y 46/07, que exigen, en caso de duda, mantener la acción penal. .
Es más ha violado incluso las instrucciones dadas por la PGN en comunicado del 22. 4.09 [1] donde dijo:
“Para el Ministerio Público Fiscal y, en particular, para la Procuración General de la Nación no existe ninguna duda acerca de que todo hecho delictivo que sea denunciado judicialmente debe ser investigado por los órganos correspondientes (jueces y fiscales).
• Recién después de la apertura de una investigación (o su reapertura, como se plantea en el caso “Larrabure”) procede realizar la discusión relativa a si determinado delito constituye o no “crimen de lesa humanidad”, pues ella debe ser consecuencia de una investigación previa. No corresponde generar esa discusión en abstracto, pues sólo procede si existe algún imputado y si se interpone un planteo de prescripción de la acción penal.
• Es que el análisis de la prescripción nunca se realiza en abstracto, sino en relación con personas concretas que resulten imputadas, lo que supone obviamente una investigación previa”
Otro principio vulnerado por el fiscal es de razonabilidad que le obliga a
motivar adecuadamente sus dictamenes (artículo 69 del C. P.P. N).
A fs 228 vta, en una muestra evidente de arbitrariedad expresa:
: “No hay prueba en la causa que acredite, ni siquiera mínimamente, que los delitos del caso se llevaron delante de conformidad con una política de Estado, o por integrantes de una organización vinculada a él”.
Sin perjuicio de demostrar que existió una política de Estado, cabe señalar que la jurisprudencia internacional en el caso “KUNARACK” – 1996, Tribunal para la ex Yugoeslavia, TPY– clarificó que para exista un crimen de lesa humanidad no se precisa la existencia de ningún elemento de política por cuanto tal política no es un elemento de tipificación del crimen. Es un elemento de prueba no de tipificación.
Los Estatutos del Tribunal para la ex Yugoslavia (ICTY) y en el Tribunal para Ruanda (ICTR) y su jurisprudencial (TADIC Y KUNARCAC) hanconfirmado que los elementos del crimen de lesa humanidad (ACTUS REUS) son los siguientes:
a) Tiene que existir un ataque;
b) Los actos del acusado deben formar parte de ese ataque;
c) El ataque debe estar dirigido contra cualesquiera sea la población
civil;
d) El ataque debe ser generalizado o sitemático;
e) El acusado debe saber que sus actos constituyen tanto parte de un
patrón generalizado o sistemático de crímenes dirigidos contra una población civil como así también que sus actos se ajustan a ese patrón.
En los casos TADIC, BLASKIC Y MUHIMANA se ha determinado que ni el control territorial, ni la capacidad de moverse libremente en un territorio y tiempo determinado, ni la existencia de un plan político constituyen en sí mismos elementos legales del tipo. Son sólo elementos probatorios destinados a probar la sistematicidad o generalización del ataque.
En el caso “KUNARAC” se dijo que l a generalización de un ataque importa:
a) Actos de violencia;
b) de naturaleza organizada;
c) dirigidos contra la población civil;
d) y cuya ocurrencia no es aleatoria.
No parece demasiado sencillo sostener, ligeramente, que lo sucedido en la Argentina entre 1969 y 1979, que supuso: 5. 215 atentados con explosivos; 1. 052 atentados incendiarios; 1. 311 secuestros de explosivos; 132 secuestros de material incendiario; 2. 013 acciones intimidatorios con armas; 52 atentados contra medios de comunicación social; 1. 748 secuestros de personas; 1. 501 asesinatos; 551 robos de dinero; 589 robos de vehículos; 2. 402 robos de armamentos; 36 robos de explosivos; 40 robos de documentos; 17 sustracciones de uniformes militares; 19 robos de materiales de comunicación; 73 robos de materiales sanitarios; 151 robos de otros materiales; 20 “copamientos” de localidades; 45 “copamientos” de diversas unidades militares, policiales y de seguridad; 22 “copamientos” de medios de comunicación social; 80 “copamientos” de fábricas; 157 izamientos de banderas subversivas; etc… conforma un mero escenario de “insurgencia esporádica” o de “bandidismo aislado o de corta vida”. Estos trágicos datos ameritan, por su magnitud por lo menos, un tratamiento algo menos superficial.
Juez y fiscal han prescindido de los criterios de la doctrina, puntualmente de lo sostenido por KAI AMBOS: Temas de derecho penal internacional y europeo (Marcial Pons, Ed. jurídicas y sociales, Madrid, 2006, PÁG 196/197), autor tan citado por la PGN, quien tiene dicho:
a. “En cuanto a la forma de la política, Tribunales ad hoc han declarado repetidamente que no ‘hay necesidad de que esta política se adopte formalmente como política de un Estado’, ni tampoco es necesario ‘que se declare de manera expresa o que incluso se exponga con claridad y precisión’. Por consiguiente, es suficiente una política implícita o de facto”
b.“El contenido de la política debe ser la comisión de crímenes contra la humanidad, esto es, cometer una gran cantidad de los actos criminales individuales enumerados en contra de una población civil”
c. “en la actualidad no existe duda de que la entidad que opera tras la política no tiene que ser un Estado en el sentido del Derecho público internacional. Es suficiente con que sea una organización que ejerza de facto un poder en un territorio dado” (Kai Ambos, ob. cit., p. 195. )
d- sistemático puede definirse como algo organizado minuciosamente que sigue una pauta regular fundada en una política común, en la que intervienen cuantiosos recursos públicos o privados” y “El requisito de que el ataque deba cometerse en contra de una ‘población civil’ exige inevitablemente algún tipo de plan”.
III. DICTAMEN FISCAL GENERAL PALACÍN EN LA CAUSA “LARRABURE”:
El análisis de los hechos efectuado por el Dr. Palacín es radicalmente diferente en su profundidad y elaboración al escueto contenido de lo dictaminado por el fiscal Brito.
El Dr. Palacín sostuvo:
a. Los ataques del PRT– ERP fueron sistemáticos, porque estuvieron organizados a la luz de una política común tras la que se alinearon. Fueron producto de un plan.
b .– Desde sus orígenes el PRT-ERP consideró que la vía pacífica al socialismo era una imposibilidad, por lo que el cambio social sólo podría llegar a través de una guerra revolucionaria. A partir de 1970, el PRT-ERP se lanzó a la lucha armada bajo la consigna ‘todo el partido al combate’..
c.–el ERP– PRT no era una fuerza progresista sino una organización revolucionaria que pretendía instaurar una sociedad marxista inspirado por el faro de la revolución cubana.
d.- contaba entre cinco y seis mil militantes y aspirantes. Estaba organizado en numerosas escuadras locales y fabriles, además de un batallón urbano, dos compañías urbanas, y una compañía rural reforzada.
e- El Combatiente tiraba 21. 000 ejemplares; Estrella Roja, imprimía el doble o más
f. Conforme lo resuelto por los tribunales internacionales en la causa “MILOSEVIC” para interpretar que los hechos sucedieron en ocasión de un conflicto armado, se requiere únicamente que existan grupos armados organizados que sean capaces de librar combate y que de hecho lo hagan.
g. A fines de 1974, el ERP tenía un control efectivo de un tercio de la provincia de Tucumán y se presentaba como una seria amenaza a la capital (de la provincia). Desarrollaba incluso una politica parlamentaria en alguna legislaturas provinciales (Córdoba).
h. Mario Santucho y otros miembros del ERP fueron instruidos en Cuba
i. Los crímenes contra la humanidad quedaron totalmente plasmados en el derecho internacional hace más de medio siglo, por lo que la categoría jurídica se encontraba plenamente vigente al momento de los hechos criminales que sufrió Larrabure.
j. .Todo individuo indefenso, independientemente de su estado formal como miembro de una fuerza armada, debe considerarse civil. Argentino del Valle Larrabure estaba protegido por su sola condición de persona, independientemente de su profesión, por el Derecho Penal Internacional y el Derecho Humanitario aplicables tanto a épocas de conflicto armado como de paz.
IV. ATAQUE SISTEMÁTICO– PLAN CRIMINAL:
Sostiene el juez Bejas: “ni la organización E. R.P ni sus miembros formaban parte del Estado, ni mantenían ninguna dependencia con el Estado que evidenciara la característica básica de haberse convertido en una maquinaria perversa de persecución sistemática y organizada de un grupo de ciudadanos, desviándose en su fin principal de promover el bien común y la convivencia pacífica de la sociedad” .
El magistrado no da respuesta en su sentencia a una pregunta esencial que le habíamos formulado:
¿Si no había un plan criminal, por qué en pleno gobierno constitucional se realizaron la mayoría de los atentados terroristas?
¿Cuál fue su objetivo? ¿Cuál el revés de la trama?
Demostraremos seguidamente que no sólo los distintos poderes del Estado facilitaron, con su acción u omisión, el accionar de la guerrilla, sino que el ataque sistemático a la población civil se llevó a cabo en virtud de un plan criminal diseñado por el ideólogo de la guerrilla, Jhonn William Cooke, para imponer un régimen marxista.
Dicho plan, surge claro de las siguientes palabras del filósofo e historiador José Pablo Feinmann: [2]
“Pese a las influencias guevaristas, la izquierda peronista surge otorgándose una política de masas. John William Cooke, en Cuba, le había dicho a Guevara, que para hacer la revolución en la Argentina, no era necesario el foco insurreccional. Estaban las masas peronistas. Guevara no le creyó. O, al menos, no fue seducido por esa interpretación. Su idea acerca del peronismo no era la de Cooke. Jamás hubiera llegado a creer que Perón podía transformarse en un revolucionario. Tal vez tampoco Cooke lo creyera. No exactamente así. Cooke creía lo que luego creyeron los cuadros más lúcidos de la izquierda peronista: había que crearle hechos revolucionarios a Perón y llevar al país a una situación insurreccional a la cual Perón – más allá de sus preferencias ideológicas– no tuviera más remedio que dar su acuerdo. Como vemos, la praxis inicial de la izquierda peronista es una praxis de masas. Se identifica con Perón y el peronismo porque quiere hacer la revolución con las masas…En esta etapa, los Montoneros se dan una política de masas y sus cuadros de superficie hacen la campaña electoral de l973, que culmina con el triunfo del 11 de marzo. Luego vienen sus enfrentamientos con Perón y, como fruto maduro de esos enfrentamientos, surge un acto decisivo en la historia de la organización y en la historia de su aislamiento del pueblo peronista que tanto invocaba: el asesinato de Rucci. Se trata de uno de los errores más desdichados de la historia política argentina. Perón acaba de ganar en elecciones democráticas por un margen superior al 60 %. El país, empeñosamente, buscaba un camino de pacificación. Pero la teoría del apriete pudo más. Había que tirar un cadáver sobre la mesa de negociaciones. Y los Montoneros apostaron duro: tiraron el de Rucci…Luego de la muerte de Perón pasan a la clandestinidad. Se acabó la política de superficie. Al acabarse, quedaron, precisamente, en la superficie todos los que había creído en una política territorial…; desde la clandestinidad, retomaron las operaciones armadas y comenzaron a apostar al golpe de Estado. Aquí entra la teoría de la hecatombe. Cuanto peor, mejor. Juzgaban que el gobierno peronista era un colchón que impedía al pueblo visualizar a las verdaderas fuerzas enfrentadas: Ejército y Guerrilla. No bien el pueblo viera esta antinomia optaría por la guerrilla y se uniría a la revolución montonera. Todo esto precipitó el golpe del 24 de marzo, tal como lo deseaban. Resulta muy difícil –cuando se piensa en este período y en las trágicas consecuencias que provocó– no repudiarlos visceralmente.
Durante este período –es decir a partir del pasaje a la clandestinidad– deja de existir lo que había sido (entre l969 y l973) la izquierda peronista. Quedan los Montoneros. Con su iluminismo, su vanguardismo, sus desvaríos militaristas, su desdén por la vida y por las masas…”
Feinmann destaca certeramente que los cuadros de superficie de Montoneros hicieron la campaña electoral de l973.
Bonasso, militante de Montoneros, fue designado Secretario de Prensa del Frente Justicialista de Liberación siendo quien diseñó la estrategia de comunicación, teniendo como colaborador a Horacio Verbitsky. Este último uno de los redactores del discurso pronunciado por Cámpora ante la Asamblea Legislativa.
Así lo informa el propio Bonasso[3], dando además cuenta que “todas las referencias jurídico– institucionales, especialmente las relativas a la forma de utilizar el derecho penal y concebir la amnistía, las proporcionó el Bebe Righi” (Esteban Righi, actual Procurador General de la Nación)
Galimberti elogiaba a las organizaciones armadas peronistas y levantaba la “estrategia de la guerra popular revolucionaria” y la necesidad de “construir un poder militar para tomar el poder”.[4]
El día 24. 1.1973 en San Luis, Juan Manuel Abal Medina afirmó que a partir del 25 de mayo comenzaba una nueva etapa donde el método sería “la organización desde las bases para que el ejército popular siga desarrollándose”.
El 25. 1.73, en Río Cuarto, el candidato a vicepresidente, hizo la apología de las organizaciones terroristas expresando:
“Nadie tiene derecho a decir que son culpables aquellos que con inspiración patriótica van a la guerrilla. ¿Cómo se entiende si no a tantos jóvenes, hijos de familias ricas, que pierden muchas cosas, sus comodidades, sus estudios, sus novias, a cambio de la muerte o la tortura? ¿Deben ser juzgados por prejuicios o por la conciencia histórica? La violencia –agregó– está vigente en la Argentina por la fuerza que se impone desde el Estado” [5]
Las Pautas Programáticas difundidas por el Frente “anticiparon que el gobierno popular otorgaría una generosa amnistía a los presos políticos y eliminaría todo el andamiaje inquisitorial…;”[6]
El l8. 5.73, al hablar en el Sindicato del Calzado, Rodolfo Galimberti convocó a formar milicias populares diciendo: “En l955 se instaló la violencia regiminosa a la que las masas contestaron con su propia violencia. Pero ahora debemos ejercer esta violencia en forma orgánica”.
En la misma oportunidad Juan Manuel Abal Medina explicó que la consigna “la sangre derramada no será negociada” quería decir que el 25 de mayo los compañeros presos van a estar en la calle junto al pueblo”.
Cámpora nunca acalló la siguiente consigna oída en sus actos:
“Abal/ Medina
la sangre de tu hermano
es fusil en la Argentina”
Al hablar ante la Asamblea Legislativa ratificó su apoyo y tolerancia a la guerrilla con las siguientes palabras:
“Y en los momentos decisivos, una juventud maravillosa, supo responder a la violencia con la violencia y oponerse, con la decisión y el coraje de las más vibrantes epopeyas nacionales, a la pasión ciega y enfermiza de una oligarquía delirante.
Por eso, la sangre que fue derramada, los agravios que se hicieron a la carne y al espíritu, el escarnio de que fueron objeto los justos, no serán negociados”
Agregando otro tramo en de su discurso:
“Podrá la dictadura llenar las cárceles y los barcos, podrá gasear y apalear, torturar y fusilar, pero no conseguirá doblegar la decisión de un pueblo que quería la paz pero que empieza a prepararse para la guerra que le imponen”[7]
Como Ministro del Interior de Cámpora, el Dr. Esteban Righi fue una pieza clave en la redacción y negociación de los proyectos de amnistía e indulto
En cuanto a la actitud tenida por los legisladores, las palabras de Bonasso no dejan margen de duda:
“El sábado 26, rodeados por otra fervorosa movilización que ocupó las adyacencias del Congreso, las dos cámaras trataron sobre tablas el proyecto de Ley de Amnistía enviado por el Poder Ejecutivo y lo aprobaron por unanimidad. Igual que las normas que derogaban la legislación represiva y los tribunales especiales…
Hubo oradores que superaron a los diputados de la JP en las definiciones sobre la legitimidad de la lucha armada. Fue el caso de Horacio Sueldo, de la Alianza Popular Revolucionaria:
““Cuando a nosotros nos preguntan: ¿Uds. quieren la transformación violenta o pacífica? nuestra sencila respuesta es ¡Queremos la transformación!. Vale decir: queremos el fin, la meta. Lo demás es opción de cada momento, de cada coyuntura de la historia. La violencia puede ser legítima, puede ser necesaria; puede ser ilegítima, puede ser monstruosa”…
Héctor Sandler recordó que estaban tratando el proyecto de amnistía “con los presos ya liberados por la acción popular”, porque el pueblo ya no se limitaba a demandar la transformación sino que estaba “resuelto a actuar por ella en forma directa”, ahora se trataba de ampliarla, asegurando que no pendiera sobre los liberados “el menor rastro de ilicitud” extendiendo los alcances hasta el propio veinticinco de mayo para evitar que fueran sancionado los que habían participado en las movilizaciones de ese día.
Cámpora lo vio de esta manera:
“la sesión terminó con los parlamentarios de pie y rubricando con aplausos la sanción de la ley. En pocas horas habíamos avanzado en el camino, dejando atrás como una pesadilla viejos agravios, antiguas diferencias, persecuciones estériles. El futuro se presentaba promisorio”.
Supresión de la Cámara Federal en lo Penal:
Entre los años l970 y l973, el terrorismo fue combatido respetando la ley y la vida, por intermedio de la Cámara Federal en lo Penal creada por. ley 19. 053.
Con jurisdicción en todo el país para juzgar las acciones terroristas, dictó aproximadamente 600 sentencias condenatorias, avanzando en la modernización del proceso penal al incorporar el juicio oral para la etapa final del juicio.
El elevado número de terroristas detenidos – no desaparecidos– liberados por la amnistía de l973, revela el grave error de los legisladores que decidieron suprimirla el 26. 5.73, error que la Cámara Federal remarcara al fallar el juicio a las Juntas Militares
Cuando reiteradamente se cita la manera legal en que Italia, España y otros países europeos combatieron al terrorismo, se calla que dichos países no desprotegieron a sus jueces o a las fuerzas encargadas de combatir al terrorismo, ni suprimieron los tribunales que eficazmente los habían juzgado.- Sostuvieron las instituciones como lo demuestra el caso paradigmático de no ceder a la presión terrorista que terminó asesinando Primer Ministro Italiano, Dr. Aldo Moro–
El 26 de mayo de l973, en cambio, a la par de dictarse la ley de amnistía y suprimirse la Cámara Federal en lo Penal, se dictó la ley 20. 509 modificando el artículo 80 del Código Penal para que en el futuro el asesinato de un juez, fiscal o miembro de las Fuerzas Armadas o de seguridad en ejercicio de sus funciones, no mereciera reclusión perpetua.
Una atenta lectura de las crónicas parlamentarias del período bajo análisis y de los diarios de la época, prueba que la clase política contribuyó a la tragedia sobreviniente, difundiendo la “pedagogía de la violencia”, que por entonces distinguía siempre entre la “violencia injusta” y la “violencia redentora”, encuadrando en esta última categoría a la aplicada por el Che Guevara contra sus enemigos; una pedagogía que hablaba de “ dictaduras buenas” y “ dictaduras malas”, de una .”violencia de arriba”que engendraba “la violencia de abajo”, discurso que preanunciaba un desenlace inevitable: la guerra revolucionaria.-
“En la política argentina –recuerda Botana[8]-se votaba y se mataba, como si sobre el telón de fondo de una democracia con explosiones participativas, se recortaran relaciones de poder teñidas de sangre.-…… Estos comportamientos echaron por la borda un estilo de hacer política, que, durante mucho tiempo brilló por su ausencia: el estilo de los moderados. Fue un fracaso compartido por muchos… ;en cada uno de los bandos en pugna, a derecha e izquierda, la lógica de los violentos se impuso sobre la lógica de quienes pretendían contemporizar o, sencillamente, apartarse de esa trama diabólica.”
La crónica parlamentaria que refleja el debate de la ley de amnistía, revela que muchos políticos querían entonces la “liberación” por la vía violenta o la pacífica, diciendo, por ejemplo:
“Estamos convencidos también que si esta ley del olvido no va acompañada realmente de las medidas revolucionarias y de una gran política de cambio no declamada sino efectiva, concretada en los hechos, no tendremos los puntos a que aspiramos y la violencia volverá a recrudecer aún con gobierno constitucional” (Senador Cerro)
Quienes habían sido juzgados y condenados por hechos terroristas, fueron calificados en el debate como “nuestros combatientes”, “perseguidos políticos que lucharon por la liberación y contra la dependencia”, reclamando para ellos una “amnistía liberadora” que no dejara el menor rastro de ilicitud para los que habían interpretado la rebeldía popular.
Las dramáticas palabras del Dr. Héctor Sandler [9]al regresar de la cárcel de Devoto: “He visto salir los presos de las cárceles; nadie estaba dispuesto a perdonar nada; los que eran liberados se abrazaban en un reencuentro de lucha”, demuestran que los legisladores tuvieron cabal conciencia del baño de sangre que sobrevendría, y sin embargo dictaron la ley arrastrados por la marea de los acontecimientos.
No se cumplió además un requisito esencial de toda amnistía: el desarme de las organizaciones terroristas, a quienes se les permitió mantener todo su armamento, sin exigirles la liberación del Clmte Alemán que había sido secuestrado por un comando del ERP.-
Supresión de la DIPA: Ni bien asumido el Ministro del Interior Righi ordenó la supresión definitiva de la Dirección de Investigaciones Políticas Antidemocráticas de la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal, donde se almacenaban las fichas de miles de argentinos sospechados de accciones terroristas.
Tolerancia a la acción terrorista:
Narra Bonasso: [10]
“El 8 de junio se produjo un doblete involuntario, muy comentado por la prensa: El ERP y las organizaciones peronistas llamaron a sendas conferencias de prensa, donde sus máximos dirigentes aparecieron a cara descubierta.
Mario Eduardo Firmenich, el joven número uno de Montoneros…, y el “Negro” Roberto Quieto, que comandaba las FAR…, se reunieron en una unidad básica de la Capital con un grupo reducido de reporteros…Los dos dirigentes leyeron un documento común que prefiguraba la cercana fusión de las dos organizaciones donde historiaban “la toma del gobierno” por parte de “la clase trabajadora y el pueblo peronista”, elogiaban las medidas antirrepresivas de Cámpora y Righi, … y les proponían a los militares unirse al proceso, para que “ El Ejército se haga Pueblo y el Pueblo se haga Ejército”, aunque advertían que seguirían armados y alertas, para controlar y derrotar un posible contraataque de las fuerzas “oligárquicas e imperialistas”…
Por su parte, el santiagueño Mario Roberto Santucho, …escoltado por Jorge Benito Arteaga, Enrique Haroldo Gorriarán Merlo y Jorge Molina, …decía: “No apoyamos al gobierno del Presidente Cámpora porque sus medidas no van contra el sistema…”
“… algunos periodistas acreditados en la Rosada aprovecharon la conferencia de prensa del ERP, que había sido difundida a nivel internacional, para “poner a parir” al ministro Righi, preguntándole si no había “poderes paralelos a los del gobierno”. “Lo que hay son conferencias de prensa – respondió Righi– que cualquiera que lo desee puede dar”. Un periodista insistió: “pero se está amenazando al gobierno”. “Si lo amenazan están equivocados”, dijo el ministro, agregando enseguida: “de todos modos no puedo responder así en forma global a preguntas como la suya que solo son parciales”. Molesto, agresivo, el periodista insistió en la existencia de una “advertencia”: el ERP había prometido “no atacar al gobierno en tanto y en cuanto el gobierno no tome represalias contra el pueblo”. Righi contestó que si ése era el supuesto, entonces no habría ataque “porque este gobierno ha surgido del pueblo”. Pero el informante no se dio por vencido y trató de embretarlo con el posible ataque del ERP al Ejército, que exigia “una respuesta categórica”. Righi tuvo que hacer acopio de paciencia frente al periodista que lo interrogaba como si fuera un subversivo y recordó que el comunicado del ERP fijando posición era anterior al 25 de mayo, fecha “a partir de la cual las Fuerzas Armadas se conjugan con el pueblo”, por lo que “no pueden ser agredidas por ningún sector sin que esto implique agredir a las instituciones del Estado”.
La liviandad con que el Dr. Righi trataba el peligro terrorista es prueba cabal de la negligencia, tolerancia y complacencia del gobierno camporista, pues Santucho había sido clarísimo en la citada conferencia:
“La única solución es desarmar a las fuerzas armadas contrarrevolucionarias y que las milicias populares armadas asuman la defensa del gobierno popular” [11] .
También lo fueron Firmenich y Quieto cuando anunciaron que seguirían luchando “contra una bien nutrida lista de enemigos en la que incluyeron a “los traidores al Frente (Justicialista de Liberación) y al Movimiento, y a todos aquellos que conspiren contra el programa de liberación nacional”, a quienes “se los combatirá por todos los medios y en todos los terrenos necesarios, por la acción de las masas y por la acción armada tanto de masas como de comando”[12]
Interpretando que habían sido liberados sin ningún pacto o condición, poco después los guerrilleros reiniciaron la escalada terrorista que continuaría hasta fines de la década: el 12 de julio de l973 la guerrilla secuestró al industrial Carlos A. Pulenta; el seis de septiembre de l973 fue asaltado el Comando de Sanidad del Ejército; el 26. 9.73 fue asesinado el Secretario Gral de la C. G.T, José Rucci; el 11. 8.73 se intentó copar el Regimiento l7 de Catamarca; y el l9. 1.74 con el intento de copamiento a la guarnición del Ejército en Azul, el mismo Congreso que ocho meses antes había derogado toda la legislación represiva, se vió obligado a reimplantarla.-
Como prueba de la relación de causalidad entre la irresponsabilidad y tolerancia de los poderes del Estado y la acción terrorista, valga el siguiente testimonio escuchado en la Cámara de Diputados el 24 y 25. 1.74:
“Ésta Cámara, en aquella oportunidad, aprobó la derogación de las leyes represivas presionada por las manifestaciones callejeras alentadas por quienes habían triunfado en las elecciones de marzo y abril pasado; manifestaciones que integraban seguramente buena parte de las fuerzas que hoy están colocadas en la subversión…
Cabe preguntarse por qué hoy, después de casi un año de gobierno popular, subsiste, aun agravada, la violencia, que todos repudiamos…vemos que nuestro país se ha transformado en una nación en la que los hombres no pueden tener cuando salen de su casa para ir a trabajar y ganarse la vida, la seguridad de que volverán a ella enteros para reunirse con sus familiares”(Diputado Monsalve).-
La Cámara Federal en lo Penal, al condenar a los ex comandantes militares, remarcó los nefastos efectos de la amnistía:
“En l973, , por razones políticas que no corresponde a esta Cámara juzgar, se dictó la ley de amnistía 20. 508, en virtud de la cual obtuvieron su libertad un elevado número de delincuentes subversivos .-condenados por una justicia que se mostró eficaz para elucidar gran cantidad de los crímenes por ellos perpetrados-, cuyos efectos, apreciados con perspectiva histórica, lejos estuvieron de ser pacificadores” (“La sentencia”, T. II, Imprenta del Congreso de la Nación, l987, pág. 735).-
Ezeiza: Dice sobre la masacre Julián Licastro, hombre muy cercano a Perón y testigo privilegiado de aquellos días por haber viajado con aquél en el avión donde volvía al país [13]
“ Ezeiza es Cancha Rayada: un desastre que como aquel suceso histórico fue un combate en medio de la confusión. En este caso, fue un combate en la oscuridad ideológica y política, donde había algunos comandantes de ambos extremos. Para mí el antecedente de Ezeiza es el 25 de mayo. Porque no hay un orden público garantizado por la fuerza del Estado, sino un orden montonero, tanto en la Plaza de Mayo como en la Casa de Gobierno, que va a constituir un mal precedente para el regreso en Ezeiza. Porque ya antes del acto nos íbamos enterando que no iba a haber un operativo policial en regla y que iban a concurrir dos millones de personas…
. Por su parte Firmenich reconoce, y lo sigue diciendo después de treinta años, que había cinco mil compañeros armados, con armas cortas…La versión que nos llegó en ese momento era que se quería atentar contra Perón, que no había seguridad y que el General no debía ir a ese palco…;se iba a pelear con Perón arriba del palco, la posibilidad de qu éste saliera herido era muy grande. Después en los actos Perón aparecía protegido por un blindaje transparente..”
Gustavo Landívar[14], afirma que los sucesos de Ezeiza fueron producto de un plan que debidamente orquestado, estaba dirigido a terminar con la vida del anciano líder.
Dice en su obra: “el plan era obvio: asesinar a Perón durante el acto que se iba a realizar en las cercanías del Aereopuerto Internacional. Esto dejaría el camino despejado a la Tendencia Revolucionaria para la toma absoluta del poder, ya que Perón había mostrado que en realidad empleó al marxismo infiltrado en las filas de su movimiento con el único objeto de poder tomar el gobierno. Muerto Perón, los marxistas, con Cámpora a la cabeza, tendrían el control político absoluto en sus manos”
El responsable de la seguridad de Ezeiza, fue el Ministro del Interior Esteban Righi, a quien Perón recriminó en durísimos términos su ineptitud como lo relatan los siguientes libros:
“Apenas se encerraron en la oficina del futuro golpista Capellini, Perón criticó con dureza al ministro del interior. Righi no lo había olvidado veinte años después, cuando me relató sus vivencias de esa tarde: “Intenté darle mi versión de los hechos, pero no escuchaba razones…”
“Después que se retiraron los ministros y el Presidente, Perón recibió a Osinde y Norma Kennedy. Osinde le entregó a Daniel algunos documentos donde se acusaba al ministro del interior de ser el responsable de la catástrofe por no haber enviado “fuerzas de seguridad” a cuidar del “flanco Este” del palco y haber ordenado el “repliegue hacia el Mangrullo” de los efectivos policiales que sí estaban presentes en el “flanco Oeste”. Entre los documentos que cargaba en su portafolios el oficial de inteligencia había un memorándum de Ciro Ahumada, fechado el mismo 20 de junio, donde el socio de los argelinos contradecía (involuntariamente) ciertas afirmaciones de Osinde, admitiendo que habían sido hombres a sus órdenes los que habían hecho prisioneros en el bosque después del segundo tiroteo. Sin reconocer, claro, que los habían torturado después. Osinde no reparó en esa contradicción, sino en el remate del memo que le encantaba literariamente porque hablaba del “estúpido proceder” de Righi, cómplice “directo o indirecto” del “plan premeditado” (para asesinar a Perón) y definía al ministro del Interior como “un imberve”(sic) “al que le faltan precisamente el conocimiento de desiocho(sic) años de lucha dura y en todos los campos” en vez de “lectura superficial de textos académicos muy bien encuadernados”…A esas horas ya circulaban insistentes versiones sobre la inminente renuncia de Righi y su relevo por el Gral Iñiguez. En Diputados, el embate contra el ministro del Interior estuvo a cargo del diputado Rodolfo Arce, al que Cámpora había promovido. Arce también responsabilizó a Righi por “la toma de Villa Devoto y otras cárceles del país” y por las ocupaciones, que todavía no habían cesado, pero ya no constituían un problema….
Poco después de las nueve de la noche del 21 de junio supimos de qué lado estaba Juan Perón.”
Concluida la cita del libro de Bonasso, [15] es importante que los señores miembros del Tribunal se detengan en el discurso que Perón pronunció al día siguiente, cuyos párrafos revelan que conocía perfectamente el plan criminal en desarrollo por quienes encubiertos o desembozadamente actuaban:
Discurso de Juan Domingo Perón del 21. 06. 1973
“…
Conozco perfectamente lo que está ocurriendo en el país. Los que creen lo contrario se equivocan. Estamos viviendo las consecuencias de una posguerra civil que aunque desarrollada embozadamente no por eso ha dejadode existir, a lo que se suman las perversas intenciones de los factores ocultos que desde las sombras trabajan sin cesar tras designios no por inconfesables menos reales. Nadie puede pretender que todo esto cese de la noche a la mañana. Pero todos tenemos el deber ineludible de enfrentar activamente a esos enemigos si no queremos perecer en el infortunio de nuestra desaprensión e incapacidad culposa.
Los peronistas tenemos que retornar a la conducción de nuestro Movimiento, ponernos en marcha y neutralizar a los que pretenden deformarlo desde abajo y desde arriba. Nosotros somos justicialistas, levantamos una bandera tan distante de uno como de otro de los imperialismos dominantes…No hay nuevos rótulos que califiquen a nuestra doctrina y a nuestra ideología.
Los viejos peronistas lo sabemos. Tampoco lo ignoran nuestros muchachos que levantan banderas revolucionarias.
Los que pretextan lo inconfesable aunque cubran sus falsos designios con gritos engañosos o se empeñen en peleas descabelladas no pueden engañara nadie. Los que no comparten nuestras premisas si se subordinan a veredicto de las urnas tienen un camino honesto que seguir en la lucha que ha de ser para el bien y la grandeza de la patria. Los que ingenuamente piensan que pueden copar nuestro Movimiento o tomar el poder que el pueblo ha reconquistado se equivocan. Ninguna simulación o encubrimiento por ingeniosos que sean podrán engañar a un pueblo que ha sufrido lo que el nuestro y que está animado por una firme voluntad de vencer.
Por eso deseo advertir a los que tratan de infiltrarse en los estamentos populares o estatales que por ese camino van mal. Así aconsejo a todos ellos tomar el único camino genuinamente nacional; cumplir con nuestro deber de argentinos sin dobleces ni designios inconfesables. ..
La inoperancia en los momentos que tenemos que vivir es un crimen de lesa patria…
A los enemigos embozados y encubiertos o disimulados, les aconsejo que cesen en sus intentos porque cuando los pueblos agotan su paciencia suelen hacer tronar el escarmiento…”
La gravedad de los hechos precipitaron la renuncia de Cámpora siendo en septiembre de l973 Perón electo como Presidente por una inmensa mayoría. El plan criminal no se detuvo. Dos días después los Montoneros tiraron un cadáver sobre la mesa de negociaciones: el de José Ignacio Rucci– No querían la paz; trabajaban para el golpe de Estado diciendo: “Cuanto peor, mejor”.
No se ha equivocado Hugo Moyano al sostener que “los que asesinaron a Rucci mataron al General Perón”, ni al pedir que se cuente completa la historia juzgando a todos los que cometieron crímenes de lesa humanidad.
Existen fundadas sospechas de que el asesinato de Rucci fue planificado por el principal asesor del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Oscar Bidegain, y que autos oficiales trasladaron y retiraron el armamento en una evidente muestra de la acción de un Estado que facilita e instiga la acción terrorista.
El 17 de junio de l971, Rucci había expresado ante la Asamblea General de La Organización Internacional del Trabajo un juicio que sería premonitorio: “También deseamos alertar sobre las posibilidades de que un proceso de violencia emanado en nuestra Nación, puede ser detonante esperado largamente y el foco productor de un reguero sangriento de grandes proporciones en todo el continente americano”[16]
Con esta manifestación se enfrentó directamente con la guerrilla, quien el 25 de septiembre de l973 cometió el asesinato anticipado en pintadas callejeras: “Rucci traidor, a vos te va a pasar lo mismo que a Vandor”.
La operación fue planificada durante cuatro meses contando con el apoyo del gobierno de la provincia de Buenos Aires, según la investigación llevada a cabo por Ceferino Reato para su libro Operación Traviata.
Ataque al Regimiento de Azul:
Un nuevo eslabón del plan criminal habría de consumarse.
Dice sobre éste Licastro[17]: “Vivimos el intento de copamiento del regimiento de Azul por el ERP como una declaración de guerra a todos los argentinos e hice una comparación y repetición de conceptos sobre la muerte de Rucci. Un pronóstico de lo que iba a pasar, donde explicaba que una guerrilla que atacaba instituciones en forma extremista, tanto al sindicalismo de Rucci, al Ejército en Azul, iba a ser derrotada previo aislamiento y cada vez en una posición más impopular…Luego hay un discurso de Perón, donde se viste de uniforme para hacerlo, y es muy duro respecto al extremismo que se estaba dando por parte del ERP, que incluso a diferencia de montoneros no aceptaba nada del peronismo y consideraba que el gobierno de Perón era una mascarada que encubría la mayor represión social y política…”
Ante la afirmación del interlocutor Gasio que dice: — El hecho de Azul le costó la gobernación a Bidegain…, respondió Licastro:
“ …Perón pensó que habían ocurrido negligencias en el marco de la provincia de Buenos Aires en el aspecto de seguridad, y que en forma de omisión o comisión habían favorecido a la violencia. Un encadenamiento con casos como el de Azul, donde si hubiera habido un sistema de alerta, de seguridad combinado por una parte política y otra policial, no habría ocurrido un hecho de tanta audacia. En el ambiente de la época era muy difícil aceptar este tipo de secuestros, de ocupaciones, de robos de armas, de atentados de todo tipo, porque había una repercusión inmediata en el Ejército. Pienso que estuvieron especulando desde ya con la próxima muerte de Perón, porque esto operaba funcionalmente a favor del golpismo”
Reato, aporte el siguiente relato histórico:
“Perón fue desalojando a los montoneros de sus posiciones en el aparato estatal. La renuncia de Carcagno los dejó sin su principal aliado entre los militares; al mes siguiente, el l9 de enero de l974, el ataque del ERP al Regimiento de Caballería Blindada de Azúl le entregó en bandeja la cabeza del gobernador de Buenos Aires, Oscar Bidegain, un aliado de la Orga. Participaron setenta guerrilleros y fue la primera vez que la guerrilla urbana argentina operó con tanta gente y a tanta distancia de una gran ciudad. El objetivo del ERP era tomar unos quinientos fusiles para abastecer a su frente en Tucumán, pero no pudieron hacerlo aunque mataron al jefe del cuartel, el coronel Camilo Gay, a su esposa y a un soldado…El presidente Perón se calzó su traje de teniente general y se presentó por televisión a las 21. 08 del domingo 20 de enero para pronunciar sus palabras más duras desde el retorno a la Argentina””[18]
Las palabras de Perón ratifican que el gobierno de la provincia de Buenos Aires incurrió en terrorismo de Estado, al facilitar el accionar terrorista, tanto de Montoneros como del ERP, brindando el manto de impunidad y el apoyo logístico necesario para el desplazamiento de los guerrilleros. Dieciocho días antes habían sido asesinados Humberto y María Cristina Viola por miembros de la misma organización terrorista que atacó el regimiento de Azul.
Después de 35 años la respuesta del juez para una esposa y madre destrozada es que ya tuvo acceso a la justicia, conoció la verdad sobre como ocurrieron los hechos que perjudicaron a gran parte de su familia e incluso obtuvo una sentencia judicial condenatoria de sus autores materiales.
¿Qué más pretende?
Pretende que se juzgue a sus autores intelectuales; pretende que los que fueron condenados cumplan íntegramente su sentencia sin gozar de indultos o amnistías encubiertas inaceptables en crímenes de lesa humanidad; pretende que se juzgue a Fidel y Raúl Castro por haber entrenado y financiado a la guerrilla que actuó en el país; pretende que la justicie se vende los ojos ante las presiones del poder político; pretende que los jueces eduquen a los jóvenes en la verdad siendo rigurosos en el análisis de los hechos históricos; pretende que no se les mienta diciéndoles que el ERP jamás contó con apoyo de los estamentos estatales, cuando la renuncia del gobernador Bidegain se produjo precisamente por haber facilitado el accionar del E. R.P en el ataque la Regimiento de Azul.
Si no fue así, pueden explicarle los señores Camaristas por qué el Pte Perón habló al país en los siguientes términos:
“Me dirijo a todos los argentinos frente al bochornosos hecho que acaba de ocurrir en la provincia de Buenos Aires, en la localidad de Azul, donde una partida de asaltantes terroristas realizaron un golpe de mano, mediante el cual asesinaron al jefe de la unidad, coronel don Camilo Gay, y a su señora esposa, y luego de matar alevosamente a soldados y herir un oficial y suboficial, huyeron llevando como rehén al teniente coronel Jorge Ibarzábal.
Hechos de esta naturaleza evidencian elocuentemente el grado de peligrosidad y audacia de los grupos terroristas que viene operando en la provincia de Buenos Aires, ante una evidente desaprensión de sus autoridades. El gobierno del pueblo, respetuoso de la Constitución y la ley, hasta hoy ha venido observando una conducta retenida frente a estos desbordes que –reitero– nada pueden justificar en la situación que vive la República.
Tampoco, desde nuestro movimiento, hemos querido producir un enfrentamiento, desde que anhelamos la paz y propendemos a la unión y solidaridad de todos los argentinos, hoy ocupados en la reconstrucción y liberación nacional. Pero todo tiene un límite: tolerar por más tiempo hechos como el ocurrido en Azul, donde se ataca a una institución nacional con los más aleves procedimientos, está demostrando palmariamente que estamos en presencia de verdaderos enemigos de la patria, organizados para luchar contra el Estado, al que a la vez se infiltran con aviesos fines insurreccionales.
Nuestro Ejército, como el resto de nuestras Fuerzas Armadas que han demostrado su acatamiento a la Constitución y a la ley, en provecho de una constitucionalización, no merecen sino el agradecimiento del pueblo argentino, que frente a lo ocurrido debe sentirse herido en lo más profundo de su sentimiento patriótico.
Ya no se trata solo de grupos de delincuentes sino de una organización que, actuando con objetivos y dirección foránea, atacan al Estado y a sus instituciones, como medio de quebrantar la unidad del pueblo argentino y provocar un caos que impida la reconstrucción y la liberación en que estamos empeñados. Es la delincuencia asociada a un grupo de mercenarios que actúa mediante la simulación de móviles políticos tan inconfesables como inexplicables.
En consecuencia, ni el gobierno que ha recibido un mandato popular, claro y plebiscitario, ni el pueblo argentino, que ha demostrado con creces su deseo de pacificación y liberación, pueden permanecer inermes ante estos ataques, abiertos a su decisión soberana, y tolerar el abierto desafío a su autoridad, que pone en peligro la seguridad de la ciudadanía, cada día expuesta a la acción criminal de estas bandas de asaltantes.
No es por casualidad que estas acciones se produzcan en determinadas jurisdicciones; es indudable que ello obedece a una impunidad en que la desaprensión e incapacidad lo hacen posible. Por lo que sería aún peor si mediara como se sospecha una tolerancia culposa.
En consecuencia, el gobierno nacional en cumplimiento de su deber indeclinable, tomará de hoy en más las medidas pertinentes para atacar el mal en sus raíces echando mano a todo el poder de su autoridad y movilizando todos los medios necesarios.
El Movimiento Nacional Justicialista movilizará asimismo sus efectivos para ponerlos decididamente al servicio del orden y colaborar estrechamente con las autoridades empeñadas en defenderla.
Pido asimismo a todas las fuerzas políticas y al pueblo en general que tomen partida activa en la defensa de la república, que es la atacada en las actuales circunstancias.
Ya no se trata de contiendas políticas parciales, sino de poner coto a la acción criminal que atenta contra la existencia misma de la patria y sus instituciones y que es preciso destruir antes que nuestra debilidad produzca males que puedan llegar a ser irreparables en el futuro.
Pido igualmente a los compañeros trabajadores una participación activa en la labor defensiva de sus organizadores, que tanto ha costado llevarlas al momento actual de su magnifico funcionamiento. Esas organizaciones son también objeto de la mirada codiciosa de estos elementos, muchas veces disfrazados de dirigentes. Cada trabajador tiene un poco de responsabilidad en esa defensa, y espero confiado porque los conozco, que la sabrán defender como lo han hecho en todas las ocasiones.
Aniquilar cuanto antes este terrorismo criminal es una tarea que compete a todos los que pretendemos una patria justa, libre y soberana, lo que nos obliga perentoriamente a movilizarnos en su defensa y empeñarnos decididamente en la lucha a que dé lugar. Sin ello, ni la reconstrucción nacional ni la liberación serán posibles.
Yo he aceptado el gobierno como un sacrificio patriótico y porque he pensado que podría ser útil a la república; si un día llegara a persuadirme que el pueblo argentino no me acompaña en ese sacrificio no permanecería un solo día en el gobierno. Entre las pruebas que he de imponer al pueblo es esta lucha.
Será, pues, la actitud de todos la que me impondrá mi futura conducta; ha pasado la hora de gritar Perón, ha llegado la hora de defenderlo.”
¿Por qué el juez quiere convencerla de que “ni la organización E. R.P ni sus miembros formaban parte del Estado, ni mantenían ninguna dependencia con el Estado que evidenciara la característica básica de haberse convertido en una maquinaria perversa de persecución sistemática y organizada de un grupo de ciudadanos, desviándose en su fin principal de promover el bien común y la convivencia pacífica de la sociedad” cuando quien presidía el país sostuvo entonces todo lo contrario?
¿A quién debe creerle?
¿Al entonces Presidente de la Nación o a un juez que debe juzgar en épocas donde el Presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, Dr. Ricardo Recondo, alerta al país que se “busca sojuzgar al Poder Judicial a los intereses políticos” –
¿No implica una evidente muestra de terrorismo de Estado que el presidente de la República dijera: “Hechos de esta naturaleza evidencian elocuentemente el grado de peligrosidad y audacia de los grupos terroristas que vienen operando en la provincia de Buenos Aires ante la evidente desaprensión de sus autoridades”?
¿Por qué le dice que el ERP no tenía gente infiltrada en el Estado argentino, cuando Perón expresó todo lo contrario: “Estamos en presencia de verdaderos enemigos de la Patria, organizados para luchar en fuerza contra el Estado, al que a la vez infiltran con aviesos fines insurreccionales”?
¿Por qué sostiene que el Estado no toleró ni facilitó el accionar y la impunidad de la guerrilla, cuando nuevamente Perón lo desmiente desde su discurso: “No es por casualidad que estas acciones se produzcan en determinadas jurisdicciones. Es indudable que ello obedece a una impunidad en la que la desaprensión e incapacidad lo hacen posible, o lo que sería peor, si mediara, como se sospecha, una tolerancia culposa…” ?
¿Por qué se niega a investigar la responsabilidad del gobierno cubano, cuando Perón denunció sin medias tintas que la banda terrorista actuaba con objetivos y dirección foránea?
¿Por qué disminuye la extrema gravedad del accionar del ERP, cuando el líder peronista los calificó de “verdaderos enemigos de la patria” que “atacan al Estado y a sus instituciones, como medio de quebrantar la unidad del pueblo argentino y provocar un caos?
¿Si no era gravísimo el ataque, por qué Perón sostuvo que la acción criminal atentaba “contra la existencia misma de la patria y sus instituciones” convocando convocó al pueblo y a la dirigencia política, sin distinción de ideologías, a “ que tomen partida activa en la defensa de la república, que es la atacada en las actuales circunstancias.?
¿Por qué se niega a investigar la responsabilidad del gobierno cubano, cuando Perón denunció sin medias tintas que la banda terrorista actuaba con objetivos y dirección foránea?
¿Por qué no escucha a Fidel Castro ufanarse de que “en el único lugar donde no intentamos promover la revolución fue en México. En el resto, sin excepción, lo intentamos”?
¿No le basta la entrevista de Gorriarán Merlo con Juan Carrá, publicada el Página 12 el 16. 8.06, donde admitimosa fin de julio, principios de agosto del ’71, viajamos Santucho y yo a Cuba y establecemos relaciones formales con el Partido Comunista de Cuba y con Cuba. En ese viaje arreglamos por primera vez para unos treinta y pico de compañeros que fueran a entrenar por algunos meses en táctica guerrillera, urbana, rural.?
A los jóvenes hay que hablarles desde la historia, no a través de los paisajes de la “memoria” que ha llegado al extremo de borrar del prólogo del “NUNCA MÁS” los párrafos que denunciaban que el país fue también asolado por el terrorismo guerrillero.
No han podido, empero, modificar los considerandos de la sentencia dictada por la Cámara Federal en el juicio a los comandantes, la cual debe leerse porque, lamentablemente, es conocida por la condena y no por el análisis de los hechos.
Y los hechos han sido descriptos de manera contundente dando de cuenta de contexto en que se desarrolló la guerra revolucionaria.
Veamos algunos párrafos:
SENTENCIA A LOS COMANDANTES
“La actividad a que se hace referencia se desarrolló con intensidad, progresiva y alcanzó su momento culminante a mediados de la década ya que las bandas existentes, dotadas de un número creciente de efectivos, de mejor organización y mayores recursos financieros, multiplicaron su accionar y produjeron, en el lapso posterior a la instauración del gobierno constitucional, la mayor parte de los hechos delictivos registrados estadísticamente para todo el período analizado.”
CAPITULO V (Cuestiones de hecho Nros. 8 y 22)
“El objetivo último de esta actividad fue la toma del poder político por parte de las organizaciones terroristas, algunas de las cuales incluso intentó, como paso previo, a través de los asentamientos en las zonas rurales de Tucumán ya mencionados, la obtención del dominio sobre un territorio, a fin de ser reconocida como beligerante por la comunidad internacional.”
“… dentro y fuera de la guerra suele presentarse no sólo una necesidad terrible, sino una necesidad “terribilísima”. Situaciones en las que existe un peligro actual de absoluta inminencia o un mal gravísimo que ya se está produciendo y que es necesario evitar o detener. En esas especiales circunstancias aparece el derecho penal militar arbitrando los recursos de la legislación por bandos y la pena de muerte.
Conforme el artículo 133 del Código de Justicia Militar la posibilidad de dictar bandos, fuera de la guerra, para el supuesto de conmoción interior, aparecía consagrada en tanto una necesidad terribilísima las justifique
CAPITULO VIII: (Cuestiones de hecho Nros. 17, 18, 31, 32, 34, 35, 39, 40 y complementarias aportadas por las defensas).
La gravedad de la situación en 1975, debido a la frecuencia y extensión geográfica de los hechos terroristas, constituyó una amenaza para la vida normal de la Nación, estimando el gobierno nacional que los organismos policiales y de seguridad resultaban incapaces para prevenir tales hechos. Ello motivó que se dictara una legislación especial para prevención y represión del fenómeno, debidamente complementada a través de reglamentaciones militares.
CAPÍTULO S E X T O
a. 1) La situación preexistente al 24 de marzo de 1976.
Ya ha quedado suficientemente demostrado, al punto de caracterizarlo como un hecho notorio, que ese fenómeno delictivo asoló al país desde la década de 1960, generando un temor cada vez más creciente. en la población, al par que una grave preocupación en las autoridades.
También está fuera de discusión que a partir de la década de 1970 el terrorismo se agudizó en forma gravísima, lo que se manifestó a través de los métodos empleados por los insurgentes; por su cantidad; por su estructura militar; por su capacidad ofensiva; por su poder de fuego; por los recursos económicos con que contaban provenientes de la comisión de robos, secuestros extorsivos y variada gama de delitos económicos; por su infraestructura operativa y de comunicaciones; la organización celular que adoptaron como modo de lograr la impunidad; por el uso de la sorpresa en los atentados irracionalmente indiscriminados; la capacidad para interceptar medios masivos de comunicación; tomar dependencias policiales y asaltar unidades militares.
En suma, se tiene por acreditado que la subversión terrorista puso una condición sin la cual los hechos que hoy son objeto de juzgamiento posiblemente no se hubieran producido.
Además, el Tribunal también admite que esos episodios constituyeron una agresión contra la sociedad argentina y el Estado, emprendida sin derecho, y que éste debía reaccionar para evitar que su crecimiento pusiera en peligro la estabilidad de las instituciones asentadas en una filosofía cuya síntesis, imposible de mejorar, se halla expuesta en la Constitución Nacional.
a. 3) La legítima defensa.
Es manifiestamente claro que ni el Estado ni la sociedad provocaron de manera suficiente la agresión subversiva. Ello es un hecho notorio que se desprende de la circunstancia de que la subversión terrorista en momento alguno señaló la existencia de situaciones sociales o políticas de tal entidad que pudiera determinar su actividad disolvente.
“… En consideración a los múltiples antecedentes acopiados en este proceso, especialmente documentación secuestrada, y a las características que asumió el fenómeno terrorista en la República Argentina, cabe concluir que dentro de los criterios clasificatorios que se vienen de expresar, éste se correspondió con el concepto de guerra revolucionaria. En cuanto al grado de desarrollo por ella alcanzado, el informe del Estado Mayor General del Ejército concluye en que llegó a la creación de zonas dominadas.”
“En l973, por razones políticas que no corresponde a esta Cámara juzgar, se dictó la ley de amnistía 20. 508, en virtud de la cual obtuvieron su libertad un elevado número de delincuentes subversivos .-condenados por una justicia que se mostró eficaz para elucidar gran cantidad de los crímenes por ellos perpetrados-, cuyos efectos, apreciados con perspectiva histórica, lejos estuvieron de ser pacificadores” (“La sentencia”, T. II, Imprenta del Congreso de la Nación, l987, pág. 735).-
Finalmente Jorge Massetti (h), descendiente directo de Jorge Masetti, lugarteniente del Che Guevara: [19], describió como poços los alcances del plan criminal:
“Hoy puedo afirmar que por suerte no obtuvimos la victoria, porque de haber sido así, teniendo en cuenta nuestra formación y el grado de dependencia con Cuba, hubiéramos ahogado el continente en una barbarie generalizada. Una de nuestras consignas era hacer de la cordillera de los Andes la Sierra Maestra de América Latina, donde, primero, hubiéramos fusilado a los militares, después a los opositores, y luego a los compañeros que se opusieran a nuestro autoritarismo; y soy consciente de yo hubiera actuado de esa forma”
V. INCUMPLIMIENTO DE LAS OBLIGACIONES INTERNACIONALES DEL ESTADO ARGENTINO:
La Corte Interamericana de Derechos Humanos en la causa “ALMONACID”, a la par de determinar que ya en l973 existía amplia evidencia para concluir que el asesinato ejecutado en un contexto de ataque generalizado o sistemático contra sectores de la población civil, era violatoria de una norma imperativa del derecho internacional, recordó que los Estados partes no debían adoptar medidas legislativas ni tomar medidas de otra que puedan menoscabar las obligaciones internacionales que hayan contraído con respecto a la identificación, la detención, la extradición y el castigo de los culpables de crímenes de guerra o de crímenes de lesa humanidad .
El dictado de la Resolución nº 158 de la PGN compromete la responsabilidad internacional del Estado argentino, pues constituye un artilugio para impedir el juzgamiento llegándose al extremo de manipular la jurisprudencia internacional como ha sido fundadamente denunciado por el jurista Carlos Manfroni, probando mediante el análisis del párrafo 655 del fallo dictado por el Tribunal para la ex Yugoeslavia en el caso “TADIC” que los requisitos de que la organización terrorista tenga control del territorio o se mueva libremente en él no han sido exigidos por dicho tribunal.
En efecto el párrafo 655 expresa:
: “Por tanto, de acuerdo con la Comisión de Derecho Internacional, los actos ya no tienen que ser dirigidos o instigados por un grupo en permanente control de un territorio…; actores no estatales pueden ser también posibles autores de crímenes de lesa humanidad”.
El Dr Emilio Cárdenas, en su artículo “ LOS “CRÍMENES DE GUERRA” Y LA RESOLUCIÓN DE LA PROCURACIÓN GENERAL DE LA NACIÓN “PGN 158/07”.[20] rebate la afirmación del Procurador respecto a que los “los hechos que “damnificaron” al Teniente Coronel Argentino Del Valle Larrabure “no pueden considerarse crímenes contra la humanidad, en tanto esa categoría de delitos, a la fecha de comisión de los acontecimientos del caso, estaba formulada sólo para ilícitos cometidos por el Estado o por organizaciones vinculadas a él”, acotando que con la particular “visión” de la Procuración presumiblemente deberían archivarse los procesos en marcha contra Charles Taylor, por la responsabilidad que le puede corresponder en los crímenes de guerra cometidos en Sierra Leone en los 80 y 90, o contra Joseph Kony y los líderes de la guerrilla del llamado “Ejército de Resistencia del Señor”, que asolara el norte de Uganda por muchos años. [21] Y algunos otros, de salvajismo semejante. Lo que resulta inaceptable.
Recuerda que desde l949 rigen las Convenciones de Ginebra de l949 que sintetizan la costumbre internacional aceptada en la materia, que ha sido reconocida desde hace décadas por la comunidad internacional y ha estado prevaleciente desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Lo antedicho ha sido confirmado, por ejemplo, por la visión de la Corte Internacional de Justicia en el caso “Nicaragua”, que fuera decidido en 1986, en el que sostuvo que los “Contras” estaban –también ellos– obligados a respetar a los civiles inocentes durante el conflicto armado interno que afectó a ese país, en función de las Convenciones de Ginebra de 1949.
También ha sido el criterio de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, exteriorizado en el caso “La Tablada”, en 1997 [22] y la opinión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, expresada en numerosas resoluciones que han instado a sus Estados Miembros, desde 1968, a respetar la Cláusula 3 común de las Convenciones de Ginebra, tanto en los conflictos internacionales, como en los internos. Este es el caso, por ejemplo, de las Resoluciones 2383/XXIII; 2508/XXIV; 2547/XXIV; 2796/XXVI; 2707/XV; y 2795/XXVI. [23]
Cabe agregar que la Cruz Roja Internacional ha considerado, por años, a las Convenciones de Ginebra como a una suerte de codificación de la costumbre internacional aceptada por la comunidad de las naciones.
El Artículo común 3 de las mismas, que es concretamente el que asegura que la dignidad de las personas sea respetada en los conflictos armados, prescribe que no se puede atacar, ni atentar, contra los civiles inocentes en ningún tipo de conflicto armado. Tanto en los internacionales como en los internos, por igual. [24]
Según el mismo: “En caso de conflicto armado interno sin carácter internacional que surja en el territorio de una de las Partes contratantes, cada una de las contendientes tendrá obligación de aplicar por lo menos las disposiciones siguientes: 1. Las personas que no participen directamente en las hostilidades, incluso los miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y las personas que hayan quedado fuera de combate por enfermedad, heridas, detención o por cualquier otra causa, serán tratadas en todas circunstancias, con humanidad, sin distingo alguno de carácter desfavorable basado en la raza, color, la religión o las creencias, el sexo, el nacimiento o la fortuna, o cualquier otro criterio análogo. A tal efecto: están y quedan prohibidos en todo tiempo y lugar, respecto de las personas arriba aludidas: a) los atentados a la vida y a la integridad corporal, especialmente el homicidio en todas sus formas, las mutilaciones, los tratos crueles, torturas y suplicios; b) la toma de rehenes; c) los atentados a la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes; y d) las condenas dictadas y las ejecuciones efectuadas sin juicio previo por un tribunal regularmente constituido y dotado de las garantías judiciales reconocidas como indispensables por los pueblos civilizados”.
La protección absoluta a los civiles inocentes es entonces la piedra angular o fundamental del derecho humanitario internacional y su violación genera –siempre– responsabilidad individual.[25] Los civiles no pueden, bajo ninguna circunstancia, ser objeto de ataques u atentados.[26] Nunca.[27]- concluye Cárdenas.
Ello demuestra que el juez se ha equivocado al afirmar que la Resolución 158/08 se ajustan a derecho, incumpliendo la obligación de ajustar sus fallos a la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
María Cristina y Maria Fernanda Viola eran civiles inocentes, libres de toda culpa, aunque se resista a verlo.
¿Cómo puede sostener que tales actos se ajustan a derecho si ya en la década del 40 fue condenado FRIEDERICH FLICK, industrial alemán que, poco después de finalizada la segunda guerra mundial, fue juzgado por las autoridades de EEUU bajo la ley del “Control Council Law 10” de diciembre de l945.”? [28]
Los jueces, haciendo referencia a los casos conocidos como “the Subsequent Nuremebrg Trials” de los casos militares juzgados en Nuremberg por el Tribunal Militar Internacional de Nuremeberg (IMT) establecieron entonces que los crímenes juzgados de lesa humanidad cuando los comete un oficial del gobierno, son criminales igualmente cuando son realizados por un particular. La diferencia se centra sólo en la magnitud no en la cualidad. Destacaron que la aplicación de la ley internacional a los individuos no era una novedad. Y concluyeron: no hay justificación para limitar la responsabilidad a los agentes estatales.
Como prueba de sus afirmaciones citaron la obra: ” The Nurenberg Trial and Aggressive War by Sheldon Glueck, ch. V, pp. 60–67, ” y los casos en ella analizados a los que brevitates causae nos remitimos.
El antecedente FRIEDERICH FLICK pone en evidencia la necesidad de anular la sentencia apelada en la medida que recurre a artilugios para dejar impunes los crímenes de lesa humanidad, con lo cual viola los Considerandos 106, 110, 114 del fallo “ALMONACID”, y las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones que, desde l945han sostenido que los responsables de tales actos deben ser sancionados.
El Estado Argentino está incumpliendo el deber inequívoco de procesar fijado nítidamente en el antecedente “MARTIC”.
Su tesis se derrumba, a poco que se lea las conclusiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en la causa “ABELLA” donde se dijo:
“que los actos violentos que ocurrieron en el cuartel de La Tablada los días 23 y 24de enero de 1989, no pueden ser correctamente caracterizados como una situación de disturbios internos”, por cuanto, los sucesos acaecidos “sed iferencian de las situaciones mencionadas, porque las acciones emprendidas por los atacantes fueron actos hostiles concertados, de los cuales participaron directamente fuerzas armadas del gobierno, y por la naturaleza y grado de violencia de los hechos en cuestión. Más concretamente, los incursores participaron en un ataque armado que fue cuidadosamente planificado, coordinado y ejecutado, una operación militar contra un objetivo militar característico: un cuartel. El oficial a cargo del cuartel de la Tablada procuró, como era su deber, rechazar el ataque; y el Presidente Alfonsín, enel ejercicio de sus facultades constitucionales de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, ordenó que se iniciara una acción militar para recuperar el cuartel y someter a los atacantes”.
Por lo tanto, la Comisión concluyó que el choque violento entre los atacantes y los miembros de lasfuerzas armadas argentinas, a pesar de su corta duración, activó la aplicación de las disposiciones del artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra, así como de otras normas relevantes para la conducción de conflictos internos (ver puntos 154/156).”
VI. ATAQUE CONTRA LOS NIÑOS:
María Cristina y María Fernanda Viola no fueron acribilladas involuntariamente. Las actuaciones judiciales demuestran que la familia fue seguida desde que salieron de su vivienda, teniendo los asesinos cabal conciencia de quiénes estaban en el auto.
No fue un daño colateral. Fue premeditado. Poco tiempo antes de este cobarde atentado el gobierno nacional dictó el decreto 1368/74 decretando el estado de sitio.
En sus considerandos se lee:
“Que las medidas adoptadas hasta el momento por el Gobierno Nacional para que los elementos de la subversión depongan su actitud y se integren a la reconstrucción nacional; y que las reiteradas expresiones de repudio y recomendaciones que en igual sentido hicieron las instituciones y sectores del país políticos, religiosos, económicos y social lejos de hallar eco, se agravan con las amenazas dirigidas, también ahora, contra niños de edad escolar, y “CONSIDERANDO: Que es deber esencial del Estado Nacional Argentino preservar la vida, la tranquilidad y el bienestar de todos los hogares;
Que ejerciendo la plenitud de su poder el Estado Nacional Argentino debe, con toda energía, erradicar expresiones de una barbarie patológica que se ha desatado como forma de un plan terrorista aleve y criminal contra la Nación toda;”
En pos de descubrir qué valor tenía la vida para los guerrilleros argentinos, recomiendo a V. E leer el documento “Ante la crisis del partido. Reflexiones críticas y una propuesta de superación..” aportado por la Fiscal Pombo en la causa “Soldati”
Fue suscripto por Miguel Bonasso y otros montoneros, el 4. 12. 79, en ocasión de planificarse el atentado donde Guillermo W Klein y sus familia salvaron su vida por milagro.
Discutíase entonces si era lícito matar también a los hijos del funcionario.
El documento expresa:
“si nuestro objetivo era matar a toda la familia, implica un grave error de concepción porque no podemos actuar como agente sustitutivo del odio de clase. Cuando ese odio se exprese a nivel masivo pasará lo que tenga que pasar, pero serán las masas las que lo decidan o ejecuten…”.-
Las palabras, anticipan un genocidio diciendo entrelíneas: “no los matemos ahora nosotros; dejemos que después los maten las masas”.
Quienes enfrentan el dilema moral de fallar conforme a la memoria o a la historia, de consentir o condenar los fundamentos morales del terrorismo, no deberían pasar por alto estas palabras, que revelan el valor que la vida de los niños tenía para los guerrilleros.
No pensaban secuestrar ilegalmente a los niños para dárselos a terceros; pensaban matarlos. Sólo discutían quién habría de hacerlo.
Por algo Ernesto Sábato escribió en l981 el artículo títulado “Violencia y derechos humanos”, advirtiendo que “no debe confundirse la violencia históricamente legítima como la de l8l0, con la del terrorismo que llega hasta la muerte de niños inocentes…No hay por desdicha un solo ejemplo para demostrar lo contrario. Innumerables fuimos los que apoyamos la lucha del milenario pueblo vietnamita para liberarse de las potencias imperiales que lo subyugaban; y fuimos también innumerables los que tuvimos que denunciar luego el horrible genocidio cometido, con centenares de miles de muertos en las cárceles o lanzados al mar, entre ellos miles de chiquitos que así murieron por sed, por inanición o por enfermedad. Chiquitos, claro, inocentes de cualquier crimen. Debo confesar que nunca creí que hombres instruidos por Ho Chi Minh pudiesen llegar a semejante espanto. Pero es ya evidente que la izquierda totalitaria termina siempre de la misma manera: en Rusia o en Vietnam, en Camboya o en Cuba”.
VII. VIOLACIÓN DE LA AUTONOMÍA Y DERECHOS DE LA PARTE QUERELLANTE:
Corresponde finalmente hacer lugar al recurso de apelación por cuanto ha violado la garantía del debido proceso ignorando, lisa y llanamente, los derechos que la Corte Suprema de Justicia reconoció a la parte querellante en la causa “Santillán, Francisco Agustín s/ recurso de casación”.
El Alto Tribunal sostuvo entonces que “la exigencia de acusación, como forma sustancial en todo proceso penal, salvaguarda la defensa en juicio del justiciable, sin que tal requisito tenga otro alcance que el antes expuesto o contenga distingo alguno respecto del carácter público o privado de quien la formula”
“todo aquel a quien la ley reconoce personería para actuar en juicio en defensa de sus derechos está amparado por la garantía del debido proceso legal consagrada por el art. 18 de la Constitución Nacional, que asegura a todos los litigantes por igual el derecho a obtener una sentencia fundada previo juicio llevado en legal forma (Fallos: 268: 266).
Interpretando los alcances de este fallo la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal, sala VII, in re “MASOLA”(24. 5.2006) señaló:
“el derecho de las víctimas a una investigación judicial mal podría ser garantizado si sus pretensiones no pueden ser oídas por un juez competente con anterioridad al juicio, “ya que es evidente que la conclusión del sumario en la etapa instructoria impide su análisis en el debate, cercenándose de este modo, y bajo un pretexto meramente formal, la garantía aludida” (del mentado fallo dictado en “Bayo Hanza”).
“el derecho a una tutela judicial efectiva…requiere para su efectiva materialización el reconocimiento de la posibilidad de dar curso a una investigación judicial, aun en forma autónoma, sin perjuicio del control de razonabilidad y pertinencia a que pueda estar sujeta dicha petición” (Cámara Criminal y Correccional Federal, Sala I, causa “H., T.”, del 1-9-2005, LA LEY, Supl. Penal, 2006/02/28).
VIII.- 6. NE BIS IN IDEM:
No es verdad que la pretensión de mi representada viola la garantía constitucional que impide juzgar dos veces por un mismo hecho a una persona.
Por un lado han quedado muchos autores morales o materiales sin juzgar.
A fs 1002, al votar el Dr. Marcos Herrera, dijo:
“Que finalmente, el reducido número de procesados en esta causa, posible y lógicamente no son los únicos que participaron é intervinieron, sino que hay otros guerrilleros pertenecientes al ERP, que inmediatamente después de intervenir en los hechos, volvieron a sus escondites en el cerro que conocían palmo a palmo, y de esta manera lograron fugar y quizás muchos de ellos lograron salir fuera del país, y también muchos de ellos fueron además co– autores ó verdaderos “autores morales”, y sólo se procesaron a los que la Policía Federal logró individualizarlos y detenerlos”.
No hubo la intención real de someterlos a la acción de la justicia, pues en tal caso se hubieran instado reiteradas órdenes de captura nacional e internacional.
Así se dejaron pasar los años procurando que el delito prescribiera.
Sin embargo, al aparecer nuevos hechos o pruebas aportados por la pretensa querellante para tipificar el delito como crimen de lesa humanidad, la investigación puede ser reabierta tal como expresamente lo ha admitido la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los autos “‘Mazzeo, Julio Lilo y otros s/ rec. de casación e inconstitucionalidad’.
Los condenados en la causa, no lo fueron por crímenes de lesa humanidad, siendo por tanto aplicable los principios de larga data receptados por el Estatuto del Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia, el art. 9 de Statute of the Internacional Tribunal of the Ruanda, y el mismo artículo de The Princeton Principles on Universal Jurisdiction, que posibilitan que la persona que ha sido juzgada ante un tribunal nacional por actos que constituyan serias violaciones al derecho internacional humanitario, pueden ser subsecuentemente juzgados por el tribunal internacional cuando los actos por los cuales ha sido juzgado fueron calificados como delitos comunes, o cuando el proceso ante el tribunal nacional no fue imparcial o independiente y fue preparado para proteger al acusado de su responsabilidad internacional o la investigación no fue diligente
El Estatuto del Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia, expresa que la persona que ha sido juzgada ante un tribunal nacional por actos que constituyan serias violaciones al derecho internacional humanitario, puede ser subsecuentemente juzgado por el tribunal internacional cuando los actos por los cuales ha sido juzgado fueron calificados como delitos comunes, o cuando el proceso ante el tribunal nacional no fue imparcial o independiente y fue preparado para proteger al acusado de su responsabilidad internacional o la investigación no fue diligente.
En nuestro caso se los ha incorrectamente beneficiado por la ley 23. 070 que es inconstitucional no sólo por cuanto conmuta penas a quienes han sido responsables de crímenes de lesa humanidad, sino además porque se dictó en violación a los límites constitucionales que impiden al Congreso conmutar penas.
IX ¿QUÉ SON MIS HIJAS PARA UDS?
Al comenzar este informe señalé que la cuestión central que habríamos de debatir era la actitud de los argentinos frente a la verdad; el rol de la autoridad para educar en la verdad, para extirpar las raíces profundas del mal.
Hemos visto como aquélla ha sido mantenida bajo presión en esta causa.
Hoy, frente a Uds, . ha comenzado a emerger.
Un ilustre tucumano: Juan Bautista Alberdi, advirtió en su hora que la justicia podía servir de instrumento del crimen y que nada lo demostraba mejor que la guerra misma.
La Cámara Federal admitió en el juicio a los comandantes que en la década del 70 Argentina vivió una guerra revolucionaria, pero algunos fiscales y jueces lo niegan para no otorgar a las víctimas de la guerrilla la protección que el derecho humanitario internacional les reconoce.
No todos los miembros de los poderes públicos tienen la aguda conciencia moral de François Mitterand quien, sabiéndose enfermo de cáncer, y pese al gran poder que detentaba como presidente de Francia, fue al encuentro de Jean Guitton para que le hablara de su Dios, para que le explicara qué es el juicio final.
La respuesta del eminente filósofo católico fue tan directa como lacerante: “cesar de justificarse, dejar caer las máscaras”.
Guitton pensaba que el juicio final no se improvisa, lo vamos preparando con nuestros actos de toda la vida, con las máscaras que podemos colocarnos para ocultar lo que verdaderamente pensamos.
Ignoro, señores Camaristas, si Uds tienen o no fe, pero sé que, como yo, son seres infinitos que habrán de enfrentar la hora inexorable de la muerte; una hora donde, a rostro descubierto, ingresaremos a la profundidad de nuestras conciencias para rendir cuentas de nuestra vida.
Y en nuestras vidas de jueces o abogados, ésta no es una causa más. Como en pocas oportunidades se enfrentan en este proceso opciones dramáticas. Debe optarse entre la conveniencia o los valores, la justicia o la política, el coraje o la cobardía.
Hoy se cumplen treinta y cinco años de aquel horroroso atentado. Pido al Tribunal que regresemos por un instante en el tiempo.
Es el primero de diciembre de l974. Fervientes discípulos del Che acechan a la familia Viola desde que partiera de su casa. Ven a las niñas que juegan en el asiento trasero, vigilan que las calles estén cortadas para asegurarles la retirada. El auto se detiene, no el odio. Baja una mujer embarazada de cinco meses. Disparan el primer escopetazo. Lo hacen desde atrás, a traición, destrozando la pequeña cabecita de María Cristina e hiriendo gravemente a María Fernanda y a su padre que, herido en la base del pulmón izquierdo, desciende, enfrentándolos.
Cae al ser nuevamente herido. Los asesinos se acercan. No los detienen los gritos desesperados de una madre y esposa que ve como su familia es destrozada en instantes. Son fieles discípulos del Che Guevara. Como él lo quería los embriaga un odio intransigente al enemigo. Se han convertido en efectivas, violentas, selectivas y frías máquinas de matar.
Uno remata a Humberto Viola, con un tiro a la cabeza no sin antes clavar en su viuda una mirada sádica, fría, aquélla que no ha podido olvidar en su vida., como tampoco su madre ha podido olvidar que al alzar a María Cristina con sus brazos de abuela el agujero de la cabeza cubrió su pecho.
Miremos desde la profundidad de nuestras conciencias este instante de horror, y preguntémosnos:
¿QUÉ SON ESAS NIÑAS PARA NOSOTROS?
¿OBJETOS SIN VALOR A ACRIBILLAR O SERES CON LOS MISMOS DERECHOS HUMANOS?.
Y LOS QUE DISPARAN A MANSALVA. ¿QUÉ SON?
¿JÓVENES IDEALISTAS?
¿ACASO HAN CONSTRUIDO UN MUNDO MEJOR AL LLEGAR AL PODER?
¿ACASO HAN DISMINUIDO LA POBREZA Y LA INDIGENCIA?
¿ACASO HAN DENUNCIADO LOS COTIDIANOS HECHOS DE CORRUPCIÓN QUE AVEREGUENZAN A LA PATRIA?
¿PARA ESO MATARON A MI PADRE?- les ha preguntado Arturo Larrabure desde su dolor de hijo.
¿PARA ESO MATARON EN ESTA TIERRA TUCUMANA AL ING. JOSÉ MARÍA PAZ?
Hay dos maneras de responder estas preguntas: con memoria literal o con memoria ejemplar.
Quienes actúan con memoria literal alegan que son hechos del pasado, no vale la pena arriesgarse por ellos. Mejor es callar para evitar todo peligro.
Gravísimo error. No son hechos del pasado sino del presente. En el año 2002 Hebe de Bonafini, desde la Universidad de las Madres, arengó a los jóvenes a prepararse para tomar las armas.
Dijo entonces:
“Nuestros hijos amaban la revolución. Muchos habían viajado a Cuba. Se hicieron marxistas, la mayoría. Algunos en la lucha armada, y otros en la lucha ideológica, de educación, de formación de preparación…¡Cuba demuestra que SE PUEDE, que el socialismo es posible! Todavía acá nos falta mucho. Porque cuando hablamos de socialismo, hablamos de socialismo revolucionario, no de un socialismo de partido, para ir atrás de todos estos bandidos que se están uniendo, juntando, rejuntando…; todo esto que se arma, que es una basura total…”
“Las Madres…sentimos que somos el puente entre nuestros hijos y ustedes;…desde l986 venimos hablando de revolución, de marxismo…primero más tímidamente y después ya más “lanzadas”…
¡SOCIALISMO O MUERTE! Es una consigna que cada vez me gusta más…Tal vez el otro paso luego sea ¡PATRIA O MUERTE”, pero primero creo que tenemos que empezar a levantar ésta.
Cuesta. Duele. La gente dice: “ay, pero las armas… ¡Caramba!, con zapallitos no vamos a poder hacer la revolución.
No sé cuanto tiempo va a pasar hasta que la revolución sea verdad.
¡Pero nos tenemos que hacer revolucionarios!
Decía un compañero colombiano: “un combatiente se prepara en tres meses, pero un revolucionario necesita años para prepararse”, para después llegar a lo mejor, a ser el combatiente.
Entonces, ¡preparémosnos para ser revolucionarios! ¿Ustedes vieron como hace la Iglesia, que tiene mucho poder? Se preparan para tomar la comunión, se preparan para casarse, se preparan para que los bendigan, ¡se preparan para un montón de cosas! Y yo los respeto, pero nosotros también tenemos que aprender a prepararnos.
¡A prepararnos para ser revolucionarios, a prepararnos para armar el socialismo, a prepararnos para hablar de combate! Y a prepararnos, también, para usar las armas si alguna vez es necesario”.[29]
No es un hecho aislado lo dicho por Bonafini. Es fruto de una estrategia deliberada, destinada a cambiar la cultura de la sociedad, a imponer una nueva hegemonía.
Una estrategia gramsciana que ha llegado al extremo, en octubre pasado de de organizar en el patio cívico del monumento a la Bandera y como parte de los actos por el Bicentenario que lleva adelante el Centro Cultural Parque España, una muestra fotográfica mediante la cual se pretendía equiparar la figura del Gral Manuel Belgrano, con la del líder del ERP Mario Roberto Santucho.[30]
Nadie mejor que los tucumanos para saber que un abismo separa al héroe de la batalla de Tucumán, que con singular coraje enfrentó al ejército realista que lo doblaba en poderío, “ganado una batalla contra toda probabilidad y contra la voluntad del gobierno mismo”, según lo reconociera Mitre; que ofrendó su bastón de mando a la Virgen de la Merced, con la cobardía del terrorista que mandaba a sus hombres a entrenarse en Cuba, para que luego atacaran por la espalda a una familia indefensa.
Un gravísimo agravio a la memoria de nuestros mayores próceres y a la verdad histórica.
Es hora, entonces, de restituir la verdad. De poner una cuota de verdad en un tema oscurecido por tanta mentira e hipocresía.
Los jueces pueden hacerlo si deciden actuar como instrumento de paz, de reconciliación, juzgando a todos los que olvidaron en aquellos dolorosos días el sagrado valor de la vida.
Al concluir mi exposición quiero rendir un homenaje a un hombre que, no pensando como yo, me enseñó de una manera imborrable qué significa actuar con memoria ejemplar.
Tenía 83 años cuando fui a verlo para contarle mis intentos por reconciliar la patria volcados en el libro Amar al Enemigo.
Hablamos largamente. Me contó que habían ido a buscarlo las Madres del Plaza de Mayo para que se pusiera al frente de todas las manifestaciones como el caso más emblemático.
Les dijo que no, pues no estaba dispuesto a politizar su dolor, procuraban, con su mujer, sublimarlo, encontrarle un sentido.
Me habló de la necesidad de educar en los valores, de rescatarlos.
Tenía claro cuál era su deber como padre, como autoridad.
Sabía bien que para construir una paz verdadera, la cuestión esencial no es condenar, ni indultar, sino convertir.
Y por ello en los últimos días de su vida escribió una carta, y le pidio a su hijo Rodolfo, que también había militado en Montoneros, que fuera a la Bibilioteca Nacional, se sentara junto al hijo del Tte Cnel Néstor Horacio López, asesinado por el ERP el 7. 11. 74 y la leyera.
La carta con la que concluyo este informe in voce pidiendo a Dios los ilumine, dice:
*Ante la muerte de mis cinco hijos, con mi mujer no nos aferramos a nuestro dolor; no sabiendo como resolverlo lo depositamos en las manos de Dios. Gandhi tiene un concepto sobre la oración que dice: “la plegaria que nace del corazón puede lograr lo que ninguna otra fuerza del mundo puede alcanzar” .-
*Yo he respetado la militancia de mis hijos pero nunca la negué, ni la politicé.- Cada uno de ellos al irse, creo que con sinceridad, de buena fe, me pidió le regalara una Biblia. – Yo los eduqué dentro de los principios pero les repeté la libertad. Cuando la cosa se agravó al punto de “matar o no matar”, les dije: “ Uds. solamente tienen un futuro: la muerte en cualquier momento; otra cosa no.. Entonces Uds tienen dos opciones: o desaparecen del país y se van al extranjero abandonando todo para salvar la vida o se quedan acá esperando la muerte”Los cinco me contestaron: “Papá, nosotros lo hemos meditado, pero estamos dispuestos a dar la vida si algún día se recoge la semilla para que nuestros hijos vivan un mundo mejor y sobre todo lo pobres. Así que desde ya queremos decirte que nos apenaría que vos lloraras o tuvieras un pesar porque nos maten”
*No cabe distinguir entre una violencia injusta y otra redentora. En relación a la propuesta de llevar a cabo un diálogo de reconciliación que plantea el libro Amar al enemigo creo que hay que hacer un sinceramiento, admitir los errores, justificar lo que se creyó error si se puede demostrar que no lo fue, y en ese sentido de sinceridad creo que se avanzó mucho tanto en el mea culpa del Papa como con el de la Iglesia Argentina, son un gran avance..- Acá tenemos que sentarnos todos a hacer un mea culpa.
*Coincido totalmente en que hubo además una responsabilidad de la clase política. No tomaron una actitud clara como correspondía, no estuvieron a la altura de las circunstancias, difundieron la pedagogía de la violencia, la cual también fue proclamada en los colegios y en el púlpito.
Como el Dr. Vigo Leguizamón, pienso que el error más trágico de guerrilleros, militares, políticos y educadores, fue no haber respetado el valor innato de la vida que vale por sí misma y no según lo que se piensa.
*No comparto el criterio de quienes se oponen a dialogar diciendo: ”el único camino es la justicia”.- Mi concepto de justicia es diferente. Sigo el camino trazado por Juan Pablo II en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz-1988., oportunidad en que nos explicó lo que es verdaderamente la justicia.
“Ella”, dijo, “ restaura, no destruye; reconcilia, en vez de instigar la venganza. Bien mirada, su raíz última se encuentra en el amor, cuya expresión más significativa es la misericordia. Por lo tanto, separada del amor misericordioso, la justicia se hace fría e hiriente”
Dr. Javier Vigo Leguizamón
Gentileza del Dr. Javier Vigo Leguizamón para “Periodismo de Verdad”
[1] Ver en mpf.gov.ar
[2] José Pablo Feinmann La Sangre Derramada, , pág 89 y sgtes. Capítulo: El trágico camino al golpe de Videla
[3] Bonasso, Miguel; El Presidente que no fue; Ed. Planeta, pág 358/59 y 454
[4] Ob. cit, pág 192
[5] Bonasso, Miguel, ob cit, pág. 371
[6] Idem, pág 365/66
[7] Ob, cit, pág. 463/4
[8] Botana, Natalio; El Siglo de la Libertad y el Miedo; Ed. Sudamericana, pág. 262 y sgtes
[9] Vigo Leguizamón, Javier: ob. cit, pág. 129 y sig; ¿Jornada épica, heróica?, entrevista al Dr. Héctor Sandler
[10] Ob cit, pág 504
[11] Ceferino Reato, Operación Travista, pág. 34
[12] Ceferino Reato; ob. cit, pág 36
[13] Licastro, Julián: Mi encuentro con Perón. Memorias e ideales. Ed. Lumiere, pág. 204
[14] Landívar, Gustavo: La Universidad de la violencia; Humanismo y Terror Nº 5, Buenos Aires, Depalma, 1980, pág 10
[15]Ob. cit, pág 539/ 547
[16] Roberto García, “Patria Sindical vs pátria socialista”, Humanismo y Terror Nº 3, Depalma l980, p. 54
[17] Licastro, ob. cit, pág. 241
[18] Reato, ob cit, pág. 278/79
[19] Masetti, Jorge: “ El Furor y El Delirio”, pág. 274/275, ediciones Tusquets, España, l999.
[20] El Derecho, martes 12 de febrero de 2008, en el N° 11. 945, del Tomo XLVI
[21] Para interiorizarse de estos y otros procesos similares vinculados con los crímenes de guerra en los conflictos armados internos, véase: www. crimesofwar. com.
[22] Véase: Liesbeth Zegveld: “Accountability of Armed Opposition Groups in Internacional Law”, Cambridge University Press, 2002, pág. 10, et seq.
[23] Hay opiniones en este sentido que aparecen –reiteradas– en todos los continentes. Véase, por ejemplo: Chernor Jalloh y Alhagi Marong, en: “Ending Impunity: the Case for War Crimes Trials in Liberia”, en 1. African Journal of Legal Studies 2 (2005), pág. 53, et seq. Para los referidos autores, el Artículo 3 común de las Convenciones de Ginebra es de aplicación a los conflictos internos de Liberia, que comenzaron en 1989.
[24] Véase: Leah M. Nicholls: “The Humanitarian Monarchy Legislates: The International Committee of the Red Cross and its 161 Rules of Customary International Humanitarian Law”, en “Duke Law Journal of Comparative and International Law”, Vol. 17, pág. 223 et seq. (2006).
[25] Así lo resolvió específicamente el Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia en el caso “Strugar”. (IT-01–42-AR72; 2002).
[26] Así lo ha resuelto el Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia en los Casos: “Kunarak”, (IT-96–23-I; 1999) Kordic y Cerkez (IT-95–14/2-T; 2000). En todos los casos se invoca la costumbre internacional, vigente desde hace décadas. En caso de duda se presume siempre que la víctima es civil. Los militares que no toman parte activa en un conflicto se tienen siempre por civiles y se consideran como personal fuera de combate (hors de combat). Este es también el caso de los prisioneros o secuestrados. Esto está reconocido, desde hace largos años, en los principales manuales militares sobre conflictos armados. Conf. “The Manual of the Law of Armed Conflict”, del UK Ministry of Defence, Oxford University Press, 2004, párrafo 15. 10.
[27] Conf. Theodor Meron, op. cit supra nota 3, pág 61. Para Meron, la mayoría de las cláusulas de las Convenciones de Ginebra expresan los principios de la costumbre internacional.
[28] El fallo puede leerse en: Mazal.org
[29] Discurso pronunciado por la presidenta de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe Pastor de Bonafini, en ocasión de dar la clase pública“Cuba y Socialismo”, dictada en la Universidad Popular de las Madres el 8. 8.2002.
Fuente: Euskalherria.indymedia.org
[30] Wokitoki.org
Fuente: Periodismo de Verdad
Autor: Luz Garcia Hamilton
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo
2 Comentarios en “Alegato completo de Vigo Leguizamón
en la causa Viola, frente
a la Cámara Federal
de Apelaciones en Tucumán.”
Porfavor espere...


















El Alegato es un extraordinario documento, no sólo jurídico, sino HISTORICO.
Y aporta algunas novedades documentales de gran importancia y que yo desconocía. Citaré tres de ellas:
1– la reconstrucción del ataque a la familia Viola. Difiere del facilitado por el ERP en su “Parte de Guerra”. Fundamentalmente porque el ERP dice que el primer disparo de escopeta fue hacia el lado izquierdo del coche (hacia el capitán en el volante) y que los “BALINES” (la policía dijo que fue un cartucho de POSTA: 5 proyectiles de 9mm en cada cartucho) le dieron a María Cristina “de REBOTE” cuando su padre se agachó. El sr. Vigo Leguizamón aclara que el primer disparo fue un escopetazo hecho desde DETRAS del coche, contra la luna o cristal trasero, y que dio DIRECTAMENTE contra la cabeza de María Cristina. Lo del cartucho de Posta y que fue DIRECTO y no de rebote, queda confirmado por el enorme orificio que produjo en la cabecita de la niña, tal como testimonió su abuela al decir que el orificio cubria su pecho (es decir, la superficie de su pecho) lo cual nos da una idea del diámetro. Yo hasta ahora tenía como referencia el Parte del ERP, que de por sí refleja la monstruosidad del crimen, pues no omiten (al contrario, los destacan con orgullo de su eficacia “militar”) detalles terroríficos, como que a María Fernanda le dispararon a QUEMARROPA –estoy citando literalmente y el Parte se puede encontrar sin dificultades en Internet– una ráfaga de ametralladora mientras huía. Es decir, por la espalda.
2– En las consideraciones introductorias de la sentencia a los miembros de las Juntas militares, se menciona con una rotunda claridad, que la Argentina vivía desde el principio de la década del setenta un estado de guerra revolucionaria provocada por las izquierdas terroristas.
Aclara el Sr. Vigo Leguizamón que estas afirmaciones no se divulgaron, que pasaron inadvertidas, porque toda la atención se puso sobre el texto de la sentencia. Añado yo, que gracias a una prensa cómplice con las izquierdas terroristas.
3– el discurso de la Bonafini. Ya conozco la condición filoterrorista de este monstruo con claros rasgos psicopáticos y sus reiterados apoyos a ETA, FAR y toda la basura terrorista del planeta. Pero desconocía este documento. Su contenido es tan inequívoco, ru compromiso con el terror revolucionario tan rotundo y visceral, que permite definir a esta loca criminal ya no como filoterrorista, sino como terrorista sin más.
Un saludo al Sr. Vigo Leguizamon y un abrazo a la familia Viola.
Jorge. administrador del blog:
http://termidorianos.blogspot.com
termidorianos@hotmail.es
Es sorprendente el grado de ignorancia que tiene el ciudadano argentino común acerca de la historia de las décadas del 60 y 70. O, peor aún, gracias al predicamento y adoctrinamiento setentista que comenzó en 1977, muchos ciudadanos menores de 50 años tienen una visión muy distorsionada de ese pesado. La inmensa mayoría de ellos no piensan como pensaron sus padres. Es muy necesario emprender una campaña de esclarecimiento, casa por casa, y divulgar como fué la guerra de guerrillas, sus orígenes, su doctrina, su formación, su conexión con Cuba, con Fidel Castro y con el Ché Guevara, sus pretensiones, sus exigencias, sus actividades. Es necesario explicar qué es el comunismo en ese enton– ces, muy distinto a como llega a ser en los momentos actuales luego de un proceso de cambio que ocurrió después de 1985. Es necesario divulgar la cuota de responsabilidad que tuvo el General Perón en todo esto, y la postura que tuvo en los últimos 22 meses de su vida. Esto último es lo que los escritores de la izquierda se empeñan en ocultar cuando no en distorsionar. La Televisión, la Prensa escrita, la Radio, no contribuye en nada para divulgar la verdad. Todo lo contrario: En la Televisión sólo se ve y se escucha a los filósofos y pensadores marxistas que defienden al Che Guevara, a Fidel Castro, a Hugo Chavez, a Rafael Correa, a Evo Morales, al matrimonio Kirchner, a Mujica, a Lula, a Carlos Marx, a Engels, a Jean Paul Sartre, etc. En la inmensa mayoría de los diarios se fustiga sin cesar a los “militares genocidas” y al mismo tiempo se rinde un excesivo homenaje a los “milicianos sociales” un falso eufemismo para designar a los guerrilleros subversivos de formación marxista. Con la experiencia que tengo al conversar con los taxistas, comerciantes, viajantes de comercio, puedo asegurar que la inmensa mayoría de los ciudadanos argentinos mayores de 50 años están a favor de las Fuerzas Armadas. Los militares retirados, sus hijos, sus hijas, sus parientes tienen que salir a la calle y visitar casa por casa, hablar y entregar folletos e invitarlos a alguna reunión o conferencia esclarecedora. Estoy seguro que el éxito coronará este empeño. Antonio Nour.