Alegato completo de Vigo Leguizamón
en la causa Viola, frente
a la Cámara Federal
de Apelaciones en Tucumán.

Ale­gato com­pleto de Vigo Legui­za­món en la causa Viola, frente a la Cámara Fede­ral de Ape­la­cio­nes en Tucumán.

El mar­tes 1° de diciem­bre, en coin­ci­den­cia con el 35 aniver­sa­rio del bru­tal ase­si­nato del Capi­tán Viola y su hijita María Cris­tina, los abo­ga­dos de la fami­lia Viola, el Dr. Javier Vigo Legui­za­món (cono­cido por haber logrado que el ase­si­nato de Larra­bure sea decla­rado de lesa huma­ni­dad) y el Doc­tor Car­los Picón ( h ), sobrino de Maby, se pre­sen­ta­ron ante la Cámara Fede­ral de Tucu­mán para ape­lar la deci­sión del Juez Bejar de impe­dir que se abra nue­va­mente la inves­ti­ga­ción sobre aquel bru­tal aten­tado. Pese a los rumo­res no con­cu­rrie­ron repre­sen­tan­tes de orga­nis­mos de DDHH y la audien­cia se desa­rro­lló en un marco de abso­luto res­peto donde la emo­ción dominó sobre lo téc­nico. Ale­gato com­pleto del Dr. Vigo Leguizamón.

La audien­cia, oral y pública, se desa­rro­lló en el 4° piso del Tri­bu­nal Fede­ral en San Miguel de Tucu­mán, en la sala de audien­cia de la Cámara Fede­ral de Ape­la­cio­nes, un lugar con pocas como­di­da­des para el público que de todas mane­ras fue escaso.

A las 11 de la mañana lle­ga­ron pun­tual­mente Vigo Legui­za­món y Picón y salu­da­ron a los pocos pre­sen­tes que había en la sala. Si bien días ante­rio­res se había hecho correr el rumor de que orga­nis­mos de Dere­chos Huma­nos copa­rían la Sala, no hubo nin­gún repre­sen­tante pre­sente y la audien­cia se desa­rro­lló en abso­luta calma.

La reunión fue pre­si­dida por el Doc­tor Ernesto Wayar y por los cama­ris­tas Marina Cos­sio y Gra­ciela Fer­nán­dez Vecino, habién­dose excu­sado los otros dos miem­bros de la Cámara, Doc­to­res Ricardo San Juan y Raúl Mén­der, actuando como Fis­cal el Fis­cal Fede­ral Anto­nio Gus­tavo Gómez.

Cuando ingre­sa­ron los Cama­ris­tas salu­da­ron escue­ta­mente a los abo­ga­dos, incluso llamó la aten­ción que las Cama­ris­tas salu­da­ran al Fis­cal Gómez con la mano cuando en otras oca­sio­nes lo hacen más efusivamente.

En su carác­ter de apo­de­rado de la fami­lia habló el Dr. Vigo Legui­za­món y lo hizo con una sere­ni­dad y con­vic­ción admi­ra­bles, si bien se adver­tía cla­ra­mente que la emo­ción lo des­bor­daba. En el más abso­luto de los silen­cios y sin que nadie inte­rrum­piera, Javier Vigo Legui­za­món habló y explicó sin dudar, los moti­vos por los que con­si­de­raba que la causa Viola debía ser reabierta y per­mi­tir la inves­ti­ga­ción del ase­si­nato, que a su jui­cio debe­ría ser con­si­de­rado de lesa huma­ni­dad y por lo tanto imprescriptible

Wayar escu­chó siem­pre mirando con aten­ción al abo­gado de los Viola, sin embargo, y pese a haber obser­vado con aten­ción “el len­guaje ges­tual” para mi impor­tan­tí­simo, no pude deter­mi­nar que sen­tía ante el ale­gato. Las Doc­to­ras Fer­nán­dez Vecino y Cos­sio toma­ron apun­tes reite­ra­da­mente, si bien Marina Cos­sio asen­tía con la cabeza y pare­cía estre­me­cerse mien­tras Fer­nán­dez Vecino cada tanto se miraba las manos ó las uñas y pare­cía inin­mu­ta­ble. Vale acla­rar acá que es un gesto típico de ella en dife­ren­tes oca­sio­nes y que qui­zás no ence­rraba nin­guna otra inten­ción. El Fis­cal Gómez en tanto, si bien anotó un par de cosas, tuvo siem­pre la cabeza gacha y entre sus manos mien­tras los pocos pre­sen­tes nos pre­gun­tá­ba­mos cuál sería su inter­ven­ción, cosa que posi­ble­mente este fis­cal que suele ser cora­judo, tam­bién esta­ría eva­luando. Los cua­tro fue­ron correc­tos y res­pe­ta­ron la solem­ni­dad que suele carac­te­ri­zar estos actos.

Vigo Legui­za­món sor­prende por su tem­planza, por no levan­tar la voz nunca, por lla­mar a la refle­xión y al diá­logo, por des­ti­lar mucho más amor que odio. Cuando ter­minó su ale­gato y tuvo la pala­bra Gómez, pidió expli­ca­cio­nes por dos cosas: la pri­mera, por que cuando pre­guntó si los otros miem­bros de la Cámara se habían excu­sado, le infor­ma­ron que no…Wayar aclaró que final­mente si lo habían hecho. El 2° tema, quiso saber por­que, cuando esa mañana Vigo Legui­za­món y Picón se acer­ca­ron a pedir el expe­diente, no sólo no les per­mi­tie­ron ver sino que les avi­sa­ron que era posi­ble que otro fis­cal suplan­tara a Gómez. La Secre­ta­ria habló de inme­diato, dijo que el expe­diente si estaba, aun­que nos consta que fue esa la res­puesta que reci­bie­ron los abo­ga­dos en la mañana temprano.

Como perio­dista me resta decir, que fue un lujo escu­char a Vigo Legui­za­món, que tuvo pala­bras mucho más emo­ti­vas que téc­ni­cas, pero que habló con cru­deza y por sobre todo, con abso­luta honestidad.

Los tucu­ma­nos que hemos sido tes­ti­gos direc­tos del horror, sabe­mos que el aten­tado a la fami­lia Viola fue atroz y que ame­tra­llar a dos chi­qui­tas de 5 y 3 años junto a su padre, frente a su madre emba­ra­zada de 5 meses, es de una cruel­dad sin nom­bre. Si eso no cons­ti­tuye un cri­men de lesa huma­ni­dad, enton­ces que Dios nos per­done. Pero que les de a los fami­lia­res del Capi­tán ase­si­nado junto a su hijita María Cris­tina la posi­bi­li­dad de soli­ci­tar que se inves­ti­gue nue­va­mente por­que ellos mere­cen jus­ti­cia y por­que nece­si­tan paz.

Duele ver a Maby, la viuda de Viola, sumida en una tris­teza abso­luta que carga hace 35 años, mara­vi­lla ver a esta misma dig­ní­sima señora junto a su hija sobre­vi­viente del aten­tado, María Fer­nanda y la her­mana de ella, Luciana que nació sin papá cla­mando jus­ti­cia pero diciendo que ellas no quie­ren gue­rra sino paz y que anhe­lan la recon­ci­lia­ción de todos los Argentinos.

Claro que sí seño­res, por­que ver una Argen­tina unida y recon­ci­liada es el sueño de todas las per­so­nas de bien, más allá de su ideo­lo­gía ni de su reli­gión. Por­que lle­va­mos más de tres déca­das arras­trando odios y resen­ti­mien­tos que no con­du­cen a nada, por­que es hora de poder perdonar.

Pero Juan Pablo II, ese inol­vi­da­ble Papa dijo en reite­ra­das opor­tu­ni­da­des que “Sólo con Jus­ti­cia se logra la paz”….señores Jue­ces, tie­nen uste­des la enorme res­pon­sa­bi­li­dad de ayu­dar­nos a encontrarla.

Como dijo el Doc­tor Vigo Legui­za­món, QUE DIOS ILU­MINE A ESTA CÁMARA FEDE­RAL, recuer­den que Dios y la Patria se lo demandan.

Luz Gar­cía Hamilton.

A con­ti­nua­ción el ale­gato com­pleto in voce de la causa Viola que si bien es extensa, merece ser leído atentamente:

INFORME IN VOCE CAUSA “VIOLA”

I.- LA CUES­TIÓN CEN­TRAL EN DEBATE: Los peo­res enemi­gos de la liber­tad, en la polí­tica moderna, – nos advierte Jean Fra­nçois Revel– son aque­llos que en modo sutil e indi­recto tra­tan de derrum­bar la ver­dad en nom­bre de la ver­dad. El peor enemigo de la demo­cra­cia, que tiene como con­di­ción la infor­ma­ción, no es sólo la cen­sura, sino tam­bién y, sobre todo, la ideo­lo­gía en aras de la cual no se defiende la ver­dad, sino la pro­pia causa. La men­tira es la pri­mera de las fuer­zas que diri­gen el mundo.

Comienzo mi informe in voce con esta cita, pues más allá de las cues­tio­nes téc­ni­cas que vamos a ana­li­zar en esta audien­cia, más allá del rol de que­re­llante del par­ti­cu­lar y los alcan­ces de la doc­trina y juris­pru­den­cia inter­na­cio­nal rela­ti­vas a crí­me­nes de lesa huma­ni­dad, la cues­tión de fondo a ana­li­zarse es la acti­tud de los argen­ti­nos ante la verdad.

En un país que lleva seis o siete déca­das de ince­sante deca­den­cia cabe ana­li­zar si nues­tra recu­rrente acti­tud de que­dar­nos en la super­fi­cie del mal, en el pri­mer nivel de la con­cien­cia, bus­cando siem­pre expli­ca­cio­nes faci­lis­tas y limi­ta­das de lo suce­dido, no cons­ti­tuye una de las prin­ci­pa­les raí­ces de nues­tro dolo­roso fra­caso colectivo.

La socie­dad – supo decirme Mario Eduardo Fir­me­nich años atrás– tiene un pro­blema enfer­mizo, pues dis­cute el pasado pero se niega a abor­darlo en su inte­gri­dad. El peli­gro de reite­ra­ción existe; una socie­dad que no cla­ri­fica el pro­blema puede tro­pe­zar dos veces con la misma pie­dra. Es total­mente dis­tinto ana­li­zar el pasado pen­sando que dos ban­das de alu­ci­na­dos salie­ron un buen día a enfren­tarse entre sí, a si se ana­liza el rol de la socie­dad en ese con­flicto. Por eso voy a acep­tar su pro­puesta para par­ti­ci­par en un diá­logo de recon­ci­lia­ción. La ver­dad– concluyó-, es como un cor­cho en el agua. Ud lo puede tener sumer­gido bajo pre­sión un tiempo pero ni bien afloja la misma el cor­cho tiende a flo­tar. Inexo­ra­ble­mente emerge en tér­mi­nos his­tó­ri­cos y en tér­mi­nos divi­nos ni que hablar.

Pues bien: la reso­lu­ción del 1. 10. 09 debe revo­carse por cuanto el juez y el fis­cal han tenido la ver­dad bajo pre­sión brin­dando a la fami­lia Viola una apa­rien­cia, un simu­la­cro de jus­ti­cia, cali­fi­ca­tivo que la doc­trina reserva a aque­llas sen­ten­cias que tie­nen un fun­da­mento apa­rente escon­diendo los ver­da­de­ros moti­vos que la han inspirado.

La sen­ten­cia es nula por­que, en pri­mer lugar. omi­tió pro­nun­ciarse sobre el plan­teo de nuli­dad de la Reso­lu­ción Nº 158 de la Pro­cu­ra­ción Gene­ral de la Nación por la cual el Dr. Este­ban Righi – que puede even­tual­mente ser inves­ti­gado por su actua­ción como minis­tro del inte­rior de Cám­pora– le prohi­bió a los fis­ca­les con­si­de­rar crí­me­nes de lesa huma­ni­dad los actos de la guerrilla.

Ana­li­zar la lega­li­dad de tal reso­lu­ción es abso­lu­ta­mente nece­sa­rio pues cons­ti­tuye una mor­daza que res­tringe el accio­nar de los fis­ca­les, siendo público los des­pla­za­mien­tos de fis­ca­les que actúan en cau­sas de dere­chos humanos.

Por otra parte la sen­ten­cia es fruto de un pro­ce­di­miento irre­gu­lar donde se resol­vió por un mero decreto el plan­teo de incons­ti­tu­cio­na­li­dad del art 180 CPPN, cuando debió dic­tarse una reso­lu­ción, con el agra­vante de que luego se uti­lizó esa irre­gu­la­ri­dad como fun­da­mento para dene­gar la ape­la­ción, argu­men­tando que los decre­tos son inapelables.

De tal modo se impi­dió que el Fis­cal Gene­ral, en ejer­ci­cio del prin­ci­pio de jerar­quía, fis­ca­li­zara el accio­nar del fis­cal Bri­tos, quien ha vio­lado de manera grave el prin­ci­pio de obje­ti­vi­dad que obliga a los miem­bros del Minis­te­rio Público a actuar obje­ti­va­mente, libres de pre­sio­nes. Aquí la ideo­lo­gía se ha colo­cado por encima de la ver­dad como lo demues­tra que haya soli­ci­tado se des­es­time la denun­cia sin inves­ti­ga­ción alguna. Bri­tos nos exige para abrir la inves­ti­ga­ción la certeza.

II.- VIO­LA­CIÓN DE LOS PRIN­CI­PIOS QUE RIGEN EL MINIS­TE­RIO PÚBLICO:

Un abismo separa su con­ducta de la tenida por el Fis­cal Gene­ral Pala­cín en la causa “Larra­bure”, quien sos­tuvo al dic­ta­mi­nar que “no es acer­tado ni legal desechar una denun­cia sin pro­du­cir nin­guna medida de inves­ti­ga­ción; De nin­gún modo ese pro­ce­der resulta digno de un fis­cal, quien no debe trans­for­marse en una mura­lla con­tra la que cho­quen los cla­mo­res de Jus­ti­cia y Ver­dad. Es un error que­rer tener la con­clu­sión de un asunto en los albo­res de la inves­ti­ga­ción. Pri­mero se debe inves­ti­gar a fondo, hasta las últi­mas con­se­cuen­cias, pro­du­ciendo todas las prue­bas per­ti­nen­tes y útiles, y la cita­ción de los pre­sun­tos impu­tados a pres­tar decla­ra­ción inda­ga­to­ria; obrando así y ago­tada la pes­quisa, es posi­ble que se lle­gue a con­clu­sio­nes fun­da­das sobre lo acon­te­cido. Nunca a la inversa.”

El Dr Bri­tos ha vio­lado ade­más las líneas de polí­tica cri­mi­nal fija­das por la Pro­cu­ra­ción Gene­ral de la Nación en las reso­lu­cio­nes 3/86, 25/88, 96/93, 20/96, 82/96, 42/02, 71/03 y 76/05, 138/05 y 46/07, que exi­gen, en caso de duda, man­te­ner la acción penal. .

Es más ha vio­lado incluso las ins­truc­cio­nes dadas por la PGN en comu­ni­cado del 22. 4.09 [1] donde dijo:

Para el Minis­te­rio Público Fis­cal y, en par­ti­cu­lar, para la Pro­cu­ra­ción Gene­ral de la Nación no existe nin­guna duda acerca de que todo hecho delic­tivo que sea denun­ciado judi­cial­mente debe ser inves­ti­gado por los órga­nos corres­pon­dien­tes (jue­ces y fiscales).

• Recién des­pués de la aper­tura de una inves­ti­ga­ción (o su reaper­tura, como se plan­tea en el caso “Larra­bure”) pro­cede rea­li­zar la dis­cu­sión rela­tiva a si deter­mi­nado delito cons­ti­tuye o no “cri­men de lesa huma­ni­dad”, pues ella debe ser con­se­cuen­cia de una inves­ti­ga­ción pre­via. No corres­ponde gene­rar esa dis­cu­sión en abs­tracto, pues sólo pro­cede si existe algún impu­tado y si se inter­pone un plan­teo de pres­crip­ción de la acción penal.

• Es que el aná­li­sis de la pres­crip­ción nunca se rea­liza en abs­tracto, sino en rela­ción con per­so­nas con­cre­tas que resul­ten impu­tadas, lo que supone obvia­mente una inves­ti­ga­ción previa”

Otro prin­ci­pio vul­ne­rado por el fis­cal es de razo­na­bi­li­dad que le obliga a

moti­var ade­cua­da­mente sus dic­ta­me­nes (artículo 69 del C. P.P. N).

A fs 228 vta, en una mues­tra evi­dente de arbi­tra­rie­dad expresa:

: “No hay prueba en la causa que acre­dite, ni siquiera míni­ma­mente, que los deli­tos del caso se lle­va­ron delante de con­for­mi­dad con una polí­tica de Estado, o por inte­gran­tes de una orga­ni­za­ción vin­cu­lada a él”.

Sin per­jui­cio de demos­trar que exis­tió una polí­tica de Estado, cabe seña­lar que la juris­pru­den­cia inter­na­cio­nal en el caso “KUNA­RACK” – 1996, Tri­bu­nal para la ex Yugoes­la­via, TPY– cla­ri­ficó que para exista un cri­men de lesa huma­ni­dad no se pre­cisa la exis­ten­cia de nin­gún ele­mento de polí­tica por cuanto tal polí­tica no es un ele­mento de tipi­fi­ca­ción del cri­men. Es un ele­mento de prueba no de tipificación.

Los Esta­tu­tos del Tri­bu­nal para la ex Yugos­la­via (ICTY) y en el Tri­bu­nal para Ruanda (ICTR) y su juris­pru­den­cial (TADIC Y KUNAR­CAC) han­con­fir­mado que los ele­men­tos del cri­men de lesa huma­ni­dad (ACTUS REUS) son los siguientes:

a) Tiene que exis­tir un ataque;

b) Los actos del acu­sado deben for­mar parte de ese ataque;

c) El ata­que debe estar diri­gido con­tra cua­les­quiera sea la población

civil;

d) El ata­que debe ser gene­ra­li­zado o sitemático;

e) El acu­sado debe saber que sus actos cons­ti­tu­yen tanto parte de un

patrón gene­ra­li­zado o sis­te­má­tico de crí­me­nes diri­gi­dos con­tra una pobla­ción civil como así tam­bién que sus actos se ajus­tan a ese patrón.

En los casos TADIC, BLAS­KIC Y MUHI­MANA se ha deter­mi­nado que ni el con­trol terri­to­rial, ni la capa­ci­dad de moverse libre­mente en un terri­to­rio y tiempo deter­mi­nado, ni la exis­ten­cia de un plan polí­tico cons­ti­tu­yen en sí mis­mos ele­men­tos lega­les del tipo. Son sólo ele­men­tos pro­ba­to­rios des­ti­na­dos a pro­bar la sis­te­ma­ti­ci­dad o gene­ra­li­za­ción del ataque.

En el caso “KUNA­RAC” se dijo que l a gene­ra­li­za­ción de un ata­que importa:

a) Actos de violencia;

b) de natu­ra­leza organizada;

c) diri­gi­dos con­tra la pobla­ción civil;

d) y cuya ocu­rren­cia no es aleatoria.

No parece dema­siado sen­ci­llo sos­te­ner, lige­ra­mente, que lo suce­dido en la Argen­tina entre 1969 y 1979, que supuso: 5. 215 aten­ta­dos con explo­si­vos; 1. 052 aten­ta­dos incen­dia­rios; 1. 311 secues­tros de explo­si­vos; 132 secues­tros de mate­rial incen­dia­rio; 2. 013 accio­nes inti­mi­da­to­rios con armas; 52 aten­ta­dos con­tra medios de comu­ni­ca­ción social; 1. 748 secues­tros de per­so­nas; 1. 501 ase­si­na­tos; 551 robos de dinero; 589 robos de vehícu­los; 2. 402 robos de arma­men­tos; 36 robos de explo­si­vos; 40 robos de docu­men­tos; 17 sus­trac­cio­nes de uni­for­mes mili­ta­res; 19 robos de mate­ria­les de comu­ni­ca­ción; 73 robos de mate­ria­les sani­ta­rios; 151 robos de otros mate­ria­les; 20 “copa­mien­tos” de loca­li­da­des; 45 “copa­mien­tos” de diver­sas uni­da­des mili­ta­res, poli­cia­les y de segu­ri­dad; 22 “copa­mien­tos” de medios de comu­ni­ca­ción social; 80 “copa­mien­tos” de fábri­cas; 157 iza­mien­tos de ban­de­ras sub­ver­si­vas; etc… con­forma un mero esce­na­rio de “insur­gen­cia espo­rá­dica” o de “ban­di­dismo ais­lado o de corta vida”. Estos trá­gi­cos datos ame­ri­tan, por su mag­ni­tud por lo menos, un tra­ta­miento algo menos superficial.

Juez y fis­cal han pres­cin­dido de los cri­te­rios de la doc­trina, pun­tual­mente de lo sos­te­nido por KAI AMBOS: Temas de dere­cho penal inter­na­cio­nal y euro­peo (Mar­cial Pons, Ed. jurí­di­cas y socia­les, Madrid, 2006, PÁG 196/197), autor tan citado por la PGN, quien tiene dicho:

a. “En cuanto a la forma de la polí­tica, Tri­bu­na­les ad hoc han decla­rado repe­ti­da­mente que no ‘hay nece­si­dad de que esta polí­tica se adopte for­mal­mente como polí­tica de un Estado’, ni tam­poco es nece­sa­rio ‘que se declare de manera expresa o que incluso se exponga con cla­ri­dad y pre­ci­sión’. Por con­si­guiente, es sufi­ciente una polí­tica implí­cita o de facto”

b.“El con­te­nido de la polí­tica debe ser la comi­sión de crí­me­nes con­tra la huma­ni­dad, esto es, come­ter una gran can­ti­dad de los actos cri­mi­na­les indi­vi­dua­les enu­me­ra­dos en con­tra de una pobla­ción civil”

c. “en la actua­li­dad no existe duda de que la enti­dad que opera tras la polí­tica no tiene que ser un Estado en el sen­tido del Dere­cho público inter­na­cio­nal. Es sufi­ciente con que sea una orga­ni­za­ción que ejerza de facto un poder en un terri­to­rio dado” (Kai Ambos, ob. cit., p. 195. )

d- sis­te­má­tico puede defi­nirse como algo orga­ni­zado minu­cio­sa­mente que sigue una pauta regu­lar fun­dada en una polí­tica común, en la que inter­vie­nen cuan­tio­sos recur­sos públi­cos o pri­va­dos” y “El requi­sito de que el ata­que deba come­terse en con­tra de una ‘pobla­ción civil’ exige inevi­ta­ble­mente algún tipo de plan”.

III. DIC­TA­MEN FIS­CAL GENE­RAL PALA­CÍN EN LA CAUSA “LARRABURE”:

El aná­li­sis de los hechos efec­tuado por el Dr. Pala­cín es radi­cal­mente dife­rente en su pro­fun­di­dad y ela­bo­ra­ción al escueto con­te­nido de lo dic­ta­mi­nado por el fis­cal Brito.

El Dr. Pala­cín sostuvo:

a. Los ata­ques del PRT– ERP fue­ron sis­te­má­ti­cos, por­que estu­vie­ron orga­ni­za­dos a la luz de una polí­tica común tras la que se ali­nea­ron. Fue­ron pro­ducto de un plan.

b .– Desde sus orí­ge­nes el PRT-ERP con­si­deró que la vía pací­fica al socia­lismo era una impo­si­bi­li­dad, por lo que el cam­bio social sólo podría lle­gar a tra­vés de una gue­rra revo­lu­cio­na­ria. A par­tir de 1970, el PRT-ERP se lanzó a la lucha armada bajo la con­signa ‘todo el par­tido al combate’..

c.–el ERP– PRT no era una fuerza pro­gre­sista sino una orga­ni­za­ción revo­lu­cio­na­ria que pre­ten­día ins­tau­rar una socie­dad mar­xista ins­pi­rado por el faro de la revo­lu­ción cubana.

d.- con­taba entre cinco y seis mil mili­tan­tes y aspi­ran­tes. Estaba orga­ni­zado en nume­ro­sas escua­dras loca­les y fabri­les, ade­más de un bata­llón urbano, dos com­pa­ñías urba­nas, y una com­pa­ñía rural reforzada.

e- El Com­ba­tiente tiraba 21. 000 ejem­pla­res; Estre­lla Roja, impri­mía el doble o más

f. Con­forme lo resuelto por los tri­bu­na­les inter­na­cio­na­les en la causa “MILO­SE­VIC” para inter­pre­tar que los hechos suce­die­ron en oca­sión de un con­flicto armado, se requiere única­mente que exis­tan gru­pos arma­dos orga­ni­za­dos que sean capa­ces de librar com­bate y que de hecho lo hagan.

g. A fines de 1974, el ERP tenía un con­trol efec­tivo de un ter­cio de la pro­vin­cia de Tucu­mán y se pre­sen­taba como una seria ame­naza a la capi­tal (de la pro­vin­cia). Desa­rro­llaba incluso una poli­tica par­la­men­ta­ria en alguna legis­la­tu­ras pro­vin­cia­les (Córdoba).

h. Mario San­tu­cho y otros miem­bros del ERP fue­ron ins­trui­dos en Cuba

i. Los crí­me­nes con­tra la huma­ni­dad que­da­ron total­mente plas­ma­dos en el dere­cho inter­na­cio­nal hace más de medio siglo, por lo que la cate­go­ría jurí­dica se encon­traba ple­na­mente vigente al momento de los hechos cri­mi­na­les que sufrió Larrabure.

j. .Todo indi­vi­duo inde­fenso, inde­pen­dien­te­mente de su estado for­mal como miem­bro de una fuerza armada, debe con­si­de­rarse civil. Argen­tino del Valle Larra­bure estaba pro­te­gido por su sola con­di­ción de per­sona, inde­pen­dien­te­mente de su pro­fe­sión, por el Dere­cho Penal Inter­na­cio­nal y el Dere­cho Huma­ni­ta­rio apli­ca­bles tanto a épocas de con­flicto armado como de paz.

IV. ATA­QUE SIS­TE­MÁ­TICO– PLAN CRIMINAL:

Sos­tiene el juez Bejas: “ni la orga­ni­za­ción E. R.P ni sus miem­bros for­ma­ban parte del Estado, ni man­te­nían nin­guna depen­den­cia con el Estado que evi­den­ciara la carac­te­rís­tica básica de haberse con­ver­tido en una maqui­na­ria per­versa de per­se­cu­ción sis­te­má­tica y orga­ni­zada de un grupo de ciu­da­da­nos, des­vián­dose en su fin prin­ci­pal de pro­mo­ver el bien común y la con­vi­ven­cia pací­fica de la sociedad” .

El magis­trado no da res­puesta en su sen­ten­cia a una pre­gunta esen­cial que le había­mos formulado:

¿Si no había un plan cri­mi­nal, por qué en pleno gobierno cons­ti­tu­cio­nal se rea­li­za­ron la mayo­ría de los aten­ta­dos terroristas?

¿Cuál fue su obje­tivo? ¿Cuál el revés de la trama?

Demos­tra­re­mos segui­da­mente que no sólo los dis­tin­tos pode­res del Estado faci­li­ta­ron, con su acción u omi­sión, el accio­nar de la gue­rri­lla, sino que el ata­que sis­te­má­tico a la pobla­ción civil se llevó a cabo en vir­tud de un plan cri­mi­nal dise­ñado por el ideó­logo de la gue­rri­lla, Jhonn William Cooke, para impo­ner un régi­men marxista.

Dicho plan, surge claro de las siguien­tes pala­bras del filó­sofo e his­to­ria­dor José Pablo Fein­mann: [2]

Pese a las influen­cias gue­va­ris­tas, la izquierda pero­nista surge otor­gán­dose una polí­tica de masas. John William Cooke, en Cuba, le había dicho a Gue­vara, que para hacer la revo­lu­ción en la Argen­tina, no era nece­sa­rio el foco insu­rrec­cio­nal. Esta­ban las masas pero­nis­tas. Gue­vara no le creyó. O, al menos, no fue sedu­cido por esa inter­pre­ta­ción. Su idea acerca del pero­nismo no era la de Cooke. Jamás hubiera lle­gado a creer que Perón podía trans­for­marse en un revo­lu­cio­na­rio. Tal vez tam­poco Cooke lo cre­yera. No exac­ta­mente así. Cooke creía lo que luego cre­ye­ron los cua­dros más lúci­dos de la izquierda pero­nista: había que crearle hechos revo­lu­cio­na­rios a Perón y lle­var al país a una situa­ción insu­rrec­cio­nal a la cual Perón – más allá de sus pre­fe­ren­cias ideo­ló­gi­cas– no tuviera más reme­dio que dar su acuerdo. Como vemos, la pra­xis ini­cial de la izquierda pero­nista es una pra­xis de masas. Se iden­ti­fica con Perón y el pero­nismo por­que quiere hacer la revo­lu­ción con las masas…En esta etapa, los Mon­to­ne­ros se dan una polí­tica de masas y sus cua­dros de super­fi­cie hacen la cam­paña elec­to­ral de l973, que cul­mina con el triunfo del 11 de marzo. Luego vie­nen sus enfren­ta­mien­tos con Perón y, como fruto maduro de esos enfren­ta­mien­tos, surge un acto deci­sivo en la his­to­ria de la orga­ni­za­ción y en la his­to­ria de su ais­la­miento del pue­blo pero­nista que tanto invo­caba: el ase­si­nato de Rucci. Se trata de uno de los erro­res más des­di­cha­dos de la his­to­ria polí­tica argen­tina. Perón acaba de ganar en elec­cio­nes demo­crá­ti­cas por un mar­gen supe­rior al 60 %. El país, empe­ño­sa­mente, bus­caba un camino de paci­fi­ca­ción. Pero la teo­ría del apriete pudo más. Había que tirar un cadá­ver sobre la mesa de nego­cia­cio­nes. Y los Mon­to­ne­ros apos­ta­ron duro: tira­ron el de Rucci…Luego de la muerte de Perón pasan a la clan­des­ti­ni­dad. Se acabó la polí­tica de super­fi­cie. Al aca­barse, que­da­ron, pre­ci­sa­mente, en la super­fi­cie todos los que había creído en una polí­tica terri­to­rial…; desde la clan­des­ti­ni­dad, reto­ma­ron las ope­ra­cio­nes arma­das y comen­za­ron a apos­tar al golpe de Estado. Aquí entra la teo­ría de la heca­tombe. Cuanto peor, mejor. Juz­ga­ban que el gobierno pero­nista era un col­chón que impe­día al pue­blo visua­li­zar a las ver­da­de­ras fuer­zas enfren­ta­das: Ejér­cito y Gue­rri­lla. No bien el pue­blo viera esta anti­no­mia opta­ría por la gue­rri­lla y se uni­ría a la revo­lu­ción mon­to­nera. Todo esto pre­ci­pitó el golpe del 24 de marzo, tal como lo desea­ban. Resulta muy difí­cil –cuando se piensa en este período y en las trá­gi­cas con­se­cuen­cias que pro­vocó– no repu­diar­los visceralmente.

Durante este período –es decir a par­tir del pasaje a la clan­des­ti­ni­dad– deja de exis­tir lo que había sido (entre l969 y l973) la izquierda pero­nista. Que­dan los Mon­to­ne­ros. Con su ilu­mi­nismo, su van­guar­dismo, sus des­va­ríos mili­ta­ris­tas, su des­dén por la vida y por las masas…”

Fein­mann des­taca cer­te­ra­mente que los cua­dros de super­fi­cie de Mon­to­ne­ros hicie­ron la cam­paña elec­to­ral de l973.

Bonasso, mili­tante de Mon­to­ne­ros, fue desig­nado Secre­ta­rio de Prensa del Frente Jus­ti­cia­lista de Libe­ra­ción siendo quien diseñó la estra­te­gia de comu­ni­ca­ción, teniendo como cola­bo­ra­dor a Hora­cio Ver­bitsky. Este último uno de los redac­to­res del dis­curso pro­nun­ciado por Cám­pora ante la Asam­blea Legislativa.

Así lo informa el pro­pio Bonasso[3], dando ade­más cuenta que “todas las refe­ren­cias jurí­dico– ins­ti­tu­cio­na­les, espe­cial­mente las rela­ti­vas a la forma de uti­li­zar el dere­cho penal y con­ce­bir la amnis­tía, las pro­por­cionó el Bebe Righi” (Este­ban Righi, actual Pro­cu­ra­dor Gene­ral de la Nación)

Galim­berti elo­giaba a las orga­ni­za­cio­nes arma­das pero­nis­tas y levan­taba la “estra­te­gia de la gue­rra popu­lar revo­lu­cio­na­ria” y la nece­si­dad de “cons­truir un poder mili­tar para tomar el poder”.[4]

El día 24. 1.1973 en San Luis, Juan Manuel Abal Medina afirmó que a par­tir del 25 de mayo comen­zaba una nueva etapa donde el método sería “la orga­ni­za­ción desde las bases para que el ejér­cito popu­lar siga desarrollándose”.

El 25. 1.73, en Río Cuarto, el can­di­dato a vice­pre­si­dente, hizo la apo­lo­gía de las orga­ni­za­cio­nes terro­ris­tas expresando:

Nadie tiene dere­cho a decir que son cul­pa­bles aque­llos que con ins­pi­ra­ción patrió­tica van a la gue­rri­lla. ¿Cómo se entiende si no a tan­tos jóve­nes, hijos de fami­lias ricas, que pier­den muchas cosas, sus como­di­da­des, sus estu­dios, sus novias, a cam­bio de la muerte o la tor­tura? ¿Deben ser juz­ga­dos por pre­jui­cios o por la con­cien­cia his­tó­rica? La vio­len­cia –agregó– está vigente en la Argen­tina por la fuerza que se impone desde el Estado” [5]

Las Pau­tas Pro­gra­má­ti­cas difun­di­das por el Frente “anti­ci­pa­ron que el gobierno popu­lar otor­ga­ría una gene­rosa amnis­tía a los pre­sos polí­ti­cos y eli­mi­na­ría todo el anda­miaje inquisitorial…;”[6]

El l8. 5.73, al hablar en el Sin­di­cato del Cal­zado, Rodolfo Galim­berti con­vocó a for­mar mili­cias popu­la­res diciendo: “En l955 se ins­taló la vio­len­cia regi­mi­nosa a la que las masas con­tes­ta­ron con su pro­pia vio­len­cia. Pero ahora debe­mos ejer­cer esta vio­len­cia en forma orgánica”.

En la misma opor­tu­ni­dad Juan Manuel Abal Medina explicó que la con­signa “la san­gre derra­mada no será nego­ciada” que­ría decir que el 25 de mayo los com­pa­ñe­ros pre­sos van a estar en la calle junto al pueblo”.

Cám­pora nunca aca­lló la siguiente con­signa oída en sus actos:

Abal/ Medina

la san­gre de tu hermano

es fusil en la Argentina”

Al hablar ante la Asam­blea Legis­la­tiva rati­ficó su apoyo y tole­ran­cia a la gue­rri­lla con las siguien­tes palabras:

Y en los momen­tos deci­si­vos, una juven­tud mara­vi­llosa, supo res­pon­der a la vio­len­cia con la vio­len­cia y opo­nerse, con la deci­sión y el coraje de las más vibran­tes epo­pe­yas nacio­na­les, a la pasión ciega y enfer­miza de una oli­gar­quía delirante.

Por eso, la san­gre que fue derra­mada, los agra­vios que se hicie­ron a la carne y al espí­ritu, el escar­nio de que fue­ron objeto los jus­tos, no serán negociados”

Agre­gando otro tramo en de su discurso:

Podrá la dic­ta­dura lle­nar las cár­ce­les y los bar­cos, podrá gasear y apa­lear, tor­tu­rar y fusi­lar, pero no con­se­guirá doble­gar la deci­sión de un pue­blo que que­ría la paz pero que empieza a pre­pa­rarse para la gue­rra que le imponen”[7]

Como Minis­tro del Inte­rior de Cám­pora, el Dr. Este­ban Righi fue una pieza clave en la redac­ción y nego­cia­ción de los pro­yec­tos de amnis­tía e indulto

En cuanto a la acti­tud tenida por los legis­la­do­res, las pala­bras de Bonasso no dejan mar­gen de duda:

El sábado 26, rodea­dos por otra fer­vo­rosa movi­li­za­ción que ocupó las adya­cen­cias del Con­greso, las dos cáma­ras tra­ta­ron sobre tablas el pro­yecto de Ley de Amnis­tía enviado por el Poder Eje­cu­tivo y lo apro­ba­ron por una­ni­mi­dad. Igual que las nor­mas que dero­ga­ban la legis­la­ción repre­siva y los tri­bu­na­les especiales…

Hubo ora­do­res que supe­ra­ron a los dipu­tados de la JP en las defi­ni­cio­nes sobre la legi­ti­mi­dad de la lucha armada. Fue el caso de Hora­cio Sueldo, de la Alianza Popu­lar Revolucionaria:

“Cuando a noso­tros nos pre­gun­tan: ¿Uds. quie­ren la trans­for­ma­ción vio­lenta o pací­fica? nues­tra sen­cila res­puesta es ¡Que­re­mos la trans­for­ma­ción!. Vale decir: que­re­mos el fin, la meta. Lo demás es opción de cada momento, de cada coyun­tura de la his­to­ria. La vio­len­cia puede ser legí­tima, puede ser nece­sa­ria; puede ser ile­gí­tima, puede ser monstruosa”…

Héc­tor Sand­ler recordó que esta­ban tra­tando el pro­yecto de amnis­tía “con los pre­sos ya libe­ra­dos por la acción popu­lar”, por­que el pue­blo ya no se limi­taba a deman­dar la trans­for­ma­ción sino que estaba “resuelto a actuar por ella en forma directa”, ahora se tra­taba de ampliarla, ase­gu­rando que no pen­diera sobre los libe­ra­dos “el menor ras­tro de ili­ci­tud” exten­diendo los alcan­ces hasta el pro­pio vein­ti­cinco de mayo para evi­tar que fue­ran san­cio­nado los que habían par­ti­ci­pado en las movi­li­za­cio­nes de ese día.

Cám­pora lo vio de esta manera:

la sesión ter­minó con los par­la­men­ta­rios de pie y rubri­cando con aplau­sos la san­ción de la ley. En pocas horas había­mos avan­zado en el camino, dejando atrás como una pesa­di­lla vie­jos agra­vios, anti­guas dife­ren­cias, per­se­cu­cio­nes esté­ri­les. El futuro se pre­sen­taba promisorio”.

Supre­sión de la Cámara Fede­ral en lo Penal:

Entre los años l970 y l973, el terro­rismo fue com­ba­tido res­pe­tando la ley y la vida, por inter­me­dio de la Cámara Fede­ral en lo Penal creada por. ley 19. 053.

Con juris­dic­ción en todo el país para juz­gar las accio­nes terro­ris­tas, dictó apro­xi­ma­da­mente 600 sen­ten­cias con­de­na­to­rias, avan­zando en la moder­ni­za­ción del pro­ceso penal al incor­po­rar el jui­cio oral para la etapa final del juicio.

El ele­vado número de terro­ris­tas dete­ni­dos – no des­a­pa­re­ci­dos– libe­ra­dos por la amnis­tía de l973, revela el grave error de los legis­la­do­res que deci­die­ron supri­mirla el 26. 5.73, error que la Cámara Fede­ral remar­cara al fallar el jui­cio a las Jun­tas Militares

Cuando reite­ra­da­mente se cita la manera legal en que Ita­lia, España y otros paí­ses euro­peos com­ba­tie­ron al terro­rismo, se calla que dichos paí­ses no des­pro­te­gie­ron a sus jue­ces o a las fuer­zas encar­ga­das de com­ba­tir al terro­rismo, ni supri­mie­ron los tri­bu­na­les que efi­caz­mente los habían juz­gado.- Sos­tu­vie­ron las ins­ti­tu­cio­nes como lo demues­tra el caso para­dig­má­tico de no ceder a la pre­sión terro­rista que ter­minó ase­si­nando Pri­mer Minis­tro Ita­liano, Dr. Aldo Moro–

El 26 de mayo de l973, en cam­bio, a la par de dic­tarse la ley de amnis­tía y supri­mirse la Cámara Fede­ral en lo Penal, se dictó la ley 20. 509 modi­fi­cando el artículo 80 del Código Penal para que en el futuro el ase­si­nato de un juez, fis­cal o miem­bro de las Fuer­zas Arma­das o de segu­ri­dad en ejer­ci­cio de sus fun­cio­nes, no mere­ciera reclu­sión perpetua.

Una atenta lec­tura de las cró­ni­cas par­la­men­ta­rias del período bajo aná­li­sis y de los dia­rios de la época, prueba que la clase polí­tica con­tri­buyó a la tra­ge­dia sobre­vi­niente, difun­diendo la “peda­go­gía de la vio­len­cia”, que por enton­ces dis­tin­guía siem­pre entre la “vio­len­cia injusta” y la “vio­len­cia reden­tora”, encua­drando en esta última cate­go­ría a la apli­cada por el Che Gue­vara con­tra sus enemi­gos; una peda­go­gía que hablaba de “ dic­ta­du­ras bue­nas” y “ dic­ta­du­ras malas”, de una .”vio­len­cia de arriba”que engen­draba “la vio­len­cia de abajo”, dis­curso que preanun­ciaba un desen­lace inevi­ta­ble: la gue­rra revolucionaria.-

En la polí­tica argen­tina –recuerda Botana[8]-se votaba y se mataba, como si sobre el telón de fondo de una demo­cra­cia con explo­sio­nes par­ti­ci­pa­ti­vas, se recor­ta­ran rela­cio­nes de poder teñi­das de san­gre.-…… Estos com­por­ta­mien­tos echa­ron por la borda un estilo de hacer polí­tica, que, durante mucho tiempo bri­lló por su ausen­cia: el estilo de los mode­ra­dos. Fue un fra­caso com­par­tido por muchos… ;en cada uno de los ban­dos en pugna, a dere­cha e izquierda, la lógica de los vio­len­tos se impuso sobre la lógica de quie­nes pre­ten­dían con­tem­po­ri­zar o, sen­ci­lla­mente, apar­tarse de esa trama diabólica.”

La cró­nica par­la­men­ta­ria que refleja el debate de la ley de amnis­tía, revela que muchos polí­ti­cos que­rían enton­ces la “libe­ra­ción” por la vía vio­lenta o la pací­fica, diciendo, por ejemplo:

Esta­mos con­ven­ci­dos tam­bién que si esta ley del olvido no va acom­pa­ñada real­mente de las medi­das revo­lu­cio­na­rias y de una gran polí­tica de cam­bio no decla­mada sino efec­tiva, con­cre­tada en los hechos, no ten­dre­mos los pun­tos a que aspi­ra­mos y la vio­len­cia vol­verá a recru­de­cer aún con gobierno cons­ti­tu­cio­nal” (Sena­dor Cerro)

Quie­nes habían sido juz­ga­dos y con­de­na­dos por hechos terro­ris­tas, fue­ron cali­fi­ca­dos en el debate como “nues­tros com­ba­tien­tes”, “per­se­gui­dos polí­ti­cos que lucha­ron por la libe­ra­ción y con­tra la depen­den­cia”, recla­mando para ellos una “amnis­tía libe­ra­dora” que no dejara el menor ras­tro de ili­ci­tud para los que habían inter­pre­tado la rebel­día popular.

Las dra­má­ti­cas pala­bras del Dr. Héc­tor Sand­ler [9]al regre­sar de la cár­cel de Devoto: “He visto salir los pre­sos de las cár­ce­les; nadie estaba dis­puesto a per­do­nar nada; los que eran libe­ra­dos se abra­za­ban en un reen­cuen­tro de lucha”, demues­tran que los legis­la­do­res tuvie­ron cabal con­cien­cia del baño de san­gre que sobre­ven­dría, y sin embargo dic­ta­ron la ley arras­tra­dos por la marea de los acontecimientos.

No se cum­plió ade­más un requi­sito esen­cial de toda amnis­tía: el desarme de las orga­ni­za­cio­nes terro­ris­tas, a quie­nes se les per­mi­tió man­te­ner todo su arma­mento, sin exi­gir­les la libe­ra­ción del Clmte Ale­mán que había sido secues­trado por un comando del ERP.-

Supre­sión de la DIPA: Ni bien asu­mido el Minis­tro del Inte­rior Righi ordenó la supre­sión defi­ni­tiva de la Direc­ción de Inves­ti­ga­cio­nes Polí­ti­cas Anti­de­mo­crá­ti­cas de la Super­in­ten­den­cia de Segu­ri­dad de la Poli­cía Fede­ral, donde se alma­ce­na­ban las fichas de miles de argen­ti­nos sos­pe­cha­dos de acc­cio­nes terroristas.

Tole­ran­cia a la acción terrorista:

Narra Bonasso: [10]

El 8 de junio se pro­dujo un doblete invo­lun­ta­rio, muy comen­tado por la prensa: El ERP y las orga­ni­za­cio­nes pero­nis­tas lla­ma­ron a sen­das con­fe­ren­cias de prensa, donde sus máxi­mos diri­gen­tes apa­re­cie­ron a cara descubierta.

Mario Eduardo Fir­me­nich, el joven número uno de Mon­to­ne­ros…, y el “Negro” Roberto Quieto, que coman­daba las FAR…, se reunie­ron en una uni­dad básica de la Capi­tal con un grupo redu­cido de reporteros…Los dos diri­gen­tes leye­ron un docu­mento común que pre­fi­gu­raba la cer­cana fusión de las dos orga­ni­za­cio­nes donde his­to­ria­ban “la toma del gobierno” por parte de “la clase tra­ba­ja­dora y el pue­blo pero­nista”, elo­gia­ban las medi­das anti­rre­pre­si­vas de Cám­pora y Righi, … y les pro­po­nían a los mili­ta­res unirse al pro­ceso, para que “ El Ejér­cito se haga Pue­blo y el Pue­blo se haga Ejér­cito”, aun­que adver­tían que segui­rían arma­dos y aler­tas, para con­tro­lar y derro­tar un posi­ble con­tra­ata­que de las fuer­zas “oli­gár­qui­cas e imperialistas”…

Por su parte, el san­tia­gueño Mario Roberto San­tu­cho, …escol­tado por Jorge Benito Arteaga, Enri­que Haroldo Gorria­rán Merlo y Jorge Molina, …decía: “No apo­ya­mos al gobierno del Pre­si­dente Cám­pora por­que sus medi­das no van con­tra el sistema…”

… algu­nos perio­dis­tas acre­di­ta­dos en la Rosada apro­ve­cha­ron la con­fe­ren­cia de prensa del ERP, que había sido difun­dida a nivel inter­na­cio­nal, para “poner a parir” al minis­tro Righi, pre­gun­tán­dole si no había “pode­res para­le­los a los del gobierno”. “Lo que hay son con­fe­ren­cias de prensa – res­pon­dió Righi– que cual­quiera que lo desee puede dar”. Un perio­dista insis­tió: “pero se está ame­na­zando al gobierno”. “Si lo ame­na­zan están equi­vo­ca­dos”, dijo el minis­tro, agre­gando ense­guida: “de todos modos no puedo res­pon­der así en forma glo­bal a pre­gun­tas como la suya que solo son par­cia­les”. Molesto, agre­sivo, el perio­dista insis­tió en la exis­ten­cia de una “adver­ten­cia”: el ERP había pro­me­tido “no ata­car al gobierno en tanto y en cuanto el gobierno no tome repre­sa­lias con­tra el pue­blo”. Righi con­testó que si ése era el supuesto, enton­ces no habría ata­que “por­que este gobierno ha sur­gido del pue­blo”. Pero el infor­mante no se dio por ven­cido y trató de embre­tarlo con el posi­ble ata­que del ERP al Ejér­cito, que exi­gia “una res­puesta cate­gó­rica”. Righi tuvo que hacer aco­pio de pacien­cia frente al perio­dista que lo inte­rro­gaba como si fuera un sub­ver­sivo y recordó que el comu­ni­cado del ERP fijando posi­ción era ante­rior al 25 de mayo, fecha “a par­tir de la cual las Fuer­zas Arma­das se con­ju­gan con el pue­blo”, por lo que “no pue­den ser agre­di­das por nin­gún sec­tor sin que esto impli­que agre­dir a las ins­ti­tu­cio­nes del Estado”.

La livian­dad con que el Dr. Righi tra­taba el peli­gro terro­rista es prueba cabal de la negli­gen­cia, tole­ran­cia y com­pla­cen­cia del gobierno cam­po­rista, pues San­tu­cho había sido cla­rí­simo en la citada conferencia:

La única solu­ción es des­ar­mar a las fuer­zas arma­das con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rias y que las mili­cias popu­la­res arma­das asu­man la defensa del gobierno popu­lar” [11] .

Tam­bién lo fue­ron Fir­me­nich y Quieto cuando anun­cia­ron que segui­rían luchando “con­tra una bien nutrida lista de enemi­gos en la que inclu­ye­ron a “los trai­do­res al Frente (Jus­ti­cia­lista de Libe­ra­ción) y al Movi­miento, y a todos aque­llos que cons­pi­ren con­tra el pro­grama de libe­ra­ción nacio­nal”, a quie­nes “se los com­ba­tirá por todos los medios y en todos los terre­nos nece­sa­rios, por la acción de las masas y por la acción armada tanto de masas como de comando”[12]

Inter­pre­tando que habían sido libe­ra­dos sin nin­gún pacto o con­di­ción, poco des­pués los gue­rri­lle­ros reini­cia­ron la esca­lada terro­rista que con­ti­nua­ría hasta fines de la década: el 12 de julio de l973 la gue­rri­lla secues­tró al indus­trial Car­los A. Pulenta; el seis de sep­tiem­bre de l973 fue asal­tado el Comando de Sani­dad del Ejér­cito; el 26. 9.73 fue ase­si­nado el Secre­ta­rio Gral de la C. G.T, José Rucci; el 11. 8.73 se intentó copar el Regi­miento l7 de Cata­marca; y el l9. 1.74 con el intento de copa­miento a la guar­ni­ción del Ejér­cito en Azul, el mismo Con­greso que ocho meses antes había dero­gado toda la legis­la­ción repre­siva, se vió obli­gado a reimplantarla.-

Como prueba de la rela­ción de cau­sa­li­dad entre la irres­pon­sa­bi­li­dad y tole­ran­cia de los pode­res del Estado y la acción terro­rista, valga el siguiente tes­ti­mo­nio escu­chado en la Cámara de Dipu­tados el 24 y 25. 1.74:

Ésta Cámara, en aque­lla opor­tu­ni­dad, aprobó la dero­ga­ción de las leyes repre­si­vas pre­sio­nada por las mani­fes­ta­cio­nes calle­je­ras alen­ta­das por quie­nes habían triun­fado en las elec­cio­nes de marzo y abril pasado; mani­fes­ta­cio­nes que inte­gra­ban segu­ra­mente buena parte de las fuer­zas que hoy están colo­ca­das en la subversión…

Cabe pre­gun­tarse por qué hoy, des­pués de casi un año de gobierno popu­lar, sub­siste, aun agra­vada, la vio­len­cia, que todos repudiamos…vemos que nues­tro país se ha trans­for­mado en una nación en la que los hom­bres no pue­den tener cuando salen de su casa para ir a tra­ba­jar y ganarse la vida, la segu­ri­dad de que vol­ve­rán a ella ente­ros para reunirse con sus familiares”(Diputado Monsalve).-

La Cámara Fede­ral en lo Penal, al con­de­nar a los ex coman­dan­tes mili­ta­res, remarcó los nefas­tos efec­tos de la amnistía:

En l973, , por razo­nes polí­ti­cas que no corres­ponde a esta Cámara juz­gar, se dictó la ley de amnis­tía 20. 508, en vir­tud de la cual obtu­vie­ron su liber­tad un ele­vado número de delin­cuen­tes sub­ver­si­vos .-con­de­na­dos por una jus­ti­cia que se mos­tró efi­caz para elu­ci­dar gran can­ti­dad de los crí­me­nes por ellos perpetrados-, cuyos efec­tos, apre­cia­dos con pers­pec­tiva his­tó­rica, lejos estu­vie­ron de ser paci­fi­ca­do­res” (“La sen­ten­cia”, T. II, Imprenta del Con­greso de la Nación, l987, pág. 735).-

Ezeiza: Dice sobre la masa­cre Julián Licas­tro, hom­bre muy cer­cano a Perón y tes­tigo pri­vi­le­giado de aque­llos días por haber via­jado con aquél en el avión donde vol­vía al país [13]

Ezeiza es Can­cha Rayada: un desas­tre que como aquel suceso his­tó­rico fue un com­bate en medio de la con­fu­sión. En este caso, fue un com­bate en la oscu­ri­dad ideo­ló­gica y polí­tica, donde había algu­nos coman­dan­tes de ambos extre­mos. Para mí el ante­ce­dente de Ezeiza es el 25 de mayo. Por­que no hay un orden público garan­ti­zado por la fuerza del Estado, sino un orden mon­to­nero, tanto en la Plaza de Mayo como en la Casa de Gobierno, que va a cons­ti­tuir un mal pre­ce­dente para el regreso en Ezeiza. Por­que ya antes del acto nos íbamos ente­rando que no iba a haber un ope­ra­tivo poli­cial en regla y que iban a con­cu­rrir dos millo­nes de personas…

. Por su parte Fir­me­nich reco­noce, y lo sigue diciendo des­pués de treinta años, que había cinco mil com­pa­ñe­ros arma­dos, con armas cortas…La ver­sión que nos llegó en ese momento era que se que­ría aten­tar con­tra Perón, que no había segu­ri­dad y que el Gene­ral no debía ir a ese palco…;se iba a pelear con Perón arriba del palco, la posi­bi­li­dad de qu éste saliera herido era muy grande. Des­pués en los actos Perón apa­re­cía pro­te­gido por un blin­daje transparente..”

Gus­tavo Landívar[14], afirma que los suce­sos de Ezeiza fue­ron pro­ducto de un plan que debi­da­mente orques­tado, estaba diri­gido a ter­mi­nar con la vida del anciano líder.

Dice en su obra: “el plan era obvio: ase­si­nar a Perón durante el acto que se iba a rea­li­zar en las cer­ca­nías del Aereo­puerto Inter­na­cio­nal. Esto deja­ría el camino des­pe­jado a la Ten­den­cia Revo­lu­cio­na­ria para la toma abso­luta del poder, ya que Perón había mos­trado que en reali­dad empleó al mar­xismo infil­trado en las filas de su movi­miento con el único objeto de poder tomar el gobierno. Muerto Perón, los mar­xis­tas, con Cám­pora a la cabeza, ten­drían el con­trol polí­tico abso­luto en sus manos”

El res­pon­sa­ble de la segu­ri­dad de Ezeiza, fue el Minis­tro del Inte­rior Este­ban Righi, a quien Perón recri­minó en durí­si­mos tér­mi­nos su inep­ti­tud como lo rela­tan los siguien­tes libros:

Ape­nas se ence­rra­ron en la ofi­cina del futuro gol­pista Cape­llini, Perón cri­ticó con dureza al minis­tro del inte­rior. Righi no lo había olvi­dado veinte años des­pués, cuando me relató sus viven­cias de esa tarde: “Intenté darle mi ver­sión de los hechos, pero no escu­chaba razones…”

Des­pués que se reti­ra­ron los minis­tros y el Pre­si­dente, Perón reci­bió a Osinde y Norma Ken­nedy. Osinde le entregó a Daniel algu­nos docu­men­tos donde se acu­saba al minis­tro del inte­rior de ser el res­pon­sa­ble de la catás­trofe por no haber enviado “fuer­zas de segu­ri­dad” a cui­dar del “flanco Este” del palco y haber orde­nado el “replie­gue hacia el Man­gru­llo” de los efec­ti­vos poli­cia­les que sí esta­ban pre­sen­tes en el “flanco Oeste”. Entre los docu­men­tos que car­gaba en su por­ta­fo­lios el ofi­cial de inte­li­gen­cia había un memo­rán­dum de Ciro Ahu­mada, fechado el mismo 20 de junio, donde el socio de los arge­li­nos con­tra­de­cía (invo­lun­ta­ria­mente) cier­tas afir­ma­cio­nes de Osinde, admi­tiendo que habían sido hom­bres a sus órde­nes los que habían hecho pri­sio­ne­ros en el bos­que des­pués del segundo tiro­teo. Sin reco­no­cer, claro, que los habían tor­tu­rado des­pués. Osinde no reparó en esa con­tra­dic­ción, sino en el remate del memo que le encan­taba lite­ra­ria­mente por­que hablaba del “estú­pido pro­ce­der” de Righi, cóm­plice “directo o indi­recto” del “plan pre­me­di­tado” (para ase­si­nar a Perón) y defi­nía al minis­tro del Inte­rior como “un imberve”(sic) “al que le fal­tan pre­ci­sa­mente el cono­ci­miento de desiocho(sic) años de lucha dura y en todos los cam­pos” en vez de “lec­tura super­fi­cial de tex­tos aca­dé­mi­cos muy bien encuadernados”…A esas horas ya cir­cu­la­ban insis­ten­tes ver­sio­nes sobre la inmi­nente renun­cia de Righi y su relevo por el Gral Iñi­guez. En Dipu­tados, el embate con­tra el minis­tro del Inte­rior estuvo a cargo del dipu­tado Rodolfo Arce, al que Cám­pora había pro­mo­vido. Arce tam­bién res­pon­sa­bi­lizó a Righi por “la toma de Villa Devoto y otras cár­ce­les del país” y por las ocu­pa­cio­nes, que toda­vía no habían cesado, pero ya no cons­ti­tuían un problema….

Poco des­pués de las nueve de la noche del 21 de junio supi­mos de qué lado estaba Juan Perón.”

Con­cluida la cita del libro de Bonasso, [15] es impor­tante que los seño­res miem­bros del Tri­bu­nal se deten­gan en el dis­curso que Perón pro­nun­ció al día siguiente, cuyos párra­fos reve­lan que cono­cía per­fec­ta­mente el plan cri­mi­nal en desa­rro­llo por quie­nes encu­bier­tos o desem­bo­za­da­mente actua­ban:
Dis­curso de Juan Domingo Perón del 21. 06. 1973

Conozco per­fec­ta­mente lo que está ocu­rriendo en el país. Los que creen lo con­tra­rio se equi­vo­can. Esta­mos viviendo las con­se­cuen­cias de una pos­gue­rra civil que aun­que desa­rro­llada embo­za­da­mente no por eso ha deja­dode exis­tir, a lo que se suman las per­ver­sas inten­cio­nes de los fac­to­res ocul­tos que desde las som­bras tra­ba­jan sin cesar tras desig­nios no por incon­fe­sa­bles menos reales. Nadie puede pre­ten­der que todo esto cese de la noche a la mañana. Pero todos tene­mos el deber inelu­di­ble de enfren­tar acti­va­mente a esos enemi­gos si no que­re­mos pere­cer en el infor­tu­nio de nues­tra desa­pren­sión e inca­pa­ci­dad culposa.

Los pero­nis­tas tene­mos que retor­nar a la con­duc­ción de nues­tro Movi­miento, poner­nos en mar­cha y neu­tra­li­zar a los que pre­ten­den defor­marlo desde abajo y desde arriba. Noso­tros somos jus­ti­cia­lis­tas, levan­ta­mos una ban­dera tan dis­tante de uno como de otro de los impe­ria­lis­mos dominantes…No hay nue­vos rótu­los que cali­fi­quen a nues­tra doc­trina y a nues­tra ideología.

Los vie­jos pero­nis­tas lo sabe­mos. Tam­poco lo igno­ran nues­tros mucha­chos que levan­tan ban­de­ras revo­lu­cio­na­rias.
Los que pre­tex­tan lo incon­fe­sa­ble aun­que cubran sus fal­sos desig­nios con gri­tos enga­ño­sos o se empe­ñen en peleas des­ca­be­lla­das no pue­den enga­ñara nadie. Los que no com­par­ten nues­tras pre­mi­sas si se subor­di­nan a vere­dicto de las urnas tie­nen un camino honesto que seguir en la lucha que ha de ser para el bien y la gran­deza de la patria. Los que inge­nua­mente pien­san que pue­den copar nues­tro Movi­miento o tomar el poder que el pue­blo ha recon­quis­tado se equi­vo­can. Nin­guna simu­la­ción o encu­bri­miento por inge­nio­sos que sean podrán enga­ñar a un pue­blo que ha sufrido lo que el nues­tro y que está ani­mado por una firme volun­tad de vencer.

Por eso deseo adver­tir a los que tra­tan de infil­trarse en los esta­men­tos popu­la­res o esta­ta­les que por ese camino van mal. Así acon­sejo a todos ellos tomar el único camino genui­na­mente nacio­nal; cum­plir con nues­tro deber de argen­ti­nos sin doble­ces ni desig­nios inconfesables. ..

La inope­ran­cia en los momen­tos que tene­mos que vivir es un cri­men de lesa patria…

A los enemi­gos embo­za­dos y encu­bier­tos o disi­mu­la­dos, les acon­sejo que cesen en sus inten­tos por­que cuando los pue­blos ago­tan su pacien­cia sue­len hacer tro­nar el escarmiento…”

La gra­ve­dad de los hechos pre­ci­pi­ta­ron la renun­cia de Cám­pora siendo en sep­tiem­bre de l973 Perón electo como Pre­si­dente por una inmensa mayo­ría. El plan cri­mi­nal no se detuvo. Dos días des­pués los Mon­to­ne­ros tira­ron un cadá­ver sobre la mesa de nego­cia­cio­nes: el de José Igna­cio Rucci– No que­rían la paz; tra­ba­ja­ban para el golpe de Estado diciendo: “Cuanto peor, mejor”.

No se ha equi­vo­cado Hugo Moyano al sos­te­ner que “los que ase­si­na­ron a Rucci mata­ron al Gene­ral Perón”, ni al pedir que se cuente com­pleta la his­to­ria juz­gando a todos los que come­tie­ron crí­me­nes de lesa humanidad.

Exis­ten fun­da­das sos­pe­chas de que el ase­si­nato de Rucci fue pla­ni­fi­cado por el prin­ci­pal ase­sor del gober­na­dor de la pro­vin­cia de Bue­nos Aires, Oscar Bide­gain, y que autos ofi­cia­les tras­la­da­ron y reti­ra­ron el arma­mento en una evi­dente mues­tra de la acción de un Estado que faci­lita e ins­tiga la acción terrorista.

El 17 de junio de l971, Rucci había expre­sado ante la Asam­blea Gene­ral de La Orga­ni­za­ción Inter­na­cio­nal del Tra­bajo un jui­cio que sería pre­mo­ni­to­rio: “Tam­bién desea­mos aler­tar sobre las posi­bi­li­da­des de que un pro­ceso de vio­len­cia ema­nado en nues­tra Nación, puede ser deto­nante espe­rado lar­ga­mente y el foco pro­duc­tor de un reguero san­griento de gran­des pro­por­cio­nes en todo el con­ti­nente americano”[16]

Con esta mani­fes­ta­ción se enfrentó direc­ta­mente con la gue­rri­lla, quien el 25 de sep­tiem­bre de l973 come­tió el ase­si­nato anti­ci­pado en pin­ta­das calle­je­ras: “Rucci trai­dor, a vos te va a pasar lo mismo que a Vandor”.

La ope­ra­ción fue pla­ni­fi­cada durante cua­tro meses con­tando con el apoyo del gobierno de la pro­vin­cia de Bue­nos Aires, según la inves­ti­ga­ción lle­vada a cabo por Cefe­rino Reato para su libro Ope­ra­ción Traviata.

Ata­que al Regi­miento de Azul:

Un nuevo esla­bón del plan cri­mi­nal habría de consumarse.

Dice sobre éste Licastro[17]: “Vivi­mos el intento de copa­miento del regi­miento de Azul por el ERP como una decla­ra­ción de gue­rra a todos los argen­ti­nos e hice una com­pa­ra­ción y repe­ti­ción de con­cep­tos sobre la muerte de Rucci. Un pro­nós­tico de lo que iba a pasar, donde expli­caba que una gue­rri­lla que ata­caba ins­ti­tu­cio­nes en forma extre­mista, tanto al sin­di­ca­lismo de Rucci, al Ejér­cito en Azul, iba a ser derro­tada pre­vio ais­la­miento y cada vez en una posi­ción más impopular…Luego hay un dis­curso de Perón, donde se viste de uni­forme para hacerlo, y es muy duro res­pecto al extre­mismo que se estaba dando por parte del ERP, que incluso a dife­ren­cia de mon­to­ne­ros no acep­taba nada del pero­nismo y con­si­de­raba que el gobierno de Perón era una mas­ca­rada que encu­bría la mayor repre­sión social y política…”

Ante la afir­ma­ción del inter­lo­cu­tor Gasio que dice: — El hecho de Azul le costó la gober­na­ción a Bide­gain…, res­pon­dió Licastro:

…Perón pensó que habían ocu­rrido negli­gen­cias en el marco de la pro­vin­cia de Bue­nos Aires en el aspecto de segu­ri­dad, y que en forma de omi­sión o comi­sión habían favo­re­cido a la vio­len­cia. Un enca­de­na­miento con casos como el de Azul, donde si hubiera habido un sis­tema de alerta, de segu­ri­dad com­bi­nado por una parte polí­tica y otra poli­cial, no habría ocu­rrido un hecho de tanta auda­cia. En el ambiente de la época era muy difí­cil acep­tar este tipo de secues­tros, de ocu­pa­cio­nes, de robos de armas, de aten­ta­dos de todo tipo, por­que había una reper­cu­sión inme­diata en el Ejér­cito. Pienso que estu­vie­ron espe­cu­lando desde ya con la pró­xima muerte de Perón, por­que esto ope­raba fun­cio­nal­mente a favor del golpismo”

Reato, aporte el siguiente relato histórico:

Perón fue desa­lo­jando a los mon­to­ne­ros de sus posi­cio­nes en el apa­rato esta­tal. La renun­cia de Car­cagno los dejó sin su prin­ci­pal aliado entre los mili­ta­res; al mes siguiente, el l9 de enero de l974, el ata­que del ERP al Regi­miento de Caba­lle­ría Blin­dada de Azúl le entregó en ban­deja la cabeza del gober­na­dor de Bue­nos Aires, Oscar Bide­gain, un aliado de la Orga. Par­ti­ci­pa­ron setenta gue­rri­lle­ros y fue la pri­mera vez que la gue­rri­lla urbana argen­tina operó con tanta gente y a tanta dis­tan­cia de una gran ciu­dad. El obje­tivo del ERP era tomar unos qui­nien­tos fusi­les para abas­te­cer a su frente en Tucu­mán, pero no pudie­ron hacerlo aun­que mata­ron al jefe del cuar­tel, el coro­nel Camilo Gay, a su esposa y a un soldado…El pre­si­dente Perón se calzó su traje de teniente gene­ral y se pre­sentó por tele­vi­sión a las 21. 08 del domingo 20 de enero para pro­nun­ciar sus pala­bras más duras desde el retorno a la Argentina””[18]

Las pala­bras de Perón rati­fi­can que el gobierno de la pro­vin­cia de Bue­nos Aires incu­rrió en terro­rismo de Estado, al faci­li­tar el accio­nar terro­rista, tanto de Mon­to­ne­ros como del ERP, brin­dando el manto de impu­ni­dad y el apoyo logís­tico nece­sa­rio para el des­pla­za­miento de los gue­rri­lle­ros. Die­ci­ocho días antes habían sido ase­si­na­dos Hum­berto y María Cris­tina Viola por miem­bros de la misma orga­ni­za­ción terro­rista que atacó el regi­miento de Azul.

Des­pués de 35 años la res­puesta del juez para una esposa y madre des­tro­zada es que ya tuvo acceso a la jus­ti­cia, cono­ció la ver­dad sobre como ocu­rrie­ron los hechos que per­ju­di­ca­ron a gran parte de su fami­lia e incluso obtuvo una sen­ten­cia judi­cial con­de­na­to­ria de sus auto­res materiales.

¿Qué más pretende?

Pre­tende que se juz­gue a sus auto­res inte­lec­tua­les; pre­tende que los que fue­ron con­de­na­dos cum­plan ínte­gra­mente su sen­ten­cia sin gozar de indul­tos o amnis­tías encu­bier­tas inacep­ta­bles en crí­me­nes de lesa huma­ni­dad; pre­tende que se juz­gue a Fidel y Raúl Cas­tro por haber entre­nado y finan­ciado a la gue­rri­lla que actuó en el país; pre­tende que la jus­ti­cie se vende los ojos ante las pre­sio­nes del poder polí­tico; pre­tende que los jue­ces edu­quen a los jóve­nes en la ver­dad siendo rigu­ro­sos en el aná­li­sis de los hechos his­tó­ri­cos; pre­tende que no se les mienta dicién­do­les que el ERP jamás contó con apoyo de los esta­men­tos esta­ta­les, cuando la renun­cia del gober­na­dor Bide­gain se pro­dujo pre­ci­sa­mente por haber faci­li­tado el accio­nar del E. R.P en el ata­que la Regi­miento de Azul.

Si no fue así, pue­den expli­carle los seño­res Cama­ris­tas por qué el Pte Perón habló al país en los siguien­tes términos:

Me dirijo a todos los argen­ti­nos frente al bochor­no­sos hecho que acaba de ocu­rrir en la pro­vin­cia de Bue­nos Aires, en la loca­li­dad de Azul, donde una par­tida de asal­tan­tes terro­ris­tas rea­li­za­ron un golpe de mano, mediante el cual ase­si­na­ron al jefe de la uni­dad, coro­nel don Camilo Gay, y a su señora esposa, y luego de matar ale­vo­sa­mente a sol­da­dos y herir un ofi­cial y sub­ofi­cial, huye­ron lle­vando como rehén al teniente coro­nel Jorge Ibarzábal.

Hechos de esta natu­ra­leza evi­den­cian elo­cuen­te­mente el grado de peli­gro­si­dad y auda­cia de los gru­pos terro­ris­tas que viene ope­rando en la pro­vin­cia de Bue­nos Aires, ante una evi­dente desa­pren­sión de sus auto­ri­da­des. El gobierno del pue­blo, res­pe­tuoso de la Cons­ti­tu­ción y la ley, hasta hoy ha venido obser­vando una con­ducta rete­nida frente a estos des­bor­des que –reitero– nada pue­den jus­ti­fi­car en la situa­ción que vive la República.

Tam­poco, desde nues­tro movi­miento, hemos que­rido pro­du­cir un enfren­ta­miento, desde que anhe­la­mos la paz y pro­pen­de­mos a la unión y soli­da­ri­dad de todos los argen­ti­nos, hoy ocu­pa­dos en la recons­truc­ción y libe­ra­ción nacio­nal. Pero todo tiene un límite: tole­rar por más tiempo hechos como el ocu­rrido en Azul, donde se ataca a una ins­ti­tu­ción nacio­nal con los más ale­ves pro­ce­di­mien­tos, está demos­trando pal­ma­ria­mente que esta­mos en pre­sen­cia de ver­da­de­ros enemi­gos de la patria, orga­ni­za­dos para luchar con­tra el Estado, al que a la vez se infil­tran con avie­sos fines insurreccionales.

Nues­tro Ejér­cito, como el resto de nues­tras Fuer­zas Arma­das que han demos­trado su aca­ta­miento a la Cons­ti­tu­ción y a la ley, en pro­ve­cho de una cons­ti­tu­cio­na­li­za­ción, no mere­cen sino el agra­de­ci­miento del pue­blo argen­tino, que frente a lo ocu­rrido debe sen­tirse herido en lo más pro­fundo de su sen­ti­miento patriótico.

Ya no se trata solo de gru­pos de delin­cuen­tes sino de una orga­ni­za­ción que, actuando con obje­ti­vos y direc­ción forá­nea, ata­can al Estado y a sus ins­ti­tu­cio­nes, como medio de que­bran­tar la uni­dad del pue­blo argen­tino y pro­vo­car un caos que impida la recons­truc­ción y la libe­ra­ción en que esta­mos empe­ña­dos. Es la delin­cuen­cia aso­ciada a un grupo de mer­ce­na­rios que actúa mediante la simu­la­ción de móvi­les polí­ti­cos tan incon­fe­sa­bles como inexplicables.

En con­se­cuen­cia, ni el gobierno que ha reci­bido un man­dato popu­lar, claro y ple­bis­ci­ta­rio, ni el pue­blo argen­tino, que ha demos­trado con cre­ces su deseo de paci­fi­ca­ción y libe­ra­ción, pue­den per­ma­ne­cer iner­mes ante estos ata­ques, abier­tos a su deci­sión sobe­rana, y tole­rar el abierto desa­fío a su auto­ri­dad, que pone en peli­gro la segu­ri­dad de la ciu­da­da­nía, cada día expuesta a la acción cri­mi­nal de estas ban­das de asaltantes.

No es por casua­li­dad que estas accio­nes se pro­duz­can en deter­mi­na­das juris­dic­cio­nes; es indu­da­ble que ello obe­dece a una impu­ni­dad en que la desa­pren­sión e inca­pa­ci­dad lo hacen posi­ble. Por lo que sería aún peor si mediara como se sos­pe­cha una tole­ran­cia culposa.

En con­se­cuen­cia, el gobierno nacio­nal en cum­pli­miento de su deber inde­cli­na­ble, tomará de hoy en más las medi­das per­ti­nen­tes para ata­car el mal en sus raí­ces echando mano a todo el poder de su auto­ri­dad y movi­li­zando todos los medios necesarios.

El Movi­miento Nacio­nal Jus­ti­cia­lista movi­li­zará asi­mismo sus efec­ti­vos para poner­los deci­di­da­mente al ser­vi­cio del orden y cola­bo­rar estre­cha­mente con las auto­ri­da­des empe­ña­das en defenderla.

Pido asi­mismo a todas las fuer­zas polí­ti­cas y al pue­blo en gene­ral que tomen par­tida activa en la defensa de la repú­blica, que es la ata­cada en las actua­les circunstancias.

Ya no se trata de con­tien­das polí­ti­cas par­cia­les, sino de poner coto a la acción cri­mi­nal que atenta con­tra la exis­ten­cia misma de la patria y sus ins­ti­tu­cio­nes y que es pre­ciso des­truir antes que nues­tra debi­li­dad pro­duzca males que pue­dan lle­gar a ser irre­pa­ra­bles en el futuro.

Pido igual­mente a los com­pa­ñe­ros tra­ba­ja­do­res una par­ti­ci­pa­ción activa en la labor defen­siva de sus orga­ni­za­do­res, que tanto ha cos­tado lle­var­las al momento actual de su mag­ni­fico fun­cio­na­miento. Esas orga­ni­za­cio­nes son tam­bién objeto de la mirada codi­ciosa de estos ele­men­tos, muchas veces dis­fra­za­dos de diri­gen­tes. Cada tra­ba­ja­dor tiene un poco de res­pon­sa­bi­li­dad en esa defensa, y espero con­fiado por­que los conozco, que la sabrán defen­der como lo han hecho en todas las ocasiones.

Ani­qui­lar cuanto antes este terro­rismo cri­mi­nal es una tarea que com­pete a todos los que pre­ten­de­mos una patria justa, libre y sobe­rana, lo que nos obliga peren­to­ria­mente a movi­li­zar­nos en su defensa y empe­ñar­nos deci­di­da­mente en la lucha a que dé lugar. Sin ello, ni la recons­truc­ción nacio­nal ni la libe­ra­ción serán posibles.

Yo he acep­tado el gobierno como un sacri­fi­cio patrió­tico y por­que he pen­sado que podría ser útil a la repú­blica; si un día lle­gara a per­sua­dirme que el pue­blo argen­tino no me acom­paña en ese sacri­fi­cio no per­ma­ne­ce­ría un solo día en el gobierno. Entre las prue­bas que he de impo­ner al pue­blo es esta lucha.

Será, pues, la acti­tud de todos la que me impon­drá mi futura con­ducta; ha pasado la hora de gri­tar Perón, ha lle­gado la hora de defenderlo.”

¿Por qué el juez quiere con­ven­cerla de que “ni la orga­ni­za­ción E. R.P ni sus miem­bros for­ma­ban parte del Estado, ni man­te­nían nin­guna depen­den­cia con el Estado que evi­den­ciara la carac­te­rís­tica básica de haberse con­ver­tido en una maqui­na­ria per­versa de per­se­cu­ción sis­te­má­tica y orga­ni­zada de un grupo de ciu­da­da­nos, des­vián­dose en su fin prin­ci­pal de pro­mo­ver el bien común y la con­vi­ven­cia pací­fica de la socie­dad” cuando quien pre­si­día el país sos­tuvo enton­ces todo lo contrario?

¿A quién debe creerle?

¿Al enton­ces Pre­si­dente de la Nación o a un juez que debe juz­gar en épocas donde el Pre­si­dente de la Aso­cia­ción de Magis­tra­dos y Fun­cio­na­rios de la Jus­ti­cia Nacio­nal, Dr. Ricardo Recondo, alerta al país que se “busca sojuz­gar al Poder Judi­cial a los intere­ses políticos” –

¿No implica una evi­dente mues­tra de terro­rismo de Estado que el pre­si­dente de la Repú­blica dijera: “Hechos de esta natu­ra­leza evi­den­cian elo­cuen­te­mente el grado de peli­gro­si­dad y auda­cia de los gru­pos terro­ris­tas que vie­nen ope­rando en la pro­vin­cia de Bue­nos Aires ante la evi­dente desa­pren­sión de sus autoridades”?

¿Por qué le dice que el ERP no tenía gente infil­trada en el Estado argen­tino, cuando Perón expresó todo lo con­tra­rio: “Esta­mos en pre­sen­cia de ver­da­de­ros enemi­gos de la Patria, orga­ni­za­dos para luchar en fuerza con­tra el Estado, al que a la vez infil­tran con avie­sos fines insurreccionales”?

¿Por qué sos­tiene que el Estado no toleró ni faci­litó el accio­nar y la impu­ni­dad de la gue­rri­lla, cuando nue­va­mente Perón lo des­miente desde su dis­curso: “No es por casua­li­dad que estas accio­nes se pro­duz­can en deter­mi­na­das juris­dic­cio­nes. Es indu­da­ble que ello obe­dece a una impu­ni­dad en la que la desa­pren­sión e inca­pa­ci­dad lo hacen posi­ble, o lo que sería peor, si mediara, como se sos­pe­cha, una tole­ran­cia culposa…” ?

¿Por qué se niega a inves­ti­gar la res­pon­sa­bi­li­dad del gobierno cubano, cuando Perón denun­ció sin medias tin­tas que la banda terro­rista actuaba con obje­ti­vos y direc­ción foránea?

¿Por qué dis­mi­nuye la extrema gra­ve­dad del accio­nar del ERP, cuando el líder pero­nista los cali­ficó de “ver­da­de­ros enemi­gos de la patria” que “ata­can al Estado y a sus ins­ti­tu­cio­nes, como medio de que­bran­tar la uni­dad del pue­blo argen­tino y pro­vo­car un caos?

¿Si no era gra­ví­simo el ata­que, por qué Perón sos­tuvo que la acción cri­mi­nal aten­taba “con­tra la exis­ten­cia misma de la patria y sus ins­ti­tu­cio­nes” con­vo­cando con­vocó al pue­blo y a la diri­gen­cia polí­tica, sin dis­tin­ción de ideo­lo­gías, a “ que tomen par­tida activa en la defensa de la repú­blica, que es la ata­cada en las actua­les circunstancias.?

¿Por qué se niega a inves­ti­gar la res­pon­sa­bi­li­dad del gobierno cubano, cuando Perón denun­ció sin medias tin­tas que la banda terro­rista actuaba con obje­ti­vos y direc­ción foránea?

¿Por qué no escu­cha a Fidel Cas­tro ufa­narse de que “en el único lugar donde no inten­ta­mos pro­mo­ver la revo­lu­ción fue en México. En el resto, sin excep­ción, lo intentamos”?

¿No le basta la entre­vista de Gorria­rán Merlo con Juan Carrá, publi­cada el Página 12 el 16. 8.06, donde admi­ti­mosa fin de julio, prin­ci­pios de agosto del ’71, via­ja­mos San­tu­cho y yo a Cuba y esta­ble­ce­mos rela­cio­nes for­ma­les con el Par­tido Comu­nista de Cuba y con Cuba. En ese viaje arre­gla­mos por pri­mera vez para unos treinta y pico de com­pa­ñe­ros que fue­ran a entre­nar por algu­nos meses en tác­tica gue­rri­llera, urbana, rural.?

A los jóve­nes hay que hablar­les desde la his­to­ria, no a tra­vés de los pai­sa­jes de la “memo­ria” que ha lle­gado al extremo de borrar del pró­logo del “NUNCA MÁS” los párra­fos que denun­cia­ban que el país fue tam­bién aso­lado por el terro­rismo guerrillero.

No han podido, empero, modi­fi­car los con­si­de­ran­dos de la sen­ten­cia dic­tada por la Cámara Fede­ral en el jui­cio a los coman­dan­tes, la cual debe leerse por­que, lamen­ta­ble­mente, es cono­cida por la con­dena y no por el aná­li­sis de los hechos.

Y los hechos han sido des­crip­tos de manera con­tun­dente dando de cuenta de con­texto en que se desa­rro­lló la gue­rra revolucionaria.

Vea­mos algu­nos párrafos:

SEN­TEN­CIA A LOS COMANDANTES

La acti­vi­dad a que se hace refe­ren­cia se desa­rro­lló con inten­si­dad, pro­gre­siva y alcanzó su momento cul­mi­nante a media­dos de la década ya que las ban­das exis­ten­tes, dota­das de un número cre­ciente de efec­ti­vos, de mejor orga­ni­za­ción y mayo­res recur­sos finan­cie­ros, mul­ti­pli­ca­ron su accio­nar y pro­du­je­ron, en el lapso pos­te­rior a la ins­tau­ra­ción del gobierno cons­ti­tu­cio­nal, la mayor parte de los hechos delic­ti­vos regis­tra­dos esta­dís­ti­ca­mente para todo el período analizado.”

CAPI­TULO V (Cues­tio­nes de hecho Nros. 8 y 22)

El obje­tivo último de esta acti­vi­dad fue la toma del poder polí­tico por parte de las orga­ni­za­cio­nes terro­ris­tas, algu­nas de las cua­les incluso intentó, como paso pre­vio, a tra­vés de los asen­ta­mien­tos en las zonas rura­les de Tucu­mán ya men­cio­na­dos, la obten­ción del domi­nio sobre un terri­to­rio, a fin de ser reco­no­cida como beli­ge­rante por la comu­ni­dad internacional.”

… den­tro y fuera de la gue­rra suele pre­sen­tarse no sólo una nece­si­dad terri­ble, sino una nece­si­dad “terri­bi­lí­sima”. Situa­cio­nes en las que existe un peli­gro actual de abso­luta inmi­nen­cia o un mal gra­ví­simo que ya se está pro­du­ciendo y que es nece­sa­rio evi­tar o dete­ner. En esas espe­cia­les cir­cuns­tan­cias apa­rece el dere­cho penal mili­tar arbi­trando los recur­sos de la legis­la­ción por ban­dos y la pena de muerte.

Con­forme el artículo 133 del Código de Jus­ti­cia Mili­tar la posi­bi­li­dad de dic­tar ban­dos, fuera de la gue­rra, para el supuesto de con­mo­ción inte­rior, apa­re­cía con­sa­grada en tanto una nece­si­dad terri­bi­lí­sima las justifique

CAPI­TULO VIII: (Cues­tio­nes de hecho Nros. 17, 18, 31, 32, 34, 35, 39, 40 y com­ple­men­ta­rias apor­ta­das por las defensas).

La gra­ve­dad de la situa­ción en 1975, debido a la fre­cuen­cia y exten­sión geo­grá­fica de los hechos terro­ris­tas, cons­ti­tuyó una ame­naza para la vida nor­mal de la Nación, esti­mando el gobierno nacio­nal que los orga­nis­mos poli­cia­les y de segu­ri­dad resul­ta­ban inca­pa­ces para pre­ve­nir tales hechos. Ello motivó que se dic­tara una legis­la­ción espe­cial para pre­ven­ción y repre­sión del fenó­meno, debi­da­mente com­ple­men­tada a tra­vés de regla­men­ta­cio­nes militares.

CAPÍ­TULO S E X T O

a. 1) La situa­ción pre­exis­tente al 24 de marzo de 1976.

Ya ha que­dado sufi­cien­te­mente demos­trado, al punto de carac­te­ri­zarlo como un hecho noto­rio, que ese fenó­meno delic­tivo asoló al país desde la década de 1960, gene­rando un temor cada vez más cre­ciente. en la pobla­ción, al par que una grave preo­cu­pa­ción en las autoridades.

Tam­bién está fuera de dis­cu­sión que a par­tir de la década de 1970 el terro­rismo se agu­dizó en forma gra­ví­sima, lo que se mani­festó a tra­vés de los méto­dos emplea­dos por los insur­gen­tes; por su can­ti­dad; por su estruc­tura mili­tar; por su capa­ci­dad ofen­siva; por su poder de fuego; por los recur­sos eco­nó­mi­cos con que con­ta­ban pro­ve­nien­tes de la comi­sión de robos, secues­tros extor­si­vos y variada gama de deli­tos eco­nó­mi­cos; por su infra­es­truc­tura ope­ra­tiva y de comu­ni­ca­cio­nes; la orga­ni­za­ción celu­lar que adop­ta­ron como modo de lograr la impu­ni­dad; por el uso de la sor­presa en los aten­ta­dos irra­cio­nal­mente indis­cri­mi­na­dos; la capa­ci­dad para inter­cep­tar medios masi­vos de comu­ni­ca­ción; tomar depen­den­cias poli­cia­les y asal­tar uni­da­des militares.

En suma, se tiene por acre­di­tado que la sub­ver­sión terro­rista puso una con­di­ción sin la cual los hechos que hoy son objeto de juz­ga­miento posi­ble­mente no se hubie­ran producido.

Ade­más, el Tri­bu­nal tam­bién admite que esos epi­so­dios cons­ti­tu­ye­ron una agre­sión con­tra la socie­dad argen­tina y el Estado, empren­dida sin dere­cho, y que éste debía reac­cio­nar para evi­tar que su cre­ci­miento pusiera en peli­gro la esta­bi­li­dad de las ins­ti­tu­cio­nes asen­ta­das en una filo­so­fía cuya sín­te­sis, impo­si­ble de mejo­rar, se halla expuesta en la Cons­ti­tu­ción Nacional.

a. 3) La legí­tima defensa.

Es mani­fies­ta­mente claro que ni el Estado ni la socie­dad pro­vo­ca­ron de manera sufi­ciente la agre­sión sub­ver­siva. Ello es un hecho noto­rio que se des­prende de la cir­cuns­tan­cia de que la sub­ver­sión terro­rista en momento alguno señaló la exis­ten­cia de situa­cio­nes socia­les o polí­ti­cas de tal enti­dad que pudiera deter­mi­nar su acti­vi­dad disolvente.

… En con­si­de­ra­ción a los múl­ti­ples ante­ce­den­tes aco­pia­dos en este pro­ceso, espe­cial­mente docu­men­ta­ción secues­trada, y a las carac­te­rís­ti­cas que asu­mió el fenó­meno terro­rista en la Repú­blica Argen­tina, cabe con­cluir que den­tro de los cri­te­rios cla­si­fi­ca­to­rios que se vie­nen de expre­sar, éste se corres­pon­dió con el con­cepto de gue­rra revo­lu­cio­na­ria. En cuanto al grado de desa­rro­llo por ella alcan­zado, el informe del Estado Mayor Gene­ral del Ejér­cito con­cluye en que llegó a la crea­ción de zonas dominadas.”

En l973, por razo­nes polí­ti­cas que no corres­ponde a esta Cámara juz­gar, se dictó la ley de amnis­tía 20. 508, en vir­tud de la cual obtu­vie­ron su liber­tad un ele­vado número de delin­cuen­tes sub­ver­si­vos .-con­de­na­dos por una jus­ti­cia que se mos­tró efi­caz para elu­ci­dar gran can­ti­dad de los crí­me­nes por ellos perpetrados-, cuyos efec­tos, apre­cia­dos con pers­pec­tiva his­tó­rica, lejos estu­vie­ron de ser paci­fi­ca­do­res” (“La sen­ten­cia”, T. II, Imprenta del Con­greso de la Nación, l987, pág. 735).-

Final­mente Jorge Mas­setti (h), des­cen­diente directo de Jorge Masetti, lugar­te­niente del Che Gue­vara: [19], des­cri­bió como poços los alcan­ces del plan criminal:

Hoy puedo afir­mar que por suerte no obtu­vi­mos la vic­to­ria, por­que de haber sido así, teniendo en cuenta nues­tra for­ma­ción y el grado de depen­den­cia con Cuba, hubié­ra­mos aho­gado el con­ti­nente en una bar­ba­rie gene­ra­li­zada. Una de nues­tras con­sig­nas era hacer de la cor­di­llera de los Andes la Sie­rra Maes­tra de Amé­rica Latina, donde, pri­mero, hubié­ra­mos fusi­lado a los mili­ta­res, des­pués a los opo­si­to­res, y luego a los com­pa­ñe­ros que se opu­sie­ran a nues­tro auto­ri­ta­rismo; y soy cons­ciente de yo hubiera actuado de esa forma”

V. INCUM­PLI­MIENTO DE LAS OBLI­GA­CIO­NES INTER­NA­CIO­NA­LES DEL ESTADO ARGENTINO:

La Corte Inter­ame­ri­cana de Dere­chos Huma­nos en la causa “ALMO­NA­CID”, a la par de deter­mi­nar que ya en l973 exis­tía amplia evi­den­cia para con­cluir que el ase­si­nato eje­cu­tado en un con­texto de ata­que gene­ra­li­zado o sis­te­má­tico con­tra sec­to­res de la pobla­ción civil, era vio­la­to­ria de una norma impe­ra­tiva del dere­cho inter­na­cio­nal, recordó que los Esta­dos par­tes no debían adop­tar medi­das legis­la­ti­vas ni tomar medi­das de otra que pue­dan menos­ca­bar las obli­ga­cio­nes inter­na­cio­na­les que hayan con­traído con res­pecto a la iden­ti­fi­ca­ción, la deten­ción, la extra­di­ción y el cas­tigo de los cul­pa­bles de crí­me­nes de gue­rra o de crí­me­nes de lesa humanidad .

El dic­tado de la Reso­lu­ción nº 158 de la PGN com­pro­mete la res­pon­sa­bi­li­dad inter­na­cio­nal del Estado argen­tino, pues cons­ti­tuye un arti­lu­gio para impe­dir el juz­ga­miento lle­gán­dose al extremo de mani­pu­lar la juris­pru­den­cia inter­na­cio­nal como ha sido fun­da­da­mente denun­ciado por el jurista Car­los Man­froni, pro­bando mediante el aná­li­sis del párrafo 655 del fallo dic­tado por el Tri­bu­nal para la ex Yugoes­la­via en el caso “TADIC” que los requi­si­tos de que la orga­ni­za­ción terro­rista tenga con­trol del terri­to­rio o se mueva libre­mente en él no han sido exi­gi­dos por dicho tribunal.

En efecto el párrafo 655 expresa:

: “Por tanto, de acuerdo con la Comi­sión de Dere­cho Inter­na­cio­nal, los actos ya no tie­nen que ser diri­gi­dos o ins­ti­ga­dos por un grupo en per­ma­nente con­trol de un terri­to­rio…; acto­res no esta­ta­les pue­den ser tam­bién posi­bles auto­res de crí­me­nes de lesa humanidad”.

El Dr Emi­lio Cár­de­nas, en su artículo “ LOS “CRÍ­ME­NES DE GUE­RRA” Y LA RESO­LU­CIÓN DE LA PRO­CU­RA­CIÓN GENE­RAL DE LA NACIÓN “PGN 158/07”.[20] rebate la afir­ma­ción del Pro­cu­ra­dor res­pecto a que los “los hechos que “dam­ni­fi­ca­ron” al Teniente Coro­nel Argen­tino Del Valle Larra­bure “no pue­den con­si­de­rarse crí­me­nes con­tra la huma­ni­dad, en tanto esa cate­go­ría de deli­tos, a la fecha de comi­sión de los acon­te­ci­mien­tos del caso, estaba for­mu­lada sólo para ilí­ci­tos come­ti­dos por el Estado o por orga­ni­za­cio­nes vin­cu­la­das a él”, aco­tando que con la par­ti­cu­lar “visión” de la Pro­cu­ra­ción pre­su­mi­ble­mente debe­rían archi­varse los pro­ce­sos en mar­cha con­tra Char­les Tay­lor, por la res­pon­sa­bi­li­dad que le puede corres­pon­der en los crí­me­nes de gue­rra come­ti­dos en Sie­rra Leone en los 80 y 90, o con­tra Joseph Kony y los líde­res de la gue­rri­lla del lla­mado “Ejér­cito de Resis­ten­cia del Señor”, que aso­lara el norte de Uganda por muchos años. [21] Y algu­nos otros, de sal­va­jismo seme­jante. Lo que resulta inaceptable.

Recuerda que desde l949 rigen las Con­ven­cio­nes de Gine­bra de l949 que sin­te­ti­zan la cos­tum­bre inter­na­cio­nal acep­tada en la mate­ria, que ha sido reco­no­cida desde hace déca­das por la comu­ni­dad inter­na­cio­nal y ha estado pre­va­le­ciente desde el fin de la Segunda Gue­rra Mundial.

Lo ante­di­cho ha sido con­fir­mado, por ejem­plo, por la visión de la Corte Inter­na­cio­nal de Jus­ti­cia en el caso “Nica­ra­gua”, que fuera deci­dido en 1986, en el que sos­tuvo que los “Con­tras” esta­ban –tam­bién ellos– obli­ga­dos a res­pe­tar a los civi­les inocen­tes durante el con­flicto armado interno que afectó a ese país, en fun­ción de las Con­ven­cio­nes de Gine­bra de 1949.

Tam­bién ha sido el cri­te­rio de la Comi­sión Inter­ame­ri­cana de Dere­chos Huma­nos, exte­rio­ri­zado en el caso “La Tablada”, en 1997 [22] y la opi­nión de la Asam­blea Gene­ral de las Nacio­nes Uni­das, expre­sada en nume­ro­sas reso­lu­cio­nes que han ins­tado a sus Esta­dos Miem­bros, desde 1968, a res­pe­tar la Cláu­sula 3 común de las Con­ven­cio­nes de Gine­bra, tanto en los con­flic­tos inter­na­cio­na­les, como en los inter­nos. Este es el caso, por ejem­plo, de las Reso­lu­cio­nes 2383/XXIII; 2508/XXIV; 2547/XXIV; 2796/XXVI; 2707/XV; y 2795/XXVI. [23]

Cabe agre­gar que la Cruz Roja Inter­na­cio­nal ha con­si­de­rado, por años, a las Con­ven­cio­nes de Gine­bra como a una suerte de codi­fi­ca­ción de la cos­tum­bre inter­na­cio­nal acep­tada por la comu­ni­dad de las naciones.

El Artículo común 3 de las mis­mas, que es con­cre­ta­mente el que ase­gura que la dig­ni­dad de las per­so­nas sea res­pe­tada en los con­flic­tos arma­dos, pres­cribe que no se puede ata­car, ni aten­tar, con­tra los civi­les inocen­tes en nin­gún tipo de con­flicto armado. Tanto en los inter­na­cio­na­les como en los inter­nos, por igual. [24]

Según el mismo: “En caso de con­flicto armado interno sin carác­ter inter­na­cio­nal que surja en el terri­to­rio de una de las Par­tes con­tra­tan­tes, cada una de las con­ten­dien­tes ten­drá obli­ga­ción de apli­car por lo menos las dis­po­si­cio­nes siguien­tes: 1. Las per­so­nas que no par­ti­ci­pen direc­ta­mente en las hos­ti­li­da­des, incluso los miem­bros de las fuer­zas arma­das que hayan depuesto las armas y las per­so­nas que hayan que­dado fuera de com­bate por enfer­me­dad, heri­das, deten­ción o por cual­quier otra causa, serán tra­ta­das en todas cir­cuns­tan­cias, con huma­ni­dad, sin dis­tingo alguno de carác­ter des­fa­vo­ra­ble basado en la raza, color, la reli­gión o las creen­cias, el sexo, el naci­miento o la for­tuna, o cual­quier otro cri­te­rio análogo. A tal efecto: están y que­dan prohi­bi­dos en todo tiempo y lugar, res­pecto de las per­so­nas arriba alu­di­das: a) los aten­ta­dos a la vida y a la inte­gri­dad cor­po­ral, espe­cial­mente el homi­ci­dio en todas sus for­mas, las muti­la­cio­nes, los tra­tos crue­les, tor­tu­ras y supli­cios; b) la toma de rehe­nes; c) los aten­ta­dos a la dig­ni­dad per­so­nal, espe­cial­mente los tra­tos humi­llan­tes y degra­dan­tes; y d) las con­de­nas dic­ta­das y las eje­cu­cio­nes efec­tua­das sin jui­cio pre­vio por un tri­bu­nal regu­lar­mente cons­ti­tuido y dotado de las garan­tías judi­cia­les reco­no­ci­das como indis­pen­sa­bles por los pue­blos civilizados”.

La pro­tec­ción abso­luta a los civi­les inocen­tes es enton­ces la pie­dra angu­lar o fun­da­men­tal del dere­cho huma­ni­ta­rio inter­na­cio­nal y su vio­la­ción genera –siem­pre– res­pon­sa­bi­li­dad individual.[25] Los civi­les no pue­den, bajo nin­guna cir­cuns­tan­cia, ser objeto de ata­ques u atentados.[26] Nunca.[27]- con­cluye Cárdenas.

Ello demues­tra que el juez se ha equi­vo­cado al afir­mar que la Reso­lu­ción 158/08 se ajus­tan a dere­cho, incum­pliendo la obli­ga­ción de ajus­tar sus fallos a la juris­pru­den­cia de la Corte Inter­ame­ri­cana de Dere­chos Humanos.

María Cris­tina y Maria Fer­nanda Viola eran civi­les inocen­tes, libres de toda culpa, aun­que se resista a verlo.

¿Cómo puede sos­te­ner que tales actos se ajus­tan a dere­cho si ya en la década del 40 fue con­de­nado FRIE­DE­RICH FLICK, indus­trial ale­mán que, poco des­pués de fina­li­zada la segunda gue­rra mun­dial, fue juz­gado por las auto­ri­da­des de EEUU bajo la ley del “Con­trol Coun­cil Law 10” de diciem­bre de l945.”? [28]

Los jue­ces, haciendo refe­ren­cia a los casos cono­ci­dos como “the Sub­se­quent Nure­me­brg Trials” de los casos mili­ta­res juz­ga­dos en Nurem­berg por el Tri­bu­nal Mili­tar Inter­na­cio­nal de Nure­me­berg (IMT) esta­ble­cie­ron enton­ces que los crí­me­nes juz­ga­dos de lesa huma­ni­dad cuando los comete un ofi­cial del gobierno, son cri­mi­na­les igual­mente cuando son rea­li­za­dos por un par­ti­cu­lar. La dife­ren­cia se cen­tra sólo en la mag­ni­tud no en la cua­li­dad. Des­ta­ca­ron que la apli­ca­ción de la ley inter­na­cio­nal a los indi­vi­duos no era una nove­dad. Y con­clu­ye­ron: no hay jus­ti­fi­ca­ción para limi­tar la res­pon­sa­bi­li­dad a los agen­tes estatales.

Como prueba de sus afir­ma­cio­nes cita­ron la obra: ” The Nuren­berg Trial and Aggres­sive War by Shel­don Glueck, ch. V, pp. 60–67, ” y los casos en ella ana­li­za­dos a los que bre­vi­ta­tes cau­sae nos remitimos.

El ante­ce­dente FRIE­DE­RICH FLICK pone en evi­den­cia la nece­si­dad de anu­lar la sen­ten­cia ape­lada en la medida que recu­rre a arti­lu­gios para dejar impu­nes los crí­me­nes de lesa huma­ni­dad, con lo cual viola los Con­si­de­ran­dos 106, 110, 114 del fallo “ALMO­NA­CID”, y las reso­lu­cio­nes de la Asam­blea Gene­ral de las Nacio­nes que, desde l945han sos­te­nido que los res­pon­sa­bles de tales actos deben ser sancionados.

El Estado Argen­tino está incum­pliendo el deber inequí­voco de pro­ce­sar fijado níti­da­mente en el ante­ce­dente “MARTIC”.

Su tesis se derrumba, a poco que se lea las con­clu­sio­nes de la Comi­sión Inter­ame­ri­cana de Dere­chos Huma­nos en la causa “ABE­LLA” donde se dijo:

que los actos vio­len­tos que ocu­rrie­ron en el cuar­tel de La Tablada los días 23 y 24de enero de 1989, no pue­den ser correc­ta­mente carac­te­ri­za­dos como una situa­ción de dis­tur­bios inter­nos”, por cuanto, los suce­sos acae­ci­dos “sed ife­ren­cian de las situa­cio­nes men­cio­na­das, por­que las accio­nes empren­di­das por los ata­can­tes fue­ron actos hos­ti­les con­cer­ta­dos, de los cua­les par­ti­ci­pa­ron direc­ta­mente fuer­zas arma­das del gobierno, y por la natu­ra­leza y grado de vio­len­cia de los hechos en cues­tión. Más con­cre­ta­mente, los incur­so­res par­ti­ci­pa­ron en un ata­que armado que fue cui­da­do­sa­mente pla­ni­fi­cado, coor­di­nado y eje­cu­tado, una ope­ra­ción mili­tar con­tra un obje­tivo mili­tar carac­te­rís­tico: un cuar­tel. El ofi­cial a cargo del cuar­tel de la Tablada pro­curó, como era su deber, recha­zar el ata­que; y el Pre­si­dente Alfon­sín, enel ejer­ci­cio de sus facul­ta­des cons­ti­tu­cio­na­les de Coman­dante en Jefe de las Fuer­zas Arma­das, ordenó que se ini­ciara una acción mili­tar para recu­pe­rar el cuar­tel y some­ter a los atacantes”.

Por lo tanto, la Comi­sión con­cluyó que el cho­que vio­lento entre los ata­can­tes y los miem­bros de las­fuer­zas arma­das argen­ti­nas, a pesar de su corta dura­ción, activó la apli­ca­ción de las dis­po­si­cio­nes del artículo 3 común a los cua­tro Con­ve­nios de Gine­bra, así como de otras nor­mas rele­van­tes para la con­duc­ción de con­flic­tos inter­nos (ver pun­tos 154/156).”

VI. ATA­QUE CON­TRA LOS NIÑOS:

María Cris­tina y María Fer­nanda Viola no fue­ron acri­bi­lla­das invo­lun­ta­ria­mente. Las actua­cio­nes judi­cia­les demues­tran que la fami­lia fue seguida desde que salie­ron de su vivienda, teniendo los ase­si­nos cabal con­cien­cia de quié­nes esta­ban en el auto.

No fue un daño cola­te­ral. Fue pre­me­di­tado. Poco tiempo antes de este cobarde aten­tado el gobierno nacio­nal dictó el decreto 1368/74 decre­tando el estado de sitio.

En sus con­si­de­ran­dos se lee:

Que las medi­das adop­ta­das hasta el momento por el Gobierno Nacio­nal para que los ele­men­tos de la sub­ver­sión depon­gan su acti­tud y se inte­gren a la recons­truc­ción nacio­nal; y que las reite­ra­das expre­sio­nes de repu­dio y reco­men­da­cio­nes que en igual sen­tido hicie­ron las ins­ti­tu­cio­nes y sec­to­res del país polí­ti­cos, reli­gio­sos, eco­nó­mi­cos y social lejos de hallar eco, se agra­van con las ame­na­zas diri­gi­das, tam­bién ahora, con­tra niños de edad esco­lar, y “CON­SI­DE­RANDO: Que es deber esen­cial del Estado Nacio­nal Argen­tino pre­ser­var la vida, la tran­qui­li­dad y el bie­nes­tar de todos los hogares;

Que ejer­ciendo la ple­ni­tud de su poder el Estado Nacio­nal Argen­tino debe, con toda ener­gía, erra­di­car expre­sio­nes de una bar­ba­rie pato­ló­gica que se ha desatado como forma de un plan terro­rista aleve y cri­mi­nal con­tra la Nación toda;”

En pos de des­cu­brir qué valor tenía la vida para los gue­rri­lle­ros argen­ti­nos, reco­miendo a V. E leer el docu­mento “Ante la cri­sis del par­tido. Refle­xio­nes crí­ti­cas y una pro­puesta de supera­ción..” apor­tado por la Fis­cal Pombo en la causa “Soldati”

Fue sus­cripto por Miguel Bonasso y otros mon­to­ne­ros, el 4. 12. 79, en oca­sión de pla­ni­fi­carse el aten­tado donde Gui­llermo W Klein y sus fami­lia sal­va­ron su vida por milagro.

Dis­cu­tíase enton­ces si era lícito matar tam­bién a los hijos del funcionario.

El docu­mento expresa:

si nues­tro obje­tivo era matar a toda la fami­lia, implica un grave error de con­cep­ción por­que no pode­mos actuar como agente sus­ti­tu­tivo del odio de clase. Cuando ese odio se exprese a nivel masivo pasará lo que tenga que pasar, pero serán las masas las que lo deci­dan o ejecuten…”.-

Las pala­bras, anti­ci­pan un geno­ci­dio diciendo entre­lí­neas: “no los mate­mos ahora noso­tros; deje­mos que des­pués los maten las masas”.

Quie­nes enfren­tan el dilema moral de fallar con­forme a la memo­ria o a la his­to­ria, de con­sen­tir o con­de­nar los fun­da­men­tos mora­les del terro­rismo, no debe­rían pasar por alto estas pala­bras, que reve­lan el valor que la vida de los niños tenía para los guerrilleros.

No pen­sa­ban secues­trar ile­gal­mente a los niños para dár­se­los a ter­ce­ros; pen­sa­ban matar­los. Sólo dis­cu­tían quién habría de hacerlo.

Por algo Ernesto Sábato escri­bió en l981 el artículo títu­lado “Vio­len­cia y dere­chos huma­nos”, advir­tiendo que “no debe con­fun­dirse la vio­len­cia his­tó­ri­ca­mente legí­tima como la de l8l0, con la del terro­rismo que llega hasta la muerte de niños inocentes…No hay por des­di­cha un solo ejem­plo para demos­trar lo con­tra­rio. Innu­me­ra­bles fui­mos los que apo­ya­mos la lucha del mile­na­rio pue­blo viet­na­mita para libe­rarse de las poten­cias impe­ria­les que lo sub­yu­ga­ban; y fui­mos tam­bién innu­me­ra­bles los que tuvi­mos que denun­ciar luego el horri­ble geno­ci­dio come­tido, con cen­te­na­res de miles de muer­tos en las cár­ce­les o lan­za­dos al mar, entre ellos miles de chi­qui­tos que así murie­ron por sed, por ina­ni­ción o por enfer­me­dad. Chi­qui­tos, claro, inocen­tes de cual­quier cri­men. Debo con­fe­sar que nunca creí que hom­bres ins­trui­dos por Ho Chi Minh pudie­sen lle­gar a seme­jante espanto. Pero es ya evi­dente que la izquierda tota­li­ta­ria ter­mina siem­pre de la misma manera: en Rusia o en Viet­nam, en Cam­boya o en Cuba”.

VII. VIO­LA­CIÓN DE LA AUTO­NO­MÍA Y DERE­CHOS DE LA PARTE QUERELLANTE:

Corres­ponde final­mente hacer lugar al recurso de ape­la­ción por cuanto ha vio­lado la garan­tía del debido pro­ceso igno­rando, lisa y lla­na­mente, los dere­chos que la Corte Suprema de Jus­ti­cia reco­no­ció a la parte que­re­llante en la causa “San­ti­llán, Fran­cisco Agus­tín s/ recurso de casación”.

El Alto Tri­bu­nal sos­tuvo enton­ces que “la exi­gen­cia de acu­sa­ción, como forma sus­tan­cial en todo pro­ceso penal, sal­va­guarda la defensa en jui­cio del jus­ti­cia­ble, sin que tal requi­sito tenga otro alcance que el antes expuesto o con­tenga dis­tingo alguno res­pecto del carác­ter público o pri­vado de quien la formula”

todo aquel a quien la ley reco­noce per­so­ne­ría para actuar en jui­cio en defensa de sus dere­chos está ampa­rado por la garan­tía del debido pro­ceso legal con­sa­grada por el art. 18 de la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal, que ase­gura a todos los liti­gan­tes por igual el dere­cho a obte­ner una sen­ten­cia fun­dada pre­vio jui­cio lle­vado en legal forma (Fallos: 268: 266).

Inter­pre­tando los alcan­ces de este fallo la Cámara Nacio­nal de Ape­la­cio­nes en lo Cri­mi­nal, sala VII, in re “MASOLA”(24. 5.2006) señaló:

el dere­cho de las víc­ti­mas a una inves­ti­ga­ción judi­cial mal podría ser garan­ti­zado si sus pre­ten­sio­nes no pue­den ser oídas por un juez com­pe­tente con ante­rio­ri­dad al jui­cio, “ya que es evi­dente que la con­clu­sión del suma­rio en la etapa ins­truc­to­ria impide su aná­li­sis en el debate, cer­ce­nán­dose de este modo, y bajo un pre­texto mera­mente for­mal, la garan­tía alu­dida” (del men­tado fallo dic­tado en “Bayo Hanza”).

el dere­cho a una tutela judi­cial efectiva…requiere para su efec­tiva mate­ria­li­za­ción el reco­no­ci­miento de la posi­bi­li­dad de dar curso a una inves­ti­ga­ción judi­cial, aun en forma autó­noma, sin per­jui­cio del con­trol de razo­na­bi­li­dad y per­ti­nen­cia a que pueda estar sujeta dicha peti­ción” (Cámara Cri­mi­nal y Correc­cio­nal Fede­ral, Sala I, causa “H., T.”, del 1-9-2005, LA LEY, Supl. Penal, 2006/02/28).

VIII.- 6. NE BIS IN IDEM:

No es ver­dad que la pre­ten­sión de mi repre­sen­tada viola la garan­tía cons­ti­tu­cio­nal que impide juz­gar dos veces por un mismo hecho a una persona.

Por un lado han que­dado muchos auto­res mora­les o mate­ria­les sin juzgar.

A fs 1002, al votar el Dr. Mar­cos Herrera, dijo:

Que final­mente, el redu­cido número de pro­ce­sa­dos en esta causa, posi­ble y lógi­ca­mente no son los únicos que par­ti­ci­pa­ron é inter­vi­nie­ron, sino que hay otros gue­rri­lle­ros per­te­ne­cien­tes al ERP, que inme­dia­ta­mente des­pués de inter­ve­nir en los hechos, vol­vie­ron a sus escon­di­tes en el cerro que cono­cían palmo a palmo, y de esta manera logra­ron fugar y qui­zás muchos de ellos logra­ron salir fuera del país, y tam­bién muchos de ellos fue­ron ade­más co– auto­res ó ver­da­de­ros “auto­res mora­les”, y sólo se pro­ce­sa­ron a los que la Poli­cía Fede­ral logró indi­vi­dua­li­zar­los y detenerlos”.

No hubo la inten­ción real de some­ter­los a la acción de la jus­ti­cia, pues en tal caso se hubie­ran ins­tado reite­ra­das órde­nes de cap­tura nacio­nal e internacional.

Así se deja­ron pasar los años pro­cu­rando que el delito prescribiera.

Sin embargo, al apa­re­cer nue­vos hechos o prue­bas apor­ta­dos por la pre­tensa que­re­llante para tipi­fi­car el delito como cri­men de lesa huma­ni­dad, la inves­ti­ga­ción puede ser reabierta tal como expre­sa­mente lo ha admi­tido la Corte Suprema de Jus­ti­cia de la Nación en los autos “‘Maz­zeo, Julio Lilo y otros s/ rec. de casa­ción e inconstitucionalidad’.

Los con­de­na­dos en la causa, no lo fue­ron por crí­me­nes de lesa huma­ni­dad, siendo por tanto apli­ca­ble los prin­ci­pios de larga data recep­ta­dos por el Esta­tuto del Tri­bu­nal Inter­na­cio­nal para la ex Yugos­la­via, el art. 9 de Sta­tute of the Inter­na­cio­nal Tri­bu­nal of the Ruanda, y el mismo artículo de The Prin­ce­ton Prin­ci­ples on Uni­ver­sal Juris­dic­tion, que posi­bi­li­tan que la per­sona que ha sido juz­gada ante un tri­bu­nal nacio­nal por actos que cons­ti­tu­yan serias vio­la­cio­nes al dere­cho inter­na­cio­nal huma­ni­ta­rio, pue­den ser sub­se­cuen­te­mente juz­ga­dos por el tri­bu­nal inter­na­cio­nal cuando los actos por los cua­les ha sido juz­gado fue­ron cali­ficados como deli­tos comu­nes, o cuando el pro­ceso ante el tri­bu­nal nacio­nal no fue impar­cial o inde­pen­diente y fue pre­parado para pro­te­ger al acu­sado de su res­pon­sa­bi­li­dad inter­nacional o la inves­ti­ga­ción no fue diligente

El Esta­tuto del Tri­bu­nal Inter­na­cio­nal para la ex Yugos­la­via, expresa que la per­sona que ha sido juz­gada ante un tri­bu­nal nacio­nal por actos que cons­ti­tu­yan serias vio­la­cio­nes al dere­cho inter­na­cio­nal huma­ni­ta­rio, pue­de ser sub­se­cuen­te­mente juz­gado por el tri­bu­nal inter­na­cio­nal cuando los actos por los cua­les ha sido juz­gado fue­ron cali­ficados como deli­tos comu­nes, o cuando el pro­ceso ante el tri­bu­nal nacio­nal no fue impar­cial o inde­pen­diente y fue pre­parado para pro­te­ger al acu­sado de su res­pon­sa­bi­li­dad inter­nacional o la inves­ti­ga­ción no fue diligente.

En nues­tro caso se los ha inco­rrec­ta­mente bene­fi­ciado por la ley 23. 070 que es incons­ti­tu­cio­nal no sólo por cuanto con­muta penas a quie­nes han sido res­pon­sa­bles de crí­me­nes de lesa huma­ni­dad, sino ade­más por­que se dictó en vio­la­ción a los lími­tes cons­ti­tu­cio­na­les que impi­den al Con­greso con­mu­tar penas.

IX ¿QUÉ SON MIS HIJAS PARA UDS?

Al comen­zar este informe señalé que la cues­tión cen­tral que habría­mos de deba­tir era la acti­tud de los argen­ti­nos frente a la ver­dad; el rol de la auto­ri­dad para edu­car en la ver­dad, para extir­par las raí­ces pro­fun­das del mal.

Hemos visto como aqué­lla ha sido man­te­nida bajo pre­sión en esta causa.

Hoy, frente a Uds, . ha comen­zado a emerger.

Un ilus­tre tucu­mano: Juan Bau­tista Alberdi, advir­tió en su hora que la jus­ti­cia podía ser­vir de ins­tru­mento del cri­men y que nada lo demos­traba mejor que la gue­rra misma.

La Cámara Fede­ral admi­tió en el jui­cio a los coman­dan­tes que en la década del 70 Argen­tina vivió una gue­rra revo­lu­cio­na­ria, pero algu­nos fis­ca­les y jue­ces lo nie­gan para no otor­gar a las víc­ti­mas de la gue­rri­lla la pro­tec­ción que el dere­cho huma­ni­ta­rio inter­na­cio­nal les reconoce.

No todos los miem­bros de los pode­res públi­cos tie­nen la aguda con­cien­cia moral de Fra­nçois Mit­te­rand quien, sabién­dose enfermo de cán­cer, y pese al gran poder que deten­taba como pre­si­dente de Fran­cia, fue al encuen­tro de Jean Guit­ton para que le hablara de su Dios, para que le expli­cara qué es el jui­cio final.

La res­puesta del emi­nente filó­sofo cató­lico fue tan directa como lace­rante: “cesar de jus­ti­fi­carse, dejar caer las máscaras”.

Guit­ton pen­saba que el jui­cio final no se impro­visa, lo vamos pre­pa­rando con nues­tros actos de toda la vida, con las más­ca­ras que pode­mos colo­car­nos para ocul­tar lo que ver­da­de­ra­mente pensamos.

Ignoro, seño­res Cama­ris­tas, si Uds tie­nen o no fe, pero sé que, como yo, son seres infi­ni­tos que habrán de enfren­tar la hora inexo­ra­ble de la muerte; una hora donde, a ros­tro des­cu­bierto, ingre­sa­re­mos a la pro­fun­di­dad de nues­tras con­cien­cias para ren­dir cuen­tas de nues­tra vida.

Y en nues­tras vidas de jue­ces o abo­ga­dos, ésta no es una causa más. Como en pocas opor­tu­ni­da­des se enfren­tan en este pro­ceso opcio­nes dra­má­ti­cas. Debe optarse entre la con­ve­nien­cia o los valo­res, la jus­ti­cia o la polí­tica, el coraje o la cobardía.

Hoy se cum­plen treinta y cinco años de aquel horro­roso aten­tado. Pido al Tri­bu­nal que regre­se­mos por un ins­tante en el tiempo.

Es el pri­mero de diciem­bre de l974. Fer­vien­tes dis­cí­pu­los del Che ace­chan a la fami­lia Viola desde que par­tiera de su casa. Ven a las niñas que jue­gan en el asiento tra­sero, vigi­lan que las calles estén cor­ta­das para ase­gu­rar­les la reti­rada. El auto se detiene, no el odio. Baja una mujer emba­ra­zada de cinco meses. Dis­pa­ran el pri­mer esco­pe­tazo. Lo hacen desde atrás, a trai­ción, des­tro­zando la pequeña cabe­cita de María Cris­tina e hiriendo gra­ve­mente a María Fer­nanda y a su padre que, herido en la base del pul­món izquierdo, des­ciende, enfrentándolos.

Cae al ser nue­va­mente herido. Los ase­si­nos se acer­can. No los detie­nen los gri­tos deses­pe­ra­dos de una madre y esposa que ve como su fami­lia es des­tro­zada en ins­tan­tes. Son fie­les dis­cí­pu­los del Che Gue­vara. Como él lo que­ría los embriaga un odio intran­si­gente al enemigo. Se han con­ver­tido en efec­ti­vas, vio­len­tas, selec­ti­vas y frías máqui­nas de matar.

Uno remata a Hum­berto Viola, con un tiro a la cabeza no sin antes cla­var en su viuda una mirada sádica, fría, aqué­lla que no ha podido olvi­dar en su vida., como tam­poco su madre ha podido olvi­dar que al alzar a María Cris­tina con sus bra­zos de abuela el agu­jero de la cabeza cubrió su pecho.

Mire­mos desde la pro­fun­di­dad de nues­tras con­cien­cias este ins­tante de horror, y preguntémosnos:

¿QUÉ SON ESAS NIÑAS PARA NOSOTROS?

¿OBJE­TOS SIN VALOR A ACRI­BI­LLAR O SERES CON LOS MIS­MOS DERE­CHOS HUMANOS?.

Y LOS QUE DIS­PA­RAN A MAN­SALVA. ¿QUÉ SON?

¿JÓVE­NES IDEALISTAS?

¿ACASO HAN CONS­TRUIDO UN MUNDO MEJOR AL LLE­GAR AL PODER?

¿ACASO HAN DIS­MI­NUIDO LA POBREZA Y LA INDIGENCIA?

¿ACASO HAN DENUN­CIADO LOS COTI­DIA­NOS HECHOS DE CORRUP­CIÓN QUE AVE­RE­GUEN­ZAN A LA PATRIA?

¿PARA ESO MATA­RON A MI PADRE?- les ha pre­gun­tado Arturo Larra­bure desde su dolor de hijo.

¿PARA ESO MATA­RON EN ESTA TIE­RRA TUCU­MANA AL ING. JOSÉ MARÍA PAZ?

Hay dos mane­ras de res­pon­der estas pre­gun­tas: con memo­ria lite­ral o con memo­ria ejemplar.

Quie­nes actúan con memo­ria lite­ral ale­gan que son hechos del pasado, no vale la pena arries­garse por ellos. Mejor es callar para evi­tar todo peligro.

Gra­ví­simo error. No son hechos del pasado sino del pre­sente. En el año 2002 Hebe de Bona­fini, desde la Uni­ver­si­dad de las Madres, arengó a los jóve­nes a pre­pa­rarse para tomar las armas.

Dijo enton­ces:

Nues­tros hijos ama­ban la revo­lu­ción. Muchos habían via­jado a Cuba. Se hicie­ron mar­xis­tas, la mayo­ría. Algu­nos en la lucha armada, y otros en la lucha ideo­ló­gica, de edu­ca­ción, de for­ma­ción de preparación…¡Cuba demues­tra que SE PUEDE, que el socia­lismo es posi­ble! Toda­vía acá nos falta mucho. Por­que cuando habla­mos de socia­lismo, habla­mos de socia­lismo revo­lu­cio­na­rio, no de un socia­lismo de par­tido, para ir atrás de todos estos ban­di­dos que se están uniendo, jun­tando, rejun­tando…; todo esto que se arma, que es una basura total…”

Las Madres…sentimos que somos el puente entre nues­tros hijos y ustedes;…desde l986 veni­mos hablando de revo­lu­ción, de marxismo…primero más tími­da­mente y des­pués ya más “lanzadas”…

¡SOCIA­LISMO O MUERTE! Es una con­signa que cada vez me gusta más…Tal vez el otro paso luego sea ¡PATRIA O MUERTE”, pero pri­mero creo que tene­mos que empe­zar a levan­tar ésta.

Cuesta. Duele. La gente dice: “ay, pero las armas… ¡Caramba!, con zapa­lli­tos no vamos a poder hacer la revolución.

No sé cuanto tiempo va a pasar hasta que la revo­lu­ción sea verdad.

¡Pero nos tene­mos que hacer revolucionarios!

Decía un com­pa­ñero colom­biano: “un com­ba­tiente se pre­para en tres meses, pero un revo­lu­cio­na­rio nece­sita años para pre­pa­rarse”, para des­pués lle­gar a lo mejor, a ser el combatiente.

Enton­ces, ¡pre­pa­ré­mos­nos para ser revo­lu­cio­na­rios! ¿Uste­des vie­ron como hace la Igle­sia, que tiene mucho poder? Se pre­pa­ran para tomar la comu­nión, se pre­pa­ran para casarse, se pre­pa­ran para que los ben­di­gan, ¡se pre­pa­ran para un mon­tón de cosas! Y yo los res­peto, pero noso­tros tam­bién tene­mos que apren­der a prepararnos.

¡A pre­pa­rar­nos para ser revo­lu­cio­na­rios, a pre­pa­rar­nos para armar el socia­lismo, a pre­pa­rar­nos para hablar de com­bate! Y a pre­pa­rar­nos, tam­bién, para usar las armas si alguna vez es necesario”.[29]

No es un hecho ais­lado lo dicho por Bona­fini. Es fruto de una estra­te­gia deli­be­rada, des­ti­nada a cam­biar la cul­tura de la socie­dad, a impo­ner una nueva hegemonía.

Una estra­te­gia grams­ciana que ha lle­gado al extremo, en octu­bre pasado de de orga­ni­zar en el patio cívico del monu­mento a la Ban­dera y como parte de los actos por el Bicen­te­na­rio que lleva ade­lante el Cen­tro Cul­tu­ral Par­que España, una mues­tra foto­grá­fica mediante la cual se pre­ten­día equi­pa­rar la figura del Gral Manuel Bel­grano, con la del líder del ERP Mario Roberto Santucho.[30]

Nadie mejor que los tucu­ma­nos para saber que un abismo separa al héroe de la bata­lla de Tucu­mán, que con sin­gu­lar coraje enfrentó al ejér­cito rea­lista que lo doblaba en pode­río, “ganado una bata­lla con­tra toda pro­ba­bi­li­dad y con­tra la volun­tad del gobierno mismo”, según lo reco­no­ciera Mitre; que ofrendó su bas­tón de mando a la Vir­gen de la Mer­ced, con la cobar­día del terro­rista que man­daba a sus hom­bres a entre­narse en Cuba, para que luego ata­ca­ran por la espalda a una fami­lia indefensa.

Un gra­ví­simo agra­vio a la memo­ria de nues­tros mayo­res pró­ce­res y a la ver­dad histórica.

Es hora, enton­ces, de res­ti­tuir la ver­dad. De poner una cuota de ver­dad en un tema oscu­re­cido por tanta men­tira e hipocresía.

Los jue­ces pue­den hacerlo si deci­den actuar como ins­tru­mento de paz, de recon­ci­lia­ción, juz­gando a todos los que olvi­da­ron en aque­llos dolo­ro­sos días el sagrado valor de la vida.

Al con­cluir mi expo­si­ción quiero ren­dir un home­naje a un hom­bre que, no pen­sando como yo, me enseñó de una manera imbo­rra­ble qué sig­ni­fica actuar con memo­ria ejemplar.

Tenía 83 años cuando fui a verlo para con­tarle mis inten­tos por recon­ci­liar la patria vol­ca­dos en el libro Amar al Enemigo.

Habla­mos lar­ga­mente. Me contó que habían ido a bus­carlo las Madres del Plaza de Mayo para que se pusiera al frente de todas las mani­fes­ta­cio­nes como el caso más emblemático.

Les dijo que no, pues no estaba dis­puesto a poli­ti­zar su dolor, pro­cu­ra­ban, con su mujer, subli­marlo, encon­trarle un sentido.

Me habló de la nece­si­dad de edu­car en los valo­res, de rescatarlos.

Tenía claro cuál era su deber como padre, como autoridad.

Sabía bien que para cons­truir una paz ver­da­dera, la cues­tión esen­cial no es con­de­nar, ni indul­tar, sino convertir.

Y por ello en los últi­mos días de su vida escri­bió una carta, y le pidio a su hijo Rodolfo, que tam­bién había mili­tado en Mon­to­ne­ros, que fuera a la Bibi­lio­teca Nacio­nal, se sen­tara junto al hijo del Tte Cnel Nés­tor Hora­cio López, ase­si­nado por el ERP el 7. 11. 74 y la leyera.

La carta con la que con­cluyo este informe in voce pidiendo a Dios los ilu­mine, dice:

*Ante la muerte de mis cinco hijos, con mi mujer no nos afe­rra­mos a nues­tro dolor; no sabiendo como resol­verlo lo depo­si­ta­mos en las manos de Dios. Gandhi tiene un con­cepto sobre la ora­ción que dice: “la ple­ga­ria que nace del cora­zón puede lograr lo que nin­guna otra fuerza del mundo puede alcanzar” .-

*Yo he res­pe­tado la mili­tan­cia de mis hijos pero nunca la negué, ni la poli­ticé.- Cada uno de ellos al irse, creo que con sin­ce­ri­dad, de buena fe, me pidió le rega­lara una Biblia. – Yo los edu­qué den­tro de los prin­ci­pios pero les repeté la liber­tad. Cuando la cosa se agravó al punto de “matar o no matar”, les dije: “ Uds. sola­mente tie­nen un futuro: la muerte en cual­quier momento; otra cosa no.. Enton­ces Uds tie­nen dos opcio­nes: o des­a­pa­re­cen del país y se van al extran­jero aban­do­nando todo para sal­var la vida o se que­dan acá espe­rando la muerte”Los cinco me con­tes­ta­ron: “Papá, noso­tros lo hemos medi­tado, pero esta­mos dis­pues­tos a dar la vida si algún día se recoge la semi­lla para que nues­tros hijos vivan un mundo mejor y sobre todo lo pobres. Así que desde ya que­re­mos decirte que nos ape­na­ría que vos llo­ra­ras o tuvie­ras un pesar por­que nos maten”

*No cabe dis­tin­guir entre una vio­len­cia injusta y otra reden­tora. En rela­ción a la pro­puesta de lle­var a cabo un diá­logo de recon­ci­lia­ción que plan­tea el libro Amar al enemigo creo que hay que hacer un sin­ce­ra­miento, admi­tir los erro­res, jus­ti­fi­car lo que se creyó error si se puede demos­trar que no lo fue, y en ese sen­tido de sin­ce­ri­dad creo que se avanzó mucho tanto en el mea culpa del Papa como con el de la Igle­sia Argen­tina, son un gran avance..- Acá tene­mos que sen­tar­nos todos a hacer un mea culpa.

*Coin­cido total­mente en que hubo ade­más una res­pon­sa­bi­li­dad de la clase polí­tica. No toma­ron una acti­tud clara como corres­pon­día, no estu­vie­ron a la altura de las cir­cuns­tan­cias, difun­die­ron la peda­go­gía de la vio­len­cia, la cual tam­bién fue pro­cla­mada en los cole­gios y en el púlpito.

Como el Dr. Vigo Legui­za­món, pienso que el error más trá­gico de gue­rri­lle­ros, mili­ta­res, polí­ti­cos y edu­ca­do­res, fue no haber res­pe­tado el valor innato de la vida que vale por sí misma y no según lo que se piensa.

*No com­parto el cri­te­rio de quie­nes se opo­nen a dia­lo­gar diciendo: ”el único camino es la jus­ti­cia”.- Mi con­cepto de jus­ti­cia es dife­rente. Sigo el camino tra­zado por Juan Pablo II en su men­saje para la Jor­nada Mun­dial de la Paz-1988., opor­tu­ni­dad en que nos explicó lo que es ver­da­de­ra­mente la justicia.

Ella”, dijo, “ res­taura, no des­truye; recon­ci­lia, en vez de ins­ti­gar la ven­ganza. Bien mirada, su raíz última se encuen­tra en el amor, cuya expre­sión más sig­ni­fi­ca­tiva es la mise­ri­cor­dia. Por lo tanto, sepa­rada del amor mise­ri­cor­dioso, la jus­ti­cia se hace fría e hiriente”

Dr. Javier Vigo Leguizamón

Gen­ti­leza del Dr. Javier Vigo Legui­za­món para “Perio­dismo de Ver­dad”
[1] Ver en mpf​.gov​.ar

[2] José Pablo Fein­mann La San­gre Derra­mada, , pág 89 y sgtes. Capí­tulo: El trá­gico camino al golpe de Videla

[3]
Bonasso, Miguel; El Pre­si­dente que no fue; Ed. Pla­neta, pág 358/59 y 454

[4]
Ob. cit, pág 192

[5] Bonasso, Miguel, ob cit, pág. 371

[6]
Idem, pág 365/66

[7]
Ob, cit, pág. 463/4

[8]
Botana, Nata­lio; El Siglo de la Liber­tad y el Miedo; Ed. Sud­ame­ri­cana, pág. 262 y sgtes

[9]
Vigo Legui­za­món, Javier: ob. cit, pág. 129 y sig; ¿Jor­nada épica, heróica?, entre­vista al Dr. Héc­tor Sand­ler

[10]
Ob cit, pág 504

[11]
Cefe­rino Reato, Ope­ra­ción Tra­vista, pág. 34

[12]
Cefe­rino Reato; ob. cit, pág 36

[13]
Licas­tro, Julián: Mi encuen­tro con Perón. Memo­rias e idea­les. Ed. Lumiere, pág. 204

[14]
Lan­dí­var, Gus­tavo: La Uni­ver­si­dad de la vio­len­cia; Huma­nismo y Terror Nº 5, Bue­nos Aires, Depalma, 1980, pág 10
[15]Ob. cit, pág 539/ 547

[16]
Roberto Gar­cía, “Patria Sin­di­cal vs pátria socia­lista”, Huma­nismo y Terror Nº 3, Depalma l980, p. 54

[17] Licas­tro, ob. cit, pág. 241

[18]
Reato, ob cit, pág. 278/79

[19] Masetti, Jorge: “ El Furor y El Deli­rio”, pág. 274/275, edi­cio­nes Tus­quets, España, l999.

[20] El Dere­cho, mar­tes 12 de febrero de 2008, en el N° 11. 945, del Tomo XLVI

[21]
Para interio­ri­zarse de estos y otros pro­ce­sos simi­la­res vin­cu­la­dos con los crí­me­nes de gue­rra en los con­flic­tos arma­dos inter­nos, véase: www. cri­me­sof­war. com.

[22]
Véase: Lies­beth Zeg­veld: “Accoun­ta­bi­lity of Armed Oppo­si­tion Groups in Inter­na­cio­nal Law”, Cam­bridge Uni­ver­sity Press, 2002, pág. 10, et seq.

[23] Hay opi­nio­nes en este sen­tido que apa­re­cen –reite­ra­das– en todos los con­ti­nen­tes. Véase, por ejem­plo: Cher­nor Jalloh y Alhagi Marong, en: “Ending Impu­nity: the Case for War Cri­mes Trials in Libe­ria”, en 1. Afri­can Jour­nal of Legal Stu­dies 2 (2005), pág. 53, et seq. Para los refe­ri­dos auto­res, el Artículo 3 común de las Con­ven­cio­nes de Gine­bra es de apli­ca­ción a los con­flic­tos inter­nos de Libe­ria, que comen­za­ron en 1989.

[24]
Véase: Leah M. Nicho­lls: “The Huma­ni­ta­rian Monar­chy Legis­la­tes: The Inter­na­tio­nal Com­mit­tee of the Red Cross and its 161 Rules of Cus­to­mary Inter­na­tio­nal Huma­ni­ta­rian Law”, en “Duke Law Jour­nal of Com­pa­ra­tive and Inter­na­tio­nal Law”, Vol. 17, pág. 223 et seq. (2006).

[25]
Así lo resol­vió espe­cí­fi­ca­mente el Tri­bu­nal Penal Inter­na­cio­nal para la Ex Yugos­la­via en el caso “Stru­gar”. (IT-01–42-AR72; 2002).

[26]
Así lo ha resuelto el Tri­bu­nal Penal Inter­na­cio­nal para la Ex Yugos­la­via en los Casos: “Kuna­rak”, (IT-96–23-I; 1999) Kor­dic y Cer­kez (IT-95–14/2-T; 2000). En todos los casos se invoca la cos­tum­bre inter­na­cio­nal, vigente desde hace déca­das. En caso de duda se pre­sume siem­pre que la víc­tima es civil. Los mili­ta­res que no toman parte activa en un con­flicto se tie­nen siem­pre por civi­les y se con­si­de­ran como per­so­nal fuera de com­bate (hors de com­bat). Este es tam­bién el caso de los pri­sio­ne­ros o secues­tra­dos. Esto está reco­no­cido, desde hace lar­gos años, en los prin­ci­pa­les manua­les mili­ta­res sobre con­flic­tos arma­dos. Conf. “The Manual of the Law of Armed Con­flict”, del UK Minis­try of Defence, Oxford Uni­ver­sity Press, 2004, párrafo 15. 10.

[27
] Conf. Theo­dor Meron, op. cit supra nota 3, pág 61. Para Meron, la mayo­ría de las cláu­su­las de las Con­ven­cio­nes de Gine­bra expre­san los prin­ci­pios de la cos­tum­bre internacional.

[28] El fallo puede leerse en: Mazal​.org

[29] Dis­curso pro­nun­ciado por la pre­si­denta de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe Pas­tor de Bona­fini, en oca­sión de dar la clase pública“Cuba y Socia­lismo”, dic­tada en la Uni­ver­si­dad Popu­lar de las Madres el 8. 8.2002.

Fuente: Eus​kal​he​rria​.indy​me​dia​.org

[30] Woki​toki​.org

Fuente: Periodismo de Verdad

Autor: Luz Garcia Hamilton

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2 Comentarios en “Alegato completo de Vigo Leguizamón
en la causa Viola, frente
a la Cámara Federal
de Apelaciones en Tucumán.”  

  1. 1 Jorge

    El Ale­gato es un extra­or­di­na­rio docu­mento, no sólo jurí­dico, sino HIS­TO­RICO.
    Y aporta algu­nas nove­da­des docu­men­ta­les de gran impor­tan­cia y que yo des­co­no­cía. Citaré tres de ellas:

    1– la recons­truc­ción del ata­que a la fami­lia Viola. Difiere del faci­li­tado por el ERP en su “Parte de Gue­rra”. Fun­da­men­tal­mente por­que el ERP dice que el pri­mer dis­paro de esco­peta fue hacia el lado izquierdo del coche (hacia el capi­tán en el volante) y que los “BALI­NES” (la poli­cía dijo que fue un car­tu­cho de POSTA: 5 pro­yec­ti­les de 9mm en cada car­tu­cho) le die­ron a María Cris­tina “de REBOTE” cuando su padre se aga­chó. El sr. Vigo Legui­za­món aclara que el pri­mer dis­paro fue un esco­pe­tazo hecho desde DETRAS del coche, con­tra la luna o cris­tal tra­sero, y que dio DIREC­TA­MENTE con­tra la cabeza de María Cris­tina. Lo del car­tu­cho de Posta y que fue DIRECTO y no de rebote, queda con­fir­mado por el enorme ori­fi­cio que pro­dujo en la cabe­cita de la niña, tal como tes­ti­mo­nió su abuela al decir que el ori­fi­cio cubria su pecho (es decir, la super­fi­cie de su pecho) lo cual nos da una idea del diá­me­tro. Yo hasta ahora tenía como refe­ren­cia el Parte del ERP, que de por sí refleja la mons­truo­si­dad del cri­men, pues no omi­ten (al con­tra­rio, los des­ta­can con orgu­llo de su efi­ca­cia “mili­tar”) deta­lles terro­rí­fi­cos, como que a María Fer­nanda le dis­pa­ra­ron a QUE­MA­RROPA –estoy citando lite­ral­mente y el Parte se puede encon­trar sin difi­cul­ta­des en Inter­net– una ráfaga de ame­tra­lla­dora mien­tras huía. Es decir, por la espalda.

    2– En las con­si­de­ra­cio­nes intro­duc­to­rias de la sen­ten­cia a los miem­bros de las Jun­tas mili­ta­res, se men­ciona con una rotunda cla­ri­dad, que la Argen­tina vivía desde el prin­ci­pio de la década del setenta un estado de gue­rra revo­lu­cio­na­ria pro­vo­cada por las izquier­das terro­ris­tas.
    Aclara el Sr. Vigo Legui­za­món que estas afir­ma­cio­nes no se divul­ga­ron, que pasa­ron inad­ver­ti­das, por­que toda la aten­ción se puso sobre el texto de la sen­ten­cia. Añado yo, que gra­cias a una prensa cóm­plice con las izquier­das terroristas.

    3– el dis­curso de la Bona­fini. Ya conozco la con­di­ción filo­te­rro­rista de este mons­truo con cla­ros ras­gos psi­co­pá­ti­cos y sus reite­ra­dos apo­yos a ETA, FAR y toda la basura terro­rista del pla­neta. Pero des­co­no­cía este docu­mento. Su con­te­nido es tan inequí­voco, ru com­pro­miso con el terror revo­lu­cio­na­rio tan rotundo y vis­ce­ral, que per­mite defi­nir a esta loca cri­mi­nal ya no como filo­te­rro­rista, sino como terro­rista sin más.

    Un saludo al Sr. Vigo Legui­za­mon y un abrazo a la fami­lia Viola.

    Jorge. admi­nis­tra­dor del blog:
    http://​ter​mi​do​ria​nos​.blogs​pot​.com
    termidorianos@hotmail.es

  2. 2 Antonio Nour

    Es sor­pren­dente el grado de igno­ran­cia que tiene el ciu­da­dano argen­tino común acerca de la his­to­ria de las déca­das del 60 y 70. O, peor aún, gra­cias al pre­di­ca­mento y adoc­tri­na­miento seten­tista que comenzó en 1977, muchos ciu­da­da­nos meno­res de 50 años tie­nen una visión muy dis­tor­sio­nada de ese pesado. La inmensa mayo­ría de ellos no pien­san como pen­sa­ron sus padres. Es muy nece­sa­rio empren­der una cam­paña de escla­re­ci­miento, casa por casa, y divul­gar como fué la gue­rra de gue­rri­llas, sus orí­ge­nes, su doc­trina, su for­ma­ción, su cone­xión con Cuba, con Fidel Cas­tro y con el Ché Gue­vara, sus pre­ten­sio­nes, sus exi­gen­cias, sus acti­vi­da­des. Es nece­sa­rio expli­car qué es el comu­nismo en ese enton– ces, muy dis­tinto a como llega a ser en los momen­tos actua­les luego de un pro­ceso de cam­bio que ocu­rrió des­pués de 1985. Es nece­sa­rio divul­gar la cuota de res­pon­sa­bi­li­dad que tuvo el Gene­ral Perón en todo esto, y la pos­tura que tuvo en los últi­mos 22 meses de su vida. Esto último es lo que los escri­to­res de la izquierda se empe­ñan en ocul­tar cuando no en dis­tor­sio­nar. La Tele­vi­sión, la Prensa escrita, la Radio, no con­tri­buye en nada para divul­gar la ver­dad. Todo lo con­tra­rio: En la Tele­vi­sión sólo se ve y se escu­cha a los filó­so­fos y pen­sa­do­res mar­xis­tas que defien­den al Che Gue­vara, a Fidel Cas­tro, a Hugo Cha­vez, a Rafael Correa, a Evo Mora­les, al matri­mo­nio Kir­ch­ner, a Mujica, a Lula, a Car­los Marx, a Engels, a Jean Paul Sar­tre, etc. En la inmensa mayo­ría de los dia­rios se fus­tiga sin cesar a los “mili­ta­res geno­ci­das” y al mismo tiempo se rinde un exce­sivo home­naje a los “mili­cia­nos socia­les” un falso eufe­mismo para desig­nar a los gue­rri­lle­ros sub­ver­si­vos de for­ma­ción mar­xista. Con la expe­rien­cia que tengo al con­ver­sar con los taxis­tas, comer­cian­tes, via­jan­tes de comer­cio, puedo ase­gu­rar que la inmensa mayo­ría de los ciu­da­da­nos argen­ti­nos mayo­res de 50 años están a favor de las Fuer­zas Arma­das. Los mili­ta­res reti­ra­dos, sus hijos, sus hijas, sus parien­tes tie­nen que salir a la calle y visi­tar casa por casa, hablar y entre­gar folle­tos e invi­tar­los a alguna reunión o con­fe­ren­cia escla­re­ce­dora. Estoy seguro que el éxito coro­nará este empeño. Anto­nio Nour.

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